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Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Queridos compañeros, Hace ya cuatro meses que la nueva Junta de Gobierno del COIT está en pleno ejercicio de sus funciones y quiero aprovechar esta ocasión para exponeros brevemente, tanto las razones que nos movieron a presentarnos a las elecciones como las líneas generales de nuestro plan estratégico para la institución y los retos que ésta afronta. En primer lugar, me referiré a la composición de la candidatura, que finalmente se ha convertido en nuestra flamante Junta de Gobierno. La compone un grupo de compañeros de diferentes perfiles y edades que, de manera matricial, cubre prácticamente el panorama profesional de nuestro sector en todos sus ámbitos. Desde la enseñanza en escuelas a la consultoría, pasando por todo tipo de empresas (grandes operadores, proveedores de equipamiento y soluciones, empresas de tecnología, de servicios etc.). Cinco somos libre-ejercientes (dos de ellos fundadores de este grupo). Desde un punto de vista territorial, es la primera vez en la que casi la mitad de sus miembros ejecutivos no residen profesionalmente en Madrid y más de la mitad no son madrileños (siete son decanos o presidentes de asociaciones territoriales o están las juntas de sus territorios). Creemos que la Junta representa bien a la profesión, conoce bien la institución y todos sin excepción estamos comprometidos a trabajar por ella y por nuestro sector. En segundo lugar, es importante recordar que la Junta anterior había hecho sus deberes. Quedaba diseñado un modelo muy avanzado de desarrollo territorial, y dejaba las cuentas saneadas con un balance equilibrado. Por último, nos encontramos con un cuadro profesional competente y entregado, unas plataformas tecnológicas bien adaptadas a su función y el Colegio con un merecido reconocimiento sectorial. La oportunidad de adelantar las elecciones fue un paso muy acertado del anterior Decano y sus compañeros de Junta. Se habían aprobado las cuentas y el otoño se avecinaba turbulento, como así ha sido. No iba a ser un momento propicio para realizar mudanzas. Y esto abre el segundo punto de mi carta. Los retos actuales de nuestra institución. En primer lugar, la crisis económica, que afecta de lleno a España, y también a nuestros ingenieros y a las empresas del sector. Ni las medidas del Gobierno han servido para mitigar sus efectos, ni tampoco auguran una pronta reactivación de la actividad, por lo que hemos debido analizar sus consecuencias en las cuentas del Colegio, su impacto en el modelo territorial y mecanismos compensadores que garanticen un funcionamiento óptimo del Colegio y de los servicios prestados a los colegiados. Por otro lado, nos encontramos con algunas medidas del Gobierno que impactan de lleno en el ámbito colegial. En diciembre del pasado año se aprobaba en el Parlamento la Ley 25/2009, de 22 de diciembre, más conocida como Ley Ómnibus. Esta Ley pretendía adaptar la normativa española a la Directiva 2006/123/CE del Parlamento Europeo, de 12 de diciembre de 2006, relativa a los servicios en el mercado interior. Sin embargo, el Gobierno ha aprovechado para dar un paso más, innecesario desde el punto de vista de la transposición de la Directiva y que la convierte en un misil normativo claramente apuntado a la línea de flotación de los Colegios Profesionales de la Ingeniería. El resumen de la Ley es el siguiente: a partir del mes de octubre de este año 2010, los proyectos de ingeniería que haya que presentar ante la administración por así requerirlo los trabajos, obras, instalaciones y servicios correspondientes no deberán ser visados por los colegios profesionales con un puñado de escasas excepciones, ninguna de las cuales es de aplicación significativa para los ingenieros de telecomunicación (como tampoco para la mayor parte de los ingenieros). Esta disposición ha generado una enorme incertidumbre de todo tipo que alcanza a la propia seguridad en la redacción y ejecución de estos proyectos e instalaciones y pone en cuestión toda la estructura de control documental y normativo de los trabajos de ingeniería. Transcurridos unos meses desde su promulgación, y unas semanas desde su entrada en vigor, aún se desconocen realmente las ventajas que se perseguían con este planteamiento y es legítimo calificar la norma como una chapuza. En todo caso, el COIT ha tenido que adaptar toda su metodología para darle cumplimiento y desde la Junta de Gobierno se han tomado todas las medidas necesarias para que los proyectos realizados por nuestros ingenieros sigan gozando de la calidad que han acreditado siempre, y tanto sus autores como sus clientes puedan disfrutar de la misma seguridad que hasta ahora. Igualmente, estamos en permanente contacto con los operadores y empresas de telecomunicación para mantener, y aún ampliar, los convenios existentes. Por último, intentaremos que todo ello tenga el menor impacto posible en los ingresos de nuestro colegio. Por otro lado, el Gobierno