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¿Debería estudiar un master?,
JÓVENES PERFILES. ¿Debería estudiar un master? Rafael Mompó Director Innovación y Estrategia en ROSE Vision blog.rafaelmompo.com i eres de los que piensa que puedes mejorar tus condiciones laborales (sueldo y estabilidad) mediante la excelencia en tu formación y conocimientos, y cultivando tu deontología profesional, entonces sigue leyendo. Si eres de los que opina que lo importante para progresar es conseguir poder a toda costa, entonces tienes poco de ingeniero, y probablemente no estés leyendo este artículo, pues ya te habrá parecido que la sección jóvenes perfiles es una chorrada. El horizonte del ingeniero es el conocimiento; y para los ingenieros de telecomunicación mucho más, porque nuestro mundo teleco avanza a toda velocidad. Por cierto, el próximo boom de las telecomunicaciones está a tres o cuatro años vista ; así que haremos bien en ir modernizando nuestro conocimiento. Desafortunadamente, hoy en día, una titulación universitaria española ya no garantiza un altísimo nivel de formación, sino solamente alto (pero insuficiente para las necesidades actuales de los mercados en competencia). La Universidad española ha descuidado muchísimo la excelencia en la docencia, pues lo que se ha potenciado en la última década es la investigación endogámica (i.e.: la que se hace pensando en que le guste a los colegas académicos y no en las necesidades de la industria). Por ese motivo, la educación que se recibe en nuestras universidades es mediocre y su orientación suele estar muy alejada de la realidad empresarial puesto que los p r o f e s o r e s deben pensar más en su desarrollo de carrera basado en la investigación endogámica, que en la investigación orientada a potenciar el tejido empresarial del país. Hay honrosas excepciones, por supuesto, que son las que hacen que valga la pena estudiar en la universidad. Afortunadamente, la inminente puesta en marcha del proceso de Bolonia solucionará el problema de la formación del joven ingeniero. Los futuros estudiantes de ingeniería ya no tendrán que pasar “n” años luchando contra un sistema de formación obsoleto (que castiga con malas notas al intelectualmente rebelde), sino que podrán incorporarse pronto al mercado laboral. Luego, seguirán formándose a lo largo de la vida, por el camino que su rebeldía intelectual les dicte, pues los ciudadanos libres ¿Debería estudiar un master? Hace un año que terminaste la carrera y conseguiste tu primer empleo. El sueldo no es muy alto, pero eres feliz porque has descubierto que el año no empieza en Septiembre sino en Enero, y que los meses de Febrero, Junio y Septiembre están llenos de actividades que hasta ahora te habían permanecido vedadas. Ha pasado el primer año laboral y te preguntas: ¿y ahora qué? sabemos ser responsables de nuestra formación. Por lo tanto, en el caso del joven teleco que terminó la carrera hace poco, la pregunta “¿debería hacer un master?” tiene que ser substituida por “¿debería formarme a lo largo de mi vida? La respuesta a la segunda pregunta es contundentemente afirmativa… pero respecto a la primera, depende. A continuación vamos a repasar diversos escenarios, y tú escoges. Que se encargue la empresa de formarme Este escenario es cómodo, pero sólo funciona bien en el caso de grandes empresas multinacionales que, además, tengan instauradas sesudas políticas de recursos humanos. Pero incluso en estos casos, los más intelectualmente rebeldes pueden sentir que la oferta formativa es escasa, por lo que también deberían considerar las posibilidades que se apuntan a continuación. Yo me encargo de auto-formarme Esa opción parece la más lógica debido al alto nivel profesional de nuestro colectivo. Hoy en día, además, la disponibilidad de información en Internet, y el fenómeno de los blogs y recursos similares de discusión, facilita muchísimo la labor. Los amigos también son fuente de formación. Seguro que te puedes montar discusiones por e-mail con amigos que estén en cualquier lugar del mundo. Este aprendizaje colaborativo es potentísimo. Finalmente, organismos como el COIT, o la patronal de las empresas de telecomunicaciones AETIC, organizan cursos cortos que están muy bien y no son caros (las empresas, incluso, suelen acceder a pagar parte del coste de la matrícula, o incluso toda). Un curso de este tipo te abre la mente y te incita a seguir profundizando luego, por tu cuenta. Entra en (es una fundación de AETIC). La oferta del COIT te llega puntualmente por e-mail. Un MBA en una escuela de negocios Cursar un Máster en Gestión de Empresas (MBA o similar) es atractivo para aquellos que quieren comprender mejor el entorno de negocio, y dedicarse a ello como evolución profesional. La oferta de este tipo de masters es muy amplia, y también es amplio el rango de precios. En mi opinión, lo mejor es esperar a tener entre tres y cinco años de experiencia profesional antes de hacer un MBA, pues encontraréis más madurez en los compañeros de curso. Los MBA ¿Debería estudiar un master? El horizonte de los ingenieros telecos es el conocimiento para recién titulados están destinados a otro tipo de perfil; no obstante si alguno tiene una verdadera vocación por hacer una carrera de gestión, entonces es una excelente opción cursarlo nada más terminar la carrera. En cuanto al coste del master, podéis negociar con vuestra empresa para que os lo pague a cambio de permanecer en la empresa durante unos años. Postgrados y masters en las universidades Esta opción hay que considerarla con mucha cautela, porque puedes encontrarte con postgrados cuyo enfoque se aleje de la realidad empresarial, o que carezcan de un control de calidad (sobretodo en el caso de los centros públicos). Lo mejor es intentar contactar con algún antiguo alumno y recabar su opinión, antes de gastar tiempo y dinero. Cursos-cantera organizados por empresas Cada vez se ponen más de moda. Están orientados a contactar con jóvenes recién titulados, a los que se les forma en los aspectos tecnológicos o de negocio que en ese momento interesan a la empresa. Sirven de cantera para nuevas contrataciones. Conozco de cerca el de HP (dos meses en verano), que funciona de maravilla. En general, los que siguen este camino suelen quedar bastante contentos porque, aunque luego no te contraten, has obtenido una formación muy orientada a lo que el mercado laboral necesita en ese momento. ¿Y los idiomas? El inglés hay que dominarlo en todas sus facetas. Ponte como objetivo conseguir un certificado de inglés avanzado, para estar seguro de que dominas el idioma en todas sus vertientes. Existen diversos exámenes para la obtención de tales certificados. Personalmente, el que más me gusta como reto es el Cambridge Advanced Examination (CAE), pero también es muy adecuado el IELTS (ponte como reto conseguir, al menos, una puntuación de 6,5). Por otra parte, incluso si utilizas habitualmente el inglés en tu trabajo, necesites hacer una cierta gimnasia de mantenimiento. Para que el oído esté bien entrenado, funciona muy bien ver las películas subtituladas, y las noticias de las cadenas de televisión en inglés. También puedes ver tus series favoritas en inglés, porque te acostumbras a la forma de hablar de los personajes, que siempre son los mismos. Para mejorar la escritura, puedes ponerte como objetivo intervenir en blogs y foros, pero teniendo al lado el diccionario Oxford de collocations (también lo tienes en versión electrónica). Si alguna vez quieres invertir 15 €, por Internet puedes enviar un par de páginas de texto a profesores especializados, que te lo corrigen con sugerencias de estilo. “La auto-formación parece la opción más lógica debido al alto nivel profesional de nuestro colectivo” El inglés hay que dominarlo en todas sus facetas
30 oct 2015