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EL PASADO DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: EL PASADO DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: La economía española y la industria electrónica: 1976-1995
La economía española y la industria electrónica: 1976-1995 Eduardo Bueno Catedrático de economía de la UAM y director del IADE CON MOTIVO de la publicación del número 100 de esta Revista se me ha invitado a efectuar un breve comentario sobre el cambio habido en la economía española, así como, consecuente con el mismo, sobre la importancia de la industria electrónica en aquélla. En primer lugar se presentará un cuadro macroeconómico que permitirá visionar globalmente la importante transformación habida en la economía española en las décadas seleccionadas. Transformación que ha tenido un evidente impacto en la sociedad y, sin duda, en su modernización, lo que la ha conducido a prepararse para el reto del nuevo siglo, en donde las tecnologías de la información y de las comunicaciones se convierten en protagonistas singulares. En este sentido se analizará la propia evolución de la industria electrónica, así como las líneas estratégicas para impulsar la política de telecomunicaciones que acerque a España a los indicadores de penetración de estas actividades a los valores medios de Europa, a la vez que facilite la competitividad de la empresa española. El período ha estado lleno de luces y sombras para ver con claridad una evolución positiva y dinámica en este sector, lo que es indudable que en el final de esta década lo que está en juego es muy importante, tanto para la economía en su conjunto, como para los intereses de la propia industria. Las políticas públicas y las capacidades empresariales serán sometidas a un duro examen para determinar las competencias esenciales que permitan transitar con éxito el cambio de siglo. Veinte años de la economía española En este período de tiempo se han producido diferentes ciclos y coyunturas económicas, a la vez que grandes transformaciones de la economía española, al hilo de la propia evolución de la economía mundial caracterizada por cuatro fenómenos capitales: a)la crisis industrial de los setenta; b)el proceso de desregulación, superador de la crisis anterior y lanzadera de la reactivación; c)el continuo incremento de la competencia y d)la globalización de los mercados y, por ende, de la economía en su conjunto. Como luego se ampliará en todo este devenir hay que resaltar el gran papel desempeñado por el desarrollo de las tecnologías de la información y más en concreto de las telecomunicaciones. La economía española ha vivido una evidente transformación en estas últimas décadas; cambio en el que se han interaccionado factores exógenos con endógenos. Por ejemplo, entre los primeros cabe destacar las dos grandes subidas de los crudos petrolíferos de 1973 y 1978, junto a los efectos de la crisis industrial que desatan y sus efectos posteriores. Respecto a los segundos, mencionar la transición democrática española, con la nueva Constitución de 1978, reconociendo y potenciando la "libertad de empresa en el marco de la economía de mercado"; el ingreso de España en la Comunidad Europea, una vez superado el difícil trance de la reconversión industrial y su posterior política de reindustrialización, para terminar en la normalización económica y adaptación de las Directivas de la Unión Europea, en el intento de preparar a la economía española para poder cumplir los criterios de convergencia de Maastricht, entrando de pleno derecho en la próxima Unión Monetaria. La citada transformación queda evidenciada en la información contenida en el cuadro 1. En el mismo se han recogido los datos referenciados a tres años característicos para este trabajo y también para la economía española. El primero, vinculado al proyecto de publicación de la Revista y primer año del comienzo de la democracia española, a la vez que momento álgido de la crisis económica. El segundo, año de ingreso de España en la CEE y, posiblemente, momento de consolidación de la Revista. Por último, el tercero, porque es el más cercano con datos a la publicación del número 100, a la vez que puede que sea un hito a partir del cual se inicie una nueva coyuntura, e inclusive, modelo para la economía española. De la lectura de los datos del cuadro 1 se pueden resaltar las siguientes transformaciones económicas: * Ha sido clara la caída de la importancia del consumo privado en el PIB, a favor del consumo público, lo cual evidencia su mayor peso en el sector productivo. * La formación bruta de capital ha crecido en términos absolutos de manera importante, aunque con ciclos en su relatividad sobre el PIB. Signo inequívoco del gran esfuerzo para modernizar y capitalizar la economía. * .El crecimiento del comercio exterior, consecuencia de la última característica, ha sido