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La consciente coherencia de la evolución de las telecomunicaciones
bit 81 OPINION EUROPA La consciente coherencia de la evolución de las telecomunicaciones Antonio Castillo E wEl nuevo entorno exige una transformación de los objetivosr significación y alcance de las normas elaboradas para el sector77 1 concepto de normalización asentado desde hace tiempo en el mundo indi trialj ha resurgido con inesperada energía en el sector de las telecomunicacio nes Así1 en el pasado mes de marzol la UT nos sorprendía con la noticia de la transfoi mación de la secretaría del C C I TT en Oficina de Normalización del Sector de las TelecomunicacionesI Esta efervescencia es1 sin duda1 el fruto inevitable del proceso emprendido en Europa hace algo más de cinco años y que conduce a la Mliberalizí ción o mejor dichol a una nueva reglameiv tación de la provisión de servicios de teleco municacióru Los conceptos de economía global e inter nacionalización de mercados han hecho que las empresas dependan mucho más del coste y la calidad de los servicios de información que del precio de los productos energéticos1 El sector de las telecomunicaciones se cons tituye entonces en el instrumento clave del fomento de la competencia5 siendo al mismo tiempo objeto de la contienda e ingrediente imprescindible para el éxitc La entrada en funcionamiento del Mercado Único en el Espacio Económico Europeo obliga a las empresas y organizaciones a transformarse en entidades multinacionales1 Para poder competir fuera de sus fronterasJ éstas requieren redes de telecomunicación que proporcionen servicios de información a nivel europeoI eficaces y sometidos a los mismos mecanismos de ajuste impuestos por un mercado competitiva La puesta en marcha de un mercado internacional de se vicios de telecomunicación requiere una evolución del sector para dar cabida a redes transnacionales especializadas La aplic ción del concepto de O N PI ÍOpen Network Provisión de la Comisión de Comunidades Europeas permitirá a estas redes especiali7 das el acceso no discriminatorio1 a través de interfaces técnicas armonizadas1 a la infraes tructura de telecomunicación de los países miembrosI Una vez iniciado el proceso de restruct ración del mercado de las telecomunicac nesI es fácil intuir que el escenario definitivo se articulará alrededor de un concepto simN lar al que en Estados Unidos de América se denomina interconexión comparativame te eficaz Este implica la segregación de la transmisión la conmutación y la inteligencia Cseñalización y controD de tal forma que tei ceras partes puedan acceder a la red en cuaU quier interfaz interna con la misma libertad que el operador de red1 EvidentementeI algunas de estas interfaces pueden const tuirse de forma totalmente artificiad sin jus tificación técnica algunaJ pero para poder permitir una competencia abierta en alguna de las etapas de la cadena de valor añadido del sistema 1 La primera consecuencia de la construcción de un entorno competitivo para la provisión de servicios de telecomi nicaciórig ha sido la separación de las funcio nes tradicionalmente atribuidas al operador de telecomunicacioneSj es decirt la regh mentación1 normalización y explotación de las redes y los servicios AsimismoJ el nuevo entorno exige una transformación de los objetivost signif ción y alcance de las normas elaboradas para el sector de telecomunicaciones1 de forma que se garantice una evolución rápida pero coherente del mercado para proporcio nar a los clientes los servicios que precisan y ofrecer a los diferentes agentes un retorno oe bit 81 OPINIONiEUROPA wLa desaparición del concepto monopolista de la provisión de los servicios de telecomunicación lleva emparejada una mayor competencia en el suministro del equipamiento que se desarrollará plenamente en Europaw razonable de sus inversiones1 La desapari ción del concepto monopolista de la prov sión de los servicios de telecomunicación lleva emparejada una mayor competencia en el suministro del equipamiento que se de rrollará plenamente en Europa bajo los ai picios del Mercado I nicoÉ La elaboración de normas que armonicen las características técnicas de los equipos constituye el uc mento clave del aprovechamiento de las ventajas ofrecidas por la apertura de la conv petencia1 La norma internacional es1 esencialmente1 un documento público aprobado tras las consultas pertinentes a las organizaciones nacionales La adhesión voluntaria al cunv plimiento de la misma permite a cualquier fabricante suministrar equipos conformes a las características recomendadas1 MI indi trial dolado de un proceso acreditado coiv forme a la normativa internacional de calN dad dSO 90001 y que produzca equipos de telecomunicación conforme a la normativa europea CCENVCENELEC7ETSD competirá en igualdad de condiciones para el suministro de material al operador de redes1 al provee dor de servicios1 o al usuario finah quienes podrán disfrutar así de las ventajas de mejora de calidad y optimización de costes propias de un sistema en competencia El nuevo escenario de liberalización total de los servicios de telecomunicación exige mucho más de los esfuerzos de normali7 ción y reglamentación europeosí En un entorno como el que se empieza a vislunv brarj los operadores de red dejan de ser los verdaderos propietarioSj en sentido ecomV mico1 de la red para responsabilizarse de la custodia de la infraestructura permitiéndc seles un retorno cuidadosamente reglameiv tado de su inversión1 pero pudiendo compc tir en igualdad de términos con otros ageiv tes para la integración de sistemas y las aplN cacionesI utilizando los elementos de la infraestructura y evolucionando rápidameiv te hacia un papel de integrador verticaL El panorama es muy semejante al existeiv te en el ámbito de los sistemas y los servicios informáticos1 donde la relación entre los especialistas y los integradores verticales resulta complejaj estableciéndose simultás neamente lazos de cliente suministrador aliado o competidor En estos escenarios1 los integradores verticales dominan el mercado al disponer de los recursos técnicos y comei ciales para conocer cada uno de sus aspectos y sus decisiones sobre la arquitectura de los sistemas y sobre las interfaces normalizadas tendrán una influencia decisiva sobre la estructura del mercatk OPINIONiEUROPA bit 81 La normalización del sector de teleconn nicaciones debe7 puesl garantizar una rápN da evolución coherente hacia los nuevos mecanismos del mercadea Dicha normativa no puede limitarse a garantizar la compatibN lidad de los equipos suministrados por dife rentes fabricantesl la calidad del servicio y la interconexión universal sino que deberá tener en cuenta las exigencias de tipo regk mentarioJ los requisitos de los operadores de red y proveedores de servicio y las net sidades de los clientes finalesI El rango de las normas dependenL lógN camenteí del ámbito de aplicación La autoridad reglamentaria nacional o siipn nacional seleccionará un conjunto mínimo de normas de obligado cumplimiento que controlarán las interfaces entre los sectores de infraestructura y en competencia poniendo de manifiesto de forma fehacieiv te el acceso equitativo de todos los ageiv tesI Estos últimos deberán a través de los organismos de normalización pertinenteSj recomendar la utilización de aquellas no mas técnicas que se consideran necesarias para la explotación eficaz y el desarrollo coherente de la red1 así como aconsejar la aplicación de normas operativas que pe mitan garantizar la prestación de los servN cios conforme a las necesidades del usm rio finaL Desde su creación en 1988 el E T S L CEuropean Telecommunications Standards Institute ha puesto de manifiesto su c cidad técnica para conducir el proceso de normalización del sector de las telecomun caciones de manera eficaz y ordenadaI El ETSI fue creado a iniciativa de la Comisión de las Comunidades Europeas y de la CEPT con objeto dei D Facilitar la integración de la infraes tructura de telecomunicación 2 Garantizar el adecuado interfuncior miento de los futuros servicios de telecw municación 3 Conseguir la compatibilidad de los equipos terminales y A Crear nuevas redes de telecomunic ción paiveuropeasI El ETSI constituye el entorno idóneo para el desarrollo del proceso normalizado conforme a los requisitos antes enunciados por ser el único organismo europeo donde cooperan y están representados equitativ mente todos los agentes del sectorr es decirI los organismos de reglamentación los operadores de redj los fabricantes de equipamiento y los usuarios1 La sinergia entre los esfuerzos en I D patrocinados por los programas comunto riosI tales como RACE y ESPRIT o naciom les como PLANBA y las actividades de noi malización en el ETSL resulta imprescind ble para garantizar que las normas que se elaboran en dicho organismo hacen uso de la tecnología disponible más avanzada 1 Sin embargo1 en los períodos de rece sión como el que se vive en este momento1 surgel especialmente en nuestro país donde el concepto de innovación tecnokV gica no está suficientemente afianzadoI la duda sobre la eficacia de la dedicación de recursos a las actividades de lD y de noi malización europeos dejando una vez más a otros la responsabilidad de conducir el proceso innovador Esta postunL siempre peligrosa1 resulta especialmente arriesgada en el sector de las telecomunicaciones donde la inversión necesaria para garantizar un mercado conv petitivo armonizado es demasiado grande como para abandonar la convergencia de las entidades económicas nacionales del sector a un proceso de prueba y error sometido únicamente a las leyes de la ofci ta y la demancUL El resultado sólo puede ser un mercado fragmentado y caótico sometido al dominio de normas llde factor La participación activa en las actividades de lD y normalización en entornos paiv europeos permite tanto a fabricantes como a operadores y proveedores de serviciosI comprobar técnicamente sus ideas en las fases más prematuras y realizar sus inve siones con mejores criterios y producir equipos más competitivos económica y teo nológicamentc Es cierto que el costo de estar involucrado directamente en las act vidades de ID y elaboración de normas es elevado1 ya que se requiere tiempoI dinero y recursos humanos altamente cualificadosI pero no existe ninguna otra inversión que garantice mejor la adaptación a las necesN dades del mercado con tiempos de clispo nibilidad y ventanas de oportunidad que garanticen la competitividad de los produc tos y servicios desarrolladosg En el mundo abierto de las telecomunicaciones y los servicios de información cuenta más que nunca el beneficio de la economía de esca la5 pero las ventanas temporales de oporti nidad se hacen cada vez más cortas y el abandono de los foros de innovación un año puede hacer que la innovación y el progreso tecnológico nos abandone diez wLa participación activa en las actividades de kD en entornos paiveuropeos permite comprobar técnicamente ideas en las fases más prematuras y realizar sus inversiones con mejores criteriosw Antonio Castillo es Doctor Ingeniero de Telecomunicación por la Universidad Politécnica de Madrid Ingresó en Telefónica de España en 1974t desemin ñando actualmente el cargo de Director de Servicios y Redes en Telefónica lnves tigación y DesarrollOy y es así mismo Profesor Titular de la ETSIT en excedencia En abril pasado fue elc gido Presidente de la Asamblea General del ETSL
30 oct 2015
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La compatibilidad electromagnética. "¡El lobo que viene!"
bit 84 OPINION r EUROPA La compatibilidad electromagnética EI lobo que viene No hay más que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que los sistemas y dispositivos electrónicos nos rodean por todas partesr como una jungla artificial e impersonal77 La Compatibilidad Electromagnéticas con este titulen que la mayor parte de las veces es incluso difícil de pronuncian se abre toda una problemática que si bien en un printv pio parece de carácter eminentemente técnico1 tiene connotaciones que afectan prácticamente a casi todos los que componemos la denomim da sociedad industrializada 1 Si atendemos1 a la definición utilizada desde la Comunidad Económica Europeal DC podemos decir IA COMPATIBILIDAD ELECJROMAGNEJICAr CEM ÍEMQ hi aptitud de un dispositivoI de un aparato o de un sistema para funcionar en su entorno elcctnv magnéticol de forma satisfactoria y sin producir él mismo perturbaciones electromagnéticas intok rables para todo lo que se encuentre en dicho entoirax Con esta sencilla definición ya se apunta que la CKM tiene dos partes claramente diferenciadas a tener en cuentai l LA INMUNIDAD O SUSCEPTIBILIDAD ELECTROMAGNÉTICA í EMS 2 LA EMISIÓN DE INTERFERENCIAS ELEO TROMAGNETICAS CEMD1 No voy a entrar en este artículo a describir en detalle1 con una profundidad y rigor científico el fenómeno1 pues no es el objeto del mismo y ya existe una amplia y extensa bibliografía donde consultar al respecux Por qué se está dando tanta importancia a la CEMP Esta pregunta que se hacen muchosl tiene una fácil respuestas no hay más que mirar a nuc tro alrededor para darnos cuenta de que los sisto mas y dispositivos electrónicos nos rodean por todas parteSj como una jungla artificial e impeso nalj de tal dimensión que en muchos casos inck so nuestras vidas está supeditadas al correcto fuiv cionamiento de un circuito electrónica Hasta con recordar los circuitos de control de frenado ant bloqueo ÍABST y los sistemas de colchón de aire que llevan los coches modernosJ los dispositivos electrónicos implantables como los marcapasos cuyo uso se ha extendido1 o sin ir más lejosl con sólo mirar dentro de cualquier hospital veremos m Luis Fernando Martínez infinidad de eciuipos electrónicas la lista de ejenv plos sería enorme y no merece la pena extende nosenelkL Tampoco quiero entrar en la polémica susd da en torno a la posible influencia de los campos electromagnéticos sobre el reino animal en genc ral y el hombre en particular solamente voy a clc tacar el hecho evidente de que estamos sometN dos permanentemente a la influencia de campos electromagnéticos de todo tipo y lrecuenciasI de tal forma que algunos autores están empezando a hablar de CONTAMINACIÓN ELECTROMAC NETICA ciue si bien no puede verse ni olersej es una realidad y es Mque nos rodead y por lo menos merece la pena que hagamos una reflexión La siguiente pregunta es inmediata BSi la CEM es tan importante íQué se está haciendo para controlaríais La problemática de la CEM no es algo nuevo y viene tratándose desde hace tiempo1 aunque no de forma sistemática y ha sido la proliferación y uso extendido de sistemas electrónicos lo que ha obligado a los Estados más avanzados tccnológN camente a elaborar normas y reglamentaciones1 alcanzando su desarrollo en la década de los 8d En el Consejo de la CEE ya en fecha 3 de mayo de 19WA se adoptó la Directiva 8973367CEE sobre la aproximación de las legislaciones de los listados miembros relativas a la compatibilidad electromagnética En ella se manifestaba la co veniencia de adoptar medidas destinadas a esta blecer progresivamente el Mercado Interior a lo largo de un período que expiraba el 31 de dicienv bre de 19921 y considerando que Mcorresponde a los Estados miembros garantizar una protección suficiente contra los problemas causados por las perturbaciones electromagnéticas por aparatos eléctricos y electrónica a las radiocomunicacuv nes y a los dispositivas aparatos o sistemas cuyo funcionamiento pueda verse perjudicado por dichas perturbaciones01 En estas fechas1 en España ya disponíamos de un amplio grupo de profesionales capacitados para trabajar y desarrollar la citada DirectivaI no hay que olvidar que el fenómeno de la CEM no es 1 Siglas en inglés ele uso generalizade OPINIONiEUROPAbit 84 too más cine un problema de campos electromagnétN cosI acoplamientos1 inducciones y radiaciones1 ampliamente estudiado y tratado en nuestras UniversidadeSj pero la CEM no había sido tenido en cuenta desde la dimensión indicada en la ciu da Directivaj al menos de una forma generalizackL Lii CEM es una problemática muy determinada que debe acometerse desde las etapas más tenv pranas del diseñOj se ve fuertemente afectada por el creciente incremento en las frecuencias de los dispositivos electrónicoSj y no puede dejarse al azarísi puede fallan fallarán Al margen de que en nuestras Escuelas y Facultades no se enseñara la problemática de la CEM f incluso al día de hoy son pocas las que lo tienen en cuenta en sus planes de formación de los tuturos profesionales K no hay que olvidar que además ele expertos en esta materia se requieren unas costosas instalacionesl equipamiento e infraestructuras1 de las que en el año 1989 no se disponía1 En EspaiL desde la publicación de la citada Directix il se han hecho grandes esfuerzos para crear la infraestructura necesaria tanto desde la Industria privada como desde la Administración especialmente se debe destacar el esfuerzo realN zado por la Dirección General de Telecomunicaciones Si bien la situación plantea da en España es similar a la de algunos listados miembros de la CEEj no hay que olvidar que aquí llevamos un importante retraso con respecto a los más avanzados industrialmentc y que en la fecha de publicación de la Directiva ya disponían de la infraestructura necesaria1 una clara delimitación de responsabilidades entre las distintas Administraciones1 normas de aplicación y lo que es fundamentad existía una sensibilidad y coiv cienciación de cara a la CEM a todos los nivelesi fabricantesl importadores1 consumidores y Estadol lo que en resumen podríamos denominar EDUCACIÓN DEL MERCADOS Una vez más se ha realizado un gran esfuerzo técnico y económico para poder situarnos al nivel adecuado en los foros internacionales y disponc mos de una infraestructura envidiable para algi nos y excesiva para otrosI pero que en todo caso por las razones que expondremos a continuación es absolutamente necesaria para la Industria y para la sociedad Española de cara a nuestro futuro y a nuestra plena incorporación a la I nielad EuropeaI Si bien es cierto que no ha sido España el único Estado Miembro de la CEE que ha tenido probk mas para el cumplimiento de los plazos fijados para la transposición de la mencionada Directiva a leyes Nacionales5 y que por ello ha sido nea rio posponer la fecha fijada inicialmente hasta el 31 de diciembre de 1995 ICD 927317CEEK lo to es