Pasar al contenido principal

Resultados de búsqueda para ...

Artículo BIT
SoyTeleco
Somos conscientes de que nuestras organizaciones deben construirse siempre desde la base, porque el valor de las mismas para la sociedad parte de su representatividad, del conocimiento y trabajo de sus miembros. Es por ello que cualquier iniciativa que nos planteamos trata de poner siempre en valor que nuestro trabajo no es más que la suma de voluntades y conocimientos de los profesionales a los que representamos. Por ello hemos sido especialmente insistentes en buscar formas de trabajo cada vez más colaborativas. Quizá los Grupos de Trabajo del COIT y la AEIT sean el mejor exponente de este empeño. Las contribuciones que realizan colegiados y asociados en el seno de los grupos, consensuadas entre todos sus miembros, expertos en cada una de las áreas de referencia (espectro, regulación, innovación, defensa,…) son el alma de estas organizaciones y sirven de base a todas las contribuciones que el COIT realiza sobre estas materias ante la Administración y el resto de agentes representativos del sector. A día de hoy son cientos los colegiados que están integrados en la actividad de los grupos de trabajo, aportando su saber y su esfuerzo desinteresadamente y a los que, desde estas páginas, agradecemos nuevamente su colaboración. Sin embargo, somos conscientes de que quizá en algunas ocasiones no hemos sido suficientemente eficientes a la hora de tomar el pulso a vuestras inquietudes y demandas. Por ello ahora queremos llegar más allá y utilizar todas las herramientas a nuestra disposición para hacerlo. Con ese fin hemos puesto en marcha una estrategia coordinada de presencia digital para nuestras instituciones, con el objetivo de que la comunidad de ingenieros de telecomunicación on line crezca y se fortalezca. Queremos crear espacios en los que podamos compartir información, generar debates de altura entre ingenieros de telecomunicación y proyectar entre todos de la mejor manera toda nuestra intensa actividad. Para ello hemos intensificado la presencia conjunta del COIT y la AEIT en redes sociales, optimizando los perfiles de que disponíamos y creando nuevos en otras redes. Este gran proyecto contempla también la inclusión de los contenidos sociales en las nuevas páginas web del COIT y la AEIT en las que ya estamos trabajando. Estar más cerca de vuestras aspiraciones, reflexiones y demandas, nos ayuda a poder responder mejor a ellas y, a su vez, nos permite posicionarnos más firmemente en un ecosistema que ya es digital. Queremos que nos ayudes a construir una comunidad teleco en la red numerosa y fuerte, que bajo el lema #SoyTeleco, nos ayude a poner en valor lo que aportamos a la sociedad en un momento en que es importante que nuestra voz se oiga. A través de estas líneas te invitamos a unirte a los grupos y perfiles del COIT y la AEIT en las plataformas virtuales en las que ya tenemos presencia: Twitter, Linkedin, Google +, Youtube, Flickr y SlideShare. Y a ayudarnos a mejorar cada día. Desde la revista BIT estaremos encantados de recibir, también por esa vía, vuestras propuestas y sugerencias. #SoyTeleco
30 oct 2015
Artículo BIT
200 números después…
Hemos querido rescatar el primer editorial de BIT porque en él los pioneros hacían algunas reflexiones interesantes sobre el enfoque que debía tener una revista profesional como la que nacía en ese mes de junio de 1978 y, por ende, de las instituciones profesionales en el nuevo contexto político. No cabe duda de que aquellos momentos de ebullición poco tienen que ver con nuestros días. La democracia naciente hoy está plenamente asentada, las dudas sobre la capacidad de los españoles de darse un marco de convivencia estable se han disipado y las telecomunicaciones han desbordado cualquier expectativa para ocupar un lugar protagonista e indispensable en nuestras vidas. Pero los planteamientos que se apuntaban entonces son lúcidos y válidos hoy en día. Nos encontramos en un momento de transformación, en el que como profesionales debemos aprender a movernos en la incertidumbre que caracteriza a un mundo que cambia a toda velocidad y en el que nada, ni nadie tiene un espacio reservado si no lo pelea. Afirma Julio Linares en estas páginas que todos estamos obligados a transformarnos: los profesionales, las empresas e instituciones. El COIT y la AEIT son conscientes de que esa transformación solo puede tener un objetivo: adaptarnos al entorno para presentarnos ante los ingenieros de telecomunicación y ante la sociedad como agentes útiles y a su servicio. BIT no es la publicación de un club de compañeros, aunque está elaborada por y para compañeros; nunca aspiró a ser una revista técnica, pese a que sus contenidos son elaborador por los máximos expertos del momento en el ámbito de las telecomunicaciones; plantea opiniones a veces controvertidas sobre temas de candente actualidad, pero nunca se ha alineado en ningún bando que no fuera el del desarrollo de las telecomunicaciones como motor de progreso; y ha acercado en cada número a las principales personalidades de nuestro sector, pero siempre desde un