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Televisión del futuro: la mirada del realizador
Televisión del Futuro La mirada del realizador Decía un ingenioso sofista que fehaciente de la inexistencia de Dios puesto que si éste es por definición un perfecto e infinitamente sabio7 la técnica y la estética del mundo del espectáculo y la ficción deberían haber evolucionado de acuerdo con una lógica rigurosa Pedro Amalio López ASL la lógica parece exigir que el más primitivo do los inventos fuera la televisión que nos ofrece en un rincón de nuestra casa mientras los n ños disputan los vecinos trasladan muebles y de la calle nos llega el estruendo del camión de la basura un espectáculo de contenidos dis continuos en una pantalla muy pequeña cuyas imágenes irrv perfectas soportan las interferencias del ascensor la batidora y el luminoso del pub de la planta baja En esa pantalla se fleja la lámpara que mantenemos encendida para leer simultá neamente el periódico1 si Claudio Abbado dirige la sexta de Beethoven en el primer canal alguien le interrumpe sin piedad para ver si en el segundo dan el baloncestc y cuando por fin vamos a ver bien iluminado el interior de la catedral de Cha tres suena indefectiblemente el teléfono porque un amigo nos invita a cenar el sábado1 Después de meditar sobre este caos inherente al hombre sin civilizar Dios habría inspirado a algún avezado comerciante o depurado esteta para que concibiera una pantalla gigantesca1 una sala a oscuras1 un público en o sequioso silenc imágenes y sonido de mejor calidad1 y un espectáculo monotemático desarrollado con mayor profund úaó Se habría inventadc pues1 el cine1 con lo que ello implica de criterio selectivo para optar por una oferta concreta entre centenares de titulos1 Pero Dios observaría que el rito de la asistencia al local enmoquetado con bar en el entresuelo y la magia de la pantalla de plata no eran suficientes para satisfa cer a los paladares exquisitos1 a los que repugnaba el perrr nente artificio de las imágenes prefabricadas a razón de 24 por segundo las ocasionales deficiencias de la proyección o de la copia y con frecuencia el burdo fraude de las voces prestadas en el doblaje Dios habría propiciado que otro técnico audaz1 con sentido empresarial y sensibilidad artística como corres ponde al hombre ya evolucionado llegara a la sublime perfe ción sustituyendo las figuras impresionadas en la emulsión del celuloide por la presencia real de unos seres humanos Basta ria levantar una cortina para que Kim Bassinger Pepe Sacris tán o Marión Brando estuvieran en carne y hueso a unos me tros de nosotros1 que podríamos juzgar sin falseamientos1 tri RIT Televisión del Futuro eos ni distorsiones1 la riqueza de sus tonos de voz1 la tersura de su piel o la elegancia de sus movimientos al contarnos una h toria1 La invención del teatro seria la culminación de un proce so absolutamente logice Algo hay de cierto en la boutade porque la cruda realidad actual parece1 en efecto1 algo reñida con la lóg La televisión intenta denodadamente aproximarse al cine Cuando se p tende la máxima calidad para un programa se rueda en 35 mh limetros1 el señuelo de la alta definición es que no se notará que la imagen original se grabó en vídeo1 y la mayor aspiración de muchos realizadores es grabar los programas plano a p o1 El cine1 mientras tantol se apoya en algunas conquistas v suales de la televisión ot cuando se eleva la ambición intele tual en la palabra1 Refinados cinefilos quedan extasiados ante la pureza fílmica de las especulaciones psicoanalítica de Eric Rohmer con sus prolongados monólogos1 su cámara fija1 pe sonajes estáticos y asuencia de contraplanos1 en un espectá culo que alguien describió tan apasionadamente como sentar se a ver crecer una planta Pero hete aquí que el teatro le cede gustosamente la palabra al cine1 porque lo win lo radicad lo depurade es el teatro no textuaK en el que los actores se agitan de forma críptica en un decorado compuesto por e mentos heterogéneos e inarmónicos que no representan nin gún espacio identificaba en una larga e incomprensible