Es indudable que si queremos un desarrollo científico adecuado para nuestro país, éste debe darse, fundamentalmente, en la Universídad. ¿ Qué sucede entonces con la docencia? Sobre los resultados alcanzados en el equilibrio docencia-investígación escribe José A. Martín Pereda, sub director de Investigación de la E.T.S.I.T.M. U NO de los temas más controvertidos dentro de nuestra Universidad creo ha sido, a lo largo de toda la historia, el de cnál debe ser el peso relativo dentro de ella de cada uno de los dos términos del binOlnio docencia-investigación. El problema se ha suscitado iunumerablés veces, pero siempre en la discusión ha aparecido un factor correctivo, con intereses personales, que ha hecho que nunca se haya lIegudo, ni supongo se lIegurá, a resultados tangibles. No entra dentro de mi propósito el entrar de nuevo en la discusión, sino tan sólo aportar un pequeño dato en este terreno. y este dato es la presentación del hecho concreto de cómo se entiende en la E. T.8.I. T.M. la docencia y la investigación. O al lIIenos cómo algunos grupos la entienden. O quizá, en últilllo caso, de CÓIIIO yo interpreto lo que lile rodea, desde mi prisma de teórico conocedor de lo que se hace. La investigación en la E.T.S.I.T.M., como hecho académico de peso, brotó, aproximadamente, al comienzo de la presente década. Como es obvio, este brote no hubiera surgido si antes no hubiera existido una semilla que germinara. Y esta semilla, sin entrar ahora en detalles de por qué, se empezó a sembrar algunos años antes. Más o menos, cuando los Beatles estrenaban su "Love me do" V en el ."campus" de la Universidad" se iniciaban las primeras carreras eutre estudiantes y la fuerza pública. Pues bien, cuando todo esto tenía lugar, dentro de la Escuela comenzó a surgir una especie de comezón por intentar cambiar lo existente. Quizá esto baya estado presente siempre, pero, como yo lo viví por entonces, me parece que fue algo distinto a lo y a lo posterior. Era la década de los sesenta, y esa década, por unas cosas o por otras, marcó a casi todos. Dentro de la Escuela entonces, por muy diversas razones, sólo había docencia. Si existía investigación, los alumnos la desconocían, y, en cualquier caso, si la había no formaba parte de la razón de ser de la propia Escuela. Visto desde fuera, casr como ahora para el "gran público", era una expendidora de títulos, que las empresas pagaban bastante bien. La familia media española soñaba con un hijo ingeniero, que, acabada la carrera, se colocara en un puesto de responsabilidad dentro de una gran empresa o dentro de la Administración. Ninguno, creo, soñaba con un hijo que al acabar se "pusiera" de profesor. Eso venía a ser algo así como "po nerse a servir", y un ingeniero no se debía poner a esas cosas. ¿Qué pasó para que muchos decidieran "eso"? Como antes he dicho, el tema pudiera ser objeto de un análisis bastante más largo del que intento hacer aqní, y sobre todo sería objeto de un aná. lisis eminentemente sociológico. El hecho real es que pasó y los frotos los estamos recogiendo ahora. ¿Y qué frotos son? Los frotos que tenemos entre nosotros son muy escasos. No han dado resultados espectaculares ni el "gran público" ha cambiado su mentalidad con respecto a la imag.n externa de la Escuela. Pero internamente las rosas son moy diferentes. DOCENCIA-INVESTIGAClON Comencé mis líoeas hablando de la dualidad docencia-investigación. Hace falta precisar ahora uo poco cómo entiendo esa dualidad, cómo se suele Devar a cabo y cómo se Deva a cabo en nuestra Escuela. La Universidad ha sido, por tradición, el lugar a donde iban algunos oiños al aca el BachiUeralo. Allí, unos señores, qoe casi todos eran catedráticos, les enseñaban unas cosas que, una vez aprendidas, les facultaban para "colocarse bien". El problema de cómo "esos señores" habían, a SU vez, aprendido "esas cosas" quedaba fuera de inqnietudes de la colectividad. Y si a alguien le sorgía la preguota, la respuesta casi segura era qoe "estudiando". Y en este pooto es BIT - 3 donde