Pasar al contenido principal

Resultados de búsqueda para ...

8778 resultados encontrados...

Artículo BIT
Platón y los telecos*
Uno de los derechos fundamentales de la persona que garantiza nuestra Constitución es el derecho a la propia imagen (artículo 18.1). Aunque no sea estrictamente aplicable al caso que nos ocupa ahora, sí que es válido partir de ahí para llegar a la importancia que tiene el concepto de la imagen aplicado a otros sujetos de derecho distintos. La imagen o la fama, en este sentido íntimo –olvidando la ficción creativa de la publicidad–, es la consecuencia de los propios actos y es algo personalísimo que ni siquiera puede ser modificado desde fuera, aunque así se pretendiese, porque forma parte de ese ámbito privado que es inmune incluso a la aplicabilidad de la ley. La imagen que a lo largo de su historia se ha forjado la profesión de ingeniero de telecomunicación es consecuencia de unos hechos que nacen en el ámbito académico con una excelencia formativa contrastada y con una capacidad de esfuerzo acorde a su dificultad, y que se desarrolla luego con unos actos profesionales solventes, rigurosos y prestigiados. Esa imagen social ya hace años que se plasmó popularmente en un término: ser Teleco. Durante estos años ha habido y hay otros grupos profesionales en nuestro sector que también han labrado su propia imagen. Desde los iniciales ayudantes, luego peritos y más tarde ingenieros técnicos, hasta los excelentes FP’s o el gremio de instaladores. Pero la marca Teleco siempre ha sido asociada al prestigio del título de ingeniero de telecomunicación. Esta marca está más cerca del concepto que en derecho romano se define como “auctoritas” que del de “potestas”. La autoridad como poder es otorgada y luego se impone; podría asimilarse en nuestro caso al título habilitante. La “auctoritas” es conseguida y no se impone sino que es socialmente reconocida. Vivimos en una época en que parece normal, porque es más fácil, tratar de conseguir la “auctoritas” mediante el uso del término que la define. Eso es reducir la idea a su nombre, cuando el nombre, como ya nos enseñó Platón, jamás se aproximará lo suficiente a la idea pura que trata de identificar. Estamos asistiendo en nuestro caso a ver cómo se publicitan las bondades de estudiar teleco asociando sutilmente este anuncio a la palabra teleco, pero cuando seguimos el hilo publicitario vemos que se llega a centros académicos, incluso universitarios, que no imparten la titulación de ingeniero de telecomunicación. Todo esto nos ha llevado, por sentido de la responsabilidad y por defensa de la propia imagen, a registrar en la Oficina Nacional de Patentes y Marcas el término Teleco como marca asociada a nuestro Colegio, que es el representante exclusivo de la profesión de ingeniero de telecomunicación. Como he dicho antes, no se trata de imponer la idea sino de identificar el nombre (la marca). Y todo el que quiera ostentar esa marca tiene un camino claro y expedito: estudiar Teleco, es decir, Ingeniero de Telecomunicación o si ya hablamos en clave Bolonia, Máster en Ingeniería de Telecomunicación y acceder así al título profesional de Ingeniero de Telecomunicación. * Marca registrada. Más información en el Café de Redacción (p. 22) Platón y los telecos* Francisco Mellado García Decano-Presidente del COIT
30 oct 2015
Artículo BIT
Lenguaje, vivencias y comunicación
Cada profesión defiende su dominio adoptando una jerga de difícil comprensión para los no expertos. Nos justificamos con la excusa de que toda innovación ofrece algo distinto y que es ineludible inventar palabras para describirla. Sabemos, también, que el impacto de la novedad será mayor si la terminología que lo acompaña provoca sorpresa intelectual. Y si, además, se añade una dosis de anglicismos y de siglas, el resultado está garantizado: ¡ni los expertos son capaces de interpretar correctamente la idea expuesta! Nada que oponer al esfuerzo de contar las cosas para los especialistas. Hay tribunas, habituales en el ámbito científico, en las que está admitido e, incluso, acreditado, el uso intensivo de neologismos como señal de modernidad. Pero, uno se pregunta si, para lograr una mayor repercusión social, no habría que transmitir también las ideas con un toque estético y un estilo sencillo y divulgador. Los ingenieros de telecomunicación estamos en desventaja frente a otras especialidades: nuestro conocimiento se diluye en la intangibilidad de las