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Música: las técnicas de comunicación y música
sica, ha producido el cambio total de estructuras que regían la relación música-público, y que hasta hace sólo cincuenta años se verificaba casi únicamente a través del concierto. floy, el público se ha fragmentado en miles de aficionados que, gracias a la técnica, disponen de la n"Ílsica que desean en ellugar y momento que prefieren; es un público disperso y anónimo que está alerta de las novedades que se producen en su área estética preferida, en tanto que el público tradicional del concierto es movido por estímulos propagandísticos que no siempre se cimentan en apreciaciones intrínsecamente artísticas. El mito del virtuo Las técnicas de comunicación y la música La redacción del artículo sobre la dirección de orquesta, publicado en el núm. 13 de BIT, me ha llevado a plantearme el aspecto de la música como espectáculo en el mundo de hoy. El tema es vastísimo y sus implicaciones sociológicas no podrían ni siquiera ser esbozadas en los estrechos límites de estas líneas, pues pensemos que la música ha evolucionado de siempre, hasta hace un par de siglos, al margen de la entidad que llamamos público. Ya se trate de la música como experiencia íntima o con un contenido utilitario (liturgia,. danza, exaltación guerrera, etc.), la música nació y se ha desarrollado sin público (lo que no quiere decir que no tuviera un destino o W1 destinatario). Hasta la época barroca o rococó la música era W1 artículo de consumo ornamental cuya demanda estaba só. lo reservada a las altas esferas y a la función litúrgica; o un artículo utilitario carenté de un fm por sí mismo. Pero a partir del período señalado la música empieza a salir de su círculo limitado, y la reducida ~istencia al con cierto íntimo, que constituía un auditorio pasivo por cuanto su facultad de elección era nula, se va convirtiendo en W1 público selectivo y en cierto modo activo que concede a la música en. tidad propia. Y poco a poco, el concierto o el recital ante un público más o menos numeroso fue naciendo del brazo de la música de su tiempo. Hoy sin embargo, al cabo de dos siglos, el concierto no es ni mucho menos el exponente de la música de nuestro tiempo; las causas son múltiples y largas de analizar: intereses económicos, educación musical del auditorio, existencia de obras maestras de un pretérito próximo, pereza y codidad de las partes activas y pasivas, divergencia de caminos entre el público y los autores, y muchas más. El hecho cierto es que quien quiera seguir de cerca la evolución de la música ac. tual no podría hacerlo sin . las técnicas de la comunicación, pues ha de refugiarse en determinadas emisiones de radio o en el disco. Nuestra técnica, aplicada a la mú so-intérprete mueve a este público, que es. manipulado sin piedad por una propaganda dirigida que nada tiene que ver con el fenómeno artístico.Lástima no disponer de má espacio para desarrollar la idea de cómo la técnica surgida del poder de la mente humana puede servir para alimentar espiritualmente a esa misma mente humana creadora, para damos cuenta de la enorme función socialque la técnica actual, -y concretamente nuestra técnica de telecomunicación-, está ejerciendo en este campo y de la que podría ejercer si fuera manejada más racionalmente al servicio de la música.
30 oct 2015