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EL PASADO DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: La experiencia: una mirada crítica
MESA REDONDA La experiencia: una mirada crítica Reunir en torno a la misma mesa a personalidades tan relevantes como las de Manuel Márquez Balín, Luis Terol, Vicente Miralles y Ricardo Valle, coordinados por el decano del COIT/AEIT, Jorge Pérez, ha sido una ocasión unica para ofrecer al lector una mirada crítica sobre el nacimiento de una profesión, la de teleco, y su desarrollo a lo largo del tiempo. Dada la velocidad a la que evoluciona este sector no está de más plantear un momento de reflexión sobre lo que ha sido, es y probablemente será en el futuro con una sociedad cada vez más dependiente de las tecnologías de la información. Cada uno de ellos ha representado a un sector, dado que sus carreras han transcurrido mayoritariamente y en cada caso por la industria, el operador principal,la Administración y la enseñanza . Su mirada retrospectiva y crítica aporta una visión fundamental sobre el despegue de las telecomunicaciones en nuestro país y en el resto del mundo. BIT: Los orígenes de nuestra carrera no son conocidos por mucha gente ¿cómo era el sector en los primeros tiempos y cómo se creó la carrera? Vicente Miralles: Todo empezó porque la Escuela de Telégrafos quiso dotarse de técnicos especialistas en telecomunicaciones ante la necesidad creciente de una especialización mayor. De esta forma, se crea una escuela de estudios superiores, a partir de la ya existente de telégrafos. Incluso era necesario, en una primera instancia, pertenecer al Cuerpo de Telégrafos. Hay promociones de ingenieros superiores a partir de 1920/21. Algunos convalidaron sus estudios. Manuel M. Balín: Ese es el caso de mi padre que perteneció a la segunda promoción y salió en 1926. En el año 1920 concretamente,aparece un Real Decreto en el cual se habla de una ingeniería de telecomunicación. Se describen las enseñanzas, dentro de la Escuela Nacional de Telegrafía con estudios de cuatro años, la primera promoción sale en 1925. A partir de 1924, cuando se crea Telefónica, los titulados tienen un lugar más al que irse a trabajar, otros se quedan en la Administración, otros van a parar a la enseñanza y una buena parte a la empresa privada, Standard Eléctrica entonces, que son los destinos clásicos. Vicente Miralles: En los momentos iniciales hubo un proyecto de ley importante, el de Francos Rodríguez en 1918, que hubiera afectado a los 8.000 municipios mayores de España, para extender el teléfono a todos ellos. Nace ya con un concepto de servicio universal de telégrafo y teléfono. El proyecto de Francos Rodríguez, sin embargo, fracasó por falta de capital y quedó arrinconado hasta que el gobierno de Primo de Rivera lo retomó al aceptar el concepto de compañía telefónica integrada y de red general. Luis Terol: La verdad es que desde los inicios en 1887, no existía una red unificada en España, hasta que en 1924 se empezaron a integrar redes locales. Se plantea ya ese compromiso de universalización aún vigente, que es tema de debate internacional hoy en día. Y, desde luego, en ese desarrollo los ingenieros de telecomunicación tuvieron una participación muy activa que merece la pena destacar. BIT: Telefónica se creó en 1924, ello conllevaría una demanda de operador tecnológico ¿cuándo se incorpora la industria al proceso de modernización? Manuel M. Balín: El proyecto culmina con la concesión a la ITT de la adjudicación. La relación entre la ITT y España fue enormemente estrecha. Al fundador de la ITT le cayó el negocio de una forma un tanto fortuita. Se trataba de un empresario con inversiones en diversos campos que como pago de una vieja deuda se encuentra con una operación telefónica en las Islas Vírgenes y otra en la Habana, creo recordar.A través de la banca Morgan, acude al concurso que se plantea en España y negocia su presencia en Europa. Se crea así la ITT con una presencia importante en el sector servicios. Al nacer la Compañía Telefónica Nacional de España, pues, nace también una suministradora. La primera fabrica de Standard surge de unos talleres de Barcelona que hereda de una sociedad llamada Electrodo. Le sirve de entrenamiento, luego