Cartas al Director La Comisión de Bioingeniería puntualiza Querido amigo: En el núm. 36 de BIT apareció una Tribuna que bajo el título: "Electromedicina. ¿Un caso de ignorancia? ", recogía las opiniones de esta Comisión sobre el sector. Las reacciones que ha suscitado dicho artículo, manifestadas en las Cartas al Director del siguiente número y otros hechos conexos obligan a esta Comisión a manifestarse públicamente sobre los mismos. En primer lugar, respecto a la carta de nuestro compañero, D. Jesús Galván Ruiz, Director del Dpto. de Aplicaciones de FUNDESCO, esta Comisión contesta lo siguiente: Reconocemos que la redacción de la Tribuna en el primer párrafo del apartado INVESTIGACIÓN no es afortunada y que una lectura rápida, puede dar lugar a una interpretación como la que se ha hecho por su parte. Sin embargo, nuestra intención no fue guardar información, sino hacer ver que ful-time sólo se dedicaban a Bioingeniería, los grupos citados. Esta Comisión conoce perfectamente que existen más grupos y personas que trabajan en este campo en toda España; pero que existan, no quiere decir que sea incierto lo afirmado en la Tribuna, cuando decimos que dentro del sistema sanitario hay dos grupos y dentro de la Universidad una sola Cátedra. La Cátedra a la que se refiere nuestro companero en su carta, con el nombre que actualmente tenga, es lo que siempre fue: Una Cátedra de Instrumentación con una Sección de Bioingeniería y decimos esto sin el más mínimo sentido peyorativo. Todos sabemos que en esa Cátedra se han realizado muchos y buenos diseños de instrumentación biomédica; sin lugar a dudas el grupo más importante de todo el país (cf. BIT 32, pp 39-45, "El ingeniero de telecomunicación en la sanidad española"), pero no se puede decir que es una Cátedra de Bioingeniería en sentido estricto, que era la intención de la Comisión al redactar ese párrafo. Debe creernos nuestro compañero Jesús Galván, cuando de nuevo repetimos que nuestra intención no fue guardar información y mucho menos por sentido centralista (?). Creemos que no se puede dar este adjetivo, a una Comisión que hace menos de 4 meses ha organizado una reunión de representantes de las Comunidades Autónomas para discutir aspectos de Ingeniería Clínica. Fueron contactadas e invitadas todas las Comunidades, de las que asistieron 7; la reunión se celebró en la sede de Fundesco y nuestro compañero asistió a las sesiones; fueron ponentes desde un punto de vista técnico, el presidente de la Comisión y los representantes de Cataluña y Andalucía, por ser hasta la fecha las dos Comunidades Autónomas que han recibido las transferencias en Sanidad. Si "alguien" organiza una reunión de este tipo, es que es muy consciente de la estructura actual del Estado y dentro de su ámbito y de sus posibilidades, realiza tareas de apoyo a los actuales responsables de esas Administraciones. Por otra parte, nuestro c o m pañero quizás desconocía que en los dos últimos años, esta Comisión ha enviado a más de 30 investigadores (véase c u adro I), información sobre la convocatoria de ayudas a la investigación del Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS), para difundir los mecanismos de acceso a la financiación pública, sea cual fuere su localización geográfica, título universitario o adscripción administrativa. Pensamos sinceramente que ha sido un lapsus por parte de nuestro compañero, al que nos gustaría tener más a menudo en las reuniones de la Comisión, para evitar en lo posible, la aparición de estos malentendidos. En segundo lugar hemos de referirnos a la reacción protagonizada por la dirección de la empresa 14: Desde su fundación, la Comisión de Bioingeniería ha incluido, como uno de sus objetivos principales, la lucha por la consecución de una industria nacional de Electromedicina que saque al país de los niveles vergonzantes de dependencia exterior en que estamos sumidos. Por ello siempre hemos valorado, en lo que se merece, los esfuerzos de personas, grupos o entidades