que actualmente nos encontramos en una clara situación de desventaja con respecto a los Estatlos más avanzados1 ya cine tenemos una infraestructura preparada 1 pero carecemos de una reglamentación de transición para adaptarnos a los requerimientos del Mercado I nico de 19961 por razones cine son difíciles de entender para los profesionales y empresas que han participado en la creación de dicha infraestructura1 y que no se sabe explicar ni justificar a la Industria Española y a la sociedad en generaL que son en definitiva los grandes perjudicadosI CuandoescriboI perjudicara la industria esjx ñolan1 alguno pensarán que estoy equivocado y que realmente este retraso lo que supone es un aliviol pues de esta forma se pospone algo que puede ser un problema Ccon la esperanza de que este retraso sea indefinidos evitando así hacer nuevas inversiones y adaptaciones de sus produc tosI Esta forma de pensar tristemente hay cine decir que está muy extendida en España y digo triste mentc porque nos está haciendo daño a muchos niveles1 especialmente a la Industria de las Telecomunicaciones y de la Electrónica en genc rah que está sufriendo una de las crisis más impoi tantes de su historia1 fruto de la crisis generalizada que existe a nivel mundiuL pero que en nuestro caso se ve ampliada por los efectos de la adai ción al nuevo ípara nosotros I sistema Europeo1 y en este caso la CEM es un ejemplo de ellc I lay que transmitir adecuadamente a la Industria que la normativa se establece para ayudar a la sok ción eficaz de problemas y no como una traba I obstáculo o perjuicitL wEl fenómeno de la CEM no es más que un problema de campos electromagnéticos acoplamientos inducciones y radiaciones ampliamente estudiado y tratado en nuestras Universidades77 toe bit 84 OPINIONtEUROPA la crisis generalizada que existe a nivel mundial en nuestro caso se ve ampliada por los efectos de la adaptación al nuevo sistema Europeo Luis Fernando Martínez es Ingeniero de Teleconuiniccicióiic ha trabajado desde el año 1986 en los Cení ros de frD de AAIPMt SA SUCOINSA Y Fujitsu IsfiaínL SA en aclinh ilades de comttnicacfo nes e informáticas Actualmente es Director Técnico del CENTRO Dli TECNOLOGÍA Dli I AS COMUNlCAClONESt SA fCETIiCOXÜ La situación de la CEM en EspañaJ se complica enormemente con la transición que estamos sufriendo para la eliminación de barreras al comercio interior úniCC Esta nos está llevando a una evolución totalmente digitaL de un sistema reglamentado obligatorio a un sistema de certifih cación voluntai ioI sin un período de adaptación y entrenamiento y parece que olvidamos o no qi remos ver5 que los modelos que se quieren seguir actualmente en la CEEt ya vienen funcionando desde hace muchos años en otros países1 con otras culturas y tradícionesI y no podemos prete der sin más ni más1 de la noche a la mañana canv bian Mercadot Industria y ConsumidoresI Pero bueno1 no voy a continuar con el desarrollo de este punto da CERTIFICACIÓN voluntarias que por su importancia debe tener lugar en otro momentoJ ya que podría hacernos perder el obje tivo central del articulo que es la CEM Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver1 y en nuestro caso parece que no qi remos ver una vez más Bel lobo que viene Ya tenemos claros ejemplos de la enorme desventaja en que se encuentra nuestra Industria cuando queremos exportar productos a otros Estados de la CEE1 aunque aquí deberíamos decir7 quizás con un suave tono de ironía1 que posiblemente estos pioneros serán los afortunados de mañanal po que en base a usufrir11 directamente las regulackv nes y reglamentaciones comunitarias1 serán tan bién los primeros en estar preparados No puedo menos que rebelarme a tan espartano método de aprendizajeT y no debemos dejar de trabajan mientras nos lo permitan para que los esfuerzos realizados hasta la fecha se rentabilicen en ficio de la Industria Española1 y sirvan para trolar la libre importación de productos de mediocre calidad que están contaminando nues tro entorno medioambiental tradioeléctricamen te hablandoX al tiempo que generan una compe tencia desleal con la Industria profesional co fundiendo a los consumidoresI Ante una situación como la que se nos presen tat hay que tomar accionesI y aunque sólo sea por coherencia con la labor y esfuerzos realizados1 no quiero dejar el artículo en un tono de lamentación que sólo aportaría más mido al ya existente1 y por lo menos voy a apuntar algunas ideas para utratar que el lolxi no nos cornal lEs necesario y URGENTE que se clarifiquen de una vezJ las distintas competencias entre Ministerios1 y deje de peregrinar el borrador para la transposición de la DC 89X3367CEE1 sin olvidar aclarar también las competencias con respecto al control de la CEM en las distintas Autonoirm 2Dada la complejidad de la problemática de la CEM y su desconocimiento en amplios se res1 es preciso organizar desde la Administración una campaña de difusión y concienciación para dar a conocer la problc mática y alcance de la CEM a todos los nivelesi usuarios1 fabricante importadores5 e incluso a los responsables de la propia Administración 3Promocionar y subvencionar la realización de cursos de formación para los diseñadores1 ya que para controlar la CEM hay que hacerlo desde las etapas más tempranas del diseño1 y si me apuran un pocoI aún diría más1 debe contemplarse en todos sus aspectos desde las etapas de especificación y planificación hasta la instalación y explotación idealizar un control y seguimientoI real y eficaz de los prcxluctos en el mercadoI 5Utilizar desde la Administración para el desa rrollo de sus responsabilidades1 el enorme potencial y conocimiento de los expertos e infraestructuras que se han creadoI o lo que viene a ser igual5 no mantengamos museos tecnológicos para lucimiento de no se sabe qué o quién y rentabilicemos las infraestruc turas creadaSj utilizándolasI haciéndolas tra bajar en beneficio de la sociedadl con criterios de competencia técnica y competitividadl que es el auténtico reto de cara al Mercado Unioc óPotenciar el papel de las asociaciones de co sumidores y de usuarios en el control y segu miento de la calidad y seguridad de productos en el mercadoI 7Intensificar la promoción de la certificación voluntaria a través de organismos técnic mente competentes1 dando facilidades a los fabricantes y estimulándoles desde la propia Administración Cno olvidemos que su capac dad y potencial de compra es tan grande que puede y debe exigir unos requerimientos de calidad en las compraSj a través de certifte doSj muestreosI verificaciones de cumpli mientoJ etc X 8Ayudar a la Industria mediante subvenciones para acciones de formación específica para la certificación voluntaria y para la realización de ensayos de evaluación de cumplimiento con los requisitos básicos indicados en las DirectivasI En definitivaJ lo que se pide es que5 una vez que hemos hecho lo difícil y se ha dado un salto cualitativo y cuantitativo importante1 no podc mos pararnost las subvenciones fueron y son necesariast cumplieron de forma eficaz su fin para crear la infraestaictura necesaria1 pero ahora hay que aplicar criterios de RENTABILIDAD de toda la inversión y del esfuerzo realizadoJ en beneficio de nuestra Industrié
30 oct 2015
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Entrevista a Jesús Rivero Laguna. Presidente de la Fundación DINTEL
Entrevista Jesús Rivero Laguna Presidente de la Fundación DINTEL “El COIT debería esforzarse porque el colectivo de telecos esté aun más y mejor posicionado en el mundo global de las TI” Además de poseer distintos títulos universitarios, Jesús es autor de varios libros y cientos de artículos, conferenciante habitual en España e Iberoamérica, donde organiza y preside diferentes Congresos Internacionales todos los años. Asimismo, es editor de la revista , editada por la Fundación DINTEL, para las AA.PP. y el sector de la Auditoría y Seguridad de la Información y las TIC. Socio de Honor de la Asociación de Doctores, Licenciados e Ingenieros en Informática y Socio de Honor de ASTIC (Asociación Profesional del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la Administración del Estado), ha recibido otros premios y reconocimientos como el de Socio de Honor de AFSMI (Association of Field Service Managers), Capítulo Español de la Asociación Internacional de Directores de Servicios, y el Premio AIPET de Periodismo Técnico, otorgado por la Asociación Iberoamericana de Periodistas Especializados y Técnicos. Es, también, Premio Nacional Fin de Carrera como Ingeniero de Telecomunicación y Premio Antonio Mora del Instituto de la Ingeniería de España. Eres Dr. Ingeniero de Telecomunicación (Ingeniero, 1974; Doctor, 1977), Físico (Especialidad en Cálculo Automático, 1976) y Doctorado en Tecnologías de la Información (Suficiencia Investigadora, 2000). ¿Cómo es que te ha dado por estudiar todas estas carreras, una tras otra? ¿Por qué elegiste Telecos, entre tantas ingenierías? Verás, con el paso del tiempo, lo que ahora valoro más, es mi título de ingeniero, exclusivamente y a secas. De hecho, el grado de doctor es más académico y de índole universitaria, que profesional, imprescindible desde luego en el ámbito universitario pero más irrelevante en el profesional, bien entendido que en Iberoamérica sí que es una auténtica distinción, como así me consta, incluso en los contextos gubernamentales en los que me he movido en aquellos países. El encadenamiento de carreras, como tú dices (ingeniero, físico, doctor ingeniero, etc.), más bien titulaciones universitarias, responde a lo que en aquel entonces era mi estrategia de posicionamiento profesional para poder ganar una cátedra, que era a lo que aspirábamos algunos compañeros en la Escuela. Yo aposté entonces, por la especialización en lo que con el paso de los tiempos se ha convertido en la ingeniería informática: no olvides que cuando yo estudiaba la carrera de teleco (años setenta) solo había una asignatura en este área de conocimiento, que era “ordenadores”, y para colmo se cursaba en 5º (Plan 64). En cuanto a por qué elegí estudiar Teleco, te lo cuento encantado, como homenaje póstumo a mi padre, un simple funcionario de telégrafos que para sacar adelante a su familia (sitúate en la época del “Cuéntame”), hacía chapuzas como electricista todas las tardes, incluidos sábados por la tarde y domingos por la mañana (estos días le acompañaba yo como aprendiz). Él me enseñó desde los fundamentos de la electricidad, hasta el concepto de ingeniero (un señor que, según mi padre, era el jefe del jefe del jefe… de su jefe, que le explicaba cómo tenían que reparar las averías a los demás cuando nadie sabía cómo hacerlo y además hacía proyectos de tendidos de líneas en su despacho), sin olvidar que me inculcó una ambición sana pero sin límite de escalar profesionalmente a base de sumergirse en aquellos nuevos campos que entreabren las nuevas tecnologías. Esa inquietud por la tecnología y ese uso del ingenio, con tesón y sin desánimo, estructurado con unos estudios universitarios, es sencillamente lo que he practicado durante toda mi vida, aunque le demos otros nombres y denominaciones más o menos sofisticadas, como las TIC. Hay compañeros que te conocen, pero muchos otros, más jóvenes, que no. ¿Quién es Jesús Rivero? Un ingeniero de telecomunicación, que se siente orgulloso de serlo y que lleva la profesión en su corazón, aunque su cerebro es el de un ingeniero TI porque su vida profesional se desarrolla más en el entorno de la ingeniería informática. Dicho esto, y puesto que el ser humano no debería disociar corazón y cerebro, me “Esa inquietud por la tecnología y ese uso del ingenio, con tesón y sin desánimo, estructurado con unos estudios universitarios, es lo que he practicado durante toda mi vida” “El COIT debería esforzarse porque el colectivo de telecos esté aun más y mejor posicionado en el mundo global de las TI, sin restricciones de muletillas “C” que las conviertan en TIC” atrevo a concluir la respuesta a esta primera pregunta con una antigua demanda a los rectores de nuestro Colegio: el COIT debería esforzarse porque el colectivo de telecos esté aun más y mejor posicionado en el mundo global de las TI, sin restricciones de muletillas “C” que las conviertan en TIC, máxime cuando los informáticos no tienen una ley de atribuciones profesionales que regule y defina inequívocamente sus competencias. Es muy delicado lo que acabo de decir, cuando no se me pide este posicionamiento, pero lo asumo: mejor sería caminar juntos por un mismo camino, bien señalizado. Te percibo reivindicativo, y por otra parte lo dicho parece que entraría en contradicción con tu trayectoria profesional de los últimos años: Director de la Secretaría Técnica de ALI, Catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos, etc. Precisamente es en estas experiencias profesionales que radica la autoridad con que puedo hacer las afirmaciones anteriores. Pero dicho esto, te garantizo que mi actitud es lo contraria a reivindicativa y sí conciliadora, sin que con ello quiera dejar de empujar a nuestro colectivo de telecos para que sigan conquistando parcelas que hoy por hoy son tierra de nadie. Efectivamente, durante casi toda la década de los noventa, fui el Director de la Secretaría Técnica de la Asociación de Doctores, Licenciados e Ingenieros en Informática –hoy en día con un nombre ligeramente diferente– y, como tal, redacté el documento que sirvió de base para la consecución de los primeros Colegios Profesionales Autonómicos de Ingenieros en Informática; conseguí, para ellos, la primera convalidación automática de las titulaciones de Licenciado en Informática por la de Ingeniero en Informática, reconocidas por ley como homologables; edité durante años su revista profesional, “BASE”, etc. De hecho, por toda esta actividad, se me concedió en aquella época la insignia de oro y brillantes de la Asociación y el reconocimiento como Socio de Honor. Y sí, es cierto que desde 1986 soy Catedrático del área de conocimiento de Lenguajes y Sistemas Informáticos en el Departamento de Organización y Estructura de la Información de la Universidad Politécnica de Madrid; eso sí, a tiempo parcial, desde hace casi 20 años. Pero todas estas actividades profesionales, lo que corroboran es la capacidad de nuestro colectivo para penetrar en áreas de conocimiento no específicas de la ingeniería de telecomunicación en sus orígenes. Igual podría citar mi especialización y actividad en el ejercicio libre de la profesión, como Ingeniero de Telecomunicación, orientada a la realización de dictámenes, peritajes y arbitrajes informáticos en todos los ámbitos judiciales, incluida la Audiencia Nacional y los Tribunales Contencioso- Administrativos. Es cierto, me consta que has visado gran número de peritajes en el Colegio y que, de hecho, has impartido cursos al respecto y creado una Asociación Profesional de Peritos. También, tengo entendido que has participado en diferentes proyectos universitarios en el entorno informático. Como te decía hace un momento, llevo haciendo peritajes más de 20 años, si bien es verdad que últimamente solo acepto grandes casos y, habitualmente, del mundo de las TI. Esta experiencia acumulada es la que motivó el diseño e impartición de un programa de formación de peritos, especializado en el ámbito de la ingeniería informática, que culminó con la creación de SESPES (Sociedad Española de Peritos Judiciales – Profesionales en Tecnologías de la Información) de la que fui fundador y Presidente, nada más constituir la Fundación DINTEL, bajo cuyo amparo nació. En lo que respecta a otros proyectos universitarios, también en el entorno informático, me siento efectivamente muy satisfecho de los realizados para diferentes Universidades Privadas. Entrevista con Jesús Rivero Laguna Por ejemplo, la actual Universidad Europea de Madrid (entonces CEES), contrató mis servicios profesionales en 1993 y 1994, para definir, desarrollar y conseguir la oportuna autorización ministerial conducente a poder impartir por su Institución las tres titulaciones universitarias oficiales de ingeniería e ingeniería técnica informática. En consecuencia, fui entonces Decano del Área de Informática y Ciencias de la Computación y, terminé mi colaboración en aquella universidad privada como Vicedirector Académico (equivalente a Vicerrector). Mucho más recientemente, el año pasado, hice para esta Universidad Europea de Madrid, desde Fundación DINTEL, el proyecto técnico del Master Oficial en Seguridad de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones cuya titulación universitaria oficial concedió formalmente la Comunidad de Madrid. En otros ámbitos, con la Universidad Antonio de Nebrija, fui durante años el External Examinor en España de la Wales University, para la doble titulación en ingeniería informática. En conclusión: creo que hay vida más allá de las comunicaciones, para los ingenieros de telecomunicación. Ha salido ya varias veces la Fundación DINTEL, de la que eres su fundador, y desde su constitución hace ahora diez años, el presidente ejecutivo de su Patronato. ¿Qué es y qué hace DINTEL? Sin duda, DINTEL es el resumen y culminación de mi proyecto personal de vida profesional, en el que sólo tengo una obsesiónaspiración: que me sobreviva, con éxito creciente y servicio indiscutible a la Sociedad y los Profesionales de las Tecnologías de la Información, independientemente de cuál sea su titulación universitaria, siempre y cuando desarrollen su actividad a un nivel superior de ingeniería. DINTEL, es el acrónimo de Difusión de las Ingenierías Informática y de Telecomunicación. Conceptualmente, en sus orígenes, pretendía girar en torno a la convergencia de ambas tecnologías y, como tal, así lo expuso durante su conferencia inaugural en la Jornada de Presentación Social de DINTEL, presidida por S.A.R. D. Carlos de Borbón, el entonces Presidente de la CMT, José Mª. Vázquez Quintana. En todo caso, la difusión se materializa en un permanente networking, o capacidad de relación personal entre los profesionales TI, con las tecnologías IT como excusa e hilo conductor. Algo de lo que me siento orgulloso, es que después de 10 años (fundé DINTEL en 1998), queda constatado que aquel proyecto tenía fundamento y que es viable, ya que se automantiene con sus propias actividades: el BOE del 2 de marzo de 1999, ya reconocía nuestras actividades como “de interés general”.