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Tecnologías para la paz
Tecnologías... ¿para la paz? El trabajo que sigue ha sido elaborado por la redaccióit de BIT con la idea de destacar aspectos reales del uso y desarrollo de la tecnología del que no podemos los ingeni!!ros sentimos especialmente orgullosos. Las afirmaciones que se hacen en el mismo pueden resultar polémicas en un marco "puramente profesional". Lo pretenden. - [Tecnologías para la guerra o para la paz? . - Para la paz, claro, aunque bien mirado... Bien m i rada nos encontramos cada día con la vida rea 1, con los Presupuestos Generales del Estado, con que no se puede dejar a tanta gente en la calle, con que hay que investigar, con que hay que ex po rtar... Ca n que hay qu e defenderse. Sin embargo, también habría que eliminar el hambre en el mundo, habría que eliminar las enfermedades, habría que escolarizar, electrificar, urbanizar".. Habría que eliminar las guerras.. - Hay de 600 a 650 millones de dólares dedicados a gastos militares. - 25 millones de soldados. - 10 millones de personas en fuerzas pa ra mil i tales. - 4 millones de civiles en los departamentos de defensa. - 5 millones de trabajadores en la producción de armas, - 500.000 cientificos e ingenieros empleados en el sector militar, represen tanda aproximadamr:llte la mitad de todos los científicos e ingenieros destina, dos a la investigación (citado de Le Monde Di plomatiqu e, Fevrier 1983). Es ésta una situación que no tiene visos de cambiar. Las grandes y las pequeñas potencias siguen dedicando lo más florido de sus inve~tigadores y de sus recursos económicos (Cuadro 1) al empeño de racionalizar el negocio de la guerra y, en este trance, han descubierto la capacidad de la tecnología electrónica como multiplicador del carácter destructivo del arm amen to convenc ional o como base de nuevas disciplinas militares con un alto contenido de tecnología, como el C 31 (Mando-control-comunicaciones-inteligencia) (ver apéndice). Alguien podría preguntarse por qué. no se pueden dedicar estos recursos a racionalizar el negocio de la paz. Este tipo de alternativas conduce a ecuaciones bastante claras, como las citadas en el recuadro 2. Po r si éste n o les ha dado u na idea de lo que ocurre, habrá que recordar que en nuestro país (cifras de enero de 1983), los presupuestos previstos del Ministerio de Defensa para el período . 1983-90 (ver Cuadro 3, son comparables a los destinados a Educación y tremendamente su periores a los ex pl íc itamente destinados a Cultúra y Reconversión Industrial. España es de los países cuyo Gobierno dedica una mayor parte del presu. puesto a defensa, el 20,2% en 1981, co nsiderando gastos globales y no sólo del Ministerio de Defensa. Mientras tanto se recorta .el Plan Electrónico Nacional. o reduce el INSALUD sus compras de material electromédico desde los 10.000 millones fijados a 500 millones en 1983, o se limitan las inversiones p revistas en el Pla n CUátrienal de CTNE. Defi ni tivamente, no se pu ede tener de todo. Si a I final consigue u no I ib ra rse de las precocupaciones humanitarias, al menos puede imaginarse cómo el país, en su vertiente industrial, puede salir favorecido. Las cifras de exportación (Cuadro 4), que se disparan y los 2,3 billones de pesetas en 8 años, destinados por la Ley de Dotaciones Presupuestarias para .Inversiones y Sostenimiento de las Fuerzas Armaclas en nuestro país, suponen una no-. table inyección de optimismo para los industr ial es, que no rma Imente n o tienen ningún tipo de preferencias respecto a la dirección de la fabricación. Sin embargo, es bastante dudoso que las cosas resulten tan favorables como parecen. Frente a ideas bastante extendidas, parece que los estudiosos del tema coinciden en que el sector militar no es una. locomotora industrial, ni siquiera tecnológica. Compañías americanas como Loc kheed, G ru mman, e h rysl er, o espa" ñolas, como las "grandes" del sector defensa (ver cuadro 5) absorben fondos que podrían servir mejor en la inversión yel consu mo de nuevos sectores más di nám icoso y utilizan técnicos cualificados que podrían concentrarse en innovaciones que permitieran preparar un futuro ma mercante. Pelo dportall menos mejoras leC Ilológicas que las que darían illvestigacio11es en sectows en expansión como los rJe la electróll ica, los mateilales sintéticos o los productos qu ímicos. Es cierto que una parte de los gastOs militares ha sido dedicada a estos nuevos sectOres, contribuyendo dsí a su desarrollo a prillcipios de la posguerra. Pela las empresas afectadas hall actuado COillO suucontratistas de las 111 dustrias tradiCionales de la defenSéj, qUB son los faurlcallteS de autumóviles, e/e aviones y los ele Y el d esa r rol: o de secta la elecuónica se realiza siempre aportada del interés social, no sólo bienestar de la sociedad SinO además porque gran palte de las I ílleas de illVesti. gación se dnc! ican a a cuestiolles ele Interés exclusivamente militar La elaboración de especificaciones, mucho más que las civiles, para los componcntes y sistemas, de forllla que sean apropiados en arnbiel1tes hostiles -por ej. frente a la incidellcla del "Pulso Elec tromagnético Nu clea r" - rep resentall un d esp ilfa rro, s in ap I icaciún práctica en ámbitos civiles. Se Ila señalado que la Imlustlla t rón ica españ ola saldrá beneficiaria de ja LI!Y de Dotaciones, ya que unos cle 700.000 mi" Ilones de pesetas ell tecnológicos no han sido exigidas en la medida en que nuestra sociedad dDlllandaba. En cualquier caso, y aunque el panorama, en opinión de algunos, puede estar cambian do, es tan escaso el Illargen de confianza que nuestr,ls Fuerzas Armadas conceden a nuestra industria nacional, optando por la eficacia a corto plazo al costo que sea, normalmente mediante el pago masivo de divisas, que será difícil que las perspectivas cladtJs se cumplan y mejor será para todos sequir confiamJo nuestro acuerdos Blltre empresas y organismos oficiaius, con el apoyo del CDTI y I CAICYT. Como señalaba en 1982 la Comisión Palme soure problemas do seguridad y desarme, "la Industria militar crea relati valllente pocos puestos do trabajo y sus El sector tnilitar mundial consume una cantid ilnportante de recursos naturalesdel ,o total de , del de cobre. el del de plomo... En los paises industrializados, los productos militares exigen veinte veces más investigación que los productos civiles en promedio. Los gastos de investigación para la de armas ascendían a unos 35.000 millones de dólares en 1981, es decir, la cuarta parte de los gastos totales de investigación y dp.sarrollo en todo el mundo. -. Ella., de los gastos militares mundiales permitiría poner remedio a la subalimentación -que afecta a cerca de 800 millones de personas- mediante el desarrollo de la agricultura. Se necesitarian 500 millones de dólares para combatir el paluclisl11o; lo que representa 1" cuarta par,e del coste de un submarino lanzamisiles Trident o diez veces el precio de un destfuctor tipo Sheffield. - Un informe de la OIT, publicado en Ginebra el 7 de octubre de 1933, senalaba que la reconve,sion global de las mdustrias de armamento supondria la c,eación Inmediata de 5,5 millones de empleos, preclsar1do que el 80 de éstos seljan creados p.n EE.UU., la URSS, Francia y Gran Bretaña. .