tierra, son del tipo XV, más robustas que las del típo declinación-ángulo horario (y más caras). La red de estaciones terrenas era de 14, más cuatro barcos y diez aviones con equipos electrónicos de seguimiento; de esta forma la probabilidad de un fallo hubiera sido despreciable a no ser por el gígantesco vehículo de lanzamiento "SATURN V", probado anteriormente sólo en seis ocasiones en los Apolos procedentes, y sobre todo por el módulo lunar, probado con simuladores pero que obviamente era la primera vez que se habría de posar en la Luna. ECO MUNDIAL Nunca ha estado el programa espacial más comentado en los medios de comunicación. Las anecdotas y los articulas de todo tipo se sucedian en periódicos, radio, televisión, etc.: chauvinistas (lo que hizo Colón fue más arriesgado), eróticos (la luna ya no es doncella), románticos (desde FresnedilIas, al compás de los corazones de los astronautas), sensacionalistas (peligros de rayos, meteoritos, etc.) fenómenos paranormales y contactos con extraterr.estres incluído; los datos sacados de empolvadas enciclopedias asediaban al lector y le proporcionaban temas de conversación; descubrimos, gratamente, mediante uno de estos artículos que era mas "cientlficos". Con una campaña de prensa mundial como aquella, un fallo, que hubiera conducido a una desgracia, abandonando tres personas a su suerte en el espacio, a pesar de las guerras accidentes y demás cátastrofes, hubieran llevado el terror a muchos hogares y un enorme descrédito para el gobierno, y quizás para la nación Americana. Por todo ello, el gran logro fueron las altas cotas de seguridad. EL DESPEGUE Todo estaba previsto cuando 8.9 segundos antes del despegue del Saturno V, sus motores empezaron a construir los 180 millones de caballos necesario para levantar las casi 3.000 toneladas de peso; cinco de ellos en la primera etapa, cada uno de ellos con un impulso de 9.75 millones de kilogramos; cinco motores más, en la segunda etapa, igual a estos últimos, serían suficientes para llevar los tres módulos, el de comando, lunaryde servicio a una órbita lunar. 19 millones de kilos de combustible se quemaron en dos minutos y medio; mediante cinco bombas de turbina se forzaron 4 toneladas métricas de combustible por segundo en los cinco motores de la primera etapa elevando el giganteso cohete mientras los controlares en Houston repetían alborozados "Iift off, we have lift off". Una formidable cámara de televisión siguio a la nave durante corto espacio de tiempo saliendo esta de la gravedad terrestre, en órbita, 11 minutos más tarde. Tres horas después, una vez comprobado el correcto funcionamiento de todos los sistemas de a bordo, los motores del módulo de servicio propulsaron al Apollo 11 fuera de la órbita terrestre en su camino hacia la Luna; este, el "Lunar coast", se efectuó sin la menor novedad. Cinco días más tarde, ya en órbita lunar, Armstrong y Aldrin entraron en el módulo lunar, llamado "Eagle", y abandonaron a Collins, en órbita lunar de aparcamiento, en el módulo de mando "Columbia". EL ALUNIZAJE En principio el descenso se efectuó sin problemas, pero dos horas y media más tarde cuando el módulo lunar se acercaba a la superficie de la luna yya los motores levantaban pequeñas nubes de polvo Aldrin reportó "alarma 1201 ". "Que no hagan caso de las alarmas", ordenó el ingeniero de seguimiento, Stephen Bales, que supuso acertadamente que la causa de ellas era que el computador del módulo lunar era alimentado por el radar con muchos más datos de los que podía procesar. Unos segundos más tarde, se escucho la vozde Armstrong desde la superficie lunar "Houston, Tranquility Base here. The. eagle has landed!". Un sentimiento de alivio recorrió toda la red, mientras que las copas de champa n eran generosamente consumidas. Seis horas y treinta y ocho minutos más tarde, a las 10:56 de la noche, hora americana, en la madrugada española, los televidentes observaron la huella de la bota de Armstrong sobre el polvo lunar al mismo tiempo que este repetía "That"s one small step for aman, one giant leap for mankind." NUESTRA ESTACION DE SEGUIMIENTO Una estación espacial no es más que un punto repetidor y de proceso de datos. No es por tanto de extrañar, que durante el Apollo XII, al igual que los otros, los problemas y atenciones de los técnicos estuvieran relacionados con temas exclusivamente técnicos. Una gran parte de estos eran de tipo operativo; los turnos rotatorios se sucedlan durante la venticuatro horas del día, bien para efectuar trabajos de seguimiento, bien para la puesta a punto de los equipos. En esencia estos se dividian en cinco secciones principales: seguimiento, radiofrecuencia, telemedida, computadores y comunicaciones, cada una de ella operada por un número variable de técnicos. Mediante un proceso de selección natural convergente hay una serie de profesionales que, a parte de sus labores específicas, tienen .que luchar contra los mismos elementos: sueño, bocadi BIT - 25 Ilos, café la cafetería funcionaba casi a todas horas y las conversaciones entre