“Todas estas actividades profesionales, lo que corroboran es la capacidad de nuestro colectivo para penetrar en áreas de conocimiento no específicas de la ingeniería de telecomunicación en sus orígenes” Entrevista con Jesús Rivero Laguna Y, subrayo lo de automantenerse –económicamente, por supuesto–, porque si bien el capital fundacional original lo puse única e íntegramente yo, desde hace años estamos creciendo muy significativamente en la cifra de facturación y como es lógico en el portafolio de productos. Hablas de DINTEL en unos términos muy gerenciales. ¿No es DINTEL, una fundación? Cierto. Pero esta es la clave, en mi modesta opinión, del éxito de esta fundación tecnológica. El hecho de ser una fundación, lo que implica es que operamos sin ánimo de lucro; ahí están nuestras cuentas anuales, aprobadas por el Patronato y depositadas ante el Protectorado de Fundaciones. Pero a mi, me gusta añadir inmediatamente: sin ánimo de lucro, pero también sin ánimo de pérdida. Sólo queda pues, una salida: gestionar DINTEL con agresividad (¿por qué no?) comercial y empresarial, de otro modo, no habría sobrevivido. La ventaja: no hay unos accionistas al final del ciclo, esperando el retorno de la inversión económica en DINTEL, porque a ninguno de los Patronos-fundadores, pedí, ni quise que aportaran, cantidad económica alguna en la constitución. El subproducto competitivo: el margen bruto de la explotación de la actividad DINTEL, automáticamente se reinvierte, íntegramente además, en su mayor crecimiento y consolidación. Gestionando los recursos de DINTEL con este modelo de negocio, podemos además generar más y nuevos Productos (alguno también con beneficio cero y otros, hasta patrocinados en su totalidad). Por otra parte, y así se lo he dicho a todo el equipo humano de DINTEL en el kick-off de 2008, me preocupa sobremanera su motivación y la posibilidad de que hagan en nuestra fundación una carrera profesional, no exenta de compensaciones económicas por cumplimiento de objetivos (no sólo comerciales, sino también tecnológicos). Me viene a la mente en este momento otro elemento diferenciador. Independientemente de los departamentos técnicos y de servicios, que dependen de la Dirección General, he dotado a DINTEL –con la aprobación del Patronato– de una Oficina de Presidencia que depende directamente de mí, como Presidente Ejecutivo. Esta Oficina, además de ser staff del Presidente para las labores de asesoría y consultoría al más alto nivel, tiene una doble función de I+D+i; de hecho, he creado un Departamento de Prospectiva y Estrategia, con una Directora de Desarrollo de Negocio y un Director de Estrategia... e Inteligencia de Negocio. Lo dicho, una fundación sin complejos en cuanto a su modelo de gestión, con ideas muy claras sobre la competitividad y sus recursos propios y fortalezas. Pero, ¿cuáles son esos productos DINTEL a los que te referías hace un momento? La organización productiva de DINTEL, y efectivamente te hablo de ello sin complejos, está estructurada en cuatro divisiones operativas: eventos, formación, medios de comunicación y “DINTEL networking Travel”, al frente de cada una de las cuales hay un director general que reporta a la Dirección General de DINTEL, existiendo en todo caso una estructura matricial de trabajo y responsabilidad, que se coordina mediante el Consejo General, integrado en la Oficina de Presidencia. Información completa y actualizada de todas nuestras actividades, con su calendario, se puede encontrar en www.dintel.org. Analizando tu CV parece como si el número 2 marcase de algún modo tu vida: dos títulos universitarios, dos doctorados, dos cátedras, dos hijas, dos matrimonios, ... Pues mira ahora que lo dices, es cierto, hasta nací el día 2 (de diciembre); pero más que marcar, puede ser como te decía “DINTEL es el resumen y culminación de mi proyecto personal de vida profesional, en el que sólo tengo una obsesiónaspiración: que me sobreviva, con éxito creciente y servicio indiscutible a la Sociedad y los “Profesionales” de las Tecnologías de la Información” antes, que me persiga el número 2. Ahora bien, te diré que no me importa: el número 2 significa la armonía, para los Presocráticos, y también fue utilizado en términos similares por la Escuela Pitagórica. Este concepto de armonía y equilibrio, me atrae sobremanera. En cualquier caso, como ingeniero le encuentro aun más valores a este guarismo: va asociado con lo digital que, sin duda, es en gran medida la identificación de nuestra profesión. También, lleva implícito el backup, con cuanto ello implica de seguridad, que siempre me obsesiona y ocupa, porque es fundamental consolidar para seguir avanzando: una caída, sin red, puede hacernos perder lo conseguido. Finalmente, te diré que sí, los números y su mundo cabalístico siempre me han atraído. Quizás sea deformación profesional. Por ejemplo, tú sabes que mi segundo matrimonio tuvo lugar el 7 del 7 del 2007, a las 7 y 7 de la tarde. Permíteme una pregunta personal: empecé preguntándote quién era Jesús Rivero. Me definiste al profesional, pero ¿quién es Jesús? Está bien: me gusta tu pregunta. Jesús, es Jesús Rivero; con ello te quiero decir que la persona es indisociable del profesional. En mi vida personal también soy el ingeniero, que afronta como tal cuanto se cruza en su camino. Ahora bien, soy un ingeniero que se califica y empeña en ser humanista y generalista; es decir, no concibo la tecnología como un fin sino como un medio, dentro de un mundo que la necesita y en donde todo está interrelacionado. Por ejemplo, si hojeas nuestra Revista , observarás que mi sección fija es “EPICUREANDO”..., esto es, la visión humanista de un ingeniero en torno a los placeres de la vida. De algún modo, pesa mucho en mí, según te decía, el enfoque sistémico de la vida, a la que me gusta analizar con un “macroscopio”. No en vano, mis raíces: como profesor universitario, se encuentran en los sistemas (de telecomunicación, 1974); como responsable de cátedra, en la ETS de Ingenieros de Telecomunicación, se encuentran en los sistemas (telefónicos, 1980); como actual catedrático, se encuentran en los sistemas (informáticos, 1986); etc. Lo que la vida me está demostrando, en cualquier caso, es que resulta imprescindible sentirte identificado con cuanto haces para poderla vivir. Yo, por eso, digo que no trabajo... ¡disfruto!, con aquello que hago en DINTEL a diario, para vivir yo (y empiezo por mí), mi familia y todas la que dependen de mi propia actividad profesional (éxitos y fracasos incluidos).“No concibo la tecnología como un fin sino como un medio, dentro de un mundo que la necesita y en donde todo está interrelacionado” ¿Dónde empieza y acaba el trabajo? En la propia mente de cada cual. No importa la hora ni el día de la semana, cuando lo que haces es creativo. Te sientes joven, no acusas la edad. Pero con ello no quiero decir que haya que prescindir del método en el trabajo. No te oculto que esta filosofía de vida conlleva riesgos importantes en lo personal, y que probablemente no sea viable a cualquier edad de la vida. Por eso, continuamente me gusta escaparme de mí mismo para reunirme sólo conmigo mismo... fuera del día a día. Así, adoro los viajes, en especial a lugares recónditos (desde Laponia a Tierra de Fuego), las escapadas a mi finca, los paseos a primera hora de la mañana; éstas son mis píldoras de estabilidad emocional, absolutamente imprescindibles para recargar mis baterías procurando que el bosque no me impida ver los árboles. A veces digo que mis baterías son de energía solar: me encanta recargarme con la luz y el sol, me ciega de placer la visión del mar, un amanecer o una puesta de sol, y en general los espacios abiertos. Para terminar: ¿cómo sintetizarías tu filosofía de vida? Muy sencillo, con el nombre que le he puesto a mi finca de recreo: ALAS y RAÍCES. Sí, alas para superar obstáculos y hacer volar ilusiones. Y, raíces para realimentar recuerdos y mantener tradiciones. Esta es la leyenda como sabes, que tiene el escudo de familia que me he diseñado y que se encuentra en la puerta de entrada de la finca. Pero permíteme por favor, también para terminar yo, un atrevido colofón, en línea con mi primera respuesta: nuestra profesión de ingenieros de telecomunicación también necesita de alas y raíces. Así, alas para superar los obstáculos de las nuevas titulaciones universitarias y hacer volar nuestras atribuciones profesionales. Y, raíces para mantener antiguas competencias y realimentar las derivadas de nuevas áreas de conocimiento próximas. Nuestro Colegio tiene mucho que aportar en este contexto, liderando y modulando posturas, y no le falta coraje ni experiencia a las actuales Juntas de Gobierno para esta misión. Ahora bien, la voz de todos los ingenieros de telecomunicación, incluso la de los no colegiados, debe amplificarse en la misma banda de frecuencias y con una portadora común. Lo demás, supondrá dividir la potencia de la señal. En fin, te ruego que traslades al Colegio mi agradecimiento por poder exponer estas ideas que, ojalá, sirvan a otros compañeros, y en general para extender los límites de nuestra profesión, sin miedo a las fronteras difusas. Te garantizo que me siento muy honrado por esta entrevista. Entrevista con Jesús Rivero Laguna “Nuestro Colegio tiene mucho que aportar, liderando y modulando posturas, y no le falta coraje ni experiencia a las actuales Juntas de Gobierno para esta misión”
30 oct 2015
Artículo BIT
Director ETSIT Madrid
Entrevista Guillermo Cisneros Pérez Director ETSIT Madrid “Telecomunicación es una marca y esa marca hay que cuidarla” Guillermo Cisneros ha sido estudiante, profesor, investigador y Director de la Escuela de Telecomunicación de Madrid. Su orientación a las tareas de gestión (que arranca en la coordinación de Proyectos de Investigación europeos y culmina con la dirección de la Escuela) no ocultan a un ingeniero apasionado por las telecomunicaciones y por la docencia. Guillermo Cisneros parece empeñado, más que en ninguna otra cosa, en mantener la excelencia en la formación a los futuros ingenieros, una excelencia que pasa por integrar a la empresa en el tejido formativo de la Escuela. Hemos charlado con él para hacer un repaso a su trayectoria profesional y consultarle sobre el día a día de la Escuela: el proceso de Bolonia, la investigación, las becas Erasmus, las dobles titulaciones, nuevas asignaturas... bit 168 ABR.-MAY. 2008 18 bit 168 ABR.-MAY. 2008 Obtuviste el título de Ingeniero de Telecomunicación en 1983 y el título de Doctor en 1986 (“Cum laude” y Premio Extraordinario de Doctorado), ambos por la UPM. Cuéntanos algo de tu experiencia como estudiante. La elección de la carrera depende de muchísimas variables. A mí me empezó a atraer la palabra Telecomunicación porque hubo un profesor de Física en sexto de bachillerato que me explicó muy bien la física y era Teleco. Ahí empecé a planteármelo. Luego, el venir a esta Escuela en aquel momento era una cuestión natural, dado que era la escuela de Madrid. Y los años aquí, en aquella época quizá tenían otro tinte del que tienen ahora. Yo recuerdo los tablones de anuncios con notas bajas y recuerdo que decíamos: “ese con 0,6 debe saber mucho”, porque la mayoría eran 0,1. Había una cierta dosis de ver que había que trabajar para superar la carrera. Recuerdo que el estreno aquí fue tremendo. El primer examen fue de Física, con un catedrático nuevo que se estrenaba ese año. Entrábamos seiscientos y pico estudiantes en primer curso y nos pusieron un examen que aprobamos solamente media docena. Pero luego ves que vas progresando, que poco a poco las cosas te gustan más, te van llamando la atención, vas eligiendo asignaturas... Me atraía cacharrear con la electrónica cuando entré., Hice mi carrera en la especialidad de radio, luego pasé rápidamente a hacer cosas de software y, quizás prematuramente, pasé a dedicarme a la gestión, primero en la empresa y, cuando volví a tiempo completo, aquí en la Escuela en la dirección de proyectos en consorcios de empresas, fundamentalmente europeos. Quizá por la influencia de ese profesor de física del que hablabas, elegiste en tu etapa inicial el Laboratorio de Física y fuiste profesor del mismo Departamento hasta 1987. No fue por ello, sino porque mi hoy amigo y compañero de la Escuela Pedro Sánchez, que entonces era mi profesor en la Escuela, ofrecía ser monitores del laboratorio de física a estudiantes que reunían unas determinadas características. Así que empezamos a hacer unas prácticas en un grupo especial del que iban saliendo los monitores de laboratorio. Fue una etapa en la que aprendí muchísimo. Recuerdo mi primera clase como profesor de Laboratorio de Física, es una de esas cosas de las que uno no se olvida nunca, entraron los alumnos, se quedaron en silencio y yo me vi delante de veinte alumnos con esa sensación de que si no hablaba yo, allí no hablaba nadie ni se comenzaba la clase, y el impacto fue tremendo, hasta que abrí la boca y empecé a hablar. Ese día no se me olvidará nunca, la primera clase que di. En 1987 pasaste a dar Teoría de la Señal y Comunicaciones. Cuando uno acaba la carrera ¿hay muchos que se plantean quedarse en la universidad como docentes? ¿Por qué? Depende de la coyuntura del mercado de trabajo, de la empleabilidad de los titulados en cada momento. Es cierto que en esta Escuela prácticamente no ha habido paro en la salida de los estudiantes, pero sí etapas en las que se cobra más o menos al salir al mercado laboral. Al mismo tiempo hay otros elementos que influyen en esta decisión: bit bit bit uno es la posibilidad de ejercer la carrera docente o investigadora en función de la oferta de plazas. En aquel momento yo no me lo planteé, pero tuve la suerte de que justo cuando iba a leer el Proyecto Fin de Carrera, salió una plaza de profesor en el Departamento de Física, así que eché los papeles y me seleccionaron entre varios candidatos. Aquello era una plaza a tiempo parcial y supuso para mí una experiencia importante. Recuerdo que daba cinco horas de clase a la semana y yo me lo pasaba estupendamente. Luego, muy pronto, en 2002 te nombran Catedrático y además Subdirector de Investigación y Doctorado. ¿Cómo se está desarrollando la investigación en la Escuela? La Escuela en el tema de Investigación es una maquinaria que funciona por sí sola. Yo creo que aquello que funciona hay que dejarlo andar y lo único que hay que hacer, de vez en cuando, es orientar en el sentido de marcar ciertas cuestiones que ves que pueden ser clave en el futuro, asesorar a la gente en función de tu experiencia. En lo que sí hemos hecho un esfuerzo tremendo, y yo creo que se ha conseguido, es en que esta Escuela tuviera representación en todas las plataformas tecnológicas europeas que han ido surgiendo desde el final del VI Programa Marco de la Unión Europea y en el VII Programa Marco. Rápidamente identificamos aquellas que no contaban con representación de la Escuela y hemos conseguido estar hoy en los comités de dirección y presidencia de esas plataformas, de forma que somos coautores de las agendas estratégicas de investigación de los programas europeos. Y es que además en la Escuela tenemos la suerte de contar con personas internacionalmente reconocidas en muy diversos ámbitos. Telecomunicación es una palabra muy amplia, que abarca muy diferentes cosas, y que está abierta para abarcar muchas más. Yo creo que fue un acierto muy grande utilizar esta palabra y en singular, porque significa cosas muy variadas que puestas juntas y orientadas con un determinado espíritu, producen una fuerza tremenda, que es lo que es esta Escuela. ¿Qué proyectos están en marcha y con qué ayuda se cuenta? La Escuela puede presumir de tener un panel en la puerta donde hay del orden de 500 empresas con contratos habituales con los distintos grupos de la Escuela. Esta Escuela está obteniendo unos retornos por proyectos de investigación en el entorno de los 20-25 millones de euros anuales, de los cuales el 50% corresponde aproximadamente a proyectos europeos, que en muchos casos se coordinan desde aquí. Hacemos también una labor de inserción de la PYME en los circuitos de programas de I+D de la Comisión Europea. Hay luego un porcentaje próximo al 40% que son proyectos desarrollados sobre la base de contratos de I+D+i con empresas del sector y el resto es investigación más de tipo básico. En su justa medida, es necesario mantener esta parcela de investigación básica porque es una cuestión más a largo plazo. En ese caso la labor que hacemos es de servir de elemento de inercia en la investigación. La empresa mira más el corto y el medio plazo para conseguir productos y servicios con rentabilidad inmediata y, aunque nosotros como profesionales que salimos de las aulas tenemos que mirar eso y formar a nuestros alumnos en eso, no olvidamos que nuestros estudiantes tienen que formarse también para poder aprender constantemente, lo que exige prepararles adecuadamente para que sepan también moverse profesionalmente en el largo plazo. La inercia en investigación supone ligar el medio plazo y el largo plazo. Y eso se refleja en la docencia, porque, en nuestra profesión, hay que tener en cuenta que los conocimientos especializados necesarios para un estudiante cuando salga de la Escuela, todavía no existen cuando entra en nuestras aulas, y esos conocimientos quedarán obsoletos en menos de un par de años, con lo que su formación como Ingenieros de Telecomunicación debe permitirles estar permanentemente preparados para crear y aprender conocimientos. Te nombran Director de la Escuela en 2004 por sufragio universal. La gestión bit bit bit bit 168 ABR.-MAY. 2008 19 “Telecomunicación es una palabra muy amplia, que abarca muy diferentes cosas, y que está abierta para abarcar muchas más. Yo creo que fue un acierto muy grande utilizar esta palabra y en singular, porque significa cosas muy variadas que puestas juntas y orientadas con un determinado espíritu, producen una fuerza tremenda, que es lo que es esta Escuela” 20 bit 168 ABR.