pen pecia cuyo instante de mayor brillantez suele ser la prolongada pausa de un señor al que no le ocurre absolutamente nada Perplejo ante esta confusión en los planteamientos teóricos1 el realizador de televisión responsable de la adecuación de la forma al contenido1 arbitro del modo en que se debe contar al espectador una historia de ficción un espectáculo musical o una información de actualidad1 se sitúa ante las innovaciones tecnológicas en una ambivalente actitud de interés y de duda metódica Parafraseando a alguien ha de matizar la preocupa ción por el futuro preguntándoseí lnnovación para qué7 AYER Y HOY La televisión es una característica diferencial de nuestra cu tura1 tan definitoria como pueda ser el avión los antibióticos o las computadoras Como es inevitable en un medio de rabiosa actualidad y de trascendencia socioeconómica1 su evolución tecnológica es vertigiosa Pero es útil reflexionar sobre la dh rección en que se mueven las innovaciones1 o las razones a que obedecen si se consagran con el éxito comercial Víctima del consumismo propiciado por la industria1 no es in frecuente que el realizador solicite steadyam paintox1 var lites y skyamera antes de que el programa esté definido y exista guión Adopta la misma actitud que el concursante que lucha hasta bordear el infarto por conseguir un Ferrari que des tinará a circular por las calles de Toledo Las productoras y errv presas de servicios1 víctimas de idéntico síndrome consumis ta1 se ven forzadas a actualizar constantemente sus equipos más por razones de prestigio que por propósitos de capacidad expresiva Y apenas puestos en servicio los flamantes equ pos1 unos llamativos folletos en papel couché cantan las exce lencias de nuevos ingenios electrónicos que convierten en an tiguallas a los recién instalados La pescadilla se muerde la cola incesantemente1 y se diría que industria y usuarios man tienen una acelerada carrera para crear y disfrutar recursos técnicos de vida cada vez á mas informatKK Y la debilidad de esa tensión comercial se hace patente en el escalón inferior los equipamientos de los Intuyo que esta inercia se genera a partir de las exigencias estéticas1 cambiantes1 efímeras1 transitoriast de dos géneros queT a mi juicio1 son los que con más precisión justifican hoy la personalidad expresiva de la televisión la publicidad y los vh deolips1 Sólo la brutal presión económica de la demanda en estos dos mercados explica que en los últimos años los mayo res esfuerzos de la industria y la mayor satisfacción de los rea lizadores se hayan centrado en el campo de la postrodu ción La fuerza de la demanda se puede ponderar también en el segundo nivel de riqueza tecnológicaí las unidades móviles y equipos ENG1 que han alcanzado cotas muy satisfactorias en su agilidad operativa1 tan necesaria para atender los Cuando la investigación y la explotación de la tecnología se mueven a niveles de sorprendente sofisticación no deja de ser sintomático que los platos hayan caído en un relativo olvido y arrastren difidencias contra las que ningún realizador parece rebelarsel ignoro si por hábito o por temor a ser acusado de plantear problemas nimios y anticuados Lo cierto es que en la permanente carrera tecnológica la transmisión y la postprc ducción representan el galgo y los platos a la tortuga Tal vez sirva de consuelo recordar que sobre este tema se planteó en la antigua Grecia una aporía que hasta hoy nadie ha resueltc Por ejemplc pocos comentarios he escuchado sobre uno de los problemas que a diario encontramos en el platói la profun didad de campo Con la consagración del zoom como óptica habitual por obvias razones de comodidad y rapidez1 se ha IN mitado la posibilidad de acercar objetos o personajes al objet vo El limite del foco está aproximadamente a metro y medio Ello significa que no es posible encuadrar en primer plano a un personaje manteniendo un foco aceptable a otro situado a cin co o seis metrc A plena abertura de zoom1 el primer persona je queda encuadrado en plano medioi cerrando el zoom hasta el primer plano deseado1 los personajes del