cambia de perspectiva y se traslada a Madrid. La relación que existía entre operadora y suministrador era una especie de maridaje, que ahora se ha roto y era un esfuerzo conjunto muy valioso. Luis Terol: En esos años se multiplica el número de centros, se instalan centrales rotaring. Santander, Madrid, Barcelona y Valencia cuentan con centrales telefónicas antes que París. Ello es debido al grupo de ingenieros nuestros en Telefónica, en Standard. El esfuerzo ha sido enorme. BIT: ¿Hasta qué punto se fueron integrando los ingenieros españoles en la suministradora,inicialmente norteamericana? Manuel M. Balín: Los ingenieros norteamericanos fueron desapareciendo paulatinamente y siendo sustituidos por españoles. Con Telefónica también ocurrió los mismo, los ingenieros norteamericanos fueron siendo sustituidos por los españoles paulatinamente. Nuestros ingenieros consiguieron que el grado de automatización en España fuera altísimo para la época, alrededor del 65 por ciento, que no lo tenían ni Francia ni el Reino Unido. Luis Terol: Hay que comparar nuestra pequeña historia con lo que estaba pasando fuera.En el año 28 inaugura Standard los enlaces de onda corta con Hispanoamérica: Buenos Aires, Santiago de Chile. Además, el número de líneas por habitante que teníamos era de los más altos de Europa. El mapa de telecomunicaciones además, englobaba toda España. Entre 1924 y 1932 se automatizan unas 170.000 líneas, las conferencias interurbanas pasan de 3 millones a 17. La red interurbana pasa de 40.000 kms a 330.000. Todo ello, da una idea de lo bien situados que estábamos globalmente. Manuel M. Balín: Luego, viene la guerra, que destroza las instalaciones y la postguerra en que hay que agudizar el ingenio para solucionar los problemas sin contar con materiales adecuados, lo que no es mala cosa. BIT: ¿Cómo se produce la integración de nuestra carrera en el Instituto de la Ingeniería de España? En el año 66 ya hay escritas actas del COIT, eso lleva a la búsqueda de los ingenieros, hasta alcanzar una cifra de unos 500. Vicente Miralles: Una parte del esfuerzo que se hizo para crear la asociación e integrarla en el Instituto de la Ingeniería de España fue emitir bonos para pagar la cuota, hacíamos una serie de sorteos para financiar la cuota de entrada, etc.Hubo también que ir repescando a los ingenieros que había por todo el país, hasta alcanzar la cifra simbólica de los 500. Fué muy duro pero se consiguió. Manuel M. Balín: Mi padre, como presidente de nuestra asociación negocia y consigue nuestra incorporación al IIE en el 53 o 54. Algo difícil, porque la imagen de los ingenieros de Telecomunicación no se comparaba con otros ingenieros. BIT: Tras Conde de Peñalver, viene el traslado de la ETSIT a la sede actual en la Avenida Complutense en el año 64. La ETSITM produce ya unos 300 titulados anuales, hay ya dos Etsit en Madrid y Barcelona. Empiezan a existir pequeñas empresas de informática a donde van a parar muchos ingenieros de telecomunicación. ¿Cómo evoluciona la enseñanza ? Ricardo Valle: Lo principal es que han ido aumentando el número de los estudiantes y por tanto el de las promociones. Hay un nuevo plan, que al principio convive con el del 57. Es el siguiente hito, tras la aparición de los estudios superiores y la creación de la ETSIT, en Conde Peñalver, en 1957. Para la ETSITM, el plan del 64 fue un cambio sustancial, y desde el punto de vista de la enseñanza, la figura de Rogelio Segovia habría que analizarlo desde una perspectiva a largo plazo. Hay una deuda con él de la profesión porque trajo una nueva forma de enfocar el proceso educativo y le dio una dimensión internacional importante. Se empezó a hablar en serio del profesor dedicado totalmente a la enseñanza y el aumento del número de alumnos exigió otro tipo de gestión. Rogelio trae otra cultura educativa, la proyecta hacia fuera, los contenidos se vuelen científicos. A partir de ahí, la forma de enseñar, el reconocimiento de la escuela subió y se creó un ingeniero fundamentalmente científico, lo que le ha marcado desde entonces. BIT: Mientras, Telefónica pasa por sus etapas, a lo largo del tiempo. ¿Cómo es ese proceso y cómo afecta al suministrador? Luis Terol: En 1945 se nacionaliza y lleva un crecimiento sostenido. Es