ya ha anunciado la próxima presentación ante el Parlamento de una Ley de Servicios profesionales, de la que solamente se conoce un borrador de su memoria o preámbulo. Éste expresa claramente y sin tapujos que los colegios profesionales son innecesarios, los ingenieros una profesión mal estructurada y desarrollada y plantea un escenario en el que todos los ingenieros, sin distinción de especialidades o títulos, deberán competir en todos los ámbitos profesionales, bajo el curioso razonamiento de que nuestra formación es básicamente común y todos estamos preparados para todo. Es decir, los telecos podríamos y deberíamos proyectar instalaciones nucleares o de depuración de aguas residuales, los industriales puentes y aeropuertos, los agrónomos redes de telefonía móvil, los de minas barcos tanqueros, o los de montes, aviones y helicópteros, mientras los de caminos ampliarían sus proyectos a sistemas de codificación de señales digitales para plataformas de televisión por satélite. Todo ello, naturalmente, sin intervención alguna de los colegios profesionales y en un entorno dudoso de “calidad en el servicio a los usuarios y seguridad de las instalaciones”. El Colegio no va a permanecer impasible ante este proyecto de Ley y estamos colaborando activamente con el resto de las ingenierías para preparar una estrategia común de oposición a estas medidas, mientras trabajamos en el diseño un nuevo modelo de funcionamiento de las ingenierías. Para ello, tendremos que renovar los instrumentos existentes, como la Unión Profesional de Colegios de Ingeniería (UPCI) que, a nuestro juicio, debe adaptarse a las nuevas exigencias y realizar propuestas atrevidas que transformen las instituciones colegiales existentes a un nuevo modelo más acorde con los tiempos que se avecinan. Estos tres escenarios son, cada uno de ellos, lo suficientemente impactantes en nuestra institución colegial como para requerir todo el esfuerzo del colectivo, pero su confluencia temporal convierten los primeros meses de nuestro mandato en los más inciertos que haya tenido nunca la institución. Por ello, la decisión de la anterior Junta de Gobierno, de adelantar las elecciones demuestra su acertada visión, porque al menos, nuestro Colegio se encuentra con una Junta en pleno ejercicio y no en pleno periodo electoral. No quiero terminar esta carta sin hacer referencia a la alta importancia que tiene en estos momentos, en medio de tanta incertidumbre, la adecuada proyección de nuestra profesión como una ingeniería estratégica para el desarrollo económico y la vertebración social de España. Las redes, servicios y aplicaciones de telecomunicación son absolutamente esenciales para España en estos comienzos de siglo. Sin nuestro esfuerzo, canalizado a través de las empresas del sector de las telecomunicaciones y de los nuevos servicios digitales, España será incapaz de competir en un mercado global y los españoles tendremos que acostumbrarnos a una situación de medianía, falta de liderazgo e irrelevancia empresarial, profesional y social. Por ello es vital que acerquemos la institución a la sociedad y sobre todo a los ingenieros jóvenes, porque tenemos el compromiso de trabajar para mejorar su entorno profesional, porque el futuro de la profesión les pertenece y el Colegio tiene la obligación de volcarse con ellos. Quiero aprovechar la ocasión para felicitar a los dos ingenieros del año 2010, Emma Fernández y Rafael Gallego, ambos Directores Generales de INDRA y cuyos curricula y méritos son descritos en este mismo número del BIT, porque son la viva expresión de lo que significa ser ingeniero, un buen ingeniero de telecomunicación, y porque poseen sendas trayectorias profesionales que ejemplifican y resumen lo que quisiera transmitir en esta carta. El compromiso por la excelencia profesional que todos nosotros debemos mantener. Un abrazo a todos. Eugenio Fontán Decano-Presidente
30 oct 2015
Artículo BIT
El movimiento se demuestra andando
Seis meses son tiempo suficiente para hacer un pequeño balance de nuestro quehacer del 2010 y anticiparos además en este editorial algunos de los asuntos que nos mantienen ocupados en este año que acabamos de inaugurar. 2010 quedará para muchos como el año en que nos zambullimos en la crisis económica y en el pesimismo. Desde el COIT, no nos arrugamos ante las dificultades y preferimos recordarlo como el año en que nos reinventamos y supimos afrontar los muchos retos que teníamos sobre la mesa, poniéndonos en rumbo de evolución constante. El pasado año, los Colegios profesionales se enfrentaron con una equivocada transposición de la Directiva de Servicios europea, que trajo como consecuencia la eliminación del visado obligatorio de la mayoría de los trabajos profesionales, un golpe directo al sistema de garantías establecido y al sustento que financia estas organizaciones y es la base de los servicios que ofrecen éstas a los profesionales que representan. En el COIT hemos dado rápida respuesta a esta realidad ofreciendo a nuestros profesionales