enfoque humano y profesional. No, la revista BIT no es un medio de comunicación al uso, su mayor peculiaridad es a la vez su gran virtud y es que BIT, por su propia naturaleza, ha sido siempre un órgano de expresión colectivo, donde todas las voces tenían espacio, donde no había mérito pequeño ni opinión relegada, si estaba sustentada, como es propio de ingenieros, en una buena base técnica. Y hoy decimos orgullosos que recorriendo las páginas de estos 200 números de BIT uno puede hacer un repaso pormenorizado de cómo la labor de los ingenieros de telecomunicación ha construido, escalón a escalón, un asombroso escenario impensable para aquellos que la fundaron hace ya treinta y siete años. Por eso queremos que este número especial sea de agradecimiento para todos aquellos que han aportado su conocimiento, su tiempo y su ilusión para que estas 200 ediciones de BIT hayan visto la luz. Con su legado, seguiremos al pie del cañón para trasladar a la sociedad un mensaje importante: detrás del avance de la tecnología hay un cuerpo esforzado de profesionales que sigue retándose cada día para dar lo mejor de sí mismos al servicio del progreso de las telecomunicaciones. ¿Qué debe ser BIT?, se preguntaba ese primer editorial, y posiblemente el mayor acierto sea hacerse continuamente la misma pregunta, porque cuestionarnos a nosotros mismos es la mejor herramienta para seguir mejorando. Si hemos cumplido los objetivos que se planteaban nuestros antecesores, eso queda a juicio de los lectores. Por nuestra parte seguiremos intentándolo.
30 oct 2015
Artículo BIT
150 años haciendo fácil lo imposible
Los ingenieros de telecomunicación realizamos un trabajo discreto, casi imperceptible, pero cada día más indispensable para la sociedad. El ciudadano de a pie muchas veces no alcanza a identificar que buena parte de los servicios que utiliza de manera cotidiana se le proveen gracias al esfuerzo de los profesionales de las telecomunicaciones. La naturaleza intangible de los más importantes ingenios tecnológicos ha dificultado que, como colectivo, hayamos sabido trasladar eficientemente el valor social de nuestro trabajo. Este año celebramos el 150 aniversario de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el organismo especializado de las Naciones Unidas para las Tecnologías de la Información y la Comunicación, responsable de la atribución del espectro radioeléctrico y las órbitas de satélite a escala mundial y de la elaboración de normas técnicas que garantizan la interconexión continua de las redes y las tecnologías. La UIT, la organización intergubernamental más antigua del mundo, está comprometida con el objetivo de conectar a toda la población mundial y proteger y apoyar el derecho fundamental de todos a comunicarnos. Una labor trascendente sin duda, que acomete gracias a una organización basada en la asociación público-privada, con la implicación de 193 países miembros y más de 700 entidades del sector privado e instituciones académicas de todo el mundo, a las que acaba de sumarse el COIT. Hemos creído siempre que España debía participar de forma entusiasta en las celebraciones que se han producido en todo el mundo con motivo de esta efeméride. Por ello, de la mano del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, organizamos el pasado 5 de mayo un evento institucional que fue presidido por SM el Rey Felipe VI y que contó con la presencia del Secretario General de la UIT, Houlin Zhao, de quien incluimos una amplia entrevista en este número. Este evento, que tuvo lugar en el Senado de España y que contó también con la presencia de su presidente Pio García- Escudero y del Ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, sirvió también para homenajear a los pioneros que en el año 1932, en la Conferencia de Madrid, sentaron las bases de la UIT y nos permite poner en valor el esfuerzo humano que ha posibilitado un avance de la humanidad sin precedentes en el último siglo y medio. Un avance que se ha construido desde el consenso y el rigor que permiten a instituciones como la UIT poner nuestra ingeniería al servicio del bien común. Debemos sentirnos orgullosos de lo que los que nos precedieron ayudaron a construir. Y afortunados de que su ingenio y su esfuerzo hayan puesto en nuestras manos avances con los que nuestros antepasados no podrían ni soñar. Avances sobre los que podemos seguir construyendo la contínua revolución tecnológica. Hoy reivindicamos que es cierto, que desde la tierra no vemos los satélites, que las ondas que nos permiten contactar con nuestros seres queridos en el otro extremo del mundo son invisibles, que podemos asomarnos a la ventana de Internet, la herramienta de conocimiento más asombrosa diseñada por el hombre, apretando un simple botón y que los transportes, los suministros básicos, la seguridad, la protección del medio ambiente, hoy no serían concebibles sin la aportación de nuestra ingeniería. Nuestra vida sería infinitamente distinta si los profesionales de las telecomunicaciones, y muy concretamente los ingenieros, no hubiéramos hecho fácil lo imposible, transformando el mundo que nos rodea. Así que, aunque el espectro siga siendo invisible, debemos sentirnos orgullosos de ese esfuerzo de los que nos precedieron e ilusionados con la apasionante tarea de seguir construyendo un mundo de oportunidades para todos. 150 años haciendo fácil lo imposible
