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Tecnologías para la paz
Tecnologías... ¿para la paz? El trabajo que sigue ha sido elaborado por la redaccióit de BIT con la idea de destacar aspectos reales del uso y desarrollo de la tecnología del que no podemos los ingeni!!ros sentimos especialmente orgullosos. Las afirmaciones que se hacen en el mismo pueden resultar polémicas en un marco "puramente profesional". Lo pretenden. - [Tecnologías para la guerra o para la paz? . - Para la paz, claro, aunque bien mirado... Bien m i rada nos encontramos cada día con la vida rea 1, con los Presupuestos Generales del Estado, con que no se puede dejar a tanta gente en la calle, con que hay que investigar, con que hay que ex po rtar... Ca n que hay qu e defenderse. Sin embargo, también habría que eliminar el hambre en el mundo, habría que eliminar las enfermedades, habría que escolarizar, electrificar, urbanizar".. Habría que eliminar las guerras.. - Hay de 600 a 650 millones de dólares dedicados a gastos militares. - 25 millones de soldados. - 10 millones de personas en fuerzas pa ra mil i tales. - 4 millones de civiles en los departamentos de defensa. - 5 millones de trabajadores en la producción de armas, - 500.000 cientificos e ingenieros empleados en el sector militar, represen tanda aproximadamr:llte la mitad de todos los científicos e ingenieros destina, dos a la investigación (citado de Le Monde Di plomatiqu e, Fevrier 1983). Es ésta una situación que no tiene visos de cambiar. Las grandes y las pequeñas potencias siguen dedicando lo más florido de sus inve~tigadores y de sus recursos económicos (Cuadro 1) al empeño de racionalizar el negocio de la guerra y, en este trance, han descubierto la capacidad de la tecnología electrónica como multiplicador del carácter destructivo del arm amen to convenc ional o como base de nuevas disciplinas militares con un alto contenido de tecnología, como el C 31 (Mando-control-comunicaciones-inteligencia) (ver apéndice). Alguien podría preguntarse por qué. no se pueden dedicar estos recursos a racionalizar el negocio de la paz. Este tipo de alternativas conduce a ecuaciones bastante claras, como las citadas en el recuadro 2. Po r si éste n o les ha dado u na idea de lo que ocurre, habrá que recordar que en nuestro país (cifras de enero de 1983), los presupuestos previstos del Ministerio de Defensa para el período . 1983-90 (ver Cuadro 3, son comparables a los destinados a Educación y tremendamente su periores a los ex pl íc itamente destinados a Cultúra y Reconversión Industrial. España es de los países cuyo Gobierno dedica una mayor parte del presu. puesto a defensa, el 20,2% en 1981, co nsiderando gastos globales y no sólo del Ministerio de Defensa. Mientras tanto se recorta .el Plan Electrónico Nacional. o reduce el INSALUD sus compras de material electromédico desde los 10.000 millones fijados a 500 millones en 1983, o se limitan las inversiones p revistas en el Pla n CUátrienal de CTNE. Defi ni tivamente, no se pu ede tener de todo. Si a I final consigue u no I ib ra rse de las precocupaciones humanitarias, al menos puede imaginarse cómo el país, en su vertiente industrial, puede salir favorecido. Las cifras de exportación (Cuadro 4), que se disparan y los 2,3 billones de pesetas en 8 años, destinados por la Ley de Dotaciones Presupuestarias para .Inversiones y Sostenimiento de las Fuerzas Armaclas en nuestro país, suponen una no-. table inyección de optimismo para los industr ial es, que no rma Imente n o tienen ningún tipo de preferencias respecto a la dirección de la fabricación. Sin embargo, es bastante dudoso que las cosas resulten tan favorables como parecen. Frente a ideas bastante extendidas, parece que los estudiosos del tema coinciden en que el sector militar no es una. locomotora industrial, ni siquiera tecnológica. Compañías americanas como Loc kheed, G ru mman, e