ejercientes los nuevos Servicios de Garantía de Trabajos Profesionales que se presentan en este número de BIT. También es motivo de satisfacción el apoyo que los principales operadores nos han prestado con la renovación de los convenios de colaboración. Este es el mejor reconocimiento que podíamos tener de los principales agentes del sector. Además, la Ley Ómnibus obligó a diversos cambios en los Estatutos y Reglamento de régimen interior de la institución, que hemos acometido y que están en fase de tramitación ministerial, tras su aprobación por parte de la Asamblea General. Además, los colegiados reunidos en Asamblea refrendaron la gestión de este último año (que prácticamente y a pesar de la incertidumbre por la Ley Ómnibus se cerró en equilibrio) y aprobaron unos presupuestos que, si bien van en línea de los lógicos ajustes propios de los tiempos que corren, garantizan la prestación de todos los servicios y de aquellos nuevos que estamos lanzando. Contar con el apoyo de todos en una Asamblea nos ha llenado de entusiasmo de cara a seguir trabajando por un Colegio fuerte, representativo y unido. En este proceso hemos creado y reactivado diversos grupos de trabajo, abiertos a la participación de todos los colegiados. Intensamente están trabajando los grupos de: Nuevas Actividades Profesionales (NAP), Espectro, Regulación (a punto de reactivarse), Formación y el recién creado Grupo de Jóvenes, que nos permitirá pulsar la opinión de esta parte tan importante del colectivo. Pero también hemos recordado a los más veteranos, a los que homenajeamos en la fiesta de nuestro patrón, San Gabriel, y de aquellos que con su trabajo diario dan proyección a las importantes aportaciones de los ingenieros de telecomunicación en la sociedad, nuestros ingenieros del año, que ocupan la portada de este número. Para subrayar esa excelencia abrimos ahora la XXXI convocatoria de los Premios Ingenieros de Telecomunicación a los mejores Proyectos Fin de Carrera y Tesis Doctorales, en la que esperamos contar, como siempre, con la aportación de muchos brillantes ingenieros de telecomunicación y que tiene de nuevo el respaldo de un nutrido y potente grupo de patrocinadores. Estamos preparados, trabajamos de la mano de las máximas autoridades en materia de telecomunicación del país, con las universidades, el mundo empresarial y el resto de ingenierías para continuar representando a los ingenieros de telecomunicación, y dando servicio a la sociedad, como nos corresponde y es nuestra vocación, en un año que puede ser fundamental para los Colegios Profesionales, ante el preocupante anuncio del Gobierno sobre la inminente aprobación de la Ley de Servicios Profesionales que acaba de hacerse público. Estamos trabajando con el resto de Colegios de la Ingeniería para abordar este asunto de la mejor manera.3 El movimiento se demuestra andando
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Queridos compañeros, El pasado 1 de enero ha comenzado su actividad el nuevo Colegio de Ingenieros de Telecomunicación de la Comunidad Autónoma de Cataluña. La importancia que para los compañeros de Cataluña y para el propio COIT tiene la creación de este Colegio, me hace dirigirme a vosotros con un doble objetivo. En primer lugar quisiera centrar el asunto, con claridad y precisión, de forma que todos vosotros tengáis una fotografía de los hechos, para a continuación exponeros la línea de actuación que ha decidido seguir la Junta de Gobierno que presido. Como sabéis, el nuevo Colegio de Cataluña tiene su origen en el Decreto 140/2010, de 11 de octubre de la Generalitat de Cataluña. El Decreto de creación de este Colegio, se basa en la Ley 7/2006, de 31 de mayo, del ejercicio de profesiones tituladas y de los colegios profesionales de la Comunidad Autónoma de Cataluña, ley emanada a su vez del Artículo 125.1 del Estatuto de Autonomía de Cataluña, que establece la competencia exclusiva de la Generalitat en materia de colegios profesionales, respetando lo dispuesto por los artículos 39 y 139 de la CE. Esta Ley, como se indica en su disposición transitoria quinta (recogido también explícitamente en el Decreto), “establece que los profesionales integrados en un colegio único de ámbito estatal,(…) sin perjuicio de poder mantener la colegiación actual, pueden formar un solo colegio de ámbito catalán.” Por otro lado, y a título meramente informativo, quiero recordar que la Ley 7/2006 mencionada, indica literalmente lo siguiente, en cuanto al procedimiento de constitución de este nuevo Colegio en Cataluña: “El acuerdo de constitución del colegio profesional debe aprobarse por la mayoría de votos de las personas asistentes en una asamblea general, a la que deben ser convocados todos los profesionales con domicilio único o principal en Cataluña y que pueda convocarse a iniciativa del delegado o delegada (de la demarcación o delegación del colegio nacional en Cataluña) o bien si lo solicita un número de colegiados de los anteriormente mencionados igual o superior al 10%.” En nuestro caso, el proceso seguido ha sido el siguiente. 