- En los paises semicoloniales, los gastos militares aumentan como cuatro veces mayor que los créditos destinados a la sanidad. De 90 paises "subdesarrollados", 32 gastan más de una quinta pane de su presupuesto en arm¿lS, 12 de ellos consagran a este sector más del Cuando estos paises reciben un dólar de ayuda. se gastan tres para a""arse. Consecuencia el tClcer mundo sólo dlSponp. de un médico por cada 2.000 habitantes, pero cuenta COn un militar por cada 250. En Africa hay un médico por cada 10.000 "iOb;tilntes, y un n1l1ltar por cada 292. El programa de submarmos y nucleares. nlado por el gobierno norteamericano. costará 30.000 l1lillonp.s de dólares. Esta cifra equivale a la cuarta parte del pr"oducto in1erior bluto de la India, O a la riqup.za p,"oducid" por 230 en 1979, en el tercer . - 1 tanque moderno 1.000 aulas - 1 avión de combate 40.000 farmacias rurales. repercusiones civiles son cada vez menos importantes. La seguridad militar exige el sacrificio de otras formas de consumo público y privado. Pero puede también, al reducir las inversiones, provocar el sacrificio de un crecimiento económico futuro". Las empresas norteamerica. nas siempre han sido dominantes en la invención y la fabricación de nuevos componentes que pueden tener un uso civil y milítar. Pero los japoneses han sido los primeros en desarrollar técnicas que term inan en la p roducc ión de bienes de consumo -equ ipos aud i ovisuales, calculadoras, relojes digitales, etc.- y junto con los europeos, se concentraron en la producción de material industriaj -como las máquinas-herramienta de control numéri cO-. N o es casua I idad que, en los países desarrollados donde los gastos militares son los más escasos -como ~apón- también son los que tienen una tasa de inversión y una productividad más elevada (el cuadro 4 es sumamente des~ cri ptivo). Estos pa íses ded ican i gualmente una proporción más grande de su ingreso nacional a la investigación y desarrollo en el terreno civil. Unicamente Gran Bretaña soporta una carga militar tan pesada como Estados Unidos, tanto en el pla-no financiero como en el industrial. Y es la única que tiene u na tasa de inversión v de productividad tan baja. Sin embargo, es posible que no les toque decidir a los ingenieros, ni a los economistas, ni al resto de ios ciudadanos, sobre esta cuestión. Lógicamente, la carfera de armamentos ha generado él lo lalgo de los años, en la mayoría de los países del Este y el Oeste, un entlamado de relaciones de poder y de beneficio en torno a la investigación, desarrollo y fabricación de nuevos armamentos. En el caso de los USA, las distintas agencias del DaD (Departamento de Defensa) definen las líneas de investigac íón y las especificacio nes del os futu ros armamelltos. Sin embargo, ade. más de la existencia de un gran nivel de relaciones clientelares, en el proceso de desarrollo se mallIiene la salvaguardia estatal del beneficio de las "corporaciones más importantes, creálldose en torno al enorme presupuesto de Defensa (la parte de 1+0 destinada al 000 por parte del Gobietrio Federal supone en 1984casi un 70% del total, 4.5 billones de pesetas: "The Institufe", Abril 1983) un complejo militar-industrial, que priva en la realidad al gobierno de gran parte del poder decisorio. La participación en proyectos militares por parte de las grandes corporaciones supone la financiación estatal de unas capacidades de investigación que no pod rían ma ntenerse in depend ientemente salvo en casos muy aislados, asegurándose además una demanda solvente a largo plazo El .Llltimo ejemplD es el programa VHSIC (ver Cuadro 6) y los proyectos OARPA (Cuadro 7) El examen de los ambiciosos estuerzos de illVestigación de los Departamentos y Ministerios de Defensa deja ver la complejidad tecnológica del proceso de desarrollo y fabricaciól; de los actuales armamentos, incomparable frente a los antiguos: "Se estima que hoy en día para diseñar u n avión mil itar se requ ieren unos 4.000 hombres-año de trabajo, distribuidos a lo largo de un pSrlodo de 7 a 10 años. Estamos lejos de los 170 hombres-año de trabajo distribuido a lo largo de 2 o 3 que se necesitaron para diseñar el bombardero Halifax antes de la 2a GM" (tomado de "La espiral aterradora de la calidad", El Correo de la Unesco, abri I 1979,. Repitám oslo, u na vez más: la carrera armamentista a nivel mundial se cifró en 1981 en u n gasto de un millón de dólares por minuto, según un estudio de la ONU sobre armas nucleares. Y en 1982 la UNESCO señaló que e140% de todo el gasto en 1+0 mundial se dedicó al trabajo militar, empleando a cerca de 500.000 científicos e ingenieros, el 85% de ellos en USA y la URSS, Desde un punto de vista económico -no de las empresas beneficiadas- aparece como un enorme derroche de fuerzas productivas. No obstante, siguen empeñados en modernizar los arsenales disponibles, con su capacidad de "over-kill" (matar varias veces) al conjunto de la Humanidad. Las ideas brillantes, como conservar los edifi cios, o limitar el papel humano en los procesos de decisión, o desarrollar una capacidad de primer golpe definitivo, o la "capacidad de destrucción mutua asegurada" (MAD, loco en,inglés), representan la aparición de una nueva categoria de riesgos para la H uman idad, riesgos esta vez definitivos: un primer golpe nuclear por parte de una superpotencia confiada en su ventaja o un intercambio nuclear CUADRO 6 VHSIC (VERY HIGH SPEED INTEGRATED CIRCUITSI Se trata del programa del Gobierno Federal norteamericano más ambicioso desde el programa de exploración eSlJacial. El programo de circuitos integrados de muy alta velocidad se dirige a la consecución de dispositivos de aplicación veloces y fiables con tecnología submicró. El programa a seis será financiado a r~zón cle 75 millones de dólares por año y ejecutado por seis de las emlJresas más importantes del país. Cada corporación ensaYa una diferente tecnología para alcanz~r en una primera etapa 1.25 mlcrometros, lo que eXigirá el desarrollo de muy afinadas técnicas litográficas Y de estudio de materiales. TECNOLOGIA DEL CHIP Bipolar-ISL CMOS/SOS NMOS Bipolar-STL, ~MOS Bipol8r ED T L CMOS CMOS masivo EQUIPO PARA DEMOSTRACION EMPRESA Procesador de seiñales electroólJtico Comunicaciones antiinterferencias Procesador de senales acÚsticas Misil Procesador de señales para guerra electrónica ProceS<Jdor de radar táctico avanzado Dispone actualmente de un presupuesto de 900 millones de dólares. Investit"ciones en curso: - Arquitectura de computadores Isupercomputadores. máquinas data.flow. - I ntel igencla art ificial Ilenguaj es naturales, interpretación de escenas, sistemas expertos mil i,ares de informacíón especializada,u.1 HO Lenguajes de programación oe alto nivel. Ada. - Dispositivos lestructuras 3 D, circuitos , transistores operativos sobre 500 GHz,n.1 - S istemas gráficos avanzados. - Polimeros orgánicos conductores. - Aceleración electromagnética. B iocibernética, estud io de procesos eléctrir.os en el celebro humano. ,- Dispositivos de lectura humana rápida de textos. precipitado por un malentendido, acaso tecnológicamente inducido. El primer escenario está sustelltado en la creciente precisión de los misiles, capaces de alcanzar un objetivo -o múltiples objetivos, segLln el nLlmero de cabezas- desde miles de kilómetros con un margen de lS0 metros,O 90 metros en un futuro próximo. La capacidad desestabilizadora de tal escenario -lejos de fa. vorecer un equilibrio del terror~ es de efectos Inmediatos y estremecedores, sobre todo cuando se considera que la alerta de ataque puede ser provocada por un fallo de funcionamiento de un ordenador La dependencia de los computadores es crítica. Debido al escaso tiempo entre una alerta de ataque con misiles y el golpe efectivo ~entre 15 y 30 minutos para USA y URSS, mucho menos entre la URSS y Europa occidental- los res"Jectivos comandos estratégicos deben apoyarse en último término en la fiabilidad de los computadores V, por tanto, en la no aparición de falsas alarmas provocadas por fallos hardware o software. Pero al menos dos falsas alarmas tuvieron luga r en el Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano en 1979 "! 