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Artículo BIT
"...La longitud de onda de las señales portadoras de la telefonía móvil es aproximadamente igual a la de las portadoras de televisión..."
a hablaremos de lo que aquí se trata, pero dejadme entrar en materia sobre las noticias que os debo partiendo de un pequeño, y cordial, incidente: Esta mañana disertaba un profesor español acerca de la computación nómada y un colega mejicano lo advirtió: “No se olvide, por favor, de que no somos periodistas, sino científicos”. Eso me evoca un incidente del verano que se nos fue. A comienzos de julio califiqué en público de “burrada” una frase, y rebajé de sus alturas periodísticas a quien se anuncia como profesor de comunicación (y resuelvemundos desde la dirección de Le Monde Diplomatique). Ignacio Ramonetescribió lo que someto a vuestro juicio: “El transistor, al independizar la radio de la electricidad (sic) y hacer del aparato un objeto nómada…”. Podéis consultar en la hemeroteca de La Voz de Galicia. Me mantengo en la calificación y me preocupa que haya tanto demagogo antiglobalizador a quien los papanatas progres no se atreven a juzgar. Uno de los que comparten ignorancia con esos atrevidos que les dan doctrina quiso defender al gurú ofendiéndome. Pero no pudo. No supo cómo porque, como dicen los cínicos, a fin de cuentas “un periodista es un mar de conocimientos con un milímetro de profundidad”. Y me da muchísima pena, porque no hay oficio más lindo que el de informar. ¿No habría manera de educar mejor a los periodistas?, ¿no conseguiríamos que preguntasen a quien sabe sobre lo que van a escribir? Tenemos dudas: en Ferrol nos juntamos para explicarles que nos deben escuchar, ya que en sus manos está transmitir la información que evitaría la alarma social innecesaria. Yo acompañaba a Adrián Nogales, Jesús Cañadas y Jaime Vázquez. Adrián fue rotundo: enfrentó radiación a radiactividad. Una periodista se enfadó y se fue de la rueda de prensa conjunta del COIT, la AETG, la Xunta y el MCYT. Hablábamos en el Centro Cultural Torrente Ballester, en un auditorio que fuera capilla del Hospital de Caridad. Al acabar, en el atrio nos prometimos seguir luchando por la verdad física que no varía, la que no apren- Queridísimos todos: os escribo desde Mérida de Venezuela, en un descanso de congreso en la Universidad de los Andes. Y ...la longitud de onda de las señales portadoras de la telefonía móvil es aproximadamente igual a la de las portadoras de televisión... BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 20de nadie en el bachillerato sin reválidas: cosas simples como el valor de la velocidad de la luz; y que ese valor, constante universal, es igual al producto de la frecuencia por la longitud de onda de una radiación. No hay manera de explicar (si no ayudan los periodistas) que la longitud de onda de las señales portadoras de la telefonía móvil es aproximadamente igual a la de las portadoras de televisión. Que en Galicia hay cientos de micro-reemisores de televisión al lado de las casas de otras tantas aldeas y nadie ha pensado en que le causasen cáncer. Si los periodistas no entienden la relación entre longitud de onda y tamaño de estructura biológica afectable, ¿cómo lo van a expresar? Si no saben distinguir –por la longitud de ondaentre radiaciones ionizantes y no ionizantes, ¿de qué vale que nos desgañitemos? Después de las batallas contra los irmandiños odiadores de las estaciones base de telefonía móvil, en la escalinata de la ferrolana capilla dieciochesca nos prometimos acabar con la prepotencia de las azafatas, que se sienten como los monaguillos de otrora cuando tocaban la campanilla para que la cristiandad toda de una iglesia se arrodillase: ya está bien con la murga de apagar “completamente” los móviles. Despidiéndonos, Jaime Vázquez contó algo revelador. En un vuelo reciente de Alitalia, el piloto –tipo informado- pregonó la libertad: que cada cual hiciera con su teléfono lo que le diera la gana… No tardé, sin embargo en comprobar que los pilotos de Iberia necesitan clases de radiocomunicación: saliendo hacia Viena, el avión dio unos frenazos en pista y allá sonó la voz de la campanillera-sobrecargo pidiendo que se revisasen los móviles. ¡Puf! En Viena funciona el GPRS, como todo, germánicamente, al lado del Danubio majestuoso, azul y lento. Después, Liubliana, y Bled, unas bellezas alpinas que parecen salidas de las postales. Y un congreso de comercio electrónico en que los españoles brillaban por su ausencia. No así los yanquis, y los australianos –ellos todos muy preocupados por algo que la España que va bien ya sumió en el olvido: el atentado contra las fibras de Telefónica. Bled reúne desde hace quince años a los sabios del intercambio electrónico de datos de todo el mundo. Eslovenia –ya en tiempos de Tito- quiso salir a los mares a través del puerto de Koper (pues le quitaron el de Trst, sin vocales: Trieste para los italianos) y se empeñó en hacerlo bien, con telemática. Esta Austria eslava, de lengua imposible (alucinen los galaico- portugueses con una palabra que se repiten en los carteles: CONA), pregona que ahí, en Koper, se inicia “la nueva ruta de la seda”. Pregona y trabaja. Entérense los del “punto.com” fracasado en esta España de especuladores de cuanto se cuece en comercio electrónico verdadero por las universidades eslovenas; y lo que pretende al respecto el gobierno de un país independiente con 2 millones de habitantes y 20.000 kilómetros cuadrados de extensión… Bien, sigamos, sobrevolemos Hungría, veamos al lago Balatón como una mancha azul en los llanos magiares, secos por el estío; pasemos la Serbia de los nacionalistas perversos, excluyentes, veamos como el verdor serbio se seca sobre Macedonia, hagamos caso al piloto cuando nos manda mirar el Olimpo, tan alto que sólo los dioses podrían habitarlo, y vayamos tomando tierra en el aerodromio de Atenas. Grecia, una vez más en su historia, va a ser el fulcro de la balanza entre Oriente y Occidente. Esta vez, en la transferencia de conocimientos tecnológicos. Pero no nos emocionemos, dejemos el país de las amalgamas y las islas para notas a vuelapluma en otoño. Digamos sólo que, después de sufrir los calores de Atenas, por el Pireo se sale hacia otros calores, con una meditación: basta ver en el Museo Arqueológico Nacional la evolución de las técnicas del metal y del vidrio para comprender que la globalización es casi eterna; que se coloniza haciendo dependientes a los colonizados: ellos quieren disfrutar de lo que no saben producir y pagan la regalía… Creta. El Líviko Pélagos, Mar de Libia. Nada como un descanso soleado en aguas cristalinas de playas sin gente. Mas todo acaba, y de noche. Kalinighta, Kriti. Nuestra civilización nació en Creta, se desarrolló en Grecia; Roma, por fortuna, se la impuso a toda la Europa que haría las Américas… Nuevo salto. Washington bajo el terror. El Pentágono casi reconstruido. La Casa Blanca aislada con piezas divisorias de autopista. América, temerosa y convertida en Israel para los visitantes, a quienes escrutiniza hasta el ridículo, sigue, sin embargo, marcando el ritmo de los acontecimientos: paga la ciencia, que genera tecnología y convierte la tecnología en técnica aplicable, vendible. Desde que los del norte barrieron a los del sur a cañonazos, apuestan por las técnicas militares; que después transfieren a la industria civil. Y triunfan. Porque guerras nunca faltaron ni van a faltar. 1 Xavier Alcalá Ingeniero de Telecomunicación BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 21 U Xavier Alcalá 1Ingeniero de Telecomunicación 1Escritor
30 oct 2015
Artículo BIT
"...Todas las rutas pasan por delante de Galicia..."
