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Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: Telecos en el ojo del huracán
Santiago Lorente Telecos en el ojo del huracán Qué huracán y qué Telecos A nadie se le escapa que estamos frente a una más bien agresiva batida de la historia tecnológica. Desde Bell, incluso desde Morse, las cosas estaban razonablemente tranquilas. La convergencia de las telecomunicaciones con la informática en los años setenta no fue sino el desayuno de lo que vendría después. La irrupción del PC, los increíbles aumentos de potencias, los silenciosos pero impresionantes desarrollos de las redes (LANs, WANs, intranets, y ¡cómo no!, internet) y el tratamiento de imágenes trajeron consigo una nueva convergencia, esta vez con los contenidos (algún autor europeo la ha bautizado como mediamática, para seguir el criterio semántico de la telemática), de tal modo que las actuales Tecnologías de la Información son un evidente magma de tecnologías y sectores industriales y de servicios. Y por si el plato no fuera suficientemente suculento, irrumpen las privatizaciones, las liberalizaciones, las regulaciones, las fusiones, las alianzas (inter e intrasectoriales)... por lo que la filosofía, la política, la economía, la sociología y muchas más disciplinas se han colado en los altares antaño reservados a los sacerdotes tecnólogos. Todo es transfronterizo. Todo es efímero. Todo es salvajemente rápido. Todo es multimillonario. Todo es global. Y en definitiva, todo el sistema se ha hecho blando, esto es, complejo. El milagro es que funcione. Y en esta vorágine están los ingenieros de Telecomunicación, en primera fila del frente, como actores y como padecedores de una batalla sin cuartel organizada por los Bill Gates, los Intel, los Murdock y los otros tantos de similar catadura. ¡El huracán! ¿De qué ingenieros vamos a hablar? Evidentemente, de los de nuestra tierra. El Colegio de Ingenieros de Telecomunicación, por cuarta vez consecutiva, y con periodicidad de cuatro años, sabiamente ha abordado el estudio de este colectivo, con objeto de conocer cómo piensan respecto a su formación, a su reciclaje, a su actividad profesional y al sector. Ningún colectivo español está tan bien estudiado, ni se tienen tantos datos diacrónicos para conocer su evolución en el tiempo. Así, durante los dos últimos meses del año pasado, se procedió a realizar una encuesta, la cuarta, en base a una muestra aleatoria simple del colectivo de colegiados (no de los asociados). La muestra resultante ha sido de 464. No es ortodoxo, desde el punto de vista de teoría probabilística y muestral, hablar de margen de error, ya que la muestra es voluntaria respecto a los 1.000 casos elegidos aleatoriamente del colectivo de colegiados, por lo que no vamos a hablar de él. Pero, ¿tiene validez la muestra? La teoría muestral dice que, cuando el tamaño de la muestra adquiere proporciones importantes (y éste es nuestro caso), a pesar de no ser aleatoriamente elaborada, produce de facto resultados que se pueden inferir al universo. Podemos, pues, estar tranquilos que, con la limitación inherente a todo proceso muestral, lo que hemos obtenido puede afirmarse del colectivo de los ingenieros de Telecomunicación colegiados en España, a diciembre de 1996. El presente artículo constituye una avanzadilla de carácter generalista y descriptivo. En próximas entregas del BIT se irá ahondando en aspectos particulares con objeto de recabar una información más precisa y analítica. Veamos, pues, cuál es este perfil general. Datos biográficos Como es bien sabido, es un colectivo joven. Tres de cada diez no pasan de 29 años, y las tres cuartas partes no pasa de 40. El gráfico nº 1 presenta su perfil general. Todavía - y lo será aún por muchos años - es un colectivo predominantemente masculino (94%), si bien la proporción de mujeres aumenta sensiblemente en los años recientes. Hay una importante proporción también de doctores (9%) ; siete de cada diez viven en municipios de más de 500.000 habitantes, por lo que es un colectivo fundamentalmente urbano. Todavía el peso de los residentes en Madrid es grande (56%), pero avanzan otros, como Cataluña, con un 15%, sobre todo. Como es un colectivo joven, casi el 60% ha acabado la carrera y se ha insertado en el mundo del trabajo en los diez últimos años. Es evidente que la Telemática y el PC tienen que ver mucho en este súbito incremento tan reciente. La pasarela estudios-actividad profesional Uno de los datos más interesantes de esta última encuesta, y que la diferencia de las anteriores, es el tiempo que transcurre entre la finalización de los estudios y el comienzo de la vida profesional. Y es interesante, por cuanto el 18% de los encuestados ha comenzado a trabajar antes de acabar los estudios, o compaginando los estudios con la vida profesional para aquellos que han empezado más tarde en su vida (caso, por ejemplo, de más de un veterano empleado de Telefónica). En el extremo de los datos de la encuesta tenemos a casos que llevaban trabajando hasta 17 años antes de obtener el título. El 58% ha seguido el curso normal de acabar e iniciar la vida profesional, y un 42% ha tardado algo más: de ellos, una cuarta parte, un año; una octava parte, dos años; y cantidades residuales, un poco más. Lo que se está convirtiendo cada vez más en pauta normal, aunque todavía no sea mayoritario, es que a partir del último o de los dos últimos años de carrera el alumno se consiga su pequeño trabajo, su beca, generalmente a tiempo parcial, para acabar los estudios en modalidad casi de educación a distancia. Si muchos ya trabajan antes de acabar la carrera, ¿qué hay de la situación del paro? Los datos de la encuesta, hay que repetir, provienen del colectivo de colegiados, es decir, de los que ya han acabado el proyecto, por lo que el periodo crucial de aquellos que han acabado las asignaturas pero aún no tienen el título, por no haber acabado el proyecto, no está reflejado en los datos. Por ello habrá que tomar los resultados con la cautela y prudencia requeridas. Según éstos, un 83% trabaja como ingeniero y un 9% trabaja en otras actividades de no-ingeniero. Están en situación de jubilado o de estar realizando el servicio militar un 5%. En paro se define un 2% y en búsqueda del primer empleo un 1%. Se da una leve una correlación de los parados con la edad, puesto que van de 41 a 65 años especialmente. Sí, en cambio, es notorio observar en la correlación con edad cómo, entre los jubilados, aparece con bastante intensidad la conocida generación de los de 50-65 años, los pre-jubilados, fruto por un lado de la acción centrifugadora de las empresas, eufemísticamente etiquetada como downsizing, y, por otro, de la inexorable necesidad de reciclaje impuesto por el ritmo de cambio de las tecnologías de la información. Acabemos este apartado analizando la opinión que tienen de sus estudios. Véase, para ello, el gráfico nº 2. Puede verse con toda nitidez lo que se viene repitiendo a lo largo de todos los sondeos, incluso los de los propios alumnos cuando están en periodo de cursar la carrera, que aprecian notablemente los aspectos teóricos recibidos en la carrera (Promedio = 7.45). Pero es una constante que las transformadas de Fourier y las leyes de Maxwell no les parecen suficientes, por lo que los aspectos prácticos son bastante peor evaluados (Promedio = 4.92), con mucha semejanza con la curva que expresa la opinión de la adecuación entre el plan de estudios y las exigencias profesionales (Promedio = 5.39). Este último dato es preocupante, por cuanto el modelo docente a todas luces no cuaja con las demandas del mercado. Complicadísimas, pero bien conocidas razones explican por qué los planes no se adaptan. Entre otras razones está la falta de unanimidad entre los docentes y entre los propios profesionales sobre cuál debería ser el modelo docente. Lo que es cierto es que la mitad de los encuestados llega, como máximo, a una calificación de 5 a la valoración de la adecuación entre el plan de estudios y las exigencias profesionales, mientras que la calificación de sobresaliente (el 10) sólo se lo otorga un 0.2% de los encuestados. El modelo de ingeniería que tienen los ingenieros nos puede aportar luz acerca de por qué una mayoría no ve la formación universitaria como verdaderamente adecuada a las exigencias profesionales. Véase el siguiente cuadro sobre estas opiniones: ES CONCEPTO DE INGENIERÍA DEBERÍA SER 63% Actividad profesional que usa del conocimiento científico-técnico en la invención, desarrollo y producción de objetos y prestación de servicios 37% 67% Actividad profesional que usa del conocimiento científico-técnico y de la experiencia en la organización de recursos económicos y equipos humanos al objeto de optimizar el beneficio industrial de la empresa 33% 22% Actividad profesional que usa del conocimiento científico-técnico optimizando las decisiones en función del progreso tecnológico y minimizando los costes sociales 78% Ahora las cosas van quedando más claras de por qué los ingenieros, en unos porcentajes tan altos, se quejan de la falta de adecuación entre los estudios y la práctica profesional. La razón hay que buscarla en que el concepto que tienen de la ingeniería no casa bien con el modelo docente en una parte al menos importante. Efectivamente, afirman que el concepto de ingeniería, de facto, e imperante, es el de una actividad dura (primer nivel del cuadro), sobre la que sólo un 37% dice que debería ser así. Tampoco están mayoritariamente de acuerdo con una definición de ingeniería que incluya el beneficio industrial (lo que hasta la saciedad se llama ahora el negocio) manejando bien las variables humanas. ¿Dónde está el fundamental consenso entre los ingenieros? Lo puede ver el lector sin necesidad de intermediación del que esto escribe: en el tercer nivel, donde casi cuatro quintas partes de los encuestados afirman que el concepto de ingeniería debería ser el de una actividad científico-técnica que optimiza las decisiones en función del progreso tecnológico y minimizando los costes sociales. Esto es, un concepto mucho más sistémico, más holístico, más integrador de aspectos transfronterizos (progreso, estado de la sociedad) y, consecuentemente, más blando. ¿Es esto para lo que preparan los planes de estudios? Mucho nos tememos que no, aunque se barrunta ya en el horizonte preocupaciones reales de cambio entre las Escuelas