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Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Coincidiréis conmigo que estos dos últimos años se han convertido en uno de los periodos de transformaciones más intensos de las últimas décadas. En este periodo, se han desencadenado cambios que hace unos años nos hubieran parecido delirios de ciencia ficción. La mayor parte de estos se deben a las enormes tensiones subyacentes que suelen acumular los periodos de estabilidad, poco proclives a realizar reformas y generalmente más propicios a extender las condiciones de comodidad y bonanza más allá de lo razonable. También han emergido algunas fuerzas poderosas nacidas como consecuencia de la potencia transformadora de las nuevas tecnologías, principalmente TIC, y que han roto barreras tanto geográficas como temporales, derribando un modelo más adaptado a cambios incrementales que a las profundas transformaciones por ellas desencadenadas. No pretendo realizar una visión crítica de nuestro pasado más reciente, ni extraer lecciones que nos permitieran evitar en el futuro los errores cometidos hasta ahora. Siendo muchas las voces que desde diferentes tribunas públicas participan en este debate, cabe adivinar dos líneas claras perfectamente confrontadas, sobre las que diferentes opciones políticas están construyendo su discurso. Aunque pareciera a primera vista que cada una de estas líneas se acopla en lo fundamental con una de las dos alternativas políticas principales, la realidad es mucho más compleja. Una de estas líneas establece básicamente como deseablemente inmutables y permanentes el conjunto de condiciones vigentes durante este periodo de estabilidad, especialmente aquellas que se habían alcanzado tanto en lo laboral, como en lo mercantil y en el reparto de tareas entre las instituciones públicas y privadas. Ignorando, por una parte, las tensiones acumuladas por la falta, o al menos la parsimonia en la adopción de cambios adaptadores, esta corriente tampoco prestó atención al tsunami social y económico que suponía la ruptura de barreras comerciales, las nuevas realidades en la fabricación de bienes y provisión de servicios, las aplicaciones basadas en redes o la emergencia de nuevas empresas y países con una potencia insospechada. La otra, pretende realizar una serie de cambios que cree profundos, pero que en realidad son circunstanciales y sobre todo responden a coyunturas básicamente de tesorería. Por supuesto, esto es una generalización, pero puede resumir el debate existente en nuestro país en lo referente a los modelos económicos. Nadie que haya gestionado una empresa puede ignorar la importancia decisiva de la falta de liquidez. Pero ningún manual recomienda que la gestión de la tesorería marque a medio plazo la estrategia principal. Este principio es de alcance general. Y si bien la negación de la realidad para evitar adoptar cambios dolorosos se convierte en irresponsabilidad, tampoco privilegiar las medidas de recorte de gastos garantiza que se adopten las mejores soluciones a largo plazo. En este sentido el Colegio, que se encuentra inmerso también en un escenario rápidamente cambiante, vuelca todos sus esfuerzos en mantener como sus claves esenciales las tres líneas maestras que consideramos su razón de ser y a la vez adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones de contorno. Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT La primera de estas claves es el mantenerse como un actor de primer nivel en nuestro sector, manteniendo e intensificando las relaciones con todos sus componentes y aportando nuestras contribuciones en cuantos ámbitos sea necesario. Por este motivo, la veintena larga de grupos de trabajo se encuentran a pleno rendimiento y no dejan de realizar aportaciones en este sentido. Otra de las claves es nuestro papel como institución pública al servicio de la administración, principalmente de la Administración Central del Estado. Seguimos en estrecho contacto con ella, no solo con la SETSI, sino con todas aquellas instituciones que consideramos relevantes para nuestro ecosistema, como las relacionadas con la seguridad y defensa, educación, competitividad o fomento. A todas ellas les ofrecemos nuestra capacidad de identificación de oportunidades y riesgos, nuestro análisis y nuestras sugerencias. Siempre desde el respeto y la voluntad de servicio público. Una prioridad especialmente necesaria es la de ampliar nuestra base de colegiados y especialmente el proyectar nuestro punto de vista a los jóvenes recién incorporados al mercado profesional. Es quizá esta la más necesaria, dado que se orienta a personas individuales, con nombre y apellidos, únicas y merecedoras todas y cada una de ellas del cariño, apoyo y orientación de su Colegio. Además es la única fórmula para ampliar nuestro perímetro de acción y obtener un alcance multiplicador para nuestro proyecto mientras se revitaliza la institución que temporalmente nos ha tocado dirigir. Los jóvenes son el futuro de España, de nuestro sector y desde luego del Colegio. Para desarrollar todas estas líneas estratégicas es necesaria la más amplia colaboración. Solo con las aportaciones de un colectivo numeroso, comprometido y contento de colaborar es posible alcanzar los retos que nos hemos propuesto. A lo largo de los próximos números, incluyendo éste, tendréis ocasión de comprobar la seriedad de nuestro compromiso con cada una de las tres líneas mencionadas, la profundidad de nuestros objetivos y la necesidad de compartirlos con todos vosotros. Hace unos días en el I Encuentro de jóvenes colegiados #joventeleco, tuvimos ocasión de trabajar juntos más de 300 compañeros. Quiero anticiparos en esta carta las dos conclusiones más importantes del Congreso: el colectivo de los jóvenes ingenieros y su entorno de desarrollo profesional es, a largo plazo, lo más importante para nuestro Colegio y debe formar parte del núcleo esencial de nuestra responsabilidad y línea de actuación; en segundo, es prioritario fomentar la participación activa de todos los ingenieros y sobre todo de los más jóvenes, principalmente a través de las redes sociales, ampliando en la medida de lo posible los temas de discusión y las áreas de trabajo y rompiendo definitivamente las barreras geográficas y de edad que hasta ahora encajonaban y limitaban una adecuada participación. Quiero, como Decano-Presidente y en nombre de mis compañeros de Junta, añadir que este Congreso y el trabajo en él realizado han supuesto un hito para el Colegio y que nos comprometemos a profundizar y a desarrollar sus conclusiones y mantener el excelente clima que allí se creó. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Como vengo compartiendo con vosotros, el Colegio está profundamente comprometido en tres líneas estratégicas de acción: - Su acción institucional, muy enfocada a transmitir a la Administración, principalmente la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información nuestro mejor asesoramiento en aquellos asuntos importantes para nuestro sector. - La acción de fortalecimiento del COIT, tanto en su papel de institución de derecho público, como de actor relevante del sector de las telecomunicaciones y tecnologías de la información. - La defensa de los colegiados. Las tres son muy importantes y solo mediante una acción coordinada pueden desarrollarse de manera armónica que resulte óptima tanto para el Colegio como para todos nosotros. Este año que termina ha sido muy intenso en los tres ámbitos, pero quisiera en unas breves líneas reflejar algunos de los retos más difíciles que hemos tenido que abordar y cuál es la situación de cada uno de ellos en este momento. Empezaré por los asuntos más delicados. En este mes de diciembre, el Tribunal Supremo ha dictado tres sentencias desfavorables tanto para el Colegio como para nuestro colectivo de ingenieros libre-ejercientes. Dos de ellas suprimiendo la reserva de actividad que en exclusiva tenían los ingenieros de telecomunicación e ingenieros técnicos de telecomunicación para la redacción de proyectos de ICT y abriendo esta actividad a aquellos ingenieros industriales e ingenieros técnicos industriales que acrediten conocimientos para ello. Otra, precisamente suprimiendo la obligación de verificar dichos proyectos. Las tres sentencias, dictadas en este sentido precisamente por la escasa justificación que la Administración anterior aportó en la redacción de la norma tanto al exigir la verificación como al realizar la reserva de actividad, suponen un cambio de escenario preocupante para nosotros y potencialmente desfavorable. Son muy escasas las posibilidades legales de conseguir su revocación. Para corregir en lo posible esta situación, estamos realizando un trabajo intenso, cuyos detalles me permitiréis no hacer público en esta carta, y que se apoya en la excelente relación que el Colegio mantiene con la actual Administración, fruto de la colaboración y del asesoramiento realizado desde nuestros Grupos de Trabajo. Por otro lado, se encuentra en plena fase de estudio previo a su aprobación por el Consejo de Ministros (lo que podría tener lugar simultáneamente a la publicación de este número del BIT) la esperada Ley de Servicios Profesionales. Todo parece indicar que abre un nuevo escenario para los colegios profesionales de ingeniería y para sus profesionales. De acuerdo con las informaciones de que disponemos, las ingenierías verían muy restringidas sus reservas de actividad específicas y los colegios limitados algunas de sus funciones exclusivas. Estas semanas están siendo muy intensas en relación con este anteproyecto y esperamos que nuestra propuestas sean tenidas en cuenta para garantizar un adecuado ejercicio profesional para nuestros colegiados y el futuro del Colegio. Adicionalmente, el Colegio ha realizado los trámites ante ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para la obtención de la correspondiente acreditación a la que hace referencia la Orden ITC/1644/2011. En estos últimos seis meses se ha realizado un trabajo exigente y esforzado para cumplir con los requisitos de la normativa, implementando un proceso de auditoría interna muy exhaustivo que ha requerido una dedicación muy intensa del personal del Colegio. Finalmente a finales de noviembre se realizó en nuestra sede la auditoría por ENAC, en dos jornadas, en las que junto al equipo auditor de ENAC acudieron también representantes de la SETSI. Las conclusiones fueron muy positivas y tras haber resuelto las pequeñas incidencias que fueron detectadas, se espera que cuando esta revista vea la luz, el Colegio haya recibido la acreditación de la SETSI para la verificación de proyectos de ICT, conforme a la norma UNE EN/ISO 17020. Carta del Decano-Presidente del COIT Esto convertiría al Colegio en la primera entidad acreditada para ello y el primer Colegio de Ingenieros en tener una acreditación semejante. Con independencia del incierto panorama que abre la sentencia antes mencionada y el nuevo escenario a que puede abocar la Ley de Servicios Profesionales, creemos que este proceso de convertir al Colegio en una entidad acreditada por ENAC y la Administración para verificar proyectos es el mejor camino para asegurar al Colegio un papel relevante en el futuro como entidad mediadora entre los ingenieros y Administracion, lo que en su caso puede que sea conveniente ampliar para otras actividades. Simultáneamente, el Colegio está trabajando intensamente con la Administración para conseguir que nuestras propuestas en relación tanto con la Ley de Servicios Profesionales, como en la propia Ley General de Telecomunicaciones sean recogidas y, en particular, aquellas relacionadas con el papel tanto del Colegio como de los Ingenieros de Telecomunicación. Ni la obtención de la acreditación ENAC ni el mantener el diálogo con la Administración a este elevado nivel serían posibles si el Colegio no gozara del prestigio y reconocimiento al que su rigor profesional y la calidad de sus propuestas técnicas y normativas le han hecho acreedor. Y esto ratifica la importancia de la primera de nuestras líneas de acción estratégica. La de trabajar con rigor, ambición y oportunidad para prestar un servicio de apoyo y asesoramiento de calidad a la Administración. En relación con las otras dos líneas, el Colegio sigue trabajando para mantener y reforzar su posición en el sector. En este año ha firmado un elevado número de convenios con empresas, escuelas de negocio, centros académicos y otras instituciones, enfocados a realizar proyectos conjuntos y facilitar a los colegiados oportunidades profesionales y de formación. Además, esta línea de colaboración se ha convertido en la que mayor crecimiento económico está suponiendo para nuestra institución. Por último, el apoyo a los colegiados, línea de acción permanente para el Colegio y que se desarrolla a través de todas las actividades colegiales y mediante los diferentes servicios existentes. Quiero recordar especialmente las actividades de formación, los premios a los Proyectos Fin de carrera y Tesis Doctorales, el servicio de asesoramiento de empleo SEOP y el seguro de RC. Queridos compañeros, este número está dedicado especialmente a los jóvenes, cuyo futuro profesional, es, como sabéis, una preocupación permanente de las