EDITORIAL La política de telecomunicaciones del nuevo gobierno: el real decreto-ley 6/96 El nuevo gobierno parece querer demostrar su interés por el sector de las telecomunicaciones. No ha sido muy habitual en gobiernos anteriores que, recién incorporados a la difícil tarea de gobernar, realicen una declaración reconociendo este sector como estratégico y generador de riqueza a medio plazo, y se lancen a crear una batería de iniciativas con carácter prioritario para la adecuación y reordenación del sector de las telecomunicaciones al nuevo entorno. Nuestro colectivo siente, por tanto, una gran satisfacción al conocer que, desde los nuevos poderes públicos, se tenga tan elevada consideración de su entorno. Tan solo un mes después de la constitución del gobierno (en cuyo discurso de investidura, José Mª Aznar hizo una leve mención a la política del sector), el Consejo de Ministros del 7 de Junio aprobó un Real Decreto-Ley, en cuya exposición de motivos se refleja la importancia con que considera el actual Gobierno el sector de las Telecomunicaciones. Es bueno recordar que gran parte de los principios expuestos en el Real Decreto-Ley han sido objeto de debate en nuestro colectivo y han sido promovidos por el COIT-AEIT desde hace tiempo. Cuatro son las áreas que se desarrollan en el Real Decreto-Ley: (1) la creación de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, (2) la modificación de la Ley de Telecomunicaciones por Cable, (3) la Concesión del título habilitante a RETEVISION para la prestación del servicio de telefonía básica y (4) la modificación de la LOT. Esta última es una necesidad obligada para ajustar el marco legal del sector al nuevo entorno de competencia en los servicios finales y portadores. Sobre las demás áreas expondremos unas primeras reflexiones. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (C.M.T.) La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (C.M.T.) va a ser el órgano encargado de, entre otras funciones, el arbitraje y vigilancia de las reglas de la competencia y del juego limpio entre los operadores. La necesidad de un órgano independiente de estas características está bien identificada y debatida en nuestro sector. No está asegurado que la C.M.T., tal como está definida en el decreto, sea el órgano regulador moderno necesario para el desarrollo de un mercado de servicios de telecomunicaciones en régimen de competencia, puesto que su capacidad reguladora y sancionadora dependerá de las competencias que se le vayan otorgando en el futuro desarrollo reglamentario. Además, la dependencia de este órgano del Ministerio de Fomento, así como el procedimiento para el nombramiento de sus componentes (Presidente, Vicepresidente y cinco vocales), que será en su totalidad a propuesta del mismo, nos introduce la duda evidente acerca de la "independencia" de este órgano. En cualquier caso, pensamos que este es un paso valiente, aunque arriesgado, hacia la creación de un órgano de arbitraje moderno e independiente. Ley de telecomunicaciones por cable En lo que respecta a la ley de telecomunicaciones por cable, las modificaciones que se introducen en el Real Decreto-Ley no se corresponden con la batalla planteada por el PP desde la oposición durante la última etapa de la pasada legislatura. Ahora el PP, en la función de Gobierno, recibe el efecto boomerang de su política anterior de lanzar a "sus" ayuntamientos a la concesión de licencias para operar en el cable. No se ve claro cual va a ser la situación en que quedan las licencias concedidas recientemente como son los casos conocidos de Sevilla y Valencia. Por otro lado, el decreto obliga a Telefónica de España a guardar un período de espera de 24 meses para poder operar en las demarcaciones en competencia. Dos años es mucho tiempo, en un momento como el actual en el que asistimos al lanzamiento de los servicios multimedia, y no parece que ayude a la competencia mantener en el congelador durante tanto tiempo a uno de los principales competidores con clara capacidad y vocación inversoras. Este área de las Telecomunicaciones por Cable es, por estos motivos y por el propio procedimiento de sacarlo mediante Real Decreto, en donde empiezan a aparecer las primeras fricciones entre el gobierno popular y sus socios de legislatura. Segundo Operador Finalmente, el Real Decreto-Ley otorga el título habilitante a RETEVISION para operar en Telefonía básica, con el objetivo de tener a corto plazo una participación mayoritariamente de capital privado. La propuesta de creación de un segundo operador en torno a RETEVISION la empezamos defendiendo desde el COIT-AEIT desde hace más de dos años. Con la nueva medida el gobierno hace prácticamente tabla rasa de todos los acuerdos alcanzados y de los avances que se habían hecho hacia la creación del segundo operador con OPTEL. ¿Quiere esto decir que el gobierno actual tiene una alternativa mejor respecto a los agentes económicos que vayan a participar en el proyecto del segundo operador?, o ¿es que no le gustan los agentes que habían llegado a un acuerdo con OPTEL, en los que no figuraba el sector financiero?, ¿considera el gobierno que RETEVISION tiene capacidad suficiente como para poder liderar en solitario la creación del segundo operador? Sean cuales sean las razones que han llevado al Gobierno a tomar esta decisión, lo que de verdad nos preocupa es que todo ello no suponga tanto un nuevo retraso en el proceso de creación del segundo operador, como que se pueda perder el control nacional del mismo. No cabe duda de que introducir la competencia en la telefonía básica a través de un duopolio en el que el segundo operador se estructure con activos y capitales fundamentalmente españoles es una gran oportunidad para la industria suministradora y los operadores de servicios que generan valor añadido en nuestro país. Pero no es menos cierto que para que ello sea posible es preciso que el segundo operador disponga de tiempo suficiente para alcanzar un grado de desarrollo adecuado antes de permitir la entrada de otros operadores. En consecuencia parece prácticamente ineludible hacer uso de al menos una parte del período de moratoria a que tiene derecho España. De la capacidad política y negociadora de nuestros representantes en la Unión Europea dependerá que la utilización de este derecho no implique la aplicación de medidas que puedan perjudicar las estrategias y alianzas de Telefónica con otros operadores europeos como puede el caso de Unisource. El gran reto para la nueva Administración es conjugar simultáneamente el apoyo al proceso de globalización de Telefónica, nuestro principal activo en telecomunicaciones, y la obtención del máximo beneficio a la introducción de competencia. La creación del segundo operador puede ser un instrumento adecuado para conseguirlo, pero exige gran inteligencia política y de capacidad de persuasión frente a nuestros socios europeos. A pesar de estos grandes interrogantes, que surgen de la nueva política de telecomunicaciones, es necesario conceder al gobierno un margen de credibilidad, para ver si son o no capaces de implantar la política que emana de la exposición de motivos del Real Decreto, reservándonos el próximo otoño para hacer balance sobre los logros y carencias que se han obtenido en la implantación de su política. Finalmente, queremos hacer llegar nuestras felicitaciones como colectivo, hacia dos de nuestros compañeros, José María Vázquez Quintana y Valentín Sanz Caja, por haber sido designados para dirigir las riendas de la política de telecomunicaciones del nuevo gobierno. Las Juntas de Gobierno del COIT-AEIT estarán siempre dispuestas a ayudarles en su difícil tarea y a prestarles la máxima colaboración.