Filosofía Hegel El punto de partida de su filosofía filosofía de Hegel sólo podía saber si actuaba bajo determinadas condiciones, y las sobrepasaba los límites de esas condiciones. que expresa la función del conceptos especiales de la infinito, principio y fin, que por su propia que dentro de los contenidos de ella en la correspondan con ellos. La verificación es imposible, y es por eso por lo que las razones que yo puedo dar sobre esas nociones especiales sean válidas para una y para otra finito e infinito, aun cuando las definiciones por separado de cada una de Así, pues, puedo probar que lo finito es, y al ¦ mismo tiempo, que lo infinito también es, lo que demuestra que la prueba de cuenta la realidad de los objetos naturales sino sólo la de la forma de la mente. Como vemos, es la verificación la que constituye la referencia de toda realidad si ésta tiene que ser considerada como verdadera, y el principio de no contradicción tiene que salir de ella. pide la verificación, prueba de que lo que el pensamiento piensa como posible se da en la realidad. Esto constituye el principio de verdad de la filosofía aparece cuando la razón huye de la verificación, porque no quiere admitir las condiciones que ésta le impone, ello no quiere decir, sin embargo, que las antinomias no pertenezcan a la razón es más, éstas le espontáneamente y son, por tanto, fundamentales porque constituyen la razón misma de toda la formalidad que la razón posee. Las antinomias tienen que ver con la formalidad de la razón, y sólo con ella. realidad le proporciona. dialéctica. Razón dialéctica que significa mal uso de la razón, puesto que la razón funciona aquí dentro de un ella, por si misma, pudiera determinar no solo las formas que corresponden a los objetos dados, sino también lo que deben ser los objetos de la realidad natural. toma como punto de arranque de su filosofía la resolver lo que para su predecesor era irresoluble. Si Kant dice que existe una realidad que está fuera del conocimiento noúmeno, de la que éste no puede decir nada, Hegel sostiene, por el contrario, que todo la conciencia, no quedando fuera de ella ninguna El mundo es un todo puesto en una conciencia lo infinito, por consiguiente, son existir dentro de esa parte alguna que no esté La verificación hegeliana no se realiza de acuerdo marcan los objetos de un mundo para él, pueden aplicar otras reglas que las que posee en sí el conocimiento. La realidad tendrá que salir de esa estamos hablando acción llama espíritu. El espíritu es, pues, una conciencia que contiene todas las formas de conocer de manera absoluta. Y será esta acción creadora del espíritu la que hará que las cosas que yo veo en estado actual, el mundo de que yo formo parte, no sea algo natural, independiente de mí, sino el estado que espíritu sale el mundo. El mundo, por lo tanto, está contenido, ya de Si admitimos esta premisa, llegaremos a la conclusión de que todo lo que existe tenía que existir de la manera que existe puesto que su producción había sido determinada de antemano por la inteligencia del espíritu. Es evidente que lo que tengo delante de mí ahora del año 1400 que nuestras actualidades, la de ellos y mía, son distintas, pero lo son sólo porque la historia progresó en el tiempo. Y este progreso que se desarrolla en el tiempo, a lo que llamamos historia, no es otra cosa que la forma de ser del espíritu, que se despliega y se produce como historia. Así, todo lo que es real tiene que ser verdadero, porque lo que es tiene que ser Esa necesidad de la es también la necesidad del espíritu que, para sí hacerse realidad. La historia es lógica, debido precisamente a la necesidad que posee. Mientras, para Kant, la realidad y el conocimiento, o mejor dicho las formas del conocimiento eran antitéticas porque, realidad natural era desconocida para el conocimiento, para Hegel, al ser el conocimiento, consumía cosas, todos los movimientos que se están contenidos dentro de aquella. El mundo es que lo desarrolla y lo despliega según las leyes de su lógica interna. Esas leyes constituyen la dialéctica hegeliana. Dialéctica que empieza diciendo que el movimiento es la forma que tiene el espíritu de manifestarse. El conocimiento se da, pues, Movimiento compuesto de de desairo lo del conocimiento. El espíritu es, en principio, pura indeterminación, vacío, posibilidad pero es también determinación posible y, por consiguiente, esa variedad contiene en su interior la posibilidad de determinarse. Pero para determinarse tiene que salir fuera, exteriorizarse, haciéndose puro exterior, conviniéndose en algo El momento en que el espíritu se hace exterioridad no es tampoco la representación del verdadero conocimiento, que para reconocerse de forma completa tiene que volver a sus orígenes, a la abstracción originaria. Mas, cuando el espíritu se posó en el objeto concreto, haciéndose él condiciones de abstracción, como hemos visto, constituía su propia esencia. Para recuperar sus propiedades es necesario que vuelva a negarse, saliendo de lo concreto y volviendo de nuevo al territorio de lo abstracto, aunque conteniendo en el real que no poseía en el primer momento. Esta determinación, verdadero participa de lo concreto y de lo abstracto, es lo que se llama el concepto. En el concepto se cierra el desarrollo de los movimientos del conocimiento que, para proponía su propia naturaleza. Lo dialéctico, pues, enuncia la propiedad mas genuina de lo que significa el conocer.