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano / Presidente
Carta del DecanolPresidente Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicación Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación Madrid 24 de Abril de 1990 Querido compañeros Como muy bien sabesI durante los últh mos quince años he venido encabezando distintos equipos de compañeros1 que han sido fieles depositarios de la confianza de amplios sectores de la Profesión para dirh gir el funcionamiento de la AEIT y del COIT Durante ese tiempo1 hemos contribuido de forma decisiva a resaltar la importancia del papel profesional de los Ingenieros de Telecomunicación en una Sociedad mode na y cada vez más tecnificada como la española1 habiendo alcanzado hoyI como colectivo1 un reconocimiento público sin precedentes1 lo cual se traduce en una mejora generalizada de las expectativas profesionales de todos nosotrosI y en un fuerte atractivo de esta Profesión para las nuevas generaciones de estudiantesI Una serie de circunstancias exigen1 no obstante1 redoblar los esfuerzos de nues tras Instituciones profesional para adap tarse sin sobresaltos a nuevas e inmedia tas situacionesi nuevas Escuelas1 nuevos Planes de Estudiost nuevas Titulaciones y un marco de competencias definido por el derecho comunitario a la libre circulación de profesionales dentro de la CEEI van a modificar sustancialmente nuestra Profe sión durante los próximos añosI Estamos1 una vez más en un momento crucial en el que se necesitan en la AEIT y en el COIT equipos directivos que no sólo tengan ideas claras sino que puedan dispo ner de la dedicación suficiente como para llevarlas a la prácticaI En mi caso particular tras haberme sido encomendadas nuevas responsabilidad profesionales he comprobado a lo largo de estos últimos meses que no dispongo del tiempo necesario para ocuparme debida mente de los asuntos de la Asociación el Colegie el Instituto de la Ingeniería y la Federación de Ingenieros de Telecomunh cación de la CEE1 por lo cual he tomado la decisión de dejar mis puestos de Preside te de la AEIT y Decano del COIT Oo que conlleva también el relevo en las otras dos Instituciones yI de acuerdo con las prevh siones estatutarias y reglamentariasI yI tras consultar a las respectivas Juntas Direct vasI que han adoptado la misma posturaI proceder a la convocatoria de las corres pondientes elecciones que1 en condiciones normalesJ se habrían celebrado a finales de este añe De esta formaI se facilitará la incorpora ción de compañeros más idóneos para esta etapa a unos puestos directivos en los que no me parece serio permanecer si no se les puede prestar la atención suficienteI Con este motive aprovecho para pedir tu comprensión hacia quienes hemos colabo rado durante este tiempo en las tareas directivas de ambas entidadesI y te ruego sigas con la máxima atención el proceso que ahora queda abiertc Por mi partel agradezco a todos la confianza y la colabo ración que me han servido de compensa ción plenamente satisfactoria a esas más de 500 horas que les he utomado presta dasM a mi familia y a mis amigos1 para dedh carlas a la Asociación y al Colegie Quedo a tu entera disposición y te envío un fuerte abrazo1 I Ángel L Gonzalo Presidente de la AEIT Decano del
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Coincidiréis conmigo que estos dos últimos años se han convertido en uno de los periodos de transformaciones más intensos de las últimas décadas. En este periodo, se han desencadenado cambios que hace unos años nos hubieran parecido delirios de ciencia ficción. La mayor parte de estos se deben a las enormes tensiones subyacentes que suelen acumular los periodos de estabilidad, poco proclives a realizar reformas y generalmente más propicios a extender las condiciones de comodidad y bonanza más allá de lo razonable. También han emergido algunas fuerzas poderosas nacidas como consecuencia de la potencia transformadora de las nuevas tecnologías, principalmente TIC, y que han roto barreras tanto geográficas como temporales, derribando un modelo más adaptado a cambios incrementales que a las profundas transformaciones por ellas desencadenadas. No pretendo realizar una visión crítica de nuestro pasado más reciente, ni extraer lecciones que nos permitieran evitar en el futuro los errores cometidos hasta ahora. Siendo muchas las voces que desde diferentes tribunas públicas participan en este debate, cabe adivinar dos líneas claras perfectamente confrontadas, sobre las que diferentes opciones políticas están construyendo su discurso. Aunque pareciera a primera vista que cada una de estas líneas se acopla en lo fundamental con una de las dos alternativas políticas principales, la realidad es mucho más compleja. Una de estas líneas establece básicamente como deseablemente inmutables y permanentes el conjunto de condiciones vigentes durante este periodo