1980. En Noviembre de 1979, un juego bélico almacenado en cinta magnética fue accidentalmente transmitido a los circuitos de alerta. y control. En Junio de 19S0 falló un chip de silicio de un sistema de procesamiento de datos, provocando una alarma. A veces un brillante Tíempo Medio Entre Fallos puede tener desagrada bles excepciones. T ras este pana rama general del esfuerzo tecnológico con fines militares centrado en la experiencia de los USA, bueno será finalizar relatando los paradójicos intentos de utilización de esa misma tecnología para el mantenimiento de la paz, y en pa rticula r, para el segu im lento de los varios tratados de limitación y control de armas estratégicas y de otros tipos. En particuJar, el campo del uso pacífico de la capacidad discriminadora de los satélites artificiales para la monitorización de los acuerdos internacionales está en mantillas, sobrepasados por sus potencialidades ofensivas. Están en uso actualmente sensores instalados en satélites por la Agencia Central de Inteligencia CUADRO 8 Resolución requerida para la verificación de tratados y monitori:zación de crisis. Obleto Detección Reconocimiento Identificación Descripción (metros) americana (C lA) comparables a los utili. zados por la NASA en su programa de investigación de recursos terrestres, bien que los detall es técn icos tienen el carácter de clasificado y por lo tanto secreto. Estos senso res cub ren tod o el espectro electromagnético. Tal vez las aplicaciones más llamativas se centren en el segu im ier1to fotográfico de los acuerdos SALT, utilizando sobre todo la zona visible del espectro. Aunque la resolución ex acta de una cáma ra instal ada en satél ite está clasificada y por lo tantO secreta, los últimos desarrollos en la calidad de las ópticas y las películas posibilitan reso"Iuciones entre 5 y 15 cm. para órbitas re I ativamente bajas, depend iendo del tiempo atmosférico, polución y otros factores com o al in ea m iento, estab il idad V vibración del sensor, o del movimiento del objetivo. Un ejemplo de la resolución requerida para la verificación de tratados se da en el cuadroS, producto de un estudio de las Naciones Unidas. Como el reconocimiento fotográfico sólo puede utilizarse con luz del día, cada vez se utilizan más las bandas infrarrojas y de micro-ondas. Las múltiples disto rsio nes -de movimiento, atm osféricas, defectos de la óptica, ruido, ...- han exigido el desarrollo de toda una tecnología especializada en el procesamiento de imá genes, incluyendo procesadores y periféricos especializados. Existe un consenso entre los expertos referente al seguimiento remoto por satélite como rTi8t1rd:D óptimo de mantenimiento si no de la paz, sí de un cierto equilibrio estable, De hecho, el punto principal es determi nar qué estructu ras son mejores para monitorizar el comportamiento de las partes, así como la posi~ bilidad de investigar simultáneamente la disponibilidad de recursos terrestres o la evolución metereológica. Hasta el momento no han pasado de planes más o menos bienintencionados. Los proyectos de militarización del espacio pueden cerrar CUADRO 9 SUPERIORIDAD DE LOS USA El balance en tecnología los USA frente a la URSS. Sólida o creciente frente a la URSS estratégica Armas de fuego - Sensores de intel igencia PARIDAD Disminuyendo Disminuyendo - Radar a bordo de -- Munición guiada cOn precisión Control de fuego en barcos - Sensores radar aVión C3 táctica Vision nocturna Reconocim iento y vigilancia de£de barcos Vigilancia y recocilnlento p" r satélite SUPERIORIDAD DE LA URSS Sol ida o creciente fren-te a los USA C 3 naval integrada Contramedidas electrónicas Contra-contra medidas elec trónicas NOT A: No se incluye en la tabla la ventaja soviética seres de alta energía, acelerado!"es de haz de partículas cargadas. y magnetohidrodináIn ica. Tampoco la ventaja norteamericana en in"Jestigaciún básica y aplicada en electrónica. esta vía para el mantenimiento siquiera del equilibrio pacífico. Las Tecnologías para la Paz tendrán que seguir guardando su turno, Mientras tanto biell vale recor. dar las palabras de Bertrand Russell y Al. bert Einstein en su manifiesto de 1955: "Recuerda que eres humano y olvida el resto" . Ejemplo de un 1110derno C3 (Sistema de Mando, Control y Comunicaciones) militar: el sistema militar de comunicaciones americano. Se trata de una de las redes electrónicas más complejas que existen. El corazón del siso tema es el WWMCCS {Sistema Mundial de Mando y Control Militar). Utiliza 35 computadores en 25 centros de comu nicaciones, incl uyendo 17 millones de I ineas de programa. Las trans. misiones se realizan a través de 43 subsistemas de comunicaciones diferentes que abarcan to. do el espectro, de la ELF a la EHF, la redundancia. La mayoría de estos subsis. temas pertenecen al DCS {Sistema de Comuni. caciones de la Defe;lsa}, que conecta a todas las unidades de las fuerzas armadas al11ericanas en una sola red. El DCS incluye unas 600 instalaciones, 5 satélites, 100 estaciones terrestres y unos 48 millones de km de conductores. Este sistema incluye el Autovon (red vocal automá. tica) que proporciona el servicio telefónico usual para el Departamento de Defensa; el Au. todin (red de datos automática), que transmite mensajes de teletipo y de datos por todo el mundo, y el Autosevocom (comunicaciones automática de voz cifrada) que, como su nOI11. bre indica, proporciona servicios telefónicos codificados. La parte del WWMCCS diseñada para so. brevivir a un ataque nuclear utiliza elementos tanto del DCS como de las redes propias de las distintas armas. Un elemento fundamental es el sistel11a de comunicaciones vía satélite de la Air Force, que comprende transpondedores de comunicaciones y canales a bordo de satélites colocados en órbita con otros propósitos, y que pueden pertenecer al DCS, al sistema de cOl11unicaciones de la Navy o al sistema de da. tos particular de la US Air Force, incluyendo terminales UHF o VHF basados en aire o en tierra. Esta parte esencial del sistel11a permite el mantenimiento de comunicaciones bidirec. cionales de teletipo a razón de 100 palabras por minuto con cada uno de los centros de misiles estratégicos y con los bombarderos nucleares. Tanto los misiles como los bombardeo ros son controlados por el SAC {Col11ando Aé. reo Estratégico). Este mantiene dos puestos de mando alternativos y un puesto volante alojado en un avión de transporte EC.135. do militares a nivel