h rysl er, o espa" ñolas, como las "grandes" del sector defensa (ver cuadro 5) absorben fondos que podrían servir mejor en la inversión yel consu mo de nuevos sectores más di nám icoso y utilizan técnicos cualificados que podrían concentrarse en innovaciones que permitieran preparar un futuro ma mercante. Pelo dportall menos mejoras leC Ilológicas que las que darían illvestigacio11es en sectows en expansión como los rJe la electróll ica, los mateilales sintéticos o los productos qu ímicos. Es cierto que una parte de los gastOs militares ha sido dedicada a estos nuevos sectOres, contribuyendo dsí a su desarrollo a prillcipios de la posguerra. Pela las empresas afectadas hall actuado COillO suucontratistas de las 111 dustrias tradiCionales de la defenSéj, qUB son los faurlcallteS de autumóviles, e/e aviones y los ele Y el d esa r rol: o de secta la elecuónica se realiza siempre aportada del interés social, no sólo bienestar de la sociedad SinO además porque gran palte de las I ílleas de illVesti. gación se dnc! ican a a cuestiolles ele Interés exclusivamente militar La elaboración de especificaciones, mucho más que las civiles, para los componcntes y sistemas, de forllla que sean apropiados en arnbiel1tes hostiles -por ej. frente a la incidellcla del "Pulso Elec tromagnético Nu clea r" - rep resentall un d esp ilfa rro, s in ap I icaciún práctica en ámbitos civiles. Se Ila señalado que la Imlustlla t rón ica españ ola saldrá beneficiaria de ja LI!Y de Dotaciones, ya que unos cle 700.000 mi" Ilones de pesetas ell tecnológicos no han sido exigidas en la medida en que nuestra sociedad dDlllandaba. En cualquier caso, y aunque el panorama, en opinión de algunos, puede estar cambian do, es tan escaso el Illargen de confianza que nuestr,ls Fuerzas Armadas conceden a nuestra industria nacional, optando por la eficacia a corto plazo al costo que sea, normalmente mediante el pago masivo de divisas, que será difícil que las perspectivas cladtJs se cumplan y mejor será para todos sequir confiamJo nuestro acuerdos Blltre empresas y organismos oficiaius, con el apoyo del CDTI y I CAICYT. Como señalaba en 1982 la Comisión Palme soure problemas do seguridad y desarme, "la Industria militar crea relati valllente pocos puestos do trabajo y sus El sector tnilitar mundial consume una cantid ilnportante de recursos naturalesdel ,o total de , del de cobre. el del de plomo... En los paises industrializados, los productos militares exigen veinte veces más investigación que los productos civiles en promedio. Los gastos de investigación para la de armas ascendían a unos 35.000 millones de dólares en 1981, es decir, la cuarta parte de los gastos totales de investigación y dp.sarrollo en todo el mundo. -. Ella., de los gastos militares mundiales permitiría poner remedio a la subalimentación -que afecta a cerca de 800 millones de personas- mediante el desarrollo de la agricultura. Se necesitarian 500 millones de dólares para combatir el paluclisl11o; lo que representa 1" cuarta par,e del coste de un submarino lanzamisiles Trident o diez veces el precio de un destfuctor tipo Sheffield. - Un informe de la OIT, publicado en Ginebra el 7 de octubre de 1933, senalaba que la reconve,sion global de las mdustrias de armamento supondria la c,eación Inmediata de 5,5 millones de empleos, preclsar1do que el 80 de éstos seljan creados p.n EE.UU., la URSS, Francia y Gran Bretaña. .