ondas, en cables ocultos o en emisores situados en órbitas celestiales. No tenemos edificios, ni puentes, ni autopistas, ni trenes ni aeronaves de que presumir; lo más tangible de nuestro quehacer son las zanjas y las torres de antenas, asuntos sobre los que es mejor no ponerse estupendos. Además, el devenir tecnológico nos ha emparentado indisolublemente con la informática, de manera que hemos perdido nuestra identidad en ese revoltijo que son las tecnologías de la información y la comunicación, las famosas TIC. Nuestras fortalezas se sitúan en el espacio de las sensaciones: las que provocamos cuando las personas se comunican urbi et orbi, acceden a la información de manera inmediata, disfrutan del entretenimiento televisivo… Vivencias que son puras vibraciones, sin materia, y que no pueden ser objeto de exposiciones. Pero siempre nos quedará el lenguaje, con sus textos y discursos en los que proclamemos la importancia de las telecomunicaciones en el bienestar social. Y es aquí, siento decirlo, donde no sabemos seducir a la sociedad con un lenguaje sencillo y claro, que ayude a entender la sustancia de nuestra ingeniería. Lo que contamos está repleto de vocablos extraños, ideas complejas y, lo peor de todo, con tan elevada dosis de siglas que éstas deslucen el estilo de un artículo y dificultan la comunicación. Me pregunto: ¿Y si organizáramos encuentros entre periodistas y telecos para un intercambio de inquietudes y experiencias?. Mejoraríamos nuestras capacidades comunicativas y divulgativas. A los periodistas, les ayudaría a entender los conceptos básicos de nuestras tecnologías y a superar la inseguridad que a veces se percibe, cuando, por ejemplo, informan sobre el espectro o las estrecheces de la anchura de banda. La “marca” teleco será, en definitiva, la gran beneficiada. Lenguaje, vivencias y comunicación Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Europa como problema o solución
Los presdigitadores ejecutan el truco más inverosímil con una llamada de atención en la dirección adecuada y en el momento oportuno. No sé si el acalorado debate mediático sobre la desconexión de Internet a los usuarios por vía administrativa, es más o menos trascendente para los derechos de los internautas o las libertades individuales; pero encallar toda la agitación sectorial en torno a uno de los cientos de aspectos del nuevo Paquete Telecom, por lo menos, no es prudente. Porque esos mismos usuarios que hacen bien en recelar de los poderes públicos, mucho, y de las operadoras, más todavía, tendrían que levantar la vista ante otras implicaciones de la nueva regulación europea para que los árboles no nos impidan ver el bosque. Ver el bosque es intuir qué pasará en unos años en el sector teleco de Europa, es decir, si seguimos con el camino que empezamos a finales de los noventa con diseños regulatorios de supuesto mercado libre, o si es posible un nuevo paradigma que nos ponga en el disparadero para que el mercado desarrolle el vigor que se le presupone. La nueva normativa es hija de la comisaria Reding y, por tanto, claramente continuista de las políticas aplicadas hasta ahora que han tenido algunas luces y muchas sobras. Entre las primeras, han estado las medidas de integración europea, a pesar del intervencionismo, haciendo más barato ciertos servicios continentales como el SMS. Entre las segundas, el acoso, justificado o no, a los antiguos monopolios nacionales que, sin embargo, han demostrado ser los únicos capaces de tener músculo inversor a largo plazo. Pero debemos de seguir partiendo de la máxima: es posible llevar el mercado teleco a competencia real y ha habido suficiente tiempo para diseñar un traje cómodo a un sector que no acaba de encontrar su sitio. El Paquete Telecom, necesariamente revisado en 2010, no incluye todos los elementos de autocrítica, que el poco avance de la competencia en los estados miembros durante diez años, hubiera exigido. Bajo el paraguas argumental de la protección de los consumidores se han tomado medidas acertadas; pero las empresas, únicas responsable en última instancia de generar servicios de calidad, han sentido con demasiada frecuencia el aliento en el cogote de la Comisaria del ramo. Y es que la Comisión, y sus facultades ejercidas de hecho, es un ente jurídico que no llega a tribunal y se pasa de agencia sectorial. No se ha ocultado nunca que, a partir de la creación del ERG1, el objetivo era crear una agencia paneuropea que dejara residuales, o hiciera desaparecer los organismos nacionales de regulación, sin plantear el debate de si es recomendable regular de forma centralizada antes de tener un mercado único de las telecomunicaciones. En las nuevas directivas esto queda resuelto, de momento, con un ente intermedio, el BEREC2 que no llega a regulador, pero supone un cuerpo extraño por encima de las autoridades nacionales. Con este Paquete Telecom, Europa ahonda el camino iniciado en 2002 poniendo a los usuarios en el centro de la actividad regulatoria, pero sin buscar otras alternativas que quizá redunden a largo plazo en esos mismos ciudadanos a los que se afana en defender. 