1. Solicitud de un único colegiado, el Decano territorial de COIT en Cataluña. (El procedimiento del 10% hubiera requerido 140 colegiados) 2. Celebración de una Asamblea General a finales de 2008, a la que asistieron un total de 53 colegiados de forma presencial y 38 representados, siendo en total el número de asistentes de 91 (equivalente al 6,5% de colegiados del COIT en Cataluña). Durante esta asamblea se aprobó la constitución del Colegio de Cataluña, la creación de una comisión gestora y el inicio de los trámites ante la Generalitat. 3. Celebración de una Asamblea el día 13 de diciembre de 2010, tras la publicación del Decreto, a la que asistieron 64 colegiados, con 17 delegaciones, es decir, un total de 81 colegiados. (equivalentes al 5,8% del total de colegiados del COIT en Cataluña). En esta asamblea fueron aprobados unos estatutos provisionales, se eligió una Junta Directiva provisional, delegando en esta Junta provisional las facultades precisas para la ejecución de los acuerdos de la Asamblea, y entre ellas, en su último punto (“Actuaciones inmediatas y decisiones operativas para la puesta en marcha del colegio”) se autoriza a la Junta provisional para realizar las acciones necesarias en defensa del colegio y sus colegiados frente al COIT y otras instituciones, otorgando poderes para las acciones legales pertinentes contra el COIT y sus órganos de gobierno (y sólo en este caso). Por último, quiero llamar vuestra atención sobre dos elementos importantes del decreto de creación. Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT El primero, la última frase del artículo 4, que recoge: “la incorporación a este colegio se debe hacer de acuerdo con lo que dispone la normativa vigente en materia de colegios profesionales” Y el segundo, la disposición adicional tercera, que literalmente expone: “Con la entrada en vigor de este decreto, las personas colegiadas con domicilio profesional único o principal en Cataluña pasan a pertenecer, a todos los efectos, al Colegio de Ingenieros de Telecomunicación de Cataluña, sin perjuicio de que puedan mantener su condición de miembros del colegio de ámbito estatal” (COIT) Hasta aquí, la presentación estrictamente factual de la creación de este nuevo colegio. Por parte de la Junta de gobierno del COIT, quiero expresar la aceptación plena de la legitimidad de este colegio, aun cuando consideramos que ni el momento de su creación es el más oportuno, en un momento de incertidumbre económica y con varios frentes abiertos en el debate del modelo colegial en España, ni el procedimiento seguido creemos que haya sido el más elegante. Una decisión que además, en instituciones como la nuestra con limitada dimensión presupuestaria, puede quebrantar un modelo de cohesión territorial de eficacia contrastada y solidario con las demarcaciones no constituidas donde muchos ingenieros de telecomunicación desarrollan su trabajo. Respetar la legitimidad del nuevo colegio, nos hace estar abiertos a la colaboración institucional (por otro lado es también la actitud expresada y mantenida por la Junta provisional del colegio catalán). Pero nuestra responsabilidad tiene tres aspectos que no podemos olvidar. · El primero, que el COIT es una institución de ámbito nacional, y que la legalidad catalana deja bien claro que los ingenieros de telecomunicación con domicilio principal en Cataluña, aún cuando estén colegiados en el nuevo colegio, pueden ser también colegiados del COIT. · El segundo, que los colegiados del COIT con residencia en Cataluña mantendrán su colegiación y seguirán beneficiándose de todos los servicios que les presta el COIT y únicamente causarán baja de la institución cuando lo soliciten por los métodos establecidos. Por supuesto, es nuestro deseo seguir contando con todos ellos. · El tercero, que la creación de este colegio y precisamente por la singularidad del entorno legal de Cataluña, en ningún caso supone un proceso de segregación. Los dos primeros aspectos, tienen como consecuencia la obligación del COIT de seguir activo en la Comunidad Autónoma de Cataluña (en la medida en que los propios colegiados con residencia en Cataluña lo demanden). Si bien, como es lógico, recomienda una colaboración razonable y armónica con el nuevo colegio. El tercero, que no cabe aceptar, en ningún caso, que la creación de este colegio tenga consecuencias patrimoniales para el COIT. Es decir, el nuevo colegio catalán deberá salir adelante de manera responsable, mediante la búsqueda de recursos propios, sin contar con derechos preexistentes o derivados de la existencia del COIT y su demarcación de Cataluña. Por último, quiero informaros que a primeros de enero los miembros de la Junta de la demarcación de Cataluña han presentado la renuncia a sus cargos, por lo que la Junta de Gobierno que presido ha procedido a asumir el ejercicio de las responsabilidades del COIT en esta Comunidad Autónoma. Como consecuencia de todo lo anterior, la Junta de Gobierno del COIT se ocupará directamente de garantizar a todos los colegiados con residencia en Cataluña que sigan perteneciendo al COIT el disfrute de la totalidad de los derechos y servicios de nuestro Colegio, así como de mantener la representación institucional del mismo a todos los niveles en España. Un abrazo a todos,
