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Vinos: vinos, drogas, salud y otras cuestiones
bit 90 BIT RECOMIENDA VINOS VIN0S DROGAS SALUD Y OTRAS CUESTIONES Manuel Gamella Últimamente hemos podido seguir en la prensa distintas informaciones relación das con los efectos del vino sobre la salud de los bebedores1 e incluso sobre sus fam liares y allegack Así1 por ejempkx ante algunas noticias sobre el carácter beneficioso para las arterias de un hábito moderado de bebida sobre todo1 eso dicen1 de vinos tintosX un experto anglosajón de la Organización Mundial de la Salud se apresuró a advertirnos de que cualquier cantidad de vino resulta perjudicial para el doí el cerebro1 algunas otras visceras y la estabil dad familiar lo que fue enseguida contestado por otros especialistas1 esta vez de países latinosI Vaya por delante que mis conocimientos sobre medicina o bioquímica no pasan de elementales1 por lo que cuanto pueda decir en esos campos no irá más allá de simples opiniones basadas en la experiencia y la reflexión más inmediatas Sin embargo no creo que haga falta mucha mái cia para estar convencido de que las dos arj mentaciones que estamos comentando le tener eventualmente algo de cierto5 lo cual contradictorio y ocurre además con frecuencia en muchos otros aspectos de la vida cotidiana5 desde el uso y abuso del automóvil hasta el xxjiv sumo de huevos fritos1 El meollo de este tipo de cuestiones no está realmente en la cienciat aunque qué duda cabe que no estaría de más el poder disponer de una mejor información objetiva sobre los riesgos a los que nos enfrentamos cada día1 Todos tenemos que tomar continuamente decisiones cuyas co secuencias hay que evaluar sopesando hasta donde seamos capaces los beneficios esperados contra los posibles inconvenientes5 y esta tarea es personal e intrasferibleí so pena de que renuncie mos a nuestra dignidad de ciudadanos adultos y libres para consentir que otros1 ya sea el estadoI las instituciones sanitariaSj o cualquier otra autorN dad Caqui me dan ganas de decir como Tejero aquello de ilmilitar1 naturalmenteX decidan cuaU quier cosa por nosotros Qpor nuestro bien qu zásPX Nuestro buen experto de la OMS podría sernos útil si nos informara verazmente de las asociac nes estadísticas científicamente probadas entre diversos grados de consumo de alcohol y diver sos parámetros médicosl dependiendo además de otras características propias ele distintos gri pos de edad5 condiciones sanitarias previas5 etc en los que cada individuo puede situarse No veOj en cambioI que nos ayuden gran cosa las amenazas genéricas mezcladas con valoraciones leológicas y culturales sobre las relaciones entre vino y los comportamientos sociales Las bases lementales de la satisfacción en esta vida no son recisamente abundantes y beber ciertos vinospone a muchos individuos Cno necesaiú mente a todos1 y no es cuestión aquí de conve r a nadie en contacto con algunas de ellasI La videncia histórica nos dice queI al menos en las socied kís mediterráneas1 esta práctica se ha mantei i durante incontables generaciones sin la esperanza media de vida parezca haber sido significativamente inferior a la de otros gn pos humanos con hábitos diferentesI Ciertamente1 en estas sociedades hay personas que se emborrachan esporádica o habitualmente o que contraen enfermedades achacables ál abuso del alcohol pero las otras sociedades tanv poco están libres de que algunos de sus mienv bros incurran en distintas formas de compon miento autodestmetiv Cada cual tiene que decv dir hasta qué punto las satisfacciones que encuentra le compensan de los posibles riesgos y no me parece que hay mucho más que añadir al respecto Por desgraciaI en mi opiniónt todo este asunto viene arrastrado por una corriente actual de llmedicalizaciónv de numerosos comportamientos sociales que lleva a considerar como enfermec des Gudopatial tabaquismol etcj actitudes que antes se veían como simples hábitos1 peligrososJ eso sít como la vida misir El paradigma de esta tendencia es el tratamiento político que recibe el llamado problema de la drogaJ en el que se mez clan hoy día las consecuencias fisiológicas de la ingestión de ciertas sustancias con las de la prohN bición de su comeres No quiero desvirtuar más el carácter lúdico de esta sección de nuestra revista con cuestiones tan serias yt desde luegOj polémicas1 pero no me resisto a romper una lanzaI siquiera sea dialécticaI en favor de la misma libertad responsable de poder disfrutar como Gonzalo de Berceo llde un vaso de bon vino
30 oct 2015