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FRONTERA. Pbits frente a TWh
La Revolución de la Energía es una necesidad real impuesta por agotamiento del petróleo, y además acuciada por la ONU, que a través del Panel Internacional del Cambio Climático (http://www.ipcc.ch/) pretende reducir drásticamente las emisiones de CO2. Con este objetivo, la Agencia Internacional de la Energía (AEI), integrada por 27 países encuadrados en la OCDE, ha publicado el libro “Energy Technology Perspectives 2008” (http://www.iea.org/), presentado en Tokio en junio, en el que se ve factible reducir las emisiones de CO2 a la mitad entre 2010 a 2050, y con unas medidas que exigirán “una revolución energética mundial”, con un coste de $45 billones, por: – Mayor eficiencia energética. Acabar con el derroche – Captura y almacenamiento de CO2 . Almacenaje profundo y forestación. – Fuentes renovables (construcción de 17.500 turbinas eólicas). – Energía nuclear (1.300 nuevas centrales nucleares frente a las 435 hoy operativas y 30 en construcción) El petróleo ha comenzado una explosiva línea ascendente de precio, ya sin retorno, (140 $/barril cuando escribo hoy) debido a dos causas: demanda creciente, sobre todo de las grandes economías emergentes, y oferta menguante, que ha alcanzado el máximo en la explotación de recursos (ley de Hubbert). En 2007 la producción ha experimentado su primer descenso desde 2002, cayendo el 0,2% hasta sumar 81,53 millones de barriles diarios. La energía en el mundo se reparte entre un 87% de combustibles fósiles (28% carbón, 36% petróleo, 23% gas), un 7% nuclear y un 6% de hidroeléctrica y renovables (www.foronuclear.org). Las dificultades económicas de un país dependerán de su dependencia energética exterior, y la debilidad de España es que depende de las importaciones en un 85,1%, frente al 56,2% de la OCDE. De ahí la profundidad de la crisis ante los aumentos de precio. Pero cuando en el caso español, el petróleo llega a representar el 51% de la energía, y en su mayoría se destina al transporte por carretera (4,6 millones de camiones y furgonetas) y privado con más de 20,3 millones de turismos (www.ine.es) o se realiza una revolución que modifique los hábitos de consumo, o este río de petróleo no habrá quien lo pague. Pero tanto el ferrocarril como el vehículo eléctrico (o de pila de hidrógeno) exigen suministro de electricidad, siendo idónea la energía nuclear, sin descartar las alternativas, para esa electrificación descarbonizada. La telecomunicación se muestra esencial, pues gran parte de los desplazamientos de trabajo pueden ser sustituidos por el teletrabajo, y muchos kWh de energía relevados por Petabits de información circulando por la Red Universal Digital. La Asociación Española de la Industria Eléctrica ha publicado el Informe “Perspectivas de la generación eléctrica 2030”, en que vaticina un 32% en energías renovables y un 7% en nuclear (http://www.hispanidad. com/imagenes/cartas/Prospectiva2030.ppt). El problema es que en esta legislatura terminan los permisos de explotación de 7 de las 8 centrales nucleares operativas, y el presidente del Gobierno español es contrario a la energía nuclear por principios y ¡falta de agua! (según declara al Financial Times en una entrevista del 4 de junio). Europa apuesta por la construcción de centrales nucleares, pero en España, la fanática religiosidad ecologista impera, mientras Francia nos exporta hasta 8.834 kWh nucleares/año. Dios nos coja confesados en esta crisis. FRONTERA Pbits frente a TWh Aquilino Morcillo Crovetto Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
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Los retos del sector TIC
Los retos del sector TIC Tomás Iriondo Director General de GAIA La sociedad del bienestar, en la que nos encontramos actualmente sumergidos, lleva a los jóvenes a afrontar con menos entusiasmo los retos a medio y largo plazo que para sus padres fueron tan atractivos. Nuestros estudiantes tienen las necesidades básicas cubiertas, y no se plantean afrontar carreras de alta dificultad que no les garanticen un futuro con una solidez económica relativamente inmediata. En este sentido, es fundamental destacar cómo el sector tecnológico y de las telecomunicaciones ha pasado en los últimos años de representar un alto atractivo a generar una alta incertidumbre, tras pasar por un periodo de escepticismo social que siguió a la burbuja tecnológica del “punto.com”. Afortunadamente, esta situación ha cambiado, si bien, experimentamos las consecuencias de este periodo. Pero estas no son las únicas causas de la actual crisis de profesionales que viven las Tecnologías de la Información y de la Comunicación. La significativa bajada de la natalidad en la década de los ochenta, a la que pertenecen los actuales jóvenes en edad de formarse, y el incremento de las actividades TIC en otros sectores como la banca, la industria o la administración, desnivelan la balanza entre oferta y demanda. Tan sólo uno de cada diez entrevistados cumplen las expectativas que requieren los puestos de trabajo; y la participación en programas de becas se está reduciendo en más del 50 %, sin llegar a ponerse en marcha todas las ofertadas. Áreas