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Viajes: ruta por La Alcarria
Ruta por La Alcarria La caracterlstica geográfica y paisaj ística de "La Alcarria" en la constante interrupción de la altiplanicie por numerosos valles, versiones actualizadas del "Iocus amoenus" de la literatura clésica. Estos valles, que muestran un interesante repertorio de variedad y belleza, se alinean preferentemente en las cuencas de los más impar. tantes rros que atraviesan estas tierras, el Tajo y el Tajuña. Así pues, como srntesis, podemos observar que en "La Alcarria" ("hermoso pafs al que a la gente no le da la gana ir", en palabras de Camilo José Cela, de su "Viaje a la Alcarria" lo áspero de la meseta queda antitéticamente desvanecido por la hermosura y amenidad de sus valles. La ruta por esta comarca tienen como punto de arran. que la ciudad de Guadalaja. ra. Saliendo de asta capital por la carretera nacional a Cuenca, a 12 Km. se halla el monasterio de Lupiana, fundado en el siglo XIV. Destaca su sobrecogedor claustro renacentista, pero fectamente conservado, que, además de los dos cuerpos, ofrece la rareza de incluir un tercero en el ala meridional. La belleza parece sutilmente destilada y eterna, y el tiampo detenido entre sus arCOs. El monasterio, declara. do monumento nacional, es actualmente propiedad particular a partir de la desamortizacion de Mendizábal, habiendo sido rodeado de fuentes y jardines dieciochescos, lo que da encent9 especial al pe. raje. Desde el monasterio, situado en lo alto de la meseta, la visión que se nos ofrece del pueblo de Lupiana, dormido al fondo del valle, es la estampa paisajística caracterrstica de esta tierre. Tomando la carretera eamercal con dirección aTaran. cbn, llegaremos a Pastrana, famosa por su historia, sus tapices y el pintoresquismo de sus calles. En su plaza Mayor, llamada también de la Hora, sobresale el soberbio palacio de los Duques, monumento nacional, de finales del siglo XVI, actualmente en increible estado de abandono. En su fachada puede verse la ven. tana enrejada de la habitación donde estuvo encerrada la célebre princesa de Eboli, prisionera por orden de Felipe De la colegiata de Pastrana merece destacarse, además del reta,blo del altar mayor, de Juan de Borgoña, el valioso museo, y en particular su famosrsima colección de tapio ces flamencos del siglo XV. Siguiendo la carretara anterior, nos acercaremos a Zorita de los Canes, pequeña villa aposentada a la sombra de los lienzos ruinosos de su castillo, famoso ya en é. poca árabe e importante fortaleza de la Orden de Calatrava. A menos de un Kilómetro, se encuentran los interesantes resto de la ciudad visifoda de Recbpolis. Retrocediendo unos kilómetros, snos desviaremos por le carretera comarcal con dirección a Sacedón. A mitad del camino y al borde del Tajo nos encontraremos el castillo roquero de Anguix, del siglo XII, que destaca airoso en bello paraje. Una vez llegados a Saca. dón, nos acercaremos a Cór. coles, siguiendo la carretera nacional con dirección a Cuenca. En Córcoles se halla el ruinoso monasterio cisterciense de Monsalud, inútilmente declarado monumento nacional. Como todos los monasterios cistercienses, es de enormes dimensiones e impresionante monunmentali. dad, a la que se añade una sensación de rabia impotente ante tanta desidia. Es, pues, este monasterio, monumento nacional a la desidia y a la falta de presupuesto. Retornando hacia Sacedón, tomaremos la carretera comarcal con dirección a Cifuentes, siguiendo un recorrido que bordea el pantano de Entrepeñas. Difuentes, que atesora numerosas vicisitudes históricas, además de la mú" sica cristalina de sus "cien fuentes" ("centum fontes"), ofreca u na plaza mayor soportalada, de sabor castizo, y la excelente portada romántica de la iglesia de Santiago, amén de decorativo rosetón y estupendo púlpito de alabastro (S. XVI. Destaca, freno te a la iglesia, el curioso y gi. gantesco rosetón de la llamada "Casa de los Gallos" (s.XVI). Es importante mencionar el castillo, edificado en el siglo XIV por D. Juan Manuel, en cuyo muro frontero se pueden ver los restos de su escudo. El siguiente punto de de. tención seré Brihuega, al que se llega siguiendo la carre. tera comarcal que discurre paralela al rio T Ajufta. Bri. huega, como toda la Alcarria, reserva algradables sorpresas para el viajero. Sometida bajo la dominación árabe hasta el siglo XI, de donde data la inicial quinta érabe de recreo, convertida por los cristianos en el castillo de Peña Bermeja (siglo XII), contribuyo al asentamiento de Fel~ pe V en el reino, mediante la activa participación de su población en la conocida batalla de Brihega. Posee en la actualidad varios lienzos de muralla y varias puertas del recinto fortificado. Cabe destacar, dentro de su riqueza monumental. la iglesia de san Felipe (s. XIII), monumento nacional; la iglesia de san Miguel (s. XIII), con be. lIa torre cuadrada; la Real Fábrica de Paños, con sus jardines dieciocjescos, fundada por Fernando VI y Carlos 111, que todavía se mantiene en pie, asr como la cárcal de Carlos 111. No faltan en sus calles casas blasonadas. El último punto de parada, ya de regreso a Guadalajara, pUade ser el castillo de Torija (monumento nacional), que luca espléndido tras su restauración. Fue construido por los Templarios y volado por "El Empecinado" para que los franceses no pudie. ran utilizar lo. Se ha pensado en convertir lo en la primera estación nacional de cetreria. Esta puede ser una deliciosa ruta por "La Alcarria", pars al que, al vaivén de mesetas y valles, hay que sumar una riquaza monumental y artistica de primer orden, a pesar del general abandono y desconocimiento en que se halla, como otros tantos lugares de nuestro patrimonio. PASCUAL IZQUIERDO ABAD
30 oct 2015