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Vinos: Calificar un vino
Calificar un vino Estamos en tiempo de exámenes y también los vinos se examinan. La utilidad de la calificación de un vino no deriva sólo de un afán de competencia sino, aún más, del noble deseo de saber por parte de quienes los bebemos. Conocer de vinos significa, sobre todo, probarlos y recordar las sensaciones que nos produjeron. Sólo así podemos ir educando nuestro propio gusto. La idea es sencilla, pero nuestra memoria no suele estar acostumbrada a guardar múltiples sensaciones complejas. De ahí el interés por registrarlas de alguna manera por escrito, a pesar de las dificultades que todos tenemos para encontrar palabras que describan de manera adecuada lo que nos dicen los sentidos. Los críticos de vinos se esfuerzan por materializar estos registros por dos vías: una cualitativa usando palabras que, al menos por analogía, nos ayuden a describir las sensaciones, otra cuantitativa puntuando por diversos sistemas las características destacables. Siguiendo esta segunda vía, voy a atreverme hoy a proponer un sistema de doce características para definir básicamente las principales impresiones que un vino provoca en nuestros sentidos. No pretendo, por supuesto, que todos los aspectos sensoriales puedan recogerse tan simplemente. Al igual que un retrato-robot ayuda a recordar a una persona a partir de una serie de elementos sintéticos, la definición sobre estas características permite distinguir entre nuestros recuerdos los propios de cada vino registrado. Para cada característica puede usarse una escala de uno a cinco para puntuar, en relación con la propia experiencia, las impresiones correspondientes. Así éstas pueden clasificarse como medias (3), apreciablemente por encima (4) o por debajo (2) de la media, o muy destacadamente superiores (5) o inferiores (1) a la media. El resultado tendrá siempre una componente subjetiva, y está bien que la tenga, ya que de lo que se trata es de reflejar las sensaciones del bebedor, no el análisis químico del producto. Utilicemos como ejemplo el vino Luberri de este año. Se trata de un tinto del Elciego (Rioja alavesa), de los denominados “de cosechero”, o sea elaborados por el método de maceración carbónica, en el que la fermentación se lleva a cabo con los racimos enteros resultando vinos de intenso gusto vegetal, aptos para consumir muy jóvenes. He aquí mi calificación personal pero transferible: • Cantidad de COLOR: 4. • Cantidad de AROMA, independientemente de sus calidades: 3. • FRUTOSIDAD, o recuerdo a frutas frescas en el aroma y en el gusto: 3. • MADERA, apreciada en la nariz y en la boca: 1. • CRIANZA, apreciada en los aromas y gustos desarrollados: 1. • AZÚCAR, apreciado por la sensación subjetiva de dulzor: 3. • ALCOHOL, apreciado por la sensación subjetiva de calidez: 4. • ACIDEZ, apreciada en la boca: 4. • TANINO, apreciado como astringencia o aspereza en la boca: 3. • CUERPO, apreciado como espesor o densidad en la boca: 2. • PERSISTENCIA de las sensaciones después de tragado el vino: 4. • VALORACIÓN en calidad del conjunto: 4. Como puede observarse, he dejado para el final una única valoración general, evitándome la complicación de valorar diferentes cualidades, siempre propensas a ambigüedades de interpretación. Sin embargo reconozco que los matices perdidos importan, y sólo cabe intentar recogerlos aportando algunos datos objetivos y añadiendo los términos descriptivos que nos parezcan más adecuados. En este sentido las propias etiquetas del Luberri 2001 nos informan de que se trata de un vino con 13 grados, elaborado con un 95% de uva tempranillo y un 5% de viura (macabeo), y que su color puede considerarse “rojo picota con ribetes violeta”, su aroma recuerda a “frutos del bosque y regaliz”, y en la boca resulta “carnoso y con un amplio final”. Básicamente de acuerdo, aunque yo añadiría que la carnosidad en boca no está exenta de cierta astringencia, lógica en un vino macerado con hollejos y raspones, y que el posgusto tiene aspectos amargosos, para mí agradables, y notablemente ardientes. Para un experto la escala de uno a cinco puede resultar escasa, pero para la mayoría es razonablemente indicativa. Si no basta, afine quien quiera con la escala que prefiera. Las guías comerciales suelen atreverse a hacerlo sobre 100. Y es que, como creo que decía el fundador de Le Monde: “los hechos son sagrados, las opiniones libres”. Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Bit - Nº 133 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Teleco. R. Murcia Gente Bit Display Display Empresa Especial Café Redacción GRETEL Perfil Pulso del Mercado ¿Qué es? Tecn. Sociedad Rincón Internet Bit Recomienda N Manuel Gamell
30 oct 2015
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Jazz y más: -Charles Mingus y -Javier Denis -Folklore
Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Jazz y más -Charles Mingus y -Javier Denis -Folklore Charles Mingus. Empiezo recomendando uno de los, para mi, mejores discos de la Historia del Jazz: el titulado Mingus, Mingus, Mingus (sello Impulse) grabado en dos sesiones, en 1963, con sendas bandas de jazz moderno –hay 10 excelentes músicos en cada una– capitaneadas por el genial contrabajista Charles Mingus, nacido en Nogales (Arizona) en 1922 y fallecido en Cuernavaca (Méjico) en 1979. Los 8 números que contiene son extraordinarios, pero sólo por la escucha del quinto: “Better get hit in yo’soul” ya estaría más que justificada la adquisición del compacto. Es un tema donde se condensa la sonoridad de los blues y la de los espirituales negros, con una profunda expresividad y los músicos entregados a tope, arengados –se puede escuchar cómo grita– por el grandísimo Mingus. Algunos músicos a destacar a lo largo del CD son, nada menos que el saxofonista contralto (o alto) Eric Dolphy (que marcó –se nota aquí– la transición entre el jazz moderno y el free-jazz), el saxofonista tenor Booker Ervin, el pianista Jaki Byard, los bateristas Walter Perkins y Dannie Richmond y el saxo alto Charlie Mariano: uno de los mejores saxos blancos del jazz moderno, y a quién escuché hace unos años en Madrid con un revolucionario grupo de fusión entre jazz y música de la India, acompañando a la excepcional cantante Ramamani, de la región India de Karnátaca, que traía también a un fenomenal grupo de dicha zona. Javier Denis. Acaba de aparecer el 2º CD encabezado por el gran saxofonista tenor y soprano español y su grupo “Andalusí Jazz Band”. En otra ocasión comenté el primero que grabó este cuarteto, y en ésta confirmo la grandeza de la música que tocan. Mi opinión es que, partiendo del espíritu del West Coast Jazz (jazz creado en la Costa del Pacífico –especialmente en California– en los últimos años 50, con el grandísimo saxofonista barítono Gerry Mulligan como figura emblemática) y añadiendo influencias del Jazz de la Costa Este (N. York) de aquellos años, con el saxo tenor Sonny Rollins, como músico fundamental, sucede que si a esto le añadimos ingredientes musicales del estilo de dos de los músicos más revolucionarios del jazz: John Coltrane y Ornette Coleman, uno de los creadores del free-jazz (su disco “free-jazz” es del año 1960), y también de uno de los vanguardistas actuales más interesantes de N. York: el saxo alto John Zorn, y a todo ello unimos también la sonoridad de compositores españoles de música clásica, como Falla o Granados, la de la música marroquí y, lo que es más importante, el estilo propio de Javier Denis y los músicos de su grupo, obtenemos la música de primerísima fila de este CD titulado Bajo el influjo (sello Karonte), con excelentes textos en el cuadernillo interior del gran crítico Javier de Cambra o del propio Denis. El resto de los músicos (Marcelo Saenz, guitarra; Guillermo Morente, contrabajo y Julio Pérez, batería) cumplen a la perfección en temas ora profundos (escúchese, por ejemplo, la balada “Dulce luz”, con Denis al saxo soprano) ora lúdicos, o mezcla de ambas cosas y siempre con frescura espontánea y de alta calidad, “Bajo el influjo de la luna” como representa el título y la portada del CD: Folklore. Un libro curiosísimo, de 246 páginas, es el que ha editado la Asociación Española de Documentación Musical (c/ Torregalindo, 10. 28016-Madrid) titulado Los libros de música tradicional en España. El autor es Emilio Rey García y es una guía para localizar otros libros de letras y/o músicas populares para ser cantadas o/y bailadas. Aparte de un excelente estudio previo, el libro informa –con detalles de cada uno– sobre más de 500 libros sobre el asunto. Añade diversos índices: uno temático, otro de autores, otro de localidades, provincias y regiones, incluso de algunos países de fuera de España, y termina con un índice de los editores. Una de las obras más interesantes que recomienda es una moderna reedición, que he podido encontrar en la Caseta de la Música (Cuesta de Moyano, 25. Madrid) a precio razonable, vista la magnitud de la obra. Se trata de los Cantos populares españoles recogidos por el insigne D. Francisco Rodríguez Marín (que fue director de la Biblioteca Nacional) publicados originalmente en 1883. Son más de dos mil páginas en 5 tomos, que incluyen más de ocho mil coplas populares. La editorial es Atlas y la reedición es de 1981. Incluye también 45 melodías. Como anécdota comentaré que Rodríguez Marín, el cual llegó a edad avanzada (falleció en los años cuarenta) recogió más de veintidós mil refranes, para añadir a la antigua colección de D. Gonzalo Correas, en otro libro que se puede consultar en al Biblioteca Nacional. El de D. Gonzalo Correas se ha reeditado recientemente. Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Bit - Nº 133 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Teleco. R. Murcia Gente Bit Display Display Empresa Especial Café Redacción GRETEL Perfil Pulso del Mercado ¿Qué es? Tecn. Sociedad Rincón Internet Bit Recomienda N N Juan José González N N
30 oct 2015
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Cine: LA CAUTIVA, de Chantal Akerman
Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Cine LA CAUTIVA de Chantal Akerman Chantal Akerman nace en Bruselas el 6 de junio de 1950. Hija de emigrantes judíos. Su madre y sus abuelos maternos fueron deportados a Auschwitz mientras su padre permanecía escondido en un pequeño apartamento de la capital belga. Realiza su primer film: SAUTE MA VILLE en 1968, un cortometraje de trece minutos de duración en blanco y negro. Su primer largometraje lo realiza en 1972: HOTEL MONTERREY. Desde entonces hasta ahora ha dirigido treinta y siete películas de las cuales, en España, únicamente se ha visto: LES RENDEZ-VOUS D´ANNA (Los encuentros de Ana, 1977). Más de veintidós años después se proyecta su penúltimo trabajo: LA CAPTIVE (La cautiva, 2000) presentada en el Festival de Cannes del 2000. El último: THE OTHER SIDE (2001) se presentará en la próxima edición de este Festival. Entre LES RENDEZ-VOUS D´ANNA y LA CAPTIVE veinticinco películas que no se han visto aquí. ¿Dónde están? ¿Dónde está, por otra parte, el cine de Philippe Garrel, Jean Eustache, Jacques Doillon, Alain Bergala, Carmelo Bene...? por citar únicamente algunos cineastas contemporáneos de Chantal Akerman, es decir de aquellos realizadores que empezaron a hacer cine en Europa a mediados o finales de los sesenta: la llamada “post–nouvelle–vague”. Explicar el apagón de las salas de exhibición o la des–consideración de las compañías de distribución respecto de este cine, pero no sólo de él, durante todos estos años pasa inevitablemente por: 1) la posición del capital –la propiedad– más significativo –multinacionales americanas– en los sectores de la exhibición y la distribución cinematográficas, así como sus intereses económicos en la producción, respecto del “otro” (=no el suyo) cine, 2) la política –sectorial– de las distintas administraciones –el estado– respecto de la pantalla y su ocupación, 3) las posiciones partidarias –de partido– respecto de lo cinematográfico y su valor de cambio que no de uso. Chantal Akerman nace al cine en los años en que se están gestando las bases del “cine moderno” no sobre las cenizas del “cine clásico” sino desde movimientos como el “neorrealismo” (Roberto Rosellini, Vittorio de Sica,…) y la “nouvelle vague” (Jean–Luc Godard, Jacques Rivette,…) en Europa, el “cine independiente americano” (John Cassavettes, Stan Brakhage,…) en EEUU, pero también, entre otros, desde: Robert Bresson, Yasujiro Ozu, Michelangelo Antonioni, Orson Welles, Manoel de Oliveira. Una de las manifestaciones que diferencia al “cine clásico” del “cine moderno” es la fractura que se establece en la justificación–continuidad–explicación de las imágenes que nos son mostradas en la pantalla. En el primero, los acontecimientos y las maquinarias de transformación de las apariencias se desencadenan como consecuencia de circuitos del tipo: acción–percepción–afección–reacción entre elementos (fundamentalmente personajes) del cuadro y/o del plano y/o del montaje, y donde las imágenes se encadenan por integración–diferenciación (eje paradigmático) y asociación–contigüidad (eje sintagmático). Por todo ello: imágenes–descripción. En el segundo es el propio devenir de elementos internos o externos (=fuera de campo) a la imagen actual (=presente en la pantalla en el instante concreto de la mirada del espectador) el que hace de ésta devenir–otra–imagen (re)encadenándose entre ellas por cortes in–visibles y/o i–legibles y/o i–rracionales. Otra de las diferencias está en el actor que pasa de comportarse como personaje–relato–narración a presentarse como personaje–medio–eslabón. Por todo ello: imágenes–pensamiento. Como dice Gilles Deleuze respecto del “cine moderno” en su libro: La imagen–tiempo. Estudios sobre cine 2 (1986): “ahora el problema del espectador es ¿qué es lo que hay para ver en la imagen? y no ya ¿qué es lo que se va a ver en la imagen siguiente?”. En LA CAPTIVE, Chantal Akerman aparentemente intenta representar el amor obsesivo, y por ello enfermizo, de un hombre por una mujer. Digo aparentemente por dos razones: 1) por la dificultad que el intento encierra en sí mismo y la solución escogida para resolverlo: situarse entre la modernidad de la puesta en escena y el clasicismo en el tratamiento de la ficción, y 2) porque si bien las imágenes siguen el pensamiento obsesivo de Simón hacia Ariane, lo que justifica y explica las acciones que se ven en la pantalla, lo que realmente ésta nos presenta es a Ariane y con ella la “condición femenina”. Imagen desdoblada en sí misma: lo virtual en lo actual, la ausencia en la presencia, la libertad del deseo en la pulsión de la posesión. Actitudes corporales y estados del cuerpo como signos, lo que hace de los espacios vacíos de corporeidad redundancia significativa. Otra de las manifestaciones del cine moderno de los años setenta y de la “post–nouvelle–vague”. La frontalidad y la verticalidad de las imágenes de LA CAPTIVE permiten situar a éstas en concordancia espacial con la pantalla de la sala de proyecciones y así, de esta manera, recuperar (redundar en) un “efecto de irrealidad” más próximo de las apariencias del cine moderno, donde lo que está en juego son el pensamiento y la idea desde manifiestas situaciones presenciales y/o objetuales, que de las apariencias del cine clásico, donde lo que está en juego