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El futuro del IICE
EL FUTURO "EIIICE, ha ab;eeto un pcoceso de cefoema pcofunda desus esteuctucas y conten;do, que desemboca, eá en una Asamblea Genecal a la que se peesentaeán unos Estatutos", El proceso de adaptación a un nuevo modelo, por el que pasa la . sociedad española, está originando profundos cambios estructurales en todas aquellas instituciones por donde se canaliza la vida colectiva del país. Desde el momento en que en el rompecabezas social aparecen piezas tan importantes como los partidos políticos y los sindicatos, y en la medida en que las nuevas regias del juego ponen su énfasis en otros procedimientos, otros objetivos y otras escalas de valores, las instituciones se potencian, se reorientan o desaparecen, según que la resultante de sus fuerzas internas apunte a favor o no, del proceso de cambio, o, en el peor de los casos, resulte irrelevante. Porque lo más triste que le puede suceder a un conjunto de seres humanos agrupados y organizados en torno a una idea es comprobar la esterilidad de su esfuerzo. Por lo que se refiere a las organizaciones profesionales, se está operando un doble proceso: por una bit/2 parte, tanto sus propios miembros desde dentro, como los partidos políticos y, sobre todo, las centrales sindicales, desde fuera, están esforzándose para establecer el nuevo contenido, la nueva razón de ser de estos estamentos intermedios del cuerpo social. Naturalmente, con distintas finalidades y no con el mismo grado de urgencia. Por otro lado, y como reflejo de la descentralización administrativa, se va imponiendo la necesidad, no siempre viable, de dar personalidad propia a los diferentes asentamientos territoriales de cada profesión, buscando en la homogeneidad y proximidad geográficas el calor humano del que suelen carecer las organizaciones de ámbito nacional fuertemente centralizadas. Las intenciones de los partidos políticos respecto a los Colegios Profesionales (atención, no confundir los Colegios, entes de Derecho Público vinculados con la Administración del Estado, con las Asociaciones, entes sometidas al Derecho Privado, e independiente de la esfe ra oficial) se están poniendo ya de manifiesto en el Congreso, tras la presentación por parte del Sr. Roca Junquent de una propuesta de derogación total (! ! ! ) de la actual ley de Colegios Profesionales. Para adivinar cuáles son los o bjetivos a largo plazo (un año, al ritmo actual) del Sr. Roca conviene tener presentes tres realidades: una, su ya probada "alianza fáctica" con UCD; otra, la casi imposibilidad práctica de este partido para implantar su ideología en un sindicato con vida propia, y una última, la existencia "en avanzado estado de composición" de un anteproyecto de nueva ley de Cole. gios Profesionales, elaborado por un asesor del Presidente del Gobierno. Pero con independencia de las maniobras y contramaniobras de pasillo, los partidos han de perder el recelo hacia las organizaciones profesionales y definir sus posturas frente a ellas. Premisiblemente, los partidos de izquierda propugnarán una revisión de las atribuciones corporativas (visados, colegiación obligatoria) y una "desoficialización" de los Colegios, sacándolas de la órbita pública para no limitar en ningún aspecto la libertad de asociación de los profesionales. Por otro lado, es casi seguro que los partidos de centro y derecha, por el contrario, traten de mantener a los Colegios en la esfera de influencia de la Administración, ofreciéndoles, a cambio, alguna prebenda adicional. El debate está abierto y los profesionales debemos esforzarnos por estar en primera fila, sin perder jamás la iniciativa en un tema de tanta trascendencia. En línea coherente con esta preocupación. El IICE, ha abierto un proceso de reforma profunda de sus estructuras y contenido, que desembocará en una Asamblea General a la que se presentarán unos nuevos Estatutos. Para satisfacción nuestra es preciso decir que la iniciativa y la máxima actualidad en este terreno han correspondido siempre a Tele comunicación, pues en la Junta Directora nunca hemos mantenido reserva alguna sobre las cuestiones fundamentales planteadas hacia el futuro. Por otro lado, ante el turbio intento de algunos Colegios (principalmente Caminos, Navales y Agrónomos) de arremeter contra el Instituto, a base de retirar las ayudas económicas a las correspondientes Asociaciones y de intentar crear una Federación de Colegios que suplantara sus funciones, hemos resaltado con firmeza como colegio de Telecomunicación la necesidad y racionalidad de mantener una Federación de Asociaciones privadas e independientes que contenga el patrimonio técnico, ético y social de la Ingeniería, al margen de que otros organismos se dediquen a la defensa de los intereses materiales de los Ingenieros que firman proyectos. El fondo de esta cuestión está planteado a nivel constitucional, y también mantenemos contactos permanentes con quienes elaboran la Constitución para hacerles saber nuestras opiniones. Volviendo al Instituto, la situación actual es la siguiente: Tras año y medio de trabajo,a comisión de Reforma de Estatutos que "presido no logró ponerse de acuerdo (ni siquiera por la "vía del consenso") en un solo modelo de nuevos Estatutos, por lo cual, y a instancias de la Junta Directora, me ví obligado a presentar ante ésta una propuesta con varias indecisiones a resolver. A lo largo de varias sesiones maratonianas y tensas, se aprobaron unas bases generales, cuyo resumen sería: 1. "Los Estatutos, en tanto sean reflejo fiel de la nueva realidad, han de estar presididos por la idea de Ingeniería, como superación de las singularidades académicas y como concepto de mayor categoría y al alcance que el de la mera agregación de Ingenieros". 2. "En consecuencia con lo anterior, la naturaleza del Instituto no puede ser otra que la de una Federación de Entidades con personalidad jurídica, y nunca de personas físicas" 3. "Es imprescindible proyectar sobre los Estatutos y sobre la propia estructura del Instituto, la realidad geográfico-administrativa en la que se desenvuelve nuestra Ingeniería, dando entrada a los Institutos territoriales en sus Organos de Gobierno". "En el nuevo Inst;tuto podeán tenee cab;da las pos;bles ageupadones en tomo al nexo común de una espec;a!;zadón peofes;onal Meeente a la pcop;amente académ;ca," 4. "En el nuevo Instituto podrán tener ,cabida las posibles agrupaciones en torno al nexo común de una especialización profesional diferente a la propiamente académica. La flexibilidad que debe caracterizar a estas agrupaciones en cuanto a su duración, ámbito territorial, composición y objetivos, aconseja, no obstante, la no utilización de las mismas como cauce de participación de los Ingenieros en los Organos de Gobierno del Instituto". 5. "Independientemente de las modificaciones que se introduzcan en la estructura y atribuciones de los Organos de Gobierno, se considera imprescindible la necesidad de aumentar la representatividad del Consejo, incrementando el número de miembros." Dichas bases han sido también aprobadas por el Consejo de Representantes, y se ha constituido ya, bajo mi presidencia, el Comité de Redacción final que presentará los nuevos Estatutos a una Asamblea General, a celebrar inmediatamente después del verano. Así, si el esquema planteado no sufre modificaciones esenciales, habremos conseguido crear un nuevo Instituto, descentralizado, abierto a todoel mundo real de la Ingeniería, flexible, sin pugnas corporativistas, por encima de los intereses individuales y teniendo como principales objetivos "el progreso y desarrollo de la Ingeniería, poniendola al servicio del bienestar de la sociedad española." --o En un próximo artículo comentaremos los principales aspectos concretos de esta reforma y su posible incidencia sobre nuestra Asociación. ANGEL LUIS GONZALO PEREZ bit/3
30 oct 2015