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"¿Hemos dejado de ser competitivos?"y "Velocidad"
Inversiones directas para la creación de centros de I+D+i. De hecho a lo largo de los últimos dos años, se han logrado "localizar" en nuestro País centros de Investigación, Desarrollo e Innovación de algunas grandes multinacionales Europeas y Americanas, con la consiguiente creación de empleo neto en puestos de alto valor añadido. Estas referencias en algunos casos poco conocidas pero que son una realidad hoy- demuestran que tenemos buenas armas para competir con honestidad en un mercado global y que sabemos qué hacer para conseguir tener éxito. Para ello es de gran ayuda el claro interés de la Administración Pública en aquellas iniciativas que incentiven el desarrollo de la investigación, especialmente en el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. El sistema público de I+D ha mantenido un crecimiento constante en los seis últimos años, tanto en tamaño como en calidad. Así, los fondos para actividades de ciencia, tecnología e innovación que dedica el Estado español han crecido significativamente y han superado los4.000 millones de euros en2004. Incluso en fechas recientes hemos conocido la creación del nuevo fondo de fondos de capi-tal riesgo de la mano del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Nuestro esfuerzo para hace de esto una realidad, ha de estar focalizado en la educación, en la inversión en nuevas tecnologías y en la innovación, todo ello con el objetivo de crear una realidad socioeconómica que potencie España frente a otros competido-res europeos y mundiales. Es un hecho que la tecnología eleva el potencial de crecimiento de una economía. Durante los últimos diez años hemos asistido en España a un fenómeno de transformación de las Telecomunicaciones, gracias a la explosión de Internet y a la nueva concepción de la comunicación móvil, aportando usos diferentes de las mismas. Gracias a ello, nuestro tejido empresarial puede optimizar procesos para competir con aquellos países de nuestro entorno, y alcanzar en un primer estadio la convergencia real con Europa. El crecimiento económico sostenido y la prosperidad duradera dependerán en gran medida del establecimiento de una economía basada en el conocimiento, de la existencia de un alto nivel de investigación y desarrollo, y del despliegue de una cultura de innovación científica y tecnológica. Anticipar, competir con honestidad para ganar, ejecutar y cumplir en base a las promesas realizadas, aprender continuamente y crecer para mejorar como personas y como sociedad. El futuro depende en gran medida de nosotros mismos. Somos y seremos competitivos. Se ha disparado, en el acceso a la red de telecomunicaciones, la carrera para aumentar la velocidad. La publicidad soporta todo. El "mega" es ahora la referencia básica cuando hasta hace muy poco el "kilo" caracterizaba una "banda ancha". Con timidez se anticipa el mayor riesgo de saturación lo que obligará a dar preferencia a algunas aplicaciones- y la limitación asociada con la longitud del par de cobre que reducirá el número de hogares que puedan disfrutar de los "megas" que tan generosamente se publicitan. No sería extraño que, en un futuro, los anuncios inmobiliarios incorporaran el valor de la velocidad que puede disponerse desde una vivienda. Emulando a la red de carrete-ras, analogía que frecuentemente se utiliza para explicar la con-figuración de Internet, deberían introducirse controles de la velocidad y un carné por puntos que penalice a los prestadores de acceso que incumplan los valores contratados. Javier Domínguez Responsable de la División de Consumote Panasonic España Velocidad
30 oct 2015
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Nuestra industria a vista de pájaro. Iniciativas para su desarrollo
