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¿Quién se olvidó de la innovación?
¿Quién se olvidó de la Innovación?. Ginés Alarcón. Consejero Delegado Director General de T-Systems Spain. Hace unos días, David White, Director de Política de Innovación de la Comisión Europea, aprovechó una visita a Barcelona para hacer una valoración de la situación de la Innovación en Europa y en España e insistir sobre su importancia como única fuente de crecimiento económico sostenible. White se refirió al Cuadro de Mando de la Innovación que elabora anualmente la Comisión Europea e indicó que los resultados del último informe son altamente preocupantes. La distancia en innovación entre la Europa de los 25 y EEUU y Japón es muy grande y sigue aumentando; y España, a pesar de tener un crecimiento económico sostenido, está muy por debajo de la media europea y pierde terreno. Ante esta situación cabe reflexionar sobre la innovación y su implantación en las empresas desde cuatro vertientes diferentes, la innovación como necesidad, como proceso, como actitud y como oportunidad. En un mercado global y competitivo como el actual, la innovación en los productos y procesos pasa a ser imprescindible para la continuidad en el negocio. Hablo de la innovación como necesidad. Sólo a través de la innovación podremos diferenciarnos de competidores que soportan costes estructurales y sociales inferiores. Sólo a partir de la observación de las tendencias y necesidades emergentes de los clientes y mediante la búsqueda de nuevas soluciones, las empresas se adaptarán a situaciones cambiantes y se prepararán para producir y comercializar los productos que se demandarán a medio plazo. En muchos casos se asocia innovación con la genialidad de un líder empresarial y las empresas que se identifican como innovadoras, tienen detrás un propietario o fundador que imprimió este atributo a la marca. Sin embargo, para que la innovación sea sostenible y dé resultados de forma continuada debe implantarse como un proceso estratégico de compañía: La innovación como proceso. Dicho proceso deberá contar con el respaldo de la alta dirección, estar estructurado, alineado con la estrategia y teniendo el mercado como principal punto de observación. La creatividad y la capacidad de buscar soluciones novedosas dependerán también del talento y conocimiento que contengan las empresas. La innovación como actitud dentro de la empresa es vital. La captación, retención y potenciación de los mejores talentos, la capacidad de compartir el conocimiento, y las vías para conseguir y desarrollar buenas ideas son elementos clave para que la cultura de la innovación se filtre en las organizaciones. La innovación tecnológica y, concretamente, las posibilidades que ofrecen las comunicaciones y los sistemas de información, son una de las oportunidades de mejora más claras para las empresas de cualquier sector. La innovación es una oportunidad. En este sentido, los profesionales y empresas del entorno TIC tenemos una gran oportunidad de negocio y, al mismo tiempo, la responsabilidad de ayudar a nuestros clientes a innovar. De su éxito, depende nuestra continuidad. Por tanto, si la importancia de la innovación para mantenerse en el mercado y ser competitivos es aceptada y reconocida por administraciones y empresas, ¿por qué le dedicamos tan pocos recursos? ¿Quién se olvidó de la innovación?
30 oct 2015