oy os escribo desde Coruña, ciudad peninsular, proyectada en un mar que no se hizo para griegos. Y lo digo porque los griegos nos persiguen y nos llevan a la desgracia: primero el capitán del Aegean Sea y ahora el del Prestige demuestran no entender las furias del Atlántico frente a la Costa da Morte que se anuncia con el Faro del Adiós, la Torre de Hércules, última luz europea para tantos marinos y tantos emigrantes que buscaron las Américas. Mirad bien el Mapamundi: estamos frente a Boston, y es todo un ir hacia el sur para tocar Buenos Aires... Todas las rutas pasan por delante de nosotros; todas las desgracias nos vienen a caer. Nos quedaremos sin marisco, sin pescado. Se ahoga el marisqueo en lodo negro y combustible; mal se libra la pesca de bajura. Y, en medio del desastre, de nuevo salta la alarma entre nosotros, los de la profesión: ¿Es que no hay más medios electrónicos de vigilancia y actuación rápida? ¿Por qué todo es posible cuando se trata de sistemas militares pero parece impagable cuando hay que defender vida y pan de pescadores? Perro mundo: desde las páginas del BIT solicito una condena para armadores y capitanes griegos: que vayan a vivir a Camariñas, a Muxía, a Camelle, a Laxe, a Caión... Que, hasta que se recuperen los bancos de mariscos y se pueda volver a pescar, tengan que soportar las miradas de los que su avaricia convirtió en subsidiados. Y os pido a todos, compañeros, que nos pongamos en serio, como con “el cáncer de los móviles”, hasta que las técnicas militares pasen a la vida civil: porque la paz es mayor que la guerra, aunque sea más cara a fin de cuentas... Bien. Recibo felicitaciones, y algunas quejas, por mis pasadas notas a vuelapluma y sólo me queda decirles a los felicitantes que el título del que me siento más orgulloso es el de Bachiller Superior, adquirido tras siete cursos y tres reválidas en el instituto Concepción Arenal de Ferrol. Allí me enseñaron las leyes de la Física que, de momento, no han cambiado. Por eso me atrevo a escribir lo que escribo, sobre los teléfonos celulares o sobre lo que haga falta. Y, por cierto, el día en que el trágico Prestige no pudo aguantar golpes de mar verdadero me encontraba yo en un aeropuerto con un colega cuyo nombre debo silenciar por lo que sigue. Este compañero tiene alta responsabilidad técnica en una de las empresas explotadoras de servicios de telefonía móvil y, casualmente, es hermano del piloto del gran avión privado de una enorme compañía. Una vez más (mientras veíamos con dudas las posibilidades de volar, por culpa del temporal) surgieron comentarios propios de los que gozamos con los avances técnicos. No pudimos dejar de reírnos del “completamente apagados” que exige Iberia en relación a los terminales de GSM. Repasamos la situación y él me En la anterior, queridos colegas, os escribía desde Mérida de Venezuela, en medio de los Andes, en uno de los lugares más peculiares para celebrar congresos de técnicas telemáticas. H ... Todas las rutas pasan por delante de Galicia... BIT 136/NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2002 36hizo una confidencia: en el avión que pilota su hermano, con personajes a bordo cuya pérdida supondría gravísimos daños a un imperio industrial, nadie apaga los móviles; ni el piloto. ¿Cuál es la clave del misterio de los móviles volantes? Algún día la desvelaremos; aunque ya se vaya desvelando vía –carísimo– satélite... Volviendo a notas pendientes, en Mérida nos juntamos unos cuantos conocidos con muchos desconocidos. Algunos teorizaron totalmente y otros intentamos acercar la teoría a las prácticas cotidianas. Se habló de computación en malla, de computación nómada, de las tripas protocolares del UMTS, de los servicios en modo webpara el comercio electrónico... La reunión iberoamericana tuvo lo suyo de delirante en lo idiomático. Se oyeron barbaridades de bulto, ya típicas como “accesar” o “testar”. Un venezolano soltó la siguiente perla: “Hago submit de mi job en red”. Con todo, el premio se lo llevaría un asturiano que tradujo “time stamp” por “tiempo de estampa” (quizá versión bable de los términos ingleses). Debo reconocer que me pasé de advertir a los colonizados sobre su triste condición; y dos se me revolvieron. Uno, por hacerse el gracioso, me pidió permiso para traducir “SOAP”, que pronunció “soup”, por “jabón”. No sabe él que los anglopensantes pronuncian las siglas por separado, o sea, en ese caso: “Esou- ei-pi”. Otro me corrigió que yo usara la palabra “repositorio” en referencia a lo que él consideraba como almacén. No me dio tiempo a explicarle en qué consiste un repositorio, porque había que irse de excursión... Y de excursión fuimos, hasta las alturas máximas de los Andes venezolanos, que rodean Mérida y hacen mirar a los cielos casi en vertical desde el campus de La Hechicera, donde se fraguó una revolución telemática que convierte a la ciudad en un oasis de comunicación en las Américas del atraso integral. Subimos y subimos, nos dio el apunamiento; nos faltaba la coca para mascar y, allá en lo alto, casi a cinco mil metros sobre el Lago Maracaibo, tan próximo, hubo quien se tomó un golpe de ron caliente en una cantina donde los letreros rogaban no fumar “por falta de oxígeno”. Tras las vistas andinas sobre mares de nubes, bajamos y bajamos. Quizá el roncito caliente soltó las lenguas entre gallegos y supimos unos de otros, los de Vigo de los de Coruña y al revés. Desde Coruña, amigos todos, creo que en Vigo dramatizan; que algún colega no salió de su infancia y hasta se atreve a mandar quejas al BIT pero no a discutir en directo con el autor de lo que dio lugar a sus lamentos... Mérida es territorio aparte, con universidad, parque tecnológico y más de cien ciber-algos: restaurantes, cafés, pizzerías, “areperas”... La cuidad está cableada en fibra, con más de treinta puntos de acceso principal servidos con técnicas de Gigabit Ethernet. El estado de Mérida está cubierto con una red de radioenlaces que permiten conectar con el mundo lugares menores en los que un ordenador produce maravillas en las mentes jóvenes. A principios de noviembre pasado la universidad de Aveiro organizó una conferencia sobre ciberciudades. En ella presentamos el panorama de Mérida, para asombro de oyentes europeos, americanos y africanos... En fin. Que se acaba el papel y en el tintero quedan otros asuntos. En la próxima, y con la venia de nuestros compañeros de este atlántico impaís, os contaré de cambios en la AETG; de la conferencia e-2002 que tuvo lugar en Praga; y de lo visto y hablado en Sevilla y en Barcelona, urbes famosas en las que se teje y desteje mucho de lo que nos importa a los que vivimos de la ilusión de telecomunicar. 1 Xavier Alcalá Ingeniero de Telecomunicación U Xavier Alcalá 1Ingeniero de Telecomunicación 1Escritor
30 oct 2015
Artículo BIT
Galicia, Galizia, Pailanistán y últimamente Chapapotistán