la primera que vende acciones al público en Europa, en el 54 se instala el millón de teléfonos, igual que cuando voy a Chile 30 años después, esa es la cifra mágica. Las tarifas telefónicas influyen y son influidas por la situación de la economía nacional, varían el poder de inversión de la compañía. En 1965, entra Barrera de Irimo, que conoce la hacienda pública y aparecen las "matildes", la venta de acciones al público y crecen las instalaciones masivas, las inversiones pasan de 10.400 millones a 3o5.000 millones en el 67. Manuel M. Balín: En el año 66 llega el segundo suministrador. Hay tres pilares claros, cuando tratamos de analizar estos ultimos veinte años. El progreso tecnológico, la concepción de nuevos mercados accesibles y globalizados, la salida al exterior y la necesidad de un nuevo marco regulador son los pilares básicos de la modernidad. El sector servicios es un campo competitivo de mercados abiertos. Aparecen fuentes de suministro en el 66 distintas de las tradicionales y aquella idea del suministrador en exclusiva se pierde, además se inicia la proyección al exterior. Las relaciones históricas entre el operador y el suministrador cambian. La industria se va adaptando, la planificación conjunta y los esfuerzos de innovación conjunta varían. Bit: La industria ¿cómo vive esta etapa de aumento de demanda, de diversificación de necesidades por parte del operador? Manuel M. Balín: El operador debe también abrirse hacia afuera y la planificación es más complicada para la industria. El suministro de la industria debe diversificarse, debe intentar intuir la planificación del operador. Pasa entonces por un momento de crisis. La planificación casi se siente como algo negativo por lo que se intenta fomentar la diversificación de suministradores. Para la industria preexistente es muy duro y se adapta como puede. Hay nuevos suministradores con los que compartir la tarta y esta también se reduce. Luis Terol: Para Telefónica, esta etapa significa cables coaxiales, radioenlaces, cables submarinos, un gran despliegue:por medio de París llegábamos a Europa, que se fue sustituyendo por un entramado de cables submarinos. Aparece la estación de Buitrago, la primera via satelite, se instala un cable submarino por el Oceano Indico que llega a Europa por la otra parte y se les ofrece a los países del sudeste asiático para llega a Europa y a EEUU por el otro lado: Kuwait, India, Japón, etc., llegan a EEUU por medio nuestro. En 1973 se une España con Brasil por cable submarino, un acceso para llegar a Latinoamérica. BIT: En cuanto a Amper ¿en qué momento aparece, qué significa en su momento? Manuel M. Balín: Amper nace porque hay parcelas libres en el mercado. Nace desde Standard, donde en realidad trabajaban para un antiguo empleado, Perales, que consiguió adelantarse a su tiempo con algo como el "outsourcing". El ve que hay parcelas de mercado que están libres. BIT: En 1987 se produce lo que podría ser el siguiente hito para la carrera: se crea la Dirección General y la Secretaría General de Telecomunicaciones. ¿Qué supone esto para la profesión? Vicente Miralles: Es importante porque ordena el sector y aparece la palabra telecomunicaciones.Previamente sólo en una secretaría general en la República había aparecido temporalmente, pero no cobra fuerza y desaparece. En el 87 se produce ese paso importante, porque agrupa todo lo concerniente al sector que había en la Administración, también aumenta el número de plazas para telecos funcionarios.Se regula el sector, se clarifica la gestión del espectro radioelectrico, hay más medios, se puede planificar con más facilidad y se impulsa el desarrollo. Se acaba con la lista de espera, hay planes que mejoran el medio rural. En fin, hay mucha mejor función general, ocupan a veces los telecos puestos decisorios importantes en la Administación. BIT: Se observa una realidad cambiante a través también de los editoriales de la revista BIT que reivindican la existencia y la presencia de los telecos en la Administración para reclamar un lugar bajo el sol y, por fin, llegamos al momento en que hay una gran demanda social de los telecos. Este proceso habrá afectado a la enseñanza, sin duda. Ricardo Valle: Desde la enseñanza, el vector más marcado