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PFC/TFM 2025

Marta Balenciaga

Marta Balenciaga

La 'emoción de conectar' nos ha ayudado a replantear la misión del Colegio en términos más humanos y transformadores
Paco Salcedo

Paco Salcedo, presidente de Microsoft España. Ingeniero del Año 2025 del COIT

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Entrevista a Jesús Rivero Laguna. Presidente de la Fundación DINTEL

Entrevista Jesús Rivero Laguna Presidente de la Fundación DINTEL “El COIT debería esforzarse porque el colectivo de telecos esté aun más y mejor posicionado en el mundo global de las TI” Además de poseer distintos títulos universitarios, Jesús es autor de varios libros y cientos de artículos, conferenciante habitual en España e Iberoamérica, donde organiza y preside diferentes Congresos Internacionales todos los años. Asimismo, es editor de la revista , editada por la Fundación DINTEL, para las AA.PP. y el sector de la Auditoría y Seguridad de la Información y las TIC. Socio de Honor de la Asociación de Doctores, Licenciados e Ingenieros en Informática y Socio de Honor de ASTIC (Asociación Profesional del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la Administración del Estado), ha recibido otros premios y reconocimientos como el de Socio de Honor de AFSMI (Association of Field Service Managers), Capítulo Español de la Asociación Internacional de Directores de Servicios, y el Premio AIPET de Periodismo Técnico, otorgado por la Asociación Iberoamericana de Periodistas Especializados y Técnicos. Es, también, Premio Nacional Fin de Carrera como Ingeniero de Telecomunicación y Premio Antonio Mora del Instituto de la Ingeniería de España. Eres Dr. Ingeniero de Telecomunicación (Ingeniero, 1974; Doctor, 1977), Físico (Especialidad en Cálculo Automático, 1976) y Doctorado en Tecnologías de la Información (Suficiencia Investigadora, 2000). ¿Cómo es que te ha dado por estudiar todas estas carreras, una tras otra? ¿Por qué elegiste Telecos, entre tantas ingenierías? Verás, con el paso del tiempo, lo que ahora valoro más, es mi título de ingeniero, exclusivamente y a secas. De hecho, el grado de doctor es más académico y de índole universitaria, que profesional, imprescindible desde luego en el ámbito universitario pero más irrelevante en el profesional, bien entendido que en Iberoamérica sí que es una auténtica distinción, como así me consta, incluso en los contextos gubernamentales en los que me he movido en aquellos países. El encadenamiento de carreras, como tú dices (ingeniero, físico, doctor ingeniero, etc.), más bien titulaciones universitarias, responde a lo que en aquel entonces era mi estrategia de posicionamiento profesional para poder ganar una cátedra, que era a lo que aspirábamos algunos compañeros en la Escuela. Yo aposté entonces, por la especialización en lo que con el paso de los tiempos se ha convertido en la ingeniería informática: no olvides que cuando yo estudiaba la carrera de teleco (años setenta) solo había una asignatura en este área de conocimiento, que era “ordenadores”, y para colmo se cursaba en 5º (Plan 64). En cuanto a por qué elegí estudiar Teleco, te lo cuento encantado, como homenaje póstumo a mi padre, un simple funcionario de telégrafos que para sacar adelante a su familia (sitúate en la época del “Cuéntame”), hacía chapuzas como electricista todas las tardes, incluidos sábados por la tarde y domingos por la mañana (estos días le acompañaba yo como aprendiz). Él me enseñó desde los fundamentos de la electricidad, hasta el concepto de ingeniero (un señor que, según mi padre, era el jefe del jefe del jefe… de su jefe, que le explicaba cómo tenían que reparar las averías a los demás cuando nadie sabía cómo hacerlo y además hacía proyectos de tendidos de líneas en su despacho), sin olvidar que me inculcó una ambición sana pero sin límite de escalar profesionalmente a base de sumergirse en aquellos nuevos campos que entreabren las nuevas tecnologías. Esa inquietud por la tecnología y ese uso del ingenio, con tesón y sin desánimo, estructurado con unos estudios universitarios, es sencillamente lo que he practicado durante toda mi vida, aunque le demos