el personal de las distintas secciones se reducían cada vez más: es significativo que en estos período de trabajo intenso un alto porcentaje de personas pertenecientes a una sección efectuen sus comidas en mesas separadas, como una continuación relajada de su anterior trabajo. Una somnolienta preparación de los equipos, a veces de unas siete horas," precedia el seguimiento. La comunicación de los problemas, eventos, etc., se efectuaba según la disposición operadorsupervisor en la terminal de Houston o en la de Goddard, los dos centros controladores en Estados Unidos, el primerodedicado al control de seguimiento y el segundo al de la puesta a punto de las estaciones. El sistema de banda lateral unificada comprendía las secciones de seguimiento y radiofrecuencia, y el de data las de telemedida y computadores, siendo estas dos últimas convertidas en sistemas más tarde. DATOS TECNICOS AOS, "acquisition of spacecraft", anunciaba el operador de los receptores en la adquisición de la señal del vehículo espacial CSM, "command module"; la antena había sido previamente apuntada hacia la direccíón apropiada mediante un computador de propósito especial, modernisimo entonces, hoy arcaico; no obstante su software, un vector posiciónvelocidad-dirección, es de uso cotidiano hoy. El módulo de comando transmitía con dos posibles portadoras, una modulada en PM y otra en FM, usada esta última para la transmisión de televisión, amen de telemedida. La señal preamplificada en un parametrico fria suficiente para los aproximadamente -80 dbm, se convertían de banda S a 50 mhz. de frecuencia intermedia para su mejor transmisión por cable coaxial. Los receptores suministraban a te le medida y demoduladores las subportadoras de voz, telemedida y datos biomédicos. "Oecom in lock", repetía el operador de telemedída unos segundos después, observando la luz verde de sincronismo de la telemedida deconmutada, sitiendo cierta distensión ante la estabilización de la señal. Los datos eran inmediatamente procesados por el computador de comunicaciones y enviados al centro estadounidense. Los datos biomédicos, electrocardiogramas y respiración, eran observados cuidadosamente en la estación. La comunicacíón vocal se efectuaba de inmediato cuando la estación pasaba a ser "priniíe", a no ser que los astronautas durmiesen, que en este caso eran despertados según una programación muy rígida, mediantes unas confortables para ellos, creo, melodías. Las conversaciones empezaban de inmediato con un trato familiar que constrastaba con la rigidez anteriormente citada. Cuando la tierra, en su rotación, ocultaba lentamente el vehículo espacial, la estación ya l:1abía transferido su responsabilidad "prime" a otra, la señal se debilitaba paulatinamente. LOS "Ioss of spacecraft", anunciaba el supervisor de operaciones, con lo que la estación quedaba libra para recomenzar la preparación para el día siguiente BIT - 2, coaboración Hace ahora diez años que el hombre puso el pie sobre la luna por primera vez, hito anecdótico que tenía tras de sí la gigantesca y verdadera hazaña de equipos de científicos, técnicos, etc, que con su esfuerzo diario durante muchos años la hicieron posible. España puso su granito de arena en ella, a través de la estación de seguimiento espacial de Fresnedillas-Navalagamella, operada y mantenida por el l. N. T.A. Desde el punto de vista español el esfuerzo fue doble, ya que al mismo tiempo que se procesaban los datos provinientes de las naves espaciales, el personal español se entrenaba en las modernas técnicas de la estación para sustituir al americano, Hace varios años que la operación y mantenimiento de esta estación se efectúa exclusivamente con personal dell,N. T.A. Escribe ANTONIO SEGURA BIT El aíunizaje se efectuó dentro de unas condiciones de seguridad enormes: la estación se comprobaba diariamente, incluído equipos de muy pequeña probabilidad de utilización; esto fue posible gracias a enormes presupuestos y a una gran disciplina, que servíría más tarde para remediar íos graves problemas del Apollo XIII desde la tierra, hazaña en si más importante desde el punto de vista técníco, que la del Apollo XI. La seguridad se extendía a los equipos electrónicos: equipos receptores PLLcon umbraí de -170 dbm recibian señales -90 dbm; los comandos disfrutaban de grandes protecciones (por cada bit se enviaba n cinco); los datos procesados eran grabados en cintas magnéticas redundantes, amen de duplicidad en las señales recibidas y de las estaciones espaciales en seguimiento. La tecnología electrónica empleada estaba superprobada en las estaciones espaciales de seguimiento de satélites de espacio profundo, como las de Robledo de Chavela o la de Cebreros; el fin último era colocar a un hombre en la Luna, y a eso se dirijieron todos los esfuerzos. Las Técnicas de recepción empleadas fueron antenas parabólicas de 27 o de 9 metros, receptores PLL, y modulaciones PCM/PM/PM o PCM/FM/PM ya probadas en anteriores vehículos espaciales. Las antenas, aí no tener que seguir vehículos muy alejados de la