de reciente creación. En este sentido, se podría colegir que los recientes cambios de Planes de Estudios no han cubierto las expectativas de una parte mayoritaria del sector. Para acabar con el capítulo de los estudios, digamos que dos tercios del colectivo han cursado sus estudios en la Escuela de la Politécnica de Madrid, y un 17% en la de Barcelona, pero ya se deja ver en los datos el incremento que supone la entrada en el colectivo de aquellos que estudiaron en nuevas, aunque ya antiguas, escuelas tales como Valencia, Vigo y Bilbao, y las más recientes de Las Palmas, Málaga, Valladolid, Sevilla, Santander... Lo que hacen En este magma tecnológico del que hemos hablado en la introducción, ¿qué hacen los ingenieros de Telecomunicación? Clásicamente, como en las anteriores encuestas, se ha analizado su perfil en relación a la función que realizan, el área en donde trabajan, y el nivel de responsabilidad que ejercen. El gráfico nº 3 presenta la función realizada por los ingenieros de Telecomunicación. Algo más de la cuarta parte (27%) se dedica a proyectos, el 13% a márketing y comercialización, el 11% a gestión y administración, y el 13% a I+D, sin olvidar a casi una décima parte que se dedica a la enseñanza. Agrupando, se observa una relación de casi 2 a 1 en cuanto a función técnica/no técnica. Pero el 23% aparece dedicado a funciones de dirección, de los que cabe colegir que lo hacen en entornos no estrictamente técnicos, o al menos alejados del día a día de la técnica, con lo que el ratio función no-técnica/función técnica podría casi alcanzar el 3 a 1. Esto en cuanto a la función. Pero en cuanto al área, la mitad de los ingenieros está en actividades de gestión, planificación y operación. Sobre todo de servicios de Telecomunicaciones (26%), y menos de servicios de Informática (10%). Un 14% se dedica a otros servicios en áreas no especificadas anteriormente (por ejemplo, Recursos Humanos, Dirección Financiera, Gestión empresarial...). Evidentemente, la competencia con titulaciones tales como ingeniería industrial y dirección de empresas es muy grande, y cabe lícitamente pensar que lo va a ser más en el futuro. Lean atentamente estos datos los profesores de las 18 Escuelas de Telecomunicación. Pero no hemos acabado con el área. Están los que trabajan en áreas de ingeniería propiamente, que es la otra mitad. Es asimismo muy interesante decir que el área más frecuentada es la ingeniería de software (17%), seguida de la ingeniería electrónica (14%), de Radiofrecuencia (10%) y de telemática (8%). A más de un lector le habrá sorprendido la jerarquía porcentual de estas áreas ingenieriles. El tercer indicador del perfil profesional es, como ha quedado dicho, el nivel de responsabilidad que el ingeniero desempeña en su organización. Quizá la forma de verlo mejor sea en forma de cuadro. NIVEL DE RESPONSABILIDAD DESEMPEÑADO Nivel Estratégico Toma de decisión sobre el conjunto de los recursos de la empresa a largo plazo 7% 16% Toma de decisión sobre todos los recursos de un área funcional a largo plazo 9% Nivel Táctico Gestión global de un área con responsabilidad sobre personas, capital y medios 20% 32% Otras funciones de gestión más restringidas 12% Nivel Operativo Funciones técnico/operativas con responsabilidad y/o autoridad 38% 52% Funciones técnico/operativas subsidiarias 14% Total 100% 100% Algo más de la mitad se mantiene en funciones de nivel operativo, pero casi con una relación de 3 a 1 en funciones con responsabilidad y autoridad respecto a las subsidiarias. Una tercera parte se encuentra en un nivel técnico de responsabilidad, con una relación casi de 2 a 1 en cuanto a gestión sobre personas, capital y medios, o gestión más restringida. Finalmente, una sexta parte está instalado en el nivel de máxima responsabilidad, esto es, estratégica, en donde un 7% disfruta del máximo rango (nivel de decisión sobre el conjunto de los recursos de la empresa a largo plazo) y un 9% se localiza en el nivel de toma de decisión sobre todos los recursos de un área funcional solamente, a largo plazo. En qué tipo de empresas están Se observa claramente un aumento, respecto a anteriores ediciones de estos estudios, de empresas de pequeño tamaño, a buen seguro por el incremento del ejercicio libre de la profesión, expresión de la libertad creadora que rodea al magma tecnológico en el que nos encontramos, por un lado, y al teletrabajo, al outsourcing y al downsizing que implacablemente están poniendo en práctica las empresas. El predominio de Telefónica, en cuanto a empleados, va en declive, y con la competencia, lo será más en el futuro: hoy sólo un 13% de los ingenieros trabajan para este holding, cuando hace cuatro años este porcentaje era del 20%. Todavía hay un 26% de ingenieros de Telecomunicación trabajando para empresas públicas, y un 54% en privadas. En cuanto al número de titulados superiores de la empresa, del total de los empleados, los resultados indican una cierta parquedad: la tercera parte de las empresas tienen un 30% o menos de titulados, mientras que sólo un 17% tienen más de un 70% de titulados superiores. Pero más que estos detalles, interesa quizá la actividad de la empresa y el sector donde están radicadas. En cuanto a lo primero, abundan sobre todo los porcentajes de las empresas dedicadas a suministrar equipos y sistemas de telecomunicación (18%), en paridad con los ingenieros dedicados a la docencia en las innumerables Escuelas que han proliferado como flores del campo. El siguiente grupo de actividad (en donde se nota todavía el peso específico de Telefónica) es el de empresa operadora de redes y servicios básicos de Telecomunicación (16%), y las empresas también suministradoras de equipos y sistemas de informática (13%). Otras empresas suministradoras son las de sistemas electrónicos e industriales. Las empresas suministradoras, pues, ascienden a un 42%, haciendo verdad aquello de que nuestro país es de carácter tecnológicamente intermedio, por lo que las actividades de intermediación (léase actividades comerciales tales como importación, publicidad, comercialización, distribución, mantenimiento...) tienen todavía un peso específico grande. Las empresas grandes usuarias de telecomunicaciones suponen el 12%, y las empresas suministradoras de servicios de valor añadido, un 10%. Es de notar que las empresas comercializadoras de componentes electrónicos suponen una exigua minoría (1%) entre el colectivo de encuestados. No obstante, éstas últimas habría que añadirlas al conjunto de empresas suministradoras, con lo que ascenderían al 43% de todas las empresas mencionadas, cifra notablemente importante. Por fin, en cuanto a la tipología de empresas donde trabajan los ingenieros de Telecomunicación está el sector. El gráfico nº 4 presenta los resultados globales de los sectores de las empresas. Como se ve, las empresas del sector primario apenas suman el 2%, mientras que un tercio pertenece al sector industrial (al que hay que añadir, además, la actividad de comercialización de la actividad fabricadora) y dos tercios al terciario. Dentro del industrial cabe destacar, sobre todo, las empresas fabricantes de equipos de telecomunicaciones (12%) y de electrónica (11%) - menos las de fabricación de equipos de informática (4%)- . De las empresas del sector terciario hay que destacar las de servicios de telecomunicación (19%) y las de docencia universitaria (12%), debido, como se ha dicho repetidamente aquí, a la proliferación de Escuelas de Telecomunicación por todo el país. La satisfacción profesional de nuestros ingenieros La satisfacción en el ejercicio de la profesión es un gran indicador donde se puede medir el estado de salud de un grupo profesional. El cuadro adjunto nos presenta los resultados: Grado de satisfacción en el ejercicio profesional Bastante satisfactorio Satisfactorio Poco satisfactorio Nada satisfactorio Respecto al contenido del trabajo 35 45 15 4 Respecto a la remuneración 10 49 35 7 Respecto a la posibilidad de promoción 10 35 41 14 Los resultados muestran bien a las claras que hay una satisfacción sustancial respecto al contenido del trabajo, emergiendo sólo una quinta parte de insatisfechos. Por el contrario, la remuneración y la posibilidad de promoción no son motivo de alegría en el colectivo estudiado, especialmente la última: un 55% se muestra insatisfecho. Estos resultados se repiten como constante a lo largo de los años. Para confirmar el resultado sobre la satisfacción acerca del contenido del trabajo, en otro indicador se les pidió a los encuestados que dijeran, con la evolución tecnológica, cómo había evolucionado su interés por los contenidos del trabajo. El resultado es que el 60% de los ingenieros afirma que los contenidos son más interesantes y mucho más interesantes ahora que antes. A este indicador hay que añadir el del sentimiento de subempleo, donde se ve que algo más de una quinta parte de los encuestados perciben esta situación. Esta percepción no es nada de extrañar por cuanto en nuestro país existen más titulados superiores que medios, y más medios que de formación profesional, cuando el mercado requiere justamente el orden inverso. De esta anómala situación de pirámide invertida, debida a complejas causas sociales que premian el prestigio y el estatus socio-económico de los ingenieros superiores, y que tienen difícil solución a corto y medio plazo,. no se escapa tampoco la ingeniería de Telecomunicación. Entra dentro de la lógica del mercado de trabajo contratar a ingenieros superiores para hacer labores de ingenieros técnicos y de formación profesional. Es más, cuanto más sea la oferta universitaria de titulados superiores al mercado de trabajo, más se agudizará el sentimiento -¡y la realidad!