- En los paises semicoloniales, los gastos militares aumentan como cuatro veces mayor que los créditos destinados a la sanidad. De 90 paises "subdesarrollados", 32 gastan más de una quinta pane de su presupuesto en arm¿lS, 12 de ellos consagran a este sector más del Cuando estos paises reciben un dólar de ayuda. se gastan tres para a""arse. Consecuencia el tClcer mundo sólo dlSponp. de un médico por cada 2.000 habitantes, pero cuenta COn un militar por cada 250. En Africa hay un médico por cada 10.000 "iOb;tilntes, y un n1l1ltar por cada 292. El programa de submarmos y nucleares. nlado por el gobierno norteamericano. costará 30.000 l1lillonp.s de dólares. Esta cifra equivale a la cuarta parte del pr"oducto in1erior bluto de la India, O a la riqup.za p,"oducid" por 230 en 1979, en el tercer . - 1 tanque moderno 1.000 aulas - 1 avión de combate 40.000 farmacias rurales. repercusiones civiles son cada vez menos importantes. La seguridad militar exige el sacrificio de otras formas de consumo público y privado. Pero puede también, al reducir las inversiones, provocar el sacrificio de un crecimiento económico futuro". Las empresas norteamerica. nas siempre han sido dominantes en la invención y la fabricación de nuevos componentes que pueden tener un uso civil y milítar. Pero los japoneses han sido los primeros en desarrollar técnicas que term inan en la p roducc ión de bienes de consumo -equ ipos aud i ovisuales, calculadoras, relojes digitales, etc.- y junto con los europeos, se concentraron en la producción de material industriaj -como las máquinas-herramienta de control numéri cO-. N o es casua I idad que, en los países desarrollados donde los gastos militares son los más escasos -como ~apón- también son los que tienen una tasa de inversión y una productividad más elevada (el cuadro 4 es sumamente des~ cri ptivo). Estos pa íses ded ican i gualmente una proporción más grande de su ingreso nacional a la investigación y desarrollo en el terreno civil. Unicamente Gran Bretaña soporta una carga militar tan pesada como Estados Unidos, tanto en el pla-no financiero como en el industrial. Y es la única que tiene u na tasa de inversión v de productividad tan baja. Sin embargo, es posible que no les toque decidir a los ingenieros, ni a los economistas, ni al resto de ios ciudadanos, sobre esta cuestión. Lógicamente, la carfera de armamentos ha generado él lo lalgo de los años, en la mayoría de los países del Este y el Oeste, un entlamado de relaciones de poder y de beneficio en torno a la investigación, desarrollo y fabricación de nuevos armamentos. En el caso de los USA, las distintas agencias del DaD (Departamento de Defensa) definen las líneas de investigac íón y las especificacio nes del os futu ros armamelltos. Sin embargo, ade. más de la existencia de un gran nivel de relaciones clientelares, en el proceso de desarrollo se mallIiene la salvaguardia estatal del beneficio de las "corporaciones más importantes, creálldose en torno al enorme presupuesto de Defensa (la parte de 1+0 destinada al 000 por parte del Gobietrio Federal supone en 1984casi un 70% del total, 4.5 billones de pesetas: "The Institufe", Abril 1983) un complejo militar-industrial, que priva en la realidad al gobierno de gran parte del poder decisorio. La participación en proyectos militares por parte de las grandes corporaciones supone la financiación estatal de unas capacidades de investigación que no pod rían ma ntenerse in depend ientemente salvo en casos muy aislados, asegurándose además una demanda solvente a largo plazo El .Llltimo ejemplD es el programa VHSIC (ver Cuadro 6) y los proyectos OARPA (Cuadro 7) El examen de los ambiciosos estuerzos de illVestigación de los Departamentos y Ministerios de Defensa deja ver la complejidad tecnológica del proceso de desarrollo y fabricaciól; de los actuales armamentos, incomparable frente a los antiguos: "Se estima que hoy en día para diseñar u n avión mil itar se requ ieren unos 4.000 hombres-año de trabajo, distribuidos a lo largo de un pSrlodo de 7 a 10 años. Estamos lejos de los 170 hombres-año de trabajo distribuido a lo largo de 2 o 3 que se necesitaron para diseñar el bombardero Halifax antes de la 2a GM" (tomado de "La espiral aterradora de la calidad", El Correo de la Unesco, abri I 1979,. Repitám oslo, u na vez más: la carrera armamentista a nivel mundial se cifró en 1981 en u