Queridos colegas: En la anterior os decía que os iba a contar de cambios en la AETG; de la conferencia e-2002 que tuvo lugar en Praga; y de lo visto y hablado en Sevilla y en Barcelona. Os escribía desde Coruña. Y desde Coruña escribo hoy. Lo curioso es la imprevisibilidad de nuestra existencia, porque, mientras tanto, estuve en Atenas, recibiendo ofensas por mi condición de español... Bien, dejo Praga para la primavera, que ha de volver con el canto del cuco en los bosques de la tierra que llaman Galicia, Galiza, Pailanistán (un pailán, en gallego, es un paleto sin remedio) y, últimamente, Chapapotistán (por todo lo que os imagináis). Os mando una foto curiosa de la capital checa con nombre literario — Neruda— y hablaré de comercio electrónico en el Este cuando lo permita el director de BIT, que tan gentilmente me cede página. Después trataré de los multimedia y Grecia. Ahora dejadme buscar por la memoria un punto de partida para el “Nunca máis”, grito popular y organización a la que —advierto— no pertenezco ni apoyo con dinero o presencia... Retiro lo dicho a vuelapluma en edición anterior sobre la incapacidad de los griegos para navegar mares verdaderos. Amigos marinos, militares y civiles, insisten en que el error máximo no fue del capitán del Prestige sino de los que, desde tierra, resolvieron la cuestión a su manera. Todos piden el harakiri político de Francisco Álvarez Cascos, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Nadie le perdona a Paco Cascos (sin patronímico entre conocidos) que, debiendo saber de cálculo de estructuras, resistencia de materiales e hidrodinámica, eludiese enfrentar la realidad de un casco (ojo: evitemos juegos de palabras) de buque sometido a torsiones en tres ejes. Mariano Rajoy es de Leyes (humanas, no físicas) y se puede aceptar que transmita absurdos por dar la cara, pero Paco debe enfrentar las mismas responsabilidades de sus colegas, a los que el juez llama cuando se les cae un puente o el oleaje revienta un muelle de abrigo. Bien... Otro amigo, ingeniero, director general en Bruselas, sostiene que no va a venir un solo euro para paliar el desastre mayor de las costas de Europa. Sencillamente porque el que la hace, la paga. Ya puede contar Aznar (otro de Leyes) lo que le apetezca. La Unión no mandará nada porque hundimiento y derrame no son catástrofe natural como —por ejemplo — la inundación de Praga, sino “trapallada” en galaico-portugués. Trapallada, en la lengua que supera el río Navia y se acerca a Xixón, tierra de Paco. Quizá Álvarez Cascos no se acuerde de mí. Pero yo sí de él; y de su hermano. Vivimos juntos los tiempos lindos de la revolución constante, los del 68, cuando todos estábamos contra Franco. Quién iba a imaginar entonces, tomándonos una caña en el bar del colegio mayor Alcalá, que nos íbamos a ver en éstas. Pero nos vemos, yo del lado de “Nunca máis” y las banderas que llenaron balcones de la Plaza de María Pita, reducto del Eterno Alcalde de Derechas que dice ser del PSOE (partido indeciso, que no se atreve a expulsarlo), cuando su Excelencia el Jefe del Estado reunió al Consejo de Ministros en el Pazo de Meirás (¡ostras colegas!, perdón por el lapsus). Revolaban los helicópteros sobre la ciudad-península del Faro del Adiós y varios compañeros comentábamos el drama: chorros de millones de euros para un pueblo de almas rendidas (Ortega y Gasset) que a ve- Galicia, Galiza, Pailanistán y últimamente Chapapotistán Xavier Alcalá lu A vuelapluma BIT 137 ENE.-MAR. 94 2003ces se levanta a lo largo de la Historia, como lo hizo con los irmandiños, los liberales y los galleguistas (ver diferentes autores); para nada, para volver al “mexan por nós e cómpre dicir que chove”. De esta vez no fue orín sino alquitrán (chapapote es palabra caribeña traída a Galicia, colada en los medios de comunicación españoles desde hace dos meses) y parece que se va a limpiar con millones levitantes, ajenos al presupuesto. 4.000 euros por gallego sin fecha de entrega. Y Rato sabe distinguir entre riqueza y aumento de renta por subvención... Silencio. Sólo el tableteo de los helicópteros que vigilan a manifestantes de la batalla perdida. Perdida porque Aznar es sabio: con peonás a la gallega se compran conciencias. Si el marinero en tierra cobra subsidio, que se muera todo en el mar... Votos. Las municipales. Un partido regionalista que se escinde porque, ante la estupidez de Madrid, donde nadie sabe de mar (salvo Serafín de la Concha y Fernando Pardo), unos contestan y otros acatan órdenes. Un desastre que nos salpica a todos. Lo nuestro, a la hora de la conversación, es arroz con zamburiñas y Liñar de Vides, albariño del interior, de Arbo, donde el Miño recuerda a los gallegos que son portugueses irredentos, que Lisboa sería madrastra de mejor talante que Madrid. Compañeros, por aquí se navega bajo temporal. Galicia parece enfilada a las rompientes. En nuestra profesión sólo hay retroceso. ¿Qué industria se creó en los últimos años? Quizá Egatel: viva Solleiro. Televés se mantiene con gloria, Ramón Bermúdez de Castrovende hasta en Corea. Y volvió de Madrid Enrique Fernández, enriquecido de conocimientos, con un nombre de empresa llamativo, Aldaba. Pero las excepciones no hacen sino deshacen la regla. Aumentamos en número, y mucho, ¿pero a qué nos dedicamos? En buena parte a emigrar, por un mendrugo. Las grandes empresas de servicios se contraen y reducen personal. Ya se hicieron las redes que funcionan, y quedan emitiendo para nada, porque no hay terminales ni clientes. Ni queremos hablar del TRAC. Hoy no queremos hablar de nada conocido. Los helicópteros sobrevuelan la mañana espléndida de enero y llegamos a pensar —sobre jugo de zamburiña enarrozado— que, sin embargo, en lo nuestro está por hacer todo. Imaginamos un buque perfectamente posicionado, sus constantes vitales vigiladas, sus reacciones bajo control; todo comunicado en red de área local, transmitido a la correspondiente central de alerta, retransmitido al armador para que dé órdenes por encima del capitán. Hacen falta millones, que la España de la solidaridad (la que funciona contra el Prestige, como funcionó contra Napoleón) no tiene preparados porque no es una civilización policéntrica, hermandad de pueblos que mantienen un estado, sino un estado centralista que quiere cambiar caridad por votos en provincias díscolas y extremas... Los helicópteros gastan keroseno, los aviones también; los coches de la comitiva presidencial queman gasolina, y la mayoría de los nuestros, gasóleo. Oídme: lo de Galicia es anécdota. Debemos denunciar que el mundo —nuestra Cárcel Azul, global— solamente cambiará cuando consigamos que cambie el sistema energético en que se basa. Los de las telecomunicaciones tenemos un deber: de momento, ayudar a consumir menos petróleo... Se levanta la sesión tras surtido de “queixos galegos, irmáns de leite” a los postres. En el Chapapotistán va a haber “demarcación”, vamos a ser colegio. Antes de las municipales, que tanto cambio anuncian, entre nosotros habrá las elecciones de la AETG. Que gane el más votado. Quien gane está obligado a virar de rumbo. Y no tomar el de la huida, como Paco Cascos. Viraje bien calculado, amigos, ojo a los escollos... En fin, un abrazo de piloto viejo, conocedor de costas traidoras, hoy manco (inútil de un brazo porque me dio envidia Fernando Maristany y también quise romperme algo). Abrazo con un solo brazo para todos, global. Adiós. El mundo –nuestra Cárcel Azul, global– solamente cambiará cuando consigamos que cambie el sistema energético BIT 137 ENE.-MAR. 95 2003
30 oct 2015
Artículo BIT
"... Se prepara la gran conferencia de la Unión para agitar ideas en Bolonia..."
