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Artículo BIT
Juicio rápido (cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia)
Se abre la sesión. Comparece el acusado, de profesión publicista. Se le acusa de contribuir al inminente colapso de la red de telecomunicaciones. –Fui sometido a un intenso acoso comercial para contratar un servicio de TV por ADSL –manifiesta turbado el acusado. La propuesta –alega– era muy atractiva: decenas de canales con noticias, películas, series, videoclub, fútbol… y con expectativas de alta definición; todo, por una razonable cuota mensual fija. Por motivos profesionales, mantengo encendido el televisor muchas horas al día y, durante los fines de semana, mis hijos lo secuestran para ver sus programas infantiles. –Con ese uso desmedido –argumenta la parte demandante– el acusado obliga a transportar y descargar permanentemente, hasta su hogar, una cantidad ingente de bits que incrementa el riesgo de colapso de la red, con perjuicio para todos los demás usuarios. Es preciso racionalizar la ocupación de unos recursos limitados y compartidos. –¿Existen pruebas de que es verídico el enigmático riesgo de colapso? –pregunta la defensa del acusado– ¿Alguien puede explicar y concretar dónde está el punto crítico de la red? La acusación elude las preguntas e insiste en el “uso abusivo de las descargas”: –Un uso –puntualiza rotundamente– que incrementa los gastos operativos del servicio y que, con las tarifas planas del modelo actual, penaliza a todos los usuarios. Si se quiere reducir el riesgo de colapso, es preciso invertir intensamente. La defensa quiere saber cómo se mide la contribución de su cliente a la supuesta congestión y se pregunta si no convendría que una entidad neutral hiciese controles de estrés, como se ha hecho con las entidades financieras, para comprobar la credibilidad y magnitud del riesgo. –Es indispensable –advierte la acusación– equilibrar los costes crecientes de la inversión con la obtención de nuevos ingresos acordes con el uso de los recursos; de lo contrario, el modelo es insostenible e impide la modernización de la red. El publicista apura la gracia de la última palabra, para manifestar, desde su propia experiencia, que el propósito de la parte demandante, con la emisión de mensajes alarmantes, es preparar el ánimo de la ciudadanía ante un cambio en el modelo comercial. La primicia, la contundencia y el misterio –prosigue– son ingredientes sustanciales en la comunicación impactante. –Recuerden –finaliza el acusado que ha recuperado la entereza- lo sucedido con el “efecto 2000”. Nos acongojaron con las consecuencias del cambio de año: todo lo que estuviese gobernado por la informática, podría dejar de funcionar o generar órdenes imprevisibles. A nivel mundial se acometieron incalculables proyectos para quedar inmunes a tantos desastres. El “apocalipsis 2000” quedó en agua de borrajas, pero el negocio fue considerable. –Visto para sentencia. Se levanta la sesión –proclama con solemnidad el juez. P.D. Al publicista le impusieron el “apagón” de su cable de cobre y se vio obligado a contratar un nuevo servicio, sobre fibra óptica.3 Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación Juicio rápido (cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia)
30 oct 2015
Artículo BIT
Haz política, Ingeniero
El 7 de mayo de 2010 miles de ingenieros y arquitectos se manifestaron en Madrid para protestar contra la supresión del visado obligatorio. La mayoría de los profesionales entendemos esta medida como una agresión contra nuestra profesión y también contra la seguridad de toda la sociedad. Sin embargo, al mismo tiempo debemos reconocer algunas realidades. La primera es que muchos proyectos se realizan sin visado desde hace muchos años, sobre todo en los trabajos por cuenta ajena. La segunda, miles de ingenieros no están colegiados y el visado les trae sin cuidado. La tercera, existen ingenieros de telecomunicación con escasa conciencia corporativa, incluso a veces contraria. Recuerdo un debate que mantuvimos hace años en una lista de correo de ex-alumnos de la ETSIT de la UPM. Yo me uní a los que defendían que para hacer un proyecto de ingeniería hay que ser ingeniero y pregunté a los participantes si se dejarían operar por alguien que no fuera médico. Un compañero de promoción me respondió que no era comparable. “Traidor” –pensé– “¿cómo puedes tirar piedras contra nuestro propio tejado?”