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"Los españoles no investigan, dejan que se les sirvan las técnicas en bandeja"
“Los españoles no investigan, dejan que se les sirvan las técnicas en bandeja” La azafata, por orden de quien mande en Iberia exigió en castellano que los teléfonos móviles fuesen “totalmente desconectados”; y en inglés horrendo (de española que estudió idiomas ajenos poco y mal) sólo pidió que fueran “disconnected”, no “fully disconnected”. Cuando salíamos del avión no resistí la tentación de preguntarle si un teléfono móvil podría estar “parcialmente desconectado”. La cosa acabó en conversación amena con la tripulación y reconocimientos por parte del comandante y los suyos de que no sabían por qué razón científica la compañía los obligaba a temer por los efectos de los teléfonos móviles sobre los sistemas electrónicos de abordo. Juro que me esforcé por ser didáctico, pero, aún intentando explicar claramente lo poquito que conozco de esas cosas, apenas conseguí sembrar dudas en aquellas almas aterradas. Sí me tuvieron que admitir que, entre cientos de pasajeros, siempre hay alguno que se deja el móvil encendido y, a pesar de tan terrible amenaza (y de la incapacidad de detectar el maldito transceptor radiante perdido por cualquier cartera, bolso o chaqueta), normalmente los aviones aterrizan sin azar... Una vez más, colegas, desde estas páginas invito a nuestro colectivo profesional a que se manifieste como lo está haciendo, con Adrián Nogales al frente, a respecto de la epidemia de cáncer caprichoso que causan las radiaciones —no ionizantes— de las bases de radiotelefonía. ¿Por qué nos callamos con relación a la incertidumbre de los pilotos de aerolíneas? ¿Es que sabemos de la materia menos que ellos? Bien: en ese vuelo yo venía de Madrid. De un Madrid que sigue siendo el mío, pero que ya no lo es; y me explico: Es mío porque, en negocios de innovación, me fui a encontrar con Mulet, que dejó la Escuela (la Primera y Principal) para siempre; y con Ortega, que vuelve a ella. Con Figueiras, que me echó un rapapolvos del que hablaremos; y con Narciso, que no necesita apellido porque es el hijo de don Narciso, inolvidable Señor de los Campos Electromagnéticos. Pero la Capital no es ya como cuando yo era estudiante, porque en su metro no todos somos españoles, ni aparecen como personajes exóticos los paletos analfabetos de pana y boina que preguntaban por aquellas direcciones subterráneas tan bien cantadas en los letreros. La miseria de Madrid no reside en chabolas del Pozo del Tío Raimundo (se llamaba así, ¿no?), no es ya la de una España rural volcada al lucerío del Monumento al Centralismo que el Cerillita ferrolano acabó de montar, con Arco de la Victoria incluido. Ahora las tripas de Madrid en noche de lluvia y taxis ocupados están llenas de negros (casi tal es su color), moros (tal su color cetrino), amarillos (no es así el color pero se le parece) y amerindios (que tienen color de bronce y ojos rasgados como los amarillos). A ellos se añaden otros personajes blancos (de piel rosada) que hablan cualquier espanto y uno se siente más en París o en Londres que en la patria del chotis. En mi Madrid me encontré también a Ángel Viña, que se queja eternamente (y razonablemente) de lo difícil que es hacer empresa en estas provincias extremas, de gallegos desconfiados -como difícil resulta adelantar entre ellos intenciones de centros universitarios competitivos. Y no faltaron a la convocatoria de COTEC otros compañeros, como José María Vela, con quien comparto cursos de formación sobre algo concreto: la telemática de encuentro entre empresas de un determinado sector. O sea, lo que es comercio electrónico efectivo. Saludamos a Valentín Sanz Caja y hasta hablamos de los saltos de nuestra profesión en la Administración Central, que ahora nos abraza en todo un Ministerio de Ciencia y Tecnología. Antes de separarnos -según indicaba más arriba- Aníbal Figueiras me recomendó “humildad” en los planteamientos de la escuela de Telecomunicación que se diseña en Coruña. Aceptado. Y no os preocupéis, que estoy muy mayor pero la memoria, con todo, no me traiciona: aún recuerdo los fallos de base de la escuela de Vigo... Bien: por aquí, ya sabéis, Carlos Casares se nos fue de viaje al País sin Retorno. Carlos era nuestro aliado literario, hombre de Letras convencido del valor de la telemática; que escribía todos los días una crónica con ayuda de ordenador y modem, sin parar de viajar; que echó a andar el proyecto de la web del Consello da Cultura Galega que presidía; que estaba viendo cómo poner textos de la Editorial Galaxia en modo web para el mundo. A mí me rescató una novela de manos de piratas que la editaban sin declarar, y me la publicó diez veces; me dio el cheque más importante de mi vida de narrador marginal; y me defendió como un varón de las añagazas de extranjeros sin humor y de sus cómplices españoles, cuando me quisieron lapidar por haber escrito lo que me dio la gana. Por aquí también, concretamente en Ferrol, tuvimos el encuentro de empresas españolas y noruegas del gremio, en relación con las compensaciones por venta de fragatas de Bazán (perdón, Izar) a la Armada de aquel país de los fríos limpios y marítimos. Las cifras cantan: dos docenas de compañías noruegas y casi tres de españolas. Hicimos un programa y salieron unos ciento cincuenta encuentros. ¿Y qué va a resultar de tanto encuentro? Negocios, sin duda, que los noruegos son metódicos como germánicos de estirpe. Y los españoles no investigan como ellos: necesitan que les den las técnicas servidas en bandeja. Otras noticias: José Manuel Soto sigue en Telefónica (no volvió a la administración autonómica, como se barajaba) y está contento porque ganó el gran concurso de servicios de voz y datos de la Xunta. Enhorabuena, amigo. Ahora queda (le quedará a Ignacio Otero) por resolver el drama del impaís con más núcleos de población de toda la Península Ibérica: ¿cómo llevamos hasta el rural la capacidad necesaria para acceder debidamente a la red de redes? ¿Y a quién se le va a encargar? Se admiten apuestas. Unas siglas (malditamente inglesas) a las que apostar son las de LMDS, y Soto ya sabe algo al respecto. Pero hay más soluciones: una de ellas orbita a treinta y seis mil kilómetros de distancia, geoestacionariamente... Bien: estalló la primavera. “Xa casaron os paxariños”, me dijo una paisana hace días. Y con la primavera, más Letras. Este año, las Galegas, dedicadas a un berciano ilustrado y genial, que, desde una celda de convento madrileño, supo entender España como civilización de culturas múltiples. Fray Martín Sarmiento hubiera sido explosivamente feliz si llega a imaginar todo lo que hoy sabemos de comunicación. Insisto en lo de siempre (los abuelos tenemos derecho a ser pesados): no hay Letras ni Ciencias. Sólo curiosidad intelectual. Un abrazo a todos. Bit - Nº 132 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Cataluña Bit a Bit Display Display Empresa Gente Bit Especial Café Redacción GRETEL Tecn. Sociedad I Tecn. Sociedad II Portal Ingeniería Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Pulso del Mercado Bit Recomienda N Xavier Alcalá Ingeniero de Telecomunicación Escritor
