Artículo BIT
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Ocio y + 3 Vinos Aunque su denominación de origen data de 1977, los vinos de Valdeorras siguieron siendo poco conocidos, al menos fuera de Galicia, hasta bien entrados los 80. La comarca de Valdeorras se sitúa al noreste de la provincia de Orense, y sus viñedos se sitúan preferentemente en las terrazas de las laderas soleadas del valle del Sil, produciendo uvas tintas, principalmente de mencía, y blancas con predominio de la uva godello. La godello se da también en las vecinas zonas de Monterrei y Ribeira Sacra, y algo en el Bierzo, pero es aquí donde aparece como la variedad más característica, gracias al esfuerzo por promoverla frente a la más productiva palomino, excelente para los vinos generosos de Jerez, pero más bien sosa para otras elaboraciones. Bien trabajados, los godellos deValdeorras son vinos sabrosos, con un buen equilibrio entre frutosidad, acidez, grado y textura, con cierto toque mineral propio del terruño pizarroso del que se obtienen. Como en otras partes, los productores de estos vinos reaccionan ante la disminución del consumo medio en España esforzándose por atraer a clientes, nacionales y extranjeros, hacia vinos de mayor valor por calidad y variedad. Así, las principales bodegas ofrecen ahora, junto a los vinos jóvenes más tradicionales, nuevas elaboraciones con fermentación en tinas de madera, o con crianza posterior en barricas de roble, o con maceraciones más o menos prolongadas sobre sus propias lías (las levaduras que se separan en los trasiegos), para dar distintos matices. Expertos internacionales comparan estas posibilidades con las que ofrece en Francia la uva chardonnay. Los resultados son a menudo dignos de aprecio, aunque (y esto ya depende del gusto de cada cual) mi preferencia personal en estas cosas sigue estando aún por la frescura del producto de base. La explosión de nuevas bodegas en los últimos años es también aquí impresionante. En la presentación este año en el Hotel Palace de Madrid de la denominación Valdeorras figuraban 44, cada una con distintas variedades. Un verdadero reto que vale la pena probar para quien no se conforme con beber siempre lo mismo. Esperemos que la crisis económica no nos recorte toda esta riqueza. GODELLOS DE VALDEORRAS Manolo Gamella 119911 diciembre 2012 77 3Ocio y + El sentido de la vista nos permite percibir las sensaciones luminosas y captar el tamaño, la forma y el color de los objetos, así como la distancia a la que se encuentran. Estas sensaciones llegan a través de los ojos, órganos encargados de la visión. Ridley Scott parte de lo que se había planteado como una precuela de su Alien (1973) y obra una tridimensional obra visual: rueda en tres dimensiones, conjunta efectos digitales con decorados reales (Scott opina que si puede hacerse en producción no hay porqué hacerlo con postproducción) y, por último pero no menos significativo, convierte una historia en una trilogía, aún sabiendo que no por ello va a ser él quien la complete pero mirando, quizá veladamente compinchado con James Cameron, Aliens, el regreso (1986), de revertir el modelo ‘Alien’ asegurando que al menos durante las dos próximas películas los productores, los propietarios de la marca, van a estar ocupados en algo que no sea traspasar a la gran pantalla los videojuegos de ‘Alien vs Pedrator’. La vista es la que trabaja, el demonio está en los detalles y se percibe que Scott está detrás de todo: un proyecto de exploración espacial a cargo de un científico que desvela el objetivo de la misión en chanclas, un último modelo de vehículo terreno de exploración espacial en el que los pasajeros han de sentarse alternados, engranados, porque sino no pueden levantarse si llevan puestos los cascos, una línea curva es el camino más directo a un destino en el espacio, las cosas grandes tienen principios pequeños, quien no puede engendrar vida puede hospedar la muerte que le salvará la vida, todo deseo trae una maldición, conseguir una respuesta supone abrir nuevos interrogantes, la ciencia es un poderoso motor pero la fe lo relega a mero pedal. Gestada en este tiempo de globalización tentacular tintada de ambición desmedida y comportamientos sociales encapsulados en 140 caracteres, Prometheus da a luz todo un abanico de sugestivas imágenes (muy elaboradas: un decorado ingente y una acurada