- del desempleo por un número crecientemente más grande de profesionales. No obstante, el INE advierte que se va a dar la contra-tendencia debida a los bajísimos índices de natalidad actuales en España (posiblemente los más bajos del mundo), los cuales, en el plazo de 15-25 años, van a provocar una escasísima oferta de población activa, por lo que muchos contemplan incluso la posibilidad de incentivar la inmigración foránea para cubrir los puestos de trabajo que no va a ser posible cubrir con nacionales. El necesario reciclaje La Tecnología, como se dijo en la introducción, se ha convertido en tan fenomenalmente cambiante, que obliga a una constante actualización en sus actores. Además, las propias Tecnologías de la Información han generado una implacable dinámica dual de quitar empleo a corto plazo (provocando la aparición de los desgraciadamente inocupables) y de exigir empleo mucho más cualificado a medio y largo plazo. La principal variable que modula el empleo ha resultado ser la formación, mucho más que otras variables macro-económicas, con las cuales tercamente se ha negado a correlacionarse, como bien se sabe. Dentro de ella, destaca por su rabiosa importancia la formación continua. El Foro de Expertos de la Unión Europea lo ha llamado gráficamente a este modelo de sociedad la life-long learning society. Consecuentemente, el tema del reciclaje es de importancia especialmente crucial. El cuadro adjunto presenta los resultados sobre cómo los ingenieros de Telecomunicación resuelven su problema de formación continua: Medios para afrontar la puesta al día de los conocimientos Formación a cargo de la empresa 75 Lectura y publicaciones técnicas especializadas 95 Cursos y seminarios organizados por el COIT y la AEIT 18 Cursos y seminarios organizados por las Escuelas de Telecomunicación 23 Cursos y seminarios organizados por otras instituciones privadas 60 Cursos y seminarios organizados por otras instituciones públicas 33 Nota: los porcentajes no suman 100% porque es una pregunta de respuesta múltiple. El cuadro expresa bien a las claras que las fuentes de la actualización de conocimientos vienen, sobre todo, por la lectura de publicaciones técnicas especializadas (95% de los casos), por la formación a cargo de la empresa (75%), y por los cursos impartidos por instituciones privadas (60%). Las Escuelas de Telecomunicación, el COIT/AEIT y las instancias públicas suponen un factor menor, y este resultado podría bien suponer un serio arranque de reflexión sobre el papel que, en el mundo cambiante de la tecnología, debe jugar, ante todo y sobre todo, la instancia universitaria. ¿Hay que continuar asociando universidad únicamente con alumnado joven, pre-laboral? ¿Debe la Universidad preparar sólo para la inserción en el trabajo, o también para la formación continua ? ¿Tienen las instancias universitarias capacidad de reacción frente a los nuevos retos de formación permanente? Preguntas todas ellas de hondo calado para el desarrollo integral de las sociedades modernas, y que no se debaten suficientemente. El salario No se puede acabar el repaso generalista sobre los ingenieros de Telecomunicación sin hacer una mención, siquiera somera, sobre sus ingresos. En contra de lo que alguno pudiera pensar, en este tipo de encuestas se sabe que las respuestas son razonablemente fiables. Los resultados pueden verse en el gráfico nº 5. La distribución, como es habitual en estos casos, no responde a la gaussiana, pues tiene un fuerte sesgo hacia los valores más altos, lo que hace no recomendable usar el estadístico de la media. El valor modal está en los cuatro millones/año, percibidos por casi la quinta parte del colectivo. La mediana está en el entorno de los 5 millones/año, y hay un 10% que perciben salarios superiores a los 10 millones/año. Sin embargo, es preciso también decir que la quinta parte con salario inferior no supera los tres millones. La correlación con edad (y paralelamente con los años de ejercicio profesional) es clave. Pero es clave con ciertas matizaciones. Tradicionalmente se decía que el salario era función con la edad y los años de profesión. Hoy esta afirmación hay que matizarla. Se sigue observando en el gráfico que los jóvenes entrantes en el mercado del trabajo (24-26 años) tienen sueldos muy reducidos : una quinta parte no pasa de dos millones, y la mitad no pasa de 3 millones. Pero lo que no es cierto es que el salario sea simplemente una función lineal de la edad, por cuanto el tramo que más gana es el de 41-50 años, más que el de 51-60 y que (aunque no aparezca en el gráfico) el de 61 en adelante. Se confirma así el proceso centrifugador que la tecnología, en su loca velocidad de avance, está produciendo sobre las personas que no han podido o no han sabido reciclarse. * Santiago Lorente Es profesor de Sociología de la Tecnología en la Facultad de Humanidades y Comunicación de la Universidad Carlos III de Madrid. A modo de conclusiones El breve y, por necesidad, superficial repaso que hemos hecho al colectivo de ingenieros de Telecomunicación a partir de los datos de la encuesta pone de manifiesto algunos asuntos cruciales sobre los que, a modo de conclusiones, se exponen las siguientes reflexiones finales. La primera reflexión tiene que ver con lo que repetidamente hemos llamado el magma tecnológico. El ejemplo más claro es el de la Televisión digital, en donde se mezclan como en ningún sitio telecomunicaciones, informática y multimedia. Hemos visto el incremento de ingenieros en áreas de ingeniería de software, en empresas proveedoras de servicios de valor añadido y en empresas suministradoras (léase comercializadoras). En otras palabras : sector terciario frente a secundario. El primer corolario es la creciente competencia (¿no es cierto que la competencia es buena ?) que nuestros ingenieros habrán de soportar con los profesionales de la informática y con los de márketing. El magma tiene también su segunda derivada en el incremento de los ingenieros dedicados a la gestión, administración y dirección de empresas. El outsourcing y el ejercicio libre como paradigmas de futuro. También esto encontrará, sin duda, una creciente competencia con los titulados en empresariales como expertos en la gestión de empresas. Una segunda reflexión tiene que ver con la velocidad de crucero que están tomando las Tecnologías de la Información. Las consecuencias de ello se están viendo en la fuerza centrifugadora que ejercen las empresas (el downsizing) sobre las generaciones de más de 50 años. Se ha roto la correlación lineal con el salario. Se prima más el conocimiento actualizado, pero no especializado, sino generalista (esto es, la gestión del magma) que la experiencia (como era la regla antes), y surge la necesidad imperiosa del reciclaje, que no todos ni saben ni pueden realizar. Un joven actualizado y barato vale más que un viejo experimentado y caro. ¡La ley del negocio! Finalmente, una palabra sobre lo que hemos llamado la pasarela de los estudios a la actividad profesional : la universidad. Pobre universidad, todavía disociada del sector real. Los ingenieros hablan de magma, mientras los profesores hablan de Maxwell y Fourier. El dilema sigue porque el modelo no está consensuado : o la Escuela Politécnica, modelo francés del siglo XVIII, obediente al gran paradigma tecnológico que todo lo explicaba y en el que se segregaba a los estudiantes a escuelas apartadas de las universidades, o la Universidad interdisciplinar medieval (los famosos Trivium y Quadrivium), que dio paso al Renacimiento, a la necesidad de muchos saberes. Paradójicamente, parecería coherente afirmar que el magma tecnológico actual hiciera más necesario y connatural el modelo de universidad medieval que el dieciochesco.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: La formación en ingeniería de telecomunicación
Antoni Elias Fusté La formación en ingeniería de telecomunicación De siempre los ingenieros han detentado "el ingenio técnico", esa aptitud para crear, organizar o dirigir trabajos haciendo patente un espíritu de invención y una habilidad técnica que es la fuente del capital intelectual de una empresa, no parece que este tema vaya a sufrir cambios en un futuro próximo, lo que si va a cambiar es la manera en que las empresas van a adquirir y explotar este capital, el ingeniero (como cualquier otro profesional) deberá ser consciente de la necesidad de mantener sus conocimientos actualizados, deberá ser capaz de gestionar y desarrollar por si mismo su propia carrera profesional. nicialmente limitado a la técnica y a la tecnología, el campo de acción de la ingeniería se ha extendido considerablemente en las últimas décadas, tanto que la mayoría de cuestiones consideradas globales (medio ambiente, demografía, sociedad de la información etc.) son actualmente consideradas como problemas en los que cómo causa o consecuencia, la ingeniería tiene una gran implicación. Tradicionalmente, el ingeniero es el profesional más cualificado de una determinada tecnología. El desarrollo de perfiles científicos y tecnológicos es la base de la formación en las ingenierías, no obstante resulta evidente que al ingeniero tarde o temprano también se le exigen funciones directivas. Por otra parte, la globalización de los mercados, consecuencia del uso masivo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), para la que no representa ningún obstáculo la pluralidad cultural, provoca la cooperación y la competencia internacional tanto a nivel de empresa como a nivel profesional, creando la exigencia del aprendizaje de otras lenguas, la necesidad de la comprensión de otras culturas, y la deseable e inevitable cooperación entre centros de formación. Los ingenieros deben propiciar también la innovación, entendiendo por innovación el proceso total que permite a las empresas aplicar el conjunto de invenciones (productos, procedimientos y servicios) con el fin de satisfacer las necesidades de sus clientes de la forma más útil y beneficiosa para ambos (clientes y empresa). La innovación casi siempre es un trabajo de equipo, los ingenieros deben prepararse para ello, la formación polivalente y el desarrollo de actividades formativas en equipo favorecen al espíritu innovador. La evolución actual de la técnica y la tecnología hace que éstas nazcan se desarrollen y queden obsoletas en un tiempo medio del orden del 10% de la vida profesional del ingeniero, esto nos lleva directamente al concepto de formación permanente, concepto del que deben ser conscientes los propios ingenieros, los empresarios, las asociaciones y colegios profesionales y la universidad, para que entre todos sean capaces de prever, elaborar y difundir cursos de postgrado, de actualización y mantenimiento, en definitiva, de formación permanente. Las TIC, cada vez más, van a ser una importante ayuda en la confección de un nuevo tipo de material docente, de asistencia y hasta autoformativo. La actual transformación de las estructuras industriales y empresariales (tendencia externalizadora, redes de producción transnacionales, reducción de cuadros y mandos intermedios, etc.) está