nacional y con las fuerzas estratégicas a través del sistema de l11ando y control postataque, que se aloja en otro EC135. Todos estos aviones están equipados con una 9al11a de equipos de radiocomunicaciones que utiliza frecuencias desde la VLF hasta la SHF. Las señales VLF se transmiten desde una antena de 8 km arrastrada tras e[ avión. Otro eslabón en la red de comunicaciones es el siste. ma primario de alerta, e[ famoso "te[éfono ro. jo", que conecta los cuarteles centrales del SAC con las dotaciones de los misiles mediante líneas trerrestres. El Departamento de Defensa actualmente está incrementando el uso de satélites como enlace con 105 bombarderos 8.52, se están instalando terl11inales de satélite en estos apara. tos, lo mismo que en los centros de alerta y en los centros de lanzamiento de IC8M. Las comunicaciones con los submarinos portadores de misíles de la Navy se asegura mediante dos escuadrones de aviones C-130 modi. ficados que utilizan sistemas VLF. Se está ex. peril11entando actualmente un sistema ELF que perl11itirá comunicar COn 105 subl11arinos a l11ayor profundidad. El sistema esencial mínimo incluye exóticos medios de comunicación como alternativa alas subsistel11as primarios: una docena de l11isiles ICBM son portadores de radiotransm iso res UH F, que se lanzan en trayectorias altas y pueden transmitir un final durante 30 minutos, ¿ Recuerdan "Teléfono rojo: Volamos hacia Moscú"? Pues eso.
30 oct 2015
Artículo BIT
Tecnologías para la paz: la informática, el desarrollo y la paz
Así comienza la "Declaración sobre la Informática, el Desarrollo y la Paz", firmada solemnemente en la Ciudad de México el 23 de junio de 1981 por una treintena de relevantes personalidades poi ítiGas y científiGas, junto Gon el presidente mexicano y el direGtor general del IBI, y ratifiGada hasta ahora por los jefes de estado o de gobierno de una docena de pa íses. No es fácil enGontrar una introduGGión más clara a la creciente relación, no siempre bien Gomprendida, entre tres faGtores indisolublemente interrelaGionados, sobre todo a las puertas del terGer milenio. ESGribe , DireGtor de AGORA, revista dellBI, (Oficina Intergubernamental para la Informática), Roma. Desde el Papa que acuñó esta laplda ria definición hasta la organización de las Naciones Unidas que la pone en práctica, cada día con más dificultades, todos coinciden en que las diferencias abismales entre países desarrollados y países en desarrollo son la espoleta explosiva de todos los focos de tensión y de fricción m u ndiales. Aparentem ente son las rival idades de las grandes potencias o las envidias seculares de países vecinos quienes sostienen los conflictos larvados y las guerras extenuad oras que nos rodean. Pero en el fondo de todo conflicto está la intención de mantener unos privilegios, frente a la desesperación de quienes contem plan cómo la abu ndancia potencia I apadrina la carencia de los factores m ínimos vitales. La mecánica económica es también. elemental. La industria de guerra de las grandes potencias puede p rod uci r grandes series gracias a sus exportaciones de armamento a los países enfrentados, quienes absorben los artefactos anticuados y cuyas conflagraciones sirven de campos de experimentación para nuevas armas y nuevos modos de emplearlas. Asimismo, las ingentes inversiones. militares y los endeudamientos económicos y políticos que provocan, desvían los recursos necesarios para lograr salir de la espiral de un subdesarrollo atrapado entre la falta de infraestructuras para valorar los recursos y la carencia de éstos para construir aquéllas. No puede asegurarse que esta situación, aparentemente fatalista, no sea el cálculo elaborado de un neocolonialismo que busca, con el mantenimiento de dirigentes impopulares, con la desvalorización de los recursos autóctonos necesarios para la supervivencia y con su desvío hacia preparativos bélicos, la creación de tensiones y por ende la justificación de presencias y alianzas protectoras ineludibles. En todo caso dicho cálculo está empezando a generar m uy a su pesar la toma de conciencia de centenares de millo, nes de seres humanos, para combatir el armamentismo como la principal causa del subdesarrollo y para construir la paz como única salida del lento holocausto diario del Tercer Mundo. Paradójicamente, una tecnología avanzada y por tanto difícil de asimilar por los países en desarrollo, se ha convertido en condición -necesaria, aunque no suficiente, para catalizar la organización de las naciones y con ella los recursos imprescindibles que rompan el nudo gordiano del subdesarrollo. No es por tanto antinatural, sino esperanzador, que los jefes de estado y gobierno firmantes de la Declaración de México antes citada pertenezcan todos ellos al Tercer Mundo y que confíen en poder aprovechar las oportunidades positivas de la informática, controlando sus efectos contraproducentes. Desde el advenimiento de la microelectrónica y con la extensión de las telecomunicaciones, la informática ha dejado de añadir su impuesta centralización a los problemas existentes, permitiendo gestionar sin concentrar, es decir sin destruir los modos diseminados de vida, de producción y de cultura: "Su dominio posibilita un enfoque endógeno y autónomo del desarrollo, un aumento de la confianza en el recurso humano, un mayor énfasis en sus dimensiones científicas y tecnológicas y una toma de conriencia de las consecuencias a que da lugar en la identidad y diversidad culturales. La informática puede ayudar a solucionar los problemas del desarrollo, en la medida en que pueda convertirse en un instrumento eficaz para la promoción de estructuras de organ izaci ón, gesti ón y adm inistración... La capacidad de asimilar y desarrollar "la tecnología depende de la voluntad poi ítica de adoptar estrategias y poi íticas nacionales y promover la cooperación internacional que permita el estab I ec i m ien to de capacidades e infraestructuras adecuadas para la tecnología y la gestión, así como medíos de formación de alta calidad". Diversos organismos de las Naciones Unidas están estudiando o implementando en sus respectivos sectores aplicaciones de lo que empieza a llamarse informática para el desarrollo, es decir sobre todo agroalimentación, enseñanza, sanidad, comunicaciones o incorporación de la microelectrónica a las incipientes ind u str i as. Si n dejar de intervenir profundamente en estos campos, y especialmente en sus fronteras crecientemente interactivas, el centra sus esfuerzos en cooperar con los países miembros para que puedan poner en pie por sí mismos precisamente las infraestructuras informáticas cuya ausencia puede estrangular todas las demás inversiones desarrollistas. Así pues las principales misiones del IBI estriban en sensibilizar a los poi íticos y adm in istrad"Ofes para que valoren responsablemente los pros y contras de la inserc ción de la i nfo rmática en sus am bientes nacionales; en adiestrar a los planificadores locales para que evalúen y seleccionen las opciones de transferencias correctas; en formar a los cient íficos, gestores y técnicos para que desarrollen una industria informática propia o coordinada regionalmente, hasta el máximo de sus posibilidades locales; en potenciar los modos de vida V producción tradicionales para que la informática