relacionadas con el desarrollo tecnológico de carácter avanzado, tales como la nanotecnología o los sistemas embebidos, las vinculadas a los procesos de internacionalización, los perfiles vinculados con las implantación de modelos o protocolos de gobernabilidad tecnológica (como el CMMI o el ISO 20.000) son fundamentales para que las TIC crezcan al ritmo evolutivo marcado hasta el momento. La principal propuesta que encabezamos desde GAIA (Asociación de Industrias de las Tecnologías Electrónicas y de la Información del País Vasco) es la de mejorar la formación mediante la identificación de los contenidos y competencias demandadas y estructuración de planes de formación complementarios que refuercen los currículos de los jóvenes profesionales a incorporar en el sector. Para trabajar la cantera se ha diseñado un programa de sensibilización y comunicación a los centros educativos de ESO, Formación Profesional y Universidades, con el objetivo de trasladarles el reto que ofrece el sector para su desarrollo profesional y compartir con ellos la ilusión de trabajar en un sector de futuro con grandes oportunidades. No obstante, la responsabilidad la ostentamos todos: sector, administraciones y sociedad. Es necesario animar a los jóvenes a plantearse su futuro en torno a las tecnologías, evidenciando las oportunidades que estas ofrecen tanto desde la perspectiva profesional como el desarrollo personal. Estamos convencidos que los esfuerzos que entre todos hagamos para conseguir una mayor implicación y compromiso de los jóvenes hacia las formaciones técnicas va a revertir directamente en una sociedad más próspera, un mayor desarrollo de las personas y, sobre todo, modelos laborales que promuevan la conciliación de la vida laboral y familiar, el trabajo en red y otras experiencias innovadoras.
30 oct 2015
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El papel de los gobiernos de las Administraciones
Estamos bastante acostumbrados a que una Administración sectorial lidie con las empresas de su sector. Lo defiende o no en función de la percepción que tiene el público que lee las noticias. En nuestro caso tenemos: un Ministerio, que no recuerdo el nombre de las veces que ha cambiado, y su Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información, un regulador que es la CMT, una Comisaría de Sociedad de la Información y Media y una Comisaría de la Competencia. Para añadir un poco más de alegría al corralillo, tenemos las Administraciones autonómicas en forma de innovación, modernización o de telecomunicaciones y sociedad de la información que hacen del patio un teatro de escenificación. Cada una de estas Administraciones defiende lo que cree necesario en función de una dimensión que está en el eje de la empresa-usuario. Ahora bien, las cosas no son así de simples. Se mezclan además nuevas dimensiones: los países, las Comunidades Autónomas y los medios de comunicación. Nos explicaremos. Por un lado, si quien gobierna una administración busca tener una imagen de reconocimiento de las libertades, mejoras sociales, defensa de los derechos de los trabajadores, defensa de los usuarios, etc., como consecuencia se harán leyes más estrictas para las empresas. Si por el contrario, se defiende la postura de que lo que ha de primar es que las empresas tengan beneficios altos y que, gracias a la creación de riqueza por parte de las empresas, mejorará, y así lo agradecerá, el contribuyente y usuario, se harán leyes más beneficiosas para las empresas. Esta primera dimensión es fácilmente inteligible para todos. Ahora entra la segunda, que es la necesidad de cada administración. Si a todo lo anterior añadimos que cada administración ha de hacer palpable su necesidad de existir, su razón de ser, ha de aparecer en cualquier ocasión que se tercie, cada una ha de defender su territorio, es cuando aparecen conflictos. ¿Quién ha de decir qué? Tú regulas pero yo hago las leyes. Legislo una nueva ley de comercio electrónico y me cargo las leyes de comercio que estaban transferidas a las comunidades autónomas. El roaming, como es internacional, lo regulo yo. Yo multo porque afecta a empresas de varios países. No sé si lo han notado, pero hemos intentado tocar a todas las administraciones y si nos ha faltado alguna ha sido un error. Bien, aquí la cosa se complica bastante. El papel de los gobiernos de las Administraciones Carles Martín Badell Ingeniero de Telecomunicación Y ahí es cuando aparece la tercera dimensión, esa que da el relieve, y es cuando se lía todo. Efectivamente, los gobiernos gobiernan las administraciones por percepciones. Pero no por las percepciones que tienen los ciudadanos, sino por la percepción que creen ellos que tienen los ciudadanos. ¿Cómo saldré en el diario mañana? Y esto hace que a veces se digan cosas en público para que los ciudadanos tengan la imagen pretendida. Después, lógicamente, las llamadas de desagravios: “Oye, disculpa lo de ayer, ya sabes…” Y claro, con todo esto el papel de las administraciones se complica enormemente. Más aun cuando, como decía un político muy famoso, los adversarios están delante y los enemigos detrás. En definitiva, todo sea por el bien común… y naturalmente por el dinero.
