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I+D: la Administración ganó el primer round
A LA ESPERA DE LO QUE HAGAN LAS EMPRESAS Los días 22 de Junio y 8 de Julio pasado tuvieron lugar en ANIEL y en el Salón de Actos del Instituto de la Ingeniería de España, respectivamente, una rueda informativa y una mesa redonda que trataron un problema de candente actualidad, como es el de los recursos dedicados a la investigación y desarrollo en España. Mientras que la rueda informativa tenía como protagonistas a Marcos Rico, Director General de Política Científica y a Juan Luego, Director General de Innovación Industrial y Tecnológica, y como asistentes a periodistas y empresarios del sector, la mesa redonda, organizada por el Colegio y la Asociación tenía un fondo, a priori, más polémico, pues reunía en un mismo espacio a administración, empresarios y universidad, representados por Juan Enriquez de Salamanca, Director del Centro Investigación de Standard Eléctrica, S.A.; Juan Luengo Vallejo, Director General de Innovación Industrial y Tecnológica; Vicente Ortega Castro, Director ETSITM; César Rico Gon César Rico de ANlEL, al presentar la reunión del día 22 de junio, dijo: "No cabe duda de que en la industria. debe estar el mayor porcentaje de la investigación aplicada, pero la gracia consiste en cómo se hace y qué ayudas tenemos": Marcos Rico y Juan Luengo, respondieron a esta inquietud desde la óptica de las dos instituciones que ofrecen ayuda de este tipo: la Comi-sión Asesora de Investigación Científica y Técnica y el CEDETI". En el proceso de cambio tecnológico que debe afrontar la industria española, según Luengo, la iniciativa corresponde a los empresarios ya que la Administración, por su parte, ha creado las herramientas necesarias para apoyar . proyectos, siempre que sean serios y viables. Desde 1968 hasta 1980 la Comisión Asesora de Investigación Científica y Técnica (CAlCYT) ha registrado la presentación de 1359 proyectos de investigación, de los cuales 320 han correspondido al sector electrónico. Este porcentaje (23,6 por ciento) puede ser considerado, según Marcos Rico, como un índice de la capacidad de la demanda del sector de la industria electrónica en materia de ayudas a la investigación. zález, Consejero Delegado de Amper, S.A. y Enrique Used Aznar, Director Centro de Investigación y Estudios (CTNE). Antes de pasar al desarrollo de las mismas, es interesante resaltar que el contenido de ambos actos fue muy similar, y se podría resumir diciendo que en estos momentos tenemos una Administración que ha dedicado a I + D unas cantidades superiores a las que la empresa en España esperaba y que, consecuencia de esto,a muchos ha pillado desprevenidos. Que, por primera vez, hay más recursos que proyectos. Tanto el grupo de empresarios presente en ANIEL como el conjunto de profesionales que asistieron, en el Salón de Actos del I.I.E., escucharon a Luengo afirmar rotundamente que "no falta dinero para investigación tecnológica, sino que sobra; lo que faltan son proyectos". Informa MARIO ALBORNOZ. Para determinar el índice de calidad de los proyectos de electrónica respecto a los restantes sectores se presentaron las cifras de planes aprobados.purante el mismo período, han sido 113 los Planes Concertados aprobados en el sector de la electrónica, sobre un total de 422, lo que representa un valor medio del 26,1 por ciento, Según esta apreciación, la calidad media de los Planes Concertados en electrónica es superior a la de otros sectores, ya que el peso relativo del sector aumenta en los planes aprobados con respecto> a los presentados. Siguiendo con las estadísticas, Marcos Rico ofreció los datos relativos al dinero que la CAICYT ha destinado a planes concertados. Sobre un total de 6737 millones de préstamo total, en el período 1968/80, 2191 millones correspondieron al sector electrónico. La media, en este caso, es del 32,51 por ciento; es decir, casi una tercera parte del dinero de la CAICYT para Planes Concertados se ha aplicado al sector de la industria electrónica. Dado que esta media es bastante superior a la de planes presentados y aprobados, se puede deducir que los proyectos electrónicos suelen ser más caros que los de otros sectores. A juzgar por los datos relativos al conjunto de Planes Concertados aproI bados por la CAICYT, el sector de la: electrónica ha merecido las mayores atenciones ya que, como esos corredores destacados, ocupa la vanguardia con su 26,1 por ciento seguido bastante por detrás por los de química, farmacia y agricultura, con porcentajes que oscilan entre el 11 y el 17 por ciento. . La CAICYT, dijo Marcos Rico, actúa tradicionalmente en dos sectores, salvo este año, en el cual se ha iniciado una nueva brecha. Tradicionalmente se ha actuado ayudando a la investigación en los centros oficiales, bajo la forma de PROYECTOS DE IN. VESTlGACION, o bien colaborando con empresas privadas mediante la modalidad de los PLANES CONCERTADOS. Este año se ha puesto en marcha una modalidad mixta, nueva, denominada PLANES CONCERTA. DOS-COORDINADOS. En el primer caso, .los proyectos de investigación se desarrollan en centros públicos a los cuales se subvenciona a fondo perdido y están sometidos a un seguimiento realizado por un gestor y a una evaluación continua de sus resultados. En el caso de los Planes Concertados, solicitados por empresas, se realizan