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Las TIC, la clave para el desarrollo de la PYME
Las TIC, la clave para el desarrollo de la PYME La productividad es un elemento esencial del progreso económico y de la riqueza de las naciones ya que su aumento permite mantener la competitividad en los mercados a largo plazo. Por lo tanto, si se desea mantener la competitividad es necesario incrementar la productividad y para ello el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación) es uno de los instrumentos más eficaces que se puede utilizar. Antonio Castillo Subdirector General de Inteligencia Competitiva de Telefónica, S.A. Numerosas ventajas para las empresas Las TIC aportan numerosas ventajas a las empresas que decidan su adopción, por ejemplo: El acceso a la información a bajo coste, lo que es de gran utilidad para sectores como el de servicios empresariales y el de electrónica. La reducción de costes de procesamiento de órdenes y documentos. Las nuevas tecnologías ayudan a reducir el coste de las transacciones, facilitan el procesamiento y el cambio de órdenes al mismo tiempo que reducen errores. Esta ventaja resulta muy útil en sectores vinculados a la fabricación, que cuentan con complejas cadenas de producción, así como en el comercio. Por otro lado, se contribuye a la reducción del tiempo requerido para llevar a cabo tareas rutinarias (por ejemplo, en la búsqueda de información de clientes), de modo que este tiempo puede ser utilizado para llevar a cabo tareas de mayor valor añadido por las personas que trabajan en este tipo de empresas. Los sectores que más se pueden beneficiar de esta ventaja son los de la electrónica, la fabricación de equipos, la industria química, el comercio minorista y los servicios sociales y sanitarios. La mejora de las relaciones con terceros. Las TIC pueden ayudar a coordinar y gestionar las relaciones de las empresas con terceros, por ejemplo, con subcontratistas, con socios o con los medios. Gracias a las TIC es posible gestionar proyectos grandes y distribuidos. Respecto a la PYME (pequeña y mediana empresa), hay que destacar que ésta puede beneficiarse de ello de una manera clara ya que, en muchas ocasiones, necesita cooperar en redes de negocios complejas en las que probablemente no podría desenvolverse de una manera sencilla en el caso de no disponer del soporte de las TIC. Los sectores intensivos en conocimiento, como los relacionados con los servicios empresariales (consultoría, asesoría legal, etc.) son claros ejemplos de sectores que pueden beneficiarse de estas aportaciones de las TIC. Asimismo, sectores como el comercio y el turismo se ven beneficiados. Facilita la cooperación en los marketplaces. Una de las estrategias de la PYME, para contrarrestar sus desventajas frente a las grandes empresas, es la de establecer relaciones de cooperación entre ellas. Gracias a las TIC, las empresas pueden hacer pujas conjuntas, intercambiar datos, promover sus servicios a través de plataformas on-line, conseguir mejores precios, etc. Sectores que pueden beneficiarse son los del comercio, la artesanía, la industria textil y del mueble y la de turismo. Aprovecha el desarrollo en el mercado del software. Los proveedores de soluciones e-business han centrado tradicionalmente su esfuerzo en las grandes empresas. Sin embargo, recientemente, los suministradores de software han acentuado sus esfuerzos en proporcionar soluciones para las empresas más pequeñas ofreciendo, por ejemplo, paquetes SCM o ERM1 adaptados a las necesidades de la PYME, así como modelos ASP2 que facilitan el uso de las aplicaciones sin necesidad de comprar el software y mantenerlo. Facilita la ampliación del mercado. Las TIC pueden facilitar a todo tipo de empresas la extensión de las ventas. En concreto, pueden beneficiar: – A la PYME que ya está bien establecida en sus mercados locales o regionales y que está intentando expandir sus ventas utilizando Internet como un canal de ventas más. – A la PYME que se ha especializado en el marketing de servicios y productos a través de Internet (por ejemplo, vendedores a través de Internet frente a vendedores tradicionales). – A los jugadores de nicho especializados en proveer servicios o productos muy específicos en su industria, que venden a un mercado geográficamente muy disperso (por ejemplo, productos especiales para el arte, la fabricación de maquinaria, etc.). – Al sector del comercio minorista, turismo y jugadores de nicho en los sectores de fabricación. La mejora de los servicios de relación con el cliente. En el caso particular de la PYME, el servicio al cliente puede ser una ventaja esencial para competir con las grandes empresas. Este beneficio se aplica fundamentalmente en el sector servicios y en aquellos sectores que tratan con el cliente final: servicios empresariales, comercio minorista, turismo, servicios TIC, salud y servicios sociales. Facilita la integración de los trabajadores móviles. Muchas empresas proveen servicios que requieren de la movilidad de sus trabajadores y las TIC facilitan a estos trabajadores el acceso a los sistemas de las empresas. Sectores como el de servicios empresariales, TIC y el comercio minorista pueden beneficiarse de ello. Según un reciente estudio realizado entre empresas de diferentes sectores de la economía española (ver la Figura 1), las TIC tienen un efecto positivo en los resultados de negocio. Un 64 por ciento de las empresas opinaba que las TIC contribuían a ahorrar costes de producción y un 55 ciento de ellas que ahorraban en costes de comunicación interna. También resulta significativo el impacto que, según ellas, ejercen