de estabilidad, especialmente aquellas que se habían alcanzado tanto en lo laboral, como en lo mercantil y en el reparto de tareas entre las instituciones públicas y privadas. Ignorando, por una parte, las tensiones acumuladas por la falta, o al menos la parsimonia en la adopción de cambios adaptadores, esta corriente tampoco prestó atención al tsunami social y económico que suponía la ruptura de barreras comerciales, las nuevas realidades en la fabricación de bienes y provisión de servicios, las aplicaciones basadas en redes o la emergencia de nuevas empresas y países con una potencia insospechada. La otra, pretende realizar una serie de cambios que cree profundos, pero que en realidad son circunstanciales y sobre todo responden a coyunturas básicamente de tesorería. Por supuesto, esto es una generalización, pero puede resumir el debate existente en nuestro país en lo referente a los modelos económicos. Nadie que haya gestionado una empresa puede ignorar la importancia decisiva de la falta de liquidez. Pero ningún manual recomienda que la gestión de la tesorería marque a medio plazo la estrategia principal. Este principio es de alcance general. Y si bien la negación de la realidad para evitar adoptar cambios dolorosos se convierte en irresponsabilidad, tampoco privilegiar las medidas de recorte de gastos garantiza que se adopten las mejores soluciones a largo plazo. En este sentido el Colegio, que se encuentra inmerso también en un escenario rápidamente cambiante, vuelca todos sus esfuerzos en mantener como sus claves esenciales las tres líneas maestras que consideramos su razón de ser y a la vez adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones de contorno. Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT La primera de estas claves es el mantenerse como un actor de primer nivel en nuestro sector, manteniendo e intensificando las relaciones con todos sus componentes y aportando nuestras contribuciones en cuantos ámbitos sea necesario. Por este motivo, la veintena larga de grupos de trabajo se encuentran a pleno rendimiento y no dejan de realizar aportaciones en este sentido. Otra de las claves es nuestro papel como institución pública al servicio de la administración, principalmente de la Administración Central del Estado. Seguimos en estrecho contacto con ella, no solo con la SETSI, sino con todas aquellas instituciones que consideramos relevantes para nuestro ecosistema, como las relacionadas con la seguridad y defensa, educación, competitividad o fomento. A todas ellas les ofrecemos nuestra capacidad de identificación de oportunidades y riesgos, nuestro análisis y nuestras sugerencias. Siempre desde el respeto y la voluntad de servicio público. Una prioridad especialmente necesaria es la de ampliar nuestra base de colegiados y especialmente el proyectar nuestro punto de vista a los jóvenes recién incorporados al mercado profesional. Es quizá esta la más necesaria, dado que se orienta a personas individuales, con nombre y apellidos, únicas y merecedoras todas y cada una de ellas del cariño, apoyo y orientación de su Colegio. Además es la única fórmula para ampliar nuestro perímetro de acción y obtener un alcance multiplicador para nuestro proyecto mientras se revitaliza la institución que temporalmente nos ha tocado dirigir. Los jóvenes son el futuro de España, de nuestro sector y desde luego del Colegio. Para desarrollar todas estas líneas estratégicas es necesaria la más amplia colaboración. Solo con las aportaciones de un colectivo numeroso, comprometido y contento de colaborar es posible alcanzar los retos que nos hemos propuesto. A lo largo de los próximos números, incluyendo éste, tendréis ocasión de comprobar la seriedad de nuestro compromiso con cada una de las tres líneas mencionadas, la profundidad de nuestros objetivos y la necesidad de compartirlos con todos vosotros. Hace unos días en el I Encuentro de jóvenes colegiados #joventeleco, tuvimos ocasión de trabajar juntos más de 300 compañeros. Quiero anticiparos en esta carta las dos conclusiones más importantes del Congreso: el colectivo de los jóvenes ingenieros y su entorno de desarrollo profesional es, a largo plazo, lo más importante para nuestro Colegio y debe formar parte del núcleo esencial de nuestra responsabilidad y línea de actuación; en segundo, es prioritario fomentar la participación activa de todos los ingenieros y sobre todo de los más jóvenes, principalmente a través de las redes sociales, ampliando en la medida de lo posible los temas de discusión y las áreas de trabajo y rompiendo definitivamente las barreras geográficas y de edad que hasta ahora encajonaban y limitaban una adecuada participación. Quiero, como Decano-Presidente y en nombre de mis compañeros de Junta, añadir que este Congreso y el trabajo en él realizado han supuesto un hito para el Colegio y que nos comprometemos a profundizar y a desarrollar sus conclusiones y mantener el excelente clima que allí se creó. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Como vengo compartiendo con vosotros, el Colegio está profundamente comprometido en tres líneas estratégicas de acción: - Su acción institucional, muy enfocada a transmitir a la Administración, principalmente la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información nuestro mejor asesoramiento en aquellos asuntos importantes para nuestro sector. - La acción de fortalecimiento del COIT, tanto en su papel de institución de derecho público, como de actor relevante del sector de las telecomunicaciones y tecnologías de la información. - La defensa de los colegiados. Las tres son muy importantes y solo mediante una acción coordinada pueden desarrollarse de manera armónica que resulte óptima tanto para el Colegio como para todos nosotros. Este año que termina ha sido muy intenso en los tres ámbitos, pero quisiera en unas breves líneas reflejar algunos de los retos más difíciles que hemos tenido que abordar y cuál es la situación de cada uno de ellos en este momento. Empezaré por los asuntos más delicados. En este mes de diciembre, el Tribunal Supremo ha dictado tres sentencias desfavorables tanto para el Colegio como para nuestro colectivo de ingenieros libre-ejercientes. Dos de ellas suprimiendo la reserva de actividad que en exclusiva tenían los ingenieros de telecomunicación e ingenieros técnicos de telecomunicación para la redacción de proyectos de ICT y abriendo esta actividad a aquellos ingenieros industriales e ingenieros técnicos industriales que acrediten conocimientos para ello. Otra, precisamente suprimiendo la obligación de verificar dichos proyectos. Las tres sentencias, dictadas en este sentido precisamente por la escasa justificación que la Administración anterior aportó en la redacción de la norma tanto al exigir la verificación como al realizar la reserva de actividad, suponen un cambio de escenario preocupante para nosotros y potencialmente desfavorable. Son muy escasas las posibilidades legales de conseguir su revocación. Para corregir en lo posible esta situación, estamos realizando un trabajo intenso, cuyos detalles me permitiréis no hacer público en esta carta, y que se apoya en la excelente relación que el Colegio mantiene con la actual Administración, fruto de la colaboración y del asesoramiento realizado desde nuestros Grupos de Trabajo. Por otro lado, se encuentra en plena fase de estudio previo a su aprobación por el Consejo de Ministros (lo que podría tener lugar simultáneamente a la publicación de este número del BIT) la esperada Ley de Servicios Profesionales. Todo parece indicar que abre un nuevo escenario para los colegios profesionales de ingeniería y para sus profesionales. De acuerdo con las informaciones de que disponemos, las ingenierías verían muy restringidas sus reservas de actividad específicas y los colegios limitados algunas de sus funciones exclusivas. Estas semanas están siendo muy intensas en relación con este anteproyecto y esperamos que nuestra propuestas sean tenidas en cuenta para garantizar un adecuado ejercicio profesional para nuestros colegiados y el futuro del Colegio. Adicionalmente, el Colegio ha realizado los trámites ante ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para la obtención de la correspondiente acreditación a la que hace referencia la Orden ITC/1644/2011. En estos últimos seis meses se ha realizado un trabajo exigente y esforzado para cumplir con los requisitos de la normativa, implementando un proceso de auditoría interna muy exhaustivo que ha requerido una dedicación muy intensa del personal del Colegio. Finalmente a finales de noviembre se realizó en nuestra sede la auditoría por ENAC, en dos jornadas, en las que junto al equipo auditor de ENAC acudieron también representantes de la SETSI. Las conclusiones fueron muy positivas y tras haber resuelto las pequeñas incidencias que fueron detectadas, se espera que cuando esta revista vea la luz, el Colegio haya recibido la acreditación de la SETSI para la verificación de proyectos de ICT, conforme a la norma UNE EN/ISO 17020. Carta del Decano-Presidente del COIT Esto convertiría al Colegio en la primera entidad acreditada para ello y el primer Colegio de Ingenieros en tener una acreditación semejante. Con independencia del incierto panorama que abre la sentencia antes mencionada y el nuevo escenario a que puede abocar la Ley de Servicios Profesionales, creemos que este proceso de convertir al Colegio en una entidad acreditada por ENAC y la Administración para verificar proyectos es el mejor camino para asegurar al Colegio un papel relevante en el futuro como entidad mediadora entre los ingenieros y Administracion, lo que en su caso puede que sea conveniente ampliar para otras actividades. Simultáneamente, el Colegio está trabajando intensamente con la Administración para conseguir que nuestras propuestas en relación tanto con la Ley de Servicios Profesionales, como en la propia Ley General de Telecomunicaciones sean recogidas y, en particular, aquellas relacionadas con el papel tanto del Colegio como de los Ingenieros de Telecomunicación. Ni la obtención de la acreditación ENAC ni el mantener el diálogo con la Administración a este elevado nivel serían posibles si el Colegio no gozara del prestigio y