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El mercado de las telecomunicaciones y la regulación. ¿Una brecha creciente?
En el año 1998 se produjo la Liberalización de las Telecomunicaciones en el seno de la U. E. La liberalización nunca fue un objetivo en si mismo, sino un instrumento para el logro de los verdaderos objetivos que pasaban por la Convergencia de Servicios y Sectores, y el logro de la Sociedad de la Información .Este proceso supuso la puesta en pie de un Marco Regulatorio que, definido en el período1995-1997 y con un enfoque en los objetivos anteriores, se adaptó a la situación del Sector en esos momentos, esto es, preponderancia en términos económicos y de mercado del Servicio Fijo y del Operador Monopolístico de referencia y estadio incipiente o con un importante potencial de crecimiento de los otros servicios, Móvil, Datos, etc. En consonancia con esto, el enfoque de la Regulación era fragmentado, estando centrado en la Banda Estrecha, el Servicio Telefónico Fijo y el Operador mal denominado Dominante. No era, en suma, una regulación para la Convergencia, ni predominaban los criterios de Competencia. Asimismo, el objetivo prioritario de este marco era la construcción de un modelo de competencia sostenible, entendiendo como tal, un modelo que propiciara el desarrollo de verdaderas alternativas de red a las del Operador Establecido, lo cual suponía no desincentivar la inversión y que el beneficio para el usuario fuese fruto de esta competencia en términos de ser-vicios, precios y calidad, masque de decisiones administrativas. La realidad de lo acontecido ha sido diferente a lo que se había previsto, ya que el énfasis de las Autoridades Políticas y Reguladoras se puso mas en la reducción de los precios que en el desarrollo del modelo de competencia sostenible antes señala-do. Esto ha supuesto una clara infravaloración de los activos, lo que unido a la exuberancia irracional de ciertas decisión empresariales, ha llevado a un duro ajuste en el Sector y a un parón en la inversión y, con ello, de una verdadera competencia, que no es como a veces se quiere mostrar un tema únicamente de cuotas de mercado y de caída de precios. Hoy estamos en la onda de la Banda Ancha, de la Convergencia, de la Neutralidad Tecnológica, de una Nueva Cadena de Valor, Plataformas y Servicios, de Nuevos Actores y, en suma, la situación es claramente diferente de la del inicio de la liberalización. Esto requiere una revisión en profundidad del actual Marco Regulatorio y no necesariamente en términos de análisis de competencia en los mercados de referencia elegidos o por elegir, o cual no deja de ser una visión cortoplacista y de práctica continuidad de la situación actual. El nuevo Marco que se construya debe hacerse con altura de miras, con un enfoque hacia delante que contemple objetivos y metas a medio plazo y lo que es mas importante, que trace el camino hacia la Convergencia y ponga fin a la fragmentación actual .Esta debe ser una tarea en la que se involucren no sólo las Autoridades Políticas y Regula-doras, sino asimismo los principales Actores del Sector, con propuestas claras y explícitas como las que requiere el Marco Claro, Estable y Predecible tantas veces demandado. No hacerlo así, sería tanto como poner remiendos a un traje que se ha quedado viejo y, en definitiva, aumentar la "Brecha" Actual entre el Mercado de las Telecomunicaciones y la Regulación.
30 oct 2015
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"Fin y principio." y "Internet. Tanto portan poco"
Un ciclo se acaba. La prime-ra fase de la revolución hallegado a su final. Los sín-tomas están por todas partes.Google avanza, Skype se vende,Microsoft se reestructura, peroOvum dice que no es suficiente.Weblogs, wikipedias, los usuariosse hacen con el control. Las com-pañías de telecomunicaciones tra-dicionales luchan por escapar deldestino de la conectividad, hacialas plataformas y la vieja integra-ción vertical. Pero Vinton Cerf pre-fiere trabajar para Google quepara Verizon. T-Mobile renuncia al"walled garden" y acepta la conec-tividad con iTunes. La CE dice queel acceso al fútbol en Europa a tra-vés de los móviles es un mercadoespecífico. El triple play se con-vierte en el triple juego de la com-petencia ¿sostenible? entre fijo,móvil y cable, al menos. SegúnJerry Hausman es el fin de la regu-lación, salvo en Europa, donde notenemos suficiente experiencia (nisuficientes infraestructuras). Latelevisión se multiplica y se prepa-ra para adaptarse a los nuevosusuarios, la esclavitud de las parri-llas de programación se acaba y latele está siempre encendida y endirecto. Al mismo tiempo acabamos deempezar. Internet es quizás el inventoque más está contribuyendoa acelerar el progreso eco-nómico mundial.Internet es un agente queincrementa la productividad dela economía. El fenómenointernet está teniendo, ademásdel impacto económico, unimpacto social al permitir elacceso a la información a ciu-dadanos que viven en pobla-ciones aisladas.Internet es un agente quecontribuye a disminuir el pre-cio de los bienes y servicios yno será fácil encontrar otroagente que a nivel global con-tribuya de manera más eficaz ala deflación de los precios.Sin embargo cabe preguntar-se si los beneficios económicosdel fenómeno Internet hanredundado en el Sector de lasTIC, y en particular para el sec-tor de las telecomunicaciones,o por el contrario se han trasla-dado sus beneficios en todo oen el parte a otros sectores dela economía.Existen evidencias empíricasque ponen de manifiesto laseconomías producidas por elfenómeno Internet en determi-nados sectores como la distri-bución, la compra de bienes, elsector bancario y otros sectoresde la economía. Sin embargo,no tengo tan claro los benefi-cios que ha propiciado y estápropiciando este fenómeno aquienes viven del negocio delas telecomunicaciones en sen-tido amplio.La tarifa plana y el "todo acien" nace en la nueva era delas telecomunicaciones coninternet. Los beneficios queproporciona la utilización deesta herramienta no tiene unarelación directa con los ahorrosque produce. El precio del ser-vicio ofrecido no guarda rela-ción con la función de utilidadque proporciona.La competitividad basada enel precio de los servicios ofre-cidos se ha instalado en lasociedad y todos los operado-res de telecomunicaciones tra-tan de ofrecer cada día más pormenos.El modelo de negocio de losoperadores de telecomunica-ciones se ha visto totalmentetrastocado, modificando elesquema básico de de losingresos y particularmente delos operadores "incumbentes".Los operadores han trasladadohacia los costes de los factoresla presión ejercida en los pre-cios de la oferta de los servi-cios.¿No será el momento deplantearse si conviene seguirdando tanto por tan poco?
30 oct 2015
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La internacionalización de nuestras PYMES
En mi opinión si hay algoque caracteriza a lasempresas de nuestro sectores su escaso grado de interna-cionalización. Quizás no nosfalte vocación, pero por una uotra razón, y salvo honrosasexcepciones, las PYMES españo-las del sector de las TIC brillanpor su ausencia en los mercadosinternacionales.Cuales son las causas denuestra falta de actividad inter-nacional? Por qué escasean lasmarcas españolas conocidas enmercados exteriores? Es quecarecemos de los conocimientosy la creatividad necesarios paradesarrollar productos atractivosa mercados más allá de nuestrasfronteras?A mi entender, nada más leja-no que eso. No solamente nues-tra creatividad es más que acep-table sino que los productos quesomos capaces de desarrollar yproducir son excelentes, comolo prueba el éxito de algunas fir-mas con amplia presenciaexportadora. Es más bien un pro-blema de mentalidad del país.Por extraño que pueda sonar,hasta hace pocos años lo extran-jero era raro en España. El espa-ñol viajaba poco, no hablabaidiomas y concedía poca impor-tancia a su enseñanza general-mente catastrófica. Ademáspadecíamos un cierto complejode subdesarrollo que nos hacíamovernos con cierta inseguridadcuando salíamos del suelopatrio. No nos encontrábamos agusto fuera de casa y tendíamosa considerar que, en general, lodel exterior era mejor. Es eviden-te que este clima poco favorecíala internacionalización de nues-tras firmas.Creo sinceramente que lascosas han cambiado mucho enlos últimos años, pero aun hande hacerlo mucho mas.Hoy en día las firmas que seatreven a salir se enfrentan a unfuturo de lo más halagüeño. AEspaña se la ve como un paísmoderno, con gente preparada ycapaz de desarrollar los mejoresproductos. Nuestro sector cuen-ta con estupendos profesionales,nuestra tecnología es buena y,en general, no tenemos nadaque envidiar a firmas equivalen-tes de otros países avanzados.Solo nos falta acabar de superaresa barrera sicológica que tantonos ha frenado, solo tenemosque hacer acopio de la seguri-dad que necesitamos para darese paso.Estamos en un sector eminen-temente técnico y nadie mejorque nosotros, los Ingenieros deTelecomunicación, para realizarla promoción de nuestros pro-ductos internacionalmente.Desgraciadamente aún es difí-cil encontrar profesionales quese muevan como pez en el aguaen esos mercados. Nuestrasescuelas aún no han desarrolla-do los programas de formaciónadecuados para tal fin y debe-rían hacerlo sin pérdida de tiem-po.En cuanto a las empresas, sumercado domestico ya no esEspaña sino la UE. En conse-cuencia nuestras PYMES han deapostar por su expansión inter-nacional de forma mas activa,han de potenciar sus departa-mentos de I+D y desarrollar susproductos pensando en merca-dos más amplios y han de hacer-lo no con una perspectiva opor-tunista de aprovechar determi-nadas ocasiones que se presen-ten, sino como un objetivo per-fectamente planificado. Han deinvertir en la promoción de susmarcas a nivel internacional, pormuy caro que eso en un princi-pio pueda parecer y han de asig-nar los recursos para conseguir-lo. El premio es la expansión yla estabilidad. Es sencillo, elsecreto es creer que eres capazde hacerlo y luego poco apoco llevarlo a cabo. No hayque ser grande para exportar,solo hay que tener voluntad dehacerlo.
30 oct 2015
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"¿Hemos dejado de ser competitivos?"y "Velocidad"
Inversiones directas para la creación de centros de I+D+i. De hecho a lo largo de los últimos dos años, se han logrado "localizar" en nuestro País centros de Investigación, Desarrollo e Innovación de algunas grandes multinacionales Europeas y Americanas, con la consiguiente creación de empleo neto en puestos de alto valor añadido. Estas referencias en algunos casos poco conocidas pero que son una realidad hoy- demuestran que tenemos buenas armas para competir con honestidad en un mercado global y que sabemos qué hacer para conseguir tener éxito. Para ello es de gran ayuda el claro interés de la Administración Pública en aquellas iniciativas que incentiven el desarrollo de la investigación, especialmente en el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. El sistema público de I+D ha mantenido un crecimiento constante en los seis últimos años, tanto en tamaño como en calidad. Así, los fondos para actividades de ciencia, tecnología e innovación que dedica el Estado español han crecido significativamente y han superado los4.000 millones de euros en2004. Incluso en fechas recientes hemos conocido la creación del nuevo fondo de fondos de capi-tal riesgo de la mano del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Nuestro esfuerzo para hace de esto una realidad, ha de estar focalizado en la educación, en la inversión en nuevas tecnologías y en la innovación, todo ello con el objetivo de crear una realidad socioeconómica que potencie España frente a otros competido-res europeos y mundiales. Es un hecho que la tecnología eleva el potencial de crecimiento de una economía. Durante los últimos diez años hemos asistido en España a un fenómeno de transformación de las Telecomunicaciones, gracias a la explosión de Internet y a la nueva concepción de la comunicación móvil, aportando usos diferentes de las mismas. Gracias a ello, nuestro tejido empresarial puede optimizar procesos para competir con aquellos países de nuestro entorno, y alcanzar en un primer estadio la convergencia real con Europa. El crecimiento económico sostenido y la prosperidad duradera dependerán en gran medida del establecimiento de una economía basada en el conocimiento, de la existencia de un alto nivel de investigación y desarrollo, y del despliegue de una cultura de innovación científica y tecnológica. Anticipar, competir con honestidad para ganar, ejecutar y cumplir en base a las promesas realizadas, aprender continuamente y crecer para mejorar como personas y como sociedad. El futuro depende en gran medida de nosotros mismos. Somos y seremos competitivos. Se ha disparado, en el acceso a la red de telecomunicaciones, la carrera para aumentar la velocidad. La publicidad soporta todo. El "mega" es ahora la referencia básica cuando hasta hace muy poco el "kilo" caracterizaba una "banda ancha". Con timidez se anticipa el mayor riesgo de saturación lo que obligará a dar preferencia a algunas aplicaciones- y la limitación asociada con la longitud del par de cobre que reducirá el número de hogares que puedan disfrutar de los "megas" que tan generosamente se publicitan. No sería extraño que, en un futuro, los anuncios inmobiliarios incorporaran el valor de la velocidad que puede disponerse desde una vivienda. Emulando a la red de carrete-ras, analogía que frecuentemente se utiliza para explicar la con-figuración de Internet, deberían introducirse controles de la velocidad y un carné por puntos que penalice a los prestadores de acceso que incumplan los valores contratados. Javier Domínguez Responsable de la División de Consumote Panasonic España Velocidad
30 oct 2015
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Nuestra industria a vista de pájaro. Iniciativas para su desarrollo
Antonio García Marcos Presidente Grupo Teldat Nuestra industria a vista de pájaro. Iniciativas para su desarrollo Es sorprendente que en un país como el nuestro, en el contexto socioeconómico en el que vivimos y en los albores del siglo XXI, suscite tan poco interés el tema industrial. Tengo la sensación que a nadie importa. No obstante por lo que a todos nos toca y a nuestra profesión en particular, me dispongo a opinar sobre ello, por ver si el asunto merece interés y a proponer algunas iniciativas. Estamos cansados de escuchar la monserga de que hay que desarrollar la Sociedad de la Información, de que es el futuro, de que no podemos desarrollarnos como país y como personas, si no somos capaces de llevar Internet a todos los ciudadanos. Aun siendo discutible, admito que podría estar básicamente de acuerdo. Esto ha dado lugar a que en los últimos años haya habido iniciativas, por parte de los Gobiernos de turno, encaminadas a estudiar el problema y a proponer procedimientos que hicieran posible este objetivo. Ejemplos de ello han sido el Info XXI, el Ingenio- por cierto ya le podían haber buscado otro nombre-, el derivado de la llamada “Comisión Soto”, el coordinado por el Profesor Ontiveros, etc. salvo en este último que dedica dos paginitas en la versión de que dispongo, cuesta encontrar alguna referencia al tema industrial que nos ocupa. Por el contrario, hay una fijación obsesiva en los recursos destinados a I+D, como si de eso dependiera exclusivamente la solución al problema y no del resultado de esa inversión; para el control de ésta los informes también dedican pocas líneas . Se me puede decir que no tenían como objeto tratar el asunto; pero el problema es que no hay otros estudios que aborden el problema , al menos yo no los conozco. El hecho es que el panorama es bastante desolador, buena parte de las pocas industrias multinacionales que desarrollaban equipos y sistemas en España se han ido después de la última crisis y las españolas que invierten buena parte de sus recursos en I+D y que suministran productos innovadores , son muy pocas. Alguna vez he preguntado a representantes del gobierno de turno por este tema, pueden creerme que lo primero que he observado ha sido extrañeza por la pregunta formulada y después la contestación ha sido ,...si se desarrolla la Sociedad de la Información, las empresas del sector se desarrollarán igualmente..., esto es sencillamente desconocimiento, desinterés o mentira, lisa y llanamente. No creo que con las medidas propuestas en los diferentes informes se consigan dar saltos importantes en la utilización de las tecnologías, hay algo que no se está haciendo bien del todo. Con ser preocupante, me atrevo a asegurar que en el momento y lugar que nos ha tocado vivir en nuestro país, aunque no se hiciera nada, el desarrollo en la utilización de las herramientas que proporciona la Sociedad de la Información sería muy parecido y todos nos ahorraríamos bastante. Ahora bien, si no hacemos algo en el terreno industrial la “brecha digital” se va a convertir en una “rambla digital”. La demanda sola no puede “tirar” del desarrollo de las empresas que innovan, quizá si de otras, por lo que será “pan para hoy y hambre para mañana”. En nuestro sector y en España no hay tantas empresas innovadoras con tecnología propia que estén en este desafío. En vez de tantos informes e iniciativas, cuyos resultados han sido tan pobres hasta el momento, por qué no nos dedicamos además a ver qué hacen en los otros sitios que nos llevan ventaja en este sentido. No es necesario inventar nada, es decir, basta con que miremos a otros países para que nos demos cuenta de que todos ellos han seguido si no la misma fórmula, una muy parecida basada en la promoción de la existente red empresarial ( pequeña o grande) . Estas empresas se dedican a generar productos o soluciones de un alto valor añadido y que gracias a la complicidad del Estado en algunos casos y de las Grandes Empresas multinacionales en la mayoría, dan el salto al mercado en unas condiciones incomparables de competitividad, tanto a nivel de prestaciones como de calidad, que le permiten poder competir al mismo nivel que la mejor de las empresas en el mundo. La industria aeroespacial se fragua a través de proyectos ambiciosos a varios años por no hablar de la industria de defensa u otras intensivas en innovación tecnológica. En nuestro sector, los ejemplos de éxito de Corea en comunicaciones van acompañados de impulso público a despliegues ambiciosos de tecnologías inciertas en fases emergentes. En torno a dichos proyectos nacen empresas innovadoras, experimentadas y competitivas y, por ello, capaces de exportar. Esto sólo se consigue a través de proyectos en común y sobre todo en pedidos basados en compromisos serios. Esto va generando un mayor número de nuevas empresas, que animadas al rebufo del éxito de las demás, terminan por generar lo que se llama un tejido industrial.
30 oct 2015
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Una red inteligente es una red segura
Una red inteligente es una red segura. Jorge Fernández. Director Técnico de Enterasys. El juicio contra el creador del gusano Sasser este verano ha provocado que el tema de la seguridad en TI haya ocupado las primeras páginas de los medios de comunicación. Por otro lado, en esos mismos medios han podido leerse comentarios de algunos directivos del sector, aconsejando que focalicen toda su estrategia de seguridad hacia el extremo de su infraestructura, adoptando un enfoque de seguridad de tipo perimetral, lo que demuestra que no se ha entendido nada del problema. Una comunicación segura significa asegurar y proteger tal actividad frente a todas y cada una de las eventualidades que puedan surgir. Los sistemas que proporcionan comunicaciones seguras deben no sólo asegurar la privacidad y la autenticidad de la transacción, sino también la disponibilidad de canal de comunicación mismo. Por su parte, el usuario de un sistema de comunicación exige que la tecnología aplicada al proceso elegido esté disponible cuando se la necesita, proporcionando un nivel de servicio transparente sin complejidades innecesarias o riesgos como por ejemplo suplantaciones de identidad o vulnerabilidades que pueden ser explotadas para captar conversaciones. La falacia de la seguridad en el extremo de la red No cabe duda de que si somos capaces de establecer un sistema de comunicación fiable entre los dos extremos de un canal de comunicación, y añadimos medias adicionales como el cifrado de datos para proteger la información frente al acceso de terceros, la seguridad mejorará. Pero esto, que es en teoría sencillo, no es tan fácil de llevar a la práctica en el entorno real en que actualmente operan las empresas. Para completar el modelo es preciso que la red sea capaz de predecir amenazas o riesgos en un entorno de incertidumbre. Aquí es donde una red "inteligente" o "segura" entra en juego como un elemento crítico de comunicaciones seguras. Una red segura no es simplemente una red con "firewalls" situados en su periferia y puntos clave. Ni viene definida por tecnologías de seguridad externas como IDS/IPS, AV, filtrado de spam u otros elementos de seguridad aislados. Una red segura es una infraestructura de comunicaciones que no sólo se limita a enviar paquetes sino que ejerce un control y es capaz de entender lo que se transporta en las tramas de comunicación. Mientras que los sistemas heredados y gran parte de la actual oferta de networking se centra exclusivamente en lograr altas velocidades en el envío de paquetes, la tecnología de última generación considera este objetivo como algo básico, mientras que el verdadero valor añadido lo centra en lograr que todos los equipos de la infraestructura sean capaces de actuar como elementos de control distribuido. La tecnología de red de última generación ya no persigue como principal objetivo mayor capacidad y tamaño a menor coste, sino construir sistemas más inteligentes, capaces de evaluar e incrementar la situación de seguridad del negocio. Por ello, pensar que la seguridad puede lograrse asegurando simplemente el extremo de la red es una falacia. La posibilidad de un error humano siempre debe ser tenida en cuenta y es ingenuo pensar que los puntos de acceso a la red mantendrán siempre una configuración predecible y actuarán de acuerdo con las políticas marcadas. La red como vehículo de seguridad Una red que carezca de inteligencia y elementos de seguridad se convierte en un vehículo de propagación de código malicioso, que impacta en los sistemas menos protegidos que comparten la red. Por el contrario, si la red cuenta con elementos de seguridad, es capaz de conocer, a través de la autenticación – por ejemplo IEEE 802.1x- quien entra en ella y puede decidir si algunas aplicaciones o tipos de tráfico deben ser usados o no, e incluso determinar cuando un comportamiento es inaceptable y responder dinámicamente al mismo. Está hasta cierto punto extendida la creencia de que seguridad y movilidad son mutuamente excluyentes. Esta opinión es comprensible si se tiene la concepción de que la seguridad es únicamente un asunto de firewalls funcionando de forma aislada, que no suelen seguir al usuario allá donde va. Una vez se tiene claro que la red es un vehículo de seguridad en sí mismo, la movilidad es perfectamente entendible y alcanzable dentro de un paradigma de red segura. Por último, merece la pena mencionar la difundida creencia de que la demanda de redes seguras, cada vez mayor, es fruto del crecimiento de las propias organizaciones, que crean cada vez más puestos de trabajo. Sin embargo la realidad es muy diferente. Casi todo el crecimiento que están experimentando actualmente los sistemas de TI y las redes viene generado por la incorporación a las mismas de dispositivos IP autónomos, y no por los nuevos puestos de trabajo para usuarios. En la actual coyuntura económica, el ritmo al que se expanden las redes en las empresas es muy superior al ritmo de contratación de nuevo personal. Dicho en pocas palabras, el crecimiento actual de las redes viene provocado por la incorporación de dispositivos y servicios IP, tales como telefonía IP, edificios inteligentes, líneas de protección, redes de transmisión, sistemas de transporte, video-vigilancia y sistemas de seguridad, así como de un gran número de dispositivos hasta ahora ajenos al mundo de las redes: máquinas de bebidas, sistemas médicos, etc. Algunas organizaciones tienen ya más de la mitad de sus nodos y puertos destinados a dispositivos autónomos.
30 oct 2015
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Una regulación inestable en Telefonía IP
Una regulación inestable en Telefonía IP. Emilio Lera. Ingeniero de Telecomunicación. En el tratamiento normativo de la VoIP observamos ciertas controversias que surgen básicamente al tratar de definirlo como un servicio diferenciado, no regulado, ignorando su capacidad sustitutiva del STDP como se hizo en su día con el servicio móvil. Al exigir darse de alta en el STDP para disponer de ADSL se regula indirectamente su acceso: servicio complementario, no sustituto, del STDP. El que un operador contratado provea la numeración favorece al proveedor del acceso respecto a otros operadores, y encarece reglamentariamente las comunicaciones nómadas (“roaming”). Todas las redes tienden a ser IP, pero no se regula el mercado mayorista de interconexión IP, que desarrollaría toda la potencialidad de la tecnología: servicios multimedia simultáneos y menor coste. La numeración geográfica imposibilita que se pueda reconocer como un servicio diferenciado extremo a extremo, con ahorros para el usuario especialmente en el tráfico internacional basado en IP. El nomadismo depende de la numeración, geográfica o genérica, creando dos modalidades de un mismo servicio. El exigirle el acceso a los servicios de emergencia (112) es reconocer que el usuario lo percibe como sustituto. Por otro lado, la aplicación sobre Internet (VoI) llegará a tener la calidad mínima requerida para ser un servicio sustitutivo, especialmente para los sectores residencial y móvil, ya que las redes 3G también soportarán la VoI. Así lo muestra el interés de portales y empresas de tecnología como Yahoo, Google, AOL, Microsoft- MSN, eBay, Nokia, etc.. Los acuerdos de roaming entre proveedores de “spots” WiFi posibilitarán el nomadismo total e internacional. Y si el UIT-T definiera una numeración genérica que se asignara directamente a los usuarios, se facilitaría el pago exclusivo por uso como en cualquier otro servicio de transporte. La aplicación controvertida de la regulación la hace inestable, y afecta al desarrollo autónomo de los mercados, estimulando la alegalidad y el autosuministro.
30 oct 2015
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Bajo coste
Bajo coste. Javier Domínguez. Ingeniero de Telecomunicación. Al viajar en una línea aérea de bajo coste asumimos que no nos ofrecerán periódicos ni refrigerio y que la separación entre asientos es pequeña. Pero exigimos que se garantice la idoneidad de la tripulación, se adopten las medidas de seguridad necesarias y que se vigile su cumplimiento. La telefonía por Internet se nos ofrece como una opción de bajo coste para las comunicaciones de voz, pero deberían publicarse sus limitaciones y regular unas condiciones mínimas de servicio. Las líneas aéreas de bajo coste favorecen el aumento espectacular de los viajes en avión, pero no se prevé que la telefonía por Internet incremente el número de clientes del servicio telefónico, ni que resuelva la baja penetración en los países en vías de desarrollo. Pero sí sucede que ambos fenómenos están exigiendo un replanteamiento de las ofertas y crece la percepción de que somos testigos de una manera diferente de entender, utilizar y valorar la comunicación.
30 oct 2015