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Jazz y más: Miles Davis, Giusseppe Verdi, Camarón de la Isla y Joaquín Rodrigo
Jazz y más Miles Davis, Giusseppe Verdi, Camarón de la Isla y Joaquín Rodrigo Giusseppe Verdi. En el centenario de la muerte del célebre compositor de óperas (1813-1901) recomiendo una obra de madurez suya: la “Misa de Requiem”. El doble CD es del sello EMI,72435564-592. Interpretan la soprano Julia Varady, la mezzo-soprano Felicity Palmer, el tenor Keith Olsen y el bajo Roberto Scandiuzzi con el espléndido y centenario Orfeón Donostiarra (director José Antonio Sainz) y la Orquesta del Capitolio de Toulousse, todos dirigidos por Michel Plasson. La grabación es de 1996. Miles Davis. El CD titulado “The Definitive Miles Davis”, de la serie “Ken Burns Jazz” (sello Sony, 5010332000) es un disco recopilatorio que abarca las diferentes fases de la historia musical del genial trompetista de jazz, que convirtió en arte la pena y la melancolía. El CD contiene 10 números. El 1º grabado en 1947 con el quinteto del extraordinario y atormentado saxofonista de bop. Charlie Parquer. En los siguientes números grabados entre 1949 (el 2º) y 1959 (el 6º) se sigue apreciando el estilo de Miles, el rey del “cool jazz” con diversos grupos compuestos por figuras de primer orden. En los números 7º (1964) y 8º (1966) le tenemos con su quinteto que podríamos denominar paradójicamente de “cool-hard bop” (el “cool” es música aparentemente sosegada y poco explícita mientras que el “hard bop” es todo lo contrario. El CD se termina con los números 9º (1969) y 10º (1986), ejemplos de su estilo “cool-jazz-rock” fase con la que siguió (al final podríamos hablar de “cool hip-hop jazz”) hasta su muerte en 1991. Había nacido en 1926 en Alton (Illinois) y su vida de músico de jazz se desarrolló prácticamente en Nueva York, independientemente de sus numerosos viajes en gira por el mundo. Fue, además, el primer músico que grabó, en 1960, un disco que incluía jazz-flamenco en serio (Sketches of Spain), entre otros números de una soleá, –el estilo más difícil del flamenco– respetando sus doce tiempos, gracias a los arreglos del enorme músico Gil Evans. En 1959 había grabado “El concierto de Aranjuez” de Joaquín Rodrigo, en su peculiar versión. Camarón de la Isla. (1941-1992). En el año 2000, Ediciones Altaya, en combinación con Universal Music, publicó una serie de discos compactos recopilatorios del genial cantaor de flamenco. Hoy será quizás, difícil encontrarlos. No obstante, recomiendo aquí el CD dedicado al cante por seguiriyas (o siguiriyas), estilo siempre trágico. Contiene diez números grabados entre 1969 y 1989. También muy recomendable el CD que en dicha serie se dedicó a las soleares, serio estilo y casi siempre trágico. Joaquín Rodrigo. Precisamente se conmemora en 2001 el centenario del nacimiento en Sagunto de este gran compositor, fallecido en 1999. Recomiendo una y mil veces su famoso Concierto de Aranjuez particularmente su conocido y sentidísimo 2º movimiento. Una buena versión es la contenida en el CD 439458-2 del sello Deutsche Grammophon grabada con el guitarrista Narciso Yepes con la Orquesta Sinfónica de RTVE dirigida por el maestro Odón Alonso. El CD contiene otras dos obras de primera magnitud: “El Amor Brujo” de don Manuel de Falla (1876-1946) con la mezzo-soprano Teresa Berganza y la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por el gran maestro García Navarro, fallecido recientemente. La otra obra es el concierto para piano y orquesta titulado “Noches en los Jardines de España”, también de Falla, con la pianista Margrit Weber y la Orquesta Sinfónica Bayerischen Rundfunks dirigida por Rafael Kubelik. El último tiempo de esta obra (“En los jardines de la Sierra de Córdoba”) contiene profundas notas “jondas” andaluzas: lo que el legendario cantaor Manuel Torres denominó “sonidos negros, llenos de duende” cuando escuchó al maestro Falla interpretar al piano música de este estilo, el mismo que aparece frecuentemente en el citado “Amor Brujo”. Vinos | Jazz | Cine | Libros | Viajes
30 oct 2015
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Cine: L’ANGLAISE ET LE DUC de Eric Rohmer
Vinos | Jazz | Cine | Libros | Viajes Cine L’ANGLAISE ET LE DUC de Eric Rohmer Que la producción de nuestra materia prima signaléctica sea cada vez más tributaria de la intervención de máquinas no implica que la libertad y la creatividad humana estén inexorablemente condenadas a ser alienadas por procedimientos mecánicos. En lugar de que el sujeto pase a depender de la máquina, nada impide que las redes maquínicas se comprometan en una suerte de proceso de subjetivación; dicho en otros términos, que el maquinismo y la humanidad comiencen, un día, a mantener fructuosas relaciones de simbiosis” CARTOGRAFÍAS ESQUIZOANALÍTICAS (Félix Guattari, 1989) L’ANGLAISE ET LE DUC (La inglesa y el duque, 2001), presentada en el Festival de Venecia del presente año, es la tercera película histórica de Eric Rohmer, después de DIE MARQUISE VON O (La marquesa de O, 1975) y PARCEVAL LE GALLOIS (Parceval, 1978) y la segunda película política, después de L´ARBRE, LE MAIRE ET LA MEDIATHÉQUE (El árbol, el alcalde y la mediateca, 1993). Está, por lo tanto, fuera de los “Cuentos Morales” (1962-1978) y las “Comedias y Proverbios” (1980-1986). L´ANGLAISE ET LE DUC, basada en la primera parte del libro de Grace Elliott LE JOURNAL DE MA VIE PENDANT LA RÉVOLUTION FRANÇAISE, narra las relaciones de la aristócrata inglesa con el Duque de Orleans, su protector en el París de finales del XVIII. La película comienza en julio de 1790, se celebra la Fiesta de la Federación y el Duque regresa de un viaje a Inglaterra, y finaliza en 1794 después de la llegada del Terror en 1793 y previamente a la detención de Madame Elliott y su posterior ingreso en prisión, a los que está dedicada la segunda parte del libro. El 6 de abril de 1793 se crea el Comité de Salud Pública. La Convención tiene veintiún Comités. Los dos más importantes son el de Seguridad General, encargado de la represión, y el mencionado de Salud Pública, encargado de las ejecuciones, cuya misión es vigilar al Consejo Ejecutivo y adoptar las acciones necesarias para salvaguardar el proceso revolucionario. El periodo de dominio absoluto de este Comité comienza en julio del mismo año con las medidas contra los acaparadores de alimentos al mismo tiempo que se enfrenta a la guerra europea y a la contrarrevolución. Aprueba la Ley de Sospechosos que permitirá encarcelar a todos aquellos que muestren poca firmeza en la represión de la