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Artículo BIT
Más que un club
La ingeniería de telecomunicación es una especialidad joven. Sirva como muestra el que, en un colectivo de 11.234 titulados (abril, 2009), el 58% son menores de 41 años, y el 79% todavía no cumplió los 51. En el club del 21% restante, están los que lucen o hemos lucido la divisa de prejubilados. La de los “telecos” es una divisa veterana, de las más antiguas entre los sectores de la ingeniería, y a la que siguen incorporándose nuevos miembros, cada vez más jóvenes, lo que mantiene vivo el debate sobre el impacto de los expedientes de regulación de empleo (ERE) con la edad como criterio de selección. El procedimiento de las prejubilaciones es un tema con muchas aristas que exigiría un extenso análisis y, por supuesto, la opinión de los sindicatos aunque, sobre este asunto, sostengan una inusual discreción. Sucede, sin embargo, que la mayoría de los ponentes que intervienen en los debates sitúan la supuesta pérdida de conocimiento en las empresas, como el efecto más relevante de las prejubilaciones. Si, desde la perspectiva de los diez últimos años, observamos la evolución de la capacidad innovadora en negocios que han hecho un uso intensivo de los ERE, cabe pensar que el supuesto deterioro del talento no es tan determinante. Habrá que aceptar el principio de que “nadie es imprescindible” (aunque parece que hay algunos más “necesarios” que otros), y que nuestros sucesores están muy bien preparados (enorgullece ver el éxito de los que fueron tus colaboradores). En cualquier caso, el conocimiento adquirido reside en las personas e, incluso cuando llevan la etiqueta de prejubilados, el talento viaja con cada uno y sigue disponible para la sociedad. Lo cierto es que el mercado no valora el equipaje de un patrimonio profesional adquirido a lo largo de los años, y, además, no es fácil subirse al tren de las nuevas iniciativas (y ahora, circulan muchos más que cuando iniciamos el camino) ya que comportan un riesgo tan alto que es complicado asumirlo y gestionarlo. En el club del 21% se percibe como, con el tiempo, se relativizan las incertidumbres y se difuminan las certezas, haciendo que uno sea menos rotundo en sus juicios y valoraciones. Hay quienes lo interpretan como un signo de despreocupación. Sin embargo, en el ambiente del club se advierte una profunda preocupación por la situación profesional de los compañeros más jóvenes abocados a competir en un mercado con alta precariedad profesional y salarial, donde los contratos tienen fecha de caducidad y los trienios son una quimera. Al compartir sus inquietudes, uno experimenta una mezcla de admiración y de solidaridad que relativizan las circunstancias propias. A la mayoría de “telecos”, todavía demasiado jóvenes para ingresar en el club del 21%, la prejubilación les sonará a cuento del abuelo, y, a ellos, debería corresponderles el protagonismo en los debates sobre la evolución del empleo. Mezclar la reflexión sobre coyunturas tan distantes provoca la sensación de que algunos intentan marcarse un tango, mientras el mundo interpreta un vals. Más que un club Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
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El báculo de la Masala
Es cierto lo del báculo de la vejez. Dice una noticia que los estudiantes de ingeniería de Madrid podrán hacer sus prácticas en empresas indias a través de una de las consultoras TIC más importantes del mundo. Y es que nosotros vamos a aprender allí, lo que Occidente sabía antes que ellos, por lo que el sentimiento es similar al del abuelo rebasado por los conocimientos del nieto. Europa está vieja en todos los órdenes. No sólo la población no se regenera, también es lenta y conservadora en ideas, criterios políticos y soluciones económicas. Llegar a la India, con una población que dobla a la europea a aprender ingeniería, va más allá de aprender un mero lenguaje de programación. Es un prisma extendido que enfoca las relaciones humanas, los comportamientos religiosos o la cultura del trabajo. Así lo han entendido las empresas TIC más vanguardistas del capitalismo occidental. Se dieron cuenta de la inversión del conocimiento y Google, Yahoo, Motorola y tantos otros, se establecieron en una especie de Sillicon Valley con sabor a Masala (en hindi significa mezcla). No creo que sólo sea un tema cuantitativo de número de ingenieros por kilómetro cuadrado. En el caso de la India, China o Brasil, se dan síntomas, además de