-MAY. 2008 debe ser muy diferente a lo que es la enseñanza ¿sigues dando clase? Cuando asumiste ese cargo ¿qué objetivos te planteaste? Yo sigo dando algunas clases en lo que me permite la dedicación a la Dirección de la Escuela, me lo paso bien dando clase. A mí me había tocado pasar a la dirección de proyectos muy prematuramente, a la edad de 30 años ya me tocó dirigir proyectos relativamente grandes. Por ejemplo, en el plano europeo (donde más me he movido) he llegado a dirigir un proyecto de 18 millones de euros, con lo que eso implica en número de partners (15 o 16) que tiran hacia donde cada uno le interesa pero que se mueven con un objetivo común, que es el objetivo del proyecto. A la hora de llegar la dirección de la Escuela, yo me lo he planteado como un proyecto, apasionante, con objetivos distintos, pero un proyecto al fin y al cabo, con un plazo para realizarse. Y en este caso nos encontramos con una realidad heterogénea que es esta Escuela que requería de esa experiencia. Y en ese momento me planteé un modelo de gobierno a través de los departamentos. Lo tuve muy claro desde el principio. Me reúno casi todas las semanas con los directores de departamento, de manera que constituyen mi comisión asesora para todas las decisiones que se adoptan en la Escuela. En relación con la dedicación, es una dedicación muy grande, tenemos que estar agradecidos a la propia familia, que tiene una paciencia impresionante, y también al profesorado y al personal de administración y servicios de la Escuela, que son excepcionales. De todos ellos he obtenido siempre colaboración, y ellos saben que mi concepto de colaboración incluye que me expresen siempre con total franqueza sus opiniones libremente, y no que me den siempre la razón. Esto también lo han venido haciendo los estudiantes, fundamentalmente pero no únicamente sus representantes y las asociaciones, por lo que a todos debemos estar agradecidos de su contribución al proyecto común. Existe una gran proliferación de Escuelas en España ¿Cómo lo ves? ¿Qué va a pasar ahora que el número de alumnos baja? ¿Habrá que bajar la nota de corte para conseguir llenar las clases? Sí, hay más de treinta Escuelas ahora mismo. Nosotros no tenemos ese problema de los alumnos en baja. Al contrario, hemos detenido la bajada, y aumentado la demanda de estudiar Telecomunicación en esta Escuela a lo largo de estos casi cuatro años con un intenso trabajo de este equipo directivo, con lo que el efecto es que la nota de corte ha repuntado hacia arriba. Pero lo de la nota de corte habría que aclararlo, pues no se pide nota para entrar en la Escuela, se ofertan un número de plazas determinado y la nota del último que entra es la que marca la nota de corte. Si se ofertan 300 plazas y el número 300 tiene una nota “x”, esa nota es la que se publica como nota de corte. bit “Nuestros estudiantes tienen que formarse para poder aprender constantemente, lo que exige prepararles adecuadamente para que sepan también moverse profesionalmente en el largo plazo” Así, las Escuelas en que la oferta de plazas es superior a la demanda la nota de corte es 5,0. En el curso académico 2001-2002 la demanda se redujo a la mitad en toda España, pero así como otras Escuelas se quedaron en nota de corte 5, aquí nunca hemos llegado a tener mayor oferta que demanda, siempre hemos cubierto las plazas. Estamos realizando una labor de dar a conocer lo que significa la Ingeniería de Telecomunicación y lo que se puede ofrecer en esta Escuela al estudiante, como es la presencia del tejido empresarial formando parte del tejido formativo e innovador de esta Escuela, a lo cual le hemos dado mucha importancia y difusión. Esto ha sido una de las claves para que los estudiantes potenciales consolidaran su matrícula en esta Escuela. ¿Y qué diferencia ves entre estudiar en una universidad pública o privada? En muchas privadas se dan dobles titulaciones: ¿eso es un factor competitivo? Yo lo que puedo decir es lo que significa esta Escuela, que tiene en toda su historia más de 13.000 ingenieros de Telecomunicación egresados. Nosotros ofrecemos experiencia y además tenemos un equipo docente que está imbuido de esa cultura de relación con la empresa, tenemos experiencia de distintos planes de estudios y una intensa actividad de I+D+i que desplegamos con presencia nacional e internacional. Todas esas cosas la sociedad las percibe y cada uno hace su elección libremente. Las cifras positivas de esta Escuela son evidentes. Con los mencionados retornos de investigación de 20-25 M⇔, estamos ahora mismo en una inversión por estudiante/año de 18.000 euros, al nivel de la primera división europea de Escuelas de Telecomunicación, que es donde debemos mirarnos. ¿Y cómo ves la oferta de titulaciones mixtas que se está dando en algunas Escuelas privadas? ¿Lo consideras un factor competitivo? En relación con las titulaciones mixtas yo pienso que cuando haces una cosa hay que hacerla con cuidado, midiendo las consecuencias que esa reforma pueda tener. Telecomunicación es una marca y esa marca hay que cuidarla. Ahora estamos asistiendo a una apertura posible a carreras mixtas en muchos sitios.¿Cómo va a caber la troncalidad de una carrera y de otra en un tiempo de formación que comprende el mismo número de años? Si a mí me interesa Telecomunicación y Derecho, primero haría Ingeniería de Telecomunicación y después Derecho. Creo que cada uno debe dedicarse a lo que entiende y a lo que mejor hace en la vida. Dedicándose a lo que mejor hace será el número uno, pero si se dedica a medias tintas no será el número uno ni en lo uno ni en lo otro. Es una apuesta que venimos haciendo desde la investigación también. Con esto, no quiero decir que esté cerrando ninguna puerta cara a los nuevos planes de estudio, sino simplemente que lo que se haga hay que hacerlo con mucho cuidado. La ingeniería requiere una formación y un trabajo y ese trabajo requiere un tiempo y un reposo de esos conceptos. Porque al final el ingeniero lo que tiene que hacer es resolver problemas con esos conocimientos o con los conocimientos que tenga que generar para resolver esos problemas. Tiene que tener una situación mental que no se consigue en dos días y menos haciendo mezclas buscando simplemente marketing oportunista. Estamos viendo que las empresas están distinguiendo ya a un ingeniero en función de dónde ha acabado los estudios. Sí, hay anuncios en el periódico pidiendo a estudiantes que hayan cursado en tal o cual centro. Y también sabemos que a estudiantes que han salido de un determinado centro se les ofrece un salario distinto. De ahí la importancia de que la empresa forme parte del tejido educativo de la Escuela. Es una de las máximas que yo defiendo por activa y por pasiva. El estudiante de aquí es un todo terreno porque está preparado para aprender. Cada día las tecnologías van más deprisa y requieren una capacidad de reciclaje más rápido; eso es algo que valoran mucho las empresas. bit bit bit bit 168 ABR.-MAY. 2008 21 “Los estudiantes llegan con un 21% de los contenidos que había con la EGB y el BUP. Esta variable es mucho más importante que la nota de corte” Respecto a lo que comentabas, si entran alumnos con una nota de corte inferior, su conocimiento es inferior y esto tiene que influir en la calidad de los alumnos ¿no? No hay que llegar a conclusiones rápidas sin analizar completamente la cuestión. Los estudiantes de nuevo ingreso están sujetos a un proceso que no es solamente la nota de corte, que sólo es una de las variables. Es un proceso sociológico en que la educación previa recibida en el colegio es menor (son datos contrastados). La entrada de la LOGSE supuso una reducción del 30% de los contenidos básicos fundamentales en asignaturas como matemáticas y física y la forma en que la Ley dice que hay que dar los conocimientos en los colegios hace que en muchos casos los temarios sólo se cubran en un 30% de sus contenidos. Esto nos dice que los estudiantes llegan con un 21% de los contenidos que había con la EGB y el BUP. Esta variable es mucho más importante que la nota de corte. Los alumnos tienen unas carencias importantes que requieren una adaptación. Y, además, son distintos en su manera de atacar las materias. Los estudiantes han evolucionado sociológicamente igual que Internet. Nuestros estudiantes son perfectas esponjas de captación de conocimiento de forma no secuencial. Y si se les da un libro se sienten ante un ladrillo, por lo que hemos tenido que desarrollar métodos nuevos para trabajar con ellos procurando que los conocimientos de las asignaturas les lleguen de la forma en que sociológicamente vienen preparados para captarlos. Hay más aspectos sociológicos que influyen en la forma en que los alumnos ven sus propias vidas, pero nada tienen que ver con su calidad. Tengo entendido que hay muchos abandonos a mitad de la carrera ¿no soportan los alumnos el esfuerzo que se les pide? Respecto a la tasa de abandono me resisto a decir que haya habido cambios reales. Lo que ocurre es que el estudiante actual autolimita su matrícula y tarda algo más en salir de la carrera. Las cifras no son alarmantes como en otras carreras cortas. Ha subido un poco la media de terminación. Antes estaba en 5,7 sin Proyecto Fin de Carrera y ahora estamos en algo más de 6. No estamos en cifras alarmantes. Has mencionado el proceso de Bolonia. Coméntanos exactamente qué significa el proceso de Bolonia y qué hace la universidad para adaptarse a él. Cuando entré como director de la Escuela, este era uno de los grandes proyectos que íbamos a tener que abordar. Sin embargo, pasados los cuatro años de la última legislatura en España todavía no hay un marco legal terminado por el Ministerio. No estamos igual que al principio, pero la ecuación no se ha resuelto. Lo que sí hemos hecho es trabajar muy duro, lo que ha permitido ayudar a que salieran unas cosas y a que no salieran otras que no debían salir. De lo que me alegro es de que se ha generado una cohesión tremenda, sin parangón histórico, no sólo entre todas las Escuelas que imparten Ingeniería de Telecomunicación en España, sino también con el resto de las ingenierías. Y desde esta Escuela hemos tenido muchísimo que ver para que todo esto fuera posible. bit bit bit 22 bit 168 ABR.-MAY. 2008 ¿Pero qué significa exactamente esa reforma? Bolonia, Berlín, París, Salamanca, Lisboa... La verdad es que con tanto como se ha hablado, tan pocas cosas como realmente dice la Declaración de Bolonia (a pesar de todas las que se le han atribuido que dice y que realmente no dice), todavía no se ha terminado de poner en España las bases de la llamada reforma de Bolonia en relación con las ingenierías; lo que sí tenemos nosotros muy claro es el objetivo hacia dónde queremos ir. Nosotros lo que queremos es seguir sacando los mejores Ingenieros de Telecomunicación, con el más alto nivel de reconocimiento académico y competencial, nacional e internacionalmente. Esto es lo que nos vamos a plantear dentro y fuera de Bolonia, y allí donde haga falta plantearlo. A partir de ahí haremos como ha hecho el resto de Europa (me refiero a las Escuelas de primera división): adaptar este pensamiento al marco legal que finalmente se haga en España con las enseñanzas regladas de ingeniería. El proceso es largo y complicado imagino, porque también está la discusión entre las carreras de ciclo corto y largo, en lo que no ha habido acuerdo entre unas Escuelas y otras ¿no? En la última propuesta que se ha hecho por los rectores de universidades se ha planteado que las palabras Ingeniería de Telecomunicación en los títulos que reclamen atribuciones profesionales se reservan al máster y ello es producto de la evolución de los acontecimientos, y de una deseable solución homogénea para todas las ingenierías que, como he dicho, estamos en una cohesión sin precedentes en relación con estos temas. Además, nuestras Escuelas homólogas europeas (siempre hablo de las de primera división) se han puesto de acuerdo es que la Ingeniería como tal son cinco años y nivel de máster. A la declaración de Bolonia se le han atribuido muchísimas cosas, pero en realidad dice muy pocas. Por resumir dice dos: la educación tiene que ir en dos niveles (si se apura tres, contando el doctorado) y el primer nivel será de una formación de un mínimo de tres años, pero en ningún caso dice que tenga que ser de cuatro años. En lo que hay convergencia en Europa es en que hay un nivel de máster para el reconocimiento del Ingeniero. En relación con los grados, ahí si hay divergencia, pero claro, si buscamos convergencia con Europa debemos buscar esa convergencia donde la ha habido. Si no fuera de esa manera, todo el intercambio de estudiantes con Escuelas de primera división de otros países, que ahora se realiza con estudiantes de segundo ciclo (y cuya equivalencia sería en estudiantes de máster) se iría al traste porque las Escuelas de primera división europeas no quieren intercambios en grado, los quieren en máster. Más aún, países con una consolidada trayectoria demostrada, como los países nórdicos, que ahora abrazan modelos 3+2, muestran inquietud sobre cuál va a ser la adaptación de Bolonia en España. Nosotros vamos a seguir defendiendo que el Ingeniero de Telecomunicación ha de tener nivel de máster y que su formación será tan completa como la que vienen recibiendo ahora y totalmente competitiva, por tanto, con la de las Escuelas de primera división europeas. Has mencionado los Erasmus. ¿Cuántos alumnos eligen esta opción? ¿Cómo valoras este intercambio para la formación del alumno? Muy positivo, pero como todo, hay que hacerlo con cuidado para que cumpla el objetivo. Es fundamental para que el alumno pueda ver una cultura distinta formándose en su misma ingeniería, pero en todos los procesos hay unas etapas de expansión a las que siguen otras de ordenación. Yo creo que nos ha tocado vivir en este tema una etapa de ordenación: una vez que se ha conseguido ese gran número de intercambios con Europa, EEUU, Canadá, Australia, Lejano Oriente..., que supone un gran flujo de estudiantes (unos 200 al año), ahora apostamos por la calidad más que por la cantidad. Dicho de otro modo, que cuando la empresa contrate al estudiante, el que se haya ido de Erasmus siga siendo un mérito y no empiece a ser un demérito como empieza a bit bit bit bit 168 ABR.-MAY. 2008 23 “De lo que me alegro es de que se ha generado una cohesión tremenda, sin parangón histórico, no sólo entre todas las Escuelas que imparten Ingeniería de Telecomunicación en España, sino también con el resto de las ingenierías. Y desde esta Escuela hemos tenido muchísimo que ver para que todo esto fuera posible” “Nosotros lo que queremos es seguir sacando los mejores Ingenieros de Telecomunicación, con el más alto nivel de reconocimiento académico y competencial, nacional e internacionalmente. Esto es lo que nos vamos a plantear dentro y fuera de Bolonia, y allí donde haga falta plantearlo” Entrevista con Guillermo Cisneros 24 bit 168 ABR.-MAY. 2008 ocurrir (no con esta Escuela, pero sí hay noticias al respecto en otros centros). Hemos llevado las cosas a un punto en el cual queremos asegurar que si el estudiante se va a realizar asignaturas de 4º a otro sitio estas asignaturas se correspondan exactamente con lo que aquí se da y no con otra cosa. Para ello, fundamentalmente se trabaja con Escuelas con las que hay acuerdos de doble titulación, que son las Escuelas de primera división europeas, no más de media docena. Además, entendemos que los intercambios se deben concentrar en 5º y, si es posible, en un primer semestre de 5º curso. Seis meses son tiempo suficiente para ver las cosas en otra cultura y además de esa manera no surge una discriminación económica entre los estudiantes, ya que son sus familias quienes tienen que costear sus estancias de Erasmus. Y desde el punto de vista académico, la formación que van a recibir en ese caso es sobre asignaturas de especialización concreta que se dan en esa universidad (que tiene además convenios de colaboración con nosotros y sabemos que el conocimiento que se está generando aquí y allí es el mismo). ¿Cómo ves el funcionamiento de las distintas cátedras de empresa que hay en la Escuela? Durante esta dirección de Escuela hemos incrementado fuertemente el número de cátedras de empresa y seguimos a más evolucionando el propio concepto original. Las empresas son parte inseparable del tejido formativo para los estudiantes en esta Escuela. Y para ello tienen que estar insertadas en la vida habitual de la Escuela. Tener en la entrada ese tablón con las 500 empresas ya es importante. Las cátedras de empresa son un establecimiento permanente de la empresa dentro de la Escuela. Es un estatus de mayor relación. El estudiante ve mayor imbricación de las empresas en la vida diaria de la Escuela porque hay un enlace permanente con las que tienen su cátedra aquí. En definitiva, queremos que el estudiante vea y participe de una imbricación profunda del tejido empresarial dentro del tejido de la Escuela. ¿Qué disciplinas o materias se podrían abordar para hacer más atractivas las Telecos? ¿Está contemplado en los nuevos planes de estudio incluir materias nuevas? Actualmente existen disciplinas que se han venido incorporando como parte de la formación del Ingeniero de Telecomunicación en la Sociedad de la Información. Además existen programas de postgrado especializados (telemedicina, bioingeniería, energía solar fotovoltaica, domótica, seguridad y defensa, etc.). La cuestión a futuro inmediato es cómo ordenar académicamente toda esa formación dentro del amplio espectro que abarca y abarcará la Ingeniería de Telecomunicación, incluyendo los aspectos profesionales y el doctorado. Estamos permanentemente en esta tarea y, particularmente ahora, por el asunto de los nuevos planes de estudio. ¿Cómo valoras el papel del COIT? ¿Qué le pedirías? Yo creo que el Colegio, como cualquier otro ente que ofrece productos y servicios, lo que tiene es que ser suficientemente atractivo para aquellos a los que van dirigidos esos productos y servicios, y la relación con esta Escuela es muy buena. El proceso de Bolonia ha acrecentado si cabe la relación. Bien es cierto que en algunos momentos ha habido diferencias de opinión, como no puede ser de otra manera, pero ahora se vive una etapa de completo alineamiento con respecto a todos los postulados. Lo que sí le he expresado al Colegio repetidamente es que, quede como quede el marco de las titulaciones, hay que aprovechar las oportunidades en positivo que se puedan dar. Se abren oportunidades para que el estudiante vea el Colegio de forma más cercana y pueda participar incluso en un estadio anterior en el Colegio antes de obtener el título de máster. Se puede hacer muchas cosas para hacer partícipes del Colegio a los futuros egresados de la Escuela, por tanto no necesariamente esperando a que sean Ingenieros. Creo que la nueva situación va a traer muchas oportunidades para hacer más cosas.