30 oct 2015
Artículo BIT
"...Los fenómenos de suburbanización complican los servicios telemáticos de la España verde"
“...Los fenómenos de suburbanización complican los servicios telemáticos de la España verde...” La vida, que es viajar, nos va llevando a diferentes lugares. El primero, Vigo, donde dos compañeros de profesión y junta de asociación —José Carlos García y Miguel Merino— mueven y remueven todo lo movible para que rueden los engranajes de la “sociedad de la información y el conocimiento”. Para allí nos llaman. Nos reúnen en Bouzas, en las instalaciones diáfanas de la Zona Franca. Desde ellas vemos cómo, cerca, se forman filas interminables de coches recién fabricados que van a embarcar. Y cómo, a lo lejos, las islas Cíes recuerdan que estamos en el Finis Terrae donde el mar es ya un todo, que todo envuelve. Sabiendo que desde que el hombre es hombre mandaron la información, el conocimiento y su gestión, hablamos, discutimos, definimos y escribimos: El objeto de nuestra reunión es lo que nadie se atreve a llamar “racimos de empresas” porque estamos en tierra de vino; son los clusters que, sin embargo, en otras tierras de vino y habla inglesa (Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, California) no se confunden con cámaras de viticultores ni, mucho menos, pandillas de negociantes borrachos. Pero en España, colegas, somos así de acomplejados… Tomamos posturas sobre los “clusters del conocimiento”: agrupaciones para la cooperación en los campos del saber y del cómo transmitir lo aprendido. Ahí tiene una función clave la telemática, como la tiene en el comercio electrónico. Ahora que nos van dejando de abrasar los periodistas con tanto B2B y B2C, afloran las herramientas informáticas y las redes de soporte de los servicios. Y lo mismo pasará con el knowledge management que, por suerte –porque es difícil de pronunciar— va a salvarse en su versión latina: gestión del conocimiento. Lo gestionaremos no de manera intangible, etérea, protoangelical, sino a fuerza de técnicas. Andan por ahí teóricos con pocas lecturas y ninguna experiencia haciendo sonar maracas que podrían inflamar de nuevo la codicia de inversores insensatos. Pero quizá llegue a puerto esta nueva aventura profesional porque fue demasiado larga la caída de las “punto com” y nadie está para encajar golpe tamaño en otra actividad emergente… Otro viaje nos lleva a una villa aún más fronteriza que la ciudad de Vigo: a Olivenza u Olivença. El viaje incluye un paso intermedio por Madrid, y en el avión charlamos con José María Vázquez Quintana. La charla tiene que ver con el fenómeno de suburbanización que complica los servicios telemáticos en la Iberia Verde. No es cierto que agricultores, silvicultores y ganaderos vayan a demandar grandes velocidades de transmisión en los accesos a la Internet, pero sí lo es que ya las demandan profesionales que gustan de vivir en la aldea, en la urbanización selecta o tal vez en la casa remozada de sus abuelos. Alrededor de las ciudades del norte rico en agua se extienden manchas de población a las que el TRAC les parece una burla, cuando usan el GPS y el GPRS (donde la cobertura lo permite). Y los gobiernos autonómicos de esas tierras húmedas quieren que, aparte de los vecinos ilustrados del rural, las dependencias municipales y las escuelas cuenten con la posibilidad de conectar ordenadores a la red de redes… Las soluciones técnico-socio-económicas que se barajaron sobrevolando ásperos paisajes castellanos tienen contraste frente a una muestra lujuriante de verdes del sur, extremeño-alentejanos, entre olivas, encinas, alcornoques y palmeras. En un lugar de ortografía dudosa, nuestro colega Jaime Grajera da la solución de la Junta de Extremadura: LMDS. Al lado español de la raya seca, en Ayuda o Ajuda, Jaime marca sueños de extremeño consciente: sólo el conocimiento evita el subdesarrollo y su Junta programa redes para un ordenador por cada dos puestos escolares. Ojalá. Quiera la diosa Fortuna, llena de caprichos, que tierras de tan buen comer y beber (excelentes sus mezclas de tempranillo con cavernet sauvignon) vean al mocerío gestionando mucho conocimiento con el apoyo de infinitos servidores de la web… El tercer viaje de estas andanzas tenía como objeto entrar a fondo en el sistema de promoción de la innovación en Francia; o, más precisamente, en el Noroeste francés, región regionalizada y desnacionalizada, que incluye tan clara nación –en agonía— como la Bretaña. De paso hacia destino, París nos sorprendió una vez más por sus adelantos: allí se puede ver el futuro de Europa, continente musulmanizado de cristianos. Por las calles parisinas son tantos los rostros oscuros que el viajero llega a preguntarse si la France centralista, asesina de culturas periféricas, será capaz de asimilar en su uniformidad francófona el flujo avasallador de gentes que huyen de las antiguas colonias neocolonializadas. Como una alegoría de lo que pretende “le facho” (el facha) Le Pen, van limpiando Nôtre Dame. Debajo de una piel que lo ensombrecía surge un monumento blanco, albo, apenas tenuemente coloreado en su portada… Francia ardía a nuestro paso. Inflamadamente, todo era “sauver la démocratie” mientras muchos se preguntaban si es –o no— típicamente francés cerrar los negocios en viernes y prohibir la entrada de mujeres en los bares. En Nantes, en el recinto donde la innovación era materia de muestra tangible, telemática, la vista sólo distinguía franceses vulgares, de tez clara y ropa común, quizá comprada en Zara, que tiene una más de sus infinitas tiendas sobre la línea del silencioso tranvía que lleva al recinto ferial. Visitando la casa-museo de Jules Verne, quien gozaría inmensamente con los inventos de hoy que él soñó, uno se pregunta si semejante visionario llegó a prever esta Francia donde la melting pot de los yanquis tampoco funciona. Pero Francia es mucho de lo que fue, todavía; y Le Pen representa un estupor de aquel pasado borbónico y napoleónico que gestó la destrucción de España, a la que no dejó levantar cabeza desde la guerra de la Independencia hasta la de Cuba. Francia, nuestro mayor socio económico, daba en Nantes a los viajeros españoles una lección de su cara buena. Mostraba su empeño por aprovechar sinergias para innovar. Los franceses cultos saben que la grandeza de las culturas se sustenta sobre el excedente económico; que ese excedente surge de la capacidad de las empresas para competir; que, en la lucha darwiniana de la nueva economía –que es la vieja con conocimientos gestionados—, impera un lema absoluto: innovar o morir. Francia, compañeros, tan ciega de orgullo, va siempre por delante. Bit - Nº 133 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Teleco. R. Murcia Gente Bit Display Display Empresa Especial Café Redacción GRETEL Perfil Pulso del Mercado ¿Qué es? Tecn. Sociedad Rincón Internet Bit Recomienda N Xavier Alcalá Ingeniero de Telecomunicación Escritor
30 oct 2015
Artículo BIT