Antonio García Marcos Presidente Grupo Teldat Nuestra industria a vista de pájaro. Iniciativas para su desarrollo Es sorprendente que en un país como el nuestro, en el contexto socioeconómico en el que vivimos y en los albores del siglo XXI, suscite tan poco interés el tema industrial. Tengo la sensación que a nadie importa. No obstante por lo que a todos nos toca y a nuestra profesión en particular, me dispongo a opinar sobre ello, por ver si el asunto merece interés y a proponer algunas iniciativas. Estamos cansados de escuchar la monserga de que hay que desarrollar la Sociedad de la Información, de que es el futuro, de que no podemos desarrollarnos como país y como personas, si no somos capaces de llevar Internet a todos los ciudadanos. Aun siendo discutible, admito que podría estar básicamente de acuerdo. Esto ha dado lugar a que en los últimos años haya habido iniciativas, por parte de los Gobiernos de turno, encaminadas a estudiar el problema y a proponer procedimientos que hicieran posible este objetivo. Ejemplos de ello han sido el Info XXI, el Ingenio- por cierto ya le podían haber buscado otro nombre-, el derivado de la llamada “Comisión Soto”, el coordinado por el Profesor Ontiveros, etc. salvo en este último que dedica dos paginitas en la versión de que dispongo, cuesta encontrar alguna referencia al tema industrial que nos ocupa. Por el contrario, hay una fijación obsesiva en los recursos destinados a I+D, como si de eso dependiera exclusivamente la solución al problema y no del resultado de esa inversión; para el control de ésta los informes también dedican pocas líneas . Se me puede decir que no tenían como objeto tratar el asunto; pero el problema es que no hay otros estudios que aborden el problema , al menos yo no los conozco. El hecho es que el panorama es bastante desolador, buena parte de las pocas industrias multinacionales que desarrollaban equipos y sistemas en España se han ido después de la última crisis y las españolas que invierten buena parte de sus recursos en I+D y que suministran productos innovadores , son muy pocas. Alguna vez he preguntado a representantes del gobierno de turno por este tema, pueden creerme que lo primero que he observado ha sido extrañeza por la pregunta formulada y después la contestación ha sido ,...si se desarrolla la Sociedad de la Información, las empresas del sector se desarrollarán igualmente..., esto es sencillamente desconocimiento, desinterés o mentira, lisa y llanamente. No creo que con las medidas propuestas en los diferentes informes se consigan dar saltos importantes en la utilización de las tecnologías, hay algo que no se está haciendo bien del todo. Con ser preocupante, me atrevo a asegurar que en el momento y lugar que nos ha tocado vivir en nuestro país, aunque no se hiciera nada, el desarrollo en la utilización de las herramientas que proporciona la Sociedad de la Información sería muy parecido y todos nos ahorraríamos bastante. Ahora bien, si no hacemos algo en el terreno industrial la “brecha digital” se va a convertir en una “rambla digital”. La demanda sola no puede “tirar” del desarrollo de las empresas que innovan, quizá si de otras, por lo que será “pan para hoy y hambre para mañana”. En nuestro sector y en España no hay tantas empresas innovadoras con tecnología propia que estén en este desafío. En vez de tantos informes e iniciativas, cuyos resultados han sido tan pobres hasta el momento, por qué no nos dedicamos además a ver qué hacen en los otros sitios que nos llevan ventaja en este sentido. No es necesario inventar nada, es decir, basta con que miremos a otros países para que nos demos cuenta de que todos ellos han seguido si no la misma fórmula, una muy parecida basada en la promoción de la existente red empresarial ( pequeña o grande) . Estas empresas se dedican a generar productos o soluciones de un alto valor añadido y que gracias a la complicidad del Estado en algunos casos y de las Grandes Empresas multinacionales en la mayoría, dan el salto al mercado en unas condiciones incomparables de competitividad, tanto a nivel de prestaciones como de calidad, que le permiten poder competir al mismo nivel que la mejor de las empresas en el mundo. La industria aeroespacial se fragua a través de proyectos ambiciosos a varios años por no hablar de la industria de defensa u otras intensivas en innovación tecnológica. En nuestro sector, los ejemplos de éxito de Corea en comunicaciones van acompañados de impulso público a despliegues ambiciosos de tecnologías inciertas en fases emergentes. En torno a dichos proyectos nacen empresas innovadoras, experimentadas y competitivas y, por ello, capaces de exportar. Esto sólo se consigue a través de proyectos en común y sobre todo en pedidos basados en compromisos serios. Esto va generando un mayor número de nuevas empresas, que animadas al rebufo del éxito de las demás, terminan por generar lo que se llama un tejido industrial.