reconocimiento al que su rigor profesional y la calidad de sus propuestas técnicas y normativas le han hecho acreedor. Y esto ratifica la importancia de la primera de nuestras líneas de acción estratégica. La de trabajar con rigor, ambición y oportunidad para prestar un servicio de apoyo y asesoramiento de calidad a la Administración. En relación con las otras dos líneas, el Colegio sigue trabajando para mantener y reforzar su posición en el sector. En este año ha firmado un elevado número de convenios con empresas, escuelas de negocio, centros académicos y otras instituciones, enfocados a realizar proyectos conjuntos y facilitar a los colegiados oportunidades profesionales y de formación. Además, esta línea de colaboración se ha convertido en la que mayor crecimiento económico está suponiendo para nuestra institución. Por último, el apoyo a los colegiados, línea de acción permanente para el Colegio y que se desarrolla a través de todas las actividades colegiales y mediante los diferentes servicios existentes. Quiero recordar especialmente las actividades de formación, los premios a los Proyectos Fin de carrera y Tesis Doctorales, el servicio de asesoramiento de empleo SEOP y el seguro de RC. Queridos compañeros, este número está dedicado especialmente a los jóvenes, cuyo futuro profesional, es, como sabéis, una preocupación permanente de las Juntas. Queremos compartir con todos vosotros esta misión. Los jóvenes ingenieros representan el futuro de nuestra profesión, de nuestro Colegio y muy especialmente de nuestra nación. Creemos sinceramente que no existe nada más importante para este Colegio que ayudarles en su desarrollo profesional y en facilitarles un acceso a posiciones de responsabilidad, tanto en las empresas, en las instituciones y por supuesto en nuestro Colegio. Creo que esta estrategia recoge y resume perfectamente todo lo anterior, teniendo en cuenta que ellos, más que nadie, representan el futuro de nuestro Colegio y nuestra Asociación. Un abrazo EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Desde el BIT nos vemos a menudo en la obligación de manifestar nuestra opinión sobre aspectos importantes del sector y transmitir, bien a la administración, bien a otros actores de este amplio ecosistema que conforma las telecomunicaciones, nuestro punto de vista en relación con su futura evolución. Uno de los aspectos más importantes de las telecomunicaciones es su importancia transversal en el tejido económico, en la capacidad de innovación y en la creación de un entorno favorable al desarrollo económico y la creación de valor. Hace ya mucho tiempo que nadie discute que las infraestructuras de telecomunicación forman parte esencial del escogido elenco de las llamadas infraestructuras críticas. Ni que es imposible concebir una sociedad desarrollada sin unos potentes servicios digitales tanto para los ciudadanos, como para la administración, las empresas o el tejido educativo y académico. Para ello es preciso disponer de un sector ágil, innovador, dinámico y bien capitalizado, con flujos constantes de inversión. Porque estas infraestructuras son costosas de instalar y mantener, sus amortizaciones son fulgurantes y la obsolescencia tecnológica es un factor permanente y demoledor. Y el capital fluye mejor hacia los sectores que prometen retornos razonables y predecibles. Sin ánimo de levantar polémicas, España podría plantearse paralizar durante cuatro o cinco años sus inversiones en obras civiles, ferrocarriles o puertos. Bastaría sostener un plan de mantenimiento para que los efectos de esta paralización quedaran matizados o minimizados. En todo caso, estas inversiones, por necesarias que fueran, siempre requerirían periodos de amortización dilatados, a veces, asintóticamente lejanos. Nuestro sector no es así. Es imprescindible mantener de una manera constante las necesarias adaptaciones de las redes, la incorporación de las tecnologías que las sostienen, crear en definitiva un círculo virtuoso de inversión en que los diferentes actores sigan innovando, incrementando las capacidades de las redes, su capilaridad y densidad, el número y calidad de las aplicaciones y servicios. Solo así se podrá seguir avanzando en esta nueva sociedad mallada basada en la coexistencia de múltiples redes sociales y en las que empresas, instituciones o administraciones, prestan cada vez más servicios. Gracias a todo ello podemos sostener derechos absolutamente fundamentales, incluidos los que sostienen nuestra libertad, capacidad de desarrollo y comunicación. El Gobierno puso en marcha hace unos meses la Agenda Digital Española, adaptación de la más genérica Agenda Digital Europea. Como ya hemos comentado en estas páginas, consideramos esta iniciativa una de las más ambiciosas e interesantes que se haya planteado España para avanzar con eficacia y adecuada gestión de recursos en la senda de los países más avanzados, tanto en lo económico como en lo correspondiente a los derechos que reclama la nueva ciudadanía. Los inversores de este sector conocen las incertidumbres de nuestras tecnologías, la mutabilidad de estos mercados, la volatilidad de