contrarrevolución y la Ley del Máximo General que fija el precio máximo que pueden tener las mercancías así como los salarios máximos que pueden alcanzar los trabajadores. Estamos en la vuelta al Terror después del Gran Miedo de 1789. Robespierre ingresa el 27 de julio de 1793 en este Comité. En el mismo año Jacobo Roux, ex-vicario de San Nicolás de Campos, lider de Los Furiosos, predicador de los descalzonados, decía “la libertad es mera sombra cuando una clase puede matar de hambre a la otra impunemente; la igualdad es sombra vana cuando el rico ejerce el derecho de vida y muerte sobre sus semejantes”. La democracia social se alinea con el gobierno revolucionario, el Terror entra en el orden del día de la Convención. El Comité de Salud Pública además de actuar contra los enemigos de la Revolución y los sospechosos de serlo actúa contra los especuladores, acaparadores y transgresores de la Ley de Máximos. Luis XVI es guillotinado el 21 de enero de 1793. Madame Elliott y su doncella contemplan París desde la terraza de su casa de campo en Meudon, bajo un cielo gris y plomizo. A lo lejos se escucha a Santerre y sus tambores. No lo pueden ver pero se presiente que cae la cuchilla y rueda la cabeza del Rey, los tambores se callan, silencio de muerte, la ciudad enmudece. Entre ambas, Meudon y París, el Sena que serpentea en medio de tierras, granjas y viñedos. Entre ambas, la terraza y la ciudad, la capacidad de sugestión de una maquinación múltiple plena de tecnologías, flujos maquínicos y territorios existenciales entre los que, desde luego, está el espectador, el que mira y es mirado. Escena paradigmática de un film cuya capacidad para hacer del pasado histórico presente legible, y por ello interpretable, nace en la subjetividad atravesada por los hechos históricos de una testigo presencial y directamente involucrada en los mismos: Grace Elliott. Narrar la narración de la Historia. Para las escenas de exteriores Eric Rohmer encargó al pintor Jean-Baptiste Marot treinta y seis cuadros de diferentes espacios urbanos y alrededores del París de la Revolución Francesa y con el aspecto de las pinturas de la época. De todos ellos únicamente tres se inspiraron en cuadros existentes: una vista del Pont au Change, una vista del puente de Sant-Michael, ambos de Corot, y una vista de la iglesia de Saint-Roch, actualmente en el Museo Carnavalet. El resto se concibió a partir de diferentes planos del Siglo XVIII, de la situación arquitectónica actual y, en aquellos casos en los que los edificios han desaparecido y/o el ángulo de vista requerido no era conocido, se utilizaron cartas topográficas, se recreó el estilo a partir de la obra pictórica de aquellos años y se utilizó la colección de fotografías de Marvielle en las que pueden verse construcciones y entornos ya desaparecidos. En cualquier caso está claro que se ha procurado conseguir la perspectiva que proporciona/exige la cámara cinematográfica con el objeto de conseguir a posteriori una exacta adecuación/interpenetración de las dos imágenes: esa de las tomas al natural de los actores en el estudio (sobre un fondo verde) y la correspondiente a las pinturas una vez digitalizadas. En suma hacer coincidir el punto de vista -la perspectiva del pintor- y de la cámara. Por otra parte, Rohmer se ha ayudado de rayos laser para guiar a los actores en sus movimientos y evitar, de esta forma, situaciones de inverosimilitud espacial en el momento de la superposición de imágenes Para las escenas de interiores Rohmer ha prolongado el espíritu y las sensaciones ópticas, fisiológicas y subjetivas que subyacen detrás de la virtualidad de las imágenes del París re-creado a partir de la simbiosis de diferentes procesos de producción significante: pintura, fotografía, vídeo, cine, literatura, ingeniería de las imágenes,.... La película ha sido rodada íntegramente en vídeo digital y se ha pasado a formato cine mediante su tratamiento en el kinescopio. Los procesos de manipulación de lo digital permiten recuperar totalmente el “antes de” sin pérdida de señal al contrario que los procesos de manipulación de lo analógico donde entre el “antes de” y el “después de “ hay un gradiente de pérdida. Sin embargo no debemos olvidar que la imagen no nace Digital, se hace. Lo Analógico está en el origen. Al mismo tiempo Méliès (el artilugio, lo artificioso, el paisaje fabricado) y Lumière (la impresión de realidad, la naturaleza de la luz, el paisaje aprehendido en las sensaciones provocadas) dentro de un bucle que nace en la maquinaria de la computación y se realimenta con la maquinación de las impresiones, de las ilusiones. Realidad que llega a ser pintura, pintura que llega a ser cine, cine que llega a ser memoria de la realidad. En suma, lo pictórico que trasciende lo fílmico. La imagen como signo y por lo tanto referente que se hace presente y con el referente la Historia narrada y no la realidad histórica. La Historia que se hace discurso. Memorias que construyen historia desde la Historia. La mirada que va desde lo privado a lo público y desde lo público a lo privado, desde la intimidad de la alcoba al espectáculo de la calle y las sesiones/actuaciones de los comités revolucionarios en un continuo desplazamiento de los personajes delante de la cámara más que en un desplazamiento de la cámara delante de los personajes. Eric Rohmer, más próximo del cine mudo que del cine de diálogos, aunque no lo parezca. Vinos | Jazz | Cine | Libros | Viajes
30 oct 2015
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Libros Vinos | Jazz | Cine | Libros | Viajes EL LIBRO DE BIT Clarke, Arthur C. 2001 : Una odisea espacial. Debols!llo Ed. Plaza y Janes. ISBN 84-8450-403-4. Barcelona 2001. 