fondo pierden foco hasta extremos inadmisib Las posibilidades de la composh ción en profundidad se han reducido notablemente y obligan con frecuencia a prescindir de ella y sustituirla por un aburrido juego eterno de plano y contraplano Tampoco he observado excesiva inquietud entre los realiza dores ante la costumbre de que las cámaras de estudio sigan siendo de tamaño mastodóntico y con muy discutible movil dad Los modernos trípodes y pedestales permiten sí1 desp zar las cámaras de un set a otro1 pero intentar trabajar con las cámaras dentro de los decorados es una tarea hercúlea1 lo que fomenta la odiosa costumbre de situar las cámaras en batería1 con una irritante monotonía en la angulación de los tirc Para mayor consolidación de los vicios de estatismo de las cánr rast el zoom se utiliza preferentemente para delimitar el cua dre en sustitución del correcto emplazamiento de la cámara y1 por supuesta del travelling Con estos permanentes cambios de la óptica1 en una sucesión de planos con distintos tamaños de encuadre las diferencias de profundidad de foco son abis males1 las dimensiones de los espacios escénicos parecen cambiar constantemente y no hay posibilidad de dar a cada se cuencia una coherente continuidad estética Sin necesidad de llegar a la obsesión casi patológica de un Bresson que rueda sus películas íntegramente con un 50 milimetros1 parecería gico que existiera una presión de los realizadores para eliminar la aberración de que se entremezclen constantemente planos tomados con un angular y con un teleobjet Partiendo del principio de que en el trabajo en vídeo debe suponerse la agilidad operativa1 tampoco se ha avanzado mu cho en los hábitos comerciales de equipamiento para la toma de sonide El imperio de los talshows ha generalizado el uso de los micrófonos de corbatas pero no abundan los inalánv bricos que puedan disimularse en el vestuaric La tecnología está a años luz de estos problemas1 pero la práctica comercial hace que subsistan los engorrosos cables1 los micrófonos de mano y las jirafas que se desplazan rudimentariamente prod ciendo ruidos y sombras El problema no es técnico1 sino estrictamente comercial r las productoras no encuentran rentable invertir en este campo Pero esta situación dificitaria se agrava con la ley del mínimo esfuerzo1 que fomenta las grabaciones en bloques injustifica damente cortos en los quet con un efecto boomerang ni s quiera se utilizan plenamente los recursos del equipamiento del plató Prolongando la espiral esta infrautilización de recu sos reafirma a las productoras en su politicas Los realizadores aceptan con estoicismo estas carenciasl con la misma resig nación que el pasajero tolera la naranjada de lberia Y como los proveedores y las productoras si han volcado notorios esfue zos en los equipamientos de postroducción y cabalgar sonh do1 insertar audio o vídeol editar con varios magnetoscopios V3 J reproductores o incluir efectos llamativos aunque sean inex presivos es ya un juego de niños1 en los controles de realiza ción se ha sacralizado una frase que personalmente me hace subir a niveles peligrosos la tensión arterial Ya lo arregla mosenel montajes Podemos concluir que la tecnología actual ha situado la postroducción en cotas brillantísimas1 y que tampoco son desdeñables los hallazgos en la generación de efectos en el mezclador El resultado es de óptimo provecho para la public dad de todo tipo fspots1 cabecerasv promociones1 etc J y en menor escala1 para la estética de los programas propiamente dichc No porque su utilidad sea menor1 sino porque no en to dos los programas es aprovechable esta oferta de recursos Con frecuencia es1 inclusc inadecuada porgratuita Persisten por el contrario1 algunas carencias en la toma de imagen y so nido en plaUx ridiculas desde el punto de vista del investigador tecnológico que trabaja ya en otra galaxiaT pero limitadoras de las posibilidades expresivas del realizador Hablar de ellas aquí es algo así como explicarle a un Ingeniero Aeronáutico que encontramos incómodos los grifos de los lavabos del Co corde HOY Y MAÑANA La HDTV es