los transforme flexi blemente sin destrozarlos. No puede olvidarse que el explosivo desarrollo occidental de la informática se está realizando sin tener en cuenta las neces i dades de la informática para el desarrollo, Este divorcio exige una permanente investigaci ón q u e anal ice y readapte a las condiciones del Tercer Mundo las innovaciones más prometedoras en los diversos campos técnicos, desde el uso pacífico de satélites hasta la p2rspectiva de la qu inta generación de computadores, pasando por la introducción de la robótica o la aplicación masiva a la gestión de la inteligencia artificial. El difícil e indirecto camino aqu í esbozado que lleva de la in"tormática al desarrollo, y de éste a la paz, tiene dentro de los países desarrollados dos atajos visibles que lamentablemente no parecen llevar al objetivo deseado, En honor a la verdad histórica, es tan difícil encontrar asociaciones oe conceptos entre la informática y la paz, como fácil" encontrar las opuestas, Los pri meros grandes calculadores prácticos sirvieron para completar la puesta a punto de las bom bas atómicas. Los departamentos militares, más en Estados Unidos que en Europa y Japón, siguen siendo los pri meros clientes informáticos de los países, con un poder tan omnímodo que normalizan de facto lenguajes como Cobol o Ada, sin que nadie parezca comprender el sign ificado profundo de esta real idad. No hay más que leer cualquier bibliografía para comprobar que pocas investigaciones imp ortantes se han real izado en las dos décadas pasadas sin la financiación o la planificación de algún departamento militar o aeroespacial. Por otro lado, tampoco puede obviarse la grave sensación de inseguridad que rep resenta para muchos pa íses el flujo de sus datos que traspasa sus fronteras hacia computadores ajenos, sin autorización y muchas veces sin el más li1Jero conocimiento de sus autoridades. Ellegítimo derecho de analizar las consecuencias de ,esta piratería contra la soberan ía de los estados sobre sus recursos (y la informac i ón se está revelando día a día com o el principal recurso para obtener los demás recursos) es el origen de la Segu nda Conferencia Mundial sobre Flujos de Datos Transfrontera, cuya organización han pedido al IBI los países interesados en el próximo mes de Junio. Aunque nos I imitamos a considerar aqu í innovaciones más conocidas por sus aplicaciones civiles que por sus transfondos militares, también hace falta mencionar la gran panoplia actual "de aplicaciones directamente militares, que permiten a veces algúrl subproducto civil. Pue, de que los coches tengarl sistemas de gu ía I antiaccidentes, varias décadas más tarde I del empleo por los Illlsiles de guías sofisI ticadas. Es posible que los lobots puedarl ser dotados de una visión que les permita I reconocer formas, mucho después qua los datos suministrados por los satélites de reconoc im ien to perlll itarl detecta I concentraciones o movimientos del adI versarlO. I Una simple anécdota en el campo de las telecomu n icaciones puede valer más que mil: En Telecom 83, sólo proteqer las interfelencias de los ciertas su b técn icas para por los canales amigos. Esta constatación está almendo caminos revolucionarios en las redes celulares a la auténtica telDfoll ía sin hilos, limitaciones ni fronteras. lB I N E T, producto molile puesto afusión selectiva datos,de las para transmitir órdenes en el campo de batalla. de pensar que los avances que militarmente. En el actual es posible avispados gestores dispuestos a aplicar la Illteligencia Artificial a los sistemas de "inteligencla militar" o de "informaciÓll militar", y lo han ex puesto así en un recientísimo senlillarlO ell Europa patrocinado pOI organos para dar estratóglca d la qUinta generación. Con la actual psicosis de guerra, no pllede extrañar téllllpOCO que los siguiolltes seminarios de "sta serie en un 80 por, y
30 oct 2015
Artículo BIT
Tecnologías para la paz: tecnología y tercer mundo
La paz, como la libertad y la justicia, es un término que parece merecer sólo adhesiones y que resiste los adjetivos. La vocación del hombre por los valores absolutos se manifiesta así, negando la evidencia de la historia. La paz romana, la paz de" los vencedores, no es igual a la paz de los pueblos libres. También en nombre de la libertad se han construido imperios coJoniales y se sustenta el imperialismo. Hoy, mientras el mundo desarrollado rinde su asombro a las nuevas tecnologías y se promete un futuro feliz, los pa íses periféricos afrontan problemas primarios, que incluyen el hambre y la falta de salud, educación y oportunidades. La paz no es una idea absoluta y la relación entre paz y tecnología no es lineal. Hoy se sabe que no habrá paz mientras subsistan las estructuras de dependencia y las desigualdades lacerantes. Se trata de un camino.complejo y doloroso. El sueño del "desarrollo" se ha esfumado. Escribe, La idea de que existen pa íses desarrollados y países en desarrollo se apoya en el supuesto de que las naciones, como los seres vivos, tienen ciclos de crecimiento similares. Esto tiene una consecuencia práctica, una moraleja, y es Que todos los países Que van por detrás deben imitar los pasos de sus mayores. Claro Que la experiencia demuestra lo contrario. Muchas" naciones en desarrollo han seguido poi íticas industrializadoras y se han lanzado a competir en el mercado internacional. Se consiguieron éxitos importantes, pero el resultado global revela que la brecha se ha profundizado, en tanto que gigantescas deudas externas conducen actualmente a políticas recesivas. El fracaso de la filosofía del desarro1[0 ha llevado a comprender que e~ pro blema de las econom ías del Tercer Mundo no es propio de una etapa de su c:c;cimiento sino que se debe [j su uLJicación periférica en el sistemfl capitalista. Sus condiciones de expansión difieren radical m ente de las que enfrenta ron los pa íses que hoy ocupan una posición central. E[ cap ital ism o desa rrollado no es un hermano mayor cuyos pasos deben ser imitados. Por el contrario, es esencia[mente centrípeto, absorbente y domi nante, Como afirma Raúl Prebish, el capitalismo desarrollado se expande para aprovechar la periferia, no para desarroIlarla, 1"0 cual constituye una contradicción muy seria en el sistema mundial. El fenómeno del subdesarrollo debe ser, así, expresado en términos de depen dencia o de periferia, en el contexto de una dinámica concéntrica de la economía mundial. En este proceso, [a tecnología ocupa un lugar p redom inante, El progreso tecnológico, que se origina en los países centrales, tiende a concentrar en e[ I os los beneficios de una mayor productividad y de mejores condiciones de competencia. Por el contrario, las econom ías periféricas padecen, entre otras, estas caracter ísticas: a) Escasa o nula creación tecnológica propia. La tecnología se origina en los países centrales y constituye un dato pa fa la econ om la depend iente; b) El patrón de consumo sigue pautas imitativas que se derivan tanto del propio modelo global de desarrollo, como de la naturaleza de [as tecnologlas importadas, que lo son "en paquete". U na tercera caracter ística es que su posición, también periférica en cuanto a la capacidad de generar conocimientn tecnológico de avanzada, condena a los países del Tercer Mundo a una