otros nombres y denominaciones más o menos sofisticadas, como las TIC. Hay compañeros que te conocen, pero muchos otros, más jóvenes, que no. ¿Quién es Jesús Rivero? Un ingeniero de telecomunicación, que se siente orgulloso de serlo y que lleva la profesión en su corazón, aunque su cerebro es el de un ingeniero TI porque su vida profesional se desarrolla más en el entorno de la ingeniería informática. Dicho esto, y puesto que el ser humano no debería disociar corazón y cerebro, me “Esa inquietud por la tecnología y ese uso del ingenio, con tesón y sin desánimo, estructurado con unos estudios universitarios, es lo que he practicado durante toda mi vida” “El COIT debería esforzarse porque el colectivo de telecos esté aun más y mejor posicionado en el mundo global de las TI, sin restricciones de muletillas “C” que las conviertan en TIC” atrevo a concluir la respuesta a esta primera pregunta con una antigua demanda a los rectores de nuestro Colegio: el COIT debería esforzarse porque el colectivo de telecos esté aun más y mejor posicionado en el mundo global de las TI, sin restricciones de muletillas “C” que las conviertan en TIC, máxime cuando los informáticos no tienen una ley de atribuciones profesionales que regule y defina inequívocamente sus competencias. Es muy delicado lo que acabo de decir, cuando no se me pide este posicionamiento, pero lo asumo: mejor sería caminar juntos por un mismo camino, bien señalizado. Te percibo reivindicativo, y por otra parte lo dicho parece que entraría en contradicción con tu trayectoria profesional de los últimos años: Director de la Secretaría Técnica de ALI, Catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos, etc. Precisamente es en estas experiencias profesionales que radica la autoridad con que puedo hacer las afirmaciones anteriores. Pero dicho esto, te garantizo que mi actitud es lo contraria a reivindicativa y sí conciliadora, sin que con ello quiera dejar de empujar a nuestro colectivo de telecos para que sigan conquistando parcelas que hoy por hoy son tierra de nadie. Efectivamente, durante casi toda la década de los noventa, fui el Director de la Secretaría Técnica de la Asociación de Doctores, Licenciados e Ingenieros en Informática –hoy en día con un nombre ligeramente diferente– y, como tal, redacté el documento que sirvió de base para la consecución de los primeros Colegios Profesionales Autonómicos de Ingenieros en Informática; conseguí, para ellos, la primera convalidación automática de las titulaciones de Licenciado en Informática por la de Ingeniero en Informática, reconocidas por ley como homologables; edité durante años su revista profesional, “BASE”, etc. De hecho, por toda esta actividad, se me concedió en aquella época la insignia de oro y brillantes de la Asociación y el reconocimiento como Socio de Honor. Y sí, es cierto que desde 1986 soy Catedrático del área de conocimiento de Lenguajes y Sistemas Informáticos en el Departamento de Organización y Estructura de la Información de la Universidad Politécnica de Madrid; eso sí, a tiempo parcial, desde hace casi 20 años. Pero todas estas actividades profesionales, lo que corroboran es la capacidad de nuestro colectivo para penetrar en áreas de conocimiento no específicas de la ingeniería de telecomunicación en sus orígenes. Igual podría citar mi especialización y actividad en el ejercicio libre de la profesión, como Ingeniero de Telecomunicación, orientada a la realización de dictámenes, peritajes y arbitrajes informáticos en todos los ámbitos judiciales, incluida la Audiencia Nacional y los Tribunales Contencioso- Administrativos. Es cierto, me consta que has visado gran número de peritajes en el Colegio y que, de hecho, has impartido cursos al respecto y creado una Asociación Profesional de Peritos. También, tengo entendido que has participado en diferentes proyectos universitarios en el entorno informático. Como te decía hace un momento, llevo haciendo peritajes más de 20 años, si bien es verdad que últimamente solo acepto grandes casos y, habitualmente, del mundo de las TI. Esta experiencia acumulada es la que motivó el diseño e impartición de un programa de formación de peritos, especializado