...Para que la Unión sea la primera economía mundial basada en el conocimiento, el comercio electrónico tiene que generalizarse
unca tanto burro creó un pseudobachillerato sin reválidas. Pero, con paciencia, vamos supliendo las cojeras del sistema. Mis alumnos de Medios de Transmisión ya saben valorar la constante “c” que relaciona frecuencias con longitudes de onda; ya entienden lo que el espectro tiene de espectral y su relación con las velocidades de transmisión digital. Estoy lejos, pero recibo por correo electrónico preguntas de tutoría. Una alumna cuestiona si Telefónica debe publicitar la “banda ancha” o la “alta velocidad” del ADSL. Porque —continúa— el ancho de banda es característico del medio, un “estrecho” par telefónico en este caso. Respondo que Telefónica no se caracteriza ni por ser precisa en definiciones ni por mandar ser didácticos a sus publicistas. Adelanto que con el ADSL se da un ensanchamiento de banda, porque las señales del módem logran superar la calidad pobre del medio penetrando por el espectro muchos kilohertzios más allá de la banda útil de voz. Y le propongo una solución española frente a las siglas inglesas: MABA, de Módem Asimétrico sobre Bucle de Abonado. La rapaza me responde dando las gracias, sobre todo por el MABA, que “suena tan fácil”. En fin: enseñar es un gusto. Y otro, mayor, aprender. Estamos en Polonia; en lugar que se escribe raramente a la latina, Lodz (con trazo en la ele y acento en la zeta), y se pronuncia Udch. Aquí se crió Roman Polanski, aunque no naciese en esta población de inmensas fábricas textiles desmoronadas. Nos enseñan la academia de cinematografía donde se formó el genio, con fotos solemnes de doctores honoris causa (entre ellos, Andrej Wajda), y nos llevan al museo del cine, que fue mansión de un alemán poderoso en tiempos de división — entre Prusia, Austria y Rusia— , cuando Lodz “tuvo la desgracia de tener que obedecer al zar”. Somos congresistas. Algunos de los presentes hace días que nos juntábamos en Compostela para oír detalles sobre el VI Programa Marco de la UE. Allí nos hablaba Serafín de la Concha. Aquí lo hace Rosalie Zobel, quien trae instrucciones de Bruselas: Para que la Unión sea la primera economía mundial basada en el conocimiento, el comercio electrónico ha de generalizarse. Y la gestión del conocimiento (que impulsa Jesús Villasante) tendrá que dejar de ser quimera. Nos reúnen en un hotel en medio de cualquier bosque de los infinitos que cubren el suelo de Acaba el curso pero no la preocupación. España va mal, compañeros: explicando la clasificación del espectro (que el señor Aznar llamó “espacio”) radioeléctrico, descubro que alumnos de tercer curso de Informática ignoran el valor de la velocidad de la luz. Y aún no han llegado a las aulas universitarias los procedentes de la ESO espeluznante. N ...Para que la Unión sea la primera economía mundial basada en el conocimiento, el comercio electrónico tiene que generalizarse... BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 18un país abierto, sin barreras naturales capaces de detener ni a teutones que desprecian a un pueblo eslavo ni a otros eslavos que lo malquieren por escribir con símbolos de Occidente y obedecer al Papa de Roma. Hemos venido a hablar de intercambio electrónico de datos y de comercio electrónico, pero hablamos de todo. Polonia, nación siempre defendida por su iglesia (que mantuvo el idioma de cohesión cuando se imponían el alemán y el ruso), conserva miedos históricos. Las personas mayores ven en la Unión Europea un medio para que Alemania recupere con dinero lo que perdió en la catástrofe provocada por Hitler. Pero los jóvenes son pragmáticos: el intercambio comercial con Alemania es inevitable, haya o no aduanas; y ponen los ojos en una Unión que les permita viajar hasta el país exótico de Carmen, la de Bizet —y trabajar en él. Mientras, las multinacionales miran a la población polaca como mercado y fuente de cheap labour; aterrizan en Polonia con necesidades de quick response y just in time, lo que induce a las universidades del país a trabajar en las aplicaciones de EDI tradicional y del basado en lenguajes con metadatos. En la X Conferencia Polaca sobre IED y Comercio Electrónico se presentan ponencias de autores locales, y de países como Finlandia, Alemania, Suiza, Italia, España, Estados Unidos y Australia. ¿En conclusión? A día de hoy, nada es definitivo. El IED tradicional, de sintaxis enemiga de los metadatos, es la norma de las grandes empresas “tractoras”. Las técnicas de transmisión nuevas vienen a ayudarlo: hoy los mensajes del ciclo documental pueden correr sobre criptogramas seguros. La web, como modo de encuentro para transacciones, y los nuevos lenguajes para programar mensajes se van asentando en el panorama del B2By del B2SB (business to small business). Se ensayan técnicas para el MB2B(mobile business to business). UN/EDIFACT y ebXML han de convivir hasta que el UMTSesté al alcance de todos. Los investigadores australianos traen datos de la “productividad de mensajes” de IED tradicional frente a la de los escritos con XML. Los finlandeses auguran cinco años de convergencia mundial hacia el nuevo modelo, que incluya la movilidad... Retornamos. En el país de los trigales que codician los prusianos el pan es un lujo. El vino, un prodigio. Quieren abrirse a Europa y no hacen las camas de los congresistas mientras dura el congreso. Osan decir que “España es como Polonia: un país grande, católico y atrasado, que entró en la Unión por benevolencia de los poderosos”. Es mejor callar, a eso y a otros espantos que nos sueltan, como, por ejemplo, el del final de los días de Karol Woytila: Qusieran traer al máximo símbolo nacional a su patria, pero comprenden que el Orbe Cristiano lo necesite. Por ello se resignan a que muera en Roma, y a que allí sea enterrado. Mas exigen que su corazón regrese a Polonia, como el de Chopin. De Chopin toma nombre nuestro hotel en Varsovia, ciudad plana, triste, rotosa, con grandes parques, tranvías veloces, algo habanera: mafiosa y plagada de anuncios de placer con formas femeninas. Preside tal planitud el edificio soviéticamente barroco del Palacio de la Cultura, coronado de sistemas radiantes de televisión. Lo acompañan otros, nuevos, “occidentales”, soporte de sistemas de telefonía móvil. Funciona el GSM. No el GPRS. El visitante español se afirma en la impresión de que lo nuestro ya era otra cosa, desde los tiempos en que nos empezaron a invadir los turistas europeos. Y tiene ganas de volver. Al refinamiento de una civilización capacitada para dar nombre propio, “arroba”, a un símbolo de la modernidad telemática; mientras en Polonia, a falta de historia, tienen que llamarle lo correspondiente a “mono” (simio o macaco). 1 Xavier Alcalá Ingeniero de Telecomunicación BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 19 U Xavier Alcalá 1Ingeniero de Telecomunicación 1Escritor
30 oct 2015
Artículo BIT
"...La longitud de onda de las señales portadoras de la telefonía móvil es aproximadamente igual a la de las portadoras de televisión..."