30 oct 2015
Artículo BIT
Todos ingenieros, ingenieros de todo
Apenas catorce meses después de aprobada la Ley Ómnibus y habiendo pasado solo siete meses de la publicación del Real Decreto sobre Visado Obligatorio, el Gobierno ha anunciado su intención de aprobar un Anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales, que incluye un bloque de medidas que supone una grave amenaza para las ingenierías. Gracias a lo recogido en un documento enviado por el Ministerio de Economía a los grupos parlamentarios, el COIT ha podido acceder a los elementos claves de esta preocupante propuesta. Es importante señalar que la mayor parte de los colegios profesionales de ingeniería y desde luego, el COIT, ya hemos realizado cuantas adaptaciones preveían los últimos cambios impuestos por la reciente regulación, tanto del funcionamiento colegial, como del propio visado. Sin embargo, estos cambios no se han visto acompañados por las correspondientes implementaciones telemáticas que se preveía necesario realizar por la propia administración central, autonómica y local, lo que no deja de ser insólito. En aras de solucionar los supuestos problemas de competencia que, según el Gobierno, generan los colegios profesionales el Anteproyecto propone la eliminación de la colegiación obligatoria en el ámbito de la ingeniería y la creación de una profesión genérica de “ingeniero”, que unificaría bajo el mismo paraguas a todas las actuales profesiones reguladas de ingeniería e ingeniería técnica, con independencia de los planes de estudio, número y distribución de los créditos, orientaciones profesionales o conocimientos adquiridos; unificando las reservas de actividad entre todas ellas y abriendo la puerta a que otros títulos de grado que recojan en su denominación el término de “ingeniero” puedan tener también acceso a esas atribuciones comunes. El Anteproyecto plantea, por tanto, un modelo donde cualquier ingeniero está habilitado para cualquier actividad profesional de las que ahora están reservadas a los ingenieros en sus distintas ramas y especialidades, partiendo de que todos los titulados en ingeniería comparten un núcleo de conocimientos suficiente para habilitarlos a realizar todas las funciones que tienen los ingenieros, sin alterar el modelo académico vigente. El COIT, de la mano del resto de las ingenierías agrupadas en UPCI, está haciendo saber a las autoridades implicadas su más rotunda oposición a estas tesis que, lejos de resolver los problemas a los que se enfrenta España y sus profesionales, podrían agravarlos. Partiendo de un evidente desconocimiento de lo que la ingeniería española representa, el Gobierno parece dedicado a unificar la actividad profesional, considerando que cualquier formación, de grado o máster, es válida para realizar cualquier actividad profesional en cualquier rama de la ingeniería, mandando un mensaje peligroso a la sociedad: cualquier formación vale, el menor esfuerzo se premia con los mismos resultados. Seremos los primeros en atender a una llamada del Gobierno porque entendemos que medidas tan importantes para el país no pueden partir de la imposición sino del consenso. Estamos dispuestos a contribuir igualmente a identificar incluso qué reservas de actividad están justificadas y cómo. Pero entendemos que cualquier debate sobre el modelo de servicios profesionales debe partir de valores como la excelencia o la calidad. Defenderemos por tanto en todos los foros que el esfuerzo profesional y la competitividad son las bases para una verdadera economía sostenible. La experiencia de nuestras empresas más internacionales demuestra que la ingeniería española, por su calidad y preparación, es un activo del país que no podemos poner en riesgo. El anteproyecto se ha anunciado, pero aún no se ha publicado ni iniciada su tramitación para convertirse en ley. Desde el COIT trabajamos intensamente para que su contenido se revise sobre la base de estos firmes argumentos y del sentido común, conscientes de que este es un camino errado para fomentar la competencia y la recuperación económica en una coyuntura en la que tanto hay por hacer. Compartimos esta postura con el resto de colegios de la ingeniería agrupados en UPCI y contamos con el soporte de la Real Academia de la Ingeniería, el Instituto de Ingeniería de España y los directores de los centros que imparten nuestra titulación, agrupados en CODITEL. Instamos a los colegiados, directamente implicados, a convertirse en embajadores de estas ideas y a los futuros ingenieros de telecomunicación que se están forjando una carrera profesional en estos días con un horizonte muy incierto. Contamos con vosotros para difundirlas Todos ingenieros, ¿ingenieros de todo?