n gasto de un millón de dólares por minuto, según un estudio de la ONU sobre armas nucleares. Y en 1982 la UNESCO señaló que e140% de todo el gasto en 1+0 mundial se dedicó al trabajo militar, empleando a cerca de 500.000 científicos e ingenieros, el 85% de ellos en USA y la URSS, Desde un punto de vista económico -no de las empresas beneficiadas- aparece como un enorme derroche de fuerzas productivas. No obstante, siguen empeñados en modernizar los arsenales disponibles, con su capacidad de "over-kill" (matar varias veces) al conjunto de la Humanidad. Las ideas brillantes, como conservar los edifi cios, o limitar el papel humano en los procesos de decisión, o desarrollar una capacidad de primer golpe definitivo, o la "capacidad de destrucción mutua asegurada" (MAD, loco en,inglés), representan la aparición de una nueva categoria de riesgos para la H uman idad, riesgos esta vez definitivos: un primer golpe nuclear por parte de una superpotencia confiada en su ventaja o un intercambio nuclear CUADRO 6 VHSIC (VERY HIGH SPEED INTEGRATED CIRCUITSI Se trata del programa del Gobierno Federal norteamericano más ambicioso desde el programa de exploración eSlJacial. El programo de circuitos integrados de muy alta velocidad se dirige a la consecución de dispositivos de aplicación veloces y fiables con tecnología submicró. El programa a seis será financiado a r~zón cle 75 millones de dólares por año y ejecutado por seis de las emlJresas más importantes del país. Cada corporación ensaYa una diferente tecnología para alcanz~r en una primera etapa 1.25 mlcrometros, lo que eXigirá el desarrollo de muy afinadas técnicas litográficas Y de estudio de materiales. TECNOLOGIA DEL CHIP Bipolar-ISL CMOS/SOS NMOS Bipolar-STL, ~MOS Bipol8r ED T L CMOS CMOS masivo EQUIPO PARA DEMOSTRACION EMPRESA Procesador de seiñales electroólJtico Comunicaciones antiinterferencias Procesador de senales acÚsticas Misil Procesador de señales para guerra electrónica ProceS<Jdor de radar táctico avanzado Dispone actualmente de un presupuesto de 900 millones de dólares. Investit"ciones en curso: - Arquitectura de computadores Isupercomputadores. máquinas data.flow. - I ntel igencla art ificial Ilenguaj es naturales, interpretación de escenas, sistemas expertos mil i,ares de informacíón especializada,u.1 HO Lenguajes de programación oe alto nivel. Ada. - Dispositivos lestructuras 3 D, circuitos , transistores operativos sobre 500 GHz,n.1 - S istemas gráficos avanzados. - Polimeros orgánicos conductores. - Aceleración electromagnética. B iocibernética, estud io de procesos eléctrir.os en el celebro humano. ,- Dispositivos de lectura humana rápida de textos. precipitado por un malentendido, acaso tecnológicamente inducido. El primer escenario está sustelltado en la creciente precisión de los misiles, capaces de alcanzar un objetivo -o múltiples objetivos, segLln el nLlmero de cabezas- desde miles de kilómetros con un margen de lS0 metros,O 90 metros en un futuro próximo. La capacidad desestabilizadora de tal escenario -lejos de fa. vorecer un equilibrio del terror~ es de efectos Inmediatos y estremecedores, sobre todo cuando se considera que la alerta de ataque puede ser provocada por un fallo de funcionamiento de un ordenador La dependencia de los computadores es crítica. Debido al escaso tiempo entre una alerta de ataque con misiles y el golpe efectivo ~entre 15 y 30 minutos para USA y URSS, mucho menos entre la URSS y Europa occidental- los res"Jectivos comandos estratégicos deben apoyarse en último término en la fiabilidad de los computadores V, por tanto, en la no aparición de falsas alarmas provocadas por fallos hardware o software. Pero al menos dos falsas alarmas tuvieron luga r en el Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano en 1979 "! 