. Por desgracia, desde entonces la realidad me ha demostrado que el compañero tenía al menos parte de razón, podría citar varios ejemplos. Tengo uno muy fresco, un curso oficial de redes que impartí hace dos años. Uno de mis alumnos está ya cerca de cumplir aquello de que el discípulo acaba superando al maestro, en las áreas de conocimiento en las que le inicié. Este chico hasta hace poco no había pisado la Universidad, pero posee una cualidad que no tienen todos los titulados: vocación. ¿Por qué es relativamente fácil ponerse a trabajar en unos ámbitos que podríamos esperar reservados a nosotros, los ingenieros de teleco? ¿Por qué nuestras barreras de entrada son tan débiles? ¿Por qué el Gobierno y muchas empresas banalizan el conocimiento tecnocientífico de alto nivel? ¿Acaso es que nosotros mismos nos estamos equivocando por pretender la excelencia en un país donde la mayor parte del mercado TIC consiste en subcontratar servicios por precio y comercializar productos que se inventan y fabrican fuera? La realidad me lleva a dos conclusiones. La primera es que tal vez haya que reorientar nuestra profesión. La segunda es que este cambio no tiene por qué suponer ni renunciar a nuestra esencia ni, muchos menos, a la defensa de nuestros intereses. Parafraseando a nuestro compañero Javier Jurado, que también y tan bien escribe en esta revista, me atrevo a lanzar la siguiente invitación: “Haz política, ingeniero”. La política en sentido amplio, incluyendo la que se desarrolla dentro de cualquier empresa u organización, siempre ha consistido en lucha de poder basada en juego de apoyos. En nuestro caso concreto, dentro del colectivo de ingenieros, podemos encontrar representadas todas las ideologías políticas. Pero sobre la capa básica de principios generales que pueda tener cada individuo, es legítimo defender nuestros intereses como grupo, apoyando explícitamente a quien nos favorezca y oponiéndonos a quien nos perjudica. No hablo sólo de votar a tal o cual partido –de hecho nuestro peso electoral numérico es escaso– sino más bien de influir en las administraciones, en los medios donde se decide qué noticia se difunde y cómo, así como en los lugares donde se elaboran los planes de estudio. También podríamos renombrar la festividad de San Gabriel como “Día del Orgullo”, las manifestaciones son más eficaces si llevan carrozas.3 Haz política, Ingeniero José Eduardo Mohedano Córdoba Ingeniero de Telecomunicación y Máster en Dirección de Sistemas de Información y Comunicaciones
30 oct 2015
Artículo BIT
La necesidad de acercar las TIC a la tercera edad
En 2009, España se situaba como uno de los países más envejecidos del mundo con más de 7,7 millones de personas mayores de 65 años (más del 16% de la población). En 2050 según proyecciones del INE, los mayores superarán los 16 millones (más del 33% de la población). La tercera edad trae consigo habitualmente, problemas de salud, como: deficiencias motoras, visuales, auditivas, intelectuales, etc. Además, la ruptura con el mercado laboral, los hábitos sociales y, en varias ocasiones, debido a la distancia o a problemas de salud, también los hábitos familiares; lleva a la persona mayor a la soledad y, en los casos más severos, a la depresión. ¿Qué podemos hacer los Ingenieros de Telecomunicación para ayudar a las personas mayores? La verdad que mucho. En primer lugar, la banda ancha fija y el hogar digital puede suponer para muchas personas mayores que, por salud suelen pasar un gran tiempo en casa, una importante herramienta de ocio y entretenimiento (televisión y vídeo bajo demanda, diarios online, compras online, educación a distancia, etc.), de comunicación (telefonía, videoconferencia, redes sociales, etc.) y de seguridad (teleseguridad, teleasistencia, telemedicina, etc.). Se ha demostrado además, que el uso de Internet aumenta el funcionamiento cerebral y cognitivo en personas mayores, además de autoestima y creatividad. Por otro lado, la telefonía móvil es un importante instrumento para que estas personas vean facilitadas sus necesidades de comunicación y mejoren su autonomía y calidad de vida, así como para localizarles y atenderles en situaciones de emergencia, ofreciendo para ello soluciones tecnológicas más avanzadas que respecto a otros usuarios, como: reconocedores de lenguaje natural, conversores textovoz, teclados virtuales, videotelefonía, etc. Sin embargo, casi todos hemos tenido la oportunidad de experimentar en primera persona cómo a nuestros mayores les aterra la tecnología. Las estadísticas también corroboran que la tercera edad está cada vez más alejada de las TIC, por ejemplo, sólo un 11% de los usuarios de Internet en España son mayores de 65 años según datos de EGM/AIMC y menos del 50% dispone de celular según datos del INE. A pesar de que las operadoras de telecomunicaciones (Telefónica, Vodafone, Orange, etc.) son uno de los sectores empresariales más avanzados en RSC (Responsabilidad Social Corporativa), la tercera edad, no es una de las causas más importantes de los planes de acción social de sus Fundaciones. Los operadores y