provocando un cambio en la oferta de empleo, el aspirante a un puesto de trabajo tiene que ofrecer valor añadido al puesto que pretende, en cierto modo tiene que arriesgar, comparte pues con el empresario el concepto de emprendedor, y esta actitud tiene que despertarse en los centros de formación. El ingeniero de telecomunicación es el profesional más cualificado de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Centrándonos en nuestra ingeniería, aparte del entorno común de todas las ingenierías anteriormente descrito, podemos hacer la siguiente relación de características propias : - Es una de las ingenierías que requiere una mentalidad con gran poder de abstracción. Somos la única ingeniería que se mueve con comodidad en el dominio espectral (concepto totalmente abstracto), por otra parte la mayoría de los fenómenos físicos que nuestros ingenieros modelan no tienen un equivalente visual real, (las ondas, los protocolos telemáticos, los tratamientos de una entelequia llamada señal, no son evidentes a los sentidos sensoriales del cuerpo humano cómo lo puede ser una palanca, un engranaje, una aeronave o un puente, por citar algunos ejemplos de otras ingenierías). Esta cualidad que hace que nuestra ingeniería sea apreciada por su capacidad de afrontar cualquier tipo de problema, resulta un inconveniente a la hora de divulgar nuestra ingeniería para motivar a los buenos estudiantes, dado que todos nuestros procedimientos son muy abstractos y nuestra obra, aunque se hace patente por su uso masivo e imprescindible, no es directamente palpable pues casi todas nuestras infraestructuras están enterradas o en órbita. - Probablemente cómo consecuencia de la característica anterior, parece ser que el ingeniero de telecomunicación es excesivamente individualista y autosuficiente, según un reciente estudio realizado por el departamento de Organización de Empresas de la ETSETB, en el que se compara a los estudiantes de ingeniería de telecomunicación con los de derecho y ciencias económicas, "el teleco resulta estar muy preparado para trabajar en solitario y ser autosuficiente, teniendo además un perfil de directivo que dificulta las relaciones y el trabajo de grupo" . Todo parece indicar que ya por vocación, el estudiante de ingeniería de telecomunicación, gusta de trabajar en solitario, y en el transcurso de la carrera los actuales planes de estudios acentúan esta predisposición, cualidad ésta que no es en absoluto deseable en el actual contexto económico y social. - Nuestras tecnologías están inmersas en un proceso de horizontalización, fenómeno que no solamente aplica a la nueva estructuración de redes y servicios, sino que conceptualmente afecta también al resto de áreas de la actividad humana, actualmente resulta casi imposible encontrar un sector de actividad social o económica que no emplee tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), no parece por tanto atrevido el pensar que los ingenieros de telecomunicación van a ser los ingenieros de la industria y los servicios del futuro inmediato, y aquí aparece un nuevo cambio que afrontar: el ingeniero de telecomunicación ha desarrollado tradicionalmente su actividad cómo empleado de grandes empresas de servicios (públicas y privadas), o de grandes industrias multinacionales, y aunque esta tendencia se va a mantener en un futuro próximo dada la expansión de los servicios y aplicaciones que esta propiciando la liberalización del sector, seguramente a medio plazo también va a ser requerido para todo tipo de actividad industrial y de servicios, si además tenemos en cuenta que casi el 98% de las empresas europeas pertenecen al grupo de las pequeñas y medianas (PYMES), resulta que, en la universidad, tendremos que plantearnos una formación que aparte de enseñarles a resolver problemas técnicos, les permita afrontar con confianza la necesidad de manejar y solucionar situaciones complejas que requieren otro tipo de habilidades: * Interacción con clientes * Comunicación con subordinados * Desarrollo y defensa de nuevas ideas * Dominio de la lógica del negocio en el que se trabaja y compite * Desarrollo de procedimientos de trabajo en interacción con otros colaboradores o equipos. Ante estos condicionantes económicos y sociales del entorno, tenemos también unas restricciones académicas: - La aplicación de la ley de Reforma Universitaria, que obligó a la revisión de los planes de estudio universitarios, optando por los créditos (10 horas lectivas) cómo unidad de cuenta y definiendo unos máximos (en créditos) para cada titulación oficial y unos mínimos en materias troncales (formación básica e imprescindible de cada titulación), materias optativas y materias de libre elección, permitiendo que cada universidad estableciera también un máximo de créditos obligatorios, representó un instrumento bastante flexible para elaborar unos planes de estudio susceptibles de adaptarse a este entorno de evolución trepidante y de formación completa que se requiere en la actualidad para las ingenierías. - Casi simultáneamente, se reformó la enseñanza secundaria, y se hizo de espaldas a la universidad de forma totalmente intencionada (¡ ? !) ; el resultado de esta descoordinación, después de que ya hayan aparecido los primeros estudiantes procedentes de dicha reforma, en aplicación experimental, deja mucho que desear, sobretodo en la formación básica (matemáticas y física) que requieren las ingenierías. Este es un dato constatado por la prueba de nivel en matemáticas que realiza anualmente el departamento de Matemática Aplicada y Telemática de la ETSETB a los estudiantes de primer curso, en cuanto a física, es una apreciación de los profesores. - Los planes de estudio, en la mayoría de los centros, se reformaron bajo unas fuertes condiciones iniciales de disponibilidad de profesores, limitaciones presupuestarias (aunque este no fue el caso de la ETSETB), legítimos intereses de áreas de conocimiento y departamentos, y un cierto miedo a la optatividad. Cómo consecuencia de todo ello se abusó de las materias obligatorias de universidad en detrimento de las materias optativas. En la ETSETB, actualmente a cinco años de la implantación, creo que podemos revisar el plan de estudios con algunas de estas cuestiones y miedos superados, aunque con una fuerte limitación presupuestaria. - La masificación que sufre el sistema universitario español, es cara de gestionar si queremos mantener los niveles de excelencia de las ingenierías, no obstante puede hacerse quitando grados de libertad al sistema, cómo en toda optimización. En la ETSETB hemos conseguido mantener grupos de clase de un máximo de 60 estudiantes, y de 20 (primer ciclo) y 16 (segundo ciclo) en los laboratorios, y hay que decir que la mayor resistencia a esta acción ha provenido de los estudiantes, les resulta muy difícil resignarse a no poder matricularse en un grupo determinado cuando este llega a 60 y se cierra, para evitar injusticias, esta restricción obliga también al centro a ser muy cuidadoso y riguroso en la elaboración del orden de matrícula. Justo es también mencionar que los centros españoles están produciendo ingenieros cuya formación nada tiene que envidiar a los procedentes de otros centros europeos (se constata con los programas de intercambio Erasmus, Tempus etc. y con las ofertas de trabajo) y a un coste para el estado que representa solamente de un 20% a un 30% del coste medio de formación de un ingeniero de la Unión Europea. - Otra de las consecuencias de la masificación ha sido que la mayoría de centros y universidades hayamos optado por un profesorado en dedicación exclusiva a la universidad. Esta opción, en la enseñanza de unas técnicas y tecnologías tan dinámicas como las TIC nos obliga a tomar medidas complementarias (contactos con empresas) si queremos formar ingenieros con una información actualizada y práctica. - No debemos olvidar tampoco, que la profesión nos ha colocado en un lugar de privilegio para el uso de las TIC con fines educativos, tenemos la obligación de ser pioneros en la elaboración y ensayo del uso de este "metamedio" (multimedia, autopista de la información etc.) que representa la confluencia de la telecomunicación (tecnologías digitales y de banda ancha) la informática y el audiovisual, con fines formativos, tanto en la enseñanza reglada cómo en la inevitable formación permanente. Este punto debe llevar a una profunda reflexión académica : cada vez es más fácil el acceso a todo tipo de informaciones, pero todos intuimos que solamente con una rigurosa tutoría pedagógica se transforma eficazmente la información en conocimiento, los enseñantes tenemos que recuperar el espíritu de los "maestros" , maestro en el sentido más clásico y amplio de la palabra maestro. - Particularmente, pienso que es muy importante que el ingeniero acabe su formación académica joven, con ganas de actuar, de ejercer la profesión, de crear y de innovar. Esto no tiene porqué contradecirse en absoluto con la formación pluridisciplinar que estamos proponiendo a lo largo de este escrito. Creo que con una buena dosificación de las materias se puede conseguir. Los empleadores y los enseñantes sabemos que el primer año de trabajo en la empresa también es de formación. Ningún estudiante debería titularse con una edad superior a los 24 años, un exceso de permanencia en la universidad no es deseable por ninguna de las partes, el exceso no es económicamente rentable, académicamente más que formar deforma, y a nivel personal provoca ansiedad, inseguridad y desconfianza. Agrupando todas estas observaciones y previsiones de futuro, la formación de los futuros ingenieros de telecomunicación parece claro que va más allá de lo que hasta ahora llamábamos escuetamente ingeniería, esto plantea un mayor reto; ¿ como podemos en cinco años formar a un estudiante en una amplia variedad de disciplinas ; entendido y experimentado en tecnología, competente en gestión , ilustrado en sociología y humanidades, conocedor de diferentes culturas nacionales, responsable y osado al mismo tiempo (creador), capaz de dirigir y motivar un equipo humano en proyectos y programas de cualquier tipo, especialmente los de investigación, desarrollo e innovación?. Evidentemente, no hay fórmulas mágicas, sólo podemos revisar los planes de estudios (materias, métodos y medios) tantas veces como haga falta, procurando acercarnos a la formación óptima del ingeniero que se requiera en cada momento en base a refinamientos sucesivos, y tenemos que hacerlo ahora, aunque coyunturalmente para nuestros titulados no exista prácticamente el paro, y siendo conscientes de que acceden al primer empleo básicamente por sus conocimientos tecnológicos. Las escuelas de las tres universidades politécnicas del país, Madrid, Barcelona y Valencia, acabamos de someternos a una evaluación coordinada de la titulación de ingeniero de telecomunicación, a falta del documento final de dicha evaluación, con los informes de autoevaluación y con las reuniones que se han tenido, podemos apuntar la respuesta a las cuestiones que motivan este escrito y que se resumen en : ¿que hay que hacer ?, y ¿cómo hacerlo? Contenidos de los planes de estudio * Redefinir los contenidos troncales científicos, en base a su consideración cómo materias indispensables para la titulación, y cómo conocimientos imperecederos que faciliten al futuro ingeniero su formación permanente. * Revisar los planes de estudio manteniendo la experimentalidad (aprox. 