1980. En Noviembre de 1979, un juego bélico almacenado en cinta magnética fue accidentalmente transmitido a los circuitos de alerta. y control. En Junio de 19S0 falló un chip de silicio de un sistema de procesamiento de datos, provocando una alarma. A veces un brillante Tíempo Medio Entre Fallos puede tener desagrada bles excepciones. T ras este pana rama general del esfuerzo tecnológico con fines militares centrado en la experiencia de los USA, bueno será finalizar relatando los paradójicos intentos de utilización de esa misma tecnología para el mantenimiento de la paz, y en pa rticula r, para el segu im lento de los varios tratados de limitación y control de armas estratégicas y de otros tipos. En particuJar, el campo del uso pacífico de la capacidad discriminadora de los satélites artificiales para la monitorización de los acuerdos internacionales está en mantillas, sobrepasados por sus potencialidades ofensivas. Están en uso actualmente sensores instalados en satélites por la Agencia Central de Inteligencia CUADRO 8 Resolución requerida para la verificación de tratados y monitori:zación de crisis. Obleto Detección Reconocimiento Identificación Descripción (metros) americana (C lA) comparables a los utili. zados por la NASA en su programa de investigación de recursos terrestres, bien que los detall es técn icos tienen el carácter de clasificado y por lo tanto secreto. Estos senso res cub ren tod o el espectro electromagnético. Tal vez las aplicaciones más llamativas se centren en el segu im ier1to fotográfico de los acuerdos SALT, utilizando sobre todo la zona visible del espectro. Aunque la resolución ex acta de una cáma ra instal ada en satél ite está clasificada y por lo tantO secreta, los últimos desarrollos en la calidad de las ópticas y las películas posibilitan reso"Iuciones entre 5 y 15 cm. para órbitas re I ativamente bajas, depend iendo del tiempo atmosférico, polución y otros factores com o al in ea m iento, estab il idad V vibración del sensor, o del movimiento del objetivo. Un ejemplo de la resolución requerida para la verificación de tratados se da en el cuadroS, producto de un estudio de las Naciones Unidas. Como el reconocimiento fotográfico sólo puede utilizarse con luz del día, cada vez se utilizan más las bandas infrarrojas y de micro-ondas. Las múltiples disto rsio nes -de movimiento, atm osféricas, defectos de la óptica, ruido, ...- han exigido el desarrollo de toda una tecnología especializada en el procesamiento de imá genes, incluyendo procesadores y periféricos especializados. Existe un consenso entre los expertos referente al seguimiento remoto por satélite como rTi8t1rd:D óptimo de mantenimiento si no de la paz, sí de un cierto equilibrio estable, De hecho, el punto principal es determi nar qué estructu ras son mejores para monitorizar el comportamiento de las partes, así como la posi~ bilidad de investigar simultáneamente la disponibilidad de recursos terrestres o la evolución metereológica. Hasta el momento no han pasado de planes más o menos bienintencionados. Los proyectos de militarización del espacio pueden cerrar CUADRO 9 SUPERIORIDAD DE LOS USA El balance en tecnología los USA frente a la URSS. Sólida o creciente frente a la URSS estratégica Armas de fuego - Sensores de intel igencia PARIDAD Disminuyendo Disminuyendo - Radar a bordo de -- Munición guiada cOn precisión Control de fuego en barcos - Sensores radar aVión C3 táctica Vision nocturna Reconocim iento y vigilancia de£de barcos Vigilancia y recocilnlento p" r satélite SUPERIORIDAD DE LA URSS Sol ida o creciente fren-te a los USA C 3 naval integrada Contramedidas electrónicas Contra-contra medidas elec trónicas NOT A: No se incluye en la tabla la ventaja soviética seres de alta energía, acelerado!"es de haz de partículas cargadas. y magnetohidrodináIn ica. Tampoco la ventaja norteamericana en in"Jestigaciún básica y aplicada en electrónica. esta vía para el mantenimiento siquiera del equilibrio pacífico. Las Tecnologías para