Artículo BIT
Adelanto
Intuyo que estamos en el prólogo del proceso de adaptación de la revista bit a un nuevo formato. Observo que, desde hace varios números, puede consultarse en la web del COIT, antes que su recepción por el correo ordinario. Recordarán que no hace mucho sucedía lo contrario. El adelanto (indicio de anticipo y de progreso) me empuja a descender de la nube en la que se debate el futuro de la prensa en papel, y a tomar postura sobre la posibilidad de convertir nuestra revista en una publicación on-line. No descubro nada nuevo al afirmar que Internet es la plataforma de distribución más eficiente: máxima rapidez, mayor difusión y ahorro importante. Con ella, además, se reduce el consumo de papel y se respeta el medioambiente. Asimismo, al acortarse el plazo entre la elaboración de un artículo y su difusión, se facilita la elección de temas que no caduquen antes de su lectura. Pero la cuestión a debatir es si preferimos leer en una pantalla lo que, hasta ahora, conocíamos sobre papel, teniendo en cuenta que la versión on-line que hoy disfrutamos (o padecemos, según se mire) se limita a colgar en la web, en formato PDF, los artículos que se editan en papel. Así las cosas, ¿merece la pena disponer de ambos soportes? Confieso que la consulta anticipada estimula mi interés por encontrarme con la revista impresa para releerla y disfrutarla. Posiblemente necesite ver los mensajes en su hábitat natural ya que la estética y la estructura de la versión on-line reproducen las pautas de la publicación en papel. Cuando ya tengo el objeto de deseo entre mis manos, puedo ojearlo y hojearlo cómodamente, captar una perspectiva global, pausar la mirada, entretenerme en lo que más me sorprende, y, sobre todo, desbordar sin dificultad los límites de la pantalla. Pienso que para no extrañar lo viejo, habría que empezar por adecuar el diseño de las páginas y los textos, a un canal de comunicación con pantallas de diferentes tamaños, algunas muy reducidas. Dicen los expertos que conviene trabajar con escritos más cortos y precisos, y editarlos en bloques de palabras (las columnas no facilitan la lectura) con un número de líneas que tenga cabida en la pantalla de un portátil de tamaño medio o de un moderno lector electrónico. Y puestos a pedir, ¿por qué no incorporar audio y vídeo, y con enlaces a otras fuentes, para hacer de bit una auténtica publicación multimedia? Empecé hablando de una intuición. Ciertamente desconozco si el adelanto responde a una estrategia premeditada. Es muy probable que mi percepción ande algo desorientada. En realidad, lo importante es que bit sea un espacio de encuentro, de reflexión, y de amplia difusión social del quehacer y de las capacidades de los Telecos. Desde esta perspectiva conviene encontrar una fórmula en la que convivan el ratón (para lo breve y más cercano) con el papel (para lo extenso y divulgativo). Mientras tanto, iré asumiendo el duelo de desaparecer del medio impreso para residir en el ciberespacio. Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación Adelanto
30 oct 2015