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El apalancamiento financiero
Jaime Pozuelo-Monfort1 Ingeniero de Telecomunicación [email protected] El apalancamiento financiero ¿Cómo determina una empresa su estrategia de financiación? ¿Cómo alcanza el nivel de endeudamiento óptimo? El presente artículo trata de contestar a estas preguntas. En el actual sistema capitalista una empresa debe adaptarse a las reglas del juego para poder operar en el mercado. Las reglas del juego vienen dictadas por los organismos reguladores y se han ido conformando a lo largo de los años, redefiniéndose tras las crisis financieras, hasta llegar a su estado actual. No son reglas estáticas, sino más bien dinámicas. No responden a un modelo ideal, sino más bien a un modelo en constante revisión que presume de sobreponerse a las múltiples crisis y vaivenes financieros que se han ido sucediendo a lo largo de los dos últimos siglos. Entre las reglas del juego, la empresa debe estructurarse en lo que posee (activo) y lo que debe (pasivo). La estructura de activo y pasivo se conoce como balance y se completa con la cuenta de resultados. Se trata por tanto de los dos estados contables por definición que dan una idea de cuál es la salud financiera de la empresa. Los dos estados contables an teriores son habitualmente auditados por compañías de auditoria como PricewaterhouseCoopers o Deloitte. El balance El balance de una empresa suele actualizarse cada trimestre y se publica en la memoria anual, coincidiendo con el ejercicio fiscal. El balance consta de los bienes que posee la empresa y las deudas contraídas. La ecuación fundamental que debe cumplirse siempre es que el activo sea igual al pasivo. El pasivo suele dividirse entre deuda y fondos propios (acciones). La deuda suele tener preferencia sobre los fondos propios y éstos se consideran subordinados a aquélla. El siguiente esquema muestra la estructura de balance simplificada en la línea de lo descrito con anterioridad: Cuando una empresa incurre en pérdidas reduce su activo y, por tanto, su pasivo. Los fondos propios tienen menor prioridad que la deuda y las pérdidas empiezan comiéndose los fondos propios. Por definición, cuando no quedan fondos propios, la empresa se declara en bancarrota y los bancos a los que la empresa adeuda se convierten en los nuevos propietarios de la sociedad. Los bancos habitualmente procederán a la liquidación del activo restante de la empresa para recuperar parte del capital que prestaron a la misma. Cuando una corporación tiene la necesidad de buscar capital para financiar nuevos proyectos de inversión como, por ejemplo, la construcción de una fábrica, tiene dos opciones: – Pedir un préstamo a una entidad financiera. – Realizar una ampliación de capital en Bolsa, si se trata de una empresa cotizada. (1) Incrementará la parte de deuda del pasivo en el balance, mientras que (2) incrementará los fondos propios. En principio, la empresa tiene una obligación contraída con los bancos que le han concedido la deuda. La obligación consiste en la devolución “La empresa debe adaptarse a unas reglas del juego dinámicas, basadas en un modelo en constante revisión, para poder operar en el mercado” bit 156 ABR.-MAY. 2006 69 INGENIERÍA FINANCIERA. El apalancamiento financiero de los intereses sobre el principal prestado, además del principal al vencimiento del préstamo. Una empresa deberá primero satisfacer el pago de intereses de la deuda a corto y largo plazo. El remanente del beneficio va a parar a los accionistas. En resumidas cuentas, una empresa que cotiza en bolsa puede obtener capital, firmando un préstamo con una entidad bancaria o realizando una ampliación de capital en Bolsa. Cada uno de los modos de financiación anteriores tiene sus ventajas y desventajas que analizamos a continuación. El ratio de apalancamiento y el coste de capital El ratio de apalancamiento se define como el cociente entre el total de la deuda y los fondos propios de la sociedad. La estrategia financiera de una empresa debe especificar qué porcentaje del pasivo se corresponde a deuda y qué porcentaje a fondos propios. Habitualmente una empresa que cotiza en Bolsa se