30 oct 2015
Artículo BIT
Entrevista con Juan Ruiz Alzola. Director de la Agencia Canaria de Investigación,
Entrevista. Juan Ruiz Alzola Director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información “Es necesaria la I+D en regiones en las que los servicios y el turismo tienen mucho peso, pero hay que repensar la forma de hacerlo” La Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI) fue creada en el año 2007 para fomentar la I+D y el desarrollo científico y tecnológico de la región, así como para impulsar el despliegue de infraestructuras y servicios de la SI.¿Cómo conseguir un desarrollo científico y tecnológico que genere un crecimiento económico sostenible y puestos de trabajo, en una región donde el turismo tiene un peso tan fundamental?¿Cómo desarrollar las infraestructuras en un territorio ultraperiférico, disgregado físicamente y con una orografía compleja? ¿Cómo situar a Canarias a la cabeza de las regiones europeas con economías basadas en los servicios que generan riqueza a través de la innovación? No parecía un reto fácil. Juan Ruiz Alzola, que entonces era Director de Investigación y Tecnología del Instituto Tecnológico de Canarias lo asumió sin dudar. Aunque ha desarrollado buena parte de su carrera profesional en el mundo universitario, dedicándose a la docencia y a la paciente investigación, oyéndole hablar uno tiene la sensación de encontrarse frente a un gestor que une a cada problema una medida, con ilusión y con entusiasmo. En esta entrevista nos habla de estos retos y las medidas que se están adoptando para lograr esos objetivos tan ambiciosos. Estudiaste ingeniería de telecomunicación en la Universidad Politécnica de Madrid, donde obtuviste también el doctorado en 1998. ¿Qué te impulsó a escoger estos estudios? Me decidí por esta carrera porque me gustaban los ordenadores. Recuerdo que un amigo tenía un ZX81, que a mí me llamaba mucho la atención y me aficioné. Creo que la gente joven elige una carrera porque tiene una curiosidad, aunque no tengas una idea muy definida de la misma. A mí me llamaban la atención los ordenadores y me gustaba el mundo de la tecnología y eso me llevó a estudiar Teleco. Además, en aquella época era una carrera que sonaba mucho. Estudié en Madrid porque cuando yo empecé la carrera en el año 86, en España había pocas Escuelas y, por ello, necesariamente tenía que hacerlo fuera de Canarias. Había una Escuela consolidada en Madrid, con prestigio, y por eso decidí estudiar allí. Tu vinculación al mundo universitario ha sido una constante en tu carrera profesional. En 1992 comienzas a trabajar en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en el área de conocimiento de Teoría de la Señal y Comunicaciones, Universidad de la que te conviertes en profesor titular en el 99. ¿Qué aporta como profesional el trabajo docente? En el año 92 termino la carrera en Madrid y me incorporo inmediatamente como profesor a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Era una titulación nueva aquí y era algo muy emocionante estar en el germen de la Escuela. Pasé de un lado del aula al otro. Empecé como profesor y, a la vez, hice la tesis en Madrid. Dado que la Escuela aquí era nueva, muchos profesores como yo íbamos y veníamos, lo que requería un esfuerzo, pero creo que después, a la postre, me permitió conocer y establecer relaciones como investigador en Madrid, con compañeros del doctorado con los que luego mantuve mucho tiempo una relación profesional. Por ejemplo Carlos Alberola, que ahora es Vicerrector de la Universidad de Valladolid y que también es ingeniero de telecomunicación, fue compañero de aquella época. Creo que fue muy positivo, porque nos hizo establecer unas redes de contactos entre un grupo de personas investigadoras que, a la larga, han sido muy útiles, no sólo para nosotros profesionalmente, sino también para nuestros entornos. En el curso 99/00, disfrutas una estancia de investigación en la Universidad de Harvard. ¿Puedes contarnos algo de esa experiencia?¿Qué diferencias observaste entre ambos sistemas universitarios y sobre todo desde el punto de vista del investigador? Cuando terminé la tesis quise continuar mi carrera como investigador. Habíamos trabajado en tecnología médica (teoría de la señal aplicada a la medicina, visión artificial...) y teníamos varios proyectos coordinados con la Universidad de Valladolid. Notábamos que era un campo emergente y yo tenía mucho interés en especializarme en él. Tuve la fortuna de poder optar a una ayuda del Ministerio de Educación para formación del profesorado, y me dieron la oportunidad de viajar allí un año en un programa multidisciplinar desarrollado conjuntamente por la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Fue una experiencia en todos los senbit “Es enormemente importante que seamos capaces de desarrollar un mecanismo, en el marco el derecho comunitario de la competencia, que fomente en Canarias la concurrencia competitiva y la inversión por parte de los operadores de telecomunicaciones” Entrevista con Juan Ruiz Alzola tidos excelente. Lo primero que aprendí allí no tenía nada que ver con la tecnología y me lo enseñó el director del laboratorio de investigación. que me explicó lo que es una relación win-win, un concepto muy americano, que define una relación en la que las dos partes tienen que colaborar, pero pensando en lo que la otra parte espera, intentando que las dos ganen. Lo escuché con mucha atención y posteriormente lo he procurado mantener como una filosofía de trabajo. Indudablemente hay significativas diferencias entre estas universidades y las nuestras, porque movilizan unos recursos ingentes, tienen una cercanía con el mundo de la industria mucho más estrecha y, además, tienen la capacidad de atraer a mucha gente de todos los lugares del mundo. Yo conocí allí a muchos colaboradores que luego he tenido en proyectos europeos. En Harvard permanecí un año y después, hasta el 2004, fui profesor visitante, lo que me obligaba a ir y venir entre Boston y Las Palmas de Gran Canaria constantemente. De esta manera se abrieron vías de colaboración muy interesantes, que en muchos casos todavía se mantienen. Es entonces, en 2004, cuando eres nombrado Director de Investigación y Tecnología del Instituto Tecnológico de Canarias. ¿Cómo afrontaste este nuevo reto?¿Cuáles son las competencias del Instituto y los retos más importantes a los que tuviste que enfrentarte? Creo que en el Instituto valoraron mi colaboración en varios proyectos internacionales y europeos y mi colaboración con Harvard y me hicieron este ofrecimiento, que era muy ilusionante. Yo tenía una trayectoria en el mundo investigador y una idea clara de enfocar mi carrera en esa dirección y esto surgió como una sorpresa inesperada. Pensé que, como ingeniero de telecomunicación, era algo realmente interesante, ya que el ITC tenía actividad en áreas muy diferentes: por supuesto en Tecnologías de la Información tenía muchos proyectos, pero, dentro del Instituto, las energías renovables, la gestión del agua, la biotecnología o la ingeniería mecánica también tenían mucho peso. Además, el ITC tiene una enorme actividad en lo que supone el apoyo a las empresas, no sólo es un instituto que hace desarrollo tecnológico propio, sino que también promueve la innovación en el tejido empresarial. Por tanto, era doblemente atractivo. Me dediqué entonces a dirigir los distintos programas de innovación y de desarrollo tecnológico que tenía el Instituto. La diferencia principal es que, como Director de Innovación y Tecnología del ITC, no podía ya hacer un trabajo tan de detalle como los investigadores estamos acostumbrados a hacer. Tenía que aprender de muchas cosas distintas de diferentes ámbitos de conocimiento (del ámbito tecnológico de las energías renovables, por ejemplo) y en ese aspecto ser ingeniero de telecomunicación me daba una base tecnológica que me ayudaba. Vi la oportunidad de ver el mundo de la ingeniería de una forma mucho más amplia y complementaria de lo que yo había estado haciendo. Antes estaba en el mundo del detalle y la especialización y tuve que empezar a ver las cosas de una forma más amplia, aunque muy orientada al mundo tecnológico. Además, trabajar allí me permitió entender mucho mejor cuáles son las necesidades de las empresa y reflexionar sobre cuál es la manera de ayudar a que las empresas innoven. También, por distintos motivos, me tuve que hacer cargo en algunos periodos de tiempo del área gerencial, lo que me llevó a conocer aspectos que yo no había tratado anteriormente, como la gestión económica, la gestión administrativa, o laboral. La verdad es que fue como un master práctico de muchas cuestiones que no se estudian ni en la carrera, ni en los laboratorios de investigación, pero que son muy importantes. Para que las organizaciones funcionen tienen que atender a todas estas cuestiones y la más complicada e importante es la gestión de las relaciones humanas. En julio del año 2007 se crea la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y“En Canarias tenemos, en lo que se refiere a infraestructuras de telecomunicación, una dificultad añadida: hay una importante distancia con la península y una fragmentación territorial, a la que se suma una enorme complejidad orográfica” Sociedad de la Información, que pasas a dirigir a comienzos de esta legislatura ¿Por qué se contempla la necesidad de crear la ACIISI? ¿Cuáles son sus competencias? La Agencia surge porque el Gobierno tenía intención de coordinar todas las competencias de investigación, innovación y Sociedad de la Información (ésta última en el ámbito externo a las Administraciones Públicas) a través de un solo organismo. Se quería concentrar todas estas competencias para impulsarlas, y este órgano nace con esta vocación trasversal y con ese objetivo de hacer avanzar la investigación, la innovación y la SI en Canarias, porque si ya es una necesidad en términos generales, en el ámbito de Canarias, tiene unas características muy específicas. ¿Se enfrenta Canarias a dificultades especiales en materia de innovación? Canarias, igual que otras Comunidades Autónomas con economías fuertemente ligadas a los servicios y al turismo, tiene unos indicadores que muestran una actividad de I+D por detrás de la media española, especialmente en lo que se refiere a la I+D empresarial. Si la I+D empresarial en España está en el 56% respecto al gasto total en I+D, en el caso de Canarias es del 26%. Estamos en línea con otras CCAA que tienen un modelo productivo parecido y centrado en el turismo. Y es que las políticas de I+D y de innovación han venido gestadas en regiones con economías industriales y en las que las empresas industriales tienen mucho peso y, lógicamente, estas políticas de fomento de la innovación, orientadas a estas necesidades, no es posible trasladarlas sin más a economías de servicios, porque tienen unas características totalmente distintas. Yo creo que esto es un problema que tiene en general la política de I+D+i en España y que, por supuesto, ha tenido tradicionalmente en Canarias. En España la actividad turística tiene un peso enorme y, si vemos los indicadores, los casos de Canarias o Baleares son sintomáticos, porque la I+D tiene un retraso importante en relación con regiones en que la industria tiene un peso superior. Es necesaria la I+D en regiones en que los servicios y el turismo tienen mucho peso, pero hay que repensar la forma de hacerlo, la forma de llevar esa actividad innovadora a las empresas propias de estos sectores, sin por ello olvidar las necesidades de las empresas industriales. Si somos capaces de dar ese paso daremos un paso positivo para el conjunto de España y fundamental para las regiones que tenemos basada nuestra economía en los servicios y el turismo. Y en un tejido empresarial como el de Canarias, en que además la PYME tiene una presencia mayoritaria, es complicado que estas empresas desarrollen investigación propia. La percepción de oportunidad en el mundo científico y de utilidad en el mundo empresarial es mucho más distanbit “Los clusters son elementos totalmente necesarios en el desarrollo económico del territorio regional” Entrevista con Juan Ruiz Alzola te en el caso de Canarias, porque no se ha producido ese acople y necesitamos generar esa visión. Para hacerlo debemos aproximar el potencial que supone la investigación, el desarrollo y la innovación al tejido productivo. En España, en general, y en Canarias en particular. Y como región ultraperiférica ¿cuáles son los hechos diferenciales de Canarias respecto a otras regiones en todo lo relacionado con las telecomunicaciones y SI? En Canarias tenemos, en lo que se refiere a infraestructuras de telecomunicación, una dificultad añadida que es obvia: hay una importante distancia con la península y una fragmentación territorial, como archipiélago, a la que se suma una enorme complejidad orográfica. Si pudiéramos juntar las islas y acercarlas a la península tendríamos una situación complicada ya de por sí, por la orografía, pero el resto de factores multiplican esa dificultad. A esto hay que añadir una distribución de la población muy dispersa, lo que añade un factor de dificultad adicional. El éxito del proceso de liberalización de las telecomunicaciones en España y Europa no ha sido el mismo en el caso de Canarias básicamente por estos motivos. Nuestra visión es que es enormemente importante que seamos capaces de desarrollar un mecanismo, en el marco del derecho comunitario de la competencia, que fomente en Canarias la concurrencia competitiva y la inversión por parte de los operadores de telecomunicaciones, igual que sucede en el resto de España. Respecto al despliegue de la SI, nos estamos encontrando que los indicadores de carácter tecnológico como el número de ordenadores o de conectividad de banda ancha están en línea con la media española y, en algunos casos, un poco por encima, pero estamos por detrás en cuanto a la utilización de estos recursos. Para nosotros es una prioridad fomentar el despliegue de infraestructuras, pero también fomentar el uso, y sobre todo por parte de las empresas, que deben ir sacando el máximo partido a lo que las TIC aportan. Hemos hablado de las dificultades. Para superarlas ¿qué está haciendo la Agencia? ¿Cuáles son los principales retos que se plantea su equipo para solucionar estos problemas? En el ámbito de la I+D+i estamos promoviendo nuevos programas que persiguen hacer partícipe a la empresa de la actividad de investigación e innovación. Yo siempre digo que las empresas innovan y emprenden, porque sino no serían empresas, pero que hay que dar un paso más, porque las nuevas innovaciones quizá no son evidentes. Introducir una novedad tecnológica supone un proceso complejo. Gestionar el cambio siempre es complicado. También estamos haciendo un esfuerzo para intentar diversificar y potenciar la creación en Canarias de una oferta de carácter innovador y tecnológico. En definitiva, no sólo intentamos actuar sobre la demanda, sino también dar oportunidad a las empresas que ofrecen estos servicios. En este sentido acabamos de presentar el Programa de Bonos Tecnológicos, orientado a fomentar la innovación en la PYME que no es intensiva en tecnología (pequeño comercio, pequeña industria tradicional...) y la oferta de dichos servicios. Consiste en apoyar a las empresas que tienen una necesidad de un servicio innovador o tecnológico, dándoles una ayuda en forma de bonos, que permiten cofinanciar servicios que pueden prestar los proveedores que están inscritos en el programa. Otro programa importante es la convocatoria de proyectos de I+D+i para grupos de investigación y empresas, en la que estamos fomentando la presentación de proyectos coordinados o conjuntos entre grupos de investigación y empresas. Es una convocatoria que persigue una finalidad: acercar los dos mundos. También tenemos programas de extensión de la banda ancha y de Televisión Digital Terrestre. Tenemos que desplegar banda ancha, porque es una cuestión básica en las áreas metropolitanas, pero también porque será el posibilitador del desarrollo local. Y en el caso de la TDT, indudablemente debe “Los ingenieros son de suma importancia para el desarrollo económico de la sociedad, porque además la ingeniería proporciona elementos tangibles para el desarrollo económico” suponer una mejora en el servicio de la TV , pero también es cierto que la transición comporta una serie de dificultades que hacen que mantener la cobertura actualmente disponible en analógico cuando tengamos la Televisión Digital sea un importante reto que debemos abordar. La Agencia que diriges apoya la creación de clusters o agrupaciones empresariales innovadoras. Se está creando el cluster de la Ingeniería de Canarias. ¿Qué importancia puede tener este cluster para los Ingenieros de Telecomunicación y las empresas del sector?¿Qué beneficios se esperan para la región y sus profesionales? Los clusters son elementos totalmente necesarios en el desarrollo económico del territorio regional. Agentes de distinta naturaleza que son capaces de generar unos elementos de colaboración y sinergias entre sí, y que se combinan adecuadamente y aprovechan sus oportunidades, que es lo que los hace útiles y fuertes. Ahí, el papel de la Administración es buscar las condiciones para que estos clusters se desarrollen y, sobre todo, que todo el intangible relacional que suponen vaya surgiendo y se vaya fortaleciendo. La gestión de ese intangible es casi lo más complicado de un cluster. El caso concreto del Cluster de la Ingeniería es una iniciativa que agrupa a distintos colegios de ingenieros, promovido con mucho ímpetu por el Colegio de Ingenieros de Telecomunicación en Canarias, y que tiene la importancia de poder crear estas relaciones de colaboración entre los ingenieros como profesionales y de éstos con las empresas. Los ingenieros son de suma importancia para el desarrollo económico de la sociedad, porque además la ingeniería proporciona elementos tangibles para el desarrollo económico. La tecnología real que proporciona la ingeniería es un elemento clave para el desarrollo económico tendencial en el medio y el largo plazo. Yo confío en que este cluster va a ser un elemento dinamizador de la introducción de la tecnología y la innovación en la actividad productiva y empresarial de Canarias. Además, tiene una faceta muy interesante que es la vocación de hacer que la ingeniería sea útil, por ejemplo, en proyectos de cooperación al desarrollo. Es un reto científico y tecnológico ofrecer acceso a toda la población a la energía, el agua, la sanidad o las telecomunicaciones en zonas donde el acceso a estos servicios es deficitario, pero es que además, acceder a la electricidad donde no hay red eléctrica es muy complicado y necesario. Son retos de una magnitud enorme que tienen que venir a satisfacer las necesidades de una población en crecimiento exponencial y que aspira a tener un creciente nivel de vida. Esto, lógicamente, requiere responder a retos de carácter científico y tecnológico. Las mismas soluciones que tenemos implantadas en España, en Europa Occidental o en los mundos desarrollados económicamente, no pueden ser trasladadas sin más a los países en vías de desarrollo y, en este sentido, hay una obligación moral, pero también una oportunidad de carácter empresarial. Especializarnos en estos temas puede hacer que las empresas españolas y canarias tengan la oportunidad de participar en las implantaciones y en los despliegues de estas solubit “Estamos haciendo un esfuerzo para intentar diversificar y potenciar la creación en Canarias de una oferta de carácter innovador y tecnológico. No sólo intentamos actuar sobre la demanda, sino también dar oportunidad a las empresas que ofrecen estos servicios” ciones, que vendrán financiadas por fondos de cooperación internacional mayormente, pero que correrán a cargo de las empresas que se encarguen de este despliegue. En este sentido el cluster de la ingeniería está trabajando en este tipo de actividades y yo creo que es una misión muy interesante, porque significa una oportunidad y la satisfacción de aprovechar la oportunidad haciendo algo que es realmente muy necesario. Históricamente, los Ingenieros de telecomunicación en Canarias no han ocupado puestos clave en las AAPP canarias. ¿Ha cambiado esta situación? ¿Qué aporta, bajo tu punto de vista, un ingeniero de telecomunicación en el desarrollo de estas funciones? Actualmente, entre los altos cargos del Gobierno de Canarias figuran dos ingenieros de telecomunicación. El Director General de Telecomunicación y Nuevas Tecnologías, Tomás Ríos Rull y yo como director de la Agencia. También hay otros ingenieros de telecomunicación con puestos importantes en empresas públicas o en otras áreas de la Administración. Yo creo que la presencia es creciente y creo que el ingeniero de telecomunicación, por la naturaleza de los estudios que desarrolla y porque tiene que estar pendiente del cambio tecnológico, es un profesional que desarrolla una serie de habilidades muy útiles en un ámbito no necesariamente vinculado a las telecomunicaciones. Mi experiencia ha sido esa. Yo estaba en un mundo muy técnico, muy académico y muy científico y vi que podía aprender otra serie de cuestiones que completaban mi perfil. Creo que eso viene vinculado con las capacidades que se van desarrollando, casi inconscientemente, y que te permiten aprender rápidamente las habilidades que necesitas en una nueva responsabilidad. Este colectivo desarrolla esa habilidad en su etapa formativa y eso se plasma en el desempeño de su carrera. Has sido autor o coautor de gran número de publicaciones científicas, casi todas ellas internacionales. ¿Qué aporta esta faceta a tu perfil? La publicación es una parte consustancial a la actividad investigadora. A mí me ha resultado muy útil porque te exige desarrollar la capacidad de síntesis, de claridad y la capacidad para convencer sobre lo que propones. Esto te permite aclarar la forma de presentar las cosas y te fuerza a ser autocrítico. La práctica totalidad de los trabajos que se publican, además, son fruto de colaboraciones, y eso te permite desarrollar también esas habilidades colaborativas. Tener que plasmar tu trabajo en una publicación, además, exige concluir las cosas. Realmente es algo interesante que me gustaría continuar haciendo, aunque mis actuales responsabilidades me lo ponen muy difícil . Ahora procuro mantener un vínculo con la actividad de investigación en mi tiempo libre, y me gustaría no perderlo y poder recuperar esta faceta más adelante. Entrevista con Juan Ruiz Alzola