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Queridos compañeros, Hace unos días tomó posesión la nueva Junta Directiva de la Asociación española de Ingenieros de Telecomunicación. Una revisión rápida de los perfiles y currículos de sus miembros confirma que su composición permitirá complementar la experiencia personal y profesional de los miembros de la Junta del COIT. Creo importante confirmaros también que sus componentes comparten la visión que de la profesión y del colectivo de la ingeniería de telecomunicación tiene la Junta de Gobierno del COIT y participan plenamente del programa que ésta ha desplegado. La Junta saliente de la AEIT, como en su momento la anterior del COIT, ha realizado una importante tarea de análisis de algunos de los retos de la institución. También ha dejado una contabilidad clara y un patrimonio saneado, pilares de eficiencia para cualquier desarrollo futuro. Era una excelente oportunidad el retomar la gestión a partir de aquí y plantear, con ambición y rigor, el diseño de una estrategia que permita a la AEIT reforzar su papel complementario al del COIT. Hoy por hoy, el COIT es la institución que representa la profesión a nivel nacional y la que tiene la importante responsabilidad de la defensa de la ingeniería de telecomunicación y de velar por un mejor servicio de nuestra ingeniería a la Administración y los ciudadanos. La AEIT es la asociación nacional de los ingenieros de telecomunicación y la que, junto con las asociaciones territoriales, representa a nuestro colectivo de ingenieros. Esto exige, si queremos actuar con racionalidad y eficiencia, que las dos instituciones nacionales trabajen de manera coordinada y bien sincronizada. Como asimismo deben coordinarse las asociaciones territoriales con la AEIT para que todos los ingenieros que las componen puedan beneficiarse de un funcionamiento eficaz, moderno y útil. En estos momentos la Junta de Gobierno del COIT y la Junta Directiva de la AEIT tienen la mayor representación territorial que nunca hayan tenido estas instituciones, como también poseen la mayor diversidad profesional, de edades y géneros hasta ahora. Creo sinceramente que este planteamiento puede permitir, primero, que todas las sensibilidades existentes en nuestro colectivo se vean representadas de una u otra manera y puedan hacer llegar sus opiniones, puntos de vista y planteamientos a las Juntas. En segundo lugar, que seamos capaces de entender mejor los retos y las necesidades de nuestra profesión y nuestro colectivo. Y en tercer lugar, que realicemos una actividad efectiva y capaz. A lo largo de los próximos meses iremos anunciando los diferentes objetivos que nos hemos planteado y desplegando los planes de acción. Como Decano-Presidente del COIT y ahora Presidente de la AEIT, quiero transmitiros a todos que es un honor para mí el liderar este equipo y que es nuestro compromiso el trabajar para hacer posible las ambiciosas metas que nos hemos trazado. Un abrazo a todos, EUGENIO FONTÁN Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Queridos compañeros, Este mes de junio ha sido intenso para las Juntas directivas del COIT y la AEIT. Se han celebrado asambleas en ambas instituciones y en ellas se han rendido cuentas a los colegiados y asociados. Hemos aprobado las cuentas de 2010, hemos revisado el cumplimiento del presupuesto de 2011 del COIT y hemos propuesto y aprobado una modificación del de la AEIT para ajustarlo a la realidad. Además, hemos presentado una completa memoria de la gestión realizada desde las Juntas de ambas instituciones, que ha merecido vuestra aprobación. Todo ello corresponde al compromiso realizado de dotar de la mayor transparencia posible a nuestra gestión. Pero más importante que todo ello, ha sido el esfuerzo, compartido con un buen número de compañeros que generosamente han colaborado en ello y que ha permitido echar a rodar el amplio número de grupos de trabajo establecidos. La mayor parte de los mismos ya han sido presentados en el número anterior del BIT, así como sus responsables y objetivos. Recientemente se han puesto en marcha además el de Sanidad electrónica (e-health) y el de Defensa, ambos con el objetivo de realizar desde el Colegio aportaciones significativas a estos importantes sectores, desde un punto de vista cercano a nuestro conocimiento y experiencia. Nos planteamos ampliar nuestras contribuciones en asuntos como la “Personalidad Digital” o la “Computación en la Nube”. Se trata, en definitiva de ampliar nuestra colaboración con la sociedad en todo aquello relacionado con nuestra profesión. Pero hay un asunto de mayor calado que no queremos ni debemos olvidar. España atraviesa un momento difícil. Cuando se comprueba la debilidad de nuestros fundamentos económicos, es razonable cuestionar los modelos vigentes en lo político y social. Y creemos que una institución como la nuestra puede hacer su aportación, quizá pequeña, pero sin duda significativa a la necesaria transformación que España necesita. Estamos convencidos que nuestro terreno de juego como institución es formidable para proyectar nuestro punto de vista. Tenemos que liderar el necesario cambio que debe afrontar España. Por ello es por lo que estamos empeñados en ampliar el perímetro de nuestro Colegio. Estamos trabajando con otras