237 pág. Escribir sobre Arthur Charles Clarke ( 1917, Minehead, Somerset, Inglaterra ) supone acercarnos a uno de los escritores más reconocidos en la novela de ciencia-ficcion, un adelantado a su tiempo capaz de realizar interesantes predicciones. Algunas, especialmente las relacionadas con las comunicaciones utilizando satélites o los ordenadores han pasado a ser realidad unos lustros después de haber sido descritas. Ya en su infancia, su interés por la ciencia le llevo a realizar un mapa de la Luna ayudándose de un telescopio que él mismo se había construido. En 1936, ya en Londres, se afilió a la Sociedad Interplanetaria Británica, comenzando a redactar su boletín y escribir relatos de ciencia ficción. Desde 1941 a 1946 trabajó en la Royal Air Force, donde tuvo a su cargo uno de los primeros equipos de radar, impartiendo formacion sobre su utilización. En su artículo “Extra-Terrestrial Relays – Can Rocket Stations give world-wide radio coverage” ,publicado en Octubre de 1945 en la revista “Wireless World”, pág. 305-308; presentó un detallado modelo de un sistema de comunicaciones terráqueo basado en satélites geoestacionarios transmitiendo señales de radio y televisión. La Unión Astronómica Internacional en reconocimiento estableció como que la órbita a 42.000 km. recibiese su nombre : Órbita Clarke. Aunque las reacciones predominantes fueron de incredulidad y escepticismo, solo veinte años después se empezaron a lanzar los primeros Early Bird y en los años 70 vio realizada su predicción. Al terminar la Segunda Guerra mundial, Clarke logro su graduación en física y matemáticas en el londinense King´s College, dedicando especialmente a su carrera como escritor. Hacia el año 1950 Clarke comenzó a interesarse por la vida submarina y cambió su residencia a Colombo, Ceilán (Sri Lanka). En el año 1968 Clarke lo dedicó a colaborar con Stanley Kubrick en la realización de la película 2001: A Space Odyssey. Kubrick, en la década de los 60, ya tenía en curriculum nada despreciable : Espartaco (1960), Lolita (1960), ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú ( 1963). Su obsesivo afán perfeccionista encontró un reto difícil que supo resolver creando una obra de arte. Para 2001, todo parece indicar, que tomaron como punto de partida el relato “The Sentinel” (1951),donde el protagonismo pertenece a un monolito descubierto en la exploración de la Luna. Aunque los monolitos T.M.A. también sirven de ligadura entre los distintos episodios de la película y la novela; el interés del lector se desplaza hacia HAL 9000, ordenador de la nave Discovery 1 en su camino a Júpiter, sin lugar a dudas el mejor personaje de su obra literaria. Sorprendentemente los ordenadores actuales mejoran algunas de las características de HAL : menor tamaño, mejores interfases, más transportables. Pero se quedan muy lejos cuando comparamos capacidades: lenguaje, reconocimiento de habla y comprensión, sentido común, emociones, planificación, estrategia... Intentar determinar un culpable cuando HAL asesina origina encendidas controversias y, posiblemente, cada vez estemos mas cerca de comprobar su posibilidad. LIBROS EN INTERNET No es habitual encontrar ediciones electrónicas de libros de “reciente” publicación. Este caso tenemos una excepción, una versión integra y castellano : wwww.tabernagalactica.com/cgi/tabernagalactica/2001/indice.cgi. El relato “El Centinela” podemos consultarlo en 2001.cienciaficcion.net/centinela1.html. OTROS LIBROS RECIBIDOS Domínguez Alconchel, J. Microsoft Office XP – Iniciación y referencia . Ed. Osborne McGraw-Hill. ISBN 84-481-3220-3 Madrid 2001. 460 pág. Woodcock, J. Así es Microsoft Exchange 2000 Server . Ed. McGraw-Hill. ISBN 84-481-2860-5 Madrid 2000. 292 pág. Woodcock, J. Y col. Diccionario de informática e Internet de Microsoft. Ed. McGraw-Hill. ISBN 0-7356-0615-3 Madrid 2001. 844 pág. Scambray, J.; McClure, S. y Kurtz, G. Hackers 2. Secretos y soluciones para la seguridad de redes. Ed. Osborne McGraw-Hill. ISBN 84-481-3187-8 Madrid 2001. 770 pág. En la economía actual, abierta las 24 horas, completamente digital e hiperconectada, la seguridad informática es un problema que nos afecta a todos. El libro analiza en profundidad la forma en que los hackers se infiltran en el negocio electrónico y como se les puede detener. Ontiveros, Emilio. La economía en la red. Nueva economía, nuevas finanzas. Ed. Taurusesdigital. ISBN 84-306-0438-3. La convergencia del cada día más explícito proceso de integración económica y financiera internacional con la extensión de las aplicaciones de las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones está en el origen de la discontinuidad económica con que entramos en el siglo XXI. La conectividad que propicia Internet desborda su naturaleza original como un sistema de transmisión de conocimiento para, dotando de mayor eficiencia a los procesos de producción, distribución, comercialización y financiación de las empresas, constituirse en el principal factor de transformación de las economías. Este libro explica los vínculos entre la explosión en el uso de las tecnologías de la información y la emergencia de una “nueva economía”, tratando de anticipar algunas de las más importantes implicaciones sobre el comportamiento de las empresas, las entidades financieras, los gobiernos y los consumidores. Vinos | Jazz | Cine | Libros | Viajes Bit - Nº 129 Sumario Editorial Opinión A Vuelapluma Cataluña Bit a Bit H. Valencianos Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL Perfil Rincón Internet Portal Ingeniería ¿Qué es? Marco Regulador Tecn. y Sociedad Gale. Operadores Bit Recomienda N Bernardo González Palacios
30 oct 2015
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Viajes: Egipto, tierra de dioses y faraones
Egipto, tierra de dioses y faraones Egipto es un regalo del Nilo, afirmaba el padre de la Historia, Heródoto en el siglo V antes de Cristo. Y no le faltaba razón, pues de hecho el Nilo ha sido y es la clave del desarrollo de una de las más grandes civilizaciones que han existido sobre la Tierra hasta nuestros días. Una civilización grande, muy grande. Me atrevería a decir que más que la nuestra, pues si hay algo que se puede comprobar en los grabados omnipresentes por toda esta tierra es que vivían felices. Podemos dividir Egipto en varias áreas de interés: El Bajo Egipto o zona del delta con Alejandría como ciudad más emblemática, el Cairo, el Alto Egipto o valle del Nilo (desde el Cairo hasta la frontera con Sudán), la península del Sinaí y las zonas de desierto. Una primera aproximación a este país debe comprender el Cairo y el valle del Nilo. Un crucero por el Nilo, por ejemplo desde Luxor hasta Assuán puede ser la mejor alternativa para comenzar. Además de las delicias habituales de este tipo de transporte, al remontar el curso del Nilo descubrimos un paisaje asombroso: en un primer plano el agua, con unas riberas exuberantes de vegetación entre las que asoman pequeñas aldeas que nos abren una ventana a la vida de sus gentes. Poco más allá y completando el hermoso cuadro de colores, el desierto, silencioso, imponente. Pero además de todo esto, el crucero posee un encanto adicional, el espectáculo diario de las incomparables puestas de Sol, un Sol que en esta tierra se llama Ra y adquiere carácter divino. Durante el viaje seremos testigos del esplendor del Egipto Faraónico.