que frente a numerosas dificultades, han arrostrado el empeño de sacar adelante desarrollos nacionales en el sector. Así, nunca ha faltado el elogio y el apoyo, a empresas como 14, en tanto en cuanto asumía con hechos, su carácter de industria nacional, creadora de tecnología innovadora y que fue capaz en su día de aglutinar un grupo de I+D. Pero al igual que no escatimamos elogios en su momento, en la situación actual consideramos que debíamos hacer pública nuestra postura, ante unos hechos que, en nuestra opinión, no van en la línea de potenciar el desarrollo de la industria nacional, sino todo lo contrario, Nuestra queja se eleva fundamentalmente contra los responsables de no promover y defender un proyecto viable de empresa innovadora y rentable, plegando velas hacia soluciones economicistas y coyunturales, donde no se ve claro qué es lo que se quiere salvar. Nuestros "ocultos intereses" no son otros sino que una empresa del sector con I+D propio no desaparezca como tal y a ser posible la acción institucional cristalice en la proliferación de muchas más, sean públicas o privadas. No podemos otorgar complacencias implícitas callando nuestra opinión, y en este sentido, y no otro es como debe entenderse la breve, que no ligera, referencia que de la citada empresa se incluía en la también breve extensión de una Tribuna de BIT. Las formas y modos en que el Sr. Figarola se expresa en su carta, lamentablemente reflejan una visceralidad irreflexiva que se escuda en el uso de términos altisonantes, por no decir ofensivos, y en la instrumentación de burdas acusaciones sobre contubernios fantasmales. El poner en letra impresa una verdad conocida a voces en el sector no es una calumnia, ni una falsedad: es simplemente la constatación de Unos hechos. Emitir una opinión sobre un futuro previsible en base a una evolución histórica, no significa establecer juicios de valor temerario, sino un sentido ejercicio de prospectiva. Las cifras de captación de mercado que el Sr. Figarola aporta en su contestación (60% de electrobisturíes y 50% de cardiotocógrafos) no merecen credibilidad a los expertos del sector que esta Comisión ha consultado. Por otra parte existe una evidente contradicción entre el halagüeño panorama de captación de mercado que el Sr. Figarola dibuja y las repetidas afirmaciones de directivos de su compañía sobre la insostenible situación económica provocada por la política de compras institucionales, enarbolando la bandera de las quejas contra el Insalud, apuntándole como el único responsable de la crítica situación de la empresa. Nuestra opinión al respecto quedó puesta de manifiesto en la misma Tribuna y no es necesario insistir más en ese punto. No obstante, consideramos que no es justo cargar todas las culpas en un solo lado. La solución para el desarrollo de una industria nacional, no debe descansar en un proteccionismo a ultranza y exigir una cosecha que no se ha sembrado. Son continuas las declaraciones de los altos responsables de la Administración, sobre la imperiosa necesidad de generar tecnología y todos sabemos el trabajo, los recursos y el tiempo que lleva formar un grupo de I+D competente. Son hechos constatados en la actual 14: 1) El desmantela-miento de la I+D, reducido a dimensiones testimoniales. 2) La renuncia a la fabricación en instalaciones propias y 3) El paso a representar y comercializar casas extranjeras y multinacionales. Bajo estas coordenadas, no es difícil deducir que el rol de empresa inovadora netamente nacional que 14 ha representado, ha dado paso a otro proyecto de empresa que aunque conserve la misma denominación, es diametralmente opuesto a lo que publicitariamente se quiere Vender. De seguir esta línea 14 habrá 'muerto' definitivamente respecto de lo que era y desde esta Comisión se apoyó. Hemos defendido y seguiremos defendiendo nuestra opinión de que el sector público debe asumir una acción decidida de promoción de la industria de Electromedicina. Para finalizar, la Comisión considera que el ejercicio de la dirección en una empresa pública, exige a quien lo ostenta, unos mínimos de serenidad, seriedad, rigor y realismo analítico; evitando ante la crítica, el insulto, la difamación y el recurso a burdas manipulaciones de datos. Hasta ahora, el 'culpable' ha sido el Insalud, pero para el próximo ejercicio el Sr. Figarola dispondrá de argumentos m as contundentes para justificar malos resultados, si los hubiere: nuestra Tribuna en BIT. ¦ La Comisión de Bioingeniería del COIT PD.