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Más que buenos deseos
Más que buenos deseos Estamos cerrando uno de los años más convulsos que ha vivido la economía y la sociedad española. La gravísima crisis económica podría empujarnos al pesimismo, pero en el mundo de las telecomunicaciones vivimos acostumbrados a volcarnos hacia el futuro y nuestra responsabilidad es hacer saber a quien lea estas líneas, que creemos que en las crisis adoptar las medidas adecuadas puede ofrecernos oportunidades para superarnos, sobreponernos, reforzar los valores del esfuerzo y la excelencia y construir modelos sostenibles que contribuyan a posicionarnos en el mundo y a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Este cambio de año coincide en tiempo con el momento en que nuevos responsables del ejecutivo se hacen cargo de sus respectivas carteras. Damos la bienvenida a todos ellos y en particular al Ministro de Industria, D. José Manuel Soria y al de Economía y Competitividad, D. Luis de Guindos, por ser ellos los responsables directos de la tutela de nuestro sector. También queremos felicitar al Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la S.I. D. Víctor Calvo Sotelo por su nombramiento. Desde el COIT queremos ofrecer nuestro saber técnico y nuestro conocimiento del sector, como apoyo a la Administración General del Estado en los difíciles retos que tiene que acometer en los próximos meses y lo hacemos conscientes de que nuestra aportación y la de de nuestros profesionales a la mejora de la situación es muy importante. Y es que este sector, siendo como es un sector maduro, consistente e importante, tanto por facturación y empleo como por su capacidad de innovación transversal, está sumergido en una poderosa corriente de cambios tecnológicos y de negocio y en un proceso de transformación sin precedentes. Por ello, tiene que abordar importantes retos de futuro en el corto plazo y será responsabilidad de las autoridades actuar como facilitadoras de su desarrollo y de la necesaria inversión privada mediante una acción política inteligente (que incluya medidas regulatorias, de fomento de la demanda y de transformación administrativa que convierta a la Administración Pública en la principal usuaria tecnológica), medidas que, a diferencia de las propuestas o demandadas por otros sectores, no solo no gravan las arcas públicas, sino que son generadoras de ahorro. Como queda patente en este ejemplar que tienes en tus manos, el desarrollo de un Plan de Banda Ancha Ultrarrápida, en línea con lo definido en la Agenda Digital Europea, será un eslabón fundamental en esta cadena de progreso para el país. El COIT ha presentado recientemente sus recomendaciones para su correcta ejecución y anima a las autoridades a facilitar en lo posible el gran proyecto de despliegue que asumen y financian las operadoras con medidas encaminadas a eliminar barreras, que para las operadoras, extremadamente castigadas fiscalmente y enfrentadas a regulaciones a tres niveles (nacional, autonómico y local), no dejan de ser trabas para la plasmación de estos objetivos. Qué duda cabe que facilitar el acondicionamiento de las propias viviendas a las redes ultrarrápidas será una tarea inaplazable, tanto en nueva construcción, como en viviendas usadas que deben acometer urgentemente un Plan Renove de Infraestructuras Comunes de Telecomunicación Ultrarrápidas. Finalizadas las subastas del espectro, será labor de todos garantizar además que la ultrarrápida conectividad llegue a todos los rincones, tal y como demandan las autoridades europeas. El acceso en zonas rurales y en espacios con escasa densidad de población es un esfuerzo al que estamos obligados y el apoyo de la Administración a la difícil labor de las empresas de telecomunicación en esta área será fundamental. Entramos en un cambio de paradigma y el propio sector trata de adaptarse a realidades tecnológicas muy cambiantes, a una competencia brutal y a la reestructuración de modelos de negocio tradicionales que ya obligan a trabajar en cierta incertidumbre. En este paisaje es preciso solicitar decisiones que apoyen a un sector que se ha convertido en el segundo en importancia económica del país. Entre esas medidas es preciso llevar adelante la Ley General de Telecomunicaciones, en trámite parlamentario, con un consenso bien gestionado, de manera que se dote al sector y a los usuarios de una normativa acorde con estas nuevas realidades. Confiamos en que dar pasos certeros en estas áreas hará sin duda ganar certidumbre, fortalecer la industria y el emprendimiento y mejorar el bienestar de los ciudadanos. Con ello contribuiremos a que el año 2012 y los sucesivos, sean mejores para todos.
30 oct 2015