crecimiento acusado de la economía, también de modelos sociales y políticos desconocidos hasta ahora en Estados Unidos y Europa. No hay que ser muy ducho en relaciones internacionales para ver una diferencia que salta a la vista y es que, cuando una medida de estímulo económico se ha “impulsado” en nuestra sociedad, en los países emergentes se han creado un centenar de empresas. Es un efecto mariposa al revés, algo que no debe de pasar desapercibido para quien se supone que tiene el poso de la experiencia y aspira a sobrevivir. En eso se afana nuestra clase política en los G-N de turno, y a eso aspiran los ciudadanos que no renuncien a creer en una civilización, hoy al borde del colapso. Facebook ha hecho pequeño al mundo, pero las barreras mentales siguen siendo gigantes. La marca histórica, la tradición cultural y la propia inercia de la vida hacen difícil pescar fórmulas en otros caladeros que nos den soluciones a nuestros viejos problemas. Sin embargo la subida y bajada de pensamientos y sistemas políticos es una constante desde que el hombre salió de la caverna. Todo lo nuevo no tiene porqué ser válido, pero tener siempre prestos los ojos a aprender en cabeza ajena nos puede ahorrar disgustos. Sólo encontrar lo que hay de común entre un habitante de Kerala y un bávaro permitirá adivinar detrás de una compleja superestructura político-económica, un salvavidas social. Si la experiencia es un grado, también lo es la frescura de un nacimiento que tiene mucho que enseñar. Los ingenieros que se forman en la India se apoyarán en hombros de gigantes para ver más lejos y quizás podamos enderezar una caída que auguró Spengler hace décadas. Gonzalo Moreno Muñoz Ingeniero de Telecomunicación El báculo de la Masala
30 oct 2015
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¿ Es necesario el visado de proyectos
Desde el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación, como máximo órgano de representación de la profesión y, por ende, de las buenas prácticas y de la elaboración de proyectos que cumplan con la normativa vigente, nos vemos en la obligación de defender el sello de calidad por excelencia de los telecos y, en general, de las profesiones técnicas: el visado. Con la nueva Ley Ómnibus en vías de tramitación en el Parlamento, en consonancia con lo que exige la Directiva Europea de Servicios, se establece la no obligatoriedad del visado excepto si así lo requiere un Real Decreto, esta herramienta de control y garantía se encuentra en la actualidad en peligro de desaparecer. Y no podemos permitirlo, pues como cualquier normativa ISO, sello de calidad o certificado de garantía, el visado es en sí mismo un sello de profesionalidad y de seguridad. Por un lado, certifica que el trabajo profesional se realiza por un profesional colegiado y siguiendo la normativa vigente, lo que ofrece una garantía a la Administración o al contratante; por otro, minimiza los daños que una mala praxis pueda ocasionar, puesto que el proyecto cumple las condiciones establecidas por la Ley. Asimismo, el visado incluye un seguro de responsabilidad civil, lo que garantiza resarcir el daño que se pueda ocasionar, aun cuando el trabajo haya cumplido con la normativa y haya sido aprobado por nuestra institución. El visado, como certificado público y reconocido a nivel estatal, cuenta además con una serie de ventajas y garantías para el profesional en casos de plagio, propiedad intelectual, certificación de experiencia, pérdida de documentos, etc. En el caso del plagio, de suplantación de la firma o de propiedad intelectual, por ejemplo, el visado podría servir como prueba ante un juicio. Los colegiados, además, pueden solicitar un certificado de experiencia al Colegio, útil como garantía de veracidad en un currículum, o recuperar los trabajos visados en caso de pérdida. Este sistema de certificación resulta especialmente económico en comparación con otros sellos de carácter privado, gracias al volumen de trabajos presentados y a ser realizado por una institución oficial como es el COIT. Para la Administración que tiene que autorizar el trabajo resulta muy relevante, sobre todo si estamos hablando de pequeños ayuntamientos que no pueden permitirse el disponer de técnicos que comprueben los trabajos. La evolución del visado ha comportado, además, una serie de servicios complementarios de gran utilidad que, si se convierte en algo anecdótico, corren el peligro de desaparecer o de encarecerse notablemente por falta de recursos. Este es el caso