30 oct 2015
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Una red inteligente es una red segura
Una red inteligente es una red segura. Jorge Fernández. Director Técnico de Enterasys. El juicio contra el creador del gusano Sasser este verano ha provocado que el tema de la seguridad en TI haya ocupado las primeras páginas de los medios de comunicación. Por otro lado, en esos mismos medios han podido leerse comentarios de algunos directivos del sector, aconsejando que focalicen toda su estrategia de seguridad hacia el extremo de su infraestructura, adoptando un enfoque de seguridad de tipo perimetral, lo que demuestra que no se ha entendido nada del problema. Una comunicación segura significa asegurar y proteger tal actividad frente a todas y cada una de las eventualidades que puedan surgir. Los sistemas que proporcionan comunicaciones seguras deben no sólo asegurar la privacidad y la autenticidad de la transacción, sino también la disponibilidad de canal de comunicación mismo. Por su parte, el usuario de un sistema de comunicación exige que la tecnología aplicada al proceso elegido esté disponible cuando se la necesita, proporcionando un nivel de servicio transparente sin complejidades innecesarias o riesgos como por ejemplo suplantaciones de identidad o vulnerabilidades que pueden ser explotadas para captar conversaciones. La falacia de la seguridad en el extremo de la red No cabe duda de que si somos capaces de establecer un sistema de comunicación fiable entre los dos extremos de un canal de comunicación, y añadimos medias adicionales como el cifrado de datos para proteger la información frente al acceso de terceros, la seguridad mejorará. Pero esto, que es en teoría sencillo, no es tan fácil de llevar a la práctica en el entorno real en que actualmente operan las empresas. Para completar el modelo es preciso que la red sea capaz de predecir amenazas o riesgos en un entorno de incertidumbre. Aquí es donde una red "inteligente" o "segura" entra en juego como un elemento crítico de comunicaciones seguras. Una red segura no es simplemente una red con "firewalls" situados en su periferia y puntos clave. Ni viene definida por tecnologías de seguridad externas como IDS/IPS, AV, filtrado de spam u otros elementos de seguridad aislados. Una red segura es una infraestructura de comunicaciones que no sólo se limita a enviar paquetes sino que ejerce un control y es capaz de entender lo que se transporta en las tramas de comunicación. Mientras que los sistemas heredados y gran parte de la actual oferta de networking se centra exclusivamente en lograr altas velocidades en el envío de paquetes, la tecnología de última generación considera este objetivo como algo básico, mientras que el verdadero valor añadido lo centra en lograr que todos los equipos de la infraestructura sean capaces de actuar como elementos de control distribuido. La tecnología de red de última generación ya no persigue como principal objetivo mayor capacidad y tamaño a menor coste, sino construir sistemas más inteligentes, capaces de evaluar e incrementar la situación de seguridad del negocio. Por ello, pensar que la seguridad puede lograrse asegurando simplemente el extremo de la red es una falacia. La posibilidad de un error humano siempre debe ser tenida en cuenta y es ingenuo pensar que los puntos de acceso a la red mantendrán siempre una configuración predecible y actuarán de acuerdo con las políticas marcadas. La red como vehículo de seguridad Una red que carezca de inteligencia y elementos de seguridad se convierte en un vehículo de propagación de código malicioso, que impacta en los sistemas menos protegidos que comparten la red. Por el contrario, si la red cuenta con elementos de seguridad, es capaz de conocer, a través de la autenticación – por ejemplo IEEE 802.1x- quien entra en ella y puede decidir si algunas aplicaciones o tipos de tráfico deben ser usados o no, e incluso determinar cuando un comportamiento es inaceptable y responder dinámicamente al mismo. Está hasta cierto punto extendida la creencia de que seguridad y movilidad son mutuamente excluyentes. Esta opinión es comprensible si se tiene la concepción de que la seguridad es únicamente un asunto de firewalls funcionando de forma aislada, que no suelen seguir al usuario allá donde va. Una vez se tiene claro que la red es un vehículo de seguridad en sí mismo, la movilidad es perfectamente entendible y alcanzable dentro de un paradigma de red segura. Por último, merece la pena mencionar la difundida creencia de que la demanda de redes seguras, cada vez mayor, es fruto del crecimiento de las propias organizaciones, que crean cada vez más puestos de trabajo. Sin embargo la realidad es muy diferente. Casi todo el crecimiento que están experimentando actualmente los sistemas de TI y las redes viene generado por la incorporación a las mismas de dispositivos IP autónomos, y no por los nuevos puestos de trabajo para usuarios. En la actual coyuntura económica, el ritmo al que se expanden las redes en las empresas es muy superior al ritmo de contratación de nuevo personal. Dicho en pocas palabras, el crecimiento actual de las redes viene provocado por la incorporación de dispositivos y servicios IP, tales como telefonía IP, edificios inteligentes, líneas de protección, redes de transmisión, sistemas de transporte, video-vigilancia y sistemas de seguridad, así como de un gran número de dispositivos hasta ahora ajenos al mundo de las redes: máquinas de bebidas, sistemas médicos, etc. Algunas organizaciones tienen ya más de la mitad de sus nodos y puertos destinados a dispositivos autónomos.