...Se prepara la gran conferencia de la Unión para agitar ideas en Bolonia... Xavier Alcalá Queridos compañeros: en primer lugar, el mundo. Los dispositivos de exploración electrónica y los exploradores humanos han venido a demostrar que ya no queda terra incognita, ningún pedazo de mapa en blanco. Es —dejadme repetirlo— nuestra Cárcel Azul. En ella estamos todos encerrados. Pues bien, hoy esa cárcel recuerda a una visión de otra, menor y verde, la selva inundada. Cuando crecen los ríos, los animales se van a refugiar a las lomas del terreno en espera de que pase la crecida. Allí se instalan, unos en tierra, otros en las ramas de los árboles. Encaramados andan los felinos, vigilando a los demás. Siempre habrá un jaguar rey de la situación, que mida sus fuerzas con otras alimañas antes de saltar sobre el pescuezo del venado o de la capibara que malamente pueden escapar. Hoy el mundo es así. El imperio que dirigen los wasp vigila sus intereses desde la altura de sus conocimientos científicos y técnicos, dispuesto a lanzarse sobre la víctima que le convenga. Y sólo va a respetar a estados preparados para resistírsele con poderosos venenos atómicos o biológicos. De la gran crecida —del petróleo, que no del agua— solamente se van a salvar la China, la India, la inmensa Rusia adormecida y quién sabe si el Brasil... Europa. Cuando se hablaba de petroeuros frente a petrodólares, la Unión fue dinamitada. Pero no se rompió de todo. Y va a haber ajustes de cuentas para los que no las saben echar. Por ejemplo, España, la que deja hundir barcos peligrosos y después pide cuartos; una España que —dicen los economistas— envía a Francia la mitad de lo que exporta y compra en Francia la mitad de lo que importa. España. España fue a peor en la nueva guerra basada en las TICs. No nos valió la hidalguía del pobre. Ni tenemos petróleo ni somos capaces de inventar aparatos electrónicos. Seguimos sin entender el valor del conocimiento práctico. Pensamos que innovar es comprar una patente nueva y pagar regalías. En una increíble muestra de miseria moral, quien manda (sólo con los votos de ni siquiera la mitad de los españoles) nos hizo entrar a todos en el juego del jaguar; pero ni siquiera como linces; sino como armadillos carroñeros. Galicia. Se nota la vuelta atrás. Hay represión y censura, como en toda España. Un colega “rojo de toda la vida” dice que estamos de nuevo en el 68. Pero entonces éramos chavales y ahora, abuelos. La cosa cansa. Y el Prestige sigue ahí, infinitamente hundido y amenazante, esperando a las elecciones del 25 de mayo... Perdón por todo lo anterior, pero necesitaba soltarlo. Y ahora vayamos a asuntos de más enjundia: El BIT ha cambiado, para bien. Debemos de ser un colectivo raro entre los ingenieros, con vanidades creadoras que nos llevan a medir en clave artística lo que hacemos. Sólo pediría al lu A vuelapluma BIT 138 ABR.-MAY. 90 2003director que nos obligase a seguir un libro de estilo partiendo de que escribimos en castellano. Cojo al vuelo (como es mi intención, lejos de lo académico) algunos ejemplos de lo que se debe evitar. Ojo, que una cosa es “tecnología” y otra “técnica”. Abusamos de un error originado en el Imperio del Jaguar. Porque en inglés también se distingue entre technologyy technique. Más ojo, en cuestión de estructura: ¿queremos desmontar la del castellano? Construyamos entonces híbridos como “aplicaciones multimedia” en lugar de “aplicaciones de/para los multimedia”. Y revisemos “inalámbrico”, traducción torpe de wireless: “alambre” es una bastez frente a “hilo”. Recordemos el habla de los colegas que nos precedieron. Decían “telegrafía sin hilos” (por cierto, que prolifera la bestialidad de inhalámbrico, probable derivado de Alhambra). ¿Que somos una profesión viva, aun con un 8% de paro? Doy fe. En el Chapapotistán, por lo menos, estamos en efervescencia. Quizá no recordéis que en la anterior os anunciaba cambios en la AETG. Pues bien, al comienzo de la Guerra del Jaguar contra el Camello todavía no hay nada al respecto, salvo que se han presentado dos candidaturas a la renovación de junta, y que las dos están cargadas de razones. Que todas las razones juntas hacen asociación pero que, en votos, sólo pueden mandar las de unos u otros. En el Finis Terrae de los emigrantes y el lloro histórico surgen intereses graves que defender desde la profesión, y eso es lo mejor que puede ocurrir. Porque la colisión que se anuncia no ha de producir heridas incurables. Ayudarán a curarlas el orballo balsámico y los vinos de la cosecha que vamos a empezar a beber. Pero hay más (y no digáis que os lo adelanté yo). Me consta un documento de consenso sobre la telemática, con frases que demuestran qué clase de tipos inspirados somos los de las técnicas de escaso soporte material. En él se menciona a los rectores de las universidades gallegas (dos de ellos, Domingo Docampo y Senén Barro, cercanos a la telecomunicación) y se habla de una novia que, deseada por todos, no se va con ninguno: mal arreglo cuando la telemática (muerta la informática a secas si Fernando Sáenz Vacas permite el atrevimiento) invade todo y —lo que es más importante— puede dar mucho trabajo. Será mejor —entienden nuestros compañeros— que esa ingeniería se extienda por todas nuestras universidades... Telemática y Bolonia. Bolonia significa recomposición de los curricula, desmontaje de diferencias entre “técnico” (eufemismo) y “superior” (grosería). Cosas veremos, mientras hacemos universidad y empresa al tiempo (estoy de acuerdo con José Manuel Páez). Quisiera que fuéramos linces, asociados con los grandes de Europa, para, por lo menos, enseñarle los dientecillos arregañados al Gran Jaguar. Y voy terminando, intentando cumplir con apartados que se me quedan en el tintero. Me lo recuerdan Bolonia y Europa, cuya Unión se va ampliar. Ya se prepara todo para el e-2003, la gran conferencia que promueve la Unión para agitar ideas referentes al comercio electrónico, la teleenseñanza o la gestión del conocimiento. Será en Bolonia y merece la pena asistir. El año pasado fue en Praga, ciudad que tal atractivo tiene para los que no prefieren burgos marítimos y soleados. Praga, la de las torres y las agujas premonitorias, anunciadoras de la telecomunicación desde la Edad Media, nos ofreció solaz, frases rotundas y un aviso de competencia imparable. Las frases del e-2002 para quien os escribe pudieron ser “la confianza es el lubricante de los engranajes de transacción”, en referencia al intercambio electrónico de datos, o “la teleenseñanza es sólo una alternativa, no una panacea. Profesores, clases y libros nunca desaparecerán”. El aviso es sobre lo poco que cobra un ingeniero checo, con una formación que en España no se puede dar porque falla la base (el bachillerato, destruido hace mucho) y unas habilidades lingüísticas que asombran. 400 euros al mes allí es un gran sueldo... En fin. Aviso y adiós, compañeros. BIT 138 ABR.-MAY. 91 2003