de nuestro Servicio de Visado Colegial, puesto en funcionamiento hace apenas un año con el objetivo de asegurar la calidad en la obtención del visado. Los resultados han sido muy positivos ofreciendo, entre otras cosas, una mayor atención, la obtención del visado en tiempo mínimo y la formación de los revisores. El nuevo servicio, que se presta prácticamente en su totalidad por vía telemática a través de la Plataforma Visatel ®,que ha tenido una excelente acogida por parte del colegiado, ha conseguido reducir el promedio de espera del visado a 13 horas (el 80% se tramita en menos de 24 horas), así como ofrecer un servicio continuado (incluso en vacaciones), la unificación de criterios técnicos del visado y la posibilidad de escoger la unidad de visado, entre otros logros. Pero, sin duda, una de las mayores novedades ha sido la implantación el pasado mes de abril de un servicio de apoyo técnico, con el fin de atender de forma inmediata o en el menor plazo posible las consultas técnicas que el colegiado necesite aclarar. El éxito es abrumador, pues se atienden unas 250 consultas al mes. Estamos hablando, por lo tanto, de una herramienta vital tanto para el colegiado como para el cliente (Administración, empresa…) e incluso para el propio ciudadano, pues el visado cumple esa función “tranquilizadora” ante éstos y la propia sociedad, y asume las consecuencias de los daños que, en momentos puntuales, se pudieran llegar a ocasionar. Por estos motivos, como responsables de velar por los intereses de nuestros ingenieros, desde el COIT estamos trabajando porque la adecuación de la institución del visado a la directiva de servicios se realice de forma que se respeten sus fundamentos básicos y continúe siendo una herramienta eficaz de garantía y control de calidad. Adrián Nogales Escudero Secretario General del COIT ¿Es necesario el visado de proyectos?
30 oct 2015
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¿Llegó el momento de la domótica?
El sector de la construcción en España pasa por una profunda crisis después de un largo período de crecimiento en viviendas construidas y precios. Durante este tiempo, la demanda de vivienda era superior a la oferta y los promotores no necesitaban competir entre sí para vender sus promociones. El mundo de la construcción en España no podía seguir instalado mucho más tiempo en ese estado de "locura" injustificado, con un elevadísimo número de casas construidas, superior a las 450.000 al año, a precios desorbitados y con ínfima dotación tecnológica (las ICT son casi la única). Esto originó un sector muy atomizado y con poca competencia, llegando a existir más de 50.000 empresas promotoras y 90.000 constructoras. Sin embargo, muchas han comenzado a desaparecer durante el irremediable proceso de ajuste después del pinchazo de la "burbuja". Ahora, el comprador de la vivienda está más informado y es más exigente ante la decisión de inversión probablemente más importante de toda su vida, pues el precio medio de la vivienda en España es superior a 2.390 €/m2. El estado de estanflación, la crisis de liquidez y las pobres perspectivas económicas, hacen que incluso se medite mucho más su compra. Está claro que lo que más valora el cliente son las características intrínsecas del edificio (la ubicación, la orientación, las dotaciones comunitarias, etc.), no obstante, una vez satisfechos estos requisitos básicos, cualquier valor añadido constituye un elemento diferenciador respecto a la competencia. En un escenario de recesión económica, la oferta supera a la demanda y es necesario ofrecer una mejor relación calidad-precio para poder vender, y es ahí donde entra en juego la domótica, dotando a los edificios de un valor añadido muy alto e incrementando notablemente la imagen de calidad. Según los expertos, una vivienda de gama alta con un sobrecoste de sistemas tecnológicos del 3%, es valorada un 10% más por el comprador que la misma vivienda sin dichos sistemas. La domótica además ha mejorado mucho en varios aspectos, como el precio, la manejabilidad, la estandarización, la normativa, etc. Hoy en día los usuarios son más conscientes de la importancia de un sistema domótico con acceso remoto en la vivienda, que gestione la climatización, iluminación, seguridad, etc. Esta situación es una oportunidad excelente para el despegue definitivo del sector de la domótica, a medida que mejore la situación económica, lo cual beneficiará también a los suministradores de equipos y operadores de telecomunicaciones, que llevan trabajando en el "hogar digital" durante años. ¿Llegó el momento de la domótica? Ramón Jesús Millán Tejedor Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
