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TDT: Una nueva realidad tecnológica y audiovisual
TDT esde la aparición de la televisión hace ya más de 50 años, todos hemos visto cómo esta tecnología evolucionaba y vivía importantes transformaciones. La aparición del segundo canal, la introducción del color o la llegada de las cadenas privadas, fueron los grandes hitos que jalonaron su expansión. Hoy la televisión se está enfrentando a un reto definitivo para su crecimiento mundial: la digitalización. Con el fin de afrontar ese reto en nuestro país, a finales de 2005 se iniciaba la transición hacia la TDT, el proceso de cambio tecnológico más importante y complejo que jamás haya vivido España. Felizmente, casi cuatro años después, y cuando nos encontramos a poco más de 50 días para que se produzca el denominado apagón analógico el 3 de abril de 2010, podemos afirmar que la TDT es una realidad perfectamente afianzada en nuestro país. Desde hace ya meses, la televisión digital terrestre es una tecnología habitual en la mayoría de los hogares españoles: más de 8 de cada 10 viviendas están digitalizadas y ya disponen de todas las condiciones necesarias para recibir correctamente la señal de TDT (Gráfico 1). De hecho, en 2009 la TDT creció en 30,9 puntos netos de cuota y cerca de 22 millones de individuos contactaban diariamente con la TDT. Además, la cuota de pantalla de las emisiones digitales terrestres superó en enero de 2010 el 56,5% de la audiencia, convirtiéndose en la forma principal de ver la televi- TDT: Una nueva realidad tecnológica y audiovisual La transición a la Televisión Digital Terrestre es, sin lugar a dudas, uno de los desafíos tecnológicos, audiovisuales y sociales más importantes de nuestra época. Por primera vez en la historia de los medios de comunicación de masas, se deja de utilizar una tecnología para ser sustituida por otra nueva no retrocompatible. El paso hacia la TDT ha supuesto la introducción de una tecnología “rupturista” que nos exige llevar a cabo cambios para algo tan habitual en nuestra sociedad como es el hecho de ver la televisión. D Gráfico 1. Penetración de la TDT en España. Rafael Bernardo Director del Área Técnica de Impulsa TDT TDT. Una nueva realidad tecnológica y audiovisual sión en España y distanciándose en muchos puntos de la televisión analógica (Gráfico 2), que parece haberse convertido en una opción residual con una cuota de pantalla –en el momento de escribir estas líneas– de tan sólo el 21,3% del total (menos que la de las plataformas de pago). No sólo eso, sino que la audiencia de las cadenas exclusivamente TDT y las llamadas temáticas han desencadenado definitivamente la llamada fragmentación de audiencias. En efecto: en 2009 la cadena líder de audiencia lo fue con un share inferior al 17% (concretamente, el 16,4%), el registro más bajo de la historia debido al fuerte incremento de los canales temáticos y alternativos de la TDT, que han pasado de una audiencia del 7,3% en enero de 2009 hasta el 12,6% que obtuvieron en el mes de diciembre. Este crecimiento de la TDT y su implantación en los hogares españoles a lo largo de los últimos cinco años ha sido progresivo y difícil en muchos casos. Así, por ejemplo, a finales de 2007 sólo el 25% de los hogares estaba conectado a la TDT y la audiencia a través de esta tecnología no alcanzaba ni el 10%. No obstante, no se esperaba que el camino fuera fácil y concienciar a un país entero sobre un cambio tan radical sobre la que, probablemente, sea la fuente de ocio e información de mayor aceptación, era una tarea que requería de tiempo y mucho esfuerzo (Gráfico 3). Entre dichos esfuerzos debemos recordar los realizados por poblaciones como Soria, donde se inició el primer proyecto piloto de apagado analógico en julio de 2008, o la “La audiencia de las cadenas exclusivamente TDT y las llamadas temáticas han desencadenado definitivamente la llamada fragmentación de audiencias” Gráfico 2. Cuota de pantalla por medio de distribución. Gráfico 3. Crecimiento neto y evolución de la cuota de pantalla en España. TDT. Una nueva realidad tecnológica y audiovisual implicación de otros municipios como Segovia o Mataró que, a lo largo de 2009, pusieron en marcha iniciativas de voluntariado para ayudar a toda la población a dar el paso a la TDT. Las comunidades autónomas, el gobierno central y los ayuntamientos, junto con asociaciones, entidades y –por supuesto– los radiodifusores, todos, en mayor o menor medida, y desde una perspectiva económica, tecnológica o social, se han visto implicados en este proceso de transición y han respondido eficazmente a las necesidades que exigía el cambio, permitiendo una revolución tecnológica y social en los últimos meses del proceso. Sin duda, el gran punto de inflexión para este crecimiento de la TDT han sido los ceses de emisiones analógicas producidos a partir de junio del pasado año 2009, que han supuesto que más de quince millones de espectadores hayan hecho de la TDT su