30 oct 2015
Artículo BIT
... espectro radioeléctrico, que no tiene nada de ‘espacio radioeléctrico’ como dicen algunos políticos…
...espectro radioeléctrico, que no tiene nada de "espacio radioeléctrico" como dicen algunos políticos... Xavier Alcalá Decía en la anterior, queridos amigos y compañeros, que Europa se amplía por el Este, como se demostró en Atenas, la del Partenón con andamios. El Este viene todo a desafiar al Oeste, sobre todo al Extremo Oeste, donde algunos habitamos sin fuerzas para la esperanza. De Atenas al Finis Terrae. Qué belleza el viaje de Coruña a Ferreira do Valadouro en día de sol, y qué gozo el Cantábrico en Areoura, con la costa asturiana hacia Poniente desdibujándose en la bruma tenue. En Ferreira reinaban los garbanzos con pata de vaca, regados con tinto de la Ribeira Sacra. En casa de Jesús Pardeiro se habló de todo, respirando la humedad tierna de los verdores de su huerta. SINTEL, la Literatura, el Prestige, la silvicultura y los grandes profesores de la Escuela (de Madrid, claro) dieron paso al espectro radioeléctrico, que no tiene nada de "espacio radioeléctrico" como dicen algunos políticos. Suso Pardeiro, inventor de emisoras de radio, me acusó de impreciso por un artículo de divulgación — cuando me debía haber calificado de insuficiente... Conversación telefónica con Antonio Lecuona, que ahora anda en la electrónica industrial por su tierra breve y canaria. Busca alianzas tecnológicas con Madeira y sabe que, para eso, hay que pasar por el Portugal continental, continuidad de Galicia, donde viven gentes relacionadas naturalmente con los portugueses (pese al eje nacional-exclusivista Madrid-Lisboa). La charla fue jugosa, con indicación de que va a haber junta general de colegas que trabajábamos en SINTEL con mucho orgullo. Por lo oído, se encarga de organizar dicha junta el perseverante Julio Pernía, que conoce el valor de la memoria y las afinidades humanas. Será en Madrid, rompeolas de las Españas, en tiempo de primavera florida, con más kilos y muchas más arrugas, con mucho menos pelo y menos años para la jubilación. Daremos cuenta de lo hablado. El golpe que abrió la frente del gigantón sindicalista también abrió la fuente de los recuerdos y el archivo de las preguntas nunca respondidas. ¿Cómo fueron los tratos entre el cubano de Miami y el gaditano con relaciones en Cuba? ¿Cómo se incumplieron? ¿Quién decidió desmontar SINTEL y cuál fue el verdadero plan de desbarate de la empresa? ¿Quién se benefició inconfesablemente con el cese de sus actividades? Cada cual puede dar su versión de lo ocurrido a una empresa que representaba un buen pedazo de la facturación en nuestro sector. Quien esto escribe recuerda las ideas de cualquier personajillo regional de Telefónica, que manifestaba su preocupación por que SINTEL le hiciera la competencia a su dueña en un contexto liberalizado. SINTEL murió y Telefónica, que todavía confundía clientes con abonados, no fue capaz de vender nada de lo que lu A vuelapluma Ô BIT 139 JUN.-JUL. 79 2003vendía la difunta en el mercado libre. El negocio pasó a otras empresas cuando podía al menos haber quedado dentro del Grupo... En fin, que llega la primavera con mucho retraso, con granizadas que pueden molestar a las divinas vides. Nunca Máis pone nerviosos a los políticos, el "efecto lasagna" está ahí esperando a los veraneantes después del 25 de mayo: capa de arena, capa de chapapote, capa de arena, capa de chapapote... Muchos nervios electorales en general, y algunos nervios entre los votantes para la renovación de junta de la AETG. Pero la vida es así y tenemos que seguir vivos. Con esa sensación de que ocurrirá lo que ha de ocurrir nos encontramos unos cuantos compañeros en Vigo, en Bouzas concretamente, con las Cíes cerrando horizonte. Por delicadeza, por si no coincidimos en apoyos a esta u otra candidatura, no hablamos de la asociación a que todos pertenecemos y algunos fundamos en su día. Nos centramos en los trabajos de desarrollo de un nuevo cluster (que, otra vez, lleva a la pregunta de por qué no decir racimo o asociación cooperativa), el que agrupará —si quieren— a las empresas de nuestro sector en Galicia. La reunión transcurre en las instalaciones del Consorcio de la Zona Franca de Vigo y tres compañeros reparten jugada a los participantes. Uno es Miguel Merino, promotor de nuestras actividades desde la universidad y los foros de iniciativa, ahora empeñado en una nueva conferencia con exposición llamada Galicia TICs. Otro, José Carlos García, sistemático responsable de los sistemas de comunicación de la Zona Franca. El tercero, Álvaro Gómez Vieites, quien fuera estudiante de brillo y es escritor de libros de divulgación, alguno ya comentado en el BIT. Lo que uno puede preguntarse es si en este fin de mundo hay actividad suficiente como para justificar la existencia de una organización semejante a las de las empresas del sector del automóvil (Citröen muestra en el muelle de Bouzas su inmenso poderío: todo son coches dispuestos a subir a un ferry grande como un castillo flotante). Se lo pregunta uno y va a encontrar respuesta algún día después. Poco después del reflexivo encuentro de Vigo hay otro en Compostela. El interlocutor es José Manuel Soto, a esta altura ya lejos de la actividad pública —en la Xunta— o cuasipública —en Telefónica—. Nuestro compañero hace una traza inteligente de consultor con muchos años de experiencia y reduce a porcentajes la realidad en España: en Madrid, centro del centro, ombligo de los ombligos, se concentra casi el 50% de la actividad del sector, mientras Galicia sólo genera el 2,5%. En este impaís incapaz de gobernar lo suyo ni siquiera se queda toda la facturación relacionada con tan mísero porcentaje, y el Madrid de nuestra divertida juventud sigue llevándose gente joven y madura (he ahí a Miguel Armesto, exsocio de Soto, instalado en Tres Cantos). La cosa, señores, es si debemos acabar con la farsa de los centros de formación para emigrantes, si merece la pena cerrar Galicia y encargar al último de nosotros que apague la luz, o si debemos luchar porque del 2,5 se pase al 5% y que todo el trabajo se quede aquí, para seguir creciendo sobre lo crecido y llegar a exportar. Quizá ese esquema positivo tenga mucho que ver con las votaciones. Que cada cual, pues, vote en conciencia. Un abrazo a todos, como siempre. Tras la convocatoria de elecciones a la Junta Directiva de la Asociación de Enxeñeiros, a la que concurrieron el anterior presidente,Gil Carlos Bernárdez, que se presentaba a la reelección y el anterior vicepresidente, Ángel Viña Castiñeiras, ha resultado elegido éste último.Gil Carlos Bernárdez deja su puesto después de muchos años de entrega a la profesión. Ángel Viña, catedrático de Ingeniería Telemática de la Facultad de Informática de Coruña, recoge el testigo en esta nueva etapa. Ángel Viña, elegido Presidente de la Asociación de Enxeñeiros de Telecomunicación de Galicia (A.E.T.G) De izda a dcha: Gil Carlos Bernárdez, anterior presidente de la AETG; Francisco Mellado, vicedecano del COIT y Angel Viña La nueva Junta Directiva de la AETG estará compuesta por Angel Viña Castiñeiras, Miguel A. Armesto Herbella, Manuel J. Fernández Iglesias, Ricardo Fernández Fernández, Javier Franco Tubío, Paulino González Pan, Pedro Hernández Sanmaned, Xaquín Lameiro Paz, Fernando Martínez Areal, Carlos Pedreira Novo, José Quintas García, Julio Sánchez Agrelo, Juan A. Sánchez Pérez y Jaime Vazquez Oliván, que continuarán la excelente línea de trabajo iniciada por el anterior equipo. lu A vuelapluma BIT 139 JUN.-JUL. 80 2003