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La regla
Fue uno de los distintivos de la enseñanza técnica hasta entrados los 70 del siglo pasado. Incluso en algunas especialidades de la ingeniería, los alumnos se enfrentaban a un ejercicio específico para demostrar su dominio. Me refiero a la “regla de cálculo”. Para recordarla, sugiero una visita a www.reglasdecalculo.com. No pretendo someterles a un ejercicio de nostalgia; elegí esta anécdota como huella de la evolución del aprendizaje técnico en el último cuarto del siglo XX. Cuando se repasan aquellos planes de estudio (los de 7 años de duración) y se contrastan con el acontecer profesional de los que fuimos sus estudiantes, uno termina el recorrido deseando que los responsables de diseñar los nuevos planes hagan una aproximación más afortunada a los conocimientos y habilidades que necesitarán los ingenieros de las futuras promociones. Muchas cosas han cambiado desde aquellos currículos monolíticos. Ahora, encontramos áreas de especialidad y de intensificación; materias troncales, obligatorias, optativas o de libre elección, y el cuatrimestre es el período de referencia. Con todo ello, el alumno dispone de un amplio y flexible catálogo para orientar su formación académica hacia el perfil que más le atrae. Me pregunto, como ya lo hiciera Fernando Sáez Vacas en su Infoneurastenia (BIT Nº 164), si tantas ramas no dejan ver el árbol y menos el bosque. Dirán que así es el modelo de las universidades de Norteamérica, área líder en innovación tecnológica. Lo cierto es que allí sus alumnos compiten, incluso antes de egresar, por ser emprendedores y por aprovechar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Se preparan, también, para comunicar con claridad, rigor y eficacia; para vender sus capacidades y negociar sus proyectos. No basta con dominar la especialidad elegida; hay, además, que aprender a consolidarla en el contexto técnico, económico y social, descubriendo las relaciones entre sus componentes. Con una mejor dosificación entre el aprendizaje de los conocimientos (específicos y generalistas) y las habilidades, los futuros titulados estarán más capacitados para ser emprendedores e innovadores en la realidad que les toque vivir. En cualquier caso, la etapa universitaria ocupa un corto espacio de tiempo en un recorrido profesional. Por muy acertado que sea el plan de estudios, siempre encontraremos alguna huella añeja que muestra los cambios radicales e incontrolables a los que nos tuvimos que adaptar. Para los más veteranos pudo ser la “regla de cálculo”. Para los de los 80 y 90, la familia del circuito integrado que marcó sus primeras prácticas. El modelo de la consola de videojuegos, es un firme candidato para convertirse en la referencia nostálgica de los nativos digitales. Para terminar, un brindis y una sugerencia. El brindis: “Por el mayor de los éxitos en la elaboración de los nuevos planes de estudio”. La sugerencia: “Que el COIT organice unas jornadas para presentar y explicar los nuevos planes”. Amén. La regla
30 oct 2015
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La salida de la crisis en España. El “cómo”, y no el “cuándo”
Si echamos la vista unos años atrás, vemos un país que, siguiendo la buena tendencia de las economías mundiales, consigue unos índices de crecimiento desconocidos hasta el momento. Nadie se para a pensar entonces que el crecimiento de España se basa en un modelo económico, el de “El Ladrillo”, que no es perdurable en el tiempo. Actualmente nos encontramos ante una situación que muchos intentan meter bajo el paraguas de una crisis financiera internacional, haciendo creer a los más ingenuos que cuando otros arreglen el problema, nosotros saldremos adelante. No dudo que haya una crisis financiera que ha afectado a España, es un hecho. Pero habría que preguntarse cómo, precisamente, el país que se jacta en foros internacionales de la fortaleza de su sistema bancario es uno de los mas afectados. Se me ocurren dos cosas: o bien su sistema bancario no es tan fuerte, o bien España sufre algo más que una mera crisis financiera. Mi opinión es que ambas cosas son ciertas pero me centro en la segunda. La situación actual de España, es consecuencia de algo mucho más grave. Ante una crisis financiera, la masa monetaria en circulación disminuye y, por