en los costes de investigación de mercado, en el ahorro de tiempo de llegada al mercado de nuevos productos así como en la reducción de costes de atención al cliente. Es mayoritaria la opinión expresada por las empresas de que, a pesar de que los costes de tecnología y los de consultoría y colaboración aumentan, se consigue incrementar los ingresos, los márgenes y, bien sea por un motivo u otro, los beneficios. Presencia en el tejido empresarial europeo y español Si algo caracteriza al tejido empresarial europeo de manera global es que la mayoría de las empresas que lo forman son PYME y que la mayor parte de la actividad económica y el trabajo es llevado a cabo por este grupo de empresas. En el 2003, había en la Europa-193 aproximadamente 19 millones de PYME, lo que representa el 99,8 por ciento del tejido empresarial europeo que da empleo a casi 140 millones de personas. La mayoría de estas PYME son, además, microempresas. En total, representan el 90 por ciento de las empresas y emplean a menos de diez personas. En torno a la mitad de esas microempresas son de autoempleados (lo que supone alrededor de 9 millones de empresas). Desde el punto de vista de la rentabilidad, se observan diferencias notorias entre las empresas de menor tamaño y las grandes. En la Figura 2 se muestra este ratio como el margen bruto operativo, definido como la diferencia entre el valor bruto añadido y los costes del trabajo. La rentabilidad va del 40 por ciento al 47 por ciento en pequeñas, medianas y grandes empresas mientras que son las microempresas las que más diferencia presentan, con menos del 23 por ciento El efecto sectorial también provoca que la tendencia se suavice en este sentido pero las microempresas, en cualquier caso, siguen permaneciendo a larga distancia de los ratios de las empresas mayores. Debido a ello, por lejano que le pueda parecer, la microempresa debe intentar aprovechar al máximo los recursos de los que dispone para llevar a cabo sus procesos y no olvidar que las tecnologías de la información pueden ser un aliado importante para incrementar estos ratios. En España, el porcentaje de PYME, frente al total de empresas, es mayor que la media de la Unión Europea (UE). El 94 por ciento de las empresas se puede considerar como microempresas (hasta 9 trabajadores), constituyendo el 51,37 por ciento empresas sin asalariados. Tal y como se ha comentado anteriormente, el uso de las nuevas tecnologías es bastante dependiente, tanto del tamaño como del sector al que pertenece la empresa. En el caso de España, también se verifica esta tendencia como se observa en la Figura 3, donde se analiza la PYME española, y en la Figura 4, donde se analiza la micropyme. Tipos de empresa según el grado de implantación TIC Se define como empresa “desconectada” aquélla que carece de Internet y presenta una baja penetración del PC. En España, el 7 por ciento de las PYME podría clasificarse bajo esta categoría, mientras que para la microempresa el porcentaje asciende hasta el 37 por ciento.4 El siguiente estadio de implantación TIC sería el de “conectadas”. Éstas se definen como las que poseen Internet pero no página web y no se anuncian en directorios on-line. En este caso, los porcentajes para la PYME son del 23 por ciento y para la microempresa del 35 por ciento. El siguiente estadio es el de las empresas “presentes”, definidas como las que tienen web y la actualizan con una frecuencia inferior al mes. Se trata del 23 por ciento en la PYME y del 9 por ciento en la microempresa. Un paso más es el de las empresas “activas”. Éstas actualizan su web al menos una vez al mes y constituyen el 16 por ciento de las PYME y el 7 por ciento de las microempresas. Finalmente, se entiende por empresa “integrada” aquélla que compra o vende a través de Internet. El 19 por ciento de las PYME puede definirse como integradas, mientras que el porcentaje desciende al 10 por ciento, en el caso de la microempresa. Estos datos se modulan bastante dependiendo del sector. Por ejemplo, el sector que cuenta con un mayor porcentaje de microempresas desconectadas es el de hostelería, con el 69 por ciento, seguido por las empresas de comercio minorista, con el 53 por ciento, y las de transporte, con el 39 por ciento. El hecho de que estos sectores sean bastante representativos en la economía española supone una razón importante para comprender el relativo retraso de España. Entre las microempresas, el ámbito sectorial “financiero, inmobiliario y comercial” es el más activo en este sentido, con el 75 por ciento de sus microempresas conectadas a la red a través de algún tipo de tecnología de banda ancha. Nuevamente, la hostelería y el comercio minorista son los últimos de la lista, con valores del 23 por ciento y el 34 por ciento, respectivamente. Tal y como puede apreciarse en la Figura 5, el conjunto de empresas pertenecientes a los sectores que han sido calificados como intensivos en el uso TIC, han llevado a cabo una contribución al crecimiento superior al peso que representa en la economía. Esto ocurre con la contribución al valor añadido bruto, que ha supuesto un 41,1 por ciento, mientras este grupo de empresas representa el 32,2 por ciento del total. Pero es en la productividad del trabajo donde se ha producido un impacto mayor, con una contribución del 81,7 por ciento del crecimiento, mientras que el peso de este grupo de empresas representa el 32,2 por ciento del total. Notas 1 Supply Chain Management y Enterprise Resource Management. 2 Application Service Provider. 3 EU-15 más Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein. 4 Datos de Julio de 2005.
30 oct 2015