Juntas. Queremos compartir con todos vosotros esta misión. Los jóvenes ingenieros representan el futuro de nuestra profesión, de nuestro Colegio y muy especialmente de nuestra nación. Creemos sinceramente que no existe nada más importante para este Colegio que ayudarles en su desarrollo profesional y en facilitarles un acceso a posiciones de responsabilidad, tanto en las empresas, en las instituciones y por supuesto en nuestro Colegio. Creo que esta estrategia recoge y resume perfectamente todo lo anterior, teniendo en cuenta que ellos, más que nadie, representan el futuro de nuestro Colegio y nuestra Asociación. Un abrazo EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Desde el BIT nos vemos a menudo en la obligación de manifestar nuestra opinión sobre aspectos importantes del sector y transmitir, bien a la administración, bien a otros actores de este amplio ecosistema que conforma las telecomunicaciones, nuestro punto de vista en relación con su futura evolución. Uno de los aspectos más importantes de las telecomunicaciones es su importancia transversal en el tejido económico, en la capacidad de innovación y en la creación de un entorno favorable al desarrollo económico y la creación de valor. Hace ya mucho tiempo que nadie discute que las infraestructuras de telecomunicación forman parte esencial del escogido elenco de las llamadas infraestructuras críticas. Ni que es imposible concebir una sociedad desarrollada sin unos potentes servicios digitales tanto para los ciudadanos, como para la administración, las empresas o el tejido educativo y académico. Para ello es preciso disponer de un sector ágil, innovador, dinámico y bien capitalizado, con flujos constantes de inversión. Porque estas infraestructuras son costosas de instalar y mantener, sus amortizaciones son fulgurantes y la obsolescencia tecnológica es un factor permanente y demoledor. Y el capital fluye mejor hacia los sectores que prometen retornos razonables y predecibles. Sin ánimo de levantar polémicas, España podría plantearse paralizar durante cuatro o cinco años sus inversiones en obras civiles, ferrocarriles o puertos. Bastaría sostener un plan de mantenimiento para que los efectos de esta paralización quedaran matizados o minimizados. En todo caso, estas inversiones, por necesarias que fueran, siempre requerirían periodos de amortización dilatados, a veces, asintóticamente lejanos. Nuestro sector no es así. Es imprescindible mantener de una manera constante las necesarias adaptaciones de las redes, la incorporación de las tecnologías que las sostienen, crear en definitiva un círculo virtuoso de inversión en que los diferentes actores sigan innovando, incrementando las capacidades de las redes, su capilaridad y densidad, el número y calidad de las aplicaciones y servicios. Solo así se podrá seguir avanzando en esta nueva sociedad mallada basada en la coexistencia de múltiples redes sociales y en las que empresas, instituciones o administraciones, prestan cada vez más servicios. Gracias a todo ello podemos sostener derechos absolutamente fundamentales, incluidos los que sostienen nuestra libertad, capacidad de desarrollo y comunicación. El Gobierno puso en marcha hace unos meses la Agenda Digital Española, adaptación de la más genérica Agenda Digital Europea. Como ya hemos comentado en estas páginas, consideramos esta iniciativa una de las más ambiciosas e interesantes que se haya planteado España para avanzar con eficacia y adecuada gestión de recursos en la senda de los países más avanzados, tanto en lo económico como en lo correspondiente a los derechos que reclama la nueva ciudadanía. Los inversores de este sector conocen las incertidumbres de nuestras tecnologías, la mutabilidad de estos mercados, la volatilidad de los actores dominantes. El líder indiscutible de ayer puede ser el próximo cadáver. Un elemento crucial para el sostenimiento de este círculo virtuoso de inversión e innovación es el regulatorio. Una acertada regulación es un potente catalizador de este ecosistema, del mismo modo que una desacertada puede convertirse en el freno más dramático de este dinámico proceso multipolar. El Gobierno planteó, de manera urgente, un proyecto de unificación de organismos reguladores que, tras un debate interministerial bastante opaco para la sociedad, parece listo para ver la luz. El pasado 4 de julio se publicó en el BOE la ley por la que se crea la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El nuevo organismo pretende Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT @EugenioFontan estar en marcha en octubre. Ahora, el Ministerio de Economía está elaborando sus estatutos para que estén terminados en un plazo de cuatro meses. Este nuevo organismo agrupará las funciones de la Comisión Nacional de Energía, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, la Comisión Nacional de la Competencia, el Comité de Regulación Ferroviaria, la Comisión Nacional del Sector Postal, la Comisión de Regulación Económica Aeroportuaria y el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales. El número de consejeros, se reducirá de los 52 que tienen este conjunto de entes a 10. Su mandato será de seis años sin posibilidad de reelección y la renovación de los miembros se hará parcialmente cada dos años, de tal manera que ningún miembro permanezca en su cargo por tiempo superior a seis años. Serán nombrados a propuesta del Ministerio de Economía y tendrán que superar un proceso de consulta parlamentaria, donde se podrán vetar nombres por mayoría absoluta. En esa propuesta del Ministro de Economía se incluirán también los nombres del presidente y vicepresidente del organismo. El nuevo organismo previsiblemente tendrá dos salas para separar Competencia del resto de reguladores sectoriales. Cabe comparar el funcionamiento de unos y otros organismos de los que serán refundidos, como también los modelos de tasas que han impuesto a sus empresas reguladas. Y teniendo además en cuenta lo comentado en la primera parte de esta carta, en lo referente a la importancia de las infraestructuras de telecomunicaciones y la inmediatez de su impacto en el desarrollo económico, queremos llamar la atención sobre la importancia de mantener en nuestro sector un organismo muy cercano a la realidad empresarial y de los usuarios, que domine técnicamente los fundamentos económicos de la acción regulatoria y sepa anticipar el impacto de la evolución tecnológica. Sin compartir algunas opiniones que han apuntado a la falta de independencia del nuevo modelo, pues pensamos que cabe perfectamente integrar en un órgano más amplio al regulador sectorial sin comprometer su