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Cine: Juegos de guerra
TIEMPO LIBRE Cine Juegos de guerra Juan Pérez Cine A finales del año 1983 se ha estrenado una pel ícu la, War Games, que aun dentro de la ciencia ficción plantea problemas reales en los sistemas modernos de defensa basad os en computador. El protagon ista es un adolescente norteamericano que se pasa horas enteras encerrado con su computador personal, tratando de introducirse en otros sistemas de ordenador, inclu ido el de su escuela, en donde cambia sus mediocres notas y las de su mejor amiga por matrículas de honor. Este tipo de espécimen se está desarrollando como una auténtica plaga in los Estados Un idos (donde se le conoce como "hacker"}, grac ias a la pral iferación de los compu tadores personales y al espectacular desarrollo de las redes de ordenadores, a las que uno se puede conectar con un simple módem a través de la red telefónica. De este modo, ejecutando un senc illo programa de búsqueda sistemática de claves de entrada es posibl e acceder a algunos sistemas de ordenador. Con este proced im iento, cuand o el héroe de nuestra historia trataba de introducirse en el ordenador de una compañía de software para juegos de video se conecta nada m ás"y nada menos que con WOPR, un computador gigantesco instalado en una base militar de misiles nucleares. WOPR había sido diseñado por un profesor algo excéntrico qu e aparece al final de la pel ícula (muy a su costa, pues los derroteros que hab ía tomado la carrera de armamentos le hab í a conducido a un pasotismo total) intenta ndo enderezar el entuerto cread o por el joven protagonista. La misión de WOPR es, a partir de los datos que recibe de una multitud de sensores exteriores, real izar una si mulación ex hau stiva de todas las posibilidades de confl icto con el enem igo. WO P R es e I cerebro de la base y sus orientaciones son respetad ísimas por todos, excepto por el general-jefe de la base, que no desaprovecha ocasión para ridiculizar a WOPR, con el sufrimiento continuo del ingeniero responsable de la instalación, quien en un momento de gran tensión y sin poder contenerse llama al general "cara de cerdo". Estos hombres representan dos extl"emos en la concepción del papel de los computadores en u na guerra. La entrada subrepticia en WOPR va a desencadenar un enloquecimiento del computador, que comienza a lanzar av isos de ataques inminentes por parte del enemigo, La forma de producirse este enajenam iento mental deWOPR, a través de un modesto ordenador personal, no es muy convincente (aunque el público, al menos el que a qu ien ésto escribe le tocó en suerte, formado en su mayoría por niños acompañados de sus fam il iares, no h izo señales audibles de incredulidad), No obstante, la alegoría sí es convincente: hasta el supersistema más sofisticado no es inmune al error. A parti r del desmad re del B ig Brother WO PR la acció n del film entra en un proceso alucinante de espejos I"efl ecta ntes digno de cualquier obra de Genet: "supongamos que los rusos opinan que nosotros creemos que ellos están convencidos que no esperamos que ..," El suspense del film está ol"ganizado en tomo a esta situación esquizoft-énica de si WOP R tiene razón o no tiene razón. El ingeniel"o-jefe y su atractiva ayudante no dudan ni un momento acerca de la veracidad de las informaciones que pl"Ovienen del Big Brother. Se hallan convencidos de que un sistema de defensa modemo debe estar formado en su mayor parte de máquinas; son unos defensores a ultranza de la robotización a tope de la base, En este sentido, la "1 película comienza con escenas en las que dos mil ita res de guard ia (bastante cachondos, especialmente u no de ell os que es pel irrojo, ya que salen hablando de marihuana) encargados de la supervisión del sistema de lanzamiento de los misiles de la base no se atreven a activarlos durante un simulacro de ataque POI parte del enemigo. Tras una acalorada d iscusioJll, los técnicos de la base au tomatiza n el sistema I de disparo. El general se , lleva el pr imer disgusto de la pel ícula, al ver sustituidos dos de sus hombres, en los que siempre se podrá confiar, 1 por unos automatismos, El ch ico del personal computer es finalmente localizado y llevado detenido a la base. En un momento de descuido del guardián, un ~ipo moreno y con bigote que intenta ligar con una secretaria, se escapa camuflado entre u n grupo de tu ristas de todas las edades y con?iciones que se hallaban de visita en la base y que son rápidamente evacuados ante el cariz que estaban tomando las lucllbraciones de WOP R . A partir de este momento el protagonista se lanza a una búsqueda contra reloj del creador de WOPR, para lo cual pide ayuda a la compañera de estud ios a qu ien camb iaba las notas. La pareía finalmente logra su objetivo, aunque el padre de WOPR se niega Jn redondo a tomar cartas en el asu nto, convencido como está de que la humanidad "se halla abocada a la autodestrucc ión total. Por fortuna, y posiblemente emocionado por los deseos de sobrevivir de su s jóvenes visitantes, accede a despl azarse con ellos hasta la base, en donde WOPR seguía jugando con la hipótesis de un ataque frontal del enemigo. El final es feliz. TDdo había sido un error: un juego de gu erra iniciado por un intruso del sistema que despierta un imprevisto segmento del pl"Ograma. Las dos tendencias de la base, la "human ista" y la "automática", seguirán lanzándose pu lIas como de costumbre. Los comentarios del público, cogidos al vuelo en los cinco minutos de apretada aglomeración hacia la salida, eran más bien rel ajados y apal"entemente distanciados del mensaje de la pel ícula: hay juegos que matan. Es decir, juegos ell los que sólo pueden participar jugadores profesionales, sean éstos máquinas o seres vivos.
30 oct 2015