1 European Regulatory Group 2 Body of European regulators for Electrónic Communications Gonzalo Moreno Muñoz Ingeniero de Telecomunicación Europa como problema o solución
30 oct 2015
Artículo BIT
Las máquinas también se “enganchan” al móvil
Ha llegado por fin el momento de las aplicaciones móviles máquina a máquina o M2M (Machine-To- Machine). Las operadoras de telefonía móvil han encontrado en las máquinas nuevos "clientes" con los que superar la saturación que se ha producido en cuanto a número de líneas en los países desarrollados. Cualquier dispositivo es suceptible de ser conectado: contadores, sensores, actuadores, máquinas expendedoras, automóviles, etc. Las operadoras saben que por aquí pasa una buena parte de sus beneficios futuros, por ejemplo, Telefónica creó recientemente una división global asociada a este prometedor negocio. Según datos de la CMT, las conexiones M2M móviles en España han crecido casi un 25,7% de 2008 a 2009, alcanzando los 1,85 millones. Según datos de Gartner, la base instalada de M2M en el mundo alcanzará los 200 millones de líneas en 2012. Las redes de telefonía móvil, en especial HSPA y LTE, son un medio ideal para comunicar de forma autónoma mediante datos las distintas máquinas, debido a su flexibilidad, simplicidad, robustez, seguridad, estandarización y bajo coste. Esta comunicación se puede complementar con otras tecnologías inalámbricas (Bluetooth, UWB, RFID, ZigBee, etc.), e incluso fijas. Los operadores móviles ofrecen ya servicios de comunicaciones M2M para empresas con tarifas especiales adecuadas al tráfico generado por dichas aplicaciones y tarjetas con un perfil determinado (sólo de datos o voz y datos) que evite posibles fraudes. Las aplicaciones M2M evitarán desplazamientos de personal, mejorando la productividad, la sostenibilidad y la eficiencia energética. Incluso algunos de los dispositivos M2M pueden ser hoy en día alimentado a través de energías renovables, en especial la solar. M2M será así dentro de unos años ampliamente utilizado en el hogar digital, telemetría, control de tráfico, sistemas de seguridad, servicios logísticos, gestión de flotas, etc. Entre las aplicaciones del M2M en el mundo empresarial, tenemos: envío del nivel de existencias y de efectivo por parte de máquinas expendedoras, lectura de contadores de agua o gas, supervisión remota de servicios públicos (por ejemplo, semáforos), control de los regadíos agrícolas en el campo, detección de averías en una cadena de montaje, apertura de puertas, etc. En cuanto a aplicaciones en el entorno doméstico, podemos destacar: encendido o apagado de electrodomésticos con el teléfono móvil, alarmas, videovigilancia, etc. Ramón Jesús Millán Tejedor Ingeniero de Telecomunicación Las máquinas también se “enganchan” al móvil
30 oct 2015
Artículo BIT
Una de cactus
En lugar destacado, dentro de la sección de cactos y plantas suculentas de un afamado vivero de Madrid, se leía en un cartel anunciador: “CACTUS del ORDENADOR / ABSORBE LA RADIACIÓN / Cereus Peruvianus”. Me había llevado allí mi señora, arrastrado como siempre, que gusta de contemplar esas tiendas de naturaleza domesticada. Aquel día, la “oferta especial” consiguió despertarme del letargo que me invade en las visitas a los viveros. Aquello era una estafa anunciada con cartelito de colores. Con un par. Me pareció tan inaudito el desparpajo con el que intentaban tomar el pelo al personal y sacarle unos eurillos que lo fotografié con el móvil, pero ahí se quedó la foto, en la memoria del teléfono, hasta hace unos días cuando, de nuevo, volví a tener noticia del engaño. La patraña se repetía, pero ahora en una emisora de radio de cobertura nacional, dentro de un programa de gran audiencia. Tampoco al programa ni a la emisora vamos a hacerles publicidad, pues creo