- Luxor, la antigua Tebas, capital imperial dividida en dos ciudades por el curso del Nilo. A la derecha, la ciudad de los vivos con los más impresionantes templos: El de Luxor, con una joven mezquita en su interior de tan solo 1.000 años y unido en su día al de Karnak. Este último, el gran templo de Amon con 40 siglos a sus espaldas. Importante centro religioso y de poder del antiguo Egipto que parece ser, llegó a tener más de 20.000 sacerdotes. Pero hay otra Tebas aún más fascinante, la de la orilla izquierda, entre el agua de la vida y el lugar donde cada noche muere Ra, a ambas laderas de una gran montaña de forma piramidal se encuentran los Valles de los Reyes y las Reinas, necrópolis de los faraones y sus esposas y donde los nativos incluso hoy en día temen pisar al caer la tarde. Un escenario sobrecogedor, idóneo para emprender un viaje a la Eternidad. Excavados en la montaña, los hipogeos. Dentro de ellos, la sensación es asfixiante. Calor, mucho calor y una gran sequedad no invitan a quedarse durante mucho tiempo. Estamos en los dominios de Osiris, el dios que enseñó a los hombres la agricultura y cuyo cuerpo recompuesto por su esposa y hermana Isis tras ser asesinado por su hermano Seth, renació así para la inmortalidad desde la que engendró a su hijo Horus. Es entonces cuando Osiris se convierte en rey de los campos de ultratumba y preside el juicio final. Pasado este los faraones emprenderán el viaje “de las 12 horas” emulando el que Ra realiza cada noche por el Más Allá para renacer puntual cada día al alba. En Esna, y mientras esperamos nuestro turno para pasar por la esclusa, seremos sorprendentemente abordados por una flotilla de comerciantes que nos lanzaran desde sus pequeños botes su mercancía de manteles y alfombras. Nos esperan, el templo de Horus en en Edfú, el de Sobek, el dios cocodrilo en Kom Ombo y el de Isis en Filé para llegar finalmente a Assuán, ciudad marcada por la construcción de la presa. Desde aquí, una excursión en faluca (barcas de vela que usaban los antiguos, tradicional medio de transporte en el Nilo) nos llevará hasta un poblado nubio en una zona aún más tranquila y paradisiaca del Nilo, donde se podrá dar un paseo en camello o bañarse en el río. Ya de amanecer y a más de tres horas por carretera atravesando el desierto en convoy, como en su día hacían las caravanas de camellos, llegaremos hasta Abú Simbel. Embustero fenómeno, el de los espejismos. Y ya, por fin Abu Simbel, la cueva astronómica, custodiada por cuatro colosos de 20m. de altura con la efigie de Ramsés II, y que como silenciosos centilas atemorizaban a las tribus invasores procedentes del Sur. En su interior, el santuario de los santuarios con las estatuas de Ptah, Amón, Ramsés II y Ra-Horakhty. El 21 de octubre, equinoccio de otoño y, durante apenas 20 segundos un rayo de sol incide entre las 2 plumas del casco de Amón, instante durante el cual pasa a ser Ra-Amón. El 21 de febrero, equinoccio de primavera, el Sol hace lo propio con Ra-Horakhty. En ambas fechas el Sol rayo acaba iluminado a Ramsés II en medio de ambos, pero jamás iluminará a Ptah, dios de la oscuridad. El conjunto se torna aún más impresionante cuando recordamos que fue cortado en piezas y trasladado piedra a piedra a un lugar cercano para evitar que muriera ahogado en el Nilo tras la construcción de la presa de Assuán. Continuaremos hacia El Cairo, una metrópolis por la que se mueven 17 millones de personas.- Mezquitas como la de alabastro en la ciudadela de Saladino, Ibn Tulun, Hassan, Er Rifai, con los mausoleos del rey Faruk y el sha de Persia, o la del Azhar donde aún hoy se imparten estudios islámicos. El Museo Egipcio lleno de tesoros, siendo uno de los que más brilla el de Tutankhamon. El tranquilo y misterioso barrio copto donde se respira en el ambiente un cristianismo primigenio con las iglesias de la Suspendida, construida a caballo entre dos torres de la antigua muralla romana, San Sergio en cuya cripta se refugió según la tradición la Sagrada Familia durante su huida a Egipto o San Jorge donde se podrá sentir el peso de las cadenas con las que éste fue martirizado. La ciudad de los muertos, imponente conjunto de mausoleos de sultanes y califas en un barrio a las afueras del casco antiguo, refugio utilizado hoy en día por los marginados, lo cual no hace muy recomendable su visita con fines turísticos. Bazares y zocos como el más popular del Khan el Khalili donde regatear se convierte en todo un arte. Y por fin la sorpresa, los conjuntos de Sakkara y Gize. El primero con la pirámide escalonada del faraón Zoser, pionera de este tipo de construcción, evolución del concepto de mastaba y escalera faraónica para subir al Cielo, el 7º cielo. Y las pirámides de Gize, nueva evolución arquitectónica, esta vez fruto de una nueva evolución, la de la religión, que ahora pasa por el culto a Ra. Keops (la única en pie de las 7 maravillas del mundo antiguo), Kefrén y Micerinos. Sorprendente descubrir 8 caras laterales en la pirámide de Keops, cuando mucho antes de albergar cuerpos reales se dedicaba a fines astronómicos, que aunque disimulados, son claramente observando desde unas de sus aristas. Y entrar en las pirámides, experiencia única. Descender por un estrecho y empinado pasillo primero y seguir por largos corredores después en los que resulta difícil mantener la verticalidad hasta llegar al fin a la cámara funeraria, un punto en el que el tiempo parece dejar de existir. Egipto es hoy día un pueblo que se encuentra inmerso en pleno desarrollo. Un pueblo acogedor, que trabaja en silencio sin afán de notoriedad. Un pueblo que está haciendo habitable el desierto, llevando agua a las zonas áridas, convirtiendo la arena en oasis y en estos construyendo auténticas ciudades: Un pueblo que en unos pocos años habrá cambiado su propia geografía. Un pueblo, en definitiva por cuyas venas sigue corriendo hoy la sangre de los faraones. Motonaves y falucas son los medios de transporte por el Nilo. Más cómodas las primeras, más genuinas las segundas. En cuanto a los transportes terrestres y dejando a un lado el camello, auténtico protagonista del país (como en los aviones, sujétense bien durante el despegue y el aterrizaje, pero no dejen de probarlo), el medio más recomendado es el taxi, pues sus precios son asequibles. Eso sí no se olvide de negociar el precio antes de ponerse en marcha y de asegurarse de que el taxista le confirme que se ha enterado a donde quiere ir. Tampoco se extrañe cuando al indicarle al taxista que hace calor, este le dé un manubrio que insertado en el lugar indicado de la puerta y accionado de forma circular se consigue el efecto de bajar la ventanilla. No obstante, si en el Cairo