a hablaremos de lo que aquí se trata, pero dejadme entrar en materia sobre las noticias que os debo partiendo de un pequeño, y cordial, incidente: Esta mañana disertaba un profesor español acerca de la computación nómada y un colega mejicano lo advirtió: “No se olvide, por favor, de que no somos periodistas, sino científicos”. Eso me evoca un incidente del verano que se nos fue. A comienzos de julio califiqué en público de “burrada” una frase, y rebajé de sus alturas periodísticas a quien se anuncia como profesor de comunicación (y resuelvemundos desde la dirección de Le Monde Diplomatique). Ignacio Ramonetescribió lo que someto a vuestro juicio: “El transistor, al independizar la radio de la electricidad (sic) y hacer del aparato un objeto nómada…”. Podéis consultar en la hemeroteca de La Voz de Galicia. Me mantengo en la calificación y me preocupa que haya tanto demagogo antiglobalizador a quien los papanatas progres no se atreven a juzgar. Uno de los que comparten ignorancia con esos atrevidos que les dan doctrina quiso defender al gurú ofendiéndome. Pero no pudo. No supo cómo porque, como dicen los cínicos, a fin de cuentas “un periodista es un mar de conocimientos con un milímetro de profundidad”. Y me da muchísima pena, porque no hay oficio más lindo que el de informar. ¿No habría manera de educar mejor a los periodistas?, ¿no conseguiríamos que preguntasen a quien sabe sobre lo que van a escribir? Tenemos dudas: en Ferrol nos juntamos para explicarles que nos deben escuchar, ya que en sus manos está transmitir la información que evitaría la alarma social innecesaria. Yo acompañaba a Adrián Nogales, Jesús Cañadas y Jaime Vázquez. Adrián fue rotundo: enfrentó radiación a radiactividad. Una periodista se enfadó y se fue de la rueda de prensa conjunta del COIT, la AETG, la Xunta y el MCYT. Hablábamos en el Centro Cultural Torrente Ballester, en un auditorio que fuera capilla del Hospital de Caridad. Al acabar, en el atrio nos prometimos seguir luchando por la verdad física que no varía, la que no apren- Queridísimos todos: os escribo desde Mérida de Venezuela, en un descanso de congreso en la Universidad de los Andes. Y ...la longitud de onda de las señales portadoras de la telefonía móvil es aproximadamente igual a la de las portadoras de televisión... BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 20de nadie en el bachillerato sin reválidas: cosas simples como el valor de la velocidad de la luz; y que ese valor, constante universal, es igual al producto de la frecuencia por la longitud de onda de una radiación. No hay manera de explicar (si no ayudan los periodistas) que la longitud de onda de las señales portadoras de la telefonía móvil es aproximadamente igual a la de las portadoras de televisión. Que en Galicia hay cientos de micro-reemisores de televisión al lado de las casas de otras tantas aldeas y nadie ha pensado en que le causasen cáncer. Si los periodistas no entienden la relación entre longitud de onda y tamaño de estructura biológica afectable, ¿cómo lo van a expresar? Si no saben distinguir –por la longitud de ondaentre radiaciones ionizantes y no ionizantes, ¿de qué vale que nos desgañitemos? Después de las batallas contra los irmandiños odiadores de las estaciones base de telefonía móvil, en la escalinata de la ferrolana capilla dieciochesca nos prometimos acabar con la prepotencia de las azafatas, que se sienten como los monaguillos de otrora cuando tocaban la campanilla para que la cristiandad toda de una iglesia se arrodillase: ya está bien con la murga de apagar “completamente” los móviles. Despidiéndonos, Jaime Vázquez contó algo revelador. En un vuelo reciente de Alitalia, el piloto –tipo informado- pregonó la libertad: que cada cual hiciera con su teléfono lo que le diera la gana… No tardé, sin embargo en comprobar que los pilotos de Iberia necesitan clases de radiocomunicación: saliendo hacia Viena, el avión dio unos frenazos en pista y allá sonó la voz de la campanillera-sobrecargo pidiendo que se revisasen los móviles. ¡Puf! En Viena funciona el GPRS, como todo, germánicamente, al lado del Danubio majestuoso, azul y lento. Después, Liubliana, y Bled, unas bellezas alpinas que parecen salidas de las postales. Y un congreso de comercio electrónico en que los españoles brillaban por su ausencia. No así los yanquis, y los australianos –ellos todos muy preocupados por algo que la España que va bien ya sumió en el olvido: el atentado contra las fibras de Telefónica. Bled reúne desde hace quince años a los sabios del intercambio electrónico de datos de todo el mundo. Eslovenia –ya en tiempos de Tito- quiso salir a los mares a través del puerto de Koper (pues le quitaron el de Trst, sin vocales: Trieste para los italianos) y se empeñó en hacerlo bien, con telemática. Esta Austria eslava, de lengua imposible (alucinen los galaico- portugueses con una palabra que se repiten en los carteles: CONA), pregona que ahí, en Koper, se inicia “la nueva ruta de la seda”. Pregona y trabaja. Entérense los del “punto.com” fracasado en esta España de especuladores de cuanto se cuece en comercio electrónico verdadero por las universidades eslovenas; y lo que pretende al respecto el gobierno de un país independiente con 2 millones de habitantes y 20.000 kilómetros cuadrados de extensión… Bien, sigamos, sobrevolemos Hungría, veamos al lago Balatón como una mancha azul en los llanos magiares, secos por el estío; pasemos la Serbia de los nacionalistas perversos, excluyentes, veamos como el verdor serbio se seca sobre Macedonia, hagamos caso al piloto cuando nos manda mirar el Olimpo, tan alto que sólo los dioses podrían habitarlo, y vayamos tomando tierra en el aerodromio de Atenas. Grecia, una vez más en su historia, va a ser el fulcro de la balanza entre Oriente y Occidente. Esta vez, en la transferencia de conocimientos tecnológicos. Pero no nos emocionemos, dejemos el país de las amalgamas y las islas para notas a vuelapluma en otoño. Digamos sólo que, después de sufrir los calores de Atenas, por el Pireo se sale hacia otros calores, con una meditación: basta ver en el Museo Arqueológico Nacional la evolución de las técnicas del metal y del vidrio para comprender que la globalización es casi eterna; que se coloniza haciendo dependientes a los colonizados: ellos quieren disfrutar de lo que no saben producir y pagan la regalía… Creta. El Líviko Pélagos, Mar de Libia. Nada como un descanso soleado en aguas cristalinas de playas sin gente. Mas todo acaba, y de noche. Kalinighta, Kriti. Nuestra civilización nació en Creta, se desarrolló en Grecia; Roma, por fortuna, se la impuso a toda la Europa que haría las Américas… Nuevo salto. Washington bajo el terror. El Pentágono casi reconstruido. La Casa Blanca aislada con piezas divisorias de autopista. América, temerosa y convertida en Israel para los visitantes, a quienes escrutiniza hasta el ridículo, sigue, sin embargo, marcando el ritmo de los acontecimientos: paga la ciencia, que genera tecnología y convierte la tecnología en técnica aplicable, vendible. Desde que los del norte barrieron a los del sur a cañonazos, apuestan por las técnicas militares; que después transfieren a la industria civil. Y triunfan. Porque guerras nunca faltaron ni van a faltar. 1 Xavier Alcalá Ingeniero de Telecomunicación BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 21 U Xavier Alcalá 1Ingeniero de Telecomunicación 1Escritor
30 oct 2015
Artículo BIT
"...Todas las rutas pasan por delante de Galicia..."