30 oct 2015
Artículo BIT
...El horizonte está en LMDS, en avance desde TRAC y la nada conectiva…
.....El horizonte está en LMDS, en avance desde TRAC y la nada conectiva...... Xavier Alcalá Las telecomunicaciones existen porque somos bichos fabuladores. Lo nuestro es vivir y contar lo vivido, en presente, que se hace pasado inmediato, y en pasado lejano. Esa manía de dar relación de lo acontecido nos lleva a querer alcanzar lo inalcanzable físicamente y de ahí el telégrafo, el teléfono y, ahora, el bendito correo electrónico que nos devuelve a la etapa epistolar de la civilización. Por mucho que le fastidie a don José Saramago, la pantalla nos ha reconciliado con el papel, ahora virtual, y el negro sobre blanco (que, para los que ya usábamos aquellos programas editores de los inicios, fue blanco sobre verde)… Pero no nos perdamos en lo alfanumérico y sigamos con lo vocal. El primero en llamar fue Antonio Lecuona, desde Tenerife. El segundo, confirmando, Julio Pernía. La nómina de colegas se completaba con José Pascual González, Félix Martín, José Luis Saez y José Ramón Puente. También venían compañeros de trabajo: Carlos Blanco, Enrique Montorio, Gerardo Prados y Fernando Ferrer (éste, un economista sabio de las telecomunicaciones). El lector avisado no tardará en reconocer que se trataba de una reunión de amigos hechos en los tiempos de una SINTEL ilusionante, bajo el mando de Gerardo Prados, gerente entonces. Madrid fue nuestro punto natural de unión, y, en concreto, la calle de la Princesa nos vio juntos a la despedida, después de un largo almuerzo. De lo que en él se habló podrían escribirse libros, biografías, y quizá hasta la radiografía de un sector industrial que no acaba de ser todo lo importante que se merece, el nuestro. Nos despedimos con la seguridad de que vamos a volvernos a encontrar ya que seguimos queriendo vivir de nuestro oficio; y quien esto relata hasta aseguraría que algún negocio entre empresas se va a concretar, cruzando caminos de la España peninsular, llegando hasta las islas afortunadas y codiciadas. Esperamos que sea labor de periodistas e historiadores lo que pasó en SINTEL, y lo que está todavía pasando. Que pregunten. Hay ac- lu A vuelapluma BIT 140 AGO.-SEP. 86 2003tores dispuestos a relatar. Y no desdeñemos la máxima de que no se debe olvidar lo pasado, para así, teniéndolo en cuenta, evitar nuevos errores… De retorno en Galicia, presentación de la Gran Enciclopedia Gallega -en nueva versión con ayuda de la telemática- del atrevimiento de un asturiano, Silverio Cañada, allá por los tiempos en que, con permiso de Su Excelencia el Jefe del Estado, todo estaba prohibido. Se conserva la idea y la apariencia del formato, pero ahora edita El Progreso, veterano periódico de Lugo, y los responsables de la obra nos piden a los técnicos voces enciclopédicas gallegas, como, por ejemplo, “telefonía rural”. De la capilla gótica del Hostal de los Reyes Católicos pasaron los convidados al gótico patio contiguo. Allí, un encuentro, con el nuevo director de Telefónica para Galicia y Asturias, José Ángel Veiga, que sustituyó a nuestro colega José Manuel Soto, que a su vez sustituyera a José Ángel. O sea: que Veiga era director territorial en el Impaís gallego pero, al ser destinado a Méjico, su cargo fue ocupado por Soto, hasta la vuelta del antecesor. Copa en mano, saboreando lo mejor del Albariño, hablamos del reto de hacer accesible a la red de redes una gran parte del territorio gallego, el que antes era sólo rural y ahora se va convirtiendo en suburbano. El horizonte está en el LMDS, en avance desde el TRAC y la nada conectiva. Pero, por en medio, no se pueden dejar de lado las redes de área local sin hilos, en lo que la legislación permita extenderlas. Parece ser que todos estamos de acuerdo con explorar cuanto la técnica ofrece para entregar soluciones a los usuarios. Ya lo dice Veiga en la revista ECO que leen los empresarios del Noroeste galaico-portugués: “Nuestra misión es hacer fácil la tecnología a los clientes”. Y el trabajo es mucho, como siempre misionero en esta tierra de contrastes, de Zeltia o Inditex frente al taller de calderería o la granja de vacas. “El porcentaje de hogares con ordenador personal en Galicia –continúa Veiga en ECO- es del 19,4% frente al 33,3 en toda España. El porcentaje de hogares que acceden a Internet en Galicia es del 6,9% frente al 15,3 en España”. Pero estamos dispuestos a luchar. ¿No nació aquí la idea del TRAC? ¿No fue la Xunta el gobierno regional que se decidió a apoyar el “móvil quieto” en las aldeas? Pues ahora pueda ser que los ayuntamientos gallegos y la propia administración autonómica quieran entrar en la jugada de las redes con norma IEEE 802 en versión –de momento- 11b (por cierto, que algunos nos acordamos de los orígenes de la Ethernet, y hasta de que “802” viene de 80/2, febrero del 80, cuando el comité correspondiente se puso a depurar la norma que nació para el cable gordo y los “vampiros”. Qué viejos somos; y qué jóvenes éramos algunos cuando nos contrató la Rank Xerox para enseñar el invento). Bien. Tomemos un caso, el del ayuntamiento de Arteixo, con un extenso territorio rural que contrasta con su zona industrial, sede, entre otras grandes, de Zara. Asesor de su alcalde es José Carlos Campos, también asesor del consejero de Presidencia de la Xunta. Nuestro colega Campos se responsabilizó de un piloto de red a tener en cuenta: allá en los altos verdes, refulgentes, de Santa Locaia, a donde apenas se sube a caballo o en moto de trial, hay un lugar que no tiene ni cobertura de telefonía móvil. Pero ahora los vecinos pueden entrar en el mundo entero a través de la “arañeira”, la web. Apenas les cuesta 120 euros una instalación que los conecta con el transceptor montado en lo alto de la peña de Santa Locaia. Desde allí un radioenlace los lleva al valle, cerca del balneario que tanto alabara el marido de Rosalía Castro. La casa consistorial es el otro extremo del enlace. Dentro de ella, la red de alta velocidad que, vía convencional, enlaza con el proveedor de servicios de Internet. El “concello” regala el servicio a los vecinos. Por cuenta de éstos sólo quedan el ordenador y los dispositivos intermedios… En fin. Volviendo al principio: somos animales fabuladores; que se mantienen vivos a golpe de ilusión. Que la ilusión no nos falte y que la vida nos siga enseñando. Un abrazo a todos. BIT 140 AGO.-SEP. 87 2003