desea descubrir otros medios pruebe el metro, aunque habrá de asesorarse sobre el itinerario en las taquillas, pues dentro de las estaciones no encontrará planos y en los únicos que hay fuera no entenderá demasiado. Con los autobuses pasa lo mismo. Si aún desea integrarse un poco más pare una de las furgonetas que circulan con las puertas abiertas y en las que asoman unos tipos vociferando el supuesto nombre del lugar hacia el que se dirigen y comparta vehículo hasta llegar al destino. Como podrá fácilmente imaginar el precio es decreciente en cada uno de estos medios. En cualquier caso, desista de conducir si no ha pasado por un curso de conducción especial, pues aunque ellos se sienten muy cómodos y confiados usted no ha nacido allí y si no se le cruza un peatón se encontrará un carro cargado de sandias tirado por un burro de frente en un callejón sin asfaltar. Estos también se los puede encontrar en un carril de una autopista, pero lo realmente curioso en estas es ver como los vehículos cambian de sentido realizando un giro de 180º atravesando la mediana a menos de 10 m. de la policía. Eso sí allí nadie parece extrañarse lo más mínimo. Algunas recomendaciones.- La primera recomendación que haría es si acaso la más difícil de cumplir: Aproveche el invierno para viajar a Egipto y evite el verano. En cualquier caso, lleve cremas protectoras, gafas de sol y compre algo que le cubra la cabeza (si esto último se le olvida, no se preocupe, no saldrá de allí sin que le hayan vendido un turbante). Los antidiarreicos tampoco le han de faltar. Tanto si bebe agua sin embotellar como si deja de beber la embotellada - son los efectos de la deshidratación, (aunque por experiencia les diré que las farmacias locales suelen tener remedios bastante eficaces). Por encima de todo, acostúmbrese a llevar siempre agua y beba, beba mucho, aunque no tenga sed, pues sino se irá deshidratando paulatinamente. La temperatura del agua automáticamente pasa a ser un factor secundario y uno logra acostumbrarse a apreciarla aunque no esté fresca. En cuanto a la seguridad, no se preocupe, pues antes se hartará de ver policías a sentirse inseguro (quizás incluso llegue a sentirse más seguro que por estos lares). Respecto al idioma, aunque no se encuentre my confiado con el inglés no se preocupe pues ellos ya se encargarán de saludar a su amigo con su hola, hola pepsi cola para comunicarle que en su comercio se vende más barato que en Andorra (el Corte Inglés o Carrefour en sus últimas versiones). Algunos enlaces de interés www.egipto.com www.egiptomania.com www.newton.cam.ac.uk/egypt/ Vinos | Jazz | Cine | Libros | Viajes Bit - Nº 129 Sumario Editorial Opinión A Vuelapluma Cataluña Bit a Bit H. Valencianos Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL Perfil Rincón Internet Portal Ingeniería ¿Qué es? Marco Regulador Tecn. y Sociedad Gale. Operadores Bit Recomienda N Juan José Sánchez Aguila-Collantes Ingeniero de Telecomunicación por la UPM --e-Relationship Programme Manager. División Airtel. Ericsson España, S.A. [email protected]
30 oct 2015
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Vinos: Vinos para pasar una guerra
Vinos para pasar una guerra Realmente cualquier vino es bueno para pasar una guerra. O, por lo menos, cualquier vino es mejor que el palo seco. Cualquier vino conforta y, llegados al extremo, cualquier vino puede ayudar al olvido de matanzas y desastres. Alrededor de cualquier vino se hace más fácil la fraternidad y el acuerdo, y aunque es verdad que también hay borrachos con mal vino, no son éstos sino sobrios y serenos quienes fríamente dibujan sus cruces sobre los mapas de campaña. Líbrenos Baco del ascetismo vengativo de quienes no prueban gota para que no tiemble su pulso de guerreros. Bush resolvió su “problema del alcohol” y ya es un caudillo fiable para sus huestes de piadosos bebedores de refrescos. Abstemios hasta la muerte, como antes Hitler o Franco, sus amigos de ayer hoy enemigos, los mujaidines, jamás tuvieron tal “problema” y guardan toda su energía para el combate sin tregua ni clemencia. Realmente el peor vino siempre valdrá más que la mejor guerra. Y cuanto más gusto dé, más nos hará guardar la vida para su disfrute, en lugar de entregarla ciegamente a una orden de mando ajena. No creo que la guerra sea nunca un choque de civilizaciones, partiendo de que civilización no hay más que una, la que el conjunto de nuestra especie ha conseguido alcanzar en cada tiempo frente a la barbarie, movida por el deseo de vivir más y de sacarle más gusto a la vida. Es verdad que esto mismo se persigue a través de todo un mundo de formas culturales diversas, pero en cualquier guerra éstas sólo son abusadas como máscaras para ocultar otros miedos e intereses. ¿O es que alguien cree que el té puede convertir a sus bebedores en enemigos mortales de quienes apreciamos el vino, cuando además nada impide tener a la vez las dos aficiones? Leyendo al cristiano Bocaccio nos sentimos más cerca del musulmán Jayyam, buenos catadores ambos, que del fervor implacable de cruzados o de inquisidores. Ojalá (quiera al-lah) que, para cuando este BIT esté en vuestras manos haya pasado ya el furor de esta guerra que ahora nos llena los telediarios y las conciencias. Esta guerra que hoy no me deja escribir de vinos más que como alivio para el horror. Pero aunque así fuera y pase, hay otras más olvidadas, y ninguna resuelve sin más los conflictos que alimentan aún más guerras, en una cadena inacabable mientras la estupidez y la crueldad sigan sueltas y con armas. Y éstas nunca han faltado. Menos mal que aún nos queda vino. Bueno, malo o regular, en España hay excedentes. Y además va mejorando. A trancas y barrancas la civilización avanza. Seguiremos en ello. Salud. Vinos | Jazz | Cine | Libros Bit - Nº 130 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) A Vuelapluma Aragón Desde Sevilla... T.R. Murcia Noche J.Linares Julio Linares (II) Mª Jesús Prieto Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL (I) GRETEL (II) Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Gale. Operadores Tecn. Sociedad I Portal Ingeniería Tecn. Sociedad II Bit Recomienda N Manuel Gamella
30 oct 2015
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Jazz y más: Art Blakey y Adrián Iaies