única forma de ver televisión. No obstante, son muchos más los millones que, sin necesidad de llegar al límite de los plazos establecidos, también han incorporado la TDT como una tecnología habitual en sus hogares. Una de las consecuencias de esta gran implantación en los hogares es la fuerte transformación en los hábitos de consumo televisivo de los españoles, que se están acostumbrando a la TDT y a las modificaciones que ésta supone: la navegación entre un mayor número de canales, el manejo de varios mandos, el uso de la guía electrónica de programas, etc. De hecho, para la gran mayoría de españoles, el disponer de muchos más canales, disfrutar de una mejor calidad de imagen y sonido o el acceso a nuevos servicios como la emisión de canales de radio, subtítulos, etc. son –a día de hoy– ventajas plenamente implantadas en sus hábitos de consumo televisivo. Otra realidad creciente es la generada por la llegada de nuevos y variados contenidos en la oferta de la TDT. Cada vez más, los canales exclusivos de la televisión digital terrestre ofrecen nuevos programas, en ocasiones hasta ahora inaccesibles de forma gratuita, satisfaciendo las expectativas de públicos muy diversos. Así, por ejemplo, los más pequeños de la casa pueden disfrutar de canales como Clan o Disney Channel, con programaciones creadas especialmente para ellos, pero también encontramos canales orientados exclusivamente a la información (Canal 24 horas, CNN+, Intereconomía) o a los deportes (Teledeporte, Gol TV), que aportan un incuestionable valor añadido a la TDT. Mención aparte merece, dentro de este proceso de transición, la venta de sintonizadores TDT en todas sus tipologías, desde los más sencillos set top boxes hasta aquellos aparatos más sofisticados, incluyendo los televisores con sin- Gráfico 4. Venta anual de sintonizadores TDT según tipología y acumulado (miles de unidades). “En 2009 se vendieron unos 91.000 aparatos con esta tecnología obsoleta, y en 2010 –aunque con cifras que suponen mínimos históricos– la venta también ha continuado, algo que desde Impulsa TDT consideramos un sin sentido” TDT. Una nueva realidad tecnológica y audiovisual tonizador de TDT integrado. A lo largo de 2009 la comercialización de descodificadores ha supuesto un oasis para la industria de la electrónica de consumo, que en un año caracterizado por la recesión económica y el descenso en las ventas de todo tipo, ha conseguido esquivar –o por lo menos capear– la crisis gracias a los 10,3 millones de equipos TDT adquiridos por los españoles. Así, a cierre de 2009 el parque total de equipos TDT en España alcanzaba casi los 26 millones de receptores, habiéndose producido más del 40% de esas ventas el pasado año (Gráfico 4). Por ello, podemos afirmar que los datos corroboran que tanto los espectadores como los radiodifusores han hecho ya de la TDT su realidad audiovisual. Sin embargo, también existen situaciones que a día de hoy perturban el proceso de transición y generan ciertas dudas en torno a la TDT. Una de ellas, la continuidad en la venta de televisores analógicos: en 2009 se vendieron unos 91.000 aparatos con esta tecnología obsoleta, y en 2010 –aunque con cifras que suponen mínimos históricos– la venta también ha continuado, algo que desde Impulsa TDT consideramos un sin sentido. De otra parte, todavía existen trabajos que para Impulsa TDT es urgente culminar. Especial preocupación genera aún ahora la adaptación de las antenas colectivas, una tarea cuyo tiempo prudencial para poner en marcha es de entre seis y diez semanas antes del cese de las emisiones analógicas en cada demarcación afectada. En el momento de escribir estas líneas estamos a tan sólo ocho semanas del cese definitivo de las emisiones y, por tanto, la diligencia en la adaptación de las antenas colectivas es ya más que urgente. Pero más allá de puntuales contratiempos, con los datos en la mano y el calendario avanzando inexorablemente hacia el 3 de abril, ya podemos certificar que el esfuerzo de todos los actores implicados ha hecho posible este histórico despliegue. Hemos conseguido sustituir en apenas cinco años una infraestructura analógica que tardó diez veces más en construirse. Instituciones, radiodifusores, industria y –sobre todo– telespectadores, han contribuido a hacer que la TDT sea una realidad, colocando a España en una situación de vanguardia internacional que, gracias a las posibilidades tecnológicas que trae consigo, abre las puertas a una verdadera revolución en el sector audiovisual español. Y es que tenemos que recordar que el 3 de abril de 2010 será la fecha que cerrará una época, pero que abrirá oficialmente otra, repleta de oportunidades y desafíos: una nueva era para el sector audiovisual y tecnológico en España, que traerá innovaciones tan importantes como el incremento de la resolución de las imágenes en alta definición, los televisores conectados a internet con interactividad avanzada o –un poco más adelante– la televisión tridimensional.
30 oct 2015