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Hoy, la ciudadanía nos conoce un poco mejor

Quién iba a decir a aquel legislador en 1920 cuando regulaba la necesidad de contar con profesionales formados en estas técnicas de la telecomunicación “muy necesarias para la vida moderna” (así reza en la Gaceta de Madrid de 29 de abril de 1920), que cien años después, cuando los Ingenieros de Telecomunicación celebramos el primer centenario de la creación del título académico, que tenemos hoy que afrontar un enorme reto para ayudar a que el Mundo no se pare y las personas podamos, mediante aislamiento, en nuestros hogares, seguir estando conectados y evitar los contagios de la pandemia del COVID-19.

Nunca hemos sido capaces los profesionales de este sector transformador de visibilizar las telecomunicaciones (que a algunos les suena a ‘viejuno’). Y es que las emisiones electromagnéticas y las ondas radioeléctricas que viajan por el aire no se ven, mientras que los cables o la fibra óptica quedan enterrados en calles y plazas fuera de la vista de los ciudadanos.  Por eso, a muchos les cuesta comprender que las telecomunicaciones tienen un papel clave y una función social importante como prevención de contagios de un virus lesivo y, en ciertos casos, letal.

Sin embargo, en estos días de confinamiento domiciliario, la sociedad sí entiende que las telecomunicaciones cumplen un papel clave más allá de ser un elemento vertebrador del territorio, generador de riqueza, facilitador de bienestar y un largo etcétera, porque también son una pieza clave en el entramado sanitario de los países. Las telecomunicaciones impiden el contagio.

La ‘invisibilidad de las telecomunicaciones’, sin embargo, está dando resultados visibles y tangibles que los ciudadanos podemos percibir en este momento de crisis sanitara, porque estas telecomunicaciones invisibles tienen caras y ojos, las de todos y cada uno de los profesionales que día a día con su empeño y esfuerzo están haciendo posible que lo invisible se haga visible, que todos desde nuestros hogares estemos (o sigamos) conectados.

Es el momento de las personas, es el momento de los héroes de la sanidad española, de los que día a día en los servicios esenciales están aportando su esfuerzo en beneficio de todos nosotros. Y es el momento de esos otros héroes, los profesionales de las telecomunicaciones y los Ingenieros de Telecomunicación, facultativos competentes, que aportan su experiencia acumulada para que las redes, las infraestructuras digitales proyectadas, estén a pleno rendimiento ayudando a que los ciudadanos sigamos en contacto y a que España siga adelante.

Desde el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación queremos poner en valor el trabajo de los Ingenieros de Telecomunicación, y en estos momentos críticos deciros que estamos para ayudaros y rendiros el homenaje que os merecéis estéis dónde estéis, en operadores, fabricantes, instaladoras, universidades, administraciones, etc. Gracias por vuestro trabajo abnegado y por ayudarnos a todos.

Junta de Gobierno del COIT