Artículo BIT
TELETRABAJO. ¿Utopía o realidad?
TELETRABAJO ¿Utopía o realidad? José Manuel Martínez Ibáñez Lunes, 7 de junio 07:25. Suena el despertador. Umm, cinco minutitos más… 07:30. Otra vez el despertador, sin piedad, ¡malditos lunes! 07:40. Asearse y vestirse, hoy traje y corbata. Desayunar y, rápidamente, salir de casa. 08:00. Coche. Paciencia, seguro que hay atasco, para variar. 08:45. Llegada a la oficina. Bueno, es un decir, la veo pero aun estoy en el coche. 08:55. Encuentro sitio para aparcar. 09:00. Inicio de la jornada laboral. 14:00. Fin de la jornada matutina. Vuelta a casa a comer. Trafico denso. Comer. Volver a trabajar. 17:00. Jornada de tarde. 20:00. Fin de la jornada de tarde. 20:10. Coche. Atasco, nunca lo hubiera imaginado, ¿verdad? 21:00. Llegada a casa. Martes, 8 de junio 08:35. Suena el despertador, toca asearse y vestirse, esta vez vaqueros y camiseta. 09:00. En la salón de casa, conexión a la red de la oficina con el portátil. Desayunar mientras se revisa el correo electrónico. 09:30. Videoconferencia para organizar el trabajo. Comunicación constante durante toda la mañana mediante teléfono, correo o mensajería instantánea. 14:00. Fin de la jornada de mañana. Tres horas libres para comer, realizar tareas domésticas, salir a comprar o, incluso, dormir la siesta. 17:00. Vuelta al trabajo, esta vez con el portátil en el jardín, que hace un buen día. 19:30. Videoconferencia para organizar las reuniones de mañana, los miércoles hay que volver a la oficina. 20:00. Fin de la jornada. 20:01. ¡Al fin en casa! ¿Demasiado bonito para ser verdad? Tal vez no. Todos hemos soñado alguna vez con levantarnos más tarde, no tener que esperar al transporte urbano, poder aprovechar esas horas muertas que pasamos conduciendo o disponer de más tiempo para nosotros y nuestras familias. Un vistazo rápido nos permite comprobar que disponemos de tecnología más que suficiente para trabajar desde nuestro domicilio, el tan ansiado teletrabajo. Existen infinidad de herramientas, largo tiempo conocidas y empleadas por los Ingenieros de Telecomunicación, que hoy en día están al alcance de la mayoría, tales como la telefonía móvil, redes privadas virtuales, correo electrónico, mensajería instantánea o las videoconferencias. Aunque quizás la verdadera pregunta que debemos hacernos no sea sobre la tecnología disponible, sino ¿es realmente imprescindible estar en persona en la oficina todos los días? Para algunos trabajos, como la atención al público, la respuesta no admite discusión. Sin embargo, para otros casos no es tan sencillo responder a la pregunta. Si nos detenemos a analizar, existen multitud de labores que se realizan habitualmente que no implican la presencia física. Cada vez es más común el envío de documentos por correo electrónico para que sean corregidos y reenviados o, en vez de levantarnos de la silla, llamar por teléfono o usar aplicaciones de mensajería instantánea con los compañeros. Muy pocos empleados y empresarios consideran seriamente la opción del teletrabajo. Y gran parte de los que sí lo han hecho, limitan su uso a servicios post-venta, atención telefónica o diseño de las páginas web corporativas. Sin embargo, cada día somos más los que trabajamos desde casa, sea por cuenta propia, como subcontratados o como teletrabajadores. Al fin y al cabo, no hay tantas diferencias entre un teletrabajador y un profesional por cuenta propia que trabaja en su despacho. Pero, ¿merece realmente la pena? Como ejemplo, veamos cuánto tiempo supone el traslado desde el domicilio hasta el lugar de trabajo. Siendo bastante optimistas, un mínimo de media hora para ir de casa a la oficina y otra media hora para volver. Lo que suma una hora diaria que, sobre una jornada típica de 8 horas, supone más de un 10% de tiempo adicional. Y dupliquemos esa cantidad en caso que se vuelva a medio día a casa a comer. Un tiempo que en la mayor parte de los casos está completamente desaprovechado. Otras ventajas a tener en cuenta son el ahorro en gasolina y vestuario, mayor calidad de vida al disminuir el nivel de estrés e incluso un mayor contacto con la familia, especialmente en el caso de los hijos pequeños. Y que decir de poder fumar escuchando tu flamante equipo de sonido sin miedo a molestar a los demás compañeros. Para la empresa, el teletrabajo también ofrece una serie de aspectos positivos. Además de la obvia satisfacción del empleado que se le permite trabajar desde casa, un teletrabajador supone un ahorro de costes en espacio, número de equipos, incluso vales de restaurante. Sin embargo, no todo son ventajas. Desde luego, la comunicación es esencial en cualquier empresa, y una videoconferencia no iguala a una reunión en persona. Y es inviable cuando el número de participantes aumenta. El control de las labores individuales pasa a ser más complejo, además de ser necesaria una mayor coordinación. También existe el miedo a la falta de productividad de los teletrabajadores. Y surgen otros efectos secundarios, tales como la perdida del contacto social diario. Todavía es complejo tomarse un café on-line con los compañeros para discutir sobre los arbitrajes del fin de semana o los famosos de moda. Así que recuerda, querido lector. La próxima vez que estés esperando en el metro o no encuentres aparcamiento, plantéate si hubiese sido posible hacer el trabajo de hoy desde tu casa. Puede que no sea tan descabellado el estudiarlo seriamente y proponerlo. Y como empleado, como empresario o como directivo seguramente está en tus manos el hacerlo posible, aplicándolo a tu caso o a los colaboradores que dependen de ti. Nueva sede en Valencia para el COITCV El considerable aumento de la actividad colegial en la Comunidad Valenciana, y el creciente número de colegiados y asociados, que ya ha superado la barrera de los 1.000, ha permitido la inversion de una nueva sede para el COIT. Esta vez es en Valencia. Desde comienzos de 2003 se detectó la necesidad. La Junta de Gobierno del COIT aprobó los requisitos necesarios para que se pueda abordar una inversión inmobiliaria por una demarcación. No era fácil encontar un buen local en zonas de prestigio, cerca de donde están otros colegios profesionales y entidades públicas y en el que no hubiera pegas realizar una actividad comercial. Cada mes que pasaba los precios subían. Y con la Copa América 2007 la cosa se ponía más difícil. Por fin fue detectado un buen local y, cumplidos los requisitos, se aprobó por la Junta de Gobierno del COIT y se ratificó en Asamblea General Extraordinaria. La remodelación se completó y desde mitad de Marzo está operativa. La sede tiene casi 300 m2 más el derecho a uso de una amplia terraza en el patio de manzana. Se han distribuido en zona de oficinas, despachos, sala de juntas y una amplia sala polivalente de formación. En toda la sede se han instalado modernos sistemas de domótica para control de luces, climatización, persianas y medios audiovisuales. Y se ha conectado por banda ancha y con distribución interna por cableado y por WiFi, todo ello con los correspondientes sistemas de seguridad. La inauguración de la nueva sede coincide en el tiempo con la nueva etapa de las Juntas del Colegio y Asociación en la Comunidad Valenciana (COITCV y AVIT). Tras un proceso electoral se han renovado incorporando entre ambas a 25 profesionales representativos de todos los sectores profesionales, edades y provincias y con el objetivo de destacar en la Excelencia, la Presencia, la Imaginación y el Compromiso (e-pic), llevando nuestra profesión a nuevas cimas.
30 oct 2015