instituciones en la creación de foros e iniciativas comunes donde insistir en los mensajes modulares que lo hagan posible. Desde luego, con los colegios de otras ingenierías, pero también con empresas, asociaciones empresariales, escuelas y universidades. Tenemos que ampliar el número de convenios del COIT con estos actores sociales y trabajar en su desarrollo, para lo que es imprescindible que se sumen a este proyecto cuantos colegiados se sientan motivados. Porque el reto es ingente. Tenemos que rescatar los valores relacionados con el esfuerzo, el trabajo bien hecho, la excelencia profesional o la responsabilidad empresarial. Es fundamental que se reconozca el valor de nuestros jóvenes ingenieros, la importancia de la innovación, que se apoye a los emprendedores, que no se dificulte a quien asume riesgos en la creación de proyectos vinculados a la tecnología y a los nuevos desarrollos de servicios y aplicaciones digitales. Es por eso por lo que no me cansaré a animaros a participar en este proyecto y colaborar con vuestros compañeros que ya están comprometidos a colaborar en el mismo, a través de cuantas plataformas y grupos se han puesto en marcha y a quienes quiero agradecer su apoyo, esfuerzo y dedicación. Un abrazo a todos, EUGENIO FONTÁN Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT
30 oct 2015
Artículo BIT
Sentido de la responsabilidad
Que la innovación es una cuestión de Estado es algo que a estas alturas no duda casi ninguna institución ni estamento político o social. Una de las piedras angulares que sustentarán el nuevo modelo económico y, por ende, la recuperación de la confianza. Son los profesionales, como recalcaba el Ministro Miguel Sebastián en su reciente intervención en la celebración de San Gabriel, los que construyen el sector de las telecomunicaciones, un sector que está ocupando un espacio privilegiado entre los generadores de empleo y riqueza, en buena medida por ser un sector indisolublemente unido a la innovación. Los profesionales del mundo de las telecomunicaciones, y concretamente los ingenieros de telecomunicación son, dentro y fuera de nuestras fronteras, una marca de reconocido prestigio, y representan la excelencia formativa y profesional, como ha quedado patente en numerosas ocasiones, al ser reclamados desde todos los rincones del mundo para ocupar puestos de relevancia en importantes equipos de investigación. Las grandes empresas españolas de telecomunicaciones, y ojo, muchas de las medianas y pequeñas que se están haciendo un hueco en el panorama empresarial español e internacional lo hacen sobre la base de equipos profesionales de gran solvencia y animados por aquellas medidas acertadas de impulso a la innovación. Este círculo virtuoso es generador indubitado de riqueza. Como venimos reclamando desde este Colegio, es imprescindible que estos profesionales puedan desarrollar en plenitud sus capacidades, en un entorno empresarial que sea potenciado y no retraído por medidas de índole política o regulatoria. Esta necesaria conjunción, que tiene por objeto situar el conocimiento y la profesionalidad en el corazón de la toma de decisiones, es el único pilar en el que podemos asentar el nuevo sistema productivo, una vez descubierto que el hormigón es más endeble que el conocimiento. Pero consideramos además imprescindible que estos profesionales puedan desde la plataforma de su propio Colegio Profesional dirigirse a todos los estamentos de la sociedad para trasladar su más que autorizada visión sobre las decisiones que se adoptan día a día en el ámbito de las telecomunicaciones. Y creemos firmemente en que esta plataforma que es vuestro colegio, una entidad de derecho público no lo olvidemos, y por tanto no susceptible de verse arrastrada por intereses económicos o políticos, está más que autorizada como legítimo representante de la sociedad civil para hacer sus aportaciones constructivas a la marcha del sector y del país. Cerramos una legislatura que ha sido convulsa para estas instituciones. La coyuntura económica y un mensaje político teñido de pretendida “liberalización”, con un proyecto de Ley de Servicios Profesionales que queda en el aire, nos han puesto en el punto de mira y han hecho que no se juzgue con la objetividad necesaria nuestro trabajo. Inasequibles al desaliento combatimos estos ataques con la máxima pujanza y dinamismo, reinventándonos a diario y defendiendo nuestra independencia, por incómoda que sea en ocasiones. Desde este editorial queremos defender nuestra labor como interlocutores necesarios en todos los foros en que se tomen decisiones de peso relativas al mundo de las telecomunicaciones, en un papel que ejercemos a diario basándonos, como buenos ingenieros, en nuestro saber sobre esta apasionante materia. En momentos de incertidumbre económica y desde nuestro sentido de la responsabilidad, nos atrevemos a reclamar a aquellos que ahora se sitúan ante las urnas y a los que obtengan el respaldo de la ciudadanía el próximo veinte de noviembre, que cuenten con nuestros conocimientos y nuestra disposición al servicio de la sociedad española. La coyuntura hace más exigible que nunca la adopción de medidas certeras, que aúpen a nuestra economía a horizontes más apacibles. Esperamos de ellos un apoyo acorde con nuestro espíritu de servicio público.