son lo real y lo imaginario desde situaciones manifiestamente sensoriales. Por otra parte, las actitudes y las afecciones de los actores no están dirigidas a iluminar interiorizaciones previas de sentimientos y preocupaciones del personaje sino a actuar de medio, a través del cuerpo y de su excesiva presencia (cualitativa que no cuantitativamente), para un texto, y con él un discurso, alrededor de “lo femenino”. El abandono tanto del personaje como de las estrategias del relato clásico desplaza las fuentes convencionales del significante desde territorios sensoriales hacia territorios conceptuales. La película de Chantal Akerman se mueve entre una y otra concepción/elaboración de la imagen: moderna y clásica y, posiblemente, sea su ubicación en este territorio no de fronteras sino de copresencias artificiales entre espacios disjuntos: la figuración moderna y la ficción clásica, la que hace crecer las bondades y las maldades del film, sus aspectos digamos positivos y negativos, sus aciertos y sus errores. Quizás la debilidad del film ¿si la hay? esté en esa ¿indecisión o elección? de un sistema híbrido entre lo “moderno” de una puesta en escena “a la europea” y lo “clásico” de una articulación de la ficción “a la americana”. En cualquier caso no por ello Chantal Akerman abandona algunas de características de su cine como son: la espera, el tránsito o el paso (a veces del tiempo) y la (re)solución siempre diferida. Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Bit - Nº 133 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Teleco. R. Murcia Gente Bit Display Display Empresa Especial Café Redacción GRETEL Perfil Pulso del Mercado ¿Qué es? Tecn. Sociedad Rincón Internet Bit Recomienda N Fernando Jiménez Molina
30 oct 2015
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Libros
Libros Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Gretel 2002 – Nuevo diseño de Europeo de las Telecomunicaciones, el Audiovisual e Internet. . Ed. Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación. ISBN 84-600-9759-5. Madrid 2002. 919 pág. El Grupo de Regulación de las Telecomunicaciones (GRETEL) del COIT/AEIT ha cumplido, en este año de 2002, un lustro de vida. Su creación en 1997, por iniciativa de las Juntas de Gobierno del Colegio y la Asociación, pretendía establecer un foro de análisis y debate sobre los procesos de (des)-regulación de las Telecomunicaciones que estaban en auge. El grupo ha resultado especialmente prolífico, y como reflejo de sus debates y trabajos ya ha publicado varios volúmenes con recopilaciones, comentarios y análisis de la legislación nacional en materia de Telecomunicaciones. A pesar de provenir de un ambiente externo al mundo legal, estas publicaciones se han incorporado a la biblioteca de trabajo de profesionales recién llegados al sector, asesores legales y economistas, necesitados de guía en un mundo extraño en terminología y práctica. Si los informes GRETEL presentados en 1998 y 2000 se centraban en España, en este último trabajo pasa su atención a la Unión Europea. A lo largo de dieciséis capítulos se recorre el proceso regulador, las autoridades nacionales y comunitarias implicadas, sus regímenes de licencias, las normas de interconexión, el marco tarifario, la desagregación de bucle de abonado, el servicio universal, los derechos de los usuarios, los derechos de ocupación y paso, la gestión del espectro radioeléctrico, la protección de datos, la regulación del sector audiovisual, la organización y gobierno de Internet, el comercio electrónico, la contratación y firma electrónica, la propiedad intelectual y la protección industrial; terminando con un capítulo dedicado a la Europa del Conocimiento. Todos y cada uno de los capítulos son epilogados con varias paginas de “Comentarios GRETEL” donde se explícita la postura de grupo respecto al tema expuesto. En las últimas trescientas páginas, en cinco anexos, se recogen las posiciones, directivas, propuestas y disposiciones legales citadas a lo largo del texto. Un trabajo impecable e imprescindible para saber donde estamos y a donde vamos en estas materias. Huidobro Moya, J.M. Comunicaciones Móviles. Ed. Thomson Paraninfo. ISBN 84-283-2844-7. Madrid 2002. 435 pág. La última obra del recientemente galardonado con el Premio Vodafone a la Divulgación que sigue en su empeño de que no tengamos excusas para no saber de cualquier tema de telecomunicaciones por no contar con obras de consulta. Oferta especial de lanzamiento, exclusiva para colegiados y asociados (COIT/AEIT): 17,5 € más IVA. (PVP público 28 €) Se puede adquirir directamente en Paraninfo C/Magallanes, 25 28015 Madrid O pedirlo contrarreembolso (gastos de envío no incluidos) Teléfono 914463350 - Fax 914456218 e-mail [email protected] Alabau, A. La Unión Europea y su política para la Sociedad de la Información – En el umbral de una nueva gobernanza europea. Ed. Fundación Airtel Vodafone. ISBN 84-930298-8-2. Madrid 2001. 