los actores dominantes. El líder indiscutible de ayer puede ser el próximo cadáver. Un elemento crucial para el sostenimiento de este círculo virtuoso de inversión e innovación es el regulatorio. Una acertada regulación es un potente catalizador de este ecosistema, del mismo modo que una desacertada puede convertirse en el freno más dramático de este dinámico proceso multipolar. El Gobierno planteó, de manera urgente, un proyecto de unificación de organismos reguladores que, tras un debate interministerial bastante opaco para la sociedad, parece listo para ver la luz. El pasado 4 de julio se publicó en el BOE la ley por la que se crea la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El nuevo organismo pretende Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT @EugenioFontan estar en marcha en octubre. Ahora, el Ministerio de Economía está elaborando sus estatutos para que estén terminados en un plazo de cuatro meses. Este nuevo organismo agrupará las funciones de la Comisión Nacional de Energía, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, la Comisión Nacional de la Competencia, el Comité de Regulación Ferroviaria, la Comisión Nacional del Sector Postal, la Comisión de Regulación Económica Aeroportuaria y el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales. El número de consejeros, se reducirá de los 52 que tienen este conjunto de entes a 10. Su mandato será de seis años sin posibilidad de reelección y la renovación de los miembros se hará parcialmente cada dos años, de tal manera que ningún miembro permanezca en su cargo por tiempo superior a seis años. Serán nombrados a propuesta del Ministerio de Economía y tendrán que superar un proceso de consulta parlamentaria, donde se podrán vetar nombres por mayoría absoluta. En esa propuesta del Ministro de Economía se incluirán también los nombres del presidente y vicepresidente del organismo. El nuevo organismo previsiblemente tendrá dos salas para separar Competencia del resto de reguladores sectoriales. Cabe comparar el funcionamiento de unos y otros organismos de los que serán refundidos, como también los modelos de tasas que han impuesto a sus empresas reguladas. Y teniendo además en cuenta lo comentado en la primera parte de esta carta, en lo referente a la importancia de las infraestructuras de telecomunicaciones y la inmediatez de su impacto en el desarrollo económico, queremos llamar la atención sobre la importancia de mantener en nuestro sector un organismo muy cercano a la realidad empresarial y de los usuarios, que domine técnicamente los fundamentos económicos de la acción regulatoria y sepa anticipar el impacto de la evolución tecnológica. Sin compartir algunas opiniones que han apuntado a la falta de independencia del nuevo modelo, pues pensamos que cabe perfectamente integrar en un órgano más amplio al regulador sectorial sin comprometer su independencia, es importante señalar la necesidad de que se establezca una política regulatoria predecible y equilibrada y que complete la labor efectuada por la CMT, en fases escalonadas y que, bastante bien completadas, podrían resumirse en dos: Primero, la ruptura del monopolio y la creación de las condiciones básicas para la prestación en competencia de servicios básicos. A continuación la creación de un entorno favorable a la inversión, manteniendo la competencia en redes y servicios con un enfoque de precios asequibles para los usuarios. Ahora es el momento de contemplar el sector de una manera nueva, integrando la totalidad de los actores, incluso las nuevas oleadas de suministradores de equipos y terminales, aplicaciones “over the top” y prestadores de servicios de nicho. La nueva cadena de valor debe ser analizada de manera armónica e integrada, mirando al futuro y garantizando su evolución. En este sentido apoyamos el mantenimiento de la más alta cualificación de sus servicios técnicos y esperamos que el Gobierno y el Parlamento sepan escoger los mejores ejecutivos sectoriales y las personas más válidas para su Consejo. Nuestro crecimiento económico y nuestro desarrollo social dependerán en buena parte de que esto se consiga. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Cada vez que me dirijo a vosotros, tengo que intentar abstraerme sobre la temporalidad de esta carta. Es posible que, cuando llegue a vuestras manos, las circunstancias en que fue redactada hayan cambiado significativamente. Hoy, por ejemplo, me pongo a redactarla fuera de España, tras asistir a una reunión con otros profesionales europeos sobre aplicaciones del espacio en la optimización de la gestión de las administraciones públicas y las enormes ventajas que proveen para la prestación de servicios avanzados a los ciudadanos. Este tipo de proyectos, aparentemente muy novedosos, pero que emplean tecnologías relativamente maduras, están de moda en el mundo. Se presentan con capacidades transformadoras de nuestra realidad más cotidiana, a la vez que son potenciales creadores de oportunidades empresariales y de empleo de alto valor añadido. El difuso concepto de Smart City se apoya precisamente en un aprovechamiento sistemático