que aunque lo oí en una emisora concreta, podría haberlo oído en cualquier otra, tal vez distante en ideología, pero hermanada en la difusión de la ignorancia. Con alevosía recurren a la denominación binomial (género y especie) (Cereus Peruvianus) con la que pretenden adornar, con un halo de respetabilidad latina, el embuste, para mejor cazar a los incautos y tan extendida anda la farsa que, si se busca en Google la cadena “Cereus Peruvianus”, las primeras coincidencias que hallamos incluyen las pretendidas propiedades mágicas antirradiación del cacto candelabro. En ocasiones, las propiedades son anunciadas como si del prospecto de una medicina se tratara, con inclusión de detalladas instrucciones de uso, para darle más empaque a la burla. Siguiendo con la búsqueda acabamos llegando al origen de la invención: la pseudociencia que llaman “geobiología”, desde la que se genera doctrina con el mismo rigor científico con el que se rellenan los horóscopos de los periódicos. Doctrina con la que asustar a los más desprevenidos sobre la supuesta malignidad de las radiaciones, para luego venderles el remedio al temor generado, al contado o en cómodos plazos. Al fin, aquel cartel anunciador del cacto antirradiación resultó la punta de un iceberg cuya enorme masa sumergida está constituida por ingentes cantidades de ignorancia malintencionada, alimentada por ideologías de exaltación de lo irracional, utilizadas para obtener un ruin lucro, aprovechándose de la credulidad y el desconocimiento. Ante esto, la autoridad competente (es un decir), que con tanta presteza nos prohíbe el inocuo uso de terminales móviles en estaciones de servicio y que nos amenaza con sanciones si no atendemos a esa absurda prohibición, consiente engaños y estafas perpetrados por vendedores de crecepelos que, jugando con el desconocimiento y la credulidad del respetable, persiguen, en el mejor de los casos, una insustancial notoriedad y, en el peor y más frecuente, la satisfacción de un mezquino interés venal. En fin que, vistas regulaciones como la del uso de móviles en gasolineras, basadas en bulos, nada apostaría a que un día de estos no les dé por subvencionar los cactos antirradiación, como innovación tecnológica. Una de cactus Miguel López García Ingeniero de telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Competencia y Wi-Fi municipal
Tras años de despliegues de redes inalámbricas municipales y resoluciones, informes y consultas de la CMT, considero que no debería existir tanta controversia en este asunto. Analizando el problema respecto a la actuación del regulador, identifico cuatro factores conflictivos: primeramente, se han abierto puertas falsas como la “temporalidad” o el analizar “caso por caso”. Permitir algo que teóricamente no es legal (prestar un servicio de acceso a Internet de forma gratuita) por el mero hecho de hacerlo de forma temporal, es algo jurídicamente muy inconsistente y además, permite el arranque de estos servicios aunque se desconozca su viabilidad jurídica y económica. El segundo factor discordante es la aplicación de la legislación de forma totalmente parcial, ya que existen centenares, quizás miles, de entidades locales, comarcales e incluso Comunidades Autónomas que están ofreciendo servicios Wi-Fi con el suficiente rigor legal. Esta arbitrariedad, por el hecho de que no se sancionen todos los casos, se torna en realmente preocupante en el momento que existen diferencias sustanciales en las resoluciones sancionadoras de casos similares. En tercer lugar, por actuar incluso de oficio, aunque los proyectos no vulneren ni remotamente la competencia de los operadores en los municipios y, mucho menos, que esto quede demostrado. Y por último, la constitución como operador y sus obligaciones, lógicamente exigible en los casos en que las AAPP vayan a competir con los operadores, se plantea como el mejor camino a seguir, sin cuestionar si los proyectos son realmente viables o suponen un derroche del dinero público. Los Ayuntamientos también tienen su responsabilidad, al realizar en ocasiones actuaciones sin base legal o al no aclarar con contundencia a los ciudadanos que no pueden ofrecer “Internet gratis a través de Wi-Fi del Ayuntamiento en casa”. También precisan de estudios de viabilidad económica que incluyan los costes de explotación y soporte, más allá del de los asumibles costes de despliegue. Considero que la competencia no debería ser un objetivo en si misma. La