tanto, la demanda de todo tipo de bienes de consumo se ve mermada, pero si el modelo económico de todo un país se basa en productos, para los que la financiación externa es la única vía de compra (viviendas), es fácil vislumbrar lo que pasará si el sistema falla. Me hace gracia observar como algunos, aún preguntan a nuestros políticos sobre cuándo llegará el final de la crisis. Y digo, me hace gracia, porque los propios dirigentes parecen entrar en el juego aventurándose a decir fechas como si de una profecía de Nostradamus se tratase. Yo les preguntaría: ¿cómo va a salir España de la crisis? ¿es necesario esperar a que otros países empiecen a alzar de nuevo el vuelo, para darse cuenta de que España se queda atrás?, ¿no se dan cuenta de que el problema de España no es un problema de Wall Street, ni de índices Dow Jones, ni tan siquiera de hipotecas subprime?, ¿nadie se da cuenta que el problema de España es un problema de raíz, de planteamiento, de modelo de crecimiento, de pura política económica? Un país, en términos de mercado, es como un producto, o funciona o no funciona y para que un producto funcione tiene que tener una ventaja competitiva respecto a la competencia. La continuidad de la actividad económica de España, deberá pasar, por tanto, por generar su propia tecnología, creando sus propias empresas de ingeniería, creando productos propios con valor añadido, distintos de los de los demás y que supongan una verdadera ventaja competitiva en los mercados internacionales. Esto exige dos cosas: tiempo y recursos económicos. El primero es oro, y ya no queda mucho, y el segundo, lo están dilapidando poco a poco, con medidas improvisadas y de última hora, así que llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿no debería España haber aprovechado los tiempos de bonanza para haber creado un tejido industrial moderno e innovador?, ¿de que nos ha valido tanta bonanza económica?, ¿que nos va a quedar después de todo?. Juan A. Salgado Salgado Ingeniero de Telecomunicación, Ing. Téc. Industrial y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Europea de Madrid La salida de la crisis en España. El “cómo”, y no el “cuándo”
30 oct 2015
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El nuevo analfabetismo del siglo XXI
Cortar el acceso a internet sin que sea necesaria la intervención de un juez. Esto es lo que pretenden algunas instituciones, públicas y privadas, de diferentes países europeos con el objetivo de eliminar el intercambio de contenidos, que consideran ilegales, a través de internet. España es uno de los países, junto a Francia y Reino Unido, que más avanzados tiene los planes para establecer medidas intervencionistas, que incluyen la reducción de la velocidad, el espionaje de las redes y la desconexión en el caso de cometer delitos contra la propiedad intelectual. Redtel, representante de las compañías de acceso a internet y la SGAE, Sociedad General de Autores, ya tienen un acuerdo en este sentido. En Francia, la polémica ley antipiratería ha sido recientemente aprobada en la Asamblea Nacional, aunque el nuevo texto todavía debe ser examinado por una comisión parlamentaria mixta y sometido a un voto final en el Parlamento, en principio programado para la próxima semana. Por tanto, parece haber superado la importante cantidad de enmiendas que interpuso la oposición, socialista, por cierto, algo que no era de extrañar, teniendo en cuenta que el texto incluía en sus comienzos la posibilidad de vigilar incluso los correos electrónicos de los usuarios. En Reino Unido los acontecimientos se han precipitado ante los datos que corroboran que, en la actualidad, más de siete millones de personas intercambian contenidos con copyright en el país británico de forma habitual, de manera que el Gobierno se ha puesto manos a la obra. La diferencia, en este caso, es que incluso algunos autores han mostrado su disconformidad con la idea de limitar el acceso a internet. Pero, a pesar de que España, Francia o Reino Unido están intentando sacar adelante este tipo de legislación, la realidad es que el Parlamento Europeo ya aprobó, con el 90% de los votos, un informe que rechaza que los Gobiernos europeos puedan denegar el acceso a Internet como sanción a los consumidores que realicen descargas. Acción que es calificada como "el nuevo analfabetismo del Siglo XXI" por la propia Cámara continental. Por tanto, las medidas que pretenden imponerse en España, Francia o Reino Unido son propuestas que nacen desde un absoluto