división i nternaci ona[ del trabaj.o en la cual les corresponde especializarse en producci ones intensivas en mano de ob ra, Claro está que e[ éxito, aunque relativo, De este modelo, significa exportar el desempleo a las econom ías centrales. En este punto termina la solidaridad, La tecnología es también una herramienta útil para reducir el margen de participación de los intrusos, en e[ mercado internacional. En el dominio de [a tecnología, el escenario internacional está caracterizado por dos grandes acontecimientos: a) La emergencia de nuevas tecnologras y de nuevas industrias asociadas a aquéllas; b) La reconversión de sectores en criSIS Am bos aco ntecim ientos destacan el protagonismo de la microelectróniéa y la biotecnología. Las dos responden a lo que Paul Baran y Paul Seezy denominaron "innovaciones que hacen época" ya las que describieron com o capaces de sacudir todo el patrón de la econom ía, abriendo grandes salidas a la invErSión, más allá del capital que directamente absorben. Innovaciones de tal entidad, según ambos economistas marxistas norte~ americanos, deben estar concentradas en el tiempo, alterar radicalmente la geograHa económ ica, requeri r o hacer posibl es bienes y servicios nu evos y agranda, el mercado para una amplia gama de servi-" cios industriales, Todas las caracter ísticas anterí ores se cumplen con la microelectrónica. La fuerte concentración en el tiempo es evidente si se consid era que menos de diez años después del desarrollo de los transistores discretos se logró, en 1960, la integración en pequeña escala (SSI). Seis años más tarde se alcanzó la integración a escala media (MSI) y el umbral de los 70 se progresó a la integración a gran escala (LSJ). Desde hace menos de unadécada, la tecnología ha permitido acceder a la "escala muy grande (VLSI). Es a partir de esta última etapa, en la que aparecen [os chip"s de alta densidad, cuando comienza a hablarse de microelectrónica. Las otras caracter ísticas del proceso descrito por Baran y Sweezy se cum plen igual mente. Sin lugar a dudas, el efecto más importante de la revolución microelectrónica ha sido la aparición en escena de una nueva industria: la de computaci ón. Basada en dos ejes -reducción progresiva de costes y aumento de presta~ ciones-, esta industria, además de una revolución tecnológica, se ha concretado en U na revolución del mercado y en una modificación de la geo,grafía económica. A nivel mundial, el 90% de la producción de chips VLSI se reparte entre los Estados Un idos y Japón, en tanto Que Europa ha Quedado rezagada. En opinión de muchos, la biotecnología constituye la base de la próxima ola innovativa y se predice que tendrá, en los próximos años, un impacto comparable al de la electrón ica en los anteriores. Las biotecnologías engloban técnicas conocidas em p íricamente desde la antiguedad, ju nto a descubrim ientos científicos actuales, originados en la microbiología. Así, la posibilidad de manipular las enzimasy, desde 1953, año en que se gescubrió el DNA, la capacidad de intervenir en los procesos genéticos. Existen hoy unas 200 compañías dedicadas a biotecnolog ía en el mund o. Son empresas más bien, si bien cuentan con una elevada inversi ón en equipamiento científico y con recursos humanos de alta calidad. Todavía el panora!"1a no es "exp loslvo" y hasta se puede observar que la curva de expansión se va moderando, N o obstante, ser ía erróneo negar a la biotecnolog la su carácter de revolución "histórica": el énfasis Que Japón está poniendo en el tema, es casi una ga rantía de que nuevas y grandes i nversiones se producirán en el futuro inmediato. Así lo cree la CEE, cuyo informe FAST asegura Que estas disciplinas tendrán un impacto revolucionario sobre la gestión de los recursos natu rales, la agricultura, las industrias alimentarias y, probablemente, los sectores de la QU 1m i"ca y la energía. El proceso Que se ha descrito tiene como característica, además, la cientifización de la tecnolog ía. En efecto, por tratarse no de cambios adaptativos sino de bruscas modificaciones del paradigma tecnológico, ha aumentado la importancia relativa de la investigación científica y se han estrechado los vlnculos que unen a la industria con las universidades y los institutos de investigación. Esta proximidad se concreta, además, en una ex presión geográfica. Las nuevas industrias de alta tecnología tienden a agruparse localmente, en busca de una especie de "masa crítica" capaz de producir efectos en cadena. Los casos más famosos, pero no los únicos, son el de Santa Clara, en California, conocido como el "Silicon Valley" y la carretera 128, cerca de Boston. En cuanto al proceso de reconversión industrial, abofdado por los países centrales, está caracterizado por la definición -gracias a las nuevas tecnolog íasde nuevas funciones de producción Que perm iten la esperanza de salvar industrias tradicionales como la siderurgia, textil o, incluso, la electrónica de consumo, que en algún momento fueron dadas por perdidas frente a la competencia de los paí. ses neo-industrializados. En resu meri, el escenario internacional registra un desplazam iento del horizonte tecnológico, tanto en los sectores de punta como en los sujetos a reconversión. ¿Qu iénes están en cond iciones de sacar provecho de este nuevo proceso? Sin duda los países centrales, que cuen. tan con una posición dom inante en los mercados y mayores recursos. A los pa íses periféricos, el proceso de cambio tecnológico no los favorece sino que profundiza la brecha Que los separa de los países centrales. Resulta dramático caer en la cuenta de que el Tercer Mundo realiza apenas "un 3% de 18 inversión mundial en investigación. Este esc;]so esfuerzo resu Ita, además, ineficaz porQue las unidades de investigación carecen de sól idos v íncul os con la industria y funciDnan, la mayor parte de las veces, com o estructu ras autónomas, "ex ogenerqdas", a imitación de lo Que ocurre en los países centrales, y a su propia conservación y cohesión. Utilizando térm inos Schu mpeterianos, el papel que en las econom ías desarrolladas corresponde al empresario innovador, es ocupado en la economía periférica por la filial de empresas multinacionales cuya estrategia no se define por los intereses del mercado sino de la conveniencia corporativa, a nivel global. Por otra parte, la tecnología incorporada por las multinacionales ha sido creada en función de los datos de las economías qesarrolladas y, por lo tanto, no resultan adecuadas las condiciones de la economía dependiente, Como consecuencia del acercamiento de las nuevas industrias hacia los polos de investigación, va perdiendo importancia la ventaja comparativa del bajo costo de la mano de obra en las economlas perifé ricas, Gerhard Gohs, después de preguntarse si la microelectrónica es una ventaja para e[ Tercer Mundo, vaticina: "[as funcion¤s de ensamblaje para la constitución de partes de montaje, empresas de sustitución, etc., van a volver en parte a los paises industrialízados o se van a radicar, con una alta concentración de capital, en determinados paises en el umbral del desarrol[o". Este planteam iento sign ifica devolver a [os países periféricos el desempleo que se estaba generando en los sectores cr íticos. Por otra parte, [a cientifización de la tecnología reduce, en