30% de clases de laboratorio) y complementando las materias científicas y tecnológicas con materias humanísticas, económicas y de gestión, y algunas que fomenten y despierten la creatividad. * Primar los métodos y procedimientos frente a la acumulación de conocimientos. * Aumentar la oferta de asignaturas optativas reduciendo las materias obligatorias de universidad. La optatividad inicia al estudiante en la responsabilidad de su propio curriculum. La oferta de optativas debe permitir al estudiante optar por un perfil altamente especializado o por un perfil muy generalista con todas las opciones intermedias. * Desarrollar la predisposición a trabajar en equipo, mediante la implantación de asignaturas que se trabajen y evalúen en grupo o conjunto de estudiantes. * Potenciar el trabajo y el ocio en asociaciones y actividades extraacadémicas reconociéndoles por ello créditos de libre elección. * Aumentar la cooperación educativa con las empresas, potenciando las prácticas en empresas y reconociendo también créditos por estas actividades. * Antoni Elias Fusté Es Director de l"Escola Tècnica Superior dÉnginyeria de Telecomunicació de Barcelona, Universitat Politècnica de Catalunya (ETSETB-UPC) Organización y medios * Convencer, persuadir, al profesorado de la importancia de optar por la calidad docente, el profesor universitario debe ser también un investigador, pero la necesidad y el afán universitarios por hacer avanzar la ciencia y la tecnología, no debe actuar en detrimento de la función docente. La forma clásica, universitaria, de transmisión del saber adquirido y del personalmente experimentado requiere oficio, vocación y disponibilidad Este criterio debe pesar más en los concursos de selección y promoción del profesorado. * Procurar el reconocimiento, a todos los efectos, de la labor de los profesores universitarios. * Mantener el 10% de los créditos (37,5 créditos) para materias de libre elección ; otorgándolos mediante asignaturas humanísticas (10 horas de clase = 1 crédito), y también por prácticas en empresas y por actividades extraacadémicas, trabajo en asociaciones de estudiantes, de vecinos, organización de eventos, etc., (en este caso la equivalencia horaria que se propone es 30 horas = 1 crédito). * Procurar el mantenimiento y actualización de los laboratorios docentes y de todos los servicios de acceso a la información. * Ceder parte del tiempo docente a los profesionales de la industria y los servicios creando aulas de empresa para que las empresas del sector impartan asignaturas (completas o algunos temas) reconocidas en el plan de estudio. * Procurar temporadas de intercambio, profesores en las empresas e ingenieros de las empresas en la universidad. * Aumentar los intercambios de estudiantes y profesores con otras universidades, tanto extranjeras como nacionales. * Elaborar material docente soportado por las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. * Intentar motivar a los estudiantes de secundaria mejor capacitados para la ingeniería, dándoles a conocer la importancia de la ingeniería de telecomunicación y de las TIC en la sociedad del conocimiento. La calidad de un procedimiento no implica necesariamente la calidad del producto, para conseguir y mantener la excelencia se requiere también de la mejor materia prima, los enseñantes deberemos ser capaces de motivar y seleccionar a los mejores. * Dimensionar adecuadamente la carga lectiva de cada curso para que la mayoría de titulados acaben con 24 años, apoyándonos en la definición de una fase selectiva en el primer curso de los estudios que permita seleccionar a los estudiantes con la capacidad de abstracción indispensable de nuestra ingeniería. * Confeccionar de acuerdo con las empresas y asociaciones profesionales una amplia y dinámica oferta de postgrado y de formación permanente. * Conseguir de las administraciones y de los entes privados una mayor financiación para las actividades universitarias.
30 oct 2015
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Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: La orientación laboral del teleco
Yolanda Castro Ramos (GAOLA) La orientación laboral del teleco o es desconocido por nadie el gran giro que ha sufrido el sector en el que nos encontramos inmersos (si, el de las telecomunicaciones) en los últimos tiempos. Han aparecido nuevas figuras en el mercado, nuevas formas de contratación, nuevos perfiles... Un teleco de ahora no tiene nada que ver con un teleco recién salido, o en activo, de hace ocho años, por poner un ejemplo temporal. Los perfiles de hace tiempo tampoco tienen nada que ver con los que ahora está demandando el sector y eso se nota, o lo notamos, los que estamos en contacto directo con diferentes interlocutores de ámbito laboral. Lo que a continuación sigue es una visión de lo que desde este Gabinete de Orientación se está viviendo en relación con el teleco y su situación laboral. Una división obvia que puede explicar este cambio está, por un lado, en las diferentes características de personalidad que se valoran como esenciales para el desempeño profesional y, por otro, los perfiles "técnicos" que actualmente se demandan. Perfiles técnicos Comenzando por lo más sencillo, se ha pasado de demandar perfiles que podríamos llamar de I+D, eminentemente orientados hacia la tecnica y estancos, muy específicos y dentro de lo que podría ser la esencia de las telecomunicaciones, a otros que son más indefinidos, con una carga inicial de programación y contacto de cara a clientes muy elevada, y con gran polivalencia. En esta categoría se encuadraría el consultor de comunicaciones, figura que se ha refinado en estos últimos tiempos, debido fundamentalmente a la aparición y asentamiento del ya conocido "outsourcing", así como a la incursión de las grandes firmas de consultoría tradicionales (y no tan tradicionales) en el sector. Nótese que también aquí hay un alto grado de especialización y cualificación técnica, pero su calificación sectorial es mucho más ambigua, ya que resulta bastante complicada su asignación dentro de un organigrama tradicional, dado que no son ni técnicos puros ni personal de relación con clientes (marketing/ventas). Características de personalidad Es así mismo lógico, que las características de personalidad que ahora se están buscando y que van unidas y complementan los perfiles técnicos exigidos, sean mucho más complejas: tolerancia al stress, facilidad para el trabajo en situaciones críticas, creatividad... y otras que están en la cabeza de aquellos que ahora se encuentran "sufriendo" cuestionarios, tests, y otras pruebas de personalidad. No se está buscando al que se encierra en su espacio y se enfrenta a su estación de trabajo horas y horas, sino al que puede compatibilizar una labor puramente técnica con otra más general y difusa adaptándose a ritmos de trabajo impuestos por factores casi incontrolables por él. Y estas características se están demandando tanto para los que ya están en el mercado como para los que se incorporan de nuevas; en este último caso, se atiende a las posibilidades de futuro que el candidato reúne, no para un trabajo estático, sino para una apuesta de gestión y dirección. Canales de búsqueda Al margen de esta división, queda todavía algo que no todos conocen y que es el modo de entrar en contacto con la empresa. La opción de la búsqueda en las páginas salmón es la más conocida, pero no es ni mucho menos la única o la que más contrataciones provoca. Puede ser debido a la competencia, o al tiempo que se emplea en realizar directamente los procesos de selección, o por la cantidad de respuestas que suscita la publicación de ofertas en prensa, pero lo cierto es que un porcentaje muy elevado de ofertas no se encuentran en cauces "públicos" sino en lo que se denomina "bolsas ocultas": colegios profesionales, consultorías de recursos humanos, empresas de trabajo temporal, empresas filiales subcontratadas... El entrar en estas bolsas no es tarea fácil, pues no todas ellas son accesibles, ni publican sus ofertas, tan sólo aquellas que no son capaces de cubrir directamente a través de su base de datos. La pregunta que hace un alto número de personas a este Gabinete es ¿cómo me dirijo a estos órganos?, y la siguiente ¿dónde aparecen sus direcciones?. Lo que subyace a estas preguntas es lo que yo llamaría un cambio de actitud: no basta con realizar una presentación masiva a cualquier dirección de encuentres y esperar, sin mencionar cuales son tus puntos fuertes profesional y personalmente o tus inquietudes en cuanto a tu futura profesional, etc. Se adopta una actitud pasiva y de espera interminable que no conduce, desafortunadamente, a ninguna colocación. Hay que ser más activos, anticiparse, leer entre líneas, estar informado de lo que pasa en el mercado, cuales son los fichajes más recientes de las empresas, cómo se burla el primer paso de la burocracia de personal y se llega al que tiene la necesidad. Y en esta línea de cambio de actitud, mención especial merece el cambio hacia las empresas pequeñas y temporales, que son las que nutren de empleados a las grandes, y que facilitan una incorporación posterior. Están actuando a fin de cuentas como periodo de prueba para una decisión posterior. A los interesados en ampliar información sobre este tema, les remito a un bit anterior (nº 102) en el que se exponen las características