276 pág. El profesor Alabau, titular de la Cátedra Jean Monet de Política de Telecomunicaciones y de la Sociedad de Información de Unión Europea en la Universidad Politécnica de Valencia, publica un libro complementario del trabajo reseñado anteriormente, donde se analiza el cómo de la política comunitaria que tiene como objetivo comunitario estratégico, establecido en la Cumbre de la Unión de marzo de 2000 en Lisboa, “convertirse en la economía basada en el conocimiento, más competitiva y dinámica del mundo”. En torno a la Sociedad de la Información se analiza el marco de referencia, el proceso de definición, la política de Telecomunicaciones, la política de empleo... Consta de doce capítulos, bajo una fuerte estructura metodológica: introducción al tema, marco de referencia – aspectos estratégicos, reglamentarios y presupuestarios –, análisis de aspectos relevantes y conclusiones. Otros libros recibidos. Faúndez Zanuy M. Tratamiento digital de voz e imágenes y aplicación multimedia. Ed. Marcombo. ISBN 84-267-1244-4. Madrid 2001. 288 pág. El autor ejerce de profesor titular en la Escola Universitaria Politécnica de Mataró y en esta obra, eminentemente didáctica, presenta una iniciación al tratamiento de señales, con especial énfasis a la voz e imagen. Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Bit - Nº 133 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Teleco. R. Murcia Gente Bit Display Display Empresa Especial Café Redacción GRETEL Perfil Pulso del Mercado ¿Qué es? Tecn. Sociedad Rincón Internet Bit Recomienda N Bernardo González Palacios
30 oct 2015
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Arte. Entre el arte y la técnica siempre ha habido un hermanamiento prodigioso
Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Arte. Entre el arte y la técnica siempre ha habido un hermanamiento prodigioso José Gabriel Sánchez realizó en el Área Principal de la Cámara de Comercio de Toledo una exposición de sus pinturas durante los días 18 a 28 de marzo, compuesta por cuadros realizados a lápiz, cretas y óleos, sobre temas urbanos de la propia Toledo y otros lugares de la península. La prensa y televisión locales dieron referencia de ella. Ingeniero de Telecomunicación ejerciente, es un pintor de figuración realista que con trazo muy minucioso quiere dejar constancia de aquellos rincones o portadas que más le han impresionado a lo largo del tiempo. Quiere que vivan las texturas de los elementos que integran sus cuadros: las maderas enceradas o pintadas, las piedras labradas o en bruto, los metales, los ladrillos, los cristales; todo aquello que compone la superficie exterior de esas viviendas más bien antiguas unas, viejas otras. Es un paisajista de la arquitectura urbana popular; de esos rincones que aguantaron el paso del tiempo y de otros que cayeron, de esas fachadas de establecimientos populares en vías de rápida desaparición. Un testigo muy peculiar. “Yo me crié y desarrollé en Toledo; aquí hice el bachillerato –dice J. Gabriel Sánchez–. Antes de saber lo que significaba la palabra “electrónica” ya conocía la arquitectura romana, árabe, gótica y renacentista. A los 15 años mezclaba óleos y copiaba algunos cuadros de “EI Greco” cuatro años más tarde terminé una copia al óleo del “Aguador de Sevilla” de Velázquez que hice partiendo de fotografías y estudiando los cuadros y colores del autor en el Prado. Como se sabe entre el arte y la técnica, o viceversa, siempre ha habido un hermanamiento prodigioso. Hay cosas que vives, y a gente como yo la expresión le ha de salir afuera por alguna parte. Después de tanto tiempo de ejercicio como ingeniero estudiando, asimilar paralelamente otros conceptos no es tan difícil sobretodo si se tiene afición.Tuve un “periodo sabático” en el que trabaje con un pintor, Fernando Somoza, (realismo critico de los años setenta), hicimos un conjunto de serigrafías por lo que trabajé fotolitos, dibujo, composición, color, insolación, estampación”. “Me interesa mucho la arquitectura popular. Yo crecí entre calles sinuosas con casas edificadas de modo aparentemente caprichoso. Aquel Toledo de los cincuenta y sesenta era algo fantástico desde mi callejeo infantil o juvenil, una verdadera muestra arqueológica ahora: la morería, la cristiana y la judería tuvieron sus ámbitos delimitados y sus áreas de ambivalencia; actualmente todo parece uniforme por el paso del tiempo. Coexisten el ladrillo, la mampostería, los sillares y el reboco. Se pueden encontrar caserones con columnas, dintel y escudo de granito junto a construcciones con puertas estrechas y ventanucos de distribución caprichosa. Todo esto va se va extinguiendo poco a poco. Me interesan las portadas pero no sólo las toledanas, también en esta exposición hay portalones cántabros, calles y rincones de pueblos mesetarios, fachadas de establecimientos madrileños. Algunos de los lugares pintados ya no existen”. Las fotografías no bastan, piensa Gabriel que se necesita además una mirada personal. Una fotografía si no se manipula es un reflejo fiel de la realidad y puede ser tomada como documento o como obra de arte. También, según la usa él es un medio para elaborar un cuadro. Su querido amigo y maestro Venancio Sánchez Marin lo expresó en síntesis: “El arte es una forma de expresión; por la forma