30 oct 2015
Artículo BIT
Entrevista a Carlos Calvo Martínez
Entrevista Carlos Calvo Martínez Director de Tecnología, Operaciones y Sistemas de Telefónica España “Estamos en un sector en el que pararse no es una opción, sino, para los que lo hagan, el final del camino” Vive con un pie en Madrid y otro en Sevilla, quizá con la cabeza en una ciudad y el corazón en la otra. Trabaja para la primera operadora del país desde el año 1976, donde empezó en las áreas más técnicas y donde, desde el año 2006, ostenta el cargo de Director General de Tecnología, Operaciones y Sistemas, un área que coordina todo lo relacionado con el desarrollo de servicios, ingeniería y operaciones del negocio fijo y móvil, o lo que él denomina la "fábrica". Desde esta perspectiva privilegiada, nos acerca en esta entrevista al proceso de transformación que ha sufrido la compañía en estos años y que él ha vivido en primera persona, los retos conseguidos y los que se atisban. Nos adentramos en Distrito C de la mano de este ingeniero de telecomunicación que se confiesa en "continuo aprendizaje" y que derrocha entusiasmo y reconocimiento a un equipo, que hoy integran 20.000 personas. Eres Ingeniero de Telecomunicación por la Universidad Politécnica de Madrid y graduado en Alta Dirección por el Instituto Internacional San Telmo de Sevilla. ¿Te costó mucho salir de tu tierra natal, Ceuta, para venir a estudiar a Madrid? Siempre es difícil, con 17 años, iniciar una nueva etapa en tu vida. Tengo que reconocer que, en aquel momento, tenía tal ilusión por ir a la universidad que esa sensación predominaba totalmente en mis sentimientos. Hay que tener en cuenta que, tan sólo un mes antes de iniciarse el curso, mi meta era iniciar Magisterio, la única opción posible para mi familia y lo único que se podía estudiar en Ceuta. Pero entonces llegó una beca especial de la empresa de mi padre y todo cambió. En ese sentido, tuve mucha suerte. Toda tu carrera profesional se ha desarrollado en Telefónica, donde entraste en 1976, y ha estado muy ligada a la tecnología. ¿Cuáles fueron tus responsabilidades/ experiencia en esos primeros años? Empecé en las áreas técnicas y pasé por casi todas ellas: ingeniería, planificación o mantenimiento, lo que a la larga ha sido fundamental en mi vida profesional. Aunque después dediqué bastantes años a los temas comerciales, ese conocimiento de la fábrica me vino siempre muy bien. Debería ser obligatorio, en cualquier compañía, que los jóvenes profesionales hicieran un recorrido suficiente por las actividades básicas, comerciales o técnicas, del negocio. Durante varios años, desde 1989 hasta 1998, estás entre Andalucía y Extremadura, ocupando diversos cargos de responsabilidad. ¿Como viviste la Expo’92? Intensamente, aunque pasé por varias etapas. La primera, a mi vuelta de Barcelona, en el verano del 89, con sensaciones diferentes y a veces contradictorias: una gran preocupación porque estaba todo por hacer, y al mismo tiempo, apasionado por mi función de responsable de la asesoría de telecomunicaciones de Expo, por lo que representaba de ver un mundo distinto. Una segunda etapa fue poner a la organización “a tope” para llegar a los objetivos, y una tercera, de gran orgullo por lo conseguido en tan poco tiempo y por poder contar con un equipo de profesionales tan espectacular como el que tuve. En los siguientes años, hasta 2006, pasas por Director General de Grandes Clientes y Coordinación Territorial, Director General de Gran Público, Negocios y Profesionales y Director General de Operaciones. ¿Qué destacarías como más importante en esta etapa y las grandes transformaciones sufridas por Telefónica para convertirse en uno de los primeros operadores del mundo? La verdad es que he tenido la enorme suerte de ser espectador privilegiado del increíble crecimiento de Telefónica en estos últimos 20 años, que para los que entramos en una empresa que no tenía peso a nivel mundial es un enorme orgullo. Pero esto no nos lo ha regalado nadie. Hemos tenido que trabajar mucho y someter a nuestras empresas y, particularmente, a la vieja Telefónica a un proceso de transformación gigantesco en todas sus actividades, desde lo comercial a las operaciones. Y esto sigue siendo así y lo seguirá siendo porque estamos en un sector Entrevista con Carlos Calvo Martínez en el que pararse no es una opción, sino, para los que lo hagan, el final del camino. En octubre de 2006 eres nombrado Director General de Tecnología Operaciones y Sistemas, puesto que ocupas hasta la fecha. ¿Que operaciones de Telefónica de España están bajo tu responsabilidad? En cierta forma soy el responsable de la “fabrica” del negocio, fijo y móvil, en España, lo que traducido a un operador significa que soy el culpable de todo lo que en nuestro país pasa relacionado con el Desarrollo Técnico de los Servicios, las ingenierías, las operaciones en su sentido más amplio, provisión y mantenimiento de servicios, operación y mantenimiento de las redes, logística o inmobiliario, y sistemas de información. Se puede decir que eres el primer Director dentro de la compañía que integra entre sus responsabilidades competencias propias de telefonía fija y móvil ¿se puede decir que simbolizas de alguna manera la convergencia entre ambas redes? Cuando Telefónica decidió dar este paso consideró que había dos actividades dónde la integración y la convergencia eran más prioritarias. Una fue la organización de nuestros Grandes Clientes, en que la interlocución única era algo que el mercado venía reclamando, y la otra fue la correspondiente a las actividades que, a lo largo de esta entrevista, he venido llamando la fábrica, ya que la búsqueda de la eficiencia y el concepto de redes únicas, allí dónde sea posible, parecía bastante claro. Pero, posteriormente, este proceso se ha ido extendiendo al resto de nuestra compañía, porque, en mi opinión, lo importante son las soluciones a los clientes y no la tecnología a utilizar. ¿Podrías indicarnos con qué organización cuentas para llevar adelante este cometido? ¿Qué parte se realiza con personal propio y qué parte externalizada? La organización esta configurada en cuatro grandes unidades: Tecnología y Desarrollo de los Servicios, Ingeniería y Desarrollo de la Red, Operaciones y Sistemas de Información. Para desarrollar nuestra actividad tenemos el núcleo de recursos propios más importante de nuestra empresa, con más de 20.000 personas, y contamos con la ayuda de numerosas empresas en muchas actividades, dando trabajo a varias decenas de miles de personas. Esto hace que Telefónica sea una empresa muy importante en la generación de empleo en este país. ¿Cómo consigues incrementar la eficiencia y la productividad de la misma? ¿la importancia de las TIC para la gestión? Éste ha sido, junto a la mejora de la calidad percibida por nuestros clientes, uno de los grandes retos a los que he tenido que enfrentarme desde que pasé a Operaciones. Y tengo que reconocerle que nunca hubiera imaginado, antes de asumir esa responsabilidad, que me iba a llevar tantas horas de mi vida y que me resultaría tan reconfortante al mismo tiempo, pasando de sueños imposibles a realidades viables en unos años. Pero me ha permitido descubrir que Telefónica tiene una gente que ni ella misma sabe lo buena que es y que sólo le faltaba una meta, un método, la tecnología adecuada y el pensar que no hay barreras para lo que uno quiere superar de verdad. Las TIC son claves en cualquier proceso de transformación. En Telefónica también. Y en estos momentos de crisis hay que verlas como nuestro mejor compañero de viaje. ¿Cómo se consigue brindar una alta disponibilidad de la Red para un servicio que debe ofrecer disponibilidad durante las 24 horas de los 365 días del año? Creo que las claves son una planificación adecuada, una gestión de la red que nos permita adelantarnos a los problemas y un equipo de personas que, desde los que trabajan en nuestros Centros Nacionales de Supervisión y Operación hasta aquellos de calle de las operaciones locales, sea capaz de enfrentarse a los retos que una red del tamaño de la que gestionamos, ya sea por satélite, por cable submarino, por redes ópticas o móviles, nos provoca cada día. Y me gustaría decirle que esto es lo que se ve, porque nuestra gente, desde su anonimato, esta presente en la resolución de todas las grandes crisis y situaciones complicadas de todo tipo que pueden suceder en España. Hace tan sólo unos días un grupo de cuatro personas se nos perdía en la nieve, y no es la primera vez, por resolver un problema, porque somos conscientes que en esas difíciles circunstancias es cuando más se necesitan las telecomunicaciones y ahí siempre ha intentado, intenta y siempre intentará estar Telefónica. Has liderado diferentes proyectos como: Proyecto Óptima, Proyecto de Excelencia Operativa, Proyecto de Transformación Operativa... Cuéntanos algo de estos proyectos y que han significado para Telefónica. Todos ellos están relacionados con la permanente búsqueda de la calidad y la eficiencia y en cada uno se han conseguido importantes retos, pero, le confieso que para mi han representado, sobretodo, un continuo aprendizaje. Han sido proyectos que han buscado implicar a muchas personas, intentando siempre cambiar las formas de hacer y de pensar, reinventándonos un poco más cada vez. Has sido miembro de diferentes Consejos de Administración de empresas del Grupo Telefónica o participadas por esta. ¿Cómo ves la situación actual del sector? ¿Qué se necesitará para salir de la actual crisis cuanto antes? El mundo de las operadoras está muy relacionado con el consumo y, por tanto, si el consumo se retrae nuestro mercado reduce su tamaño, lo que puede hacer bajar las inversiones y, en consecuencia, generar menos compras al sector industrial y de nuestras empresas colaboradoras. Sin embargo, al ser un sector en crecimiento en otros aspectos, se está viendo menos afectado en comparación con otros ámbitos de la economía. En definitiva, creo que el sector de las TIC puede ser uno de los que más contribuyan a superar la crisis, puesto que en este tipo de situaciones, las industrias y la sociedad en general necesitan recurrir más a las TIC para tratar de afrontarlas. Por eso, en mi opinión, debe reconocerse explícitamente este hecho, apoyando la inversión y la seguridad de la misma, desde los distintos ámbitos, y, muy especialmente, desde el regulatorio. Hoy por hoy parece que nadie duda de que las inversiones en redes ultrarrápidas son clave para el desarrollo futuro del país y que Telefónica liderará esa inversión. A grandes rasgos ¿Cómo se planifica y cuantifica ese despliegue? En una compañía de base tecnológica como la nuestra existe una primera fase de planificación técnica, no siempre obvia, que exige abordar con total libertad intelectual las distintas alternativas y modelos posibles, ligándolo, claro está, a las necesidades del mercado y los resultados de los correspondientes casos de negocio. En nuestro caso hay que tener en cuenta, adicionalmente, las cuestiones regulatorias que pueden ser un factor clave a la hora de decidir el cómo y el cuándo del inicio de la inversión. Lógicamente, las condiciones coyunturales de los mercados, como actualmente ocurre, es otro factor determinante en el desarrollo de un proyecto de esta naturaleza. En cuanto a los despliegues de nuevas tecnologías siempre existe una curva de aprendizaje, una fase de industrialización, dados nuestros volúmenes y capilaridad, y un proceso de mejora continua que nunca se acaba. ¿Cual es tu relación con el COIT? ¿Cómo valoras el servicio de Visados que ofrece? ¿y otros servicios/actividades? Me colegié nada más acabar la carrera, o sea, hace demasiado tiempo, y fue muy importante en mi vida, porque di una dirección postal de Granada y me llamaron de Telefónica de Sevilla. Por eso y, aunque tengo que reconocerle que mi intención no era trabajar en Telefónica, lo de hacerlo en el sur eran palabras mayores, y así empezó todo. Ahora soy el Delegado del Colegio en Telefónica, aunque es la gente que está en contacto con el Colegio la que lo hace todo, yo lo soy más nominal que otra cosa. El servicio de visados nos ayuda a todos a hacer las cosas más eficientes y era un paso absolutamente necesario. Creo que el Colegio debe seguir siendo, por sus actividades, un punto de referencia de las telecomunicaciones en nuestro país. Y desde tu posición de Delegado del COIT en Telefónica ¿Qué perfil crees que debería tener el futuro ingeniero de telecomunicación para cubrir las necesidades que pueda haber en una gran compañía como Telefónica? A lo largo de todos estos años, en que lógicamente he visto muchas generaciones de ingenieros de telecomunicación, he tenido la sensación que salen bastante bien preparados técnicamente, pero sin el adecuado barniz que necesita la vida y la gestión empresarial, seguramente porque tradicionalmente hemos pensado que no le toca ese papel a la Escuela. Pero, desde mi punto de vista, habría que mejorar ese aspecto a través de una colaboración más estrecha con las empresas y la realidad de los mercados dónde van a desarrollar su vida profesional. ¿Quieres añadir algo más? Quisiera terminar aprovechando la ocasión para agradecer al Colegio esta oportunidad de dirigirme a mis compañeros de profesión, al sector, porque nunca me imaginé que el día que elegí esta profesión iba a tener la oportunidad de sentirme tan vivo en una actividad tan dinámica, y a los que siempre, como jefes o como colaboradores, me han dado la oportunidad de aprender y equivocarme. En síntesis, a la estupenda gente de Telefónica que siempre ha peleado por intentar superarse, y a mi familia por sufrir en silencio la enorme dedicación que he tenido todos estos años a mi trabajo. “Nuestra gente, desde su anonimato, esta presente en la resolución de todas las grandes crisis y situaciones complicadas de todo tipo que pueden suceder en España” “Hemos tenido que trabajar mucho y someter a nuestras empresas a un proceso de transformación gigantesco en todas sus actividades, desde lo comercial a las operaciones” “Las TIC son claves en cualquier proceso de transformación. En Telefónica también. Y en estos momentos de crisis hay que verlas como nuestro mejor compañero de viaje” “He tenido la enorme suerte de ser espectador privilegiado del increíble crecimiento de Telefónica en estos últimos 20 años”
30 oct 2015
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Evaristo Abril
Entrevista Evaristo Abril Domingo Rector de la Universidad de Valladolid “Las Escuelas éramos conscientes de la buena formación que se daba en los centros españoles de ingeniería de telecomunicación y lo que no queríamos era renunciar a ese nivel de calidad en la formación” Tres años lleva ya Evaristo Abril ostentando la máxima responsabilidad en la Universidad de Valladolid, tierra adoptiva que le acoge desde el año 1995, cuando aterrizó en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación para formar parte de un equipo joven y lleno de ilusión por la investigación y la docencia. Primero como Catedrático de Teoría de la Señal y Comunicaciones y, más adelante, como Director de la propia Escuela, ha vivido de primera mano los intensos debates para la adaptación de la ingeniería de telecomunicación al Espacio Europeo de Educación Superior, proceso del que, pese a las dificultades, se siente satisfecho porque, como nos comenta, finalmente se ha concretado en un título de ingeniero de telecomunicación que mantiene la excelencia. Actualmente es el único ingeniero de telecomunicación que ostenta el puesto de Rector Magnífico en España, pero esta alta responsabilidad no le ha impedido permanecer en contacto con sus compañeros de profesión ya que, de hecho, es además el primer y actual Presidente de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Castilla y León. Charlamos con él en esta entrevista sobre la evolución de la Universidad española, sobre la investigación, sobre el proceso de Bolonia, sobre la profesión y hacemos un repaso a su trayectoria profesional. Estudió telecomunicaciones en la UPM, donde en 1987 obtuvo el título de Doctor Ingeniero de Telecomunicación. ¿De dónde surge la vocación de estudiar teleco? ¿Fue duro salir de Teruel, su tierra natal? En el año 1979 era habitual que los jóvenes tuviésemos que salir de nuestra ciudad a estudiar, porque la verdad es que el sistema universitario español ha evolucionado mucho en los últimos años, pero en aquella época había muy pocas universidades y se podían estudiar algunas carreras en muy pocos sitios. Teleco, por ejemplo, sólo se podía estudiar en Barcelona y en Madrid. Creo que es positivo para los jóvenes el que puedan salir de su ciudad a los 18 años y no estar siempre en el ambiente familiar, que yo creo que hace que se asuman cotas de responsabilidad mucho mas tarde. En mi caso, cuando terminé de estudiar COU, tenía dos dudas. Por un lado tenía claro que quería ser ingeniero, pero no sabía si aeronáutico o de telecomunicación. De hecho, la primera opción que puse era aeronáutico. Como en aquella época el primer año de ingeniería era común para todas, me marché a estudiar industriales a Zaragoza y cuando terminé segundo ya me decanté por telecomunicación. Tomé esa decisión porque en aquel momento parecía que todo lo relacionado con el mundo de las telecomunicaciones iba a tener una evolución muy positiva y mucha importancia en el final del siglo XX. Comenzó a impartir clase en la UPM en el año 1985. ¿De dónde viene esa vocación por la enseñanza? ¿Qué le ha aportado esa experiencia para el desarrollo de su vida profesional? Mi vocación por la Universidad nace en el último año de carrera. Entré en contacto con un departamento universitario donde realicé mi trabajo con una cierta dosis de investigación. Una vez finalicé el