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Queridos compañeros, En cuantos actos tengo ocasión de intervenir, como Decano, en representación del Colegio, acostumbro a recordar las razones de ser principales de nuestra institución, que no son otras que la colaboración institucional con las Administraciones Públicas en el ámbito de las telecomunicaciones y la defensa de la profesión y nuestros colegiados. A lo largo de estos meses nos hemos centrado en desarrollar ambas, tratando de centrar nuestro esfuerzo en hacerlo con la mayor colaboración posible de nuestros colegiados. Así, tenemos dos nuevos grupos de trabajo, enfocados a trabajar con las Administraciones Públicas y, en particular pero no exclusivamente, con la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones: el Grupo del Espectro y el Grupo de Políticas Públicas y Regulación. El Grupo de Espectro, en el que colaboran treinta compañeros, ha elaborado una serie de documentos entre los que se cuentan algunos en relación con consultas públicas de la CMT y de la SETSI. Además, se han elaborado informes sobre redes de emergencia, eficiencia del uso del espectro, emisiones radioeléctricas y optimización de los compromisos contraídos por los operadores en la reciente subasta del espectro. Por último, se ha establecido un equipo destinado a dar apoyo a la Administración Española en la preparación de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones que tendrá lugar en 2012. Por su parte, el Grupo de Políticas Públicas y Regulación, con más de una docena de colegiados, ha terminado un documento sobre “Fiscalidad en el sector de las telecomunicaciones” que ya ha sido circulado y que se puede consultar en la página web, estando a punto de ultimar otro sobre Recomendaciones de políticas públicas en Banda Ancha, que pretendemos se convierta en una contribución significativa para la acción del Gobierno en los próximos años. Además, el COIT participa como asesor en diversas iniciativas europeas y del Gobierno de España. Todas estas colaboraciones se estructuran mediante grupos de trabajo coordinados, bien por miembros de las Juntas de Gobierno del COIT o de la AEIT y con el soporte del Departamento Técnico. Recientemente se han creado los grupos de trabajo de Innovación y el de Escuelas. Como en los demás, se anima a la participación de los colegiados interesados y que estimen que tienen conocimiento, experiencia y compromiso para hacerlo. Especial importancia otorgamos a la presencia de colegiados de otras demarcaciones territoriales diferentes de la de Madrid. Se trata de ampliar el colectivo de ingenieros comprometidos con el Colegio, por lo que os animamos a participar o proponer nuevas iniciativas. Con relación al Grupo de Jóvenes, es ya un compromiso oficial de las Juntas la celebración de un Congreso específico en el año 2012, cuya preparación ya está en marcha y que irá precedido por una serie de encuentros muy ambi- Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT ciosos y enfocados a ampliar los horizontes y el campo de acción de nuestros jóvenes. Este evento, novedoso por su temática y objetivos, persigue continuar la estela del reciente Congreso celebrado en Burgos, enfocado a las ciudades inteligentes y al desarrollo de las nuevas oportunidades que ofrecen a las tecnologías de telecomunicación, y que fue un rotundo éxito. Precisamente la buena acogida de los ingenieros interesados, instituciones y autoridades invitadas, nos hace perseverar en el esfuerzo de continuar trabajando para ampliar el perímetro y la visibilidad de nuestra institución. Desde el COIT se está estableciendo una metodología de acción institucional y de colaboración con las Administraciones Autonómicas y Locales, que manteniendo un estándar de calidad adecuado, permitan ampliar esta relación desde las Demarcaciones, en representación de nuestra institución de ámbito nacional. Son muchas las Administraciones Públicas Autonómicas que cuentan con estrategias políticas en relación con nuestro sector y tenemos que colaborar con ellas, en beneficio general, pero también de nuestra profesión. Todo esto requiere un esfuerzo conjunto y un plan de acción bien coordinado. Así se está haciendo, entre otras, con la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, que esperamos culmine con la puesta en marcha de una Delegación Territorial de la AEIT y una Demarcación del COIT en la Comunidad de Madrid, para así prestar un mejor servicio a la Administración Autonómica y a los propios ingenieros de esta Comunidad. No quiero dejar pasar esta ocasión sin recordar a nuestro compañero Jesús Díaz Regañón, fallecido unos días después de ser premiado con el Primer Reconocimiento del Colegio a la Trayectoria Profesional, y cuya entrega se hizo en el acto de San Gabriel, brillantemente celebrado el pasado 29 de septiembre junto con las placas de los 50 años de profesión a los ingenieros de la promoción XXXIV y las Placas y Medallas al Mérito de las Telecomunicaciones que concede el Misterio de Industria, Turismo y Comercio. La presencia de las más altas autoridades del sector, acompañando a más de doscientos asistentes al acto, en el Salón de baile del antiguo Círculo Mercantil cedido para la ocasión por el Ayuntamiento de Madrid, dio lugar a un acto inolvidable. En este mismo evento se anunció la decisión de las Juntas de Gobierno del COIT y Directiva de la AEIT de distinguir como Ingeniero del Año a Don Miguel Ángel Panduro. Este nombramiento persigue resaltar no solo su espléndida carrera profesional, sino además, su compromiso con la excelencia, con la creación de valor industrial y su apoyo a la profesión, incluyendo la contratación sistemática de ingenieros. Creemos, además, que en estos momentos de incertidumbre económica y ante la necesidad de que España acometa cambios estructurales que permitan volver a la senda del crecimiento económico y la creación de empleo, el resaltar la eficacia profesional de Miguel Ángel y el reconocimiento que sus compañeros hacemos de él es un llamada a la eficacia, al esfuerzo, al trabajo bien hecho y al compromiso por España, sin duda un objetivo que compartimos todos nosotros. Un abrazo,
30 oct 2015