30 oct 2015
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Una regulación inestable en Telefonía IP
Una regulación inestable en Telefonía IP. Emilio Lera. Ingeniero de Telecomunicación. En el tratamiento normativo de la VoIP observamos ciertas controversias que surgen básicamente al tratar de definirlo como un servicio diferenciado, no regulado, ignorando su capacidad sustitutiva del STDP como se hizo en su día con el servicio móvil. Al exigir darse de alta en el STDP para disponer de ADSL se regula indirectamente su acceso: servicio complementario, no sustituto, del STDP. El que un operador contratado provea la numeración favorece al proveedor del acceso respecto a otros operadores, y encarece reglamentariamente las comunicaciones nómadas (“roaming”). Todas las redes tienden a ser IP, pero no se regula el mercado mayorista de interconexión IP, que desarrollaría toda la potencialidad de la tecnología: servicios multimedia simultáneos y menor coste. La numeración geográfica imposibilita que se pueda reconocer como un servicio diferenciado extremo a extremo, con ahorros para el usuario especialmente en el tráfico internacional basado en IP. El nomadismo depende de la numeración, geográfica o genérica, creando dos modalidades de un mismo servicio. El exigirle el acceso a los servicios de emergencia (112) es reconocer que el usuario lo percibe como sustituto. Por otro lado, la aplicación sobre Internet (VoI) llegará a tener la calidad mínima requerida para ser un servicio sustitutivo, especialmente para los sectores residencial y móvil, ya que las redes 3G también soportarán la VoI. Así lo muestra el interés de portales y empresas de tecnología como Yahoo, Google, AOL, Microsoft- MSN, eBay, Nokia, etc.. Los acuerdos de roaming entre proveedores de “spots” WiFi posibilitarán el nomadismo total e internacional. Y si el UIT-T definiera una numeración genérica que se asignara directamente a los usuarios, se facilitaría el pago exclusivo por uso como en cualquier otro servicio de transporte. La aplicación controvertida de la regulación la hace inestable, y afecta al desarrollo autónomo de los mercados, estimulando la alegalidad y el autosuministro.
30 oct 2015
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Bajo coste
Bajo coste. Javier Domínguez. Ingeniero de Telecomunicación. Al viajar en una línea aérea de bajo coste asumimos que no nos ofrecerán periódicos ni refrigerio y que la separación entre asientos es pequeña. Pero exigimos que se garantice la idoneidad de la tripulación, se adopten las medidas de seguridad necesarias y que se vigile su cumplimiento. La telefonía por Internet se nos ofrece como una opción de bajo coste para las comunicaciones de voz, pero deberían publicarse sus limitaciones y regular unas condiciones mínimas de servicio. Las líneas aéreas de bajo coste favorecen el aumento espectacular de los viajes en avión, pero no se prevé que la telefonía por Internet incremente el número de clientes del servicio telefónico, ni que resuelva la baja penetración en los países en vías de desarrollo. Pero sí sucede que ambos fenómenos están exigiendo un replanteamiento de las ofertas y crece la percepción de que somos testigos de una manera diferente de entender, utilizar y valorar la comunicación.
30 oct 2015
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¿Tecnología para el desarrollo humano?