de hecho surge la dualidad docencia-investigación y eo donde ha.. solido comenzar las opiniones encontradas. Opiniones que pueden sintetizarse en dos posturas por completo opoestas. La primera es, para enseñar basta con estudiar. La segnnda, que es necesario investigar. La opinión suma de las dos, que, lógicamente, es la correcta y. muchas veces la seguida, nonca sale a la luz. Y, curiosamente, es la que, a mi entender, se ha adoptado en la E.T.S.l.T.M. LA ESCUELA DEN1RO DE LA U.P,M. Dentro de la U.P.M., la E.T.s.I.T.M. concentra uno de los mayores núcleos de profesores dedicados de forma exclusiva a la docencia y a la investigación. Este hecho creo es ronocido por todos los "!ue leen estas lmeas. Pero I.ara que nadie suponga que puede estar guiado por afán partid:sta, puede resultar ínteresante presentar algunos datos. Datos que voy a extraer de algo tau absolutameute objetivo como son las "ayudas" a la investigación coocedidas para el presenté año por nuestro Ministerio. Estas ayodas, en cuyo mecanismo de concesióo no voy a entrar y qoe únicamente señalaré que son distribuidas por la Comisión de Investigación de la UP.M., guardan una relación muy directa con dedicaciones exclusivas a la Universidad, con artícolos publicado" con tesis doctorales leídas y con patentes concedidas. Se conceden sólo a los que las solicitan y han de concurrir razones muy fuertes para que se denieguen por completo a alguieu. La cantidad fijada por el Ministerio para repartir entre los diez c.entros de la U.P.M. ha sido este año de 20.000.000 de pesetas. De ellos, 3.300.000 pesetas han correspondido a nuestra Escuela, ocupando así el segundo lugar, después de Argónomos, escuela ésta con la tradición que se remonta nó al principio de esta década, como la nuestra, sino bastante más atrás. Escoelas tan tradicioualescomo. las de Industriales, Caminos o Minas, qoedaron después. . . El número de grnpos de investigación entre los que se repartió la ayuda fue diecisiete, lo que quiere decir que al menos diecisiete Útedras, de las veintisiete existentes, tieuen algún contacto cou la investigación. Es de señalar que algunos que también la 4 - BIT tienen no la solicitaron. Y el ejemplo más tipico es la que por antonomasia más investigación hace dentro de la Escuela, la del profesor Luque López. Como puede inferirse de estos datos, la situación a c t u a I de la E.T.S.I.T.M. es muy difereute a la de hace diez años. Y, lógicamente, la mentalidad que guía a sus profesores también. QUIEN Y QUE SE INVESTIGA ¿Qoé grupos investigan? ¿Qué investigan? La respuesta puede ~r muy larga porque son muehos los existentcs y mochos los temas. Jlay cátedras con más de un tema y temas compartidos por más de una cátedra. Co-" mo es sabido, el protagonista es, sin dnda, el tema de la energia solar, y su artífice, el profesor Luque. No puedo decir nada nuevo en este campo porque de sobra es cooocido por todos. Pero hay otros, bastante más modestos, qoe tantbién llevan involocradas muchas personas. Un ejemplo es el grupo de la cátedra de Electrónica U-UI, inyestigaudo sobre síntesis de voz y calculadoras para invidentes. Otro, el del denominado gru po de electromagoetismo, en el que trabaja un conjunto de profesores conocidos por todos, y cuyos temas objeto de trabajo son varios, y cualquiera de eDos del más alto interés tecnológico y científico. Otro, el de ordenadores, trabajando sobre cuestiones de informática y cibernética. Otro, el de la rama designada dentro de la Escuela como la de "los sistemas", que engloba las cátedras de Sistemas de Telecomunicación, Líneas y Telegrafía y Transmisión de Datos, y que en la actualidad se centran en temas relacionados con el procesado digital de la señal y problemas eu las comuoicacioues. Y, en fin, aunque sólo sea para acabar de una forma un tanto personalista, el grupo centrado en torno a la cátedra de Tecnología, que abarca desde temas relacionados con el láser y las comunicaciones ópticas, en cooperación con la cátedra de Electrónica U-UI, a estudios de