la innovación que todos los profesionales co templan con mayor expectacióa Y enlaza con otra deficiencia de la televisión actual hasta ahora no comentadaí la ilumina cióa Exactamente igual que ocurrió en el cine1 la aparición del cc lor en televisión supuso un notorio retroceso en la calidad plás tica Baste recordar que las primeras películas en color tenían una sensibilidad de 8 ASA1 lo que obligaba a una iluminación tórrida Los proyectores de 10 Kw abrasaban los decorados con luz frontal y hasta el último rincón resplandecía como unSabido es que el arte de iluminar no consiste en poner luces1 sino en la sabiduría para situar las sombras Y las sonv brasy penumbras no existían en las primitivas películas en co of Otro tanto ocurrió en el vídec Los climas y ambientes que ya se estaban consiguiendo en el blanco y negro desaparecie ron aplastados por el color No tanto por un problema de sens bilidad de los tubos1 sino por la insoportable dureza de las sonv bras La ausencia de tonos intermedios afectaba también a las zonas iluminadas1 con lo cual la imagen en vídeo adquirió una textura áspera1 excesivamente vigorosa y contrastada1 care te de matices Algo se ha avanzado en los últimos años1 muy especialme te por parte de los profesionales ingleses Si en los programas informativos o musicales se ha aceptado una estética unive salmente común1 en los dramáticos han logrado una suavidad de matices muy estimable que les confiere una personalidad singular muy envidiada en otros paises El sistema no es nue voi iluminación básica por reflexión algunos proyectores dirig dos pero suavizados con gasas y sedas1 filtros difusores en las cámaras determinación clara de la fuente que justifique la d rección dominante de la luz y1 casi siempre1 una fuga en el c roscuro del fondo del decoradc a la manera de una puerta de Vermeer También son maestros los ingleses en el arte de igualar interiores y exteriores1 incluso cuando se altera el vídeo con la filmación Pero pese a logros tan estimables1 la imagen de video sigue conservando una peculiaridad contundente que la hace obvi Cualquier escolar que está empezando a l char contra la raíz cuadrada distingue a la perfección la imagen del video de la cinematográfica El niño no sabrá explicarnos por qué1 pero para él es algo tan evidente que no necesita ma yor razonamienk como para el gallego del chiste era absurdo que al queso le llamaran fromagei se ve tan claramente que el vídeo es vídeo como que un árbol es un árboL Pese a considerarme un optimista históricc tengo para mí que la soñada alta definición va para largc Por muy ostens bles que sean las carencias de la imagen en vídec es posióle La televisión es una característica diferencial de nuestra culturaban definitoria como pueda ser el avioa los antibióticos olas computadorasl B 115 Televisión del Futuro La alta definición puede ser la consagración de la televisión como un medio de expresión con una verdadera entidad estética perduraba que la sustitución por otra más rica en matices no sea perento ria para el público habitual si le exigimos un esfuerzo económh cc Cualquier espectador con un mínimo sentido crítico es consciente de que los virtuosismos de Storanx Almendros o por quedarnos más cercat Alcaine o Escamilla1 quedan destrc zados cuando sus películas pasan por el telecine Ciertos U nos ofrecen una imagen ruidosa la penumbra es con f cuencia una mancha empastelada y se pasa sin transición de las formas confusas a los rostros y objetos que adquieren una brillantez desproporcionada Todo lo que sea apartarse de la iluminación frontal está condenado a perderse en un impreciso terreno de nadie Pese a elle la adopción de la HDTV no es una decisión tan llamativa1 tan incitadora del consumismot tan imperativa en suma1 como representó el paso del blanco y ne gro al color para no hablar del puro hecho inicial del nacimien to del medio1 cuando se invitaba a los amigos a tomar café para xver la televisión Esta falta de demanda populan presumible si se tiene en cuenta que las emisiones se pondrán en marcha de manera paulatina1 sin sustituir de un