y masivo de las nuevas aplicaciones tecnológicas puestas al servicio del ciudadano. O la mejora en la eficiencia y la seguridad de las infraestructuras que persigue el Ministerio de Fomento. ¿Las tecnologías al rescate? Sin embargo, al llegar al hotel y repasar las noticias de nuestro país la sensación de hastío y cansancio es inevitable. ¿Qué nos está pasando? ¿Cómo es posible que una y otra vez nos veamos presos en las mismas pesadillas, atascados en los mismos laberintos? Tenemos que mirar adelante, olvidando las herencias ideológicas fútiles que a nada conducen y ser capaces de transformar nuestro entorno. Hecha esta reflexión, como desde el Colegio y la Asociación tenemos también nuestras responsabilidades e intentamos cumplir dignamente con ellas, me centraré en tres cuestiones. La primera, como viene siendo habitual, en los jóvenes ingenieros y su desarrollo profesional. Las empresas, y especialmente las más grandes, deben entender el importante papel que juegan en la formación complementaria de sus jóvenes empleados, en la responsabilidad que asumen teniendo en plantilla a estos jóvenes profesionales. Todo joven profesional deberá tener una mejora en su CV tras pasar por una empresa. Y ésta, deberá ser real, que le permita perfeccionar su adaptación al mercado, la adquisición de metodologías profesionales, habilidades y conocimientos complementarios a los recibidos en la Universidad. Este papel debe ser un objetivo importante en su Responsabilidad Social Corporativa y desde el COIT nos hemos planteado trabajar intensamente para conseguirlo. La segunda es la importancia de las instituciones como el Colegio y la Asociación. En estos momentos los Colegios de Ingeniería están sufriendo la mayor presión que han debido nunca soportar. El Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales realiza unas propuestas que, en caso de ser aprobadas, llevarán a los Colegios a una situación muy difícil. Carta del Decano-Presidente del COIT Pareciera que los políticos piensan que estorbamos. Los políticos, precisamente ellos. No es espacio para expresar lo que me viene a la mente, aunque no es difícil que os lo imaginéis. Pero quiero enfatizar en esta carta elementos positivos, valores, no quejas o críticas. Es importante para una nación contar con instituciones profesionales eficientes como las nuestras. Sectores profesionales como el de las telecomunicaciones deben mucho a nuestro colectivo y la capacidad transformadora de nuestras tecnologías siempre ha sido cuidada y atendida con especial celo por nuestros profesionales. Me refiero, por ejemplo, a la reciente transformación completa que la televisión debió adoptar en unos meses para pasar de la difusión analógica a la digital con un éxito sin precedentes. O a la extensión de las nuevas redes móviles, mediante la instalación de miles de nuevas estaciones base, sin un solo problema significativo que reseñar. Y nuestros colegiados están detrás de estas zancadas de gigante. El Colegio garantiza que cada instalación esté adecuadamente diseñada, proyectada e instalada. Y otorga seguridad técnica y jurídica tanto a los profesionales como a los usuarios. Por otro lado, el Colegio es un referente intelectual de primer orden, con importantes contribuciones en asuntos de telecomunicaciones, Agenda Digital, espacio, seguridad y defensa, sociedad en Red, formación, estándares y otros muchos. Y las demás ramas de la Ingeniería, con mayor o menor oportunidad, están trabajando en líneas semejantes. ¿Por qué quieren intervenirnos? ¿Tanto les molesta la independencia de estas organizaciones profesionales? A vosotros os dejo estas cuestiones, cuya respuesta no es objeto de esta carta. Esperemos que nuestros argumentos, expuestos con rigor y oportunidad, consigan mejorar el texto de este Anteproyecto y resolver los problemas que anticipa. La tercera de las cuestiones que quisiera abordar es la del apoyo a los emprendedores y las nuevas empresas. Es evidente que las Administraciones Públicas, con muy escasas aunque significativas excepciones, no saben lo que es crear una empresa, ni mantenerla, ni tampoco las dificultades que entrañan la defensa de la propiedad intelectual, la exportación de tecnología o la prestación de servicios avanzados. Todo el entramado regulatorio y normativo acumulado en decenas de años es ahora casi totalmente ortogonal a una realidad imparable y global. Solo abordando de una manera radical esta enorme y arcaica burocracia, en una equivalencia al encendido digital de nuestra TV, seremos capaces de adaptar nuestro tejido productivo a la realidad internacional y sacar el oportuno rédito al enorme esfuerzo acumulado por nuestros profesionales más dinámicos, nuestras empresas industriales, nuestras escuelas de ingeniería. Desde el Colegio y la Asociación seguiremos trabajando con ahínco. Aportando nuestro esfuerzo a convencer de la importancia de apostar por los jóvenes, por las libertad de asociación profesional y por un apoyo sincero y potente a los profesionales y empresas industriales y de tecnologías innovadoras. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015