analfabetismo, según los organismos de gobierno europeos. Más aún si tenemos en cuenta que, a pesar de lo que puedan decidir cada uno de estos países, todo parece indicar que Europa no legislará a favor de cortar el acceso a internet, como corrobora el informe anteriormente mencionado. De no ser así estaríamos ante la primera vez que el Estado decide cuándo, cómo y a quién se corta internet, todo ello sin un control judicial previo, lo que atentaría contra otro tipo de derechos más fundamentales, si cabe, que el de limitar a una persona el acceso a la información que proporciona la web. Publicado en Cinco Días el 20 de octubre de 2009 Arjan Sundardas Profesor del IE Business School El nuevo analfabetismo del siglo XXI
30 oct 2015
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Los ingenieros de telecomunicación lideran el I Congreso Nacional de Hogar Digital
El pasado mes de noviembre se celebró en Gijón el primer Congreso Nacional de Hogar Digital, organizado la Comisión Multisectorial del Hogar Digital de ASIMELEC (CMHD), donde el COIT tiene una presencia activa. El objetivo de este nuevo Congreso era el de crear un foro de referencia en el cual conocer y presentar todas las aplicaciones y novedades legislativas relativas a servicios, infraestructuras, proyectos, normativas y certificaciones en torno a las nuevas tecnologías digitales aplicables al hogar. En la apertura del Congreso, destacó la presencia de Bernard Cywinski, arquitecto de la firma norteamericana Bohlin Cywinski Jackson, pionera en el diseño de edificios sostenibles y responsables del Hogar Digital de la mansión de Bill Gates. Su ponencia versó sobre la preocupación por la eficiencia energética y la necesidad de una arquitectura más sostenible. Incidió sobre el cambio que debe sufrir el proceso de elaboración de los proyectos arquitectónicos donde actualmente siguen un patrón lineal de colaboración en serie entre los diferentes agentes (instalaciones, estructura, diseño, cerramientos, telecomunicaciones, control etc.) hacia un patrón de diseño colaborativo donde el arquitecto debe asumir el papel de gestor e integrador de equipos y el proyecto debe desarrollarse con una implicación y colaboración interdisciplinar entre todos los agentes. Este cambio viene justificado por el aumento en importancia de las instalaciones y el control y gestión de los edificios. El COIT participó de forma activa en tres de los seis bloques. En el bloque sobre Legislación, Proyectos y Certificación, intervino el Vicedecano resaltando la necesidad de los ingenieros de telecomunicación en la fase del diseño de la instalación y de la importancia de la dirección de obra y posterior certificación final para la garantía de calidad en la ejecución. Asimismo se resaltó la idoneidad del visado en los proyectos y certificaciones como paso previo a la obtención del certificado de “Hogar Digital”. En el bloque sobre Tecnologías en el Hogar, intervino un compañero representante de la delegación de la AEIT en Asturias haciendo hincapié en el papel que debe desempeñar el ingeniero de telecomunicación en la cadena de valor del Hogar Digital. Finalmente, en el bloque de Servicios del Hogar Digital la intervención fue a cargo del Director Técnico del COIT quien describió la importancia de las comunicaciones en el Hogar Digital y su nexo de unión con el nuevo anexo que próximamente recogerá la Reglamentación de ICT sobre este tema. En el Congreso se ha podido constatar que los objetivos inicialmente planteados han sido cumplidos con creces, consiguiendo reunir un plantel de expertos nacionales e internacionales donde se ha debatido sobre la actual legislación, proyectos, la realidad actual de las tecnologías en el hogar digital, los servicios del hogar digital, así como la formación y responsabilidad de los profesionales que los hacen posibles. Todos los asistentes coincidieron con el éxito del mismo y con la gran labor realizada por nuestro compañero y Secretario de la CMHD, Valentín Fernández. Cabe destacar el peso específico de nuestro colectivo en este sector emergente, constatado en el Congreso, con el elevado número de ponencias a cargo de ingenieros de telecomunicación. Al menos quince de los ponentes eran ingenieros de telecomunicación, reforzando nuestra posición como líderes de la implantación de este tipo de soluciones en la sociedad española. Carlos Fernández Valdivielso Vicedecano del COIT Los ingenieros de telecomunicación lideran el I Congreso Nacional de Hogar Digital
30 oct 2015