Vinos | Jazz | Cine | Libros Jazz y más Art Blakey y Adrián Iaies Art Blakey. (Pittsburg, 1919-N. York, 1990) fue uno de los inconmensurables bateristas que ha dado el jazz moderno (bop). En 1939 ingresó en la orquesta de jazz clásico del famoso Fletcher Henderson, pero ya en los años cuarenta conoció al excepcional pianista Thelonious Monk –para mi el músico de bop más importante que ha existido– y la cosa cambió. No obstante siguió posteriormente colaborando con otros grupos clásicos y modernos de jazz hasta que en 1954 fundó su famoso grupo The Jazz Messengers (hubo quintetos y sextetos) cuya formación fue variando con los años hasta la muerte de Blakey. La lista de músicos que pasaron por el grupo es muy extensa para darla aquí. Los primeros fueron: el trompetista Clifford Brown, el saxo alto Lou Donalson, el pianista Horace Silver y el contrabajista Curly Russell, siempre con Blakey a la batería. Mi primera escucha de un disco de los Jazz Messengers fue en los primeros años sesenta. La formación tenía como invitado al citado Monk. La grabación original era de 1957 y aquí creo recordar que lo sacó el sello Belter. El LP estaba en el Colegio Mayor Nebrija de Madrid, donde yo residía, y en el que había una buena discoteca de música moderna y flamenco con bastantes discos de jazz (muchos del sello Capitol, editados en los años cincuenta). En el contiguo Colegio Mayor Cisneros había una discoteca exclusivamente de jazz (con algo de folklore también). Ambos Colegios Mayores tenían, asimismo, sendas salas con espléndidas discotecas de música clásica, en aquellos años sesenta. Volviendo a aquel disco de Blakey con Monk (en el CD que recomiendo más adelante hay un número sacado del mismo) diré que me impactó fuertemente y quedé subyugado por el estilo hard-bop de Blakey con aquellos redobles característicos suyos y todo su peculiar estilo. Es de señalar que Art Blakey fue a África en los primeros años cincuenta a estudiar ritmos africanos y luego grabó también discos a dúo con el bongosero cubano Sabú. En directo le vi tocar tres veces: la primera en el desaparecido Club Balboa Jazz, de Madrid, en los años 70, a menos de 2 metros de distancia, con momentos de intensísima emoción. El trompetista era ruso (Ponovarev). Después la misma sensación en dos conciertos dobles (tarde y noche) que dio en abril y noviembre de 1981 en el Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid. Recuerdo que en uno de ellos pedí –y me hicieron caso– a los encargados de los focos que le iluminasen todo el tiempo con un foco (más débil cuando destacaban los otros solistas, pero que siempre pudiéramos ver a Art Blakey y no quedase nunca en penumbra). Yo me pasé el concierto con los ojos y oidos puestos en Blakey y dejando “desenfocados” de forma visual y sonora al resto de los músicos por muy solistas que fueran. Me viene a la memoria, con gran nostalgia, el que me felicitase por ello (por poner un foco fijo, débil para no molestar a Blakey) el gran pianista francés Jean Luc Vallet, que tanto enseñó jazz –hizo hasta una gran orquesta– a músicos españoles, antes de fallecer de cáncer. El CD recomendado, de la serie “Ken Burns Jazz” (sello Verve-music-group, 3145490892) tiene nueve números grabados por diversas formaciones de los Jazz Messengers entre 1954 (el grupo que cité al principio) y 1981 (uno de los grupos que vi en el Colegio Mayor San Juan Evangelista). Como anécdota recuerdo el gran abrazo que me dio Art Blakey (de esos largos y fuertes) cuando al final de uno de sus conciertos le expliqué en el camerino la cadencia de doce tiempos del estilo flamenco de “bulerías por soleá”). Adrián Iaies. Pianista nacido en Buenos Aires en 1960, interpreta en el CD recomendado (Tango Reflections, sello Ensayo, EN4-CD-9812) una música basada normalmente en tangos rioplatenses antiguos, que toma como referencia para hacer una música nueva mezclada con ecos de música clásica y de improvisación de jazz, camino que abrió el grandísimo Astor Piazzolla. Es para escuchar; no piense nadie que va a bailar tangos con esta música, si acaso que lo hiciese un ballet moderno. Es música con frecuencia delicada, de “arte figurativo”, que va gustando más cuanto más se escucha el CD. Unos números van a piano solo y otros son sendos dúos con Pablo Mainetti (bandoneón), con Horacio Fumero (contrabajo) o con David Xirgu (batería). A propósito del nombre de tango pienso que debería denominarse realmente “tango rioplatense” ya que a mediados del siglo XIX, y seguramente antes, se denominaba tango a lo que hoy conocemos como habanera; por ejemplo, el compositor navarro Emilio Arrieta en su ópera “Marina” (1855), en aquél coro de marineros que empieza: ‹‹Dichoso aquél que tiene la casa a flote…››, anotó en la partitura que era un tango. Hoy a aquello le llamamos habanera. Es cierto que, entre otras influencias, la habanera y la música de los negros del Río de la Plata (candombé) influyeron enormemente para la creación del tango rioplatense a finales del siglo XIX. En España existen los tangos flamencos, que son otra cosa aunque algo “hermanos” de ritmo. La música de Adrián Iaes, como la de su “padre musical” –Astor Piazzolla– se podría considerar como “ecos de tango rioplatense evolucionado con improvisación procedente de otras influencias”. Música viva de hoy. Al respecto diré que el genial trompetista de jazz Miles Davis decía que no quería que a su música se le llamase jazz: ‹‹que se le llame música y eso basta››. Ya que hablamos de tangos rioplatenses recomiendo tres libros sobre el asunto: • El Tango, por Blas Matamoro (Acento Editorial-Madrid) librito pequeño y estupenda guía. • El Tango, por Javier Barreiro (Ediciones Júcar-Madrid y Gijón). Además de su introducción histórica, etc., tiene muchas letras de tangos. • Jazz, Flamenco, Tango, por José Luis Salinas (Editorial Catriel-Madrid). Como su título indica, también informa estupendamente de jazz y flamenco. Vinos | Jazz | Cine | Libros Bit - Nº 130 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) A Vuelapluma Aragón Desde Sevilla... T.R. Murcia Noche J.Linares Julio Linares (II) Mª Jesús Prieto Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL (I) GRETEL (II) Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Gale. Operadores Tecn. 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30 oct 2015
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Cine: JE RENTRE À LA MAISON de Manoel de Oliveira. LA STANZA DEL FIGLIO de Nanni Moretti