el Tercer Mundo, los efectos benéficos de la penetrac ión de la cultura tecnológica en la estructura social. También en opinión de, muchos países neolndustrla[izados aprovecharon, para la industria electrónica, la mano de obra constituida por los técnicos en radio de la genGración tecnológica anterior, Sill embar, el hecho de que los actllales aparatos olectrónicos no suelen repararse sino que se [os reemplaza por nuovos, ha reducido la irradiación de la cultura técnica, [o que constituye una hipoteca de cara a los futuros cambios de la tecnol og ía, A los países periféricos la tecnoloQ I"a les presenta un panorama complicado, Las revoluciones tecnológicas que están sobreviniendo no ayudan a resolver los graves problemas a[imentarios, sanitarios o educacionales. Por el contrario, la dillámica del cambio acelerado en el dominio de la tecnología responde a parámetlos de las oconom ías de la abundancia y ejerce un efecto centr ípeto, alejando alcer Mundo del sueño del "desarro[lo". Pero ¿qué hacer? a la alta tecIlología es aceptar la condena. Oesdo la COll ferencia de Viena d el año 1979, el grupo de los 77 busca ulla respuesta, sin encontrarla. Quizás, como diría el viejo Oylan, "The answer is blowing in the wind..."
30 oct 2015
Artículo BIT
Tecnologías para la paz: telecomunicaciones para el desarrollo
Telecomunicaciones para el desarrollo Antonio Martínez Ovejero es Asesor Ejecutivo del Ministro de Transportes, Turismo y Comunicaciones en materia de Telecomunicaciones. Es por tanto gran conocedor de los problemas que en estos momentos afectan al sector. Preocupado por la inffuencia que un adecuado uso de las telecomunicaciones puede significar para el desarroll o de los pueblos, resume aquí su punto de vista sobre tan importante tema. cas y sociales, directas o indirectas, multiplican ampliamente los ingresos econó micos directos obtenidos por quien presta el servicio de. Estas ruflex iones se me ocurren al hilo de lectura del Informe "Teleco". rnuniC8ciones para el Desarrollo", sobre el proyecto, rel ativo a la contrlbuc i de las telecom u n icac i ones al desarrollo económico y social. Este Informe viene a poner de manifiesto algo que se aparta radicalmente de las ideas trad ic i onales sob re las ven tajas económicas del establecimiento de una infraestructura de Telecomunicaciones en las zonas rurales del mundo en desarrollo, Todos sabemos que, por término medio, la instalación de un teléfono cuesta cinco veces más en una zona rural que en una zona urbana V que la rentabilidad tiende a ser menor, tanto por la calidad deficiente de casi todas las redes rurales, como por la dificultad de acceso. Asi, nos encontramos en un círculo vicioso; de un lado, los costos de infraestructura son elevadísimos para este tipo de comunicaciones; de otro, la rentabilidad es escasa y la calidad deficiente, de tal suerte que siguiendo esa lógica, una gran parte de la población rural del mundo en desarrollo, seguirá careciendo de servicios telefónicos dentro de cien años, Ese círculo se puede romper, nos di ce con esperanza el citado Informe, con ayuda de la tecnología moderna y concretamente merced a los sistemas de satélite, las estaciones terrenas de poca capacidad ubicadas en zonas no electrificadas, las radiocomunicaciones de bajo coste V otros medios de transmisión concebidos para aplicaciones rurales, El sistema GLODOM, que nos pro pone el Informe, intenta resolver con un enfoque global, uno de los principales desafíos para las telecomunicaciones en el presente decenio cómo obtener un servicio nacional de telecomunicaciones, de baJo coste, que sirva de soporte al desarrollo integrado de las zond0 rurales, ha El Año Mundial de las ComunicacIones, nOS ha proporcionado uné1 profunda reflexión acerca del papel, cada vez más importante y trascenrlental, que éstas tienon en la industria, el empleo, la cultura, las relaciolles sociales... ". Nos ha servido también para contemplar, con Ul1a cierta perspectiva, las consecuencias do todo Olden que, las nuevas tecnologías, vall a IGIll,r en el futuro de nuestra vida social y económica. Pero personalmerlte 110 dejo de tener la impresión cle qUf) esta reflexiórl la he mos hecho paltiendo excesivamente de nuestra propia situación de pa ís il1dus trializado, con una aceptable -aunque todavía muy mejorable- infraestructura de Comunicaciones, que emploza a bus car su propio espacio, en las áreas que en el concierto internacional han sido los motores tradicionales del desarrollo cle la industrie y los servicios de telecomunicaciones. , Hemos aceptado sin dema"siada refle xión que el desarrollo cle los servicios de telecomunicaciones se basaba. esencialmente, en la rentabilidad de las inversiones prevista por las autoridades de Tele, comunicación que ofrecían el servicio, dicho de otro modo, que las telecomunicaciones siguen al desarrollo económico o son incluso un lujo qlle un país sólo se puede permitir cllando se han satisfecho otras necesidades más importantes. La inversión en telecomun i cacl ones comporta una serie de ventajas económicas y sociales importantísimas y contribuye a un aumento perceptible del PNB, sobre todo en países o regiones cón ingresos mínimos. Las telecomunicaciones contribuyen al funcionamiento más eficaz de las ex. plotaciones agr íco las, em presas ind ustr iales V servicios públicos, además de proporcionar a los usuarios beneficios persa" nales y sociales, en muy diversas formas: Menor gasto Gn transpo rtes, contacto social más estrecho, .." en definitiva en una mayor calidad de vida, En resumen, estas ventajas económi bitadas por la inmensa mayoría de la, POblación mundial, actualmente privada de dicho servicio. El sistema GLODOM, se puede realizar de diversas ma no ras - Con una serie de satélites, por ejemplo una red de cuatro satélites geoestacionarios potentes reservados a los servicios rurales V con una cobertura completa de las regiones en desarrollo. - Con una serie de sistemas regionales de satélites geoestacionarios independientes, que persigan el mismo objetivo. - Con una serie de sistemas h íbridos que proporcionen diversos servicios para atender las necesidades peculiares de uno u otro país. "Estando naturalmente el sistema por satélite integrado en las redes individuales nacionales. Todos estos métodos entrañan la utilización de una tecnología común para todos los usuarios. Cada método da la posibilidad de prestar servicios en rutas de poco tráfico, para atender las necesidades individuales o colectivas en zonas rurales y remotas. Cada país, utilizando las facilidades comunes, conservará la identidad espec ífica de u n tráfico nací 0naL El sistema GLODOM puede poner el servicio telefónico al alcance de toda la población rural del mundo en desarrollo y se prevé que el coste de una comunicación telefónica interurbana de un minuto de duración sea solamente de 10 a 30 centavos de dólar (USA), independiente de la distancia. Si la paz es fruto del desarrollo V de la justicia, eIl este proyecto de la U IT encontramos algo que supone una cíerta inversión de la tendencia universalmente admitida, no sólo la guerra o la carrera armamentista, sino también el desarrollo, la paz, pueden servir de motor para la índustria V los servicios de telecomunicaciones, util izand o además tecnologías de punta.