- Respecto a los 'hechos conexos1 a los que se hacía mención al comienzo, solamente decir que si la fuerza de la razón se intenta sustituir por la razón de la fuerza, y ésta se ejercita en respuesta a intuiciones primarias, buscando culpables donde no los hay, se pone de manifiesto incapacidad para el libre ejercicio del contraste de pareceres. No obstante, esta Comisión estará siempre abierta a mantener una serena polémica, con los datos que sean precisos, para no aburrir a nuestros lectores con 'generalidades'. Antonio García Guerra puntualiza unas declaraciones suyas en el BIT n° 36 Querido amigo: En el número 36 de BIT publicáis la entrevista que vuestros redactores me hicieron al poco tiempo de tomar posesión como Subdirector de la ETSITM. Aquello fue una conversación muy informal que se ha resumido de forma que, en general, no refleja sino parcialmente las ideas fundamentales que quise expresar. No es el caso de corregir y detallar, punto por punto, todo lo publicado, pero sí quisiera que puntualizaseis lo referente a los futuros departamentos pues desvirtúa totalmente lo que pienso y dije al respecto. Donde dice "... y sabemos que el tema de los departamentos no va a salir" deberá decir "... y el tema de la nueva estructuración de los departamentos va a ser difícil de resolver". Te agradecería que publicaseis esta corrección ya que estoy seguro de que "el tema de los departamentos sí va a salir" si todos los que estamos involucrados en la búsqueda de una Escuela mejor ponemos en ello nuestro empeño. A. García Guerra APUNTES En base a mi reciente nombramiento, me veo obligado a dejar paso en las Juntas a otros compañeros, cosa que sucede igualmente con mi colaboración en nuestra Revista. Os adjunto la carta que envié a los miembros de la Junta comunicándoles mi decisión. A todos, mi agradecimiento. Madrid, 22 Agosto 1985 Querido Ángel Luis: Como sabes, el Real Decreto 1209/85 publicado en el B.O.E. del pasado 24 de Julio ha venido a modificar sustancialmente el rango que las Telecomunicaciones ocupan en la Administración Española. El Consejo de Ministros de ese mismo día decidió un conjunto de nombramientos, entre los cuales el de Director General de Telecomunicaciones que recayó en mi persona. En estas circunstancias, estimo que mi permanencia en las Juntas Directiva y de Gobierno de la Asociación y del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación comprometería la independencia, tan celosamente mantenida, de las mismas. En consecuencia, con esta carta, deseo manifestar mi renuncia al cargo de Secretario del Colegio así como al de Secretario de la Asociación, con el ruego de que lo transmitas a las Juntas respectivas en la primera reunión de las mismas. Sin embargo, no sería fiel a mis sentimientos si no aprovechase la ocasión para expresar algo más que la mera formalidad de mi obligada dimisión. Por una parte, tengo que decir sin ambages que los tres años de pertenencia a las Juntas han constituido para mí, una experiencia enriquece-dora tanto desde el punto de vista humano como profesional. Pero no es mi intención hacer una despedida, antes bien creo que la actual circunstancia (que bien puede definirse de histórica) exige la participación de todos para conseguir que las Telecomunicaciones de nuestro país sean el factor de renovación tecnológica que estamos necesitando. Por ello, me pongo a vuestra disposición de la misma manera que estoy seguro de contar con vuestra colaboración. Javier Nadal