suministradores pueden ayudar a través de sus planes de acción social empresarial a este colectivo mediante actividades de educación a medida, el desarrollo de productos y servicios adaptados a sus necesidades especiales, descuentos y ofertas especiales, etc. Hoy en día, en las telecomunicaciones móviles hay más avances que en las fijas. Por ejemplo, las personas mayores con discapacidad visual disponen de terminales con marcación por voz, funciones de voz, botones grandes y la traducción del texto de los mensajes a voz. Otro ejemplo, serían los enfermos de Alzheimer, más de 600.000 en España, para los que las operadoras ofrecen servicios de localización móvil, que permiten saber su localización con un pequeño margen de error en caso de que el afectado sufra de desorientación. Sin embargo, esto es sólo un primer paso y hay aún un largo camino por recorrer y una gran oportunidad en el sector, pues la tercera edad representa una base creciente de potenciales usuarios que realmente tienen una necesidad de tecnología para evitar la exclusión social y mejorar su bienestar. La necesidad de acercar las TIC a la tercera edad Ramón Jesús Millán Tejedor Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Redes Sociales dentro de la empresa
Las redes sociales no sólo han venido a conquistar Internet en los últimos tiempos, también se han introducido en la mente de nuestros empresarios y altos directivos generando un runrún permanente: ¿cómo aprovechar la potencialidad de las redes sociales como medio de comunicación directo, universal, flexible, informal…, en mi compañía?, ¿merecen sus beneficios el coste o riesgos que puedan generar?. En lo que respecta a los clientes se puede decir que no ha habido apenas discusión. Numerosas compañías han iniciado ya la conversación con sus clientes en los medios sociales donde se han encontrado, en general, construyendo una verdadera comunidad de fans caracterizados por su espíritu de crítica constructiva y proactividad. Los clientes han descubierto un canal de comunicación sincero y honesto con la empresa, que responde a sus dudas, y la empresa ha descubierto un potente vehículo de comunicación y fidelización: un verdadero tesoro para cualquier compañía. En cambio, el uso de los medios sociales dentro de la empresa, con todo su potencial para acercar y alinear a los empleados, para motivarlos y formarlos, o para mejorar la productividad apenas se ha desarrollado. Los empleados más “internautas-sociales” se mueven en general en terreno de nadie mientras la decisión se pospone, a menudo, por la incertidumbre sobre dónde nos llevará. Por supuesto, no todo son luces en las redes sociales: es necesario formar a sus futuros usuarios (sin coartarles ni limitarles); pero una vez hecho esto, no pueden quedar sino grandes ventajas que deberían animar a todas las compañías a usarlo. Para empezar, es bueno constatar cómo algunos medios sociales como Twitter, que comenzaron con una conversación más banal, están cambiando según maduran los “internautas-sociales “hacia una conversación más productiva tanto en el terreno personal (autorrealización) como en el profesional (productividad). Muchos son los valiosos usos que se pueden dar a una red social interna de una compañía (ya solucionada así la confidencialidad e intimidad), pero por destacar algunos, este medio de conversación puede facilitar el descubrimiento de colaboradores dentro de la compañía (profesionales que trabajan en temas adyacentes); permite encontrar conocimiento, ideas, inquietudes profesionales o personales y compartirlo con compañeros de otras áreas, o de otros centros (aquel conocimiento tácito del que hablaba la “gestión del conocimiento” de los 90); genera de manera espontánea redes de conocimiento, se convierte inmediatamente en un gran “conseguidor”, figura que dentro de la empresa no tiene precio como catalizador (productividad)… Pero sobre todo, los medios sociales dentro o fuera de la empresa son una potente herramienta de crecimiento personal y profesional, de auto-motivación, un medio donde aportar y ser reconocido por ello, donde compartir y argumentar para convertirse en experto (“mastery”) teniendo una cierta sensación de autonomía y de estar dirigiendo uno mismo su carrera profesional. Sin duda, disponer de un medio social de uso interno en la empresa será en un futuro cercano un rasgo distintivo de las empresas más productivas y especialmente de los mejores lugares para trabajar (“Best place to work”). Redes Sociales dentro de la empresa Mª Ruth Gamero Tinoco Ingeniera de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Adelanto
