Artículo BIT
Todos ingenieros, ingenieros de todo
Apenas catorce meses después de aprobada la Ley Ómnibus y habiendo pasado solo siete meses de la publicación del Real Decreto sobre Visado Obligatorio, el Gobierno ha anunciado su intención de aprobar un Anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales, que incluye un bloque de medidas que supone una grave amenaza para las ingenierías. Gracias a lo recogido en un documento enviado por el Ministerio de Economía a los grupos parlamentarios, el COIT ha podido acceder a los elementos claves de esta preocupante propuesta. Es importante señalar que la mayor parte de los colegios profesionales de ingeniería y desde luego, el COIT, ya hemos realizado cuantas adaptaciones preveían los últimos cambios impuestos por la reciente regulación, tanto del funcionamiento colegial, como del propio visado. Sin embargo, estos cambios no se han visto acompañados por las correspondientes implementaciones telemáticas que se preveía necesario realizar por la propia administración central, autonómica y local, lo que no deja de ser insólito. En aras de solucionar los supuestos problemas de competencia que, según el Gobierno, generan los colegios profesionales el Anteproyecto propone la eliminación de la colegiación obligatoria en el ámbito de la ingeniería y la creación de una profesión genérica de “ingeniero”, que unificaría bajo el mismo paraguas a todas las actuales profesiones reguladas de ingeniería e ingeniería técnica, con independencia de los planes de estudio, número y distribución de los créditos, orientaciones profesionales o conocimientos adquiridos; unificando las reservas de actividad entre todas ellas y abriendo la puerta a que otros títulos de grado que recojan en su denominación el término de “ingeniero” puedan tener también acceso a esas atribuciones comunes. El Anteproyecto plantea, por tanto, un modelo donde cualquier ingeniero está habilitado para cualquier actividad profesional de las que ahora están reservadas a los ingenieros en sus distintas ramas y especialidades, partiendo de que todos los titulados en ingeniería comparten un núcleo de conocimientos suficiente para habilitarlos a realizar todas las funciones que tienen los ingenieros, sin alterar el modelo académico vigente. El COIT, de la mano del resto de las ingenierías agrupadas en UPCI, está haciendo saber a las autoridades implicadas su más rotunda oposición a estas tesis que, lejos de resolver los problemas a los que se enfrenta España y sus profesionales, podrían agravarlos. Partiendo de un evidente desconocimiento de lo que la ingeniería española representa, el Gobierno parece dedicado a unificar la actividad profesional, considerando que cualquier formación, de grado o máster, es válida para realizar cualquier actividad profesional en cualquier rama de la ingeniería, mandando un mensaje peligroso a la sociedad: cualquier formación vale, el menor esfuerzo se premia con los mismos resultados. Seremos los primeros en atender a una llamada del Gobierno porque entendemos que medidas tan importantes para el país no pueden partir de la imposición sino del consenso. Estamos dispuestos a contribuir igualmente a identificar incluso qué reservas de actividad están justificadas y cómo. Pero entendemos que cualquier debate sobre el modelo de servicios profesionales debe partir de valores como la excelencia o la calidad. Defenderemos por tanto en todos los foros que el esfuerzo profesional y la competitividad son las bases para una verdadera economía sostenible. La experiencia de nuestras empresas más internacionales demuestra que la ingeniería española, por su calidad y preparación, es un activo del país que no podemos poner en riesgo. El anteproyecto se ha anunciado, pero aún no se ha publicado ni iniciada su tramitación para convertirse en ley. Desde el COIT trabajamos intensamente para que su contenido se revise sobre la base de estos firmes argumentos y del sentido común, conscientes de que este es un camino errado para fomentar la competencia y la recuperación económica en una coyuntura en la que tanto hay por hacer. Compartimos esta postura con el resto de colegios de la ingeniería agrupados en UPCI y contamos con el soporte de la Real Academia de la Ingeniería, el Instituto de Ingeniería de España y los directores de los centros que imparten nuestra titulación, agrupados en CODITEL. Instamos a los colegiados, directamente implicados, a convertirse en embajadores de estas ideas y a los futuros ingenieros de telecomunicación que se están forjando una carrera profesional en estos días con un horizonte muy incierto. Contamos con vosotros para difundirlas Todos ingenieros, ¿ingenieros de todo?
30 oct 2015