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Chicas teleco rebeldes, ingenieras para la crisis
JÓVENES PERFILES. Chicas teleco rebeldes, ingenieras para la crisis Rafael Mompó Director de Departamento en la Universidad Europea de Madrid [email protected] ltimamente me suelen preguntar el motivo por el cual vale la pena estudiar ingeniería de telecomunicación. No es de extrañar puesto que todavía no hemos conseguido comunicar a la sociedad quiénes somos, y cuál es nuestra misión, aunque la marca ingeniero de telecomunicación, sin duda sigue teniendo reconocimiento. Es más, ¿lo tenemos nosotros claro? Mi respuesta a esta pregunta, desde hace años, siempre ha sido la misma: hoy somos los ingenieros mejor preparados para la innovación y los que mejor podemos entender la Sociedad de la Información. El motivo de esta afirmación se basa en que estamos acostumbrados a los rápidos y continuos cambios radicales, tanto en la tecnología en sí misma como en su aplicación a los mercados. ¡Ya no somos sólo frikis! Gracias a esta realidad, y al gran número de ingenieros de telecomunicación que han emergido de las numerosas escuelas de teleco en la última década, hoy podemos decir que tenemos una gran presencia en todos los sectores productivos, y también en las instituciones. Atrás quedaron los años en donde nuestras herramientas eran la calculadora y el soldador, o la época puntocom en la que fuimos los primeros que nos pusimos a “picar tecla” para desarrollar en la web las nuevas aplicaciones para la Sociedad de la Información. Y esta es la realidad diaria: hoy en día la mayoría conseguimos progresar cuando nos dedicamos a gestionar (cualquier cosa), en un montón de sectores diversos, ¡pero parece que nos acompleja! Es como si la labor de organizar los recursos (tecnológicos y no tecnológicos), para proporcionar servicios a las personas y hacer más eficaces las empresas e instituciones, fuese cosa de otros profesionales. Que se acuerden de nosotros en las crisis Esto es lo mejor que nos puede pasar, porque siempre hay alguna crisis que resolver. Ahora estamos inmersos en una gran crisis global, y se nota más, pero siempre se pueden encontrar sectores, empresas, o instituciones que, para superar un bache o lanzarse a un nuevo reto, necesitan contratar a profesionales con iniciativa, flexibilidad, dinamismo, y orientados a la innovación… que dominen las maravillosas tecnolo- Chicas teleco rebeldes, ingenieras para la crisis Andaba desayunando una tranquila tostada dominguera, con el pensamiento viajando hacia no sé dónde, cuando el sonido de la radio se tornó en mensaje: “Por ejemplo, en tiempos de crisis puede interesarnos que haya más Ingenieros de Telecomunicación”. Ni me fijé quien dijo la frase; mi pensamiento estaba muy a gusto viajando, pero ahora con una sonrisa. U JÓVENES PERFILES. Chicas teleco rebeldes, ingenieras para la crisis gías de la información y comunicaciones, que bien empleadas dan un valioso soporte a las estrategias y tácticas que se necesitan a veces para darle un giro de ciento ochenta grados a una situación crítica. Para estar bien preparados para esta misión de ingenieros para la crisis, sugiero a los jóvenes que graben esta visión en su mente; “debo ser equilibradamente competente en cinco pilares del nuevo ingeniero de telecomunicación: marketing (diseñar con mentalidad de orientación al cliente), audiovisual (porque le da satisfacción a la gente), movilidad (para disfrutar de los servicios y contenidos en cualquier parte), interoperabilidad (de las redes), interacción (entre los diversos servicios y contenidos digitales)”. En este equilibrio está el éxito, porque si bien se pueden encontrar profesionales especialistas en cada uno de los cinco pilares, ¿quiénes son los profesionales que aglutinan estas cinco patas? Pues… nosotros. Chicas teleco rebeldes ¿Os habéis dado cuenta que los cinco pilares anteriores requieren más una orientación a las personas que a las máquinas? Eso precisa de un cambio de mentalidad en el que el teleco más deseado no es aquel con el perfil tecnológicotécnico- científico (como antes), sino el de perfil tecnológico-innovador- negocios. No sé si estaréis de acuerdo conmigo, pero en general las chicas teleco podrían