30 oct 2015
Artículo BIT
Tecnologías para la paz: apocalipsis, revolución científico-técnica y lucha por la paz
Secretario General de Comisiones O breras, reclama en el presente artículo el uso de la ciencia y de la técnica para hacer frente al drama del paro, de forma que la sociedad del bienestar y la abundancia llegue a todos. Marce/ino Camacho Cuando los Testigos de Jehová -por ejemplo- nos hablaban del inminente fin del mundo, en el mejor de los casos esbozábamos una sonrisa de incredulidad. Por supuesto no es que hayamos variado nuestro criterío con respecto al origen de esta "revelación"; pero, cuando hace muy poco, casi un centenar de obispos católicos norteamericanos insistían sobre el peligro real d8 ese apocalipsis, hablando no ya de revelaciones sino de la crisis mundial, del poder de destrucción concentrado en las armas atómicas acumuladas en la actualidad, que pueden aniquilar el mundo varias decenas de veces y hacen un llamamiento apremiante a luchar por la paz para impedirlo, nosotros coincid im os plenamente. Aunque unos estimemos que los peligros tienen unos oríg8nes y otros difieran, está claro que, en el cuadro de la crisis económica actual, en un universo cerrado, la batalla por obtener alguna ventaja para algunos es una batalla contra los otros, de todos contra todos. Hemos pasado de la guerra comercial alrededor de mercados estrechos", a un "sistema mundial de producción, comunicación, de lucha por exportar la crisis; y I bajo la presión del complejo militar-industrial USA, asishmos a un rearm e acelerado y al peligro de un holocausto universal, en un mundo dividido y enfrentai do en bloques. I La revolución científico-técnica, vía 1. microelectrónica, telemática, robots, ingeniería genética, ha sido decisiva, con la capacidad de destrucción atómica, para que lo que podía ser una inverosímil amenaza bíblica, haya pasado a ser un peligro real. y por tanto... la ciencia y la técnica son una conquista del género humano, elemento más destacado de la vida. Por tanto, la ciencia y la técnica, entre ella las telecomunicaciones, son progreso, no deben ser muerte. ¿Por qué mal utilizadas son una amenaza real para la vida? Porque en este mundo, el sistema de relaciones sociales en gran medida dominado por el gran capital, conduce a esas luchas por los mercados y por el dominio mundial para obtener beneficios para unos dominando a otros. As í pues, nosotros, que ap ostam os resueltamente por la ciencia y por la técnica, por la vida, nos encontramos ante una contradicción: una vez más, lo que hemos creado, utilizado al servicio de intereses egoístas puede producir la muerte. Pero utilizado justamente, al servicio de la humanidad, puede hacer de la Tie- ~ rra un verdadero paraíso. ¿ y qué tiene que hacer un ci ent ífico, un técnico, un ser humano cualquiera? ¿Echarse a llorar, declararse impotente? ¿O unir sus esfuerzos para conservar la paz y la vida? Por ello, más que autoflagelarse o volverse loco como aquel piloto norteam8ricano que lanzó las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasa ki, más que in h ib irse, lo que L! rge es que cada técnico, cada científico, cada trabajador o trabajadora, unidos en un movimiento pacifista tan amplio que carezca de contornos limitados, de fronteras, y tan eficaz que pueda atar las manos antes de que se pulse el botón fatal; obrando así se puede impedir este apocali psis a nu nciado. En la Confederación Sindical de Comisiones Obreras creemos que ha llegado la hora de hacer oír la voz de cada ser humano, de cada trabajador o trabajadora, S8a científico, técnico, u obrero clásico. En momentos como el actual en los que se desarrolla una car rera d e armamentos -en la que desgraciadamente participa nuestro país-, carrera en la que el Mundo se gasta ochocientos mil millones de dólares, al mismo tiempo que hay seisci8ntos millones de parados -dos millones y medio 8spañoles.-, una actitud decidida nos permitiría utilizar esos recursos, esas técnicas para hacer frente a otro d rama, al d rama del paro. Porque no se puede olvidar que en la "sociedad del bienestar y la abu ndallcia ", el sentimiento de haber perdido la identidad social, de la inutilidad, se convierte en un trauma a niv81 nacional en los países en que el paro ha superad o I ím ites inimaginables pocos años atrás. Un trauma psico-social en un mundo en el qU8 los valores y la idea del trabajo ya no tienen aC8pción humana. Para centenas de millo nes de personas, el ser pa rada es no sólo un estado depresivo sino un ver~ dadero estigma. Poco a poco, el parado llega a ser un extraño en su propio pdís, un paria castigado exclusivamente por la culpa del sistema. Los parados de hoy no : son únicamente los producidos por las crisis cíclicas; son también la consecuencia de una crisis estructural global y de una revolución científico-técnica que exige cooperación, so Ildar i dad y cam bias progresivos profundos. La ciencia y la técnica no deb8 ser desviada de sus oríg8nes y de sus fines, de hacer la vida más humana y progresiva- I Los Cl8l1Úficos, los investigadores, I los técnicas, no deben permitir que la obra de su vida, sirva para la muert8. Los creadores de estas técnicas no pueden desentenderse de lo que crearon; deben seguir a sus criaturas, luchando po r su exclusivo erTl pleo pac ífico, po r j complEtar el ciclo creador.
30 oct 2015
Artículo BIT
España en la CEE
no disponible
30 oct 2015
Artículo BIT
España en la CEE: la CEE: una oportunidad para el sector electrónico español
no disponible
30 oct 2015
Artículo BIT
España en la CEE: política europea del sector de las telecomunicaciones
no disponible
30 oct 2015