vigilancia de la competencia por parte de un regulador es sólo un instrumento para conseguir el auténtico objetivo: que las empresas ofrezcan a los usuarios mejores servicios con mejores precios. Cuando nos encontramos en la cola de Europa en cuanto a precios y calidades de acceso a Internet, me pregunto quien se responsabiliza del hecho demostrable de que la competencia no dé los frutos que se recogen en nuestro entorno. Estoy seguro en que las redes Wi-Fi municipales no tienen la culpa, es más, quizás pudieran ayudar a estimular la demanda y sacar los colores a más de un operador. Desde mi punto de vista, la misión de un regulador frente a las Administraciones Públicas no debería centrarse en sancionar, ya que esta vía supone un desperdicio de los propios recursos públicos, máxime cuando se están subvencionando las redes Wi-Fi desde otros Ministerios (FEESL 2010). Esa vía debería reservarse a los casos manifiestos y reiterados de mala intencionalidad por parte de la Administración Pública objeto de sanción. No es cuestión de ir "caso por caso", sino de consensuar con organismos como la FEMP qué modelo técnico y administrativo deberían seguir las entidades locales. En esa reglamentación podría establecerse la limitación de las coberturas a los edificios municipales con unos parámetros técnicos concretos, de forma que se oriente y respalde los esfuerzos de los municipios en estos despliegues sin suponer una vulneración desleal a la legítima competencia de los operadores. Sergio Rico Ingeniero de telecomunicación Competencia y Wi-Fi municipal
30 oct 2015
Artículo BIT
“IPTV HD en 3D: ¿la “killer application” para la fibra óptica
179 febrero-marzo 2010 5 El pasado CES (Consumer Electronics Show), puso de manifiesto el enorme interés de la industria de la electrónica de consumo (LG, Panasonic, Samsung, Sony, Toshiba, etc.), en la televisión en 3D. Durante el evento diversos fabricantes mostraron distintos aparatos estereoscópicos, tanto los disponibles comercialmente a día de hoy que requieren gafas especiales, como los prototipos que no las necesitarían. Avatar ha puesto de moda el 3D, una tecnología que ofrece un gran valor añadido en el cine, animación, retransmisiones deportivas, videojuegos, etc. Este año varias cadenas de televisión, sobre todo en Estados Unidos (como la Fox y ESPN), han comenzado a transmitir ciertos contenidos con este formato. Según DisplaySearch, el mercado de televisores 3D se acercará este año a los 1.000 millones de euros, pero en 2015 será 15 veces mayor. Las gafas actuales, que son las que controlan cuál de los ojos ve la imagen en la pantalla, han mejorado sensiblemente respecto a las tradicionales bicolores. También lo ha hecho la tecnología estereoscópica de pantallas y equipos de rodaje -donde básicamente se necesita rodar en paralelo, duplicando las cámaras, o bien emplear cámaras con efecto de espejo-. Personalmente creo que aún le queda mucho que mejorar al actual 3D. Algunas escenas dan una sensación de realismo increíble, pero en otras, los fondos aparecen muy borrosos respecto a la escena principal. Por otro lado, muchas personas experimentan dolor de cabeza, debido al esfuerzo adicional que debe realizar el cerebro para procesar las imágenes. Sin embargo, la tecnología 3D actual no tiene mucho que ver con la de aquella primera aparición en el año 1922 y es cuestión de poco tiempo que las actuales limitaciones en sistemas de producción y recepción se vayan resolviendo. Está claro que la 3D será positiva, entre otros sectores, para la electrónica de consumo, los sistemas de almacenamiento (en especial para Blue-Ray) y los contenidos (productoras cinematográficas, desarrolladores de videojuegos, etc.). Pero, ¿cómo puede el 3D ayudar al sector de las telecomunicaciones? Principalmente, fomentando los despliegues de fibra óptica por parte de las operadoras, que producirá un beneficioso efecto sobre los suministradores, pero permitirá también a las operadoras conseguir nuevas fuentes de ingresos y ahorrar costes. La IPTV contaba a finales de 2009 con unos 28 millones de abonados en el mundo, no alcanzando el éxito esperado hace unos años. Un aspecto fundamental de este lento avance de la IPTV han sido las limitaciones del DSL sobre el tradicional par de cobre (ancho de banda, interferencias, cobertura, etc.). También ha contribuido que la oferta de canales de IPTV de los operadores no se ha diferenciado lo suficiente respecto a otras