Intuyo que estamos en el prólogo del proceso de adaptación de la revista bit a un nuevo formato. Observo que, desde hace varios números, puede consultarse en la web del COIT, antes que su recepción por el correo ordinario. Recordarán que no hace mucho sucedía lo contrario. El adelanto (indicio de anticipo y de progreso) me empuja a descender de la nube en la que se debate el futuro de la prensa en papel, y a tomar postura sobre la posibilidad de convertir nuestra revista en una publicación on-line. No descubro nada nuevo al afirmar que Internet es la plataforma de distribución más eficiente: máxima rapidez, mayor difusión y ahorro importante. Con ella, además, se reduce el consumo de papel y se respeta el medioambiente. Asimismo, al acortarse el plazo entre la elaboración de un artículo y su difusión, se facilita la elección de temas que no caduquen antes de su lectura. Pero la cuestión a debatir es si preferimos leer en una pantalla lo que, hasta ahora, conocíamos sobre papel, teniendo en cuenta que la versión on-line que hoy disfrutamos (o padecemos, según se mire) se limita a colgar en la web, en formato PDF, los artículos que se editan en papel. Así las cosas, ¿merece la pena disponer de ambos soportes? Confieso que la consulta anticipada estimula mi interés por encontrarme con la revista impresa para releerla y disfrutarla. Posiblemente necesite ver los mensajes en su hábitat natural ya que la estética y la estructura de la versión on-line reproducen las pautas de la publicación en papel. Cuando ya tengo el objeto de deseo entre mis manos, puedo ojearlo y hojearlo cómodamente, captar una perspectiva global, pausar la mirada, entretenerme en lo que más me sorprende, y, sobre todo, desbordar sin dificultad los límites de la pantalla. Pienso que para no extrañar lo viejo, habría que empezar por adecuar el diseño de las páginas y los textos, a un canal de comunicación con pantallas de diferentes tamaños, algunas muy reducidas. Dicen los expertos que conviene trabajar con escritos más cortos y precisos, y editarlos en bloques de palabras (las columnas no facilitan la lectura) con un número de líneas que tenga cabida en la pantalla de un portátil de tamaño medio o de un moderno lector electrónico. Y puestos a pedir, ¿por qué no incorporar audio y vídeo, y con enlaces a otras fuentes, para hacer de bit una auténtica publicación multimedia? Empecé hablando de una intuición. Ciertamente desconozco si el adelanto responde a una estrategia premeditada. Es muy probable que mi percepción ande algo desorientada. En realidad, lo importante es que bit sea un espacio de encuentro, de reflexión, y de amplia difusión social del quehacer y de las capacidades de los Telecos. Desde esta perspectiva conviene encontrar una fórmula en la que convivan el ratón (para lo breve y más cercano) con el papel (para lo extenso y divulgativo). Mientras tanto, iré asumiendo el duelo de desaparecer del medio impreso para residir en el ciberespacio. Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación Adelanto
30 oct 2015
Artículo BIT
Cautivas y libertarias
Todas son descendientes del físico James C. Maxwell (1831-1879), si bien en su desarrollo genealógico se aprecian comportamientos muy diferentes. Me refiero a las aplicaciones de las ondas electromagnéticas en el ámbito de las telecomunicaciones. Unas fueron siempre muy disciplinadas y nunca desbordaron el cauce de los cables que las guían; como contrapartida, su progreso ha sido tan vigoroso que crecieron hasta los niveles ópticos. Otras, por el contrario, prefirieron disfrutar de la máxima libertad y, en complicidad con la atmósfera, invaden todos los espacios, aunque para ello tengan que viajar ligeras de equipaje; junto con los radioaficionados fueron pioneras en eso de las redes sociales a escala planetaria. Con el tiempo, ha surgido la competencia entre ellas para convertirse en la preferida de las telecomunicaciones. Las dóciles presumen de sus éxitos allí donde se valora la cantidad asociada a la calidad y los efectos especiales; los usuarios procuran su conexión para disfrutar de las mayores velocidades digitales. Las libertarias contraatacan alardeando de su omnipresencia radioeléctrica con contenidos cada vez más atractivos, y se vanaglorian de que sus frecuencias se consideran un bien de dominio público. Si curioseamos en la batalla mediática, la parentela radioeléctrica se siente ganadora por el debate sobre las políticas en materia de espectro y por la voracidad de las haciendas públicas, que han encontrado en éste una lucrativa fuente de financiación. Mientras, la estirpe cableada amaga con el anuncio de la reconquista del hogar mediante la fibra óptica, sin que sus valedores se decidan a ejecutar los pronósticos. Desde su segura cautividad, las dóciles ironizan al ver cómo los usuarios de las libertarias conviven con los fumadores fuera de los espacios cerrados, debido a los