indudable, hasta llegar a tener un saldo positivo, superando los deficits tradicionales. * El crecimiento del PIB ha sido muy importante, a pesar de la corrección monetaria que habría que hacer como consecuencia de la evolución de las tasas de inflación (véase la figura 1). * El sector primario ha ido perdiendo peso, paulatinamente, respecto al PIB. * Igualmente ha acontecido con el sector secundario, específicamente con la industria sin construcción, pérdida que ha sido menos acelerada, si bien en el caso de aquélla se ha mantenido e inclusive ha aumentado su importancia. * El sector servicios ha ido incrementando su participación. Terciarización que explica varias cosas: la modernización y grado de avance de la economía; los progresos tecnológicos, especialmente las referentes a la información y las comunicaciones y la aparición de nuevas actividades vinculadas a los servicios personales y al medio ambiente. De la información anterior se deduce el importante crecimiento de la economía española y el gran cambio productivo protagonizado. Hay que recordar que las cifras están valoradas a precios corrientes, por lo que para lograr una mejor comparación habría que tener en cuenta el ajuste por inflación. En la figura 1 se recoge la evolución de la misma en el mismo período analizado, siendo de destacar como se va reduciendo a partir del ingreso en la CE. No se pueden terminar estos comentarios retrospectivos sin agregar una nota bastante negativa de la economía española, cual es el gran desempleo que se ha generado en los años más duros de las dos décadas anteriores, tal y como muestra la figura 2, aunque en los últimos años de la década actual el paro registrado va siendo menor, gracias a la creación de nuevos puestos de trabajo. La evolución de la industria electrónica Como ya se ha indicado en la Introducción se van a presentar unas pinceladas sobre la evolución de la industria electrónica, en coherencia con lo apuntado hasta el momento, si bien, van a ser muy breves, ya que existen trabajos más específicos y plumas más expertas que la mía en este número especial. En primer lugar señalar que este importante sector económico ha representado algo más del 1,5% del PIB en 1994. "Hipersector" constituido por cuatro subsectores básicos, que tanto en su producción, importaciones, exportaciones, como tamaño de su mercado o volumen de negocio ha ido creciendo de forma sostenida y significativa a lo largo del período, tal y como muestra el cuadro 2. También hay que añadir, en sentido contrario, que ha ido reduciendo el número de empleos, ya que, por ejemplo, hace diez años la cifra era de 100.000 puestos de trabajo, en 1990 se llegó a casi 203.000 y en 1994 ha sido de 179.199, la cual representa un 1,15% de la población activa y un 1,52% de la población ocupada. En segundo lugar hay que mencionar que en 1994 se aprobó por el gobierno anterior un importante Acuerdo con el que se establecen las líneas estratégicas para la política de telecomunicaciones, de cara a los procesos de liberalización total de este sector en la Unión Europea y, consecuentemente en España. Acuerdo que tiene una vigencia para el período transitorio de 1994-1998. Las líneas estratégicas pretenden proporcionar una diversificación de la oferta de servicios, mejorar la competitividad de las empresas, garantizar el acceso universal a los servicios básicos y favorecer el desarrollo del sector nacional. Todo este planteamiento, junto a otros programas y actuaciones estratégicas en otros subsectores del sector electrónico, tienen como objeto acercar la economía española a los indicadores de consumo o al nivel de desarrollo de otros países, ya que en estos se está aún por encima de las cifras españolas. A modo de conclusión Como ya se ha indicado durante este periodo de veinte años han sucedido cuestiones de relevancia para la transformación de la sociedad y de la economía española, su modernización, es un hecho incontestable, así como, su incorporación hacia el grupo de países industrializados y sujetos a una normalidad democrática, propio de las sociedades civilizadas y más avanzadas. En este discurrir la industria electrónica y sus profesionales han desempeñado un destacado papel, a pesar de coyunturas más o menos difíciles o de políticas erróneas, o mejor, de ausencia de políticas para hacer más competitivas sus empresas o para potenciar el sector nacional, deficiencias que poco a poco se han ido superando. Pero esto es historia, aunque muy reciente, siendo mucho más interesante pensar en el futuro que se abre. Un mañana difícil, competitivo, pero de gran interés, en el que el sector va a protagonizar el gran reto de la sociedad de la información, de la competencia de las telecomunicaciones y del gran avance, en consecuencia, de las tecnologías de la información como algo cada vez más cotidiano en el ciudadano español y europeo.
30 oct 2015