oy os escribo desde Coruña, ciudad peninsular, proyectada en un mar que no se hizo para griegos. Y lo digo porque los griegos nos persiguen y nos llevan a la desgracia: primero el capitán del Aegean Sea y ahora el del Prestige demuestran no entender las furias del Atlántico frente a la Costa da Morte que se anuncia con el Faro del Adiós, la Torre de Hércules, última luz europea para tantos marinos y tantos emigrantes que buscaron las Américas. Mirad bien el Mapamundi: estamos frente a Boston, y es todo un ir hacia el sur para tocar Buenos Aires... Todas las rutas pasan por delante de nosotros; todas las desgracias nos vienen a caer. Nos quedaremos sin marisco, sin pescado. Se ahoga el marisqueo en lodo negro y combustible; mal se libra la pesca de bajura. Y, en medio del desastre, de nuevo salta la alarma entre nosotros, los de la profesión: ¿Es que no hay más medios electrónicos de vigilancia y actuación rápida? ¿Por qué todo es posible cuando se trata de sistemas militares pero parece impagable cuando hay que defender vida y pan de pescadores? Perro mundo: desde las páginas del BIT solicito una condena para armadores y capitanes griegos: que vayan a vivir a Camariñas, a Muxía, a Camelle, a Laxe, a Caión... Que, hasta que se recuperen los bancos de mariscos y se pueda volver a pescar, tengan que soportar las miradas de los que su avaricia convirtió en subsidiados. Y os pido a todos, compañeros, que nos pongamos en serio, como con “el cáncer de los móviles”, hasta que las técnicas militares pasen a la vida civil: porque la paz es mayor que la guerra, aunque sea más cara a fin de cuentas... Bien. Recibo felicitaciones, y algunas quejas, por mis pasadas notas a vuelapluma y sólo me queda decirles a los felicitantes que el título del que me siento más orgulloso es el de Bachiller Superior, adquirido tras siete cursos y tres reválidas en el instituto Concepción Arenal de Ferrol. Allí me enseñaron las leyes de la Física que, de momento, no han cambiado. Por eso me atrevo a escribir lo que escribo, sobre los teléfonos celulares o sobre lo que haga falta. Y, por cierto, el día en que el trágico Prestige no pudo aguantar golpes de mar verdadero me encontraba yo en un aeropuerto con un colega cuyo nombre debo silenciar por lo que sigue. Este compañero tiene alta responsabilidad técnica en una de las empresas explotadoras de servicios de telefonía móvil y, casualmente, es hermano del piloto del gran avión privado de una enorme compañía. Una vez más (mientras veíamos con dudas las posibilidades de volar, por culpa del temporal) surgieron comentarios propios de los que gozamos con los avances técnicos. No pudimos dejar de reírnos del “completamente apagados” que exige Iberia en relación a los terminales de GSM. Repasamos la situación y él me En la anterior, queridos colegas, os escribía desde Mérida de Venezuela, en medio de los Andes, en uno de los lugares más peculiares para celebrar congresos de técnicas telemáticas. H ... Todas las rutas pasan por delante de Galicia... BIT 136/NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2002 36hizo una confidencia: en el avión que pilota su hermano, con personajes a bordo cuya pérdida supondría gravísimos daños a un imperio industrial, nadie apaga los móviles; ni el piloto. ¿Cuál es la clave del misterio de los móviles volantes? Algún día la desvelaremos; aunque ya se vaya desvelando vía –carísimo– satélite... Volviendo a notas pendientes, en Mérida nos juntamos unos cuantos conocidos con muchos desconocidos. Algunos teorizaron totalmente y otros intentamos acercar la teoría a las prácticas cotidianas. Se habló de computación en malla, de computación nómada, de las tripas protocolares del UMTS, de los servicios en modo webpara el comercio electrónico... La reunión iberoamericana tuvo lo suyo de delirante en lo idiomático. Se oyeron barbaridades de bulto, ya típicas como “accesar” o “testar”. Un venezolano soltó la siguiente perla: “Hago submit de mi job en red”. Con todo, el premio se lo llevaría un asturiano que tradujo “time stamp” por “tiempo de estampa” (quizá versión bable de los términos ingleses). Debo reconocer que me pasé de advertir a los colonizados sobre su triste condición; y dos se me revolvieron. Uno, por hacerse el gracioso, me pidió permiso para traducir “SOAP”, que pronunció “soup”, por “jabón”. No sabe él que los anglopensantes pronuncian las siglas por separado, o sea, en ese caso: “Esou- ei-pi”. Otro me corrigió que yo usara la palabra “repositorio” en referencia a lo que él consideraba como almacén. No me dio tiempo a explicarle en qué consiste un repositorio, porque había que irse de excursión... Y de excursión fuimos, hasta las alturas máximas de los Andes venezolanos, que rodean Mérida y hacen mirar a los cielos casi en vertical desde el campus de La Hechicera, donde se fraguó una revolución telemática que convierte a la ciudad en un oasis de comunicación en las Américas del atraso integral. Subimos y subimos, nos dio el apunamiento; nos faltaba la coca para mascar y, allá en lo alto, casi a cinco mil metros sobre el Lago Maracaibo, tan próximo, hubo quien se tomó un golpe de ron caliente en una cantina donde los letreros rogaban no fumar “por falta de oxígeno”. Tras las vistas andinas sobre mares de nubes, bajamos y bajamos. Quizá el roncito caliente soltó las lenguas entre gallegos y supimos unos de otros, los de Vigo de los de Coruña y al revés. Desde Coruña, amigos todos, creo que en Vigo dramatizan; que algún colega no salió de su infancia y hasta se atreve a mandar quejas al BIT pero no a discutir en directo con el autor de lo que dio lugar a sus lamentos... Mérida es territorio aparte, con universidad, parque tecnológico y más de cien ciber-algos: restaurantes, cafés, pizzerías, “areperas”... La cuidad está cableada en fibra, con más de treinta puntos de acceso principal servidos con técnicas de Gigabit Ethernet. El estado de Mérida está cubierto con una red de radioenlaces que permiten conectar con el mundo lugares menores en los que un ordenador produce maravillas en las mentes jóvenes. A principios de noviembre pasado la universidad de Aveiro organizó una conferencia sobre ciberciudades. En ella presentamos el panorama de Mérida, para asombro de oyentes europeos, americanos y africanos... En fin. Que se acaba el papel y en el tintero quedan otros asuntos. En la próxima, y con la venia de nuestros compañeros de este atlántico impaís, os contaré de cambios en la AETG; de la conferencia e-2002 que tuvo lugar en Praga; y de lo visto y hablado en Sevilla y en Barcelona, urbes famosas en las que se teje y desteje mucho de lo que nos importa a los que vivimos de la ilusión de telecomunicar. 1 Xavier Alcalá Ingeniero de Telecomunicación U Xavier Alcalá 1Ingeniero de Telecomunicación 1Escritor
30 oct 2015
Artículo BIT
Galicia, Galizia, Pailanistán y últimamente Chapapotistán