financiará utilizando tanto deuda como fondos propios. La deuda tiene un tipo de interés asociado, que fijará habitualmente la entidad financiera, en función del perfil de riesgo de la empresa a la que se prestan los fondos. Hablamos en este caso del coste de capital asociado a la deuda. El coste de capital se refiere al tipo de interés que carga la entidad financiera por la deuda contraída. Por otro lado, y aunque parezca sorprendente, los fondos propios o acciones de una empresa, tienen también asociado un coste de capital que denominamos coste de capital asociado a los fondos propios2. Imaginemos una empresa que se financia únicamente con deuda. Imagi nemos que tiene un pasivo total de un millón de euros y que el banco le carga un tipo de interés del 5% anual. La empresa deberá generar al menos unos beneficios del 5% del total del activo para poder saldar la deuda con el banco. De otro modo, será incapaz de saldar la deuda con el banco y se declarará en bancarrota. El coste de capital es, por tanto, de un 5%. Este es el sentido del coste de capital. Cuando una empresa se financia únicamente con acciones, el coste de capital será mayor. El coste de capital ponderado se calcula como la media ponderada del coste de capital asociado a la deuda y del coste de capital asociado a los fondos propios. Se pondera según la proporción de deuda y fondos propios del balance. El coste de capital total descenderá conforme aumenta la proporción del pasivo asociado a la deuda y, por tanto, conforme aumenta el ratio de apalancamiento, como podemos observar en la siguiente figura: Caso práctico Imaginemos un caso práctico. Consideraremos un escenario con dos empresas que se financian a base de deuda bancaria y de fondos propios. Ambas empresas pueden acceder a líneas de préstamos bancarios a un 5% de interés (coste de capital de la deuda). Al mismo tiempo las dos empresas que cotizan en Bolsa pueden acudir a los mercados financieros a realizar una ampliación de capital, vendiendo acciones y por tanto consiguiendo los recursos necesarios. Consideraremos que el coste de capital asociado a los fondos propios es de un 10%. La empresa A (ver figura anterior) tiene una estructura de capital equili brada: tantos fondos propios como deuda, por lo tanto el ratio de apalancamiento será igual a la unidad y el coste de capital asociado 0.5*5%+0.5*10%=7.5%. Por otro lado la empresa B está más apalancada, es decir, tiene más deuda en relación a fondos propios. En particular tendrá 4 veces más deuda que fondos propios y por tanto su ratio de apalancamiento (D/E) será igual a 4. El coste de capital asociado a la empresa B será por tanto 0.8*5%+0.2*10%=6%. Conclusiones De lo anterior deducimos que el coste de capital desciende conforme aumenta el ratio de apalancamiento. Sin embargo, endeudarse demasiado con el fin de disminuir el coste de capital puede ser un arma de doble filo. Un alto nivel de endeudamiento puede conducir a situaciones en las que una empresa encuentre cada vez más difícil cumplir con los pagos de la deuda. Mantener un elevado ratio de apalancamiento es una estrategia financiera acertada pero, a la vez, hay que vigilar que éste no llegue a niveles demasiado altos que pongan en entredicho la capacidad de la empresa para responder a los pagos asociados a la deuda. • Notas 1 Sobre el autor: Jaime Pozuelo-Monfort finalizó Ingeniería Superior de Telecomunicación en la Universidad Politécnica de Madrid en 2000. Tras cursar el MBA del Collège des Ingénieurs en Paris y el máster en análisis financiero en la Universidad Carlos III de Madrid, finalizó el máster en ingeniería financiera en la University of California at Berkeley. Actualmente trabaja en la ciudad de Nueva York. 2 La interpretación de este coste de capital es sencilla: un accionista decide invertir en acciones en lugar de invertir en un activo más seguro y menos volátil como pueden ser las letras y obligaciones del Tesoro Público. La acción tiene asociado un perfil de riesgo o volatilidad mayor y por tanto el inversor en acciones debe esperar una rentabilidad mayor que la del activo libre de riesgo (letras y obligaciones del Tesoro Público).
30 oct 2015