de este tipo de empresas. No quisiera finalizar sin mencionar un fenómeno que se está produciendo y que es resultado de la política de contrataciones y las varias reconversiones: contamos con un cada vez más elevado número de parados de alta cualificación técnica y años de experiencia y una edad aproximada de 37/45 años. Este parado tiene además un añadido y es que, dado que en sus inicios no tuvo problemas al encontrar trabajo, no ha desarrollado habilidades o estrategias de búsqueda ni tampoco se ha ocupado de su autoformación, quedándose aislado y especializado en su área de desempeño y a expensas de la empresa madre, que no tiene ningún reparo a la hora de despedirlo. A ellos se pueden dirigir especialmente las pautas de actuación anteriores de activación y preocupación por la situación y sus participantes y otra que es aún más fundamental; no hay que entrar en falsas competencias con las nuevas generaciones, ni hay que englobarse en su misma situación. Estas personas tienen mucho que ofrecer todavía, poseen una gran visión global y capacidad para la supervisión de tareas, gestión y otras labores. Pero está en su mano transmitir correctamente a su interlocutor dichas aptitudes y apuesta de futuro. * Yolanda Castro Es responsable del Gabinete de Orientación Laboral del COIT/AEIT (GAOLA) Orientación hacia el cliente Para contrastar esta visión de cambio recurrimos a uno de los interlocutores, Nicholson International, que ha centrado su actividad de búsqueda de profesionales en el sector de las telecomunicaciones y la informática. Así, según Inmaculada Trapero de Nicholson International, no hay un perfil tipo de búsqueda, ya que cada compañía tiene sus necesidades y sus peculiaridades pero, en general, buscan profesionales con formación amplia, aunque especializada, con constante reciclaje, y un buen conocimiento de alguna otra lengua (predominando el inglés). A nivel personal, las empresas tienen una tendencia hacia la búsqueda del mismo tipo de persona: dinámica, flexible, con alta capacidad para aprender, para dirigir equipos y liderar proyectos y, por supuesto con facilidad para comunicarse tanto dentro como fuera de la empresa (que sepan tratar con clientes, transmitirles ideas, aportarles soluciones). En cuanto a la selección de un puesto concreto, seleccionamos todo tipo de posiciones, como son Ingenieros Preventa, Ingenieros Postventa, Especialistas en Formación, Ingenieros de Sistemas, Jefes de Proyecto, Ejecutivos de Cuentas, Directores Comerciales o Técnicos. En fin, una amplia gama que acoge diferentes áreas funcionales en una empresa. Si hablamos del desarrollo de carrera de los profesionales de las telecomunicaciones, creemos importante resaltar una tendencia que observamos cada vez más en las empresas del sector. El comienzo suele ser la Beca. Resulta casi imprescindible para entrar desde abajo en las grandes compañías, y da una visión muy clara del negocio en el que estáis entrando. Como becario se adquieren funciones eminentemente técnicas, generalmente de apoyo a un proyecto concreto. Una vez demostrada la valía por este camino, se consigue el grado de "empleado"; como Programador, Técnico de Comunicaciones, Ingeniero de Redes, Técnico de Soporte, y tantas posiciones como oportunidades ofrezca la compañía. En el momento en que uno está familiarizado con el entorno tecnológico de la Compañía, es cuando empieza a ser consciente de lo que es un cliente. Durante el desarrollo de los proyectos, el trato con los clientes es frecuente, y aquí se produce la verdadera carrera profesional. Por un lado, están los técnicos que colaboran con los comerciales antes de la adjudicación del proyecto, asesorando y estudiando la viabilidad del mismo: Técnicos Preventa. Por otro lado, están los que se dedican a la realización del proyecto, una vez diseñado y aprobado: Técnicos Postventa. Evidentemente, esta diferenciación en la práctica no resulta ni mucho menos tan rigurosa, y son pocos los técnicos que se dedican únicamente a la Preventa o la Postventa. Pero sí es el punto de partida de dos carreras diferenciadas. Los Técnicos Preventa avanzan en su relación con los clientes y de una manera natural van asumiendo funciones comerciales. Lo que inicialmente es satisfacer las necesidades del cliente con los productos de la compañía se convierte en creación de necesidades en el cliente que necesiten de los productos de la empresa. De aquí en adelante la progresión puede ser muy rápida como Jefe de Producto, Gerente de Cuentas, Responsable de un sector del mercado y, eventualmente, Director Comercial. Los Técnicos Postventa se desarrollan en labores más especializadas. Son quienes tienen un conocimiento más profundo de la tecnología que comercializa la Compañía. Su evolución natural pasa por Jefe de Equipo, Responsable de Proyecto y, finalmente, Director Técnico. Esto no es más que un esbozo del tipo de perfiles que desde el mercado tecnológico se suelen reclamar.
30 oct 2015
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Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: La búsqueda del teleco evoluciona
Pedro Riera/Ivan Gonzalez La búsqueda del teleco evoluciona El sector os encontramos frente a un mundo globalizado, integrado gracias a una vertiginosa y turbulenta espiral de desarrollo en los modos y tiempos de transmisión de información, y con el consiguiente efecto sobre los mercados; es la era de la información basada en las telecomunicaciones. Esta espiral que se encuentra sólo en sus comienzos, alcanza un fuerte ritmo de aceleración por medio del fenómeno de la digitalización, el cual facilita enormemente el intercambio de información en sus distintas formas, voz, datos, imágenes,... El sector de las Telecomunicaciones es un campo en pleno desarrollo que cuenta con unos límites difícilmente previsibles, y que nos llevará hacia la transmisión de la información con las más variadas e insospechables aplicaciones, a través de medios tan diversos como: la Telefonía, la Televisión Digital, que hace apenas dos años nadie sabía que era o Internet, donde ya se oyen voces de una red de universidades en Estados Unidos donde se multiplica la velocidad por cien. En cuanto a la Telefonía, la Tradicional crece a un gran ritmo, sobre todo en lo referente a servicios, tanto los más habituales como otros más novedosos del tipo de las videoconferencias, telemedicina, servicios de vigilancia,... .La Móvil es un fenómeno en plena explosión en España, como así lo demuestran los dos millones de usuarios a los que hemos llegado en dos años. Otra aspecto a tener en cuenta son los servicios de cable, que si bien están principalmente orientados a la Televisión, pueden ofrecer otra gran variedad de prestaciones como, Internet super-rápido, Telefonía tradicional, Telefonía avanzada, Vídeo a la carta,... Dentro del mundo de la Telefonía (tradicional y móvil) merece un capítulo aparte el mundo de Internet. Mundo que se encuentra en pleno desarrollo y con crecimientos anuales de más del 100%, habiendo multiplicado por tres en los últimos 18 meses todas las cifras posibles. Actualmente nos interconecta a más de 100 millones de usuarios en una red global, al mismo tiempo cuenta con entre 8 y 10 Millones de WEB"S reales y unos 30 Millones virtuales y en lo referente a ISP (Internet Service Providers), simplemente en España había más de 700 en su último censo. ¿Qué demanda el mercado? Como consecuencia de este nuevo panorama, cuatro áreas se van a convertir en los focos de salida profesional de los Ingenieros de Telecomunicaciones, la consultoría, el software de comunicaciones, los servicios anexos y la construcción de equipos. Los valores en alza se centrarán en los profesionales del Software de Comunicaciones (Integradores voz, datos, imágenes,...), los Diseñadores de Topografías Telemáticas (ya sea dentro de grandes empresas, pymes, barrios,...) y dentro de los proveedores de servicios varios (instalación, arquitectura, diseño, cableado,...), por contra, habrá menos salidas dentro de los fabricantes, algo obvio por cuestiones estructurales (hay pocos en España). ¿Qué hay del mercado laboral de los "teleco"? La nota característica hoy en día es la alta demanda de Ingenieros de Telecomunicaciones, con una oferta en constante crecimiento que continuará a lo largo de los próximos 3 / 5 años, si bien a partir de ese periodo puede llegar cierta estabilización. Actualmente, la fuerte demanda está generando problemas de rotación y constantes cambios en las empresas con su lógica repercusión en costes y productividad. En nuestro caso nos encontramos con la gran dificultad de adaptar los perfiles a las necesidades concretas de nuestros clientes, que solicitan que los nuevos empleados sean operativos al 100% desde el primer día. El cliente no quiere un Ingeniero de Telecomunicaciones en genérico, sino que quiere un Ingeniero de Telecomunicaciones con perfiles y experiencias muy específicas, que sepa hacer esto, y aquello y que lo sepa hacer ya. * Pedro Riera e Iván González pertenecen a Seeliger y Conde / AMROP INTERNATIONAL ¿Cómo identificar a los profesionales demandados? Tradicionalmente existen dos métodos de selección de profesionales: por Anuncio y por Búsqueda Directa. El primero resulta idóneo cuando existen un gran número de candidatos entre los que buscar y como consecuencia, se puede elegir a los que más se ajustan al puesto. El segundo -en el que nuestra firma está especializada- responde tradicionalmente a la selección de puestos de alta responsabilidad o gran experiencia, puestos donde los pocos candidatos existentes son conocidos o localizables mediante metodologías concretas y que no responderían a anuncios o también, puestos estratégicos que exigen una rigurosísima discreción. Pero resulta también un método idóneo para puestos donde hay pocos profesionales, difíciles de identificar y de convencer al cambio, y cuando se pretende asegurar al máximo su integración en la empresa. Es por ello, que esta metodología esté en auge en el sector que nos aborda frente al tradicional método del anuncio. La dificultad de identificar y motivar al cambio a los pocos profesionales existentes en el ámbito de las Telecomunicaciones y la demanda por parte de las empresas de un encaje perfecto e inmediato del profesional en su nuevo puesto de trabajo, convierten a la búsqueda directa en el método más idóneo para la captación de los "telecos" del futuro.