postproducción digital para desvelar casi oníricamente una parte el misterio del jinete espacial; muy simples: un primer plano cenital de una protagonista en sorprendente estado de gracia; muy impactantes: la secuencia de la cámara quirúrgica no se olvida fácilmente), personajes chocantes (unos apenas esbozados, otros que evolucionan a partir de lo descrito en los vídeos de promoción viral de internet) y unos diálogos escuetos que actúan a modo de subliminales referencias a un cierto pasado (“No es un cacharro, es un acordeón. Y perteneció a Stephen Stills.”) o de guía espiritual para el incierto futuro (“Si no podemos contactar, ¿por qué nos han traído aquí?. El Sr. Weyland quería en la nave a alguien que tuviera FE”). Prometheus es una película hecha con mucha vista para mayor deleite de la vista; de ahí que la recomendación sea verla en un cine 3D, sistema pasivo o activo, y desde fila 2 o precedente (puede que durante el pase de los avances de los próximos estrenos 3D pensemos que hemos errado pero en cuanto empiece la película lamentaremos no poder estar más cerca). 78diciembre 2012 119911 Cine PROMETHEUS Dirección: Ridley Scott, 2012 Atanasio Carpena Martín AT.E. Lawrence, conocido como Lawrence de Arabia, inglés de la cabeza a los pies, le gustaba apagar una cerilla ardiendo apretando dos dedos. Cuando su colega William Potter le pidió que revelara el truco, cómo era capaz de apagar la llama de una forma tan eficaz sin quemarse los dedos, Lawrence se limitó a sonreír y le dijo: “el truco, Potter, está en que no te importe que te duela”. El fuego que danzaba en el extremo de esa cerilla fue un regalo del titán Prometeo, un don que robó a los dioses. Y podríamos decir que esos mismos dioses, cuando atraparon a Prometeo y le juzgaron por su sustracción, reaccionaron de forma un tanto desmedida: ataron al pobre hombre a una roca mientras un águila le abría la tripa y le devoraba el hígado una y otra vez, día tras día, noche tras noche. Y todo porque nos dio el fuego, nuestro primer verdadero avance tecnológico. El fuego. En el año 100.000 a.C., las herramientas de piedra; en 4.000 a.C., la rueda; siglo IX d.C., la pólvora, que cambió sustancialmente las reglas del juego; siglo XIX, ¡eureka, la bombilla!. Siglo XX, el automóvil, la televisión, las armas nucleares, los viajes espaciales, internet. Siglo XXI, la biotecnología, la nanotecnología, la fusión, la fisión y la teoría M. Y esto sólo ha sido en la primera década. Ahora estamos ante el tercer mes del año de gracia de 2023. En este momento de nuestra civilización, somos capaces de crear seres cibernéticos a los que dentro de pocos años será imposible distinguir de nosotros. Esto nos lleva a una conclusión evidente: nosotros somos ahora los dioses. Aquellos que ya me conocen tienen claro a estas alturas que mi ambición no tiene límites. Saben que solamente me conformo con la grandeza o con morir intentando alcanzarla. Aquellos que todavía no me conozcan, permítanme que me presente: me llamo Peter Weyland y, si no tienen inconveniente, me gustaría cambiar el mundo. Transcripción del discurso de Peter Weyland, en TED 2023 vídeo viral disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=wM0CCJ9tQgo Ocio y + 3 Excursión La Peña Isasa es una gran masa de roca caliza que a modo de atalaya vigila los valles del Cidacos y del Linares. Parece que algún gigante la hubiera colocado en lo alto de la montaña o por lo menos así lo cuenta una antigua leyenda. Dos de las características que ofrece esta excursión es la escasa dificultad que ofrece a los montañeros y las amplias vistas que se pueden disfrutar desde su cima. Esto la convierte en una excursión que aparece en los libros de iniciación al montañismo o montañismo para niños. No deja de ser una paliza para los que estamos o bien un poco mayores o simplemente desentrenados. Existen varias rutas para la ascensión. Una de ellas, y quizás la más transitada, es la que sale de Turruncún y va recorriendo una pista bien señalizada hasta llegar a la cima. La ventaja de esta ruta es que en Turruncún se encuentra un área de recreo con fuente, mesas y demás, donde comer y disfrutar del entorno. Está todo deshabitado así que la comida hay que llevarla consigo. En estos tiempos de crisis, tal vez sea lo mejor, pues así nos ahorramos el restaurante. Gran parte de la pista puede recorrerse en coche, estos años