proyecto fin de carrera, me planteé, como una posibilidad, dedicarme a la docencia y a la investigación y eso me impulsó a hacer el doctorado. A mí lo que me llamó la atención de la Universidad fue la investigación, estudiar los últimos avances de las telecomunicaciones y contribuir, en la medida de lo posible, a la evolución de este terreno. En 1995 obtiene la Cátedra de Teoría de la Señal y Comunicaciones y se traslada a la Universidad de Valladolid, lo que ya es una tercera ciudad importante en su trayectoria profesional. ¿Es importante esa movilidad para los jóvenes ingenieros? El abandonar el domicilio familiar te permite madurar antes y asumir unas responsabilidades que en un entorno familiar uno tarda más en asumir. Además yo creo que la movilidad es muy importante porque te permite conocer nuevas personas, nuevos entornos y todo eso es positivo. Una de las claves que se apunta para la reforma de los planes de estudio es, justamente, hacer un marco de titulaciones comparables donde exista una unidad de medida común que permita favorecer la movilidad, no sólo a “Si preguntásemos a los profesores nos dirían que el nivel de nuestros estudiantes ha ido bajando. Yo también lo pienso, pero creo que es debido a la degradación de la enseñanza no universitaria” Entrevista con Evaristo Abril Domingo nivel nacional, sino también internacional. En el caso de la movilidad internacional claramente todo son ventajas, porque conoces otra cultura, otra lengua, otra forma de trabajar… Desde 1998 es miembro del Claustro de la Universidad y en 2001 se convierte en miembro de la Junta de Gobierno, para culminar siendo Rector en el año 2006. ¿Siempre le ha atraído esta faceta de gestión? ¿Qué balance hace de estos años y cuáles eran y son los principales objetivos y retos al frente del Rectorado? La labor de gestión me gusta. Además el trasladarme a una Escuela de Ingenieros de Telecomunicación relativamente joven, como la de Valladolid, ayudó a que las personas que estábamos en ese centro asumiéramos puestos de responsabilidad y de gestión. Yo creo que el paso por la gestión es, sobre todo en la Universidad, una tarea que deberían asumir todos los profesionales, porque es bueno darse cuenta de qué problemas hay detrás de la gestión y lo que cuesta sacar las cosas adelante. En la Universidad tenemos un sistema de gobierno muy complejo y creo que sería bueno que todas las personas tuviesen, con distintos niveles de responsabilidad, experiencia en estos puestos para asumir lo complicado que es hacer las cosas. En relación con los ingenieros de telecomunicación, quizás siempre nos ha gustado más la parte técnica y menos la parte de gestión. Quizás sea por nuestra formación, pero hay que tener en cuenta que ahora estos aspectos están cambiando con la evolución de los planes de estudio, aunque sí era una carencia en la época en que yo estudié. Siguiendo su recorrido profesional, ha pasado por todos los estadios dentro del mundo universitario: estudiante, profesor, catedrático, investigador, Director de Escuela y Rector. ¿Desde esta perspectiva tan privilegiada, cómo cree que ha evolucionado la Universidad en estos años? ¿Y cómo ha evolucionado el estudiante de Ingeniería de Telecomunicación? La Universidad española ha evolucionado de una manera muy positiva. En este momento la oferta de estudios universitarios es amplísima. Hemos pasado de las dos “Lo que me llamó la atención de la Universidad fue la investigación, estudiar los últimos avances de las telecomunicaciones y contribuir, en la medida de lo posible, a la evolución de este terreno” Escuelas que existían cuando yo empecé mis estudios de telecomunicación a un montón de centros, no me atrevo a decir la cifra. Esto es un elemento positivo en lo que respecta a la popularización de la Universidad. Creo que en este momento, en la Universidad española se está realizando un trabajo científico de alta calidad y en eso también se ha evolucionado de una manera muy positiva en los últimos años. En los últimos siete años se han introducido también requisitos más exigentes de calidad de cara al profesorado, tanto al contratado como al funcionario, que antes de obtener las plazas se someten a unos procesos de evaluación por parte de una agencia externa sobre su experiencia en las facetas de docencia, investigación y gestión. Además en este momento estamos en plena reforma de planes de estudio y no vamos a cambiar para dar un paso hacia atrás. Yo creo que la Universidad española en la actualidad poco se parece a la Universidad en la cual estudiamos nosotros. ¿Y el estudiante? Es una pregunta complicada. Si preguntásemos a los profesores nos dirían que el nivel de nuestros estudiantes ha ido bajando. Yo también lo pienso, pero creo que es debido a la degradación de la enseñanza no universitaria. Antes de llegar a nuestras aulas no se ha fomentado la cultura del esfuerzo y la cultura del trabajo. Calificaciones como “progresa adecuadamente” poco nos ayudan en la Universidad. No obstante, a pesar de esos aspectos negativos, también tienen otros factores positivos. Nuestros universitarios llegan a nuestras aulas con unos conocimientos mejores de idiomas que nosotros, también tienen unas habilidades que antes no teníamos, relacionadas con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones e Internet. En su etapa como Director de la Escuela, estuvo presente en CODITEL, la Conferencia de Directores de Escuela.¿Qué valoración hace de la actividad de este órgano y de la presencia del Colegio dentro del proceso? La verdad es que han sido unos años muy intensos para CODITEL y, en general, para todas las titulaciones. El que existan estas reuniones donde todos los directores de las Escuelas que imparten la titulación de ingeniero de telecomunicación se puedan reunir y debatir sobre el futuro de la carrera me parece que es un elemento imprescindible de debate. Tanto el COIT como CODITEL han sabido responder a las expectativas. Hemos contado con muchas indefiniciones a lo largo del proceso de Bolonia, porque el Gobierno ha tardado mucho en definir cuál era el marco legislativo donde nos teníamos que situar. De hecho, el Decreto para la adaptación de los planes de estudio se publicó en octubre de 2007 y las fichas donde hemos tenido que construir las ingenierías, se publican a principios del 2009, lo que significa que hemos estado durante un año sin conocer el marco legislativo. Las Escuelas éramos conscientes de la buena formación que se daba en los centros españoles de ingeniería de telecomunicación y lo que no queríamos era renunciar a ese “Los nuevos planes de estudio van a ser mejores que los que teníamos antes, y además van a ser evaluados por una agencia externa, lo que nos servirá a las Universidades de retroalimentación, para intentar ir mejorando” nivel de calidad en la formación. Al final se ha optado por un esquema que nos permite mantener el título de ingeniero de telecomunicación, con unos buenos conocimientos científicos básicos y mejorar los títulos de ingeniería técnica de telecomunicación. También ha formado parte, ha participado en el programa piloto de la ANECA de acreditación de titulaciones y como auditor de la misma en los procesos de auditoría de Programa de Doctorado con Mención de Calidad. ¿Qué papel jugará en el proceso de evaluación de los planes de estudio de graduados y máster? ¿En qué punto se encuentran ahora las cosas y qué futuro podemos avanzar? Antes los planes de estudio simplemente eran sometidos a una revisión formal en cuanto al número de asignaturas, al número de créditos... Ahora, todos los planes de estudio (de grado, de máster o de doctorado) son evaluados por una agencia externa, que es la ANECA y serán sometidos con posterioridad a un proceso de acreditación, de tal manera que vamos a tener nuevos títulos que son evaluados con anterioridad y luego van a ser sometidos a una evaluación con posterioridad. Creo que es un cambio radical. Tardaremos en ver sus frutos, porque en educación las decisiones que uno puede tomar ahora tardan muchos años en verse. Los nuevos planes de estudio van a ser mejores que los que teníamos antes, y además van a ser evaluados por una agencia externa, lo que nos servirá a las Universidades de retroalimentación, para intentar ir mejorando. Impulsó la creación de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Castilla y León y además fue su primer presidente. ¿Cuáles son las principales actividades que desarrolla y en qué proyectos está trabajando? El colectivo de los ingenieros de telecomunicación es un colectivo que antes no era muy dado a pertenecer al Colegio y a la Asociación. Creo que esto pasaba porque no veíamos cuales eran los beneficios que nos podía reportar la pertenencia a ambas. Yo nada más finalizar la carrera me colegié y ahí he seguido colegiado y asociado desde el año 1985. Creo firmemente en ello, porque creo que es una forma de dar a conocer cuál es nuestro trabajo, intentar potenciar la profesión (ya que hay que tener en cuenta que en este mundo casi vamos construyendo día a día lo que son las telecomunicaciones). Es muy importante que existan unas instituciones que se encarguen de defender, de reivindicar ante el Gobierno y otras instituciones el papel de los ingenieros de telecomunicación. En el proceso de descentralización que ha vivido tanto el Colegio como la Asociación un grupo de conocidos nos propusimos la puesta en marcha de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Castilla y León. Nuestras actividades se centran en divulgar qué es la profesión a través de conferencias, y dar a conocer lo que es el Colebit “Es muy importante que existan unas instituciones que se encarguen de defender, de reivindicar ante el Gobierno y otras instituciones el papel de los ingenieros de telecomunicación” gio y la Asociación a los alumnos que están en quinto curso de la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación. Se imparte una jornada de divulgación y una jornada técnica sobre algún aspecto tecnológico concreto. También colaboramos en la celebración del Día Mundial de las Telecomunicaciones e Internet y hacemos actos lúdicos en los que permitimos que los colegiados se relacionen. ¿Cómo valora el estatus de la Asociación dentro de la Comunidad Autónoma. ¿Es un referente en el sector? Tanto la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación, como la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación, siempre han tenido un papel importante dentro de la Comunidad Autónoma. Las telecomunicaciones a nivel autonómico han tenido que apoyarse con asesores externos para su desarrollo e impulso. La Asociación está presente en el Observatorio Regional de la Sociedad de la Información, de tal manera que somos una voz independiente y muy válida para apoyar y ayudar al despliegue, no solo de las telecomunicaciones, sino de la Sociedad de la Información, en el territorio. Esta Comunidad, hasta hace poco, era la región más amplia de toda la Unión Europea. Tiene una población relativamente pequeña y muy dispersa. Además es una población de cierta edad y dedicada a unas labores que dificultan, a priori, el despliegue de la Sociedad de la Información, por eso hay que hacer una labor, por parte de todas las Administraciones y de todas las instituciones, por colaborar y favorecer esa extensión de la Sociedad de la Información a todos los ciudadanos. Vivió muy de cerca la polémica sobre los supuestos efectos nocivos para la salud de las estaciones base de telefonía móvil. En el año 1996 publicó el informe “Infraestructuras de telecomunicaciones para directrices de ordenación del territorio para la Junta de Castilla y León”. En 2004 se convierte en el investigador principal de consultoría y asistencia técnica en materia de telecomunicaciones relativa a las antenas situadas en la ciudad de Valladolid. ¿Ha pasado por fín esa alarma social? Yo creo que sí. Ahora prácticamente ya no hay ninguna noticia negativa con respecto a las estaciones base. Lo que sí que es cierto es que a raíz de esa alarma social, tanto las Administraciones locales como regionales se han dotado de una legislación demasiado restrictiva para el despliegue de las estaciones base, de tal manera de que aunque no haya alarma social, sí que se ha complicado bastante el despliegue de nuevas redes de telefonía móvil. Por eso hay que seguir trabajando a todos los niveles. Por un lado desde la Asociación, desde el Colegio, para intentar convencer a la sociedad, de que realmente las emisiones radioeléctricas no tienen ningún efecto para la salud y, por otro lado, convencer a la Administración local, de la necesidad de flexibilizar el despliegue de antenas. Lo que ocurrió no sólo en Valladolid fue que se pasó de no haber ningún control para el establecimiento de estaciones base a ser demasiado restrictivos. Por eso somos partidarios de flexibilizar cumpliendo determinadas condiciones para poder instalar una estación base de telefonía móvil. A lo largo de su dilatada carrera en Castilla y León, cuenta con proyectos con las Consejerías de Fomento, Agricultura, Medio Ambiente y de Educación y también empresas de todas las áreas. ¿Esto puede ser una muestra de la capacidad del ingeniero de telecomunicación para adaptarse a esa realidad en constante cambio y vinculada a tantísimos aspectos y tan diversos? Si uno mira mi CV se dará cuenta de que he procurado no abandonar ninguno de los aspectos de cualquier buen investigador, porque, por un lado, tenemos que hacer investigación básica, y también se nos pide que contribuyamos a la transferencia del conocimiento hacia el mundo de la empresa. Una de las cosas que tampoco nos tenemos que olvidar en el mundo académico, es la colaboración con las instituciones. La Universidad es donde más conocimiento se encuentra y yo creo que es importante que ese conocimiento seamos capaz de trasladarlo a las instituciones. Colaborar con la Administración local y regional aportando “Respecto a las estaciones base, a raíz de esa alarma social, tanto las Administraciones locales como regionales se han dotado de una legislación demasiado restrictiva para el despliegue de las estaciones base” esos conocimientos que tenemos en materia de telecomunicaciones es parte de nuestras tareas. Estoy satisfecho de mi trayectoria profesional porque, como digo, en la medida de lo posible he intentado tocar todos los frentes. En cuanto a investigación, la verdad es que sus trabajos son extensísimos, así como publicaciones conferencias, artículos… sería imposible en una entrevista desgranar un trabajo tan amplio en radiocomunicaciones, comunicaciones ópticas e incluso telemedicina. ¿Es la investigación en su caso una necesidad personal? Al principio lo que me llevó a quedarme en la Universidad fue el interés por la investigación. La cantidad de campos en los que he trabajado es fruto de haber trabajado en una Escuela joven como la de Valladolid. Éramos muy pocos profesores que teníamos una cierta experiencia investigadora y hemos ido abriendo nuevos campos, en función de los intereses personales y también de lo que nos demanda la sociedad. Yo empecé con comunicaciones ópticas. La línea de radiocomunicaciones la abrimos por ese interés de asesoramiento del Ayuntamiento en materia de telefonía móvil. Telemedicina también era una línea que abrimos respondiendo a la demanda de lo que nos pedía la Administración Regional, porque intentar dar servicios a los ciudadanos en un territorio tan extenso hace que técnicas como la telemedicina, sean una alternativa muy interesante. Uno está contento de haber sido capaz de construir pequeños grupos de investigación en una Escuela de reciente creación y la verdad es que se han hecho tesis doctorales en el ámbito de las radiocomunicaciones, en el ámbito de las comunicaciones ópticas, en el ámbito de la telemedicina, y en el mundo de Internet que ya de por sí son un motivo de satisfacción. Para terminar, quería tocar un tema que es preocupante dentro de las instituciones que es la transposición de la Directiva de Servicios, la Ley Ómnibus y el impacto que va a tener en las instituciones colegiales. Me gustaría tener una valoración sobre el tema. Todo lo que sea intentar construir esa idea que es la Unión Europea me parece muy interesante. Crear un marco homogéneo, me parece importante. Ahora bien, el que aprovechando esa transposición de esa Directiva Europea, se intenten cambiar ciertas cosas que yo considero que no se deberían tocar, tampoco me parece correcto. Es cierto que dentro de esa Ley Ómnibus hay aspectos que tratan de hacer más competitivo el sector de los servicios, pero yo no sé si la forma de hacerlo más competitivo es a base de eliminar la obligatoriedad del visado. Ahí tengo mis dudas de que ese tipo de medidas vaya a contribuir a mejorar los servicios que prestamos desde los diferentes colectivos. De tal manera que yo diría que hay por un lado todo lo que sea unirnos me parece positivo, pero hay otros aspectos que me parece que pueden ser perjudiciales para la profesión y para la sociedad. Entrevista con Evaristo Abril Domingo
30 oct 2015
Artículo BIT
Entrevista a José Pascual González Rodríguez. Consejero de la CMT
Entrevista José Pascual González Rodríguez Consejero de la CMT “Estoy convencido de que el peor enemigo de una empresa es la ausencia de competencia, algo que también se puede hacer extensivo a las personas” José Pascual González es consejero del regulador desde hace diez años y reconoce que su tarea en la CMT es apasionante, ya que le permite abordar nuevos retos cada día y conocer a grandes profesionales y compañeros, de cuyas experiencias y opiniones se nutre en su quehacer diario. BIT ha viajado a Barcelona para charlar con este ingeniero de telecomunicación, afable y cercano, sobre el papel de la Comisión, los retos más cercanos a que se enfrenta y, en definitiva, sobre regulación y competencia en el mercado español. Su larga trayectoria profesional, que comenzó en el año 1979 en Sintel y que ha estado fuertemente ligada a Telefónica, le proporciona un punto de vista privilegiado sobre el proceso de liberalización y sobre el pasado, presente y futuro de este sector determinante. Entrevista con José Pascual González “En lo referente al Estado español resulta clave, si se quiere permanecer en el mercado, avanzar en lograr la independencia respecto a Telefónica. En este sentido, las nuevas tecnologías inalámbricas, las redes de fibra óptica, son una oportunidad para desarrollar soluciones mixtas e incluso proyectos de colaboración en competencia” Para comenzar me gustaría conocer sus motivos para estudiar telecomunicaciones. Realmente creo que el primer sorprendido fui yo. Nunca había previsto estudiar esta carrera y, más aún, ¡no sabía ni que existía! Los chicos de entonces no teníamos acceso a tanta información y viajar no era sencillo. Lo normal era estudiar en Tenerife, que estaba a una noche en barco. El notario de La Palma, que era el padre de un amigo mío, vino a Madrid y a su regreso nos dijo que el futuro estaba en las telecomunicaciones. Le hice caso y siempre le estaré agradecido. Los años le han dado la razón. ¿Porque decides estudiar en Madrid? Era lo más sencillo. Si Madrid estaba lejos de La Palma, puedes imaginarte lo lejos que estaba Barcelona. Entonces la Península estaba muy lejos y el viaje era caro. Era la década de los setenta, y ya sabes cómo estaba la Universidad. Para mi fue un gran cambio. Parecía que hasta entonces había estado viviendo en Sangri-La. Casi todos los días había movidas en el campus. Recuerdo que la escuela de teleco era quizás una de las más involucradas en estos años previos a la transición. Parecían más estudiantes de Derecho que de una Ingeniería. No había día, al menos durante el primer trimestre, que las clases no fueran interrumpidas y termináramos tomando cañas en Argüelles. ¿Cómo fueron tus comienzos profesionales? Coincidió con una época de baja demanda de empleo. A finales de los setenta las telecomunicaciones se reducían a Telefónica y varios fabricantes que suministraban a la entonces Compañía Telefónica Nacional de España y que constituían lo que se llamaba industria nacional. En esa época lo normal era que los suministradores