¿Tecnología para el desarrollo humano?. Alfonso Tena. Ingeniero de Telecomunicación. La mayoría de nosotros recordará que en los días siguientes al 11-S todos los vuelos comerciales y privados fueron suspendidos en el espacio aéreo de los Estados Unidos como medida preventiva a nuevos ataques terroristas. Esta situación provocó que durante varios días centenares de aviones se quedaran en tierra y miles de vuelos fueran cancelados. Curiosamente, un hecho como éste fue aprovechado por un grupo de científicos para medir el impacto de dicha medida sobre las condiciones climáticas en distintas zonas de los Estados Unidos, pudiéndose observar que la temperatura media ascendía algunos grados. ¿Qué pudo provocar dicho aumento de temperatura ante una disminución tan alta en la emisión de gases contaminantes a la atmósfera? La respuesta parece encontrarse en un nuevo efecto que amenaza la estabilidad climática de nuestro planeta: el Oscurecimiento Global (Global Dimming). Este efecto se debe a las partículas que se emiten a la atmósfera en las distintas actividades humanas -sobre todo de combustión- y que actúan como reflectores de los rayos del sol, provocando una disminución de la temperatura ante la menor incidencia de dichos rayos sobre nuestro planeta. Entonces, ¿cómo es posible que este afecto haya provocado un aumento de la temperatura en los días siguientes al 11-S? La explicación es que este efecto, todavía en estudio, está ralentizando el efecto Invernadero, y por tanto, al disminuir de forma tan elevada la emisión de partículas reflectoras, aumenta la recepción de los rayos solares y desaparece de forma momentánea el freno al aumento de las temperaturas provocado por el Efecto Invernadero. Tampoco podemos pensar que este nuevo efecto climático sea beneficioso por compensar el efecto Invernadero, ya que la alta acumulación de partículas en la atmósfera provoca un aumento en las afecciones respiratorias humanas (alergias), y lo que es más grave: existen estudios que empiezan a relacionar las consecuencias del Oscurecimiento Global con alteraciones en los ciclos de lluvia, como la sequía que provocó la gran hambruna de Etiopía en los años 80. Parece claro que tanto el Efecto Invernadero como el Oscurecimiento Global tienen una causa común: el desarrollo tecnológico humano. ¿Realmente está la tecnología al servicio del desarrollo humano? Resulta inquietante pensar que el alto grado de desarrollo industrial en los países desarrollados haya podido provocar un efecto tan terrible en los ciclos de lluvia de algunos países de África provocando millones de muertos por inanición. Las teorías sobre Tecnología para el Desarrollo Humano (TpDH) impulsadas desde distintas ONGD sostienen que es posible un mundo mejor haciendo que la tecnología esté al servicio del hombre y no viceversa. Las líneas de actuación basadas en TpDH sostienen que es posible un acceso universal a los servicios básicos: alimentación, abastecimiento de agua, sistemas de energía y telecomunicación. En el ámbito de las telecomunicaciones, resulta increíble pensar que más de 3.000 millones de personas no realizarán nunca una simple llamada telefónica -datos del PNUD-. En este sentido, el Proyecto del Milenio impulsado por las Naciones Unidas dice textualmente en su Meta 18: “En colaboración con el sector privado, velar porque se puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular de las tecnologías de la información y de las comunicaciones”. Para contribuir a la consecución de este objetivo es necesario que se produzca un cambio en la situación de desigualdad tecnológica que divide a nuestro mundo, y es parte de nuestra responsabilidad poner la tecnología realmente al servicio del desarrollo humano. Las telecomunicaciones se han convertido en un motor de desarrollo para las comunidades en vías de desarrollo, ya que un acceso rápido a las distintas fuentes de información y medios de comunicación permiten dinamizar las economías locales permitiendo el asentamiento en estas comunidades de diferentes agentes de desarrollo: médicos, profesores, ONG, etc. Ejemplos claros de cooperación internacional demuestran que es posible este tipo de actuación en el ámbito de las telecomunicaciones -http://www. ehas.org/ http://www.borgou.net-/. No olvidemos que vivimos en un mundo que nos han prestado las futuras generaciones y que no nos pertenece. Siendo precisamente nuestro sector uno de los actores principales en el ámbito del desarrollo tecnológico no deberíamos olvidar que debemos asumir también esta responsabilidad de contribuir al bienestar tecnológico global actual y futuro.
30 oct 2015
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Infoneurasténia NBIC
Infoneurasténia NBIC. Prof. Fernando Sáez Vacas. Universidad Politécnica de Madrid. Leemos "El sector TIC español" y todos entendemos qué significa, porque, de tanto repetírnoslas, llegamos a aprendernos algunas siglas, por ejemplo, TIC (ICT, en inglés). Pero, para estar al día, debemos reciclarnos continuamente. Ahora nos conviene familiarizarnos con NBIC o I0 (icero). La primera resume los vértices del tetraedro formado por las tecnologías que convergen hacia la comprensión de la estructura y comportamiento de la materia desde la nanoescala hasta el cerebro humano: Nanotecnología, Biotecnología, Infotecnología (o sea, TIC, ICT) y Cognociencia. I0 es el código que expresa la Internet de los objetos, una parte de la infotecnología pervasiva. Para saber algo de ella podría leerse el informe 2005 de la ITU (UIT, en español), anunciado en la reciente cumbre de Túnez. Y puestos a leer, que es actividad tan útil como poco practicada, recomiendo a nuestros ingenieros mi último libro, donde podrán enterarse del hondo significado de RUD (Red Universal Digital).