límites de emisiones que imponen algunos municipios y que merman considerablemente la calidad de las comunicaciones móviles en el interior de los edificios. La familia radioeléctrica, desanimada por el perjuicio que le producen estos obstáculos, contempla expectante las medidas que propugnan un modelo flexible para la gestión de su espectro de frecuencias, inspirado en la neutralidad tecnológica y de servicios, y en criterios de mercado con la posibilidad de reventa. Observa cómo se parcelan las bandas y se licitan a modo de plan de reordenación urbanística. La rama familiar más radical (aquellas que defienden una ampliación de las bandas de “uso común” sin necesidad de licencia) se muestra escéptica con la propuesta, ya que duda de que llegue a existir oferta y demanda para activar el mercado secundario y advierte del riesgo de humo y burbujas. En todo caso, la mayoría de las libertarias asume que se inicia una nueva etapa que les permitirá mejorar su competitividad frente a las cautivas, y se pregunta por la efectiva constitución de la Agencia Estatal de Radiocomunicaciones, creada por una ley allá en el 2003. Por ahora, “ni está ni se le espera”.3 Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación Cautivas y libertarias
30 oct 2015
Artículo BIT
Conquistará la tecnología de telecomunicaciones china el mercado de Estados Unidos
La economía china se ha caracterizado en las últimas dos décadas por un vertiginoso desarrollo económico, impulsado principalmente por la inversión y la demanda exterior. Desde la entrada en 2001 de China en la Organización Mundial de Comercio (OMC), China ha registrado cifras de crecimiento superiores al 9%, lo que la ha posicionado como la segunda economía del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos. China ya no es sólo la mayor potencia manufacturera del mundo, es también el banco que financia los excesos de los Gobiernos occidentales y una potencia mundial en alta tecnología. La balanza de pagos china ha presentado en los últimos años un claro superávit, reflejando el constante aumento de las reservas de divisas debido a los altos ingresos de exportaciones y la entrada de capital extranjero. El superávit de reservas chino inyecta liquidez en la economía y produce tensiones inflacionistas y, una de las medidas para controlarla, ha sido comprar deuda pública de otros países industriales. Así, China es el principal acreedor de Estados Unidos, con más de 1,16 billones de dólares en bonos del tesoro a largo plazo, a finales de 2010. Las autoridades chinas están siendo presionadas por la comunidad internacional para que aprecien su moneda, debido al gran déficit comercial que las grandes economías acumulan con el gigante asiático. Sin embargo, la apreciación del yuan durante los próximos años, puede ser muy positiva para China, debido a que la tasa de ahorro interna es muy elevada y, el mayor valor de su moneda, la permitirá abaratar las importaciones de energía y bienes de equipo y estimular las inversiones chinas en el exterior, potenciando así aún más su capacidad de I+D avanzado, que además tiene unos costes de mano de obra sensiblemente menores al del resto de líderes mundiales. La economía americana, un país consumista con unas tasas de ahorro muy bajas, se ha ido sosteniendo gracias a su capacidad de captura de recursos financieros. La compra de bonos de USA por parte de China tiene más un sentido de equilibrio estratégico que de negocio económico, debido a su continua depreciación y a su alto riesgo, pues para muchos expertos, la economía de Estados Unidos terminará irremediablemente en bancarrota. El Banco Central chino financiando el déficit norteamericano, ha contribuido a sostener la cotización del dólar, lo cual ha permitido mantener las exportaciones chinas a Estados Unidos y ha ayudado así al crecimiento y desarrollo de la economía china. Ahora, una de las más que probables contraprestaciones que puede pedir China a Estados Unidos en sus negociaciones, es la apertura de su mercado a los equipos de alta tecnología China. Los fabricantes de equipos de telecomunicaciones chinos, con Huawei y ZTE a la cabeza, han conquistado todos los mercados del mundo, excepto el de Estados Unidos, donde han sido vetados durante años con argumentos como la amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, la baja protección de los derechos de propiedad industrial de China, el dumping de precios realizado por los fabricantes gracias a la financiación por parte del Banco Central chino y los operadores de telecomunicaciones chinos, su bajo cumplimiento de las prácticas de RSC (Responsabilidad Social Corporativa), etc. Un ejemplo reciente, de la imposibilidad de los suministradores chinos por acceder al mercado de Estados Unidos, es