estar asumiendo con más rapidez el papel actual de nuestra profesión y, en consecuencia, podrían estar dando una respuesta más rápida a la demanda de ingenieros de telecomunicación con el perfil tecnológicoinnovador- negocios. Es un fenómeno que bien podría expresarse con un “ya se verá quién es quién…reíros ahora que yo voy por mi camino y ya nos encontraremos al final”. Y esto es una clara rebeldía: los telecos clásicos parece que se siguen aferrando al inveterado concepto de un ingeniero de tele- “Y esta es la realidad diaria: hoy en día la mayoría conseguimos progresar cuando nos dedicamos a gestionar (cualquier cosa), en un montón de sectores diversos, ¡pero parece que nos acompleja!” JÓVENES PERFILES. Chicas teleco rebeldes, ingenieras para la crisis comunicación tecnológico-técnico- científico, y quien no sigue esas pautas parece que se considera que no ha tenido el éxito esperado (aunque sea muy feliz así y encima incluso gane más dinero). Lancé este hilo de discusión a foroteleco.com (fresca reflexión 2.0). Sin ser, ni mucho menos, una consulta representativa, sí que emanaron una serie de cualidades, inicialmente más asociadas a las chicas, pero que todos (chicos y chicas) podríamos aplicar como factores de éxito profesional, sobre todo cuando el ambiente es de crisis y se trata de provocar revulsivos y liderarlos. Inteligencia emocional. Si bien en computo global se puede considerar que ser chico o chica no predispone a ser más o menos emocionalmente inteligente, es cierto que las chicas, en promedio, tienen mayor conciencia de sus emociones, demuestran más empatía y son más aptas para las relaciones interpersonales (cualidad atractiva para el perfil al que nos referimos). Ser conscientes de nuestras fortalezas y debilidades. Los chicos tienen tendencia a ser demasiado confiados y orgullosos, mientras que las chicas se mentalizan más rápidamente, y trabajan más y antes en los puntos que pueden mejorar un desempeño. Líderes que crecen y hacen crecer a su gente. Es la generosidad de no pensar tanto en el crecimiento de uno mismo, sino de todos. Detectar oportunidades. Las chicas se suelen fijar más en detalles aparentemente insignificantes, que otros pueden haber pasado por alto, y son fuente de oportunidades, sobre todo en tiempos de crisis. Los jóvenes tienen la oportunidad (acaso la obligación) de rebelarse. Si estás convencido, no renuncies a ser el ingeniero que quieres ser. Te lo puedes permitir: ¡teleco es tan dinámico que es la mejor profesión para los amantes de la libertad! “El teleco más deseado no es aquel con el perfil tecnológico-técnico-científico (como antes), sino el de perfil tecnológico-innovador-negocios” Los jóvenes siempre se han rebelado, pero hoy más que nunca tienen el derecho a hacerlo, por la responsabilidad que la sociedad les pide asumir frente a su propio destino. Responsabilidad y libertad para ser el ingeniero que uno quiere ser. El Investigador Principal del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa, José Machado Pais, lo explicaba de esta manera a principios de este siglo XXI: “En las décadas que siguieron a la posguerra, las transiciones de los jóvenes se asemejaban a viajes en ferrocarril. Los jóvenes, dependiendo de la clase social, el género o las cualificaciones académicas, se embarcaban en diferentes trenes con destinos predeterminados. Las oportunidades para cambiar de destino o de trayecto eran limitadas. En claro contraste, durante las dos últimas décadas, las transiciones de los jóvenes podrían compararse con viajes en automóvil. El conductor del coche se encuentra en condiciones de seleccionar el itinerario del viaje entre un vasto número de alternativas... Las decisiones del conductor ya no garantizan un viaje con destino cierto o por rutas predeterminadas. Y esto, porque el terreno en el que se dan las transiciones presenta caracteres cada vez más laberínticos. En el laberinto de la vida, como en el de la circulación automovilística, surgen con frecuencia sentidos obligatorios y prohibidos, desvíos, caminos que parecen haberse ya cruzado, o por los que se ha pasado varias veces: es ese retomar los caminos lo que provoca una sensación de desorientación, de confusión, de perdición”
30 oct 2015