la Paz tendrán que seguir guardando su turno, Mientras tanto biell vale recor. dar las palabras de Bertrand Russell y Al. bert Einstein en su manifiesto de 1955: "Recuerda que eres humano y olvida el resto" . Ejemplo de un 1110derno C3 (Sistema de Mando, Control y Comunicaciones) militar: el sistema militar de comunicaciones americano. Se trata de una de las redes electrónicas más complejas que existen. El corazón del siso tema es el WWMCCS {Sistema Mundial de Mando y Control Militar). Utiliza 35 computadores en 25 centros de comu nicaciones, incl uyendo 17 millones de I ineas de programa. Las trans. misiones se realizan a través de 43 subsistemas de comunicaciones diferentes que abarcan to. do el espectro, de la ELF a la EHF, la redundancia. La mayoría de estos subsis. temas pertenecen al DCS {Sistema de Comuni. caciones de la Defe;lsa}, que conecta a todas las unidades de las fuerzas armadas al11ericanas en una sola red. El DCS incluye unas 600 instalaciones, 5 satélites, 100 estaciones terrestres y unos 48 millones de km de conductores. Este sistema incluye el Autovon (red vocal automá. tica) que proporciona el servicio telefónico usual para el Departamento de Defensa; el Au. todin (red de datos automática), que transmite mensajes de teletipo y de datos por todo el mundo, y el Autosevocom (comunicaciones automática de voz cifrada) que, como su nOI11. bre indica, proporciona servicios telefónicos codificados. La parte del WWMCCS diseñada para so. brevivir a un ataque nuclear utiliza elementos tanto del DCS como de las redes propias de las distintas armas. Un elemento fundamental es el sistel11a de comunicaciones vía satélite de la Air Force, que comprende transpondedores de comunicaciones y canales a bordo de satélites colocados en órbita con otros propósitos, y que pueden pertenecer al DCS, al sistema de cOl11unicaciones de la Navy o al sistema de da. tos particular de la US Air Force, incluyendo terminales UHF o VHF basados en aire o en tierra. Esta parte esencial del sistel11a permite el mantenimiento de comunicaciones bidirec. cionales de teletipo a razón de 100 palabras por minuto con cada uno de los centros de misiles estratégicos y con los bombarderos nucleares. Tanto los misiles como los bombardeo ros son controlados por el SAC {Col11ando Aé. reo Estratégico). Este mantiene dos puestos de mando alternativos y un puesto volante alojado en un avión de transporte EC.135. do militares a nivel nacional y con las fuerzas estratégicas a través del sistema de l11ando y control postataque, que se aloja en otro EC135. Todos estos aviones están equipados con una 9al11a de equipos de radiocomunicaciones que utiliza frecuencias desde la VLF hasta la SHF. Las señales VLF se transmiten desde una antena de 8 km arrastrada tras e[ avión. Otro eslabón en la red de comunicaciones es el siste. ma primario de alerta, e[ famoso "te[éfono ro. jo", que conecta los cuarteles centrales del SAC con las dotaciones de los misiles mediante líneas trerrestres. El Departamento de Defensa actualmente está incrementando el uso de satélites como enlace con 105 bombarderos 8.52, se están instalando terl11inales de satélite en estos apara. tos, lo mismo que en los centros de alerta y en los centros de lanzamiento de IC8M. Las comunicaciones con los submarinos portadores de misíles de la Navy se asegura mediante dos escuadrones de aviones C-130 modi. ficados que utilizan sistemas VLF. Se está ex. peril11entando actualmente un sistema ELF que perl11itirá comunicar COn 105 subl11arinos a l11ayor profundidad. El sistema esencial mínimo incluye exóticos medios de comunicación como alternativa alas subsistel11as primarios: una docena de l11isiles ICBM son portadores de radiotransm iso res UH F, que se lanzan en trayectorias altas y pueden transmitir un final durante 30 minutos, ¿ Recuerdan "Teléfono rojo: Volamos hacia Moscú"? Pues eso.
30 oct 2015