la frustrada adquisición de 3Com por Huawei, asociada con el fondo Bain Capital, en el año 2007. No obstante, ¿podrá Estados Unidos apretada por las deudas seguir empleando estos argumentos para frenar a la locomotora china?... Parece que no por mucho tiempo. Huawei y el resto de suministradores de telecomunicaciones saben que este año es el de la consolidación en el mercado de empresas y en los operadores Tier-2 y Tier-3 norteamericanos; el siguiente paso, ayudados por nuevas estrategias de marketing y de relaciones públicas y por relaciones diplomáticas con el Gobierno americano, serán los operadores Tier-1, con AT&T y Verizon a la cabeza.3 ¿Conquistará la tecnología de telecomunicaciones china el mercado de Estados Unidos? Ramón Jesús Millán Tejedor Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Marca personal, marca profesional
Aunque el estilo personal es algo tan viejo como la humanidad, fue Tom Peters quien desencadenó, con su artículo “The brand called you” publicado en 1997 en la revista Fast Company, una corriente ideológica que ha hecho correr ríos de tinta desde entonces. La marca personal es un concepto con aplicación práctica en muy diferentes ámbitos de la vida cotidiana, entre ellos el laboral, campo en el cual se puede concebir como una extrapolación de la idea de marca empleada en el marketing tradicional. Aunque esto puede hacer pensar que el objetivo es simplemente “venderse”, lo cierto es que la marca personal encierra una visión profundamente humanista de lo que es un profesional. Los cambios ocurridos en el mundo en las últimas décadas han conducido a una transformación de las relaciones entre empresas y profesionales. El sector TIC no ha sido ajeno a ello, sino más bien especialmente impactado por fenómenos como la globalización, el outsourcing, el off-shoring, la industrialización de servicios, etc… En consecuencia, el mercado laboral de los profesionales altamente cualificados se ha degradado, siendo considerados con excesiva frecuencia como meros recursos con un precio que viene prefijado por unas cuantas competencias que definen un perfil. De este modo, la llamada “gestión por competencias” se ha convertido en la manera estándar de dirigir a los recursos humanos de una organización. Y el sistema de evaluación de desempeño por comparación con los “iguales” siguiendo una distribución gaussiana está haciendo furor entre las empresas. Paradójicamente, la llegada masiva a las TIC de trabajadores procedentes de otros sectores con mayor desempleo no ha revalorizado a los autóctonos sino que, por el contrario, ha favorecido esta concepción del profesional commodity, clon, fácilmente intercambiable, cuyo carácter propio se diluye en la masa informe del idolatrado “trabajo en grupo”. Por supuesto, este panorama debe ser puesto en cuestión. Como decía Margaret Thatcher: “Si nuestra única oportunidad es la de ser iguales, no es una oportunidad”. La estrategia debe ser modificada: en lugar de obligar a todos los individuos a pasar por el mismo estrecho aro de competencias comunes, las organizaciones deberían esforzarse por escarbar en las potencialidades diferenciales. La gestión por competencias se hace mal porque se reduce a un conjunto limitado y estandarizado de ellas. En la práctica se obliga al profesional a renunciar a habilidades y talentos propios y valiosos, simplemente porque no se corresponden con un rol teórico previamente establecido. La escasa distinción entre empresas, productos y servicios que se produce en muchas áreas de negocio está indudablemente relacionada con este igualitarismo mal entendido. La innovación y la diferenciación en el mercado han de pasar sin duda por aprovechar los rasgos distintivos de los individuos y su diversidad. El problema de competitividad de nuestra economía no hay que buscarlo en la tan manida rigidez del mercado laboral, sino más bien en la vulgaridad existente en las organizaciones. En consecuencia, la sesgada gestión por competencias debe dar paso a una gestión integral de las personas. Eso sí, nadie está diciendo que esto sea sencillo, de hecho requiere de la utilización de modernas tecnologías de la información, pero esto es al mismo tiempo una buena noticia para las TIC. Sea cual sea el modelo, el Ingeniero de Teleco ha de labrarse una marca profesional fuerte, la cual ya apenas se asienta en el prestigio basado en la dificultad de la carrera o en las elevadas notas de acceso a ella, sino en otras cualidades que debemos resaltar como profesionales con estilo propio, inteligentes, inconformistas, en constante reinvención y –sobre todo– diferentes. Ingeniero de Telecomunicación y Máster en Dirección de Sistemas de Información y Comunicaciones Opinión Marca personal, marca profesional
30 oct 2015