producción de silicio económico para aplicación en células solares. La relación completa sería muy larga, y sólo qoiero señalar algunos" de los que también recibieron, en cantidades variables, la ayuda a la in,"estigación que indiqué antes. Son las cátedras de Instrumentacióo, Redes, Televisión, Matemáticas Aplicadas, Electrotecnia y Física. Un hecho importante, que es preciso señalar, es la celebración en julio del pasado 1978 de lo qoe desiguamos como 1 Jornada de Investigación de la E.T.S.I.T.M. En ella se reunieron todas las cátedras que tenían algo que ver con la investigación, y contaron, durante una larga sesión de alrededor de diez horas, los proyec- tos que tenian entre manos, a dónde habian Degudo dónde esperaban llegar. Por la mañana, los responsables de cada grupo expusieron sus líneas generales, y por la tarde, en ponencias partieulares, se detallaron los aspectos que se consideraron más significativos de cada trabajo; La experieucia, llevada a cabo por vez primera dentro de la U.P.M., tuvo un cierto éxito y ha auimado a repetirla de nuevo este año. La Comisióo de Iuvesligación, en una de sus últimas sesiones, ha estimado que la fecba más oportuna sería hacia finales de 1979, con lo que los alumnos interesados y los miembros de la industria podríao. asistir de forma más natural. "Investigar en España es enterrarse en vida." Pregunta final, ¿es bueno para todos? Y o diría que es bneno para todos, menos para los que se dedican a eDa. Los literatos suelen decir, para consolarse, que escribir en España es morir. Dichosos de ellos. Investigar es peor. Investigar en España es enterrarse en vida, y, desgraciadamente, al menos en nuestra Escuela, los candidatos a futuras víctimas son cada vez más. Esta es la razón de diferenciar la inyestigación en esta décarla en la E.T.S.I.T.M. y en la anterior. La auterior, ya lo señalé autes, uo formaba parte de la razón de ser de la Escuela ni trascendía al alumnado. Ahora si. Es seguro que en el momento actnal, si se dispusiera de fondos, En esta ocasión se espera realizar una labor de información más amplia hacia el exterior que en la pasada, dando lugar así a un conocimiento más completo de IQ que se bace en la Escuela. EXPERIENCIA POSITIVA Queda ahora comentar brevemente lo que estimo se ha logrado al tener un profesorado íntimamente relacilonado con la investigación. Creo redundante el señalar las ventajas de explicar en el aula cosas relacionadas con los problemas que se encuentran en el laboratorio. No es lo mismo contar algo que tan sólo se ha leído que contar lo qoe se ha hecho. Aunque sólo con el fin de mejorar la calidad de la eriseñanza, seria beneficioso el qoe todos los profesores realizaran una cierta labor investigadora, incluso únicamente repitiendo o mejorando experieucias de última hora realizadas en otros lngares. El contacto con el laboratorio es como el contacto con la vida real. Lo. demás es análogo a la historia del príncipe que todo lo aprendió en los libros. Natnralmente, laboratorio es la palabra genérica para designar lugares de búsqueda o de trabajo; se puede investigar teóricamente y hacerlo en la mesa de 11,11 despacho. Cualquier investigación es válida. LO que no es válido es recitar de memoria en el aula lo que dicen otros. Investigar, boscar es, en consecuencia, bueno para la euseñ.uza y, así, para la Universidad. qoizá un diez por ciento de los alumnos ingresados quedarian eo la Escuela, pero no los hay, y los que hay son escasos y mal pagados. En el presente curso, por ejemplo, a los becarios de formación del Personal Innstigador no se les han pagado sus becas hasta julio. La investigacióu, además de ser boena, debe ser muy nutritiva, porque si no no entiendo cómo subsisten. Creo qoe uno de los libros obligados para todo investiga. dor debería ser la "Historia de la vida del Buscón y en particnlar capítulo tercero. En él apreudería cómo con un simple garbanzo se puede dar de comer a varios popilos y cómo cualquier abundancia es peligrosa. Pero éstas son otras bistorias