30 oct 2015
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Infoneurastenia (18) Escribir sobre superficies digitales
El escritor y bloguero, Arcadi Espada escribió un día que le fascina el lenguaje de Internet, que él piensa digitalmente, lo que le plantea problemas al escribir en papel, porque “ve” las columnas con links e imágenes. Para él, el papel es más limitado y decepcionante, la superficie digital le excita la imaginación. Si no en lo referente a la imaginación, lo que experimento yo al escribir los textos de estas columnas para papel –superficie material o analógica- es su limitación de contenidos, por verme reducido a un espacio necesariamente acotado y por la imposibilidad de remitir al lector a contenidos o imágenes conexos, que enriquezcan el texto, lo detallen o lo adornen. Por tal razón, algunas de estas columnas las he convertido en artículos (o entradas) hipertextuales en mi blog –superficie eminentemente digital-, donde inserto enlaces (links) a otras fuentes. Según una definición, “un hipertexto es una red asociativa que permite pasar de un elemento de información a otro”, mientras que el texto es una forma secuencial, compuesta por líneas, párrafos, páginas, etcétera. Generalizando, la potencia informacional de la “arcadiana” superficie digital es indiscutible, asombrosa, un manantial inagotable de posibilidades sociales: económicas, culturales, educativas,…, pero esconde un problema temporal, inherente a la tecnología, extremadamente frustrante y merecedor de análisis serios de orden sociotécnico: su inevitable volatilidad, finitud, o, como yo lo denominé en mi libro sobre el Nuevo Entorno Tecnosocial, su propiedad de discontinuidad. Su ciclo de vida es corto, depende de la imparable evolución tecnológica, de los cambios en los soportes físicos, lógicos y sistémicos que la soportan: servidores, memorias, software básico y de aplicaciones. Un texto sobre papel permanece siempre, si alguien lo guarda y lo conserva, y sus contenidos no requieren ningún reproductor o sensor tecnológico, sólo los ojos de un ser humano, pero, en cambio, esa red asociativa antes mencionada va o irá quebrándose o muriendo (totalmente o en parte), como comprobamos cuando los enlaces insertos en los documentos conducen al vacío, para nuestra desesperación. Así que la información digital está destinada casi irremediablemente a desaparecer en los agujeros negros producidos por el progreso mismo de la tecnología. Sobre este tema he escrito en diferentes artículos, pero para ofrecérselos al lector tendría que utilizar aquí unos cuantos enlaces. No puedo, esta superficie no es digital. Fernando Sáez Vacas Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid Infoneurastenia (18) Escribir sobre superficies digitales
30 oct 2015
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FRONTERA. En el mejor de los mundos posibles
Vivir en el mejor de los mundos posibles es frase que escribió Leibniz, que no solo descubrió el cálculo infinitesimal con la eterna inquina de Newton, sino que también sufrió la sátira de Voltaire, que en su novela “Cándido” convirtió al Doctor Pangloss en el panegirista del dicho frente a las catástrofes que deparaba la existencia. Me referiré al denominado Principio Antrópico (PA), de B. Carter quien afirmó en 1973 que vivimos en situación si no céntrica, al menos privilegiada. Al mal tiempo de crisis político-económica, buena cara, por lo que escribiré de fronteras cosmológicas y negentrópicas. El PA lo explica Stephen W. Hawking en su “Historia del tiempo” diciendo que “Vemos el universo en la forma que es porque nosotros existimos”. En su versión “fuerte”, John D. Barrow y Frank J. Tipler explican en su libro editado en 1986 que la consecuencia de la evolución cosmológica del Universo implica la aparición forzosa de vida inteligente. Repasaré ambas hipótesis. El Universo posee unas constantes cosmológicas, que aunque carezcan de sentido expresadas en unidades arbitrarias (el gramo o el segundo, por ejemplo), lo adquieren si son relacionales, pues la relación entre la masa del protón y del electrón valdrá en cualquier parte del cosmos 1.836, y no otra. La vida es un proceso de incremento de