30 oct 2015
Artículo BIT
...Nosotros, colegas, somos los obreros de la fabulación moderna…
...Nosotros, colegas, somos los obreros de la fabulación moderna... Xavier Alcalá Otoño, nubes plúmbeas tras el verano más caluroso que pueda recordar un cincuentón criado en el Impaís de los gallegos. Qué fresco descanso, pero qué recuerdos tan lindos del estío: como el de nadar de espaldas remolcando a un nieto con flotador que se te agarra a los dedos gordos de los pies convencido de que así gobierna al abuelo... La vida sigue, compañeros, y otros vendrán que nos hagan honra o nos desprecien. Otoño, digo, y nuevo curso, nuevas titulaciones para las universidades gallegas. En la universidad coruñesa hay encargos nuevos para los profesores de ingeniería telemática: enseñar lo necesario en la facultad de Comunicación Audiovisual. El departamento de las TICs ya asignó materias y algunos para allá vamos, agradecidos porque la pasión es vieja. La pasión por la radio, la televisión, por todo lo icónico-sónico y por lo intermedio o derivado viene de atrás. Perdón por insistir –como cualquier abuelo– en la idea de que somos bichos fabuladores y por eso llegamos a las telecomunicaciones. Fabular no es cosa de libros sino de palabras, habladas en principio, después escritas; pero también es materia de gráficos, quietos o animados. Nosotros, colegas, somos los obreros de la fabulación moderna. Trabajamos para que haya audio y vídeo en banda base, radio, televisión, internet, periódicos, revistas, hipertextos, hipermedia y multimedia, con todas sus realimentaciones. Estamos ofreciendo mucho más de cuanto la España del atraso endémico era capaz de usar. Tenemos a punto los conductos, y faltan los contenidos. O faltaban, porque ahora despiertan iniciativas como la de la universidad coruñesa, dispuesta a formar a los que, desde hace una década, las universidades brasileñas llaman conteudistas: contenidistas, creadores de contenidos. En ellos pondremos las esperanzas de que se cree una industria competitiva con lo americano (y japonés). Y trataremos de enseñarles los fundamentos de los multimedios interactivos y de las redes necesarias para que esos multimedia funcionen como sistemas... Decía que la pasión es vieja; y compartida. La revista Tempos novos del caluroso julio pasado dedi- lu A vuelapluma BIT 141 OCT.-NOV. 80 2003caba casi todas sus páginas a situar la Televisión de Galicia dentro de la sociedad anémica de los gallegos. Pusieron cara a cara a Fernando Pardo y a quien os escribe; nos preguntaron por qué se hizo así, y cómo la vemos a día de hoy. Creo que ambos estamos orgullosos, y que cualquier español con conciencia de supranación (nación de naciones, ¿vale?) entenderá lo que entendemos un asturiano –Pardo – y un manchego –servidor– con vidas gallegas: las ventajas de que, después de tantos siglos de Historia común y común desconocimiento, un habitante de Foz, rayano con Asturias, sepa cómo es Salvaterra do Miño, a un paso de Portugal, o que un vecino de Fisterra, superviviente de la oceánica brutalidad, conozca en vídeo la mansedumbre de los Ancares galaico- leoneses. Televisión de Galicia hizo país, e industria. Para llevarla a todos los núcleos de población de la comunidad (tantos como los del resto de España) hubo que hacer ingeniería, construcción y fabricación. Nacieron empresas, otras se desarrollaron; se crearon productos que valdrían para la exportación. Galicia se convirtió en algo diferente, ascendió un nivel cuántico: al de los países con medios de difusión masiva propios. Ese fenómeno de las televisiones regionales bien daría para un número de BIT en el momento crítico del salto a la transmisión digital. Mientras tanto, por estos pagos montañosos de población dispersa se anuncia una conferencia de peso con el título de "Trinta anos de Televisión en Galicia", de la que daremos cuenta... Bien, amigos: convocados por Ángel Viña, presidente de la AETG, el pasado 22 de septiembre nos fuimos a encontrar en el clásico gran hotel coruñés que mira al puerto. Hubo junta de la asociación con la peculiaridad de que a ella asistiese Carlos López Blanco, secretario de Estado de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información. Después comimos y hablamos de la vida, con una melancolía cierta, porque las cosas no van bien. De hecho, el secretario (puro entre dientes según cánones que marca en política un pontevedrés supuestamente gallego) nos recordó que los 90 fueron de vino y rosas pero que el sector lleva dos años en situación difícil. Señalaba como razones para ello la falta de confianza del sector financiero, el estancamiento de la telefonía básica y la incertidumbre regulatoria: el si o no de la tercera generación de móviles. Ah –continuaría su discurso con habano–, pero el gobierno tiene pensadas soluciones, a saber: medidas para preservar la competencia frente a la poderosa Telefónica dominante de todo, flexibilización ante la carga de garantías y avales de las empresas explotadoras de licencias, y una ley de las telecomunicaciones que mira por el bien común. Sí señor (Carlos López Blanco habla con aplomo), el estado se preocupa por sus súbditos y la economía va bien: hay ya menos incertidumbres, gozamos de una buena situación económica y es evidente el crecimiento del mercado de accesos a Internet y "a banda ancha" (sic, ya que este licenciado en Derecho toma palabras mal usadas por algunos ingenieros, pues debería decir "de alta capacidad")... El discurso acaba poético: las telecomunicaciones son cosa del siglo XX; el reto del siglo XXI es el desarrollo de la Sociedad de la Información. Se abre entonces un coloquio prosaico, que casi cierra Xoaquín Lameiro con la más acertada de todas las prosaicas preguntas. Cogida nota de lo dicho por López Blanco, lo requiere para explicar qué hay que hacer para que las empresas pequeñas se integren en la tal sociedad de la información. Y volvemos al trabajo. Muchas gracias, don Carlos, pero las cosas en otros países de la Unión van mejor. De Portugal a Escandinavia prospera el modelo de los agentes tecnológicos para las TICs (como los de extensión agraria de otrora en España). Esos van por delante visitando PYMEs, y los siguen los prescriptores universitarios que usted tiene en consideración... En fin, colegas, un abrazo a todos. BIT 141 OCT.-NOV. 81 2003 Vista de la reunión de la AETG 25 AÑOS
30 oct 2015
Artículo BIT
... Se habla del exilio intelectual, forzado o voluntario ...