Vinos | Jazz | Cine | Libros Cine JE RENTRE À LA MAISON de Manoel de Oliveira LA STANZA DEL FIGLIO de Nanni Moretti JE RENTRE À LA MAISON (Vuelvo a casa, Francia-Portugal, 2001), presentada en los últimos Festivales de Cannes y San Sebastián, del portugués Manoel de Oliveira, único director cinematográfico en ejercicio que inició su actividad profesional en el cine mudo, y LA STANZA DEL FIGLIO (La habitación del hijo, Italia, 2001) del italiano Nanni Moretti, Palma de Oro del último Festival de Cannes. Dos películas europeas lejos de la tecnología y de los monigotes a los que nos están acostumbrando las imágenes dominantes, tanto en la pantalla grande, lugar del cine, como, lo que es mucho más grave, en la pantalla pequeña, lugar por excelencia del audiovisual. Hay un cine que, como ya hemos dicho otras veces, se hace pero no se ve, una desgracia, y hay un cine que desde luego se hace aunque no da prácticamente tiempo a verlo, una pena. Es el caso de la película de Manoel de Oliveira cuya exhibición ha durado unos pocos días del presente otoño. En JE RENTRE À LA MAISON un actor viejo y consagrado, Gilbert Valence (Michel Piccoli), recibe, al finalizar la puesta en escena de la obra teatral ROI SE MEURT de Eugene Ionesco en la que interpreta el papel del rey (primera escena del film), la noticia de la muerte de su mujer, su hija y su yerno en accidente de tráfico. Drama interior. En LA STANZA DEL FIGLIO un psicoanalista de una pequeña ciudad del norte de Italia, Giovanni (Nanni Moretti), recibe, después de algunas secuencias (primera mitad del film) en las que lo cotidiano, el trabajo y las pequeñas costumbres o manías nos conducen sin sobresaltos ni fracturas a través del día a día de un grupo humano estructurado alrededor de la familia, la noticia de la muerte de su hijo Andrea como consecuencia de un accidente cuando practicaba submarinismo. Drama interior. ¿Es posible representar el dolor? ¿Más concretamente, es posible representar el dolor cuyo origen está no en la agresión traumática sobre el cuerpo, = dolor físico, sino en la violencia ejercida directamente sobre la intimidad del sujeto, sobre el cuerpo sin órganos, sobre aquellos territorios existenciales dominados por las lógicas de autorreferencia, = dolor sentimental? ¿Es posible elaborar un relato y/o construir un texto alrededor de este dolor? En términos de representación quizás únicamente sea posible hacerlo en el despliegue hacia fuera de universos incorporales, de entidades de referencia intrínseca al propio sujeto, mediante la puesta en existencia y/o semiotización (= discursividad) de cualidades existenciales desterritorializadas o no en universos de la conciencia. Sólo en la producción de “Afectos” (plano estructural), y por lo tanto producción de subjetividad, y de “Efectos” (plano semiótico), y por lo tanto producción de actuaciones –gestos que dicen algo de alguien– podemos encontrar la respuesta del sujeto a la conflictividad emocional originada en unas circunstancias sentimentalmente no deseadas. La palabra poco o nada tiene que decir aquí, quizás un plus de expresividad, de sobreactuación. Pero sabemos también de la desaparición de la palabra como forma principal, en primer lugar, de enunciación del sujeto y, en segundo lugar, de comunicación con el otro y su sustitución por “flujos informativos mediáticos transportados por canales maquínicos que desbordan por todas partes los antiguos territorios subjetivos y colectivos” (F. Guattari). De aquí que en ambos filmes la palabra es reducida al espacio de lo profesional: práctica teatral (Gilbert Valence) y práctica psicoanalítica (Giovanni) y evacuada del espacio doméstico donde, en las pocas ocasiones que aparece, es para acentuar la unidireccionalidad del habla. En términos de relato, de construcción de un texto –fílmico en nuestro caso–, tanto la película de Manoel de Oliveira como la de Nanni Moretti son una respuesta posible a estas cuestiones sentimentales desde constelaciones de lo narrado dispares (=territorio de la diégesis), desde relaciones entre los tiempos diegético (= de la historia contada) y representado (= del discurso fílmico, de la película vista) similares y desde articulaciones de las imágenes diferentes. En JE RENTRE À LA MAISON la víspera del año 2000 en un París lleno de luminosidad artificial y gratificante pero también de oscuridad y amenazas, toda una metáfora de la cultura occidental. En LA STANZA DEL FIGLIO el universo familiar, la vida en una pequeña ciudad de provincias del Norte, metáfora, también, de la cultura occidental pero, esta vez, desde dentro, desde lo ya interiorizado. Una cosa, sin embargo, une estos dos filmes: la no-historia, la falta de historia. En ambos casos una anécdota, una circunstancia traicionera, no esperada, ni siquiera pensada, llena un discurso en el que la palabra desaparece para dar paso al gesto, un discurso en el que los personajes ocupan la pantalla sin elementos o artilugios dramáticos que justifiquen sus comportamientos y actitudes en la continuidad de las imágenes y, por lo tanto, sin narraciones de relleno tras las que el espectador corra como un poseso durante toda la película lo que ¿justificaría? su gasto o inversión de dinero y de tiempo. Inversión que por desgracia solamente se da en muy pocas ocasiones. En JE RENTRE À LA MAISON y LA STANZA DEL FIGLIO el tiempo no tiene unidad de medida. No existe. No hay una historia que lo explique y lo cuantifique. Las coordenadas espacio-temporales en las que lo narrado y, en última instancia, el universo de referencia –el dolor sentimental– se sitúa no siguen las leyes de la ciencia física y más específicamente las leyes de la conservación de la energía ni, desde luego, de la temporalidad de los microprocesadores en la época de la globalización, de la informatización planetaria, de la aldea global, de la sociedad de la información, ni, en otro orden de cosas, del espacio que la ingeniería biológica –genética– está abriendo. Hay que buscarlas en otro lugar, el de la subjetividad maquínica, donde el tiempo no se mide por el tránsito de un momento a otro ni el espacio por la perspectiva quattrocentista. Gilbert Valence en JE RENTRE À LA MAISON pierde en primer lugar a su familia, excepto su nieto, luego sus zapatos que le son robados por un marginado social, y finalmente su memoria, no recuerda el texto aprendido para interpretar el ULISES de James Joyce delante, esta vez, de la cámara de cine. Únicamente la palabra aparece cuando el actor se muestra (representaciones de ROI SE MEURT, THE TEMPEST de William Shakespeare y ULISES) y el sujeto se confunde con el sujeto actor y éste con el sujeto del texto dramático ante la mirada del sujeto espectador. El lugar de la sala, el lugar del cine, no el lugar de la vida. Bastaría recordar las palabras del propio Manoel de Oliveira: “Un conjunto formado por la cabina de los aparatos de proyección; una pantalla que recibe, en oscuridad y en el otro extremo de la sala, las imágenes proyectadas; los