de la expresión se elige una vía, por la expresión de la forma otra”. “Cuando quiero expresar sensaciones, emociones –comenta Gabriel– hago figuración; cuando quiero expresar conceptos hago diagramas o planos. Me gusta ser minucioso en mi figuración, plasmar aquellos pormenores que creo interesantes, que se reflejen las texturas de los elementos que pinto: las arrugas de las puertas, de las vigas, las piedras con sus colores y sus desconchones, los ladrillos, los vidrios; la piel de las casas donde han vivido los hombres, la humanidad, durante siglos”. “Puede parecer abusivo el uso de la geometría en mis obras pero es que el lenguaje de la naturaleza tiene mucho de ella de modo que debe incidir en mi figuración que es realista; de todas formas a mí me interesa más la proporción; por otra parte sólo intento plasmar la belleza que lograron aquellos artesanos haciendo formas y volúmenes con los materiales”. Vinos | Jazz | Cine | Libros | Arte Bit - Nº 133 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Teleco. R. Murcia Gente Bit Display Display Empresa Especial Café Redacción GRETEL Perfil Pulso del Mercado ¿Qué es? Tecn. Sociedad Rincón Internet Bit Recomienda N José Gabriel Sánchez
30 oct 2015
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Vinos: Sumilleres
La palabra suena aún un tanto rara. Se trata, desde hace algunos años, de una adaptación a las lenguas ibéricas (con fonética más bien catalana, bienvenida sea) de la francesa sommelier que, si nos atenemos a la definición de la Association de la Sommelierie Internationale (ASI), designa a los profesionales del “arte de armonizar los platos con las bebidas apropiadas (vinos, espirituosos, pero también aguas, cervezas, tés y cafés), así como el de servir los puros”. Esta profesión, que en España es todavía relativamente nueva, nació en Francia dentro de los grandes restaurantes que en el siglo XIX pusieron al alcance de la triunfante burguesía los banquetes antes reservados a los nobles. Aquí su empleo, aunque creciente, se restringe, por obvias razones económicas, a restaurantes con suficiente nivel como para permitirse especializar a una persona para estas funciones. ¿Está justificada esta especialización? Desde luego no lo estaría en un entorno en que la alimentación sea una cuestión dominada por la pura necesidad de subsistencia. Pero el progreso significa precisamente superar ese estadio, y ojalá que el avance de las sociedades se vaya midiendo más por el acceso generalizado a los placeres de la vida que por el simple aumento de los productos internos brutos que, como brutos que son, lo mismo se aplican a la construcción especulativa que a los aviones de combate. Un sumiller es una especie de consejero que debe guiar al comensal por el laberinto de una carta de bebedizos (y según la ASI, también puros) que él mismo ha debido elaborar, buscando esa buena armonización entre los gustos y los afectos que se integran en una buena mesa. Luis Miguel Martín, patrón de un restaurante madrileño llamado precisamente “El Sumiller”, nos lo cuenta hermosamente así: “Yo defiendo el vino según el momento, la compañía, las circunstancias, los sentimientos. El mismo plato merece diferente vino en un día de calor que en otro de frío, en una compañía de negocios que en una compañía romántica: no creo en maridajes de libro. Pero sí en los rituales: una botella debe desnudarse como se desnuda a la persona amada, lentamente, cariñosamente, ansiando y retrasando el esplendor final”. Mala cosa pues la de los maridajes (horrible palabreja) de libro. No hay que pasar por ninguna sacristía para conjuntar los amores de vinos y manjares. No bastan las simplezas tradicionales (carne-tinto, pescado-blanco), pero tampoco hay que pasar por místicas new age de gurús que pretendan imponer originalidades arbitrarias. Un buen sumiller debe ayudarnos, pero nunca sustituirnos, en el ejercicio de nuestro propio gusto responsable. Pocas normas resultan aquí imprescindibles, y todas bastante abiertas: buenas materias básicas, combinaciones que no ahoguen unas cualidades en otras, y una preparación que las potencie. Esto último significa para el vino conservación correcta, temperatura adecuada de servicio, y cristalería transparente y estimulante para apreciarlo. En su empeño, los sumilleres españoles van creando una comunidad cada vez mejor estructurada, que cuenta ya con una buena base de asociaciones regionales (articuladas nacional e internacionalmente), reuniones, cursos formativos (también la sumillería va encontrando hueco en los currículos de las escuelas de hostelería), concursos y publicaciones. Como muestra, veamos qué dice la revista de la Unión de Asociaciones Españolas de Sumilleres de la cata de un vino que conozco: Allozo gran reserva 1994 de Tomelloso (La Mancha): VISUAL: Rubí intenso con matiz ámbar y ribete aladrillado. Brillante. OLFATIVO: Aromas de media intensidad que recuerdan al tabaco, cuero, vainilla, pimienta y coco. GUSTATIVO: Seco, ligero, con taninos rugosos y final amargo y cálido. Beber (aclaración: beberlo ya, sin guardarlo más, no lo vayamos a estropear). MARIDAJE: Filete ruso con un buqué de verduras (aquí quedo un tanto perplejo ante tanta precisión. Yo no recuerdo haberlo “maridado” así. Quizás fue con una carne con tomate, y aseguro que resultó felizmente casado). Mi natural relativismo científico me lleva a comparar esta ficha con la de la Guía de los Vinos de España. En ésta, el crítico Peñín aprecia en el aroma rasgos de fruta muy agradables, y un carácter corpóreo en el gusto. Moraleja para sumilleres (y para Peñín): precaución en el juicio, no trabajáis con una ciencia exacta. BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 96 Sumilleres V i n o s 1 Manuel Gamella U