...Se habla del exilio intelectual, forzado o voluntario... Xavier Alcalá Después de trece horas de vuelo, el monstruo de aluminio realiza un esfuerzo final para superar los Andes, roca y nieve hasta donde la vista alcance. Engañosamente pareciera que la punta del ala del Airbus fuese a tocar la segunda cumbre del Globo, el Aconcagua herrumbroso. “En media hora más –pregona la azafata mal dormida- esperamos aterrizar en el aeropuerto de Santiago de Compostela”... Lindo lapsus. Os escribo desde Santiago de Chile, a donde me llega el mensaje de Carmen Fernández pidiendo textos. Hace calor. Restos de Navidad pasada llevan a pensar en lo de siempre cuando vemos a Papá Noel sudando: ¿por qué no se cambian las celebraciones en este hemisferio? Navidad el día de San Juan y viceversa. Total, es cosa de solsticios invertidos. Bien. Aquí estamos, iniciando centenario de Neruda, que tanto intelecto español trajo a bordo del Winnipeg; y recordando noticias del impaís gallego, patria indudable de Eduardo Blanco-Amor, prosista del exilio que nos dejó espléndida colección de crónicas trasandinas: Chile a la vista, recién reeditada en España por editorial Galaxia. En lo que a nuestra profesión hace, entre noticias gallegas no puede faltar la de Galicia TIC, aunque llegue con meses de retraso (impuesto por el paréntesis de un BIT extraordinario, conmemorativo). Fue en octubre y tuvo una incidencia grande en nuestra realidad periférica. Galicia TIC es empeño de Miguel Merino (siempre dispuesto a juntar telemática con organización de empresas), de una institución eficaz, la Fundación Empresa-Universidad de Galicia, y de la Consellería de Innovación, Industria y Comercio. Disfrutamos tres días intensos de conferencia mientras los mostos se iban convirtiendo en vino. Se expusieron realidades que representan el sí o el no de las empresas, como la seguridad de trabajo en red, la convergencia de técnicas de comunicación y la movilidad. Hubo presencias magistrales y frases para grabar en piedra. Sobre los disertadores de Europa y América brillaron tres españoles: Juan Soto, Joan Majó y Fernando Pardo. Nos dirigimos a las empresas pequeñas y se cumplieron sobradamente las expectativas de asistencia. En la próxima edición, para octubre de este año jacobeo, os esperamos a todos. No faltarán discusiones acaloradas ni albariños, ribeiros, mencías y godellos... El 28 de noviembre pasado, a la orden de Ángel Viña, nos juntamos en un lugar a donde me llevaban de pequeño a rastras porque olía a huevos podridos. Hoy no hay olores sulfhídricos en el ambiente de Guitiriz, y desde Coruña se tarda media hora en llegar al balneario. Por eso, siendo tantos los que asistimos al sarao de la AETG, la organización decidió derivar pernoctas a hoteles coruñeses. El conferenciante invitado, Jorge Pérez, nos dijo con minuciosidad cómo andan los atrasos de la atrasada España, donde la gente no entiende que un ordenador es un electrodoméstico. Corroboró lo que detectamos quienes trabajamos a diario auditando –formal o informalmente- el estado de las TICs en las empresas: el gradiente de informatización es agudo entre las grandes y las pequeñas (volviendo a Galicia TIC, una frase de Juan Soto: “A partir de un umbral de gasto informático, en la empresa se dispara la productividad”). Otros invitados de peso en nuestra tecnológica comunidad, Gutiérrez Bueno, Montalvo y Nogales, sabían a lo que venían y prometieron ayudar: aquí queremos vivir por nuestra cuenta, con demarcación y colegio. Volvemos a la España policéntrica: hay que hacerla posible. Tenemos que reconstruir la España de todos, a pesar de la capacidad bélica del centralismo que dirigía (y seguirá dirigiendo) quien no cree en la presente Constitución. Le dimos título de honra a un empresario, Antonio Portela, de Comunitel, que respondió con discurso aplomado; y nombramos ingeniero del año a Joaquín Alonso, que me emocionó relatando cuando, en aquel tiempo de la CRTVG, me tocara lidiar con los que mandaban señal de satélite no a Galicia sino a Galitzia. Gracias Joaquín. Unos nos fuimos a casa y otros se quedaron bailando en el balneario. Entre los que nos despachamos temprano hay quien piensa que ya llega de Noches, Nits y Noites. ¿Por qué no hacerlo de día y con buen tiempo? Tomen nota los compañeros de directiva da la AETG: “Romaxe de San Gabriel” allá por veranillo –29 de septiembre- de los higos con “pinga de mel”… Acabo, volviendo a Chile, que está como siempre, ordenadito, con grandes torres de telecomunicación pero sometido a un liberalismo económico que afea las calles con tanto cable. Aquí estamos hablando de Norte-Sur, de Este-Oeste y de Sur- Sur, en un seminario interdisciplinar que deberíamos trasladar a las universidades españolas, y hasta convertirlo en un debate interno español. Se habla del exilio intelectual, forzado o voluntario. En los EE.UU. hay 158.000 investigadores procedentes Iberoamérica, donde no llega a haber 147.000 investigadores. El desarrollo socioeconómico está ligado indisolublemente al I+D+i. El subdesarrollo tiene la culpa de las deudas externas y es momento de ajustar cuentas: a los países iberoamericanos los EE.UU. les deben 47.000 millones de dólares que les costó formar a su diáspora de científicos residentes en el Imperio del Norte, más todo el conocimiento cesante que generó el brain drain. Desde Santiago de Chile se trata de diseñar un sistema de recuperación de sabiduría (conocimiento más experiencia) para el Sur sumido en la eterna pobreza. Estamos hablando de sistematizar la captura y agregación de información, su elaboración y modos de entrega. Curiosamente –venimos a descubrir- Francia pretende utilizar las diásporas técnico-científicas asentadas en centros de investigación franceses, a través de un programa dirigido a reforzar las relaciones con los países y las culturas de origen. ¿Y nosotros…? (Como no ha de faltar espacio en BIT, volveremos al asunto). Un abrazo colectivo y una noticia de última hora: nuestro colega Rafael Couto Lestao se incorpora como gerente a la Universidade da Coruña. Enhorabuena y bienvenido, Rafa.
30 oct 2015