30 oct 2015
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Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: La ETSITM, en opinión de los alumnos graduados
Mónica Segovia Pérez La ETSITM, en opinión de los alumnos graduados l Gabinete de Estudios y Documentación (GED) de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación se encarga de obtener, tratar y analizar información relacionada con la calidad de la enseñanza en dicha Escuela. Este gabinete inició en 1994 una serie de estudios sobre el colectivo de los alumnos recién graduados y que obtienen su diploma en Junio de cada año. El objetivo fundamental era conocer la opinión y valoración sobre la formación académica en la Escuela de la mano de aquellos alumnos que, por su experiencia acumulada, podían opinar con mayor conocimiento sobre la misma. Los resultados que aquí se presentan son una síntesis de los sondeos realizados durante tres años consecutivos siendo el último año de análisis 1996. Se recoge, por tanto, la opinión de los graduados procedentes del antiguo Plan de Estudios (Plan 64M2) cuya duración es de seis cursos académicos. La serie histórica establecida con las tres promociones de graduados nos permiten descubrir las tendencias de opinión más cristalizadas y que serán el grueso del presente artículo. Perfil de los Alumnos recien graduados La titulación de Ingeniero de Telecomunicación sigue siendo una titulación eminentemente masculina. La presencia femenina se mantiene cercana al 20% en los tres años de estudio aunque aumenta progresivamente año a año. La edad media de los recién graduados es de 27-28 años y la gran mayoría inició la carrera cuando tenía 20. La vocación genérica por la ingeniería y por las telecomunicaciones, así como la posibilidad de trabajo son las principales motivaciones que les llevaron a cursar esta titulación. En cuanto a la duración media de la carrera sin contar con el proyecto fin de carrera, es de 7 años como promedio y de un año más con proyecto. Sus Proyectos Fin de Carrera fueron mayoritariamente de tipo práctico o de investigación pero es que además, si lo tuvieran que volver a repetir, el de investigación sería su tipo ideal. Opinión mayoritariamente compartida por los que optaron por un PFC de tipo teórico. La financiación del proyecto corre a cargo del propio alumno aunque es muy común también su subvención a través de la colaboración con algún departamento de la Escuela. La gran mayoría de los alumnos se gradúa con una nota media de aprobado (60%) y en torno al 38% consiguen un notable. Las tres áreas de especialidad preferidas por los alumnos son: Comunicación-Transmisión, Comunicación - Radio e Informática-Transmisión, por este orden. Situación Laboral El análisis sobre la inserción laboral de los Ingenieros de Telecomunicación ofrece un balance positivo para esta titulación. Según los resultados recogidos en los tres sondeos, alrededor del 80% de los graduados se encontraba ya trabajando en el momento de la entrega de diplomas, es decir, unos meses después de su graduación. El desempleo, concepto en el que se incluyen personas en paro y en búsqueda de su primer empleo, se mantiene en un porcentaje mínimo: en torno al 10% como media en los tres años de análisis. No obstante, pese a que su incursión en el mundo laboral no presenta grandes dificultades sí se han producido algunas concesiones a consecuencia de la nueva situación económica y los problemas inherentes del mercado laboral durante estos años. Como se puede apreciar en la tabla adjunta, se descubren ciertos cambios en las dos últimas promociones con respecto a la promoción de 1994: tanto en 1995 como en 1996, se engorda el porcentaje de graduados que trabaja como NO ingeniero y, al mismo tiempo, disminuye el colectivo en Paro. Se aprecia también un ligerísimo incremento a lo largo de los tres años del personal en busca de su primer empleo. SITUACIÓN LABORAL Estudio Graduados 1993/94 (%) Estudio Graduados 1994/95 (%) Estudio Graduados 1995/96 (%) Empleado como Ingeniero 69.1 73.1 70.6 Empleado como NO Ingeniero 6.0 12.8 10.4 Buscando primer empleo 6.0 5.0 8.0 En Paro 6.9 1.8 1.2 Servicio Militar 7.4 2.7 6.7 Otras situaciones 4.6 4.6 3.1 TOTAL 100.0 100.0 100.0 Fuente: La Formación Académica en la ETSITM. Estudio Sociológico sobre los Graduados. Años 1994, 1995 y 1996 Jefatura de Estudios - Gabinete de Estudios y Documentación (GED). Dentro de los empleados, las tres modalidades de contratación más frecuente en los sucesivos sondeos son el contrato indefinido, contrato con plazo y contrato en prácticas. Sin embargo, en los dos últimos años se aprecia una precarización del trabajo con un descenso notorio del contrato sin plazo y un aumento del contrato en prácticas, en detrimento del de Becario. Valoración de la formación recibida En general, el alumno se lleva un buen recuerdo de la Escuela. Globalmente la califican con un 6.3 y su Calidad de Enseñanza en torno al 6 (en una escala del 0 al 10). Sin embargo, poco tiempo después de terminar sus estudios, unos meses para algunos, muy pocos alumnos se sienten ya identificados con la Escuela. Los alumnos recién graduados consideran que la aportación más importante de la Escuela a su formación universitaria ha sido en el plano técnico y en menor medida en el científico (muy poco o nada en el social o humano aunque tampoco lo desean). Consideran que el tipo de formación recibida ha sido más bien generalista que especializada y sus opiniones se polarizan entre los primeros y los que consideran que fue equilibrada. Reconocen cierto grado de dificultad en la carrera, dificultad que achacan fundamentalmente a la disparidad entre lo enseñando en clase y lo exigido en el examen. Sin embargo, una buena parte de los graduados opina que el grado de dificultad de las asignaturas va decreciendo conforme se avanza en los cursos. Además, admiten que el esfuerzo merece la pena en bien de su futuro profesional. Valoración de las Asignaturas A juicio de los alumnos recién graduados un aspecto mejorable de las asignaturas teóricas de la carrera es su coordinación y secuencialidad en los cursos. Si estuviese en sus manos cambiar el Plan de Estudios introducirían más materias relacionadas con la Innovación Tecnológica (multimedia, móviles, satélites, etc.) y las aplicaciones informáticas ("C", Unix, etc.). Pero también, demostrando un alto grado de pragmatismo, las que les ayudasen a un mejor ejercicio de la profesión (hablar en público, expresión escrita, dirección de reuniones, etc.) y las relacionadas con la gestión (dirección de proyectos, innovación etc). Las asignaturas de laboratorio reciben mayoritariamente una valoración positiva por ser un vehículo excelente para entender mejor los postulados teóricos. Quizás, por ello, reivindican una mayor presencia de los mismos en la carrera. Su única crítica es la insuficiente coordinación con la teoría. Valoración del Profesorado Los alumnos graduados valoran muy positivamente la formación académica y científica de los profesores de la Escuela. No obstante, se muestran algo más críticos en cuanto a su habilidad pedagógica, su interés y cercanía a los alumnos y su capacidad para motivar. Sus opiniones son, pues, coincidentes con las de la gran mayoría de los estudiantes universitarios españoles. (Ver macroencuesta de demoscopia para el periódico El Pais 20-4-97). * Mónica Segovia Pérez es Licenciada en Sociología y pertenece al Gabinete de Estudios y Documentación (GED) E.T.S.I. Telecomunicación de Madrid Valoración de las actividades extra-académicas y de los servicios e instalaciones de la Escuela Las entidades extra-académicas no han tenido mucha incidencia en la vida del estudiante de Ingeniería de Telecomunicación: sólo cuatro de cada diez dijo pertenecer a un club durante su etapa de alumno. Y su asociacionismo se explica por motivos meramente sociales: buscaban relacionarse con otros alumnos. En cuanto a las actividades extra-académicas son escasamente conocidas por la mayoría de los alumnos y únicamente SATELEC, como contacto con el mundo empresarial, es reconocida. Por lo que se refiere a los servicios e instalaciones de la Escuela el mejor recuerdo se lo llevan de la Sala de Lecturas de la Biblioteca, posiblemente por sus largas horas de estudio en ella, y el peor del aparcamiento de alumnos. En síntesis, la titulación de Ingeniero de Telecomunicación sigue siendo una titulación eminentemente masculina con escasos problemas de inserción laboral, pese a la precarización de los últimos años. Los alumnos recién graduados guardan buen recuerdo de sus años en la Escuela y consideran que, en general, la formación recibida ha sido la adecuada. En todo caso, reivindican mayor presencia de asignaturas de tipo práctico.
30 oct 2015
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Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo.
Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo. Telecos en el ojo del huracán, por Santiago Lorente. La formación en ingeniería de telecomunicación, por Antoni Elias. La orientación laboral del teleco, por Yolanda Castro. La búsqueda del teleco evoluciona, por Pedro Riera e Iván González. La ETSITM, en opinión de los alumnos graduados, por Mónica Segovia. Ya tiene carácter tradicional la aparición de la encuesta PESIT que el COIT publica por cuarta vez, basada en las opiniones de estudiantes, profesores o telecos, sobre temas como su formación, posibilidades de empleo o el sector en general. Con esta base, el colectivo queda definido con valores tan diversos y clarificacores como que es mayoritariamente joven, con una importante proporción de doctores, fundamentalmente urbanita, enamorado de la telemática y los ordenadores personales. Bien situado, frente a otras profesiones, en el ámbito laboral, la encuesta recoge preocupaciones como la actualización del concepto de lo que es la ingeniería y su aplicación en el mundo del trabajo. Tras la interpretación de Santiago Lorente, se incluyen diversos artículos como el aportado por el director de la ETSIT de Barcelona, Antoni Elias Fusté; el artículo de Mónica Segovia, de la ETSIT de Madrid; la colaboración de Yolanda Castro, del Gabinete de Orientación Laboral del COIT; y los datos aportados por destacados especialistas en empleo del sector.