Queridos colegas: En la anterior os decía que os iba a contar de cambios en la AETG; de la conferencia e-2002 que tuvo lugar en Praga; y de lo visto y hablado en Sevilla y en Barcelona. Os escribía desde Coruña. Y desde Coruña escribo hoy. Lo curioso es la imprevisibilidad de nuestra existencia, porque, mientras tanto, estuve en Atenas, recibiendo ofensas por mi condición de español... Bien, dejo Praga para la primavera, que ha de volver con el canto del cuco en los bosques de la tierra que llaman Galicia, Galiza, Pailanistán (un pailán, en gallego, es un paleto sin remedio) y, últimamente, Chapapotistán (por todo lo que os imagináis). Os mando una foto curiosa de la capital checa con nombre literario — Neruda— y hablaré de comercio electrónico en el Este cuando lo permita el director de BIT, que tan gentilmente me cede página. Después trataré de los multimedia y Grecia. Ahora dejadme buscar por la memoria un punto de partida para el “Nunca máis”, grito popular y organización a la que —advierto— no pertenezco ni apoyo con dinero o presencia... Retiro lo dicho a vuelapluma en edición anterior sobre la incapacidad de los griegos para navegar mares verdaderos. Amigos marinos, militares y civiles, insisten en que el error máximo no fue del capitán del Prestige sino de los que, desde tierra, resolvieron la cuestión a su manera. Todos piden el harakiri político de Francisco Álvarez Cascos, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Nadie le perdona a Paco Cascos (sin patronímico entre conocidos) que, debiendo saber de cálculo de estructuras, resistencia de materiales e hidrodinámica, eludiese enfrentar la realidad de un casco (ojo: evitemos juegos de palabras) de buque sometido a torsiones en tres ejes. Mariano Rajoy es de Leyes (humanas, no físicas) y se puede aceptar que transmita absurdos por dar la cara, pero Paco debe enfrentar las mismas responsabilidades de sus colegas, a los que el juez llama cuando se les cae un puente o el oleaje revienta un muelle de abrigo. Bien... Otro amigo, ingeniero, director general en Bruselas, sostiene que no va a venir un solo euro para paliar el desastre mayor de las costas de Europa. Sencillamente porque el que la hace, la paga. Ya puede contar Aznar (otro de Leyes) lo que le apetezca. La Unión no mandará nada porque hundimiento y derrame no son catástrofe natural como —por ejemplo — la inundación de Praga, sino “trapallada” en galaico-portugués. Trapallada, en la lengua que supera el río Navia y se acerca a Xixón, tierra de Paco. Quizá Álvarez Cascos no se acuerde de mí. Pero yo sí de él; y de su hermano. Vivimos juntos los tiempos lindos de la revolución constante, los del 68, cuando todos estábamos contra Franco. Quién iba a imaginar entonces, tomándonos una caña en el bar del colegio mayor Alcalá, que nos íbamos a ver en éstas. Pero nos vemos, yo del lado de “Nunca máis” y las banderas que llenaron balcones de la Plaza de María Pita, reducto del Eterno Alcalde de Derechas que dice ser del PSOE (partido indeciso, que no se atreve a expulsarlo), cuando su Excelencia el Jefe del Estado reunió al Consejo de Ministros en el Pazo de Meirás (¡ostras colegas!, perdón por el lapsus). Revolaban los helicópteros sobre la ciudad-península del Faro del Adiós y varios compañeros comentábamos el drama: chorros de millones de euros para un pueblo de almas rendidas (Ortega y Gasset) que a ve- Galicia, Galiza, Pailanistán y últimamente Chapapotistán Xavier Alcalá lu A vuelapluma BIT 137 ENE.-MAR. 94 2003ces se levanta a lo largo de la Historia, como lo hizo con los irmandiños, los liberales y los galleguistas (ver diferentes autores); para nada, para volver al “mexan por nós e cómpre dicir que chove”. De esta vez no fue orín sino alquitrán (chapapote es palabra caribeña traída a Galicia, colada en los medios de comunicación españoles desde hace dos meses) y parece que se va a limpiar con millones levitantes, ajenos al presupuesto. 4.000 euros por gallego sin fecha de entrega. Y Rato sabe distinguir entre riqueza y aumento de renta por subvención... Silencio. Sólo el tableteo de los helicópteros que vigilan a manifestantes de la batalla perdida. Perdida porque Aznar es sabio: con peonás a la gallega se compran conciencias. Si el marinero en tierra cobra subsidio, que se muera todo en el mar... Votos. Las municipales. Un partido regionalista que se escinde porque, ante la estupidez de Madrid, donde nadie sabe de mar (salvo Serafín de la Concha y Fernando Pardo), unos contestan y otros acatan órdenes. Un desastre que nos salpica a todos. Lo nuestro, a la hora de la conversación, es arroz con zamburiñas y Liñar de Vides, albariño del interior, de Arbo, donde el Miño recuerda a los gallegos que son portugueses irredentos, que Lisboa sería madrastra de mejor talante que Madrid. Compañeros, por aquí se navega bajo temporal. Galicia parece enfilada a las rompientes. En nuestra profesión sólo hay retroceso. ¿Qué industria se creó en los últimos años? Quizá Egatel: viva Solleiro. Televés se mantiene con gloria, Ramón Bermúdez de Castrovende hasta en Corea. Y volvió de Madrid Enrique Fernández, enriquecido de conocimientos, con un nombre de empresa llamativo, Aldaba. Pero las excepciones no hacen sino deshacen la regla. Aumentamos en número, y mucho, ¿pero a qué nos dedicamos? En buena parte a emigrar, por un mendrugo. Las grandes empresas de servicios se contraen y reducen personal. Ya se hicieron las redes que funcionan, y quedan emitiendo para nada, porque no hay terminales ni clientes. Ni queremos hablar del TRAC. Hoy no queremos hablar de nada conocido. Los helicópteros sobrevuelan la mañana espléndida de enero y llegamos a pensar —sobre jugo de zamburiña enarrozado— que, sin embargo, en lo nuestro está por hacer todo. Imaginamos un buque perfectamente posicionado, sus constantes vitales vigiladas, sus reacciones bajo control; todo comunicado en red de área local, transmitido a la correspondiente central de alerta, retransmitido al armador para que dé órdenes por encima del capitán. Hacen falta millones, que la España de la solidaridad (la que funciona contra el Prestige, como funcionó contra Napoleón) no tiene preparados porque no es una civilización policéntrica, hermandad de pueblos que mantienen un estado, sino un estado centralista que quiere cambiar caridad por votos en provincias díscolas y extremas... Los helicópteros gastan keroseno, los aviones también; los coches de la comitiva presidencial queman gasolina, y la mayoría de los nuestros, gasóleo. Oídme: lo de Galicia es anécdota. Debemos denunciar que el mundo —nuestra Cárcel Azul, global— solamente cambiará cuando consigamos que cambie el sistema energético en que se basa. Los de las telecomunicaciones tenemos un deber: de momento, ayudar a consumir menos petróleo... Se levanta la sesión tras surtido de “queixos galegos, irmáns de leite” a los postres. En el Chapapotistán va a haber “demarcación”, vamos a ser colegio. Antes de las municipales, que tanto cambio anuncian, entre nosotros habrá las elecciones de la AETG. Que gane el más votado. Quien gane está obligado a virar de rumbo. Y no tomar el de la huida, como Paco Cascos. Viraje bien calculado, amigos, ojo a los escollos... En fin, un abrazo de piloto viejo, conocedor de costas traidoras, hoy manco (inútil de un brazo porque me dio envidia Fernando Maristany y también quise romperme algo). Abrazo con un solo brazo para todos, global. Adiós. El mundo –nuestra Cárcel Azul, global– solamente cambiará cuando consigamos que cambie el sistema energético BIT 137 ENE.-MAR. 95 2003
30 oct 2015
Artículo BIT
"... Se prepara la gran conferencia de la Unión para agitar ideas en Bolonia..."