30 oct 2015
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EL LIBRO DE BIT Hugo, V. Los miserables. Colección Millenium 16 y 17. Unidad Editorial S.A.ISBN 84-8130-130- 2. Madrid 1999. Hugo, V. Notre-Dame de París. GF-Flammarion 441. ISBN 2-08-070441-9. París 1995. Leíamos recientemente al escritor mexicano Carlos Fuentes: “...sucede con Víctor Hugo lo que con nuestros padres. A los catorce años, uno cree que su padre es un imbécil. A los cuarenta, uno se dice: ¡ Pero como ha aprendido el viejo!.“ No vamos a dejar pasar el bicentenario del nacimiento del pintor, poeta, dramaturgo y novelista francés sin intentar provocar la lectura de alguna de las obras del viejo para comprobar si ha seguido aprendiendo. Victor-Marie Hugo, tercer hijo del general napoleónico Léopold Hugo, conde de Siguenza, y Sophie Trébuchet nació en Besancon en 1802. Su infancia estuvo marcada por constantes viajes acompañando a su padre en los numerosos episodios en los que el ejército napoleónico estaba implicado: París, Elba, Nápoles, Madrid... Realizó estudios de leyes en París, pero de ellos solo obtuvo inspiración para crear el Mario de los Miserables. A partir de 1816, Hugo puso como destino de sus desvelos la literatura: versos, traducciones de Virgilio, la revista Le Conservateur Littéraire (1819-21)... En 1821 se casó con su amiga de niñez Adèle Foucher, con la que tuvo cinco hijos. Su primera novela la publica en 1823, Han d’Islande, con veintiún años, comenzando una frenética labor poética (Nouvelles Odes, Odes et ballades), dramática (Cromwell , en su prefacio expone la doctrina del movimiento romántico, Le Roi s’amuse utilizada por Giuseppe Verdi como libreto de su ópera Rigoletto) y novelística (Notre- Dame de París). Aparecida en 1831, esta novela histórica describe minuciosamente la vida del París medieval durante el siglo XV y con una visión idealizada de los personajes principales. Quasimodo, el jorobado, posee un alma buena y generosa; el arcediano Frollo su antítesis: el Mal omnipresente, retorcido, fanático y movido por la envidia; y la gitana Esmeralda: el paradigma de la pureza, libertad e ingenuidad. Su grandeza literaria fue reconocida en 1841 al ser elegido miembro de la Academia Francesa, forzándole a una intensa vida pública que provocó un paro casi total de su creatividad literaria. Con la revolución de 1848, Hugo fue elegido diputado por París en la Asamblea Constituyente y posteriormente en la Asamblea Legislativa, donde paso de un apoyo incondicional al príncipe Luis-Napoleón a verse obligado a exiliarse después del golpe de estado que supuso el comienzo del segundo imperio de Napoleon III. Durante veinte años de exilio, principalmente en la isla de Guernsey, Hugo genero la parte más extensa y original de su producción. Su novela Los Miserables(1962) representa su obra más conocida y valorada; planteando los problemas sociales de la humanidad en el ámbito universal. Narra la historia de preso Jean Valjean, encarcelado durante 19 años por robar un pan. La cárcel le convierte en un criminal que sólo se reforma cuando recupera su libertad, alcanzando una vida exitosa como industrial y alcalde de su ciudad. Perseguido obsesivamente por el detective Javert a causa de un antiguo crimen, Valjean se sacrifica en favor su hija Cosette y su marido Marius. En Los Miserables encontramos una amplia panorámica de la sociedad parisina y su vida oculta, con numerosos capítulos magníficos y ampliamente conocidos: el dedicado a la Batalla de Waterloo o la descripción del rescate de Valjean por Marius en las alcantarillas de París. En palabras de Alain Verjat: “ La idea motriz de los Miserables es que la humanidad no está irremisiblemente encarrilada hacia tal o cual dirección, sino que puede cambiar y mejorar o empeorar; el hombre malo es capaz de hacer el bien, del mismo modo que el bueno puede convertirse en un canalla”. La derrota de Francia en la guerra franco-alemana y la proclamación de la Tercera República en 1871, significó el regreso de Hugo a París, y el retiro progresivo de la vida pública hasta su muerte en 1885. Su producción literaria conforma una de las cumbres de la literatura francesa y mundial. Se dice que escribía cada mañana cien líneas en verso y veinte páginas en prosa, y el viejo sabía perfectamente cómo escribir con simplicidad y grandeza de las alegrías y preocupaciones cotidianas. L i b r o s BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 97 1 Bernardo González Palacios U
30 oct 2015
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Jazz y más: Ornette Coleman, Edward Grieg y Flamenco
1 Juan José González Ornette Coleman Edward Grieg y Flamenco Ornette Coleman, es un músico de jazz que toca el saxo alto –a veces de plástico– el saxo tenor, la trompeta y el violín, aparte de ser un importantísimo compositor de vanguardia desde hace más de 40 años. Nació en Fort-Worth (Texas, 19 marzo de1930). Con 14 años comenzó a recibir cales de saxofón y empezó a tocar en bandas de carnaval y de “rhythm and blues”. Debido a su personalidad innovadora y creativa tuvo problemas de entendimiento con músicos de grupos de jazz. Establecido en Los Ángeles trabajó de ascensorista y dedicó el tiempo libre a seguir estudiando, llegando a desarrollar un estilo nuevo, atonal, dando una gran importancia a los desarrollos melódicos y rítmicos en detrimento de la armonía: estaba fraguando una enorme revolución dentro del jazz, la creación del free-jazz, dos palabras que utilizó en 1960 como título de un disco rompedor, que grabó con una formación estructurada como doble cuarteto: por un lado el propio Ornette (saxo alto), Don Cherry (trompeta corta, Scott La Faro (contrabajo) y Billy Higgins (batería), y por otro lado: Eric Dolphy (saxo alto), Freddie Hubard (trompeta), Charlie Haden (contrabajo) y Ed Blackwell (batería), todos tocando en plan colectivo y libre. El disco fue precedente del famoso “Ascensión” (1965) de John Coltrane. Del mismo año 1960 es el disco (ahora en CD cuya portada se ilustra) titulado “This is our music” (sello Atlantic) en el que intervienen, en cuarteto, Coleman, Cherry, Haden y Blackwell. El primer disco de Ornette data de 1958 y desde entonces ha grabado muchos discos hasta la fecha en que ha cumplido 72 años. Es de señalar que es un músico que ha estado bastante alejado de circuitos comerciales (a los negociantes del jazz lo que les interesa es llenar salas y suelen contratar a músicos que ofrezcan más inmediatez al público, lo que –todo hay que decirlo– a veces, tampoco está reñido con la calidad). Unas grabaciones muy interesantes y que se pueden encontrar actualmente en CD las hizo Ornette en Estocolmo en 1965 en trío, con David Izenzon al contrabajo y Charles Moffett a la batería. Son dos discos sueltos (volumen I y volumen II) titulados “At the Golden Circle” (sello Blue Note) y se puede encontrar una crítica de los mismos en la revista “Cuadernos de jazz” (tel. 91 308 03 02) de mayo-junio de 2002, escrita por el gran crítico José María García Martínez, autor del libro “El jazz en España” (Alianza Editorial). García da puntuación máxima a los CD’s. Con el precedente del extraordinario saxo alto, y clarinete bajo, Eric Dolphy, que marcó la transición entre el jazz moderno y el free jazz considero a Ornete Coleman y al pianista Cecil Taylor –los grandes creadores del free– como dos de los diez mejores músicos de la historia del jazz. No obstante es de señalar que el free jazz es una música muy difícil para oídos no acostumbrados y hay que tener mucha afición y escucharla muchas veces para que sea, al menos, parcialmente asimilable. No obstante, hay que decir que hay críticos y músicos que no aceptaron ni aceptan el free-jazz, como los hubo que no aceptaron el jazz moderno cuando se creó en los años cuarenta. Uno de los pocos críticos que aceptaron el free-jazz en los años 60 fue el director de cine Julio Coll, ya fallecido, y a cuya memoria dedico este artículo. Termino este apartado con una cita de Goethe: “La mayor muestra de respeto que un autor puede darle a su público es no ofrecerle nunca lo que éste espera, sino lo que él mismo, en las diversas etapas de la formación propia y ajena, considera justo y provechoso”. Edward Grieg. Un compositor fundamental para aficionarse a la música clásica fue el romántico noruego Edward Grieg (1843-1907). Son obras muy famosas su “Concierto para piano y orquesta” y la suite “Peer Gynt” que compuso para ilustrar la obra de Henrik Ibsen del mismo nombre. Recomiendo esta obra y otras del mismo autor contenidas en un CD que dura 75 minutos (sello Naxos, 8.554.050). Interpreta la “BBC Scottish Symphony Orchestra” dirigida por Jerzy Maksymiuk. El CD contiene también la “Holberg Suite” interpretada por la “Bournemouth Sinfonietta”, dirigida por Richard Studt. Flamenco. Acaba de salir un disco-libro interesantísimo titulado “Cante por cante” (sello Alía-discos) que contiene un CD con 16 estilos de cante flamenco y con un extraordinario texto didáctico de 80 páginas explicativo de los estilos de cante flamenco, preparado por José Manuel Gamboa, uno de los mejores críticos actuales de flamenco. Entre los intérpretes del CD se encuentra “Talegón de Córdoba”, “Chaquetón” y su hermano “El flecha” hijos estos dos del famoso cantaor “El Flecha de Cádiz” y sobrinos del sin par “Antonio El Chaqueta”, uno de los mejores cantaores del siglo XX. Precisamente un nieto de El Chaqueta: Salva de María (hace unos veinte años que no sabía de él) es un excelente guitarrista que interviene también en el CD. U BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 98 J a z z y m á s
30 oct 2015