préstamos sin interés de hasta un 50 por ciento.d~l P!esupuesto, con un tiempo de devolución de 5 años. En estos casos, el seguimiento de los proyectos se hace mediante una Comisión Gestora compuesta por 6 miembros de la Administración y 2 miembros de la empresa. En la nueva modalidad, los Planes Concertados-Coordinados o "planes de tipo 2", intervienen empresas coordinadas con algún centro público de investigación. En estos pIai1es, la CAICYT puede aportar hasta el 80 por ciento del presupuesto total, teniendo en cuenta que con respecto a la empresa el límite sigue siendo de un 50 por ciento, ya que el resto corresponde al instituto oficial, cuya participación puede ser financiada íntegramente. El tiempo de devolución del dinero en estos casos se ha ampliado a 8 años y el seguimiento del proyecto queda confiado a una comisión gestota compuesta por 6 miembros de la Administración, 2 miembros de la empresa y uno por parte del Centro Público de Investigación. "La sofisticación de los equipos españoles está en retroceso frente a la de otros países industrializados", afirmó Juan Luengo. "Estamos perdiendo valor añadido", al""f"gó. En su opinión, cuando se ana~£dl1 las cifras de la balanza tecnológica es muy elocuente examinar quiénes realizan los pagos por tecnología. Un pequeño grupo de empresas, que representa ell por cien. to del total, de las que efectúan pagos al exterior, es responsable del 50 por ciento de los mismos. Sin embargo, desde el punto de vista de Luengo, el problema no son los pagos al exterior sino el que la industria española sea capaz de realizar un proceso de apropiación de tecnología. Existen cuatro métodos para lograr la apropiación, afirmó: "la compra de la tecnoiogía;. la adquisición de la empresa que posea la tecnología que nos interesa; la generación y el desarrollo propios y, por fin, la generación propia y la contratación del desarrollo". Todas estas vías deben ser desarrolladas en España, afirmó, y en ese sentido se orienta la Dirección de Innovación Industrial y Tecnología. JUan Luengo anunció que la Dirección a su cargo está tomando las disposiciones precisas para crear un CENTRO ESPECIAL DE DISEÑO E INVESTlGACION APLICADA. La idea de este centro se inspira en instituciones como Arthur D. Little, en Boston, el Instituto Batelle o los Patscenters de Cambridge. Se trata de centros a los que puede acudir cual. quier empresa para contratar la realización de prototipos, cosa que hacen con frecuencia muchas de las más importantes firmas internacionales, dotadas de centros propios de I-D, en sus "puntas" de trabajo o, simplemente, por no disponer de las tecnologías adecuadas. Juan Luengo anunció, como primicia, que se ha de. constituir una sociedad en la cual participarán AUXINI, SEFINOV A y los Patscenters ingleses, para tratar de poner en marcha, antes de fin de año, el Centro de Diseño, que estará ubicado en Tres Cantos. A este Centro, dijo, podrán ir las empresas y contratar desde el desarrollo de la idea hasta el embalaje. Anunció, además, que los proyectos que se desarrollen por este Centro han de tener un tratamiento especial por parte del CEDETI. En cuanto al CEDETI, después de tres años de funcionamiento, Luengo considera que es - posible abreviar las presentaciones, ya que empieza a ser suficientemente conocido y dispone ya de resultados para mostrar. El objetivo básico del CEDETI, afirmó, es fmanciar proyectos de desarrollo tecnológico de los cuales se deriven resul. tados que contribuyan a mejorar la competitividad de la industria española. Para ello el CEDETI ofrece diversos tipos de apoyo, tales como la participación financiera en proyectos de innovación, la exploración de mercados para promoción de tecnologías, la intervención en programas especiales o el desarrollo de programas de dinamización tecnológica de la Pequeña y Mediana Industria. Desde mayo de 1978 hasta di. ciembre de 1980 se habían presentado al CEDETI 144 proyectos, de los cuales el 85 por ciento correspondían a innovación de productos y el resto a innovación de procesos. La mitad de los proyectos presentados habían sido aprobados al finalizar 1980, lo que equivalía a un compromiso de inversiones cifrado en 1788 millones de pesetas. La participación de la industria electrónica ha sido del 22 por ciento de los proyectos presentados, índice que se reduce a un 17,5 por ciento de los proyectos aprobados durante 1980, lo cual equivale de todas maneras a un primer puesto compartido con el sector de fabricación de maquinaria y equipo mecánico. Juan Luengo enfatizó, en su exposición, la importancia del Servicio de Exploración de Mercados, del CEDETI, por el cual se procura orientar las compras de la Administración hacia productos de tecnología española. Se refirió también a las Asociaciones como TECNOJUSA, que se proponen el desarrollo de tecnologías comunes a un sector, y a experiencias como el Pacto Fotovoltaico, que ha movilizado no menos de siete cátedras universitarias y cuatro empresas, con financiación del CEDETI y la CAICYT. En el origen de la innovación, afirma Luengo, se encuentra la creati. vidad. Lo mismo puede decirse de una política de estímulo a la innovación: debe ser creativa y multiplicar las herramientas y vías de actuación. Hoy el problema, afirmó, no es la falta de dinero sino la falta de proyectos. Las empresas deben tomar la iniciativa.
30 oct 2015