la complejidad permitido en un cosmos que gracias a una existencia de 13,73 miles de millones de años (según los cálculos del satélite WMAP para la constante de Hubble) ha posibilitado esta evolución. Para ello, ha debido haber una constancia de al menos seis números que Martín Rees relaciona en su libro “Just Six Numbers”. Los enumeraré: N (1036) o relación entre la fuerza atómica fuerte y la de gravedad; ε de valor 0.007, o constante de estructura fina (α); Ω, o cantidad de materia en el universo; λ o antigravedad cósmica; Q, de valor 10-5 y D o dimensiones espaciales (3). Mínimas variaciones hubieran dado lugar a un universo distinto incompatible con nosotros. Veamos su formulación “fuerte”, la más controvertida. Sin que una tendencia constituya una ley, según Popper, resulta que la Tierra tiene 4.570 millones de años, y 500 millones después se había originado la vida, de la que los primeros microfósiles seguros tiene 3.550 millones de años. Podemos seguir la evolución de la información genética en bits en pares de nucleótidos de ADN por célula haploide hasta los anfibios (9x105 para las bacterias a 7,5x108 a los celentéreos), continuada por la información cerebral hasta el Homo (1010 para los reptiles hasta 3x1013 el Homo). Situados estos datos en una recta de regresión en ejes doblemente logarítmicos, resultan ajustados al 91,74%. Extrapolados al presente, hoy tendríamos unos 1030 bits de información extrasomática en el hombre. El número de NATURE de 4-9-08 titula su portada: “BIG DATA. Science in the Petabyte era”. El Petabyte es 1015 bytes, y en 2007 la red ADSL de España movió un tráfico en datos de 4x1021 bytes, mientras la Ley de Moore seguirá vigente por al menos otros 20 años más, según el ingeniero jefe de Intel, Pat Gesinger, cuando ya rondamos los 109 transistores por chip. Inevitable o no, el hecho es que la información o negentropía lleva creciendo exponencialmente desde el Big-Bang en este universo, que es uno de los 10500 posibles que permite la teoría de cuerdas. Éramos inevitables y con futuro cósmico. Entonemos la canción del optimista (antropológico). FRONTERA En el mejor de los mundos posibles Aquilino Morcillo Crovetto Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
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Reivindicación del lado derecho
Los utilizamos continuamente pero no somos muy conscientes de cómo funcionan: se trata de los dos hemisferios, el derecho y el izquierdo, que dividen nuestro cerebro. Fue allá por los años 60 del siglo pasado, cuando un equipo de investigadores estadounidenses liderado por Roger W. Sperry, Premio Nobel de Medicina en 1981, descubrió la especialización funcional de cada hemisferio en el proceso cognitivo. Comprobaron que el izquierdo, además de ser el responsable del lenguaje verbal, es el que analiza, planifica y adopta conclusiones basadas en la lógica. El estilo del hemisferio derecho es intuitivo e intemporal; con él, podemos imaginar o reconstruir la realidad y visionar los objetos en el espacio. Gracias al derecho, entendemos las metáforas, soñamos o creamos nuevas combinaciones de ideas. La colaboración entre las dos funcionalidades se facilita por medio de un grueso cable compuesto por millones de fibras. De esta manera, nuestro cerebro se enriquece combinando los enfoques que le ofrecen cada uno de los hemisferios: el izquierdo identifica los detalles de la pintura mientras el derecho ve el cuadro completo; el izquierdo analiza el contenido literal del discurso entretanto el derecho capta el mensaje emocional. En la vida profesional somos el resultado de unos métodos educativos que cultivan nuestra parte racional, verbal y temporal, es decir, las habilidades del hemisferio izquierdo, y que marginan la otra mitad de nuestro cerebro, aquella que desarrolla nuestras capacidades creativas y artísticas. Se suponía que los ingenieros teníamos que fomentar la inventiva como consecuencia de un razonamiento analítico y verbal. Aun a riesgo de parecer trivial, permítanme que me deslice, a partir de lo expuesto, por una conjetura quizá algo sinuosa. En la era del conocimiento que nos toca vivir, es tanta la información que procesamos que