la han reparado y no está nada mal. Eso sí, dependiendo del año, a veces permiten pasar vehículos y otras temporadas lo prohíben, vete tú a saber por qué. Se me había olvidado decir que para llegar a Turruncún hay que coger desde Arnedo la carretera que va a Cervera del río Alhama. Otra de las rutas de ascenso y la que aparece en los libros de montaña es la que sigue la loma desde la que se divisa todo el valle de Turruncún hasta llegar a la Peña. Es más tendida que la anterior puesto que comienza a mayor altitud. Hay quien dice que es la más bonita puesto que en todo momento tenemos una amplia panorámica de la excursión. Para más señas, esta pista sale de la carretera que va a Muro de Aguas. Una desventaja de esta ruta es que en este caso el camino hay que recorrerlo entero a pie. En todo caso el premio que nos espera en la cima son las vistas. Podemos ver en la cordillera Ibérica desde la sierra de Cebollera hasta el Moncayo. Se puede divisar el Valle del Cidacos y mas allá el del Ebro. Se ven las Bardenas Reales y en el horizonte los Pirineos a mas de 300 Km. Vamos, todo un lujo. Hay varias fuentes por el camino pero están sin señalizar y es difícil encontrarlas, así que habrá que llevar agua (y vino) para el camino. PEÑA ISASA, MUCHOS LA VEN PERO POCOS LA PASAN Julián Fernández Navajas 119911 diciembre 2012 79 Es tan notable la afición a la música clásica que he observado entre los ingenieros de telecomunicación, que a veces parece que es una característica intrínseca de nuestra profesión. Es fácil encontrarse con colegas nuestros en conciertos, tertulias y otras actividades musicales. Considerando esta afición, la revista BIT ha decidido abrir, en su sección de ocio, un apartado dedicado a la música clásica, y me brinda la oportunidad de iniciar este pequeño espacio. Desde este rincón de la revista, quiero comenzar saludando a los lectores y pidiendo comprensión a los expertos en música clásica, pues queremos dar a este nuevo espacio un carácter muy general, abordando temas musicales de interés común, de manera que ayuden a promover el gusto por la música. Tal vez la mejor forma de iniciar este espacio sea dedicarle un homenaje a uno de los más grandes músicos conocidos, Ludwig Van Beethoven, cuya influencia en la historia de la música fue tan decisiva como para definir un antes y un después. Beethoven es la conexión entre el Clasicismo previo y el Romanticismo posterior, un nudo de referencia, que partió de las líneas conocidas y las fue transformando, con tendencias innovadoras que servirían para establecer un nuevo paradigma en la música. Es cierto que hay otras grandes figuras de la música por las que se podría empezar hablando, como Mozart o Bach, cuya música es más valorada por muchos expertos y aficionados. Pero hay que resaltar la importancia histórica de Beethoven, no solo por la calidad extraordinaria de sus casi 400 obras, sino por la innovación que introdujo en todas las facetas de la música clásica, cambios que fue incorporando paulatinamente en las obras de su repertorio, del que se podría hablar extensamente. Hay, además, algunos aspectos singulares en la vida de Beethoven. Como es sabido, consiguió salir de la tradicional dependencia que los músicos tenían respecto a mecenas, prelados o aristócratas, viviendo de su trabajo de una forma independiente, a fuerza de mucho sacrificio. Esto le permitió mantener sus propias ideas y actitudes en ámbitos políticos y sociales. Su popularidad le permitió, por otra parte, disfrutar en vida del éxito que no conocieron otros compositores, ya que muchas de sus obras se estrenaron en público, dirigidas por él mismo, tras una gran expectación previa. Respecto a alguna posible recomendación que podamos hacer sobre ediciones del repertorio de Beethoven, es difícil destacar una obra en especial, puesto que en casi todos los ámbitos compuso piezas maestras, la mayoría muy populares. Son de sobra conocidas sus nueve sinfonías y parece obligado sugerir su obra más universal, la Novena Sinfonía. De esta obra, aunque sean antiguas, hay grabaciones interesantes, como la del concierto dirigido en 1951 por Wilhelm Furtwängler, al que Barenboim considera como el intérprete que más se ha identificado con el sentir de Beethoven. SALUDANDO CON BEETHOVEN 3 El rincón de la música clásica 80 119911 3Ocio y + diciembre 2012 J.M. Martínez Adrados
30 oct 2015