en el ámbito de la ingeniería informática, que culminó con la creación de SESPES (Sociedad Española de Peritos Judiciales – Profesionales en Tecnologías de la Información) de la que fui fundador y Presidente, nada más constituir la Fundación DINTEL, bajo cuyo amparo nació. En lo que respecta a otros proyectos universitarios, también en el entorno informático, me siento efectivamente muy satisfecho de los realizados para diferentes Universidades Privadas. Entrevista con Jesús Rivero Laguna Por ejemplo, la actual Universidad Europea de Madrid (entonces CEES), contrató mis servicios profesionales en 1993 y 1994, para definir, desarrollar y conseguir la oportuna autorización ministerial conducente a poder impartir por su Institución las tres titulaciones universitarias oficiales de ingeniería e ingeniería técnica informática. En consecuencia, fui entonces Decano del Área de Informática y Ciencias de la Computación y, terminé mi colaboración en aquella universidad privada como Vicedirector Académico (equivalente a Vicerrector). Mucho más recientemente, el año pasado, hice para esta Universidad Europea de Madrid, desde Fundación DINTEL, el proyecto técnico del Master Oficial en Seguridad de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones cuya titulación universitaria oficial concedió formalmente la Comunidad de Madrid. En otros ámbitos, con la Universidad Antonio de Nebrija, fui durante años el External Examinor en España de la Wales University, para la doble titulación en ingeniería informática. En conclusión: creo que hay vida más allá de las comunicaciones, para los ingenieros de telecomunicación. Ha salido ya varias veces la Fundación DINTEL, de la que eres su fundador, y desde su constitución hace ahora diez años, el presidente ejecutivo de su Patronato. ¿Qué es y qué hace DINTEL? Sin duda, DINTEL es el resumen y culminación de mi proyecto personal de vida profesional, en el que sólo tengo una obsesiónaspiración: que me sobreviva, con éxito creciente y servicio indiscutible a la Sociedad y los Profesionales de las Tecnologías de la Información, independientemente de cuál sea su titulación universitaria, siempre y cuando desarrollen su actividad a un nivel superior de ingeniería. DINTEL, es el acrónimo de Difusión de las Ingenierías Informática y de Telecomunicación. Conceptualmente, en sus orígenes, pretendía girar en torno a la convergencia de ambas tecnologías y, como tal, así lo expuso durante su conferencia inaugural en la Jornada de Presentación Social de DINTEL, presidida por S.A.R. D. Carlos de Borbón, el entonces Presidente de la CMT, José Mª. Vázquez Quintana. En todo caso, la difusión se materializa en un permanente networking, o capacidad de relación personal entre los profesionales TI, con las tecnologías IT como excusa e hilo conductor. Algo de lo que me siento orgulloso, es que después de 10 años (fundé DINTEL en 1998), queda constatado que aquel proyecto tenía fundamento y que es viable, ya que se automantiene con sus propias actividades: el BOE del 2 de marzo de 1999, ya reconocía nuestras actividades como “de interés general”.“Todas estas actividades profesionales, lo que corroboran es la capacidad de nuestro colectivo para penetrar en áreas de conocimiento no específicas de la ingeniería de telecomunicación en sus orígenes” Entrevista con Jesús Rivero Laguna Y, subrayo lo de automantenerse –económicamente, por supuesto–, porque si bien el capital fundacional original lo puse única e íntegramente yo, desde hace años estamos creciendo muy significativamente en la cifra de facturación y como es lógico en el portafolio de productos. Hablas de DINTEL en unos términos muy gerenciales. ¿No es DINTEL, una fundación? Cierto. Pero esta es la clave, en mi modesta opinión, del éxito de esta fundación tecnológica. El hecho de ser una fundación, lo que implica es que operamos sin ánimo de lucro; ahí están nuestras cuentas anuales, aprobadas por el Patronato y depositadas ante el Protectorado de Fundaciones. Pero a mi, me gusta añadir inmediatamente: sin ánimo de lucro, pero también sin ánimo de pérdida. Sólo queda pues, una salida: gestionar DINTEL con agresividad (¿por qué