Artículo BIT
"¿Hemos dejado de ser competitivos?"y "Velocidad"
Inversiones directas para la creación de centros de I+D+i. De hecho a lo largo de los últimos dos años, se han logrado "localizar" en nuestro País centros de Investigación, Desarrollo e Innovación de algunas grandes multinacionales Europeas y Americanas, con la consiguiente creación de empleo neto en puestos de alto valor añadido. Estas referencias en algunos casos poco conocidas pero que son una realidad hoy- demuestran que tenemos buenas armas para competir con honestidad en un mercado global y que sabemos qué hacer para conseguir tener éxito. Para ello es de gran ayuda el claro interés de la Administración Pública en aquellas iniciativas que incentiven el desarrollo de la investigación, especialmente en el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. El sistema público de I+D ha mantenido un crecimiento constante en los seis últimos años, tanto en tamaño como en calidad. Así, los fondos para actividades de ciencia, tecnología e innovación que dedica el Estado español han crecido significativamente y han superado los4.000 millones de euros en2004. Incluso en fechas recientes hemos conocido la creación del nuevo fondo de fondos de capi-tal riesgo de la mano del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Nuestro esfuerzo para hace de esto una realidad, ha de estar focalizado en la educación, en la inversión en nuevas tecnologías y en la innovación, todo ello con el objetivo de crear una realidad socioeconómica que potencie España frente a otros competido-res europeos y mundiales. Es un hecho que la tecnología eleva el potencial de crecimiento de una economía. Durante los últimos diez años hemos asistido en España a un fenómeno de transformación de las Telecomunicaciones, gracias a la explosión de Internet y a la nueva concepción de la comunicación móvil, aportando usos diferentes de las mismas. Gracias a ello, nuestro tejido empresarial puede optimizar procesos para competir con aquellos países de nuestro entorno, y alcanzar en un primer estadio la convergencia real con Europa. El crecimiento económico sostenido y la prosperidad duradera dependerán en gran medida del establecimiento de una economía basada en el conocimiento, de la existencia de un alto nivel de investigación y desarrollo, y del despliegue de una cultura de innovación científica y tecnológica. Anticipar, competir con honestidad para ganar, ejecutar y cumplir en base a las promesas realizadas, aprender continuamente y crecer para mejorar como personas y como sociedad. El futuro depende en gran medida de nosotros mismos. Somos y seremos competitivos. Se ha disparado, en el acceso a la red de telecomunicaciones, la carrera para aumentar la velocidad. La publicidad soporta todo. El "mega" es ahora la referencia básica cuando hasta hace muy poco el "kilo" caracterizaba una "banda ancha". Con timidez se anticipa el mayor riesgo de saturación lo que obligará a dar preferencia a algunas aplicaciones- y la limitación asociada con la longitud del par de cobre que reducirá el número de hogares que puedan disfrutar de los "megas" que tan generosamente se publicitan. No sería extraño que, en un futuro, los anuncios inmobiliarios incorporaran el valor de la velocidad que puede disponerse desde una vivienda. Emulando a la red de carrete-ras, analogía que frecuentemente se utiliza para explicar la con-figuración de Internet, deberían introducirse controles de la velocidad y un carné por puntos que penalice a los prestadores de acceso que incumplan los valores contratados. Javier Domínguez Responsable de la División de Consumote Panasonic España Velocidad
30 oct 2015