30 oct 2015
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El sector de la Defensa: un sector consolidado y de oportunidades
El sector de la Defensa: un sector consolidado y de oportunidades. Miguel A. Panduro. Consejero Delegado Isdefe-Ingeniería de Sistemas. La Defensa y la Seguridad son una constante histórica considerada esencial para la supervivencia en paz y libertad y como tal debe ser entendida por todos los sectores de la sociedad. La Defensa y la Seguridad son responsabilidad de todos y los ciudadanos deben ser conscientes de la necesidad de ejercerla. El colectivo de profesionales que trabaja en este sector y, particularmente, el de ingenieros de telecomunicaciones es relevante y destaca por su conocimiento, preparación y know-how. El Sector de Defensa en España ha crecido por octavo año consecutivo. Desde el año 1996 ha más que triplicado su facturación y supuso en el año 2003 una cifra de negocios superior a los tres mil millones de euros. El motor principal de este crecimiento ha sido la demanda interna, como consecuencia de la puesta en marcha de grandes programas de material y equipamiento por parte del Ministerio de Defensa. La clave de estos programas no está solo en el compromiso de inversión, sino en el grado de nacionalización alcanzado. Programas como el avión de combate EF-2000, el avión de transporte A-400M, el carro de combate Leopardo, el helicóptero de ataque Tigre, la fragata F-100 y el submarino S- 80 junto a programas de electrónica y comunicaciones como el satélite SPAINSAT, son buena prueba de ello, lo cual, a mi juicio, ha sido crucial para el desarrollo experimentado por la industria nacional. En consecuencia, estamos en España ante un sector consolidado en el que hay importantes compañías posicionadas en los principales subsectores donde juegan un papel de liderazgo, existiendo un potente entramado de pequeñas y medianas empresas que actúan como auxiliares o subcontratistas de las primeras. Además, a diferencia de otros sectores, las exportaciones han crecido al mismo ritmo que lo ha hecho la demanda interna, y como resultado la cifra de facturación en el mercado internacional es un tercio de la facturación total del sector. Gracias a esto se ha podido superar el periodo de reestructuración del sector y volver a una senda de crecimiento en el empleo. En el ámbito europeo, el Sector de Defensa sigue inmerso en un proceso de consolidación que es vital para atender el mercado y hacer frente a los competidores internacionales. En este contexto, la ampliación de la UE a 25 naciones y la aparición de la Agencia Europea de la Defensa pueden facilitar este proceso mediante el fomento de la cooperación para asumir proyectos conjuntos de éxito. La industria española debe adaptarse para competir a medio plazo en el mercado europeo de la defensa, pues el futuro del sector en España dependerá de la capacidad para adaptarse al nuevo entorno. Desde una perspectiva más amplia, estamos observando oportunidades claras para nuestra industria en los mercados internacionales. La cooperación transatlántica, materializada en diversos programas y representada en algunas de nuestras empresas más tradicionales, es clave para el futuro del sector, cuyo crecimiento deberá basarse en la cooperación y en la competitividad. El porcentaje del gasto en Defensa en Europa que se dedica a I+D+i es del 7% frente al 15% de EEUU. En Europa existen además capacidades redundantes entre las naciones, y otras capacidades críticas no atendidas que requieren un nuevo planteamiento para atenderlas. Ello permite explicar el gap tecnológico existente entre ambas regiones y las diferencias en el nivel de competencia que Europa tiene frente a EEUU. En este punto, quisiera resaltar la importancia que la I+D tiene para el sector así como evidenciar los equívocos y prejuicios con que cuenta los gastos de I+D+i militar. Considero que el error parte de disociar la investigación civil de la militar y tratar de levantar fronteras allí donde la convergencia tiene un efecto positivo y multiplicador. Muchos de nosotros conocemos que el origen de muchas aplicaciones civiles como Internet, el GPS, el radar y otras está asociado a la investigación militar y hoy están presentes en la sociedad civil. Más del 60% de las empresas que actualmente trabajan con el Ministerio de Defensa español trabajan en el ámbito civil. Considero que haríamos mal las cosas si no aprovechamos el momento actual para dar un salto tecnológico mediante las correspondientes inversiones en la investigación del sector de la Defensa, entre otras cosas, porque esta investigación es rentable para nuestra sociedad. Por último, quisiera aprovechar esta tribuna para significar la capacidad tecnológica de nuestra industria y los profesionales que trabajan en ella e incentivar a las nuevas generaciones para cumplir el reto de posicionar a nuestro país en los puestos de cabeza de este sector puntero de la tecnología. Desde Isdefe estamos comprometidos.
30 oct 2015