alternativas, como la TV por satélite, la TDT e incluso para TV por Internet. La realidad es que si los operadores fijos y convergentes no empiezan a ofrecer servicios añadidos, la banda ancha móvil “canibalizará” a la fija, algo que ya está ocurriendo en países como Finlandia, Portugal, Austria o Italia. La 3D HD permitirá una importante diferenciación en la oferta de los operadores: canales de TV en difusión gratuitos y de pago, VOD con películas y otros contenidos de ocio y educación a la carta, videojuegos online, etc. Básicamente, la TV 3D supone nuevos requisitos para las redes de telecomunicación, pues los requisitos de ancho de banda de esta tecnología se doblan respecto a una señal HD normal. Así, mientras una señal HDTV codificada en MPEG2 requiere unos 18 Mbps de ancho de banda, la implementación en HDTV 3D requerirá de unos 30 Mbps. La proliferación de MPEG4 durante los próximos años, reducirá el ancho de banda necesario para comprimir una señal 3D pero, aún así, la fibra óptica es imprescindible para ofrecer una oferta de este tipo por su capacidad, calidad de servicio e interactividad. IPTV HD en 3D: ¿la “killer application” para la fibra óptica? Ramón Jesús Millán Tejedor Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
“25 años en evolución”
BIT 142 DIC.-ENE. 5 2003 El primer número de la revista Bit está fechado en junio de 1978 y, entonces, ya se planteaban en su portada dos temas para los que parece no haber pasado el tiempo: el paro de la profesión y el debate sobre la privatización de TVE. Hoy, 25 años más tarde, el paro de la profesión sigue siendo uno de los temas que más nos puede preocupar, y la Ley del Audiovisual es otro tema que está pendiente de cerrar. Nuestra revista ha estado siempre abierta a todos los que en ella han querido colaborar, los que con su riqueza de conocimiento y acertado análisis del entorno han contribuido a que sea una de las mejores revistas del sector y de la que el colectivo de Ingenieros de Telecomunicación se puede sentir muy orgulloso. En los 142 números de la revista Bit que, con éste, se han editado ha habido decenas de entrevistas y artículos, centenares de opiniones y miles de fotos, que son el testimonio incomparable de la historia de las telecomunicaciones españolas, desde la transición hasta hoy. Esperamos que siga en esta línea, mejorando, al menos otros 25 años; por ello el título: 25 años…en evolución. En la revista que ahora tenéis en vuestra manos, más que hacer una retrospectiva de lo que han supuesto estos 25 años pasados, se ha querido, al menos lo hemos intentado, abundar más en los retos que plantea el futuro de las telecomunicaciones en España, en cuanto a sus aspectos tecnológicos, educativos, políticas públicas y regulación, la globalización de las telecomunicaciones, el entorno económico y financiero, modelos de negocio, etc., para lo que hemos contado con la colaboración muy especial de personas que han vivido este entorno de una manera muy cercana. A todas ellas nuestro más sincero agradecimiento. El pasado, los 25 años que Bit ha estado reflejando la actualidad, las preocupaciones y los intereses de los Ingenieros de Telecomunicación, plenamente involucrados en el desarrollo de la Sociedad de la Información lo ponemos al alcance de todos, colegiados o no, con una iniciativa que supone un nuevo hito, y es un signo de modernidad y generosidad, al conservar un patrimonio histórico: la digitalización de todos los ejemplares de Bit, pasados y futuros, y su inclusión en la Web del COIT/AEIT, para que cualquiera tenga acceso libre a ellos, contando, además, con una potente herramienta de búsqueda, según diferentes criterios, para facilitar su tarea. Con este ejemplar de Bit, entregamos un CD-ROM, con información básica de las revista publicadas en estos 25 años que acabamos de cumplir, todas sus portadas y editoriales y con una guía de navegación para acceso a los contenidos a través de Internet, que esperamos os sea de utilidad. Como no podía ser menos y en el umbral de sus próximos 25 años, las bodas de plata de la revista Bit merecen una presentación y una celebración, austera por la situación que está viviendo el sector, pero ello no quita para que sea un acto de encuentro agradable entre todos los compañeros y con las empresas, organismos, fundaciones, instituciones, Administración, etc., sin los cuales este aniversario no hubiese sido posible. José Manuel Huidobro DIRECTOR DE BIT
30 oct 2015