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¿Qué quieres ser de mayor?
¿Qué quieres ser de mayor? Normalmente en esta sección hablamos sobre lo que la industria demanda de los jóvenes ingenieros de telecomunicación, pero ¿sabe la industria y la sociedad qué es lo que interesa y motiva a los jóvenes ingenieros? Rafael Mompó Master en Dirección Comercial & Marketing por el Instituto de Empresa [email protected] En septiembre de 2006, al entrar en el aula el primer día de clase y antes ni siquiera de dar los buenos días, les pedí a mis alumnos de último curso de carrera que escribiesen libremente lo que querían ser “de mayores”. El objetivo: sacar a la luz sus ambiciones e ilusiones profundas, que son las que en definitiva marcarán su interés profesional en los primeros años. ¿Cuál es la imagen de las nuevas generaciones? Hace poco estuve en una cena profesional y, como no, salió el tema de las nuevas generaciones de ingenieros. ¡La imagen no es del todo buena! Últimamente se dice que los jóvenes telecos de ahora no se sienten inclinados a pasar horas y horas estudiando las asignaturas de la carrera, o que renuncian al esfuerzo que supone realizar un proyecto fin de carrera brillante. Se asevera con demasiada frecuencia que los jóvenes de ahora pertenecen a una generación que tiene de todo y que prioriza el ocio al estudio y al trabajo... que sólo piensa en viajar... No podemos continuar aceptando esa visión. Cada uno hace uso de su libertad como estima oportuno y, hoy en día, como las condiciones económicas del país son mejores, el aliciente para recorre el largo y tortuoso camino de una carrera de ingeniería es normal que ya no sea el de antes (subir de categoría social y económica, esencialmente). Por eso, hay que descubrir cuál es el nuevo motor que mueve a los jóvenes. Desterrando mitos En el gráfico que acompaña este artículo se muestra el resultado a la pregunta “¿qué quieres ser de mayor?”. El resultado no pretende tener ningún valor estadístico sino solamente mostrar las expectativas de un grupo de más de cuarenta alumnos de último curso de Ingeniero de Telecomunicación. Por ejemplo, a mi me sirve para ayudarles mejor en su proceso de aprendizaje y también me sirve para descubrir nuevas direcciones en donde mirar (¡hay tanto que tenemos delante de nuestras narices pero que nos pasa desapercibido!). Así, la prioridad de los jóvenes telecos es trabajar en la consultoría tecnológica. No están demandando un trabajo fácil sino todo lo contrario: aspirar a que el trabajo sea estimulante y a que el ambiente en el equipo de trabajo sea bueno es lo mismo que decir que aspiran a verse envueltos en proyectos exigentes y que, para dar lo mejor de si mismos, esperan que las empresas que los contraten pongan los medios organizativos necesarios para que puedan desarrollar su trabajo con la máxima eficacia. Eso sí, esta generación ya parte de la base de que la conciliación entre la vida profesional y personal es un equilibrio valioso. ¿Alguien tiene algo que objetar a este anhelo? Seguro que casi todos nos apuntamos a ese carro. ¡Adelante nuevas generaciones! Un teleco mucho más abierto Siendo la consultoría tecnológica la orientación estrella de los nuevos telecos (como no podría ser de otra manera) llama positivamente la atención la variedad de conceptos de perfil profesional que manejan. Así, a las tradicionales aspiraciones de los unos a dedicar los primeros años a crecer en las habilidades propias de la I+D, o de los otros a unirse cuanto antes a una multinacional para hacer carrera en el ambiente de la gran empresa, se añade el interés por el desarrollo de negocio (en la forma de ingeniería técnicocomercial o en la forma de emprendedor) y también aparecen algunos con auténtica vocación y entusiasmo por la docencia o por la gestión empresarial. Asimismo, en la línea de apertura de miras, se instala hoy en día el perfil del Ingeniero de Telecomunicación que se dedica al desarrollo de aplicaciones multimedia. La visión, y el carácter, de los que priorizan dicho perfil va mucho más allá de la tecnología: es la relación entre el desarrollo de la tecnología y el desarrollo de los grupos humanos, tanto desde visiones de negocio como desde visiones más artísticas o humanísticas. Les das un empujoncito, ¡y vuelan! Continuando con mis experimentos para demostrar que el mito del joven teleco indolente es eso, un mito, se me ocurrió el otro día poner en clase el video de Steve Jobs en el que presentaba en sociedad el iPhone, y luego los lancé acto seguido a que, sobre la marcha, hiciesen comentarios en el blog sobre convergencia del Instituto de Empresa (http://convergence.blogs.ie.edu), que estaba muy activo discutiendo el significado de la irrupción del iPhone en el mercado. Los alumnos, jóvenes ingenieros en pocos meses, participaron en el blog sin decir que eran estudiantes. Los comentarios fueron tan profesionales que el autor del blog, al enterarse más tarde del origen de los mensajes, me escribió: “Felicita a tus chicos porque han hecho un papel excelente. Mucho más allá de lo que se puede esperar de un universitario promedio”. Y es que realmente tiene razón… Y un resultado así no es casualidad; hay mucha exudación de camiseta durante muchos años de largo y tortuoso camino y, sobretodo, mucha ilusión. La ilusión, el mejor motor. Así que, amigos ingenieros veteranos o directivos de las empresas, que tenéis la responsabilidad de sacar adelante un negocio o un proyecto, creo que es una buena noticia el saber que hay una nueva generación de telecos comprometidos y muy competentes: les das un poco de impulso y ellos solos suben y tocan el cielo. ¿Y para ganar dinero? Según parece a muchos no les hace falta ganar mucho dinero porque tienen la vida medianamente solucionada, u organizada de otra manera (cada cual ejerce su libertad según sus deseos y criterios); pero el que saque sus cuentas y necesite, o quiera, obtenerle un alto rendimiento económico a su carrera de teleco tiene que ponerse el listón muy, muy alto.... y también ser consciente de que a lo mejor tiene que dejar su ciudad, su región, su país, o incluso su preciada Unión Europea (una ‘monada’ de continente... pero al que a veces le falta ‘nervio’) y buscar nuevos horizontes, quizá incluso en un cielo en el que la Estrella Polar no es la que brilla, sino la Cruz del Sur. Mirad http://www.im migration.govt.nz/ . El enlace me lo envió el otro día una amiga, que se lo está pensando. Según pone en esa web, una de las cosas que más impactan de inmediato es la forma tan flexible en la que los neozelandeses acometen su trabajo; no pierden el tiempo en ceremonias y rara vez los formalismos jerárquicos se hacen presentes, visten bastante informalmente y habitualmente tienen relaciones sociales con los compañeros de trabajo. En poco tiempo Nueva Zelanda ha desarrollado un sofisticado entorno de negocios liberal, que compite agresivamente en los mercados mundiales, y cuyo objetivo es complementar su tradicional economía basada en las exportaciones agrícolas. ¿A que esa descripción de Nueva Zelanda probablemente se ajusta a las ambiciones reflejadas en la encuesta del gráfico que acompaña este artículo? ‘The world is smaller than you think’, y el Ingeniero de Telecomunicación es el titulado que tiene las alas más grandes, más libres, para volar. ¡Esta es la grandeza de nuestra profesión! El que así lo vea, y así lo viva, a la larga se sentirá feliz. Las telecomunicaciones es la profesión de las mujeres y los hombres libres.
30 oct 2015