modo tajante al sistema actuaL hace que la decisión sea política y no comerciaL La elevadís ma inversión necesaria en los equipos de producción y emh sión a la que hay que añadir la renovación total de los televiso res1 se alza a cifras multimillonarias que no sé si los gobiernos van a asumir en la práctica inmediata1 aunque defiendan el proyecto con entusiasmo en los foros internacionales La Unión Soviética tiene previsto emitir cinco horas diarias en HDTV en 1992 Pero no sé si el más funcional formato de la pantalla y la mejor calidad de la imagen forzarán a los espe dores a adquirir un nuevo y costoso televisor complementario su sustitutivo del actuaL Así las cosas1 y a riesgo de inte pretar el odioso papel de profeta1 intuyo que la aplicación inrr diata de la HDTV puede estar en la producción cinematográfh ca La desaparición del negativo tradicional era una carambola cantada desde hace muchos años1 Parece que ha llegado el momentc Sin pérdida de calidad1 se abaratarán los costos no tablemente y por fin el realizador cinematográfico dejará de e vidiar al de televisión el privilegio del visionado inmediato de la torr Pero sigo dudando de que este mayor provecho del pro ductor contagie de entusiasmo al espectador de televisión No es necesario escrutar la bola de cristal para intuir que se rán las propias productoras especialmente las estatales las que al mismo tiempo que proclamen su decidido apoyo al proyecto pienso muy concretamente en el Eureka frenen su ímpetu a la hora de enfrentarse con la administración para que las arcas públicas se abran con generosidad Las televh siones públicas no escatiman esfuerzos a la hora de potenciar e incluso prestigiar sus programas informativos1 y no son éstos los más directos beneficiarios de la HD La crudeza de la a tual imagen de vídeo1 ya lo hemos comentado1 está reñida con la intención de poetizar el mundo de las formas y las sugeren cias Por el contraríe es una imagen más que válida1 e incluso con vitola de personalidad1 para caracterizar a lo inmediato1 lo cotidiano Un noticiario en el que desde al presencia física de los locutores hasta la información meteorológica estuvieran fiU madas carecería de credibilidad1 por muchos esfuerzos que hh ciera el director de fotografié El pragmatismo avala la estética actuaL La HDTV encontrará su campo en otros géneros en los que el realizador pueda ambicionar otros márgenes de libertad creativaí la narración o la descripción de ambientes propia del dramatice el musical o el documentaL Con todot hay un hecho irrefutableí la alta definición puede ser la consagración de la televisión como un medio de exp sión con una verdadera entidad estética perduraba Puede significar el fin de ese aire un tanto rudimentaria de serie B que tiene la imagen actuaL Las perspectivas que se ofrecen al realizador y al director de fotografía no pueden ser más ha güeñas Pero es de temer que en el seno de las productoras se reproduzca la polémica que años atrás terminó dando muerte al Electronicarrr si esta nueva tecnología debe aprovecharse exclusivamente para reducir los costos de las superproducc nes ahora filmadas o también para elevar de manera ostens ble la calidad de la producción media Se volverá a discutir si el sistema ha de aplicarse a la grabación con esquemas cinerr tográficos plano a plano o a los rentables hábitos que hizo posible el mezclador Como es obvio que para mejorar la ilum nación hasta agotar las posibilidades de la HDTV los bloques de grabación no deben ser excesivamente largos1 se arg mentará que el nuevo sistema ralentiza el ritmo de producción Son muchos los razonamientos que podrán esgrimirse para no lanzarse abiertamente a la adopción en plenitud de derechos y funciones1 del nuevo hijo Con recelos de las productoras1 escasa presión de la demanda popular y conmoción económica en el mercado actuaL me pa rece claro que el desarrollo de la nueva tecnología ha de obe decer por fuerza a eventuales decisiones políticasI Los gobier nos tienen la palab Dios nos asista1 Pedro Amalio López es realizador de televisión de TVE desde 1956
30 oct 2015