en los años sesenta, setenta es el de la profesionalidad. Luego, hay una gran tendencia a la investigación, un salto cualitativo fundamental en todos los centros, la aparición de determinados programas en los que se vio la gran preparación de los telecos. Esto marcó una presencia seria de nuestros ingenieros que solamente sufrían la crítica de que quizás eran demasiado especializados, pero es un aspecto menor. A cambio, crece la demanda de enseñanza, se multiplican las escuelas, se incrementa la demanda. Es un signo de modernidad además el incorporar la informática a los estudios. BIT: Hubo un momento en los ochenta en que aumenta la inversión, se produce una demanda de telecos, se va cumpliendo la creación de escuelas y aparece el fenómeno del paro. Sin embargo, recientemente ha bajado en el primer empleo al 1.8 por ciento, lo que significa que las escuelas están produciendo el tipo de titulado que encaja con la demanda. Manuel M. Balín: Se ha generalizado la necesidad de telecos, se ha internacionalizado el esfuerzo, se puede trabajar fuera o exportar el esfuerzo. La escuela ha reaccionado muy bien adaptándose y ampliando su oferta de una forma horizontalizada. Luis Terol: Hay que remitirse a un poco antes , para analizarlo: entre los 60 y el 75 se dio un impulso importante del desarrollo de las telecomunicaciones. España tiene más potencia de líneas, hacemos un papel internacional muy decoroso en ese momento. Luego, la informática, de la mano de grandes vendedores, se va introduciendo en las empresas, en la Administración, a quienes en un principio hay que convencer de que la necesitan.De ahí a ahora, en que se va adaptando la informática a la medida de cada necesidad y cada empresa. BIT: ¿Cómo veis el futuro, tal y como está la enseñanza, la industria española,el sector en general? Ricardo Valle: En una primera etapa, la formación que se viene dando ha sido la adecuada para penetrar en otros sectores ,pero para el futuro hay que pensar en el usuario, hay que pensar en preparar a la gente para esa "venta", para adaptarse al usuario. Hay que pensar menos en el contenido técnico y dirigir la enseñanza más hacia lo comercial. Es necesario revisar el modelo y dirigirlo un poco hacia la gestión. Creo que debía haberse prestado más atención al mundo de los contenidos. Pero lo que está claro es que la incorporación de la informática a los planes de estudios marcó un momento importante, como en su momento lo fue la incorporación de la electrónica. Con la incorporación de la informática, ha habido un polo de atracción grande, saturando las escuelas y obligando a crear otras. La creación de cátedras, de departamentos ha potenciado mucho la enseñanza también. Manuel M. Balín: Si, porque hay muchos rivales y hay que saber vender, en cada especialidad.Grandes empresas producen grandes financieros. La sociedad va por un rumbo de grandes alianzas comerciales, grandes mercados que el ingeniero tiene que saber manejar. Luis Terol: Aún la gente se sigue sorprendiendo por ver a un ingeniero dirigiendo empresas, como gestor. BIT: Ante este futuro que se aproxima, y para terminar ¿cómo diriais que ha sido el papel del COIT? Manuel M. Balín: Lo que he visto me ha gustado mucho. Toda la trayectoria ha sido muy eficaz y ha ido ayudando al ingeniero a situarse, se ha apoyado la profesión al pedir cohesión en ciertos temas determinantes, y así debe seguir. Luis Terol: Ahora hay un reto añadido que es adecuarse a los nuevos tiempos con la multiplicidad de escuelas y la necesidad de readaptar titulaciones y demás porque el colegio ha de reunir a los intereses de todos. Ricardo Valle: Creo que ha sido un punto de encuentro para el colectivo y dentro de todo ese esfuerzo hay que situar el hecho de que la revista ha dado un gran valor al colectivo. La labor en los grandes temas ha sido positivo, además tanto desde la enseñanza, como en las demás áreas donde nos movemos. Vicente Miralles: Hay que apoyar a la profesión, también en la Administración se están asociando los telecos y todo ello es necesario porque potencia su labor desde distintos ámbitos hay que continuar organizando el presente y el futuro porque la sociedad y su percepción de nuestra carrera está evolucionando rápidamente.
30 oct 2015