...Se prepara la gran conferencia de la Unión para agitar ideas en Bolonia... Xavier Alcalá Queridos compañeros: en primer lugar, el mundo. Los dispositivos de exploración electrónica y los exploradores humanos han venido a demostrar que ya no queda terra incognita, ningún pedazo de mapa en blanco. Es —dejadme repetirlo— nuestra Cárcel Azul. En ella estamos todos encerrados. Pues bien, hoy esa cárcel recuerda a una visión de otra, menor y verde, la selva inundada. Cuando crecen los ríos, los animales se van a refugiar a las lomas del terreno en espera de que pase la crecida. Allí se instalan, unos en tierra, otros en las ramas de los árboles. Encaramados andan los felinos, vigilando a los demás. Siempre habrá un jaguar rey de la situación, que mida sus fuerzas con otras alimañas antes de saltar sobre el pescuezo del venado o de la capibara que malamente pueden escapar. Hoy el mundo es así. El imperio que dirigen los wasp vigila sus intereses desde la altura de sus conocimientos científicos y técnicos, dispuesto a lanzarse sobre la víctima que le convenga. Y sólo va a respetar a estados preparados para resistírsele con poderosos venenos atómicos o biológicos. De la gran crecida —del petróleo, que no del agua— solamente se van a salvar la China, la India, la inmensa Rusia adormecida y quién sabe si el Brasil... Europa. Cuando se hablaba de petroeuros frente a petrodólares, la Unión fue dinamitada. Pero no se rompió de todo. Y va a haber ajustes de cuentas para los que no las saben echar. Por ejemplo, España, la que deja hundir barcos peligrosos y después pide cuartos; una España que —dicen los economistas— envía a Francia la mitad de lo que exporta y compra en Francia la mitad de lo que importa. España. España fue a peor en la nueva guerra basada en las TICs. No nos valió la hidalguía del pobre. Ni tenemos petróleo ni somos capaces de inventar aparatos electrónicos. Seguimos sin entender el valor del conocimiento práctico. Pensamos que innovar es comprar una patente nueva y pagar regalías. En una increíble muestra de miseria moral, quien manda (sólo con los votos de ni siquiera la mitad de los españoles) nos hizo entrar a todos en el juego del jaguar; pero ni siquiera como linces; sino como armadillos carroñeros. Galicia. Se nota la vuelta atrás. Hay represión y censura, como en toda España. Un colega “rojo de toda la vida” dice que estamos de nuevo en el 68. Pero entonces éramos chavales y ahora, abuelos. La cosa cansa. Y el Prestige sigue ahí, infinitamente hundido y amenazante, esperando a las elecciones del 25 de mayo... Perdón por todo lo anterior, pero necesitaba soltarlo. Y ahora vayamos a asuntos de más enjundia: El BIT ha cambiado, para bien. Debemos de ser un colectivo raro entre los ingenieros, con vanidades creadoras que nos llevan a medir en clave artística lo que hacemos. Sólo pediría al lu A vuelapluma BIT 138 ABR.-MAY. 90 2003director que nos obligase a seguir un libro de estilo partiendo de que escribimos en castellano. Cojo al vuelo (como es mi intención, lejos de lo académico) algunos ejemplos de lo que se debe evitar. Ojo, que una cosa es “tecnología” y otra “técnica”. Abusamos de un error originado en el Imperio del Jaguar. Porque en inglés también se distingue entre technologyy technique. Más ojo, en cuestión de estructura: ¿queremos desmontar la del castellano? Construyamos entonces híbridos como “aplicaciones multimedia” en lugar de “aplicaciones de/para los multimedia”. Y revisemos “inalámbrico”, traducción torpe de wireless: “alambre” es una bastez frente a “hilo”. Recordemos el habla de los colegas que nos precedieron. Decían “telegrafía sin hilos” (por cierto, que prolifera la bestialidad de inhalámbrico, probable derivado de Alhambra). ¿Que somos una profesión viva, aun con un 8% de paro? Doy fe. En el Chapapotistán, por lo menos, estamos en efervescencia. Quizá no recordéis que en la anterior os anunciaba cambios en la AETG. Pues bien, al comienzo de la Guerra del Jaguar contra el Camello todavía no hay nada al respecto, salvo que se han presentado dos candidaturas a la renovación de junta, y que las dos están cargadas de razones. Que todas las razones juntas hacen asociación pero que, en votos, sólo pueden mandar las de unos u otros. En el Finis Terrae de los emigrantes y el lloro histórico surgen intereses graves que defender desde la profesión, y eso es lo mejor que puede ocurrir. Porque la colisión que se anuncia no ha de producir heridas incurables. Ayudarán a curarlas el orballo balsámico y los vinos de la cosecha que vamos a empezar a beber. Pero hay más (y no digáis que os lo adelanté yo). Me consta un documento de consenso sobre la telemática, con frases que demuestran qué clase de tipos inspirados somos los de las técnicas de escaso soporte material. En él se menciona a los rectores de las universidades gallegas (dos de ellos, Domingo Docampo y Senén Barro, cercanos a la telecomunicación) y se habla de una novia que, deseada por todos, no se va con ninguno: mal arreglo cuando la telemática (muerta la informática a secas si Fernando Sáenz Vacas permite el atrevimiento) invade todo y —lo que es más importante— puede dar mucho trabajo. Será mejor —entienden nuestros compañeros— que esa ingeniería se extienda por todas nuestras universidades... Telemática y Bolonia. Bolonia significa recomposición de los curricula, desmontaje de diferencias entre “técnico” (eufemismo) y “superior” (grosería). Cosas veremos, mientras hacemos universidad y empresa al tiempo (estoy de acuerdo con José Manuel Páez). Quisiera que fuéramos linces, asociados con los grandes de Europa, para, por lo menos, enseñarle los dientecillos arregañados al Gran Jaguar. Y voy terminando, intentando cumplir con apartados que se me quedan en el tintero. Me lo recuerdan Bolonia y Europa, cuya Unión se va ampliar. Ya se prepara todo para el e-2003, la gran conferencia que promueve la Unión para agitar ideas referentes al comercio electrónico, la teleenseñanza o la gestión del conocimiento. Será en Bolonia y merece la pena asistir. El año pasado fue en Praga, ciudad que tal atractivo tiene para los que no prefieren burgos marítimos y soleados. Praga, la de las torres y las agujas premonitorias, anunciadoras de la telecomunicación desde la Edad Media, nos ofreció solaz, frases rotundas y un aviso de competencia imparable. Las frases del e-2002 para quien os escribe pudieron ser “la confianza es el lubricante de los engranajes de transacción”, en referencia al intercambio electrónico de datos, o “la teleenseñanza es sólo una alternativa, no una panacea. Profesores, clases y libros nunca desaparecerán”. El aviso es sobre lo poco que cobra un ingeniero checo, con una formación que en España no se puede dar porque falla la base (el bachillerato, destruido hace mucho) y unas habilidades lingüísticas que asombran. 400 euros al mes allí es un gran sueldo... En fin. Aviso y adiós, compañeros. BIT 138 ABR.-MAY. 91 2003
30 oct 2015
Artículo BIT
... espectro radioeléctrico, que no tiene nada de ‘espacio radioeléctrico’ como dicen algunos políticos…