de Telefónica establecieran filiales en España y, en muchas ocasiones, con participación de la misma Telefónica. Aquello que más tarde fue conocido como el holding circulante. No me veía en una fábrica y tampoco preparando oposiciones. La verdad que estaba un poco perdido. Una persona cercana me habló de Sintel, una filial de Telefónica, y me ayudó a conseguir una beca. Telefónica comenzaba a vender los equipos Tesys en el extranjero y necesitaba soporte externo. Como era “el nuevo” me asignaron al equipo de comercio exterior de la División de Informática de Telefónica. Tuvimos algunos éxitos como las redes de Argentina, Grecia, Tailandia, Canadá, etc. Y también perdimos muchos concursos. Fue una gran experiencia durante un tiempo que pasó muy deprisa. No supimos seguir siendo líderes y a finales de la década de los ochenta ya estábamos fuera del mercado. A principios de los noventa te incorporas a Telefonía y Electrónica, y más tarde pasas de nuevo a Telefónica, que marca de alguna manera tu carrera profesional. Después de la experiencia Tesys, dejé Telefónica y efectivamente comencé a trabajar en una empresa privada fabricante de telefonía: Telefonía y Electrónica. Esta época coincidió con la liberalización de los terminales. Aparecieron muchos modelos y bajaron los precios de forma muy significativa. La fabricación en España no era sostenible, al menos tal y como se venía haciendo, y en TyE decidieron trasladar la producción a China. Creo que no supimos ver la trascendencia de los cambios y que el error fue intentar buscar soluciones pensando en términos del pasado. No supimos aprovechar las oportunidades que sin duda entonces comenzaban, como la telefonía móvil. Creo que a la industria nacional le ocurrió lo mismo que a TyE. Los fabricantes de entonces no tenían experiencia en mercados competitivos, puesto que el mercado era Telefónica. ¡Más importante que el precio, la calidad o la innovación, era sin duda desarrollar las habilidades necesarias para conservar al único cliente. Esta experiencia se ha repetido en mi entorno en otras muchas ocasiones, y estoy convencido de que el peor enemigo de una empresa es la ausencia de competencia. Algo que también se puede hacer extensivo a las personas. ¿Cómo fueron los comienzos de la liberalización? ¿Qué diferencias encuentras entre la Telefónica del 1979 y la de veinte años después? Sin duda, Telefónica ha cambiado mucho. Explicándolo a modo de broma, antes se planificaba a cinco años y te regalaban un jamón cuando te pedían un teléfono. Ahora se planifica para ayer y tienes que regalar un jamón para que te compren un teléfono. Es una broma, pero sin duda muy representativa del cambio que se ha producido. Recuerdo que cuando entré en Telefónica los modelos de referencia eran empresas como ATT y BT. Hoy hay que hablar de Telefónica, no sólo por su transición del monopolio a la competencia, sino también por cómo ha evolucionado de una empresa local a ser una de las más importantes a nivel global. En el año 1996 eres designado Director de Telefónica Móviles en Canarias y más tarde asesor del Presidente del Gobierno de esa Comunidad Autónoma. Como conocedor de la problemática de Canarias en telecomunicaciones ¿Ves el caso de Canarias respecto al despliegue de infraestructuras de telefonía móvil especialmente grave? ¿Qué medidas se deberían adoptar para favorecerlo? En el año 1994 regreso a Telefónica y, en concreto, a Radiored una filial para servicios públicos de trunking en competencia. Es también el inicio de la competencia en GSM y del nacimiento de Airtel. Yo llevo alejado mucho tiempo de Canarias y el GSM es la oportunidad para regresar a las Islas. El despliegue de antenas es el problema principal. No hay tiempo ni cultura de colaboración entre competidores. Se hacen muchas cosas absurdas y comienzan los problemas de rechazo social de las antenas. Primero por sus impactos medio ambientales (los canarios están muy concienciados en este sentido) y más tarde, por sus potenciales efectos sobre la salud aunque éste es un problema que se repite en todo el Estado. ¿Cómo solucionar este tema? Creo que se esta avanzando y especialmente desde que Redtel ha tomado la iniciativa en nombre de todos los operadores. Requiere tiempo y tampoco es un tema nuevo. Hay que recordar la oposición que existía a los tendidos telefónicos a principios del siglo XX. Entonces, la creencia de que eran la vía por la que se propagaban las enfermedades estaba muy extendida. Hoy esto nos parece absurdo, pero entonces ardían los postes. Espero que se resuelva pronto, porque la tendencia es a más antenas: no hay que olvidar que si queremos mayor ancho de bit bit “Por supuesto que estoy de acuerdo con un ente regulador a nivel de la UE, similar a la FCC en los Estados Unidos, pero una cosa tiene que quedar clara, y es que debe ser totalmente independiente del Gobierno de la UE” Entrevista con José Pascual González “Pienso que tenemos que seguir nuestro camino porque la liberalización y la competencia hacen fuertes a las empresas y redunda en beneficio de los ciudadanos” banda móvil, hay que aumentar el número de celdas y por tanto de antenas. A finales del año 99 eres designado Consejero de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, coincidiendo esta etapa con los albores de la liberalización de los servicios de telefonía ¿Qué balance haces de prácticamente esta década de trabajo en el regulador? ¿Cuál es la parte más atractiva y cuál la más ingrata de tu gestión? Antes de entrar a formar parte del Regulador, regreso a Telefónica como Director de Canarias. Vuelve a coincidir mi entrada con la liberalización de la telefonía fija. Entonces la telefonía fija era la parte principal del negocio de cualquier operador de telecomunicaciones. Fue una época de aprendizaje de nosotros y de nuestros competidores, que también eran nuevos en esto de competir. Había una creencia generalizada de que los nuevos iban a ganar la partida: Eran más ágiles, partían con menos cargas y estaban de moda. Además podían poner en el mercado ofertas realmente innovadoras que Telefónica no podría replicar sin afectar seriamente a su cuenta de resultados. Hoy muchos hablan del éxito de Telefónica en esta transición. Yo no estoy totalmente de acuerdo. Es cierto que han sabido hacer bien las cosas pero también creo que su éxito es consecuencia del fracaso de otros. Al cabo de casi un año en este puesto me ofrecen la oportunidad de ser elegido Consejero de la CMT. El prestigio que ese organismo ya tenía, a pesar de sus pocos años, unido a otras razones personales, me obligaron a aceptar. ¿El balance?¿Qué ha supuesto profesionalmente trabajar tantos años para el regulador? Sin duda positivo. Muy positivo. He tenido mucha suerte. Siempre agradeceré a todos los que me ayudaron a conseguirlo. Nunca había estado tanto tiempo en el mismo sitio. Pero es que en la CMT siempre hay temas que suponen retos. Son nuevos y no hay un libro que diga lo que tenemos que hacer. En este balance positivo las personas ocupan un lugar preferente. Mis compañeros en la CMT son realmente muy buenos y, sin duda, mejores que yo. Además de ingenieros tenemos estadísticos, abogados y técnicos comerciales del Estado. Las diferencias que tenemos, por otro lado lógicas, dado nuestros orígenes muy diferentes, no suponen ninguna barrera para que hayamos desarrollado una confianza mutua y una lealtad muy por encima de las diferencias que tenemos. La CMT me ha permitido conocer a mucha gente, no todos ingenieros, que trabajan en el sector y a los que estimo y respeto por sus valores personales y profesionales, que casi siempre van (y no creo que sea por casualidad) juntos. Son ellos con sus puntos de vista dispares los que me ayudan a comprender las distintas situaciones y así mejorar la toma de decisiones. Se habla mucho, y cada vez con más frecuencia de la independencia de los reguladores y muy en particular de los reguladores sectoriales. ¿Considera que la CMT es realmente independiente? No me cabe duda alguna al respecto. Además hemos dado muchas pruebas al respecto y, la más reciente, cuando tuvimos que informar al Gobierno sobre la Ley de Financiación de la televisión. La CMT, por su organización, es presidencialista. Los servicios dependen directamente del Presidente y los Consejeros no tenemos posibilidad de influir en sus trabajos. En los años que llevo como Consejero nunca he percibido en ningún miembro del Consejo una influencia de terceros. Tampoco he visto la política de partidos reflejada en el Consejo. Seguro que hemos cometido equivocaciones, no obstante, no debemos olvidar que nuestras resoluciones no sólo son recurribles ante nosotros, sino también ante los tribunales. Durante este tiempo has vivido la proliferación de agentes en el mercado. El paulatino establecimiento de algunos y la caída de otros. ¿Piensas que es necesaria la intervención en el mercado o que éste tiende a autorregularse? ¿Dónde se encuentra el equilibrio? El modelo de liberalización en la Unión Europea ha sido el regular a los operadores nacionales para que los nuevos operadores pudieran llegar hasta los clientes utilizando las redes de los antiguos monopolios. Sin duda, esto exige una regulación de los antiguos monopolios para evitar abusos y a la vez fijar las condiciones de uso de sus redes dado que son recursos esenciales para acceder a los clientes. Ahora bien, tampoco debemos olvidar que la liberalización tuvo su inicio hace más de diez años y que, desde entonces, las telecomunicaciones han cambiado mucho. En aquella época nadie pensaba que las telecomunicaciones iban a atravesar los cambios que han tenido y que la telefonía, que era el servicio estrella de entonces, iba a ser eclipsada por los móviles, la banda ancha y los contenidos, hasta el punto de convertirse en una commodity. La regulación sectorial habrá que mantenerla mientras Telefónica sea la única que disponga de elementos de red esenciales para acceder al mercado, como es la red de acceso. En estos diez años se ha avanzado mucho, por ejemplo, hay que señalar que la dependencia de los operadores de Telefónica es cada día menor y que algunos de los que están presentes en España son tan fuertes como la misma Telefónica. Los movimientos empresariales en el sector son los mismos que han tenido otros sectores hasta alcanzar el equilibrio. Por supuesto que entraron muchas empresas en el sector y que también otras han sido adquiridas o simplemente han desaparecido. Es algo normal y ha ocurrido también en otros sectores. Y todavía hay que suponer que continuará ocurriendo porque no olvidemos que el mercado europeo esta “Estoy convencido de que la liberalización de las telecomunicaciones ha sido posible porque existen organismos supranacionales, como es la UE, con capacidad para imponerse a los distintos Estados miembros, que por sí mismos, dudo mucho que hubieran sido capaces de liberalizar el sector” mucho más fragmentado que el americano o el asiático. Si comparamos la UE con Estados Unidos, en términos de población y riqueza, observamos que el número y tamaño de los operadores difieren mucho de una zona a la otra. También hay que resaltar que no siendo el mercado español uno de los más grandes de la UE, tenemos más jugadores de primera división que muchos de ellos, como Vodafone, Orange y BT. Todos ellos integrados y con tamaños y capacidades similares a las de Telefónica. También hay otros que se encuentran en proceso de consolidación como ONO y Jazztel, así como los operadores regionales de cable que, allí donde han desplegado, tienen mayor cuota de mercado que Telefónica y que con sus redes de cable, consideradas por la UE como de nueva generación, llegan a más de nueve millones de hogares y tienen capacidad para ofrecer hasta los cincuenta megas. En resumidas cuentas, en el entorno de la UE se supone que continuarán los procesos de integración de operadores y en lo referente al Estado español resulta clave, si se quiere permanecer en el mercado, avanzar en lograr la independencia respecto a Telefónica. En este sentido, las nuevas tecnologías inalámbricas, las redes de fibra óptica, son una oportunidad para desarrollar soluciones mixtas e incluso proyectos de colaboración en competencia. Recientemente podíamos leer en la prensa que la crisis está provocando recortes en la inversión de las grandes compañías de telecomunicaciones en el despliegue de redes. ¿Qué efectos pueden tener estos recortes a medio-largo plazo? Es cierto que esta crisis ha influido en los planes de despliegue. También es cierto que la crisis ha hecho que los usuarios consuman menos telecomunicaciones. Olvidamos que las empresas tienen que explicar a sus accionistas sus planes de inversión y lograr su apoyo. En lo inmediato, invirtiendo en fibra óptica, no van a ganar más porque no hay demanda de aplicaciones y servicios que requieran esta tecnología. Por otro lado, Telefónica según parece no siente que tiene un riesgo inminente de perder mercado, porque los otros operadores se encuentran en un impasse impuesto por la crisis económica que atravesamos. En estas condiciones Telefónica, a la que tampoco le sobra el dinero, supongo que ha decidido ralentizar su despliegue. También supongo que algún día tendrán prisa por desplegar, al menos así lo espero, porque además siempre suele ocurrir lo mismo. A nivel del Estado Español, no veo efectos graves a corto plazo. Allí donde la compebit Entrevista con José Pascual González “Medir la competencia por el nivel de los precios y de la penetración de la banda ancha es cometer el mismo error que se comete cuando se analizan racionalmente los mercados” tencia presione y puede ser el cable o el móvil, se desplegará fibra óptica. Antes hacias referencia a Canarias. Allí la cuota de Telefónica es muy superior a la media nacional. Los operadores alternativos no han desarrollado bucle. Por tanto, es difícil que Telefónica vea amenazada su posición en el mercado y, por tanto, podrá posponer su despliegue de fibra a la de otros núcleos de población donde si vea amenazada su posición en el mercado. Entonces si existirá el riesgo de que se produzca una cierta brecha digital. El caso de Canarias también se repite en alguna que otra Provincia. ¿Ves necesaria la existencia de un ente regulador a nivel supranacional y europeo? ¿Consideras que está la UE liberalizada por igual? ¿Existe reciprocidad en otros países de la UE para nuestros operadores? Por supuesto que estoy de acuerdo con un ente regulador a nivel de la UE. Similar a la FCC en los Estados Unidos, pero una cosa tiene que quedar clara, y es que debe ser totalmente independiente del Gobierno de la UE. Hoy esto no es así. Existen dos comisarios, es decir dos miembros del Gobierno, que tienen capacidades para intervenir en cuestiones regulatorias tanto en telecomunicaciones, como en competencia. ¿Cuándo son intervenciones políticas y cuando son puramente técnicas? Creo que la transparencia es parte inseparable de la independencia. Es más, estoy convencido de que la liberalización de las telecomunicaciones ha sido posible porque existen organismos supranacionales, como es la UE, con capacidad para imponerse a los distintos estados miembros, que por sí mismos, dudo mucho que hubieran sido capaces de liberalizar el sector. Recordemos que sólo el Reino Unido inició la liberalización de las telecomunicaciones al margen de las Directivas de la UE. Los restantes países esperaron hasta el final e incluso algunos de ellos pidieron prórrogas. Hay que tener en cuenta además que en otras áreas geográficas dónde no existen autoridades supranacionales se pone en duda la obligación de interconexión. En cuanto a grados de liberalización en la UE se puede decir lo que se quiera. Mi punto de vista es que como todos los países han cumplido con los mismos hitos regulatorios, doy por supuesto que existe homogeneidad en cuanto a desarrollo de la liberalización. No obstante, hay opiniones para todos los gustos y como siempre ocurre a la hora de hablar de los otros, es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro. Además es un tema que me importa poco. ¡Tampoco me preocupa la reciprocidad! Pienso que tenemos que seguir nuestro camino porque la liberalización y la competencia hacen fuertes a las empresas y redunda en beneficio de los ciudadanos. Si alguien tiene quejas en este sentido que vaya a Bruselas. Barcelona no es el sitio. Has hablado de liberalización pero no has hecho referencia a la competencia en el mercado español. Muchos piensan que el desarrollo de la banda ancha y su precio es una demostración de un bajo nivel de competencia. ¿Qué opinas al respecto? Que hay competencia no hay duda. Al menos yo no la tengo. Antes hice referencia a los operadores que, establecidos en el mercado español, son una garantía de competencia. Las cifras de rotación de clientes, tanto en los servicios fijos como móviles, son altos y en algunos casos alcanzan hasta el 25%. El tema de los precios tiene muchos enfoques. Es cierto que los repetidos estudios de la CMT concluyen que nuestros precios son superiores a la media. Pero también se hacen observaciones que hay que tener en cuenta y, en particular, las promociones, su duración y los empaquetamientos, muy por encima de la media de la Unión Europea. “Tendríamos que ser los ingenieros de telecomunicación los primeros interesados en tener un COIT fuerte y bien preparado, para manifestar nuestra posición y visión en esta sociedad, y esto tendríamos que conseguirlo con nuestra propia participación como colegiados” Medir la competencia por el nivel de los precios y de la penetración de la banda ancha es cometer el mismo error que se comete cuando se analizan racionalmente los mercados. Los análisis racionales de los mercados, del comportamiento de los usuarios y de los servicios y productos de éxito, nunca, o casi nunca, han acertado. Por ejemplo, en el tema de la banda ancha se suelen obviar los resultados de las encuestas. Según el INE, la Fundación Orange, la Fundación Telefónica y algún que otro estudio de entidades bancarias, como el del BBVA, la razón que argumentan los encuestados para no tener contratada banda ancha es su falta de interés y utilidad. El precio como razón para no contratar este servicio figura en quinto o sexto lugar. Por el contrario, se olvida que en banda ancha móvil somos unos de los países con mayor penetración. ¡Seguro que lo podemos explicar! De lo que no estoy tan seguro es que lo hubiéramos podido prever. Hoy se están cuestionando los colegios profesionales. ¿Considera importante la función de interés público que realizan los Colegios y concretamente el COIT? Hoy se cuestionan muchas cosas, y no sólo la labor de interés público de los Colegios. Todos queremos mantener los derechos históricos que en cierta ocasión nos proporcionó la tecnología, cuando es la misma tecnología la que en la actualidad cuestiona esos derechos. En lugar de cambiar con los tiempos y adaptar los derechos a la nueva situación es más fácil pedir que no cambie el escenario que a mí me beneficia y exigir que se mantengan esos derechos ahora además de históricos, anacrónicos. Con los Colegios profesionales, puede que ocurra algo por el estilo. No estoy en contra que mantengan su condición de interés público, pero creo que sería mejor que ganaran otra vez su razón de existir, no tanto mediante una Ley como mediante una función. Creo que el COIT es clave para nosotros, pero no tanto para que vise nuestros proyectos como para que certifique que quien firma es ingeniero de telecomunicación autorizado por la Ley para ejercer en España y eliminar de esta manera el intrusismo en nuestra profesión. Siendo esto necesario, creo que lo es mucho más la labor de lobby del COIT. Defender nuestra profesión, así como ser una voz autorizada en todos aquellos casos en que tengamos que manifestar nuestra opinión. Tendríamos que ser los ingenieros de telecomunicación los primeros interesados en tener un COIT fuerte y bien preparado para manifestar nuestra posición y visión en una sociedad que todos están de acuerdo en llamarla Sociedad de la Información. Y esto tendríamos que conseguirlo con nuestra propia participación como colegiados.
30 oct 2015