cabe preguntarse sobre el riesgo de que el hemisferio izquierdo se sobrecargue, hasta el punto de desestabilizar el equilibrio funcional y de aminorar la capacidad innovadora. Si esta teoría se confirmara, el fenómeno se acrecentaría, paradójicamente, en las personas con mayores conocimientos y experiencia. Cuando se analizan los discursos de los políticos y de los directivos, uno tiene la tentación de dar credibilidad a la cábala sobre la congestión del hemisferio izquierdo: las exposiciones son cada vez más planas, reiterativas y carentes de creatividad. Ahora que los ordenadores son capaces de emular muchas de las funciones del lado izquierdo, deberíamos preocuparnos por las atribuciones del derecho. En las modernas técnicas de gestión de recursos humanos se utiliza, para fortalecer la colaboración, el dibujo artístico compartido. De esta manera, estimulando el hemisferio derecho del cerebro, los grupos de personas perciben la realidad desde diferentes perspectivas y descubren nuevas alternativas a los problemas para los que el izquierdo, por sí solo, no encontraba la solución ni las palabras adecuadas. Sugiero que el COIT promueva actividades que refuercen nuestro lado derecho. Además de alentar la creatividad ayudarían a derribar los muros que enquistan los conflictos del patio del colegio. Reivindicación del lado derecho Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
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Liberalización 2.0
La escalera de inversión1 es uno de esos conceptos mágicos que funciona muy bien en el mundo de las ideas, pero nunca llega a hacerse realidad. Algo así como la quiebra del capitalismo prevista por Marx y no cumplida, o por lo menos, y a la vista de los días que corren, no en la forma y plazos señalados por el alemán. Los anuncios de Retevisión en 1998 eran muy ilustrativos del despliegue de un sector libre de la intervención estatal. Era un nuevo amanecer. La satisfacción por adaptarse al signo de los tiempos llegó a todos por igual, porque a la vez que aparecían los operadores alternativos el dominante, Telefónica, se ponía en el disparadero para convertirse en una de las grandes operadoras del mundo. Ese proceso necesario no estuvo exento de dificultades. La regulación de un sector de nueva creación, que aspira a llegar al “mercado en competencia”, exige que la bota del Estado que se levantó con la liberalización, pase a ser zapato en el pedal de freno que evite embarrancar de nuevo en monopolio. Esa ha sido por lo menos la idea de Europa desde que se trataron de armonizar las políticas regulatorias nacionales, en clara oposición con las tesis no intervencionistas que se han practicado en Estados Unidos, con resultados discutibles, y en Canadá, con éxito evidente. Diez años es suficiente tiempo como para determinar si la vereda nos lleva al objetivo fijado, en el supuesto que sepamos cual es. Desde luego, en Europa no queremos oír hablar de algo que no sea regulación, servicio universal y demás conceptos de estado social, pero también es cierto que en el tiempo trascurrido se han subido muy pocos peldaños de la famosa escalera. Agotadas las xDSL, se ha hecho necesario renovar la infraestructura. Es decir, volver a invertir para que el curso del desarrollo de la Sociedad de la Información no se detenga. Sin embargo, ningún operador de los que entonces entraron como pequeños agentes dispuestos a crecer están en condiciones de desplegar fibra. Por lo tanto, no han cumplido los requisitos de la teoría inversora y vuelven a pedir, como a finales de los noventa, una oferta mayorista regulada que les permita entrar sin riesgo en un negocio sin aportar valor añadido. Las predicciones están para cumplirse, y si no ocurre, quiere decir que el profeta era falso. Imaginación y técnicos habrá en Bruselas para encontrar un concepto menos sencillo pero más efectivo que alumbre decisiones y directivas. Que el uso de las redes que todavía no se han estrenado sea ya objeto de multas, recursos y resoluciones quiere decir que los ánimos inversores no se han excitado lo suficiente y que el marco regulatorio tiene alguna fuga importante. Los tiempos de crisis son idóneos para repasar conceptos y prácticas. La red de acceso de fibra que ha desplegado Telefónica, y que aspiran a ocupar sus actuales competidores en el dominio del cobre, será la medida de lo alto que hemos llegado en la escalera de inversión. 