30 oct 2015
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Especial. Las TIC en la era Internet (I): El fenómeno Internet
Reinaldo Rodriguez Illera El fenómeno Internet ¿Hay que regular Internet? a pregunta que encabeza el artículo ha hecho y hace correr ríos de tinta tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. En particular, el debate en los EE.UU. cuna de Internet, se intensificó cuando la Administración Clinton trató de establecer una regulación sobre los contenidos almacenados y distribuidos por la Red de redes. Sin embargo, no es el objeto de estas líneas el tratar la regulación de los contenidos, sino sobre la más prosaica regulación de los mercados que se apoyan o utilizan Internet. La red Internet nació como una aventura de carácter académico, y eso fijó muchas de sus características, tales como su carácter descentralizado, su tecnología basada en estándares abiertos, el bajo coste de sus prestaciones, y la gratuidad de sus contenidos. Posteriormente, el enorme éxito de desarrollo, ha convertido a Internet en un elemento de comunicación de primera magnitud, que constituye el primer mercado mundial de servicios de telecomunicaciones en términos de crecimiento sostenido. Además, Internet es una red completamente digital, basada en conmutación por paquetes con integración de servicios lo que la hace más eficiente que la red telefónica. Operativamente, Internet no está controlada por nadie y se desarrolla en competencia abierta y sin limitaciones normativas. El conjunto de estas características tan favorables para su crecimiento, convierten a Internet en la candidata a constituirse en un plazo no excesivamente largo, el principal sistema de telecomunicaciones publicas mundial. No es extraño, pues, que este éxito haya convertido a la Red de redes en un foco de atracción de los intereses comerciales. Los servicios El mercado de Internet está estructurado en diversos niveles de actividad que forman la cadena de valor de cada uno de los servicios soportados por la red. Desde el punto de vista del tipo de tráfico, los servicios se pueden descomponer en tres grupos: - Servicios de acceso a la información caracterizados por flujos de bits fuertemente asimétricos, donde la corriente usuario red es pequeña y la contraria es grande. Estos servicios son interactivos y se conceptúan en general como de acceso a información. Técnica y operativamente estos tipos de servicios no son diferentes por el hecho de que la información adquirida se venda o se regale, porque se comercialice como producto o servicio, porque la información esté almacenada estáticamente o se actualice en tiempo real o porque el suministrador perciba sus ingresos, a partir de publicidad, pago por producto, abono, o por una combinación de ambos. - Otros servicios prestados por Internet son los de difusión, y plantean una problemática especial, como consecuencia de que el flujo binario en la dirección red a usuario, debe mantener unos valores mínimos relativamente constantes so pena de perder calidad. Ejemplos claros de estos servicios son los de "Web Cast", tanto de programas radiofónicos como de televisión. - Por último se pueden mencionar los servicios de correspondencia, entre los que los más populares y clásicos son el correo electrónico (E-mail) y los foros de conversación en tiempo real (Chatting), aunque ya comienzan a despuntar la telefonía en la red (Net Telephony) y a medida que las capacidades de las redes de acceso lo permiten también la videotelefonía. Por lo demás, actividades tanto clásicas como los servicios de Noticias (News), como en franco desarrollo como las Intranet, no dejan de ser aplicaciones combinadas de los servicios anteriores orientadas a un producto, o a un tipo de usuario determinado. La cadena de valor Los elementos de la cadena de valor, de los servicios en Internet son el suministro de contenidos, su organización y gestión, la gestión de las comunicaciones, el transporte de los datos, la gestión del acceso a Internet y por último el transporte de datos en el nivel de acceso. Obviamente la cadena de valor puede ser implementada por unos pocos agentes que aglutinen varios de los elementos enumerados e incluso por uno solo. Los cuellos de botella de Internet Internet tanto en su realidad actual como en su potencial a corto plazo, plantea retos importantes a todas las actividades clásicas de telecomunicación. Considérese que su eficiencia y flexibilidad, la dotan de un potencial sustitutivo de las grandes redes especializadas. En estos momentos, sólo hay dos factores limitativos a la materialización del efecto sustitutivo sobre los mercados de telefonía y de difusión de televisión y radio. Estos son, la baja velocidad binaria de las redes de acceso, y el coste y la complejidad del terminal utilizado (el PC). La organización del mercado En general, los mercados de telecomunicaciones se han conformado de acuerdo con los efectos de las economías de escala, de alcance y de club, y también del efecto de la regulación. En ese sentido, Internet no es una excepción. Aunque se dice que el éxito de Internet es una consecuencia de la ausencia de regulación específica sobre la misma, eso no deja de ser una simplificación. El desarrollo de Internet ha sido consecuencia, por un lado de la ausencia de regulación de la red en si misma, pero también y en especial, por la fuerte presencia de una regulación ejercida sobre los agentes de la cadena de valor con mayor poder de mercado, es decir sobre los operadores de las redes de acceso. En particular en los EE.UU., patria de Internet y país en el que la red está más desarrollada, los operadores telefónicos locales (LECOs) no pueden prestar servicios de valor añadido, en las áreas en los que son dominantes. Esta limitación sobre los operadores no ha impedido que, el mercado de Internet evolucione hacia un cierto nivel de concentración, allá donde la regulación de la competencia no ha considerado hacer necesaria su presencia. Así en el mercado americano el número de proveedores importantes de servicios ronda alrededor de la media docena, y constituye un ejemplo de integración vertical de elementos de la cadena de valor, incluyendo en esta integración, el suministro de servicios, la distribución de los contenidos, el transporte de los datos, y el software del terminal de acceso. De hecho alguna de estas empresas ha desarrollado Internets públicas paralelas a Internet, con sistemas de numeración privados y software específico diseñado para el ámbito de estos dominios privados. Casos como el de American On Line, o el del Microsoft Network System entre otros similares son generalmente conocidos. Las posibles configuraciones alternativas De lo anterior se deduce, al contrario de lo que muchas veces se manifiesta, que la configuración del mercado de Internet, no es consecuencia de un desarrollo natural, sino una relación causa-efecto, entre el poder de mercado de los distintos agentes, las características intrínsecas de los distintos elementos de la cadena de valor, y la presencia efectiva de la regulación. Por otra parte el fenómeno de la globalización es algo que también afecta a Internet, ya que no hay nada que impida la exportación del poder de mercado de unos países a otros. Así al final, es el tipo de regulación (o su ausencia lo que en si mismo también constituye un tipo de regulación), el elemento que marca la diferencia la configuración de un mercado. A ese respecto, ¿Cuáles pueden ser las consecuencias más probables de los distintos tipos de regulación?. Veamos. En ausencia de una regulación, los operadores que controlen un cuello de botella utilizarán ese control para alcanzar una situación de monopolio u oligopolio. Ese es el caso de los operadores de la red telefónica de acceso, de los fabricantes de software del equipo terminal o de los fabricantes del mismo terminal. En relación con este último aspecto, (equipo terminal) es preciso no perder de vista el mercado de los decodificadores digitales, ya que su popularización como instrumento de acceso a Internet (Web TV) significará a la vez, la eliminación de una de las grandes barreras que obstaculizan el desarrollo de la Red de redes (el precio y la complejidad del terminal). En ese sentido, todas las voces que en este momento proclaman la conveniencia de la unicidad de las plataformas digitales, deberían analizar el peligro que ese concepto tiene para la competencia en el mercado de servicios de acceso a Internet. A título de ejemplo piénsese en la preocupante situación a que se ha llegado como consecuencia de la unificación de facto provocada por el dominio que el sistema operativo Windows ejerce sobre el mercado de los ordenadores personales. La ausencia o presencia de una regulación específica sobre las operadoras que controlan (porque disfrutan de una situación de dominio) las redes de acceso y en particular la red telefónica, es un factor determinante en la configuración del mercado de Internet de un país. Ya se ha señalado que a medio plazo Internet representa el mayor peligro competitivo para las operadoras de telefonía, especialmente a la telefonía de larga y media distancia, y que por lo tanto para estas operadoras la absorción o el control de Internet es una cuestión de supervivencia. Por último, la ausencia o presencia de una regulación de Internet, no ya en relación con los operadores de la red de acceso, sino también sobre las redes que teniendo carácter público (van dirigidas al público en general) utilizan dominios privados (como es el caso de Infovía en España), supone la diferencia entre el mantenimiento de una competencia efectiva en todos los elementos de la cadena de valor o la reducción de los agentes proveedores de servicios en Internet a unos pocos grandes suministradores de servicios. Los objetivos de la regulación Llegados a este punto, debemos entrar en el objeto del artículo, es decir ¿Es preciso regular Internet?. Para contestar en primer lugar hay que determinar si es viable regular Internet, y en segundo si conviene hacerlo. A ese respecto, es preciso reconocer que la viabilidad de la regulación de Internet es limitada, dado su carácter mundial. En consecuencia, cualquier regulación deberá ser compatible con las directrices acordadas en los foros de Internet. Respecto al segundo aspecto, el objeto de la regulación, cualquier regulación que se pudiera hacer sobre Internet, debería ir dirigida exclusivamente a proteger su desarrollo en libertad frente a los agentes con poder de mercado. Ello implica el garantizar la conectividad, el carácter abierto y la facilidad de entrada y de salida en el Mercado de los aspirantes a operadores. Estos objetivos además son coherentes con las posibilidades reales de regulación en el ámbito nacional, ya que como se ha visto, el principal peligro a la competencia libre en Internet proviene del dominio del nivel de acceso (terminal y red), y de la integración vertical que incluya ese nivel de acceso. Otro objetivo de la regulación, tiene que ver con la garantía del acceso universal, en este caso a Internet. Objetivo que por un lado es viable para la regulación nacional y que además es compatible con la libertad de competencia y con el espíritu de red sin propietarios que ha caracterizado hasta ahora el desarrollo de Internet. Este segundo objetivo podría resumirse en garantizar el acceso de todos los ciudadanos a todos los prestadores de servicios y suministradores de información al menor coste y viceversa (garantizar que los proveedores de información y servicios accedan al menor coste a todos los ciudadanos). La viabilidad de este objetivo, debe entenderse exclusivamente en el ámbito nacional y descansa en dos aspectos, la regulación de la red de acceso y la eliminación de las barreras que puedan establecer los operadores con poder de mercado a las comunicaciones entre los usuarios de Internet. Internet en España. La regulación de Infovía El desarrollo de Internet en España ha tenido sus peculiaridades. En una primera fase, Internet en España fue una red utilizada en los entornos académicos, extendiéndose posteriormente su uso en empresas y en el sector residencial. Sin embargo el poco desarrollo de un mercado en competencia de transmisión de datos dio en su momento un peso específico importante a los proveedores locales de Internet frente a los propios operadores de datos. Así el suministro de servicios de Internet se configuró en un gran número de pequeños proveedores locales. Esta falta de dimensión limitó la actividad promocional y comercial necesaria para generar el crecimiento del mercado. En este estado de la situación, a finales de 1995 y principios de 1996, Telefónica lanza su servicio Infovía apoyado en una regulación del mismo (O.M. de 11 de enero de 1996), y en una potentísima campaña promocional, tanto de captación de suministradores de Información como de incentivación del uso de Internet, a través de la distribución gratuita de un software propietario, y de ofertas muy bajas en el suministro de modems, todo ello combinado con acuerdos con los fabricantes de ordenadores y los proveedores de software. El resultado de esta operación, campaña promocional + regulación favorable, tuvo la virtualidad de disponer en movimiento el hasta entonces languideciente mercado de Internet en España, con un resultado espectacular ya que supuso el multiplicar por diez el número de usuarios en un año. Características de la regulación de enero de 1996 Los principales aspectos de la O.M. