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Presentación
4.-PRESENTACIÓN Muy denso en contenido resulta el presente número de nuestro Boletín. Ello es para nosotros motivo de orgullo y confirma la existencia del mismo como vehículo válido de comunicación entre todos nosotros. Nos consideraríamos satisfechos si la lectura de estas hojas suscita un interés comparable a la ilusión que en ello tenemos puesta. Es, sin lugar a dudas, el mejor camino para iniciar una vida asociativa y colegial que hasta hace poco brillaba por su ausencia. La no sindicación de la mayoría de los técnicos superiores es una realidad que obedece, posiblemente, tanto a la repercusión de los últimos convenios colectivos en las empresas del sector como a falta de información o confianza hacia las centrales sindicales. Conscientes de ello, B.I.T. convocó a la mesa redonda, cuyo desarrollo encontrarás en las páginas interiores, a representantes de centrales sindicales de entre las más significativas; entre éstas incluíamos, por descontado, a la naciente Confederación de Cuadros, pues considerábamos que sin su participación el abanico de alternativas quedaba sin cubrir. A pesar de los contactos realizados y de que en principio confirmaron su asistencia, la mesa redonda se desarrolló sin su presencia. No podemos sino lamentar algo que, esto quede bien claro, hemos tratado de evitar por todos los medios a nuestro alcance, consecuentes con lo que en su día afirmamos de que nuestro boletín sería tribuna abierta a cualquier planteamiento, venga éste de donde venga. Como sección fija, aparece por primera vez la que dedicaremos al tratamiento de las actividades en empresas del sector electrónico. Pretendemos potenciar este tema habida cuenta de que un elevado tanto por ciento de nosotros está profesionalmente vinculado a actividades dentro de la industria. Se nos ha criticado repetidas veces a los ingenieros de telecomunicación el saber únicamente hablar de electrones. Tendríamos que reconocer que si a nuestro paso por la E.T.S.I.T. nos atenemos, nuestra formación humanística habría que calificarla como deficiente. Conscientes de ello, acompañando a nuestra habitual página de “libros” encontraréis un interesante artículo de cine, con cuyo autor esperamos contar en el futuro para mantener una sección fija dedicada al tema. El artículo de divulgación técnica está dedicado a un tema de gran actualidad como es la energía solar, en cuyo campo nuestra profesión está desarrollando una labor de investigación de gran importancia.
30 oct 2015
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Presentación
5.- PRESENTACIÓN Se celebró, por primera vez oficialmente, el Día Mundial de las Telecomunicaciones. En este número queda ampliamente reflejado su desarrollo, en lo que se refiere a los actos dentro del IICE organizados por el COIT y la AEIT, así como el contenido del día 17 en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Sobre este último acto merece la pena detenerse. Un observador no especializado pensaría, dado su desarrollo, que las telecomunicaciones en España se reducen a la labor que llevan a cabo los radioaficionados, y que, libres de problema alguno con que enfrentarse, los profesionales del sector se pueden dedicar a lanzar al mercado nuevas series de sellos conmemorativos de las efemérides. Poco más dio de sí la apertura oficial, si exceptuamos la intervención de Ángel Luis Gonzalo clamando en el desierto, y que recogemos en páginas interiores. Se podría fácilmente deducir que el Gobierno carece de un programa de actuación en materia de telecomunicaciones y, consecuentemente, nada tiene que decir a los profesionales allí reunidos. Y esto sería, a nuestro juicio, grave. Piénsese que un primer paso consistiría en mentalizar al actual titular de que no sólo lo es de Transportes, sino de Comunicaciones también. Se está necesitando, con urgencia, la creación de cuando menos una subsecretaría con dedicación exclusiva a las telecomunicaciones en España. Entre tanto seguiremos parcheando, que en esto sí tenemos experiencia en nuestro país. Notaréis la falta de la segunda parte de la mesa redonda sobre “Sindicatos y técnicos”, que iniciamos en el número anterior, y que se incluirá en el próximo. Esto es debido a que no queremos cansaros añadiendo uno más a la cantidad de actos de la misma naturaleza (mesas redondas) que tuvieron lugar durante el día Mundial, y que se recogen ampliamente.
30 oct 2015
Artículo BIT
Editorial
6.- EDITORIAL Parece ser que la política en materia de telecomunicaciones del actual gobierno va a pivotar sobre la recién creada Junta Nacional de Telecomunicación. Esto, que ya se desprendía del real decreto que la originó, fue ratificado por el secretario general de la DGCT en declaraciones a nuestro Boletín. Aunque nos gustaría poder afirmar lo contrario, nos sentimos escépticos en lo que a futuros resultados se refiere. Y esto es así, fundamentalmente, porque pensamos que a una junta interministerial de tan variopinta y relevante composición le va a ser muy difícil actuar con la celeridad que el momento requiere. Pudiera ser que, lejos de anticiparse a los acontecimientos, tenga que parchear y arreglar las cosas sobre la marcha. Ojalá nos equivoquemos, pero seguimos pensando que una subsecretaría para las telecomunicaciones sería enormemente más efectiva desde cualquier punto de vista. No olvidemos que uno de los parámetros que mejor miden el grado de desarrollo alcanzado por un país es la red de telecomunicación con que cuente.
30 oct 2015
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Editorial
7.- EDITORIAL Difícil resulta predecir cómo va a quedar el tema de los Proyectos en la futura Ley de Colegios profesionales a desarrollar por las Cortes. Hay muchos aspectos puestos en tela de juicio en la actual normativa: la delegación del visado por la Administración en los Colegios, la obligatoriedad de realizar proyectos en algunos casos, su contenido, las tarifas y su aplicación, y, por encima de todo, el tema de las competencias. Aunque la necesidad de algunos cambios es ya urgente, parece conveniente continuar sin entrar en modificaciones provisionales hasta no conocer la base legal sobre la que nos vamos a mover en el futuro. Baste por el momento el felicitarnos por la desaparición de la Evaluación Global de Hacienda, sistema totalmente obsoleto una vez superado el peculiar sistema impositivo que hemos padecido / disfrutado durante tantos años. Defensa de los Colegiados en el ejercicio libre de la profesión siempre que no choque con los intereses de la sociedad que lo permite. Reparto de competencias basado en criterios de eficacia social y nunca en la amplitud, poderío e influencias de cada colectivo. Derechos pero no privilegios, esa es la cuestión.
30 oct 2015
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Editorial
8.- EDITORIAL La inexistencia de Política ( con mayúscula, señor tipógrafo ) de Telecomunicaciones en España es ya una afirmación desgastada pero inevitable en cualquier consideración medianamente seria sobre el sector. Hasta la fecha, cuantos nos hemos visto abocados a transitar por este lugar común lo hacíamos con aire de queja y con la esperanza de ver a alguien, algún día, haciendo algo, allá por altas neblinas del Poder ( así de abstracto ). Haciendo algo razonable, se entiende. Algo que viniera a anunciar, al menos, la intención de “pre-ocuparse-por” las Telecomunicaciones. Ya vendría después el “ocuparse-de”. Pero en los últimos meses se han producido varios hechos que siguen confirmando la falta de un Norte en el sector y tal vez obliguen a reorientar tales esperanzas: del poder Ejecutivo surge el ángel exterminador que sacrifica, con fulminante severidad, 36 de las 62 plazas previstas para el Cuerpo de Ingenieros de Telecomunicación al servicio del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Desde Herodes no se había aplicado tanta saña contra un recién nacido. Al parecer, esos 36 puestos arrebatados a nuestro colectivo se convertirán en posiciones a ocupar por funcionarios de correos, para que Hacienda no proteste. El Legislativo no reacciona, y todo acaba en el BOE. Por otra parte, este mismo legislativo da la espalda a los Convenios Internacionales, y a la propia legislación interna, y aprueba de Estatuto de RTVE, donde define la radiodifusión por cable y donde ignora cerrilmente la existencia de la Junta Nacional de Telecomunicaciones, argumentando la diferencia entre “definiciones técnicas y definiciones políticas” (¡asombroso!) y la improcedencia de aludir en una ley a “otras disposiciones de menor rango”. Finalmente, el Gobierno (Ejecutivo, de nuevo) desautoriza a la CTNE en una decisión (doble paso) previamente autorizada por él, como representante legal del mayor accionista (el Estado) y titular, en última instancia, de un monopolio, cuya administración y explotación ha cedido a dicha Compañía. El vaivén del Gobierno en este asunto es descorazonador. Si el Delegado del Gobierno y los Consejeros no “se enteraron” en su día de que le estaban poniendo su firma al doble paso, el cese inmediato de todos ellos debería ser la respuesta, al tiempo que se hacía pública la resolución oficial. Si, por el contrario, obraron entonces con auténtico conocimiento de causa, es decir, si actuaron conscientemente, en dirección opuesta a la que el Consejo de estado considera lícita, ¿no deberían ser cesado con mayor motivo?. A la vista de estos hechos, ¿debemos seguir clamando por una intervención del aparato público en los asuntos de Telecomunicación?. Nosotros seguimos convencidos de que sí, pero con racionalidad, con coherencia, con seriedad y no con la zafiedad del elefante en la cacharrería. En definitiva, con la profesionalidad que sólo tienen los profesionales y que nunca tendrán los aficionados. Porque tal vez se pueda hacer Política Pesquera sin haber pescado nunca un cangrejo, y hasta se pueda arreglar un conflicto de transporte por carretera sin tener carnet de 1ª especial, pero constituye una grave irresponsabilidad colocar frente al cuadro de mandos de todo un sector vital como las telecomunicaciones a personas que, sin tener la remota idea de lo que hay más allá del hilo de su teléfono, carecen, incluso de la seriedad (¿o simplemente, inteligencia?) suficiente para saber rodearse de profesionales que se lo expliquen y hagan factible su función directiva. Por tanto, pedimos más profesionales en la Administración, para basar las decisiones en datos fiables y en estudios profundos, no en espejismos electoreros y en presiones demagógicas. Y, ¿por qué no? más profesionales en los Partidos Políticos. Y, por favor, que nadie confunda Profesionalidad con Tecnocracia…¡no empecemos!
30 oct 2015
Artículo BIT
Editorial
9.- EDITORIAL Una vez aprobados los nuevos Estatutos, y al cumplir sus 75 años de existencia, el hasta ahora IICE estrena rótulo: INSTITUTO DE LA INGENIERÍA DE ESPAÑA (desaparece la restricción “Civil” y se generaliza la expresión “Ingenieros”), y estrena estructura (federación de Asociaciones e Institutos Territoriales, y Consejo de Representantes en vez de Junta General Asamblearia). Con la ayuda del ayuntamiento, incluso estrena nombre de calle (General Arrando en vez de General Goded), y, en un futuro próximo estrenará presidente. Más adelante, se pretende que llegue a estrenar también edificio. Ante tanta novedad, conviene hacer un alto y reflexionar sobre los objetivos últimos de esta histórica y remozada organización ingenieril. Sugerir nuevos y completos planteamientos para cada apartado rebasaría los límites de un comentario editorial. Pero, de cara a la próxima elección de Presidente del IIE, sí nos parece oportuno marcar los que consideramos puntos básicos a ser tenidos en consideración. En cuanto a la Técnica y la Ciencia, la voz de la Ingeniería debe hacerse sentir a través de estudios, trabajos, propuestas, informes, recomendaciones, etc. En cuestiones tales como la Investigación, la transferencia de tecnología, la legislación sobre patentes, la construcción de un nuevo modelo de desarrollo tecnológico, los planes sectoriales (sobre energía, informática, construcción naval, etc.). En todos estos casos, el objetivo del IIE debería ser la elevación del nivel interno de nuestra Ciencia y nuestra Técnica, y la reducción de nuestra dependencia exterior, ayudando a racionalizar los mecanismos internos de generación de innovaciones (Universidad, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, empresas poco tecnificadas). Y todo ello, por encima de intereses particulares, de rama o de grupo. En el área de la formación, base de la propia Ingeniería, el IIE y, por tanto, su presidente, deberán cooperar en la tarea de mejorar la maltrecha Universidad, ayudando a flexibilizar y modernizar su estructura, y adaptar mejor sus objetivos a la realidad profesional. Frente al grave problema de destecnificación por el que atraviesa el aparato administrativo, y a fin de terminar con los ghettos existentes entre el funcionariado, el IIE debe hacerse oír, con acento de auténtica Ingeniería, olvidando su histórica división interna en castas, que aún defienden, por desgracia, algunos Colegios. En el tema del desempleo, poco puede aportar el IIE, a corto plazo, pero sí puede crear empleo a la larga, si se alcanzan los objetivos anteriores, especialmente consiguiendo que se potencie el sistema investigador y la tecnificación de las empresas y la Administración. Por último, en el orden interno, no se puede esperar más tiempo para construir un mutualismo único, fuerte y eficaz de toda la Ingeniería. Está claro que AMIC no ha sabido, no ha podido o no ha querido hacerlo, y se ha convertido en un ente casi ajeno a los intereses globales de la Ingeniería, en buena parte por culpa del propio Instituto, que no ha tenido una política mutualista ni ha utilizado su capacidad de control y gobierno sobre AMIC. Estos son, en nuestra opinión, los planteamientos más importantes ante el futuro del Instituto. Quien esté en condiciones de llevarlos adelante merecerá nuestro apoyo para llegar hasta la presidencia y ejercer después esa digna y difícil tarea.
30 oct 2015
Artículo BIT
Editorial
10.- EDITORIAL Querámoslo o no, nos encontramos inmersos en el inicio de lo que será la era de la Telemática. El desarrollo apreciado en la última década se acelerará en las dos próximas de tal forma que la existencia, por un lado, de un procesamiento de datos de increíble potencia y, por otro, de unas comunicaciones de gran capacidad y alcance, habrán cambiado la estructura social hasta en sus más hondas raíces. Esta unión entre ordenadores y comunicaciones hará que el control humano sobre sus circunstancias haya llegado a todas partes. Resulta evidente que quien controle este proceso, quizá irreversible, dominará tecnológicamente a los que no hayan sido capaces de evitar esta dependencia. Conscientes de ello todos los países de Occidente, tanto más cuanto más industrializados, tratan de apoyar el desarrollo de su propia industria informática. Este no es, evidentemente, el caso de nuestro país, donde entretanto, no podemos siquiera pensar en discutir si las medidas tomadas son , o no, las correctas. Simplemente porque la Administración, en este asunto, no es capaz de asumir su papel; o, lo que es peor, asume el papel del liberalismo más trasnochado, dejando que un sector como éste se regule a través de la presión multinacional. Como en tantas otras cosas, acabaremos lamentándonos de no haber actuado en su momento. Quizá sea éste un mal endémico en nuestro país. Se está pidiendo a gritos un Plan Informático Nacional. Quizá ese borrador elaborado en los dos últimos años y que descansa en algún cajón esperando no sabemos qué. Nos preguntamos, además, si su redacción contemplará el desarrollo de una industria nacional de componentes, la creación de puestos de trabajo, la producción de aquello que la seguridad nacional necesita, etc. Los interrogantes abundan y su importancia urge a que el Gobierno descubra sus cartas. Si las tiene.
30 oct 2015
Artículo BIT
Editorial
11.- EDITORIAL En Junio de 1982, dentro de poco menos de dos años, se celebrará en España el Campeonato Mundial de Fútbol. Es muy posible que el acontecimiento se produzca con brillantez deportiva e incluso técnica, pero también es seguro que este Campeonato pasará a la historia como una gran oportunidad perdida en la que la Administración, RTVE y la industria nacional de la electrónica hubieran podido demostrar que ya no se hacían las cosas como antes. Pero; la ausencia de iniciativas planificadas y, por tanto, el recurso a la improvisación, van a ser, una vez más, los parámetros fundamentales a utilizar en este evento. Con un conocimiento cierto de 8 AÑOS de antelación, se han perdido inexplicablemente cerca de seis de ellos para planificar adecuadamente los recursos técnicos y humanos que serán necesarios en la transmisión del Campeonato, para preparar las inversiones precisas que permitieran cumplir con la adquisición de recursos, y en fin, para que la industria nacional pudiera programar qué tipos de materiales y equipos se comprometía a desarrollar y producir en España. Ni RTVE planificó a tiempo, ni la administración se interesó en programar las inversiones adecuadas con plazo suficiente y urgir a RTVE, que al fin y al cabo es un organismo de la misma, ni la industria de la electrónica se preparó en participar adecuadamente. Y, ahora, a menos de dos años del Campeonato, vienen los rasgados de vestiduras, las acusaciones mutuas: RTVE no ha colaborado con la industria nacional; el Gobierno ha recortado al 50 por ciento el presupuesto de recursos presentado, tarde, por RTVE; RTVE dice, no obstante, que este recorte no afecta sustancialmente a lo planificado (¿); la industria de la electrónica no ha presentado planes de producción ni siquiera indicativos; etc., etc. Una vez más, los responsables de las decisiones en este país no han sido capaces de enfrentarse con rigor y profesionalidad a un compromiso adquirido. La responsabilidad es de ellos, aunque las consecuencias nos afecten a todos. No debemos olvidarlo.
30 oct 2015