1 Concepto acuñado por Martin Cave que defiende el acceso de los operadores alternativos a la infraestructura del incumbente, que no es fácilmente replicable. Progresivamente estos irán complementando su carencia de infraestructuras con nuevas inversiones que terminarán por la sustitución completa de aquélla. Liberalización 2.0 Gonzalo Moreno Muñoz Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
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Infoneurastenia (19) Ciao. Os dejo mi página web
Al hacerse mayor, como es mi caso, uno empieza a evaluar cada vez más su vida profesional, a ponderar pasadas decisiones, éxitos y fracasos, reflexiones que, como escritor, deslizas con disimulo en tus artículos. Así, en mi Infoneurastenia (6), de BIT, titulado “Telecos heterodoxos”, donde incluso cité explícitamente a dos compañeros, por pudor no me cité a mí mismo entre quienes, graduados como ingenieros y hasta doctores ingenieros de telecomunicación (mi tesis versó sobre “Teoría y práctica del generador Hall”), sentíamos que “las telecomunicaciones tendían ya a existir no como entidades separadas, sino como recursos integrados dinámicamente en un universo expansivo superior, la infotecnología, y nos adentramos progresivamente en ese universo para abrir caminos –más allá de los territorios clásicos de las telecomunicaciones– en la industria, los servicios, la enseñanza o la investigación”. Desde el curso 1970-71 me encargué de la cátedra de Ordenadores Electrónicos (primera asignatura universitaria de Informática en España) en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de Madrid, cátedra que gané por oposición en 1974. Mis actividades académicas y profesionales se han desarrollado durante todo este tiempo en diversos ámbitos de la Informática y derivados –Telemática, Ofimática, Domótica, etc.–, potenciados siempre con aspectos, nociones y modelos de Complejidad, Teoría e Ingeniería de Sistemas y finalmente de lo que llamo Sociotecnología de la Información. Echando cuentas, pienso que estos enfoques sociotécnicos, orientados por una estrategia personal asentada sobre métodos de complejidad y multidisciplinariedad, constituyen mi rasgo más genuino de heterodoxia, casi teleco-locura, y mi aportación visionaria al mundo de la infotecnología, por lo que una parte considerable de mis escritos al respecto (artículos, ensayos, columnas, posts de blogs,…), y sólo ésos, los tengo recogidos en mi página web http://www.gsi.dit.upm.es/~fsaez/ . Durante los últimos años he luchado para que la mentalidad sociotécnica, reforzada con procedimientos intelectuales de síntesis, jugara algún papel en la formación de ingenieros y técnicos, objetivo que, repasando mis publicaciones, he comprobado que ya lo proponía en mi memoria de Cátedra hace 34 años. Lamentablemente, creo que falta sensibilidad para asimilar tales planteamientos y rellenar este vacío educativo y profesional, pero yo seguiré en el tajo, intentando ahora desarrollar el concepto de tecnocultura. Finalizo mis infoneurastenias de BIT invitando a sus lectores a que lean mis propuestas sociotécnicas en la citada página. Hasta siempre. Fernando Sáez Vacas Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid Infoneurastenia (19) Ciao. Os dejo mi página web Han pasado algunos años desde su primer artículo en el BIT número 2, y aquí sigue Fernando Sáez Vacas, cuando recibimos su aviso de que finaliza su Infoneurastenia y de que interrumpe por ahora su colaboración en BIT. En ese aviso previo nos garantiza que esta ultima entrega la tendremos en plazo. El énfasis en esta garantía del plazo de envío, que nunca hasta ahora ha incumplido, es clave. Es el reflejo de una autoexigencia extrema, de una rigurosidad sin límite que sostienen un modo de razonar que afila los conceptos hasta las cercanías de la idea tal como la entendía Platón. Así es Fernando. Te esperamos en BIT, querido Fernando, cuando tú quieras. Francisco Mellado García
30 oct 2015