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La llegada del desempleo
84.- EDITORIAL La llegada del desempleo. A las juntas de gobierno actuales nos ha correspondido la desagradable tarea de comunicar la aparición de desempleo en el colectivo de ingenieros de telecomunicación. Este fenómeno no se conocía desde hace una década. En efecto, a finales de Noviembre, el número de compañeros que figuraban como desempleados en nuestras bases de datos alcanzaba la cifra de 900 (casi un 18% del colectivo censado en el COIT/AEIT). De ellos, 650 estaban buscando su primer empleo y 250 se encontraban en paro como consecuencia de la pérdida de su empleo. Al analizar el desempleo según la edad, se observa que sigue una función exponencial decreciente que alcanza a más del 50% de los ingenieros de telecomunicación de 26 o menos años de edad, cae rápidamente al 10% en los ingenieros de 30 años, para ir gradualmente disminuyendo hasta prácticamente desaparecer en los ingenieros de más de 45 años de edad. Al separar las dos componentes del desempleo, la búsqueda de primer empleo y el paro, se observa lo siguiente: - El porcentaje de parados es todavía pequeño, apenas alcanza al 5% del colectivo. Por el contrario, el número de nuevos titulados que buscan su primer empleo es muy alto y se concentra en la última promoción que ha acabado sus estudios en el curso académico 1992-1993. - Aunque se ha producido un ligero aumento de la ocupación neta de ingenieros de telecomunicación, este incremento está muy alejado del incremento en la oferta de nuevos titulados. La explicación inmediata de esta situación se encuentra en dos hechos: la contracción de la demanda como consecuencia de la recesión de la actividad económica por la que atraviesa este país, y el exceso de oferta de nuevos titulados como consecuencia del crecimiento desmesurado del número de centros que imparten esta titulación. En cinco años hemos pasado de dos a trece centros. En varias ocasiones y desde estas mismas páginas habíamos señalado la incapacidad del mercado de trabajo para absorber un número tan elevado de titulados. De hecho en 1986, cuando era evidente para todos la falta de profesionales de las tecnologías de la información, el COIT/AEIT junto con otras instituciones lanzó la propuesta de resolver esta carencia coyuntural mediante “reconversión” de otros titulados, y creación, a plazo temporal mucho más largo, de cinco nuevos centros, de acuerdo a las futuras necesidades. ¿En cuántas ocasiones hemos denunciado la debilidad del tejido industrial y la necesidad de realizar políticas industriales para este sector? ¿Cuánto empleo estamos generando fuera de nuestras fronteras? No es el momento de lamentarnos sino de buscar soluciones entre todos. Afortunadamente, trabajamos en un sector en el que todos los días aparecen nuevas oportunidades. Así, nadie duda de que las telecomunicaciones van a sufrir de aquí a final de siglo una drástica transformación que nos atrevemos a calificar de revolucionaria y que arrastrará presumiblemente al empleo. La causa última de este proceso se encuentra en el aprovechamiento de las oportunidades tecnológicas hoy disponibles. En concreto el “acceso inalámbrico”, el “acceso de banda ancha” y la “inteligencia de red”. Además, esta revolución se realizará en un ambiente muy competitivo donde será prácticamente imposible establecer barreras para los profesionales foráneos. ¿Estamos preparados para este envite? ¿Qué papel quiere desempeñar este país? Es urgente que los poderes políticos resuelvan los dos problemas estructurales que atenazan al desarrollo del sector que frenan la generación de nuevos empleos: - Hay que definir una política industrial que permita crear un tejido industrial que haga posible la existencia de una cadena de innovación propia(I+D-industria-servicios-mercado-sociedad). - Hay que establecer definitivamente la estructura de agentes y un calendario riguroso de las acciones necesarias para un proceso controlado de liberalización del sector de las telecomunicaciones. El número de profesionales no será un factor limitativo, ¿lo será su formación? El profesional de los próximos años va a desarrollar su trabajo en un entorno cada vez más competitivo, donde los usuarios tendrán mayor capacidad de decisión, y donde será constante la difusión de innovaciones. Más que nunca se hace necesario completar la buena formación técnica que tradicionalmente ha caracterizado a nuestro ingeniero, con elementos de organización de empresas y gestión de servicios de telecomunicación. Obviamente, para el COIT y la AEIT el problema del desempleo se constituye en la primera prioridad. Próximamente anunciaremos las acciones concretas que vamos a emprender.
30 oct 2015