independencia, es importante señalar la necesidad de que se establezca una política regulatoria predecible y equilibrada y que complete la labor efectuada por la CMT, en fases escalonadas y que, bastante bien completadas, podrían resumirse en dos: Primero, la ruptura del monopolio y la creación de las condiciones básicas para la prestación en competencia de servicios básicos. A continuación la creación de un entorno favorable a la inversión, manteniendo la competencia en redes y servicios con un enfoque de precios asequibles para los usuarios. Ahora es el momento de contemplar el sector de una manera nueva, integrando la totalidad de los actores, incluso las nuevas oleadas de suministradores de equipos y terminales, aplicaciones “over the top” y prestadores de servicios de nicho. La nueva cadena de valor debe ser analizada de manera armónica e integrada, mirando al futuro y garantizando su evolución. En este sentido apoyamos el mantenimiento de la más alta cualificación de sus servicios técnicos y esperamos que el Gobierno y el Parlamento sepan escoger los mejores ejecutivos sectoriales y las personas más válidas para su Consejo. Nuestro crecimiento económico y nuestro desarrollo social dependerán en buena parte de que esto se consiga. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Cada vez que me dirijo a vosotros, tengo que intentar abstraerme sobre la temporalidad de esta carta. Es posible que, cuando llegue a vuestras manos, las circunstancias en que fue redactada hayan cambiado significativamente. Hoy, por ejemplo, me pongo a redactarla fuera de España, tras asistir a una reunión con otros profesionales europeos sobre aplicaciones del espacio en la optimización de la gestión de las administraciones públicas y las enormes ventajas que proveen para la prestación de servicios avanzados a los ciudadanos. Este tipo de proyectos, aparentemente muy novedosos, pero que emplean tecnologías relativamente maduras, están de moda en el mundo. Se presentan con capacidades transformadoras de nuestra realidad más cotidiana, a la vez que son potenciales creadores de oportunidades empresariales y de empleo de alto valor añadido. El difuso concepto de Smart City se apoya precisamente en un aprovechamiento sistemático y masivo de las nuevas aplicaciones tecnológicas puestas al servicio del ciudadano. O la mejora en la eficiencia y la seguridad de las infraestructuras que persigue el Ministerio de Fomento. ¿Las tecnologías al rescate? Sin embargo, al llegar al hotel y repasar las noticias de nuestro país la sensación de hastío y cansancio es inevitable. ¿Qué nos está pasando? ¿Cómo es posible que una y otra vez nos veamos presos en las mismas pesadillas, atascados en los mismos laberintos? Tenemos que mirar adelante, olvidando las herencias ideológicas fútiles que a nada conducen y ser capaces de transformar nuestro entorno. Hecha esta reflexión, como desde el Colegio y la Asociación tenemos también nuestras responsabilidades e intentamos cumplir dignamente con ellas, me centraré en tres cuestiones. La primera, como viene siendo habitual, en los jóvenes ingenieros y su desarrollo profesional. Las empresas, y especialmente las más grandes, deben entender el importante papel que juegan en la formación complementaria de sus jóvenes empleados, en la responsabilidad que asumen teniendo en plantilla a estos jóvenes profesionales. Todo joven profesional deberá tener una mejora en su CV tras pasar por una empresa. Y ésta, deberá ser real, que le permita perfeccionar su adaptación al mercado, la adquisición de metodologías profesionales, habilidades y conocimientos complementarios a los recibidos en la Universidad. Este papel debe ser un objetivo importante en su Responsabilidad Social Corporativa y desde el COIT nos hemos planteado trabajar intensamente para conseguirlo. La segunda es la importancia de las instituciones como el Colegio y la Asociación. En estos momentos los Colegios de Ingeniería están sufriendo la mayor presión que han debido nunca soportar. El Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales realiza unas propuestas que, en caso de ser aprobadas, llevarán a los Colegios a una situación muy difícil. Carta del Decano-Presidente del COIT Pareciera que los políticos piensan que estorbamos. Los políticos, precisamente ellos. No es espacio para expresar lo que me viene a la mente, aunque no es difícil que os lo imaginéis. Pero quiero enfatizar en esta carta elementos positivos, valores, no quejas o críticas. Es importante para una nación contar con instituciones profesionales eficientes como las nuestras. Sectores profesionales como el de las telecomunicaciones deben mucho a nuestro colectivo y la capacidad transformadora de nuestras tecnologías siempre ha sido cuidada y atendida con especial celo por nuestros profesionales. Me refiero, por ejemplo, a la reciente transformación completa que la televisión debió adoptar en unos meses para pasar de la difusión analógica a la digital con un éxito sin precedentes. O a la extensión de las nuevas redes móviles, mediante la instalación de miles de nuevas estaciones base, sin un solo problema significativo que reseñar. Y nuestros colegiados están detrás de estas zancadas de gigante. El Colegio garantiza que cada instalación esté adecuadamente diseñada, proyectada e instalada. Y otorga seguridad técnica y jurídica tanto a los profesionales como a los usuarios. Por otro lado, el Colegio es un referente intelectual de primer orden, con importantes contribuciones en asuntos de telecomunicaciones, Agenda Digital, espacio, seguridad y defensa, sociedad en Red, formación, estándares y otros muchos. Y las demás ramas de la Ingeniería, con mayor o menor oportunidad, están trabajando en líneas semejantes. ¿Por qué quieren intervenirnos? ¿Tanto les molesta la independencia de estas organizaciones profesionales? A vosotros os dejo estas cuestiones, cuya respuesta no es objeto de esta carta. Esperemos que nuestros argumentos, expuestos con rigor y oportunidad, consigan mejorar el texto de este Anteproyecto y resolver los problemas que anticipa. La tercera de las cuestiones que quisiera abordar es la del apoyo a los emprendedores y las nuevas empresas. Es evidente que las Administraciones Públicas, con muy escasas aunque significativas excepciones, no saben lo que es crear una empresa, ni mantenerla, ni tampoco las dificultades que entrañan la defensa de la propiedad intelectual, la exportación de tecnología o la prestación de servicios avanzados. Todo el entramado regulatorio y normativo acumulado en decenas de años es ahora casi totalmente ortogonal a una realidad imparable y global. Solo abordando de una manera radical esta enorme y arcaica burocracia, en una equivalencia al encendido digital de nuestra TV, seremos capaces de adaptar nuestro tejido productivo a la realidad internacional y sacar el oportuno rédito al enorme esfuerzo acumulado por nuestros profesionales más dinámicos, nuestras empresas industriales, nuestras escuelas de ingeniería. Desde el Colegio y la Asociación seguiremos trabajando con ahínco. Aportando nuestro esfuerzo a convencer de la importancia de apostar por los jóvenes, por las libertad de asociación profesional y por un apoyo sincero y potente a los profesionales y empresas industriales y de tecnologías innovadoras. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Termina un año difícil para España, para el sector y para muchos de nosotros. Con él cerramos el último que desde esta Junta de Gobierno tendremos la oportunidad de concluir al frente del Colegio. Si hubiera que resumir en un único concepto a modo de conclusión nuestra experiencia, es que el ecosistema en el que el Colegio se desenvuelve se ha modificado notablemente, hasta el punto de no parecerse apenas al que ha venido siendo habitual en los últimos diez años. Y esto implica que tanto el Colegio como la Asociación deben adaptarse y transformarse en profundidad. La Unión Europea ha acuñado el concepto de Horizonte 2020 para su Estrategia de Desarrollo e Innovación. En este breve lema se resume la necesidad de plantear un nuevo modelo. Y que aborde adecuadamente el desarrollo de nuestra sociedad y la creación del tejido económico, industrial y de servicios que debe sostenerla. Creemos que el Colegio tiene la oportunidad de centrar igualmente su estrategia mediante un concepto semejante, que identifique el objetivo de esta estrategia y defina el plan de acción para llevarla adelante. Y todo ello recordando que estamos en un sector muy globalizado, como lo están, sin ninguna duda, todos los sectores industriales con futuro. Nuestro último Congreso celebrado, por cierto, con un impacto significativo, se planteó, bajo el lema COIT 2020 Diseño de un Nuevo horizonte. En él se identificaron los ejes de acción que, a nuestro parecer, componen los que un Colegio fuerte, dinámico y cercano al sector, a la sociedad y a sus colegiados deben ponerse en funcionamiento. En relación con nuestros ingenieros, desde el Colegio y la Asociación deben intensificarse las acciones encaminadas a sostener y aumentar el número de sus miembros. Para lo primero, es fundamental el acercarnos a ellos, desarrollar iniciativas que nos permitan aumentar nuestra interacción y la proyección hacia el exterior. Para lo segundo, el plantear mecanismos de colaboración con las Escuelas, en un momento precisamente en que desde ellas se pide al Colegio cercanía y apoyo; y con las empresas, mediante convenios de cooperación que aumenten el perímetro de acción institucional del Colegio y simultáneamente nos acerquen a los compañeros que trabajan en ellas. Es fundamental que el Colegio siga siendo referente en nuestro sector y además en cuantos temas y asuntos de actualidad tangenciales tengan que ver con nuestras tecnologías. Así, debemos seguir publicando documentos de análisis e impacto, como el recientemente presentado en el CESDEN sobre asuntos de Telecomunicaciones y Defensa que se comenta en este mismo número y que ha servido para proyectar al Colegio y sus miembros en un sector tan importante y tan cercano. Para ello, los distintos Grupos de Trabajo y los que sin duda se crearán a lo largo de los próximos meses son de gran importancia. Simultáneamente permiten trabajar a muchos compañeros de manera coordinada en asuntos de nuestro interés y proyectar sus resultados a las administraciones y la sociedad. Pero más allá del perímetro estricto de la tecnología hay otros asuntos como las Redes sociales y los menores o su impacto social y económico o la ciberseguridad o el nuevo concepto de Smart City en los que debemos hacer llegar nuestra opinión bien estructurada y nuestra valoración y recomendaciones. Es igualmente importante que ambas instituciones mantengan presupuestos equilibrados. Para ello, venimos trabajando con cierto éxito en la identificación de nuevas oportunidades de generar ingresos que permitan mantener el ritmo de actividades, clásicas y nuevas que tenemos que poner en marcha. Sin duda ello implica que deberemos seguir optimizando los recursos humanos y materiales del Colegio y la Asociación. En este sentido, es significativo que ambas instituciones cierren sus ejercicios con superávit operativo y que el Colegio haya encontrado una nueva línea de generación de ingresos que permita compensar la caída del negocio tradicional. En definitiva, este nuevo modelo implica profundizar en varios frentes de manera coordinada y que permita desarrollar acciones plenamente complementarias: - La elaboración de trabajos y documentos sólidos que permitan proyectar nuestro posicionamiento en un sector muy dinámico, fluido e influyente. - El aumento y potenciación de nuestras redes de colaboración empresarial e institucional. - La búsqueda de oportunidades de desarrollo profesional para nuestros ingenieros. - El aumento de acciones, eventos y mecanismos que permitan proyectar nuestras Instituciones hacia el sector, los ingenieros y la Sociedad. - No quiero terminar la carta sin plantear además tres comentarios finales. El primero, que los ingenieros, seamos de la rama que sea, cada vez deberemos coordinarnos más y mejor y acostumbrarnos a trabajar juntos, tanto entre nosotros como entre nuestras diferentes instituciones. El segundo, que solo desde un Colegio y una Asociación fuertes, bien centrados y de alcance nacional podremos acometer con éxito los diferentes retos que este cambio de escenarios nos está exigiendo. En este sentido, quiero felicitarnos por la definitiva conclusión de la situación de Cataluña, donde finalmente tanto el TS como el TSJ de Cataluña han dado la razón a nuestro Colegio, que seguirá siendo por tanto la única institución colegial de nuestra profesión en toda España. El tercero que deberemos desarrollar y ampliar nuevos mecanismos de colaboración con las Escuelas, las instituciones y las empresas, que permitan mantener nuestro nivel de diálogo, de cooperación y de cumplimiento de los objetivos establecidos. Quiero dar las gracias a las empresas que nos están permitiendo la puesta en marcha de este nuevo escenario y cuyo número e importancia no deja de crecer. Por último, quiero, en nombre de las Juntas de Gobierno del COIT y la AEIT animaros a participar en este apasionante cambio que estamos imprimiendo a nuestras instituciones, para cuyo éxito es imperiosa la colaboración de todos nosotros. El sector, nuestros compañeros y especialmente los más jóvenes os lo agradecerán. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN Decano-Presidente del COIT
