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Cuarenta meses para el apagado analógico
Cuarenta meses para el apagado analógico En julio de 2005 el Gobierno lanzó una serie de medidas de impulso para el lanzamiento e implantación de la Televisión Digital Terrestre (TDT) en nuestro país, estableciendo como fecha para el apagado analógico el mes de abril de 2010, antes de la fecha establecida por la Unión Europea. Han pasado desde entonces diecisiete meses y el panorama de implantación de la TDT muestra todavía signos de incertidumbre que hay que tratar de despejar con medidas concretas. El éxito de nuestro país en la implantación de la TDT depende del trabajo bien hecho y coordinado entre todos los agentes y que los resultados lleguen al ciudadano de forma que perciba las ventajas de esta nueva tecnología. Tenemos que ser capaces de trasladar al ciudadano que la TDT es algo más que una tecnología de sustitución y convencerle de sus muchos valores añadidos. Una vez finalizados los trabajos del Foro Técnico de la Televisión Digital, que, bajo los auspicios del MITyC, congregó a todos los agentes involucrados en el proceso de implantación de la TDT –fabricantes, radiodifusores, operadores de red, facultativos, empresas instaladoras, administradores de fincas, organizaciones de consumidores y usuarios–, es el momento para que el MITyC lidere el proyecto y aporte, en el plazo más breve posible, una planificación detallada de extensión de cobertura por áreas técnicas, hasta alcanzar los niveles de cobertura comprometidos, junto con el calendario de apagado de la televisión analógica en dichas áreas. Esta planificación permitirá, asimismo, que los profesionales competentes ofrezcan soluciones técnicas adecuadas para aquellos municipios que puedan quedar fuera de las zonas planificadas y deseen ampliar dichas coberturas. Queda mucho por hacer y tenemos poco tiempo. Los radiodifusores tienen que promocionar el uso de la televisión digital poniendo en marcha contenidos nuevos y atractivos, así como servicios interactivos que contribuyan a enriquecer sus programas, fidelizar sus audiencias y acercar la sociedad de la información a sus telespectadores; los operadores de red, por su parte, tienen que ser capaces de ofrecer la cobertura necesaria en toda España en los plazos establecidos. Es importante conocer qué parque de edificios queda por adaptar para la adecuada recepción colectiva de la TDT y los resultados de los ya adaptados. Se han de intensificar las campañas de publicidad, información y divulgación destinadas al ciudadano, que desconoce las ventajas de la TDT, que le sensibilicen hacia el cambio a esa nueva forma de ver la televisión. Finalmente, es importante destacar que los descodificadores instalados hasta la fecha son, mayoritariamente, tipo “zapper” (sin interactividad). Para cambiar esta tendencia y facilitar que el parque de receptores que se vaya creando permita una mayor penetración de la Sociedad de la Información, fin último de la apuesta pública por la televisión digital, se deberían ofrecer programas producidos con capacidad interactiva al tiempo que se desarrollen otro tipo de medidas por parte del MICyT que fomenten la disponibilidad de receptores MHP en el mercado y su adquisición por los ciudadanos. Quizás las respuestas o el cambio de rumbo en los planteamientos anteriores haya que buscarlos en “Impulsa TDT”, de quien se esperaba más, y a quien hay que pedir más. Esperemos, por tanto, sus actuaciones y respuestas. Pero también hay cuestiones que el MITyC debería regular para facilitar que los distintos radiodifusores, que se ven obligados a compartir un múltiplex, lleguen a acuerdos aunque tenga intereses no coincidentes en la utilización del múltiplex que comparten. Hay que favorecer experiencias de apagado selectivo como el proyecto piloto “Soria digital” que, gestionado por la entidad pública empresarial RED.es, deberá aportar información sobre aspectos técnicos y jurídicos implicados en el apagado, proceso de adaptación de antenas colectivas, planes de comunicación que se deberán desarrollar para informar a la población, velocidad de penetración de la TDT y plazos mínimos de emisiones simultáneas analógicas y digitales para completar con éxito el proceso de transición. Este proyecto se debería completar con antelación suficiente al inicio del plan de apagado progresivo. En definitiva, son muchas las cuestiones a resolver en estos cuarenta meses que nos separan del cada vez más cercano apagado analógico. El Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación, consciente de que para alcanzar los objetivos tenemos todos que arrimar el hombro, pone a disposición de las entidades involucradas en la implantación de la TDT sus conocimientos para facilitar la extensión de la cobertura mediante micro-reemisores, definir el proyecto técnico de despliegue de TDT, elaborar el material divulgativo necesario y realizar las labores informativas y formativas necesarias hacia el ciudadano. Hagamos, entre todos, que la TDT sea una nueva ventana de entrada a la Sociedad de la Información y represente mucho más que la mera sustitución de una tecnología por otra.
30 oct 2015