...espectro radioeléctrico, que no tiene nada de "espacio radioeléctrico" como dicen algunos políticos... Xavier Alcalá Decía en la anterior, queridos amigos y compañeros, que Europa se amplía por el Este, como se demostró en Atenas, la del Partenón con andamios. El Este viene todo a desafiar al Oeste, sobre todo al Extremo Oeste, donde algunos habitamos sin fuerzas para la esperanza. De Atenas al Finis Terrae. Qué belleza el viaje de Coruña a Ferreira do Valadouro en día de sol, y qué gozo el Cantábrico en Areoura, con la costa asturiana hacia Poniente desdibujándose en la bruma tenue. En Ferreira reinaban los garbanzos con pata de vaca, regados con tinto de la Ribeira Sacra. En casa de Jesús Pardeiro se habló de todo, respirando la humedad tierna de los verdores de su huerta. SINTEL, la Literatura, el Prestige, la silvicultura y los grandes profesores de la Escuela (de Madrid, claro) dieron paso al espectro radioeléctrico, que no tiene nada de "espacio radioeléctrico" como dicen algunos políticos. Suso Pardeiro, inventor de emisoras de radio, me acusó de impreciso por un artículo de divulgación — cuando me debía haber calificado de insuficiente... Conversación telefónica con Antonio Lecuona, que ahora anda en la electrónica industrial por su tierra breve y canaria. Busca alianzas tecnológicas con Madeira y sabe que, para eso, hay que pasar por el Portugal continental, continuidad de Galicia, donde viven gentes relacionadas naturalmente con los portugueses (pese al eje nacional-exclusivista Madrid-Lisboa). La charla fue jugosa, con indicación de que va a haber junta general de colegas que trabajábamos en SINTEL con mucho orgullo. Por lo oído, se encarga de organizar dicha junta el perseverante Julio Pernía, que conoce el valor de la memoria y las afinidades humanas. Será en Madrid, rompeolas de las Españas, en tiempo de primavera florida, con más kilos y muchas más arrugas, con mucho menos pelo y menos años para la jubilación. Daremos cuenta de lo hablado. El golpe que abrió la frente del gigantón sindicalista también abrió la fuente de los recuerdos y el archivo de las preguntas nunca respondidas. ¿Cómo fueron los tratos entre el cubano de Miami y el gaditano con relaciones en Cuba? ¿Cómo se incumplieron? ¿Quién decidió desmontar SINTEL y cuál fue el verdadero plan de desbarate de la empresa? ¿Quién se benefició inconfesablemente con el cese de sus actividades? Cada cual puede dar su versión de lo ocurrido a una empresa que representaba un buen pedazo de la facturación en nuestro sector. Quien esto escribe recuerda las ideas de cualquier personajillo regional de Telefónica, que manifestaba su preocupación por que SINTEL le hiciera la competencia a su dueña en un contexto liberalizado. SINTEL murió y Telefónica, que todavía confundía clientes con abonados, no fue capaz de vender nada de lo que lu A vuelapluma Ô BIT 139 JUN.-JUL. 79 2003vendía la difunta en el mercado libre. El negocio pasó a otras empresas cuando podía al menos haber quedado dentro del Grupo... En fin, que llega la primavera con mucho retraso, con granizadas que pueden molestar a las divinas vides. Nunca Máis pone nerviosos a los políticos, el "efecto lasagna" está ahí esperando a los veraneantes después del 25 de mayo: capa de arena, capa de chapapote, capa de arena, capa de chapapote... Muchos nervios electorales en general, y algunos nervios entre los votantes para la renovación de junta de la AETG. Pero la vida es así y tenemos que seguir vivos. Con esa sensación de que ocurrirá lo que ha de ocurrir nos encontramos unos cuantos compañeros en Vigo, en Bouzas concretamente, con las Cíes cerrando horizonte. Por delicadeza, por si no coincidimos en apoyos a esta u otra candidatura, no hablamos de la asociación a que todos pertenecemos y algunos fundamos en su día. Nos centramos en los trabajos de desarrollo de un nuevo cluster (que, otra vez, lleva a la pregunta de por qué no decir racimo o asociación cooperativa), el que agrupará —si quieren— a las empresas de nuestro sector en Galicia. La reunión transcurre en las instalaciones del Consorcio de la Zona Franca de Vigo y tres compañeros reparten jugada a los participantes. Uno es Miguel Merino, promotor de nuestras actividades desde la universidad y los foros de iniciativa, ahora empeñado en una nueva conferencia con exposición llamada Galicia TICs. Otro, José Carlos García, sistemático responsable de los sistemas de comunicación de la Zona Franca. El tercero, Álvaro Gómez Vieites, quien fuera estudiante de brillo y es escritor de libros de divulgación, alguno ya comentado en el BIT. Lo que uno puede preguntarse es si en este fin de mundo hay actividad suficiente como para justificar la existencia de una organización semejante a las de las empresas del sector del automóvil (Citröen muestra en el muelle de Bouzas su inmenso poderío: todo son coches dispuestos a subir a un ferry grande como un castillo flotante). Se lo pregunta uno y va a encontrar respuesta algún día después. Poco después del reflexivo encuentro de Vigo hay otro en Compostela. El interlocutor es José Manuel Soto, a esta altura ya lejos de la actividad pública —en la Xunta— o cuasipública —en Telefónica—. Nuestro compañero hace una traza inteligente de consultor con muchos años de experiencia y reduce a porcentajes la realidad en España: en Madrid, centro del centro, ombligo de los ombligos, se concentra casi el 50% de la actividad del sector, mientras Galicia sólo genera el 2,5%. En este impaís incapaz de gobernar lo suyo ni siquiera se queda toda la facturación relacionada con tan mísero porcentaje, y el Madrid de nuestra divertida juventud sigue llevándose gente joven y madura (he ahí a Miguel Armesto, exsocio de Soto, instalado en Tres Cantos). La cosa, señores, es si debemos acabar con la farsa de los centros de formación para emigrantes, si merece la pena cerrar Galicia y encargar al último de nosotros que apague la luz, o si debemos luchar porque del 2,5 se pase al 5% y que todo el trabajo se quede aquí, para seguir creciendo sobre lo crecido y llegar a exportar. Quizá ese esquema positivo tenga mucho que ver con las votaciones. Que cada cual, pues, vote en conciencia. Un abrazo a todos, como siempre. Tras la convocatoria de elecciones a la Junta Directiva de la Asociación de Enxeñeiros, a la que concurrieron el anterior presidente,Gil Carlos Bernárdez, que se presentaba a la reelección y el anterior vicepresidente, Ángel Viña Castiñeiras, ha resultado elegido éste último.Gil Carlos Bernárdez deja su puesto después de muchos años de entrega a la profesión. Ángel Viña, catedrático de Ingeniería Telemática de la Facultad de Informática de Coruña, recoge el testigo en esta nueva etapa. Ángel Viña, elegido Presidente de la Asociación de Enxeñeiros de Telecomunicación de Galicia (A.E.T.G) De izda a dcha: Gil Carlos Bernárdez, anterior presidente de la AETG; Francisco Mellado, vicedecano del COIT y Angel Viña La nueva Junta Directiva de la AETG estará compuesta por Angel Viña Castiñeiras, Miguel A. Armesto Herbella, Manuel J. Fernández Iglesias, Ricardo Fernández Fernández, Javier Franco Tubío, Paulino González Pan, Pedro Hernández Sanmaned, Xaquín Lameiro Paz, Fernando Martínez Areal, Carlos Pedreira Novo, José Quintas García, Julio Sánchez Agrelo, Juan A. Sánchez Pérez y Jaime Vazquez Oliván, que continuarán la excelente línea de trabajo iniciada por el anterior equipo. lu A vuelapluma BIT 139 JUN.-JUL. 80 2003
30 oct 2015