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Queridos colegiados, Estos últimos años han sido muy difíciles para todos. Las empresas han acusado la caída del consumo, las dificultades de financiación, la quiebra de un modelo de crecimiento aparentemente consolidado que se ha manifestado falso. Los ciudadanos hemos sufrido, acosados por el desempleo, la pérdida de valor de nuestros ahorros, el incremento de los impuestos, la incertidumbre del futuro. La explosión de la burbuja financiera ha puesto en evidencia las debilidades estructurales que teníamos en España y que abarcaban desde una perniciosa simbiosis entre políticos y gestores de instituciones, al uso indiscriminado del espejismo de la construcción para enmascarar las ineficiencias sistémicas. Todo ello, por desgracia, sazonado por un comportamiento rayano en la inmoralidad tanto en el ámbito público como privado por quienes debían haber sido precisamente garantes de que esto no ocurriera. La mayor parte de los países con los que habitualmente nos comparamos, habiendo sufrido, sin duda, el mismo choque de la crisis financiera, se encuentran, sin embargo en una situación mucho mejor que la nuestra. Me refiero, sobre todo a dos variables objetivas y tremendamente relevantes por lo que suponen para todos nosotros: la tasa de ocupación y el desempleo. Curiosamente España es el lazarillo en ambas. Tenemos una de las tasas de ocupación más bajas y simultáneamente un desempleo que duplica la media de nuestros vecinos. Creo coincidir con muchos si reclamo la mayor atención a nuestros gobernantes en que hagan los mayores esfuerzos para mejorar ambas calamidades. La nuestra es una de las profesiones que ha aguantado mejor el impacto de todo este desastre, que en otras, igualmente cualificadas ha resultado demoledor. En cualquier caso, esta crisis afecta también a nuestra profesión, a nuestras empresas más cercanas y la incertidumbre o quizá sea mejor decir, la certidumbre de un futuro preocupante, se ha convertido ya un parte de nuestro entorno familiar y profesional. Seguramente, muchos de vosotros compartís conmigo esta preocupación, si no por vosotros mismos, por vuestros familiares compañeros o simplemente conocidos. Es ahora cuando conviene hacer dos reflexiones. La primera, que aunque los políticos quieran transmitir optimismo por la mejora de los indicadores macroeconómicos, es importante señalar que estamos lejos de haber resuelto los problemas estructurales y que, por lo tanto, podemos estar a las puertas de una consolidación aparentemente sólida, pero cimentada sobre unos fundamentos deficientes que antes o después, volverán a pasar factura. La segunda, es que para mejorar esta situación, se debe establecer un compromiso compartido entre todos y afrontar la necesaria transformación con responsabilidad, esfuerzo y sacrificio. Lejos quedan los tiempos en que los empleos eran para toda la vida, como también la estabilidad empresarial que permitía mantener crecimientos y viabilidad aún cuando ni los fundamentos eran sólidos ni la competitividad, la excelencia o la evolución hacia un mercado global eran parámetros que se discutieran en los consejos de Administración o las Juntas de Accionistas. Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT @EugenioFontan Por otro lado, la globalidad y la propia tecnología están transformando aceleradamente todos los sectores productivos y no es difícil aventurar que muchas empresas y profesionales tendrán dificultad en mantenerse en este entorno tan competitivo. Por eso, es ahora más importante que nunca el mantener, defender y consolidar las instituciones profesionales que nos permiten afrontar juntos estos desafíos. Como Decano del Colegio y Presidente de la Asociación, quiero transmitiros mi orgullo y profunda satisfacción por pertenecer a unas instituciones que son modelo entre las existentes en España. Los fundamentos de las nuestras son sólidos y nuestros objetivos no se centran en la defensa de privilegios corporativos trasnochados, sino que se enfocan con generosidad y ambición a proyectar nuestra visión compartida para mejorar el sector, el empleo de nuestros compañeros, la situación de nuestras empresas. Gracias al esfuerzo de muchos compañeros, en las Juntas nacional y territoriales, en los grupos de trabajo, en las escuelas, el Colegio y la Asociación siguen plenamente activos, proyectando nuestro punto de vista a las administraciones, a las instituciones (incluyendo el Congreso, el Senado o buena parte de los ministerios) las Escuelas y al resto de la sociedad. Pero no debemos aflojar el paso. Tenemos que reforzar nuestra base, animando a todos nuestros compañeros a que compartan con nosotros este proyecto, a que sumen sus voces a las nuestras y que quienes no colaboran activamente, se sumen a nosotros. Y sobre todo, explicar a nuestros compañeros que aún no forman parte del Colegio y la Asociación, que buena parte de los problemas que padecemos se deben precisamente a esta perniciosa atomización que ha invadido a la sociedad española. Es importante que aumentemos la base colegial. Cuantos más seamos, más lejos llegaremos. Y sobre todo tenemos que explicar a nuestros jóvenes que el futuro, el suyo, el nuestro, dependerá en buena manera de que seamos capaces de proyectar los valores que compartimos, la calidad profesional, la excelencia en el trabajo, el valor del esfuerzo, la capacidad de innovación. En este sentido, quiero reclamar a las escuelas, a los profesores que imparten la docencia, a los ejecutivos de las empresas y a todos vosotros, la importancia de transmitir a los jóvenes que deben participar en el Colegio y en la Asociación, porque son las mejores herramientas de que disponen para participar activamente y con sus compañeros en este largo camino que es la vida profesional y cuyo entorno antes o después deberán contribuir a modelar. Queridos compañeros, es tarea de todos el aumentar la base colegial. Esta es la tarea en la que debemos centrarnos, sobre todo ahora que afortunadamente tenemos un Colegio y una Asociación potentes, saneados, prestigiados, preparados. Quiero agradecéroslo a todos los que incansablemente lo habéis hecho posible con vuestro apoyo y vuestro esfuerzo y animaros a conseguir juntos este nuevo objetivo. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Queridos colegiados, Como todos vosotros ya conocéis, una nueva Junta de Gobierno ha tomado posesión este mes de junio de su mandato estatutario de cuatro años. Comienza así una nueva etapa para el Colegio. Aunque algunos compañeros repetimos compromiso, un buen número de los miembros de la Junta lo son por primera vez. Es muy importante reflejar que, en momentos profesionalmente difíciles y ante un entorno tan complejo, esta Junta es la más joven de la historia del COIT y además la que cuenta con más colegiadas. La experiencia nos enseña que la visión de nuestras compañeras enriquece nuestra óptica de los acontecimientos y mejora nuestras decisiones y su puesta en marcha. Durante la pasada legislatura, nuestra tarea hubo de centrarse en una serie de elementos encadenados que supusieron verdaderas amenazas para nuestras instituciones. En primer lugar debimos de abordar un cambio radical del entorno económico del Colegio. Este sufrió, simultáneamente, el impacto de la crisis económica e industrial española y la desaparición del visado colegial obligatorio como elemento certificador de la actividad profesional. El efecto combinado de estas dos circunstancias resultó letal y los ingresos del COIT se desplomaron. Además, fue presentado el Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales que, en sus primeras etapas de desarrollo, prácticamente suponía la desaparición de la actividad colegial e imponía limitaciones y obstáculos que hacían temer por la mera supervivencia de los colegios de ingeniería. En el ámbito académico, la adaptación de la educación superior al EEES supuso la radical modificación del enfoque y de los planes de estudio de las ingenierías, abriendo un periodo de incertidumbre, desadaptación y desconfianza en el ámbito universitario, profesional y empresarial. Además, se produjo la creación del Colegio de Ingenieros de Telecomunicación de Cataluña, en un proceso marcado desde el principio por la imposición y la voluntad de excluirnos. Una Junta de Gobierno recién creada debió de abordar la defensa jurídica y política del Colegio en un proceso que nos vino impuesto. La confluencia casi simultánea de todos estos factores hubo de abordarse sin dejar de lado la necesaria adaptación del Colegio a un entorno marcado por el despliegue de las redes de nueva generación, las nuevas directivas europeas, la Agenda Digital Española, la resolución del Dividendo Digital, la irrupción de nuevos actores o la propia transformación de nuestro sector, con un nuevo regulador, un nuevo modelo de servicios integrados y un mercado cada vez más global y competitivo. Desde el principio fuimos muy conscientes de que todos estos desafíos solo podrían ser abordados desde una acción coordinada, con el esfuerzo y el trabajo conjunto de un amplio colectivo. Cuatro años después podemos agradecer el trabajo de más de 400 compañeros que, arrimando el hombro en las Juntas, Grupos de Trabajo y estructura territorial, han posibilitado la emergencia de un Colegio más centrado, vital y activo que nunca. Los presupuestos se han equilibrado con la generación de nuevos recursos que han venido a compensar la disminución producida en las líneas habituales, como los visados obligatorios. A su vez hemos ampliado el perímetro significativamente a través de la firma de convenios con un buen número de entidades e instituciones que nos ayudan a crecer en actividad e influencia. Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT @EugenioFontan Los Grupos de Trabajo han generado documentos e informes de primer nivel y actualidad incrementado nuestro papel de actor central en el ecosistema de las Telecomunicaciones. En colaboración con los demás colegios de Ingeniería, se ha contribuido a mejorar el texto del Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales, acercándolo a lo que nuestro parecer corresponde a un colegio moderno del siglo XXI. Se han fortalecido los lazos con las Escuelas Técnicas Superiores de IT, para defender el Master de Ingeniería de Telecomunicación y su adecuado encaje profesional y se está trabajando de una manera coordinada con el resto de los colegios de ingeniería para conseguir la equiparación del nivel del Ingeniero con el Master, ante un escenario profesional cada vez más global. En Cataluña la situación se ha normalizado institucionalmente, una vez que los Tribunales de justicia han concluido sus procedimientos y emitido sentencias definitivas que respaldan plenamente el planteamiento defendido por nuestra institución. El nuevo equipo de gobierno del COIT toma el relevo sin pausa y con ilusión para seguir abordando retos que, aunque quizá parecen menos acuciantes, no son menos intensos. Y con el compromiso de seguir adaptando el Colegio al nuevo escenario. Queremos poner en marcha la acreditación de profesionales en aquellos ámbitos más prometedores, abriendo puertas a los colegiados que buscan su desarrollo profesional en el extranjero. Ámbitos en los que empresas españolas son líderes y donde los ingenieros de telecomunicación pueden encontrar excelentes oportunidades. Este procedimiento de acreditación, coherente con el Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales será una de las principales herramientas para incardinar el Colegio con nuestro entorno. Vamos a seguir trabajando juntos con las demás ingenierías (y arquitectura) en la creación de un ecosistema profesional marcado por el respeto profesional, la coordinación deontológica y la colaboración. Fortaleceremos las relaciones con las Escuelas para reforzar la excelencia de nuestra titulación y su encaje en el mundo laboral y coordinaremos con los estudiantes nuestra actividad orientada a la defensa de su entorno profesional. Queremos que nos ayudéis a convencer a los jóvenes de que su pertenencia al Colegio y la Asociación es un acto de responsable interés que redunda en beneficio de todos. Estamos comprometidos con su futuro y promoveremos códigos voluntarios de buenas prácticas en las empresas que les faciliten un desarrollo profesional y personal pleno. La creación de las mejores oportunidades para nuestros ingenieros y emprendedores es nuestra máxima prioridad y queremos contar con todos para abordarla. Para ello vamos a transformar nuestro modelo de comunicación con nuevas herramientas que nos permitan escuchar vuestra voz y proyectar del mejor modo nuestros mensajes en todos aquellos asuntos que sean de interés social y profesional. Aprovecho estas páginas para agradecer el trabajo desinteresado de tantos compañeros en esta legislatura que cerramos. El nuevo equipo, lleno de ilusión, quiere contar con todos para llevar el rumbo de este apasionante proyecto y ser merecedores de vuestra confianza. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Queridos colegiados, Comienza el último tramo de 2014 y merece la pena que hagamos un receso antes de afrontar el final de un año que no será fácil de olvidar. En un mundo cada vez más global, una serie de acontecimientos inesperados nos han recordado que de manera creciente los seres humanos formamos parte de un mundo más interconectado, de una sociedad más vinculada. El 8 de marzo, el vuelo MH370 de Malasyan Airlines nos ponía frente a la fragilidad del sistema de transporte estable más avanzado que ha tenido nunca la humanidad, sin que meses después se conozca ni su paradero ni las causas de su desaparición. Unos meses más tarde, otro avión de la misma compañía era derribado en pleno vuelo y la tripulación y todos su pasajeros muertos a causa de un misil disparado en una crisis política que ha desembocado en una guerra convencional inesperada en la periferia de Europa. Una guerra que ha generado tensiones entre el mundo occidental y Rusia que ya se creían pertenecientes al pasado. Mientras, en África, una pandemia esperada pero no adecuadamente prevista está desembocando en el colapso sanitario de todo un continente azotado por tensiones étnicas y con un desarrollo económico aún no consolidado que puede dar un salto al pasado equivalente a varias décadas de crecimiento lento, aunque continuo. Todo ello, mientras se agolpan en nuestras fronteras multitudes que pretenden escapar de una realidad pavorosa. Más cerca de nuestro punto de mira, la Unión Europea aún no ha formado Gobierno después de casi cinco meses mientras siguen las negociaciones entre Gobiernos, políticos y eurodiputados como en un interminable y patético baile de debutantes. En España, pendientes del desenlace de una delirante revisión de nuestra historia común, los casos de corrupción política nos bombardean interminablemente día tras día de una forma repetitiva. Sirvan estas groseras pinceladas para enmarcar nuestra realidad cotidiana, la de tantos españoles, y desde luego la de los ingenieros. Cualquiera de los acontecimientos antes mencionados (o de los que no he hecho referencia pero que están en nuestra memoria) bastaría para recordarnos que nuestro mundo es cada vez más cercano en impredecible y los hechos que cada día acontecen en él más influyentes en nuestra vida. Sin embargo, pareciera que una membrana difusa nos nublara la vista y nuestra cotidianidad nos aislara de la realidad. Solo así se puede entender que sigamos absortos en nuestra aparente seguridad, sin apenas dedicar unos segundos a reflexionar sobre la fragilidad de una sociedad española que vuelve de sus vacaciones como cualquier otro año. Creo que es tiempo de trabajar todos juntos y de exigir un liderazgo político que nos haga más fuertes y a nuestra sociedad más sólida, único modo de abordar los retos que ineludiblemente se muestran en el horizonte. Europa debe tomarse en serio su posición en el mundo. Trabajar de manera activa, explicando a los europeos la responsabilidad que tenemos por formar parte de un continente maduro, que ha superado pruebas en el pasado que deben enseñarnos la importancia de proyectar al mundo un modelo de desarrollo basado en gobiernos más responsables y cercanos a sus ciudadanos. Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT @EugenioFontan Es clave que el nuevo gobierno de la UE se tome su responsabilidad con seriedad y sin demagogia. Hay que poner en marcha un modelo de integración europea de verdad, porque solo así podremos avanzar hacia un futuro inevitable. Este modelo debe pivotar sobre un mercado digital integral, que derribe las barreras al progreso y permita crear oportunidades de verdad para una sociedad necesitada de innovación, imaginación y creatividad. Solo un mercado único de verdad, con libertad de circulación de productos, personas y mercancías puede aprovechar las enormes potencialidades que las nuevas redes permiten al tráfico de información y conocimiento. Otro factor crucial es la puesta en valor del conocimiento, mediante un modelo educativo que premie el esfuerzo, estimule el conocimiento de idiomas, la investigación aplicada y el trabajo en equipo. Una tercera línea debe ser una relación bien estructurada entre el mundo educativo, las empresas y los profesionales. Aquí es donde nuestras instituciones, colegios y asociaciones profesionales tienen su papel. Es responsabilidad de las empresas facilitar el desarrollo profesional de sus empleados, dentro y fuera de nuestro país, porque si el mundo es global, también los son las oportunidades y las responsabilidades. ¿Porqué no facilitar el asociacionismo o la colegiación profesional de los empleados, como una manera de estimular la creación de redes de contactos, de oportunidades de formación continua, de fomentar su responsabilidad profesional? Y descendiendo a nuestra pequeña parcela, España no puede seguir siendo el país con mayor desempleo del mundo occidental, sin tomar medidas enérgicas. Es tiempo de exigir una solución valiente, creativa y definitiva a una lacra que lábilmente se pretende corregir en periodos de años que se cuentan por décadas. Nuestros políticos, aislados personalmente de un drama que tortura a la mitad de los hogares españoles, son incapaces de corregirlo. Nuestro modelo territorial se ha mostrado ineficaz, incapaz de adaptar la sociedad a cambios y retos globales. España, en el siglo XXI ya es un país pequeño, no lo cambiemos por un puzle liliputiense de diminutos departamentos administrativos. España debe abordar retos ambiciosos, algunos de los cuales se presentan en estas páginas. La innovación industrial, que no es lo mismo que la reindustrialización que reclaman algunos miopes, es la clave de un tejido industrial competitivo. Hacen falta medidas radicales, seleccionar sectores estratégicos y apoyarlos con fuerza, con soluciones administrativas que faciliten su puesta en marcha, más que con subvenciones paliativas. En este sentido, el espacio, las telecomunicaciones y las nuevas aplicaciones digitales, los nuevos materiales, son algunas de las claves de la economía del siglo XXI. España es fuerte y a veces líder mundial en tecnologías como las aplicadas en el transporte ferroviario, la aeronáutica y el tráfico aéreo, la ciberseguridad, o la sanidad. Estos, sin olvidar otros que no caben en estas líneas, son algunos de los sectores que deben ser considerados estratégicos. No queda mucho tiempo para hacer planes. El mundo va cada vez más deprisa y es cada día más competitivo. Es tiempo de adoptar medidas y de poner en marcha soluciones a problemas reales. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015