no?) comercial y empresarial, de otro modo, no habría sobrevivido. La ventaja: no hay unos accionistas al final del ciclo, esperando el retorno de la inversión económica en DINTEL, porque a ninguno de los Patronos-fundadores, pedí, ni quise que aportaran, cantidad económica alguna en la constitución. El subproducto competitivo: el margen bruto de la explotación de la actividad DINTEL, automáticamente se reinvierte, íntegramente además, en su mayor crecimiento y consolidación. Gestionando los recursos de DINTEL con este modelo de negocio, podemos además generar más y nuevos Productos (alguno también con beneficio cero y otros, hasta patrocinados en su totalidad). Por otra parte, y así se lo he dicho a todo el equipo humano de DINTEL en el kick-off de 2008, me preocupa sobremanera su motivación y la posibilidad de que hagan en nuestra fundación una carrera profesional, no exenta de compensaciones económicas por cumplimiento de objetivos (no sólo comerciales, sino también tecnológicos). Me viene a la mente en este momento otro elemento diferenciador. Independientemente de los departamentos técnicos y de servicios, que dependen de la Dirección General, he dotado a DINTEL –con la aprobación del Patronato– de una Oficina de Presidencia que depende directamente de mí, como Presidente Ejecutivo. Esta Oficina, además de ser staff del Presidente para las labores de asesoría y consultoría al más alto nivel, tiene una doble función de I+D+i; de hecho, he creado un Departamento de Prospectiva y Estrategia, con una Directora de Desarrollo de Negocio y un Director de Estrategia... e Inteligencia de Negocio. Lo dicho, una fundación sin complejos en cuanto a su modelo de gestión, con ideas muy claras sobre la competitividad y sus recursos propios y fortalezas. Pero, ¿cuáles son esos productos DINTEL a los que te referías hace un momento? La organización productiva de DINTEL, y efectivamente te hablo de ello sin complejos, está estructurada en cuatro divisiones operativas: eventos, formación, medios de comunicación y “DINTEL networking Travel”, al frente de cada una de las cuales hay un director general que reporta a la Dirección General de DINTEL, existiendo en todo caso una estructura matricial de trabajo y responsabilidad, que se coordina mediante el Consejo General, integrado en la Oficina de Presidencia. Información completa y actualizada de todas nuestras actividades, con su calendario, se puede encontrar en www.dintel.org. Analizando tu CV parece como si el número 2 marcase de algún modo tu vida: dos títulos universitarios, dos doctorados, dos cátedras, dos hijas, dos matrimonios, ... Pues mira ahora que lo dices, es cierto, hasta nací el día 2 (de diciembre); pero más que marcar, puede ser como te decía “DINTEL es el resumen y culminación de mi proyecto personal de vida profesional, en el que sólo tengo una obsesiónaspiración: que me sobreviva, con éxito creciente y servicio indiscutible a la Sociedad y los “Profesionales” de las Tecnologías de la Información” antes, que me persiga el número 2. Ahora bien, te diré que no me importa: el número 2 significa la armonía, para los Presocráticos, y también fue utilizado en términos similares por la Escuela Pitagórica. Este concepto de armonía y equilibrio, me atrae sobremanera. En cualquier caso, como ingeniero le encuentro aun más valores a este guarismo: va asociado con lo digital que, sin duda, es en gran medida la identificación de nuestra profesión. También, lleva implícito el backup, con cuanto ello implica de seguridad, que siempre me obsesiona y ocupa, porque es fundamental consolidar para seguir avanzando: una caída, sin red, puede hacernos perder lo conseguido. Finalmente, te diré que sí, los números y su mundo cabalístico siempre me han atraído. Quizás sea deformación profesional. Por ejemplo, tú sabes que mi segundo matrimonio tuvo lugar el 7 del 7 del 2007, a las 7 y 7 de la tarde. Permíteme una pregunta personal: empecé preguntándote quién era Jesús Rivero. Me definiste al profesional, pero ¿quién es Jesús? Está bien: me gusta tu pregunta. Jesús, es Jesús Rivero; con ello te quiero decir que la persona es indisociable del profesional. En mi vida personal también soy el ingeniero, que afronta como tal cuanto se cruza en su camino. Ahora bien, soy un ingeniero que se califica y empeña en ser humanista y generalista; es decir, no concibo la tecnología como un fin sino como un medio, dentro de un mundo que la necesita y en donde todo está interrelacionado. Por ejemplo, si hojeas nuestra Revista , observarás que mi sección fija es “EPICUREANDO”..., esto es, la visión humanista de un ingeniero en torno a los placeres de la vida. De algún modo, pesa mucho en mí, según te decía, el enfoque sistémico de la vida, a la que me gusta analizar con un “macroscopio”. No en vano, mis raíces: como profesor universitario, se encuentran en los sistemas (de telecomunicación, 1974); como responsable de cátedra, en la ETS de Ingenieros de Telecomunicación, se encuentran en los sistemas (telefónicos, 1980); como actual catedrático, se encuentran en los sistemas (informáticos, 1986); etc. Lo que la vida me está demostrando, en cualquier caso, es que resulta imprescindible sentirte identificado con cuanto haces para poderla vivir. Yo, por eso, digo que no trabajo... ¡disfruto!, con aquello que hago en DINTEL a diario, para vivir yo (y empiezo por mí), mi familia y todas la que dependen de mi propia actividad profesional (éxitos y fracasos incluidos).“No concibo la tecnología como un fin sino como un medio, dentro de un mundo que la necesita y en donde todo está interrelacionado” ¿Dónde empieza y acaba el trabajo? En la propia mente de cada cual. No importa la hora ni el día de la semana, cuando lo que haces es creativo. Te sientes joven, no acusas la edad. Pero con ello no quiero decir que haya que prescindir del método en el trabajo. No te oculto que esta filosofía de vida conlleva riesgos importantes en lo personal, y que probablemente no sea viable a cualquier edad de la vida. Por eso, continuamente me gusta escaparme de mí mismo para reunirme sólo conmigo mismo... fuera del día a día. Así, adoro los viajes, en especial a lugares recónditos (desde Laponia a Tierra de Fuego), las escapadas a mi finca, los paseos a primera hora de la mañana; éstas son mis píldoras de estabilidad emocional, absolutamente imprescindibles para recargar mis baterías procurando que el bosque no me impida ver los árboles. A veces digo que mis baterías son de energía solar: me encanta recargarme con la luz y el sol, me ciega de placer la visión del mar, un amanecer o una puesta de sol, y en general los espacios abiertos. Para terminar: ¿cómo sintetizarías tu filosofía de vida? Muy sencillo, con el nombre que le he puesto a mi finca de recreo: ALAS y RAÍCES. Sí, alas para superar obstáculos y hacer volar ilusiones. Y, raíces para realimentar recuerdos y mantener tradiciones. Esta es la leyenda como sabes, que tiene el escudo de familia que me he diseñado y que se encuentra en la puerta de entrada de la finca. Pero permíteme por favor, también para terminar yo, un atrevido colofón, en línea con mi primera respuesta: nuestra profesión de ingenieros de telecomunicación también necesita de alas y raíces. Así, alas para superar los obstáculos de las nuevas titulaciones universitarias y hacer volar nuestras atribuciones profesionales. Y, raíces para mantener antiguas competencias y realimentar las derivadas de nuevas áreas de conocimiento próximas. Nuestro Colegio tiene mucho que aportar en este contexto, liderando y modulando posturas, y no le falta coraje ni experiencia a las actuales Juntas de Gobierno para esta misión. Ahora bien, la voz de todos los ingenieros de telecomunicación, incluso la de los no colegiados, debe amplificarse en la misma banda de frecuencias y con una portadora común. Lo demás, supondrá dividir la potencia de la señal. En fin, te ruego que traslades al Colegio mi agradecimiento por poder exponer estas ideas que, ojalá, sirvan a otros compañeros, y en general para extender los límites de nuestra profesión, sin miedo a las fronteras difusas. Te garantizo que me siento muy honrado por esta entrevista. Entrevista con Jesús Rivero Laguna “Nuestro Colegio tiene mucho que aportar, liderando y modulando posturas, y no le falta coraje ni experiencia a las actuales Juntas de Gobierno para esta misión”