altavoces que emiten los sonidos; un asistente(espectador) situado en el espacio que separa la cabina de la pantalla. Este es el legítimo LUGAR DEL CINE. Eso que uno ve proyectado sobre la pantalla es la representación, por un fantasma, de realidades o simulaciones atrapadas en otros lugares y que se suceden en cadena. No debemos confundir la gran pantalla que aparece iluminada al fondo de una sala oscura, delante de una asamblea –grupo de espectadores– en un acto público y social, que es privilegio del cine, con las pantallas de otros medios audiovisuales de dimensiones mucho más reducidas que ocupan otros lugares más propicios para una utilización específicamente solitaria” Vinos | Jazz | Cine | Libros Bit - Nº 130 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) A Vuelapluma Aragón Desde Sevilla... T.R. Murcia Noche J.Linares Julio Linares (II) Mª Jesús Prieto Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL (I) GRETEL (II) Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Gale. Operadores Tecn. Sociedad I Portal Ingeniería Tecn. 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30 oct 2015
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Libros
Libros Vinos | Jazz | Cine | Libros EL LIBRO DE BIT Del Castillo, Michel. Tanguy, historia de un niño de nuestro tiempo. Colección Correria Ed. IKUSAGER. ISBN 84-85631-74-9. Vitoria 1999. 293 pág. Michel-Xavier Janicot del Castillo nació en Madrid en 1933. Su infancia y juventud estuvieron llenas de acontecimientos poco habituales : paso por campos de concentración franceses y alemanes, internados...Su primera y mejor obra Tanguy, la publicó cuando tenía veinticuatro años y significó el comienzo de una importante carrera literaria; siempre utilizando el francés, pero con referencias continuas a España : La Guitare (1957), sortilegio español (1977), Las lobas del Escorial (1980). Con El viento de la noche, consiguió el premio de los libreros franceses y con La noche del decreto (1981) el Premio Renaudot. Tanguy (1957) comienza relatando los acontecimientos provocados en su familia por el final de la guerra civil española. Su madre, una activista republicana, debe huir a Francia; el tiene seis años. En Francia se encuentran con un padre no muy propenso a reconstruir la vida familiar y dispuesto a llegar hasta la denuncia para quitarse de en medio a esposa e hijo. Ambos acaban en un campo de refugiados en el medio de Francia. Allí pasan dieciocho meses; pues su madre cae gravemente enferma y deben internarla en un hospital. Cuando la madre se recupera, siguiendo los pasos de su padre, huyen a Montpellier. La madre no consigue regularizar su situación y planea su vuelta a España. Como la policía busca a una madre y un niño, decide una separación momentánea para pasar la frontera. Tanguy queda a la espera de la oportunidad en una casa donde también se ocultan judíos. Pero son descubiertos, apresados y enviados a Manhausen. Su vida en el campo de concentración solo encuentra consuelo en la amistad que le ofrece Gunther, un joven abogado alemán de Hamburgo. No solo le ayuda en la lucha contra el hambre, el frío, el agotamiento, la locura, la tentación de dejarse morir; también le rodea de fuerza moral, impidiéndole sucumbir al odio. El final de la Segunda Guerra Mundial llega tras tres años interminables y Tanguy desea volver a España en busca de los restos de su familia. Con poco éxito, pasa una temporada nefasta en Barcelona y otra feliz en los jesuitas de Ubeda. Negándose a admitir el abandono en que le tiene su padre, de su madre no ha vuelto a saber nada, decide volver a Francia en su búsqueda. El final del libro podemos adivinarlo sin mucha dificultad. Aunque escrita como ficción, es una historial real de sus experiencias como refugiado político y prisionero en campos de concentración. Y como, El Diario de Ana Frank, tiene la profundidad de un testigo infantil en situaciones dramáticas. Para acabar una de sus observaciones más interesantes y, desgraciadamente, actuales: “En una guerra no hay vencedores ni vencidos, solo víctimas”. LIBROS EN INTERNET La Asociación Española de Fantasía y Ciencia Ficción (AEFCF) y su web (www.aefcf.es) suponen un buen punto de partida para los interesados en las andanzas de este genero en España. Para degustar de las piezas que atesoran hay que hacerse socio. OTROS LIBROS RECIBIDOS Ulrich, L.A. Excel sin problemas. Ed. McGraw-Hill Interamericana. ISBN 84-481-3151-7. Madrid 2001. 342 pág. Stone, M. D.; Poor, Alfred Pc sin problemas. Ed. McGraw-Hill Interamericana. ISBN 84-481-3186-X. Madrid 2001. 364 pág. Esta colección nos gusta por varias razones: • Identifica claramente las problemas más comunes con los que nos encontramos cuando pretendemos, sin ser expertos en el programa, realizar un trabajo digno. • No están ligados a una determinada versión o sistema operativo. • Da instrucciones claras y directas para resolver un problema claramente enunciado. • Uso de gráficos solo cuando contribuyen a mejorar la explicación. • Muy recomendables Guía Peñín de los vinos de España. La nueva cosecha 2002. Pi&Erre Ediciones. 91 307 78 90. La guía Peñín del 2002 nos ofrece una visión completa del panorama vinícola. Casi 800 vinos más catados que en la edición anterior e ilustraciones de los mapas climáticos y microclimaticos de España. Además, trata temas como “Los grandes terroirs de España, las Lias, el TCA o la microoxidación Ramón Gabilondo/Gorka Zumeta. Aún más estupidiario. Editorial Aguilar Es como si nos dejaran entrar en una fiesta que hasta el momento sólo estaba reservada para el mundillo específico de la radio o la televisión. Para los neófitos, gazapo significa ni más ni menos que meter la pata en un acto de expresión oral, con especial interés en los medios audiovisuales. Los autores adjuntan a un texto literariamente florido, una casete con una desternillante recopilación de meteduras de pata recogidas en la rica geografía de la radio española de los últimos años. Una garantía de entretenimiento y una forma diferente de acercarse al apasionante mundo de la radio, tal vez el soporte más entrañable de la comunicación de masas.. Vinos | Jazz | Cine | Libros Bit - Nº 130 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) A Vuelapluma Aragón Desde Sevilla... T.R. Murcia Noche J.Linares Julio Linares (II) Mª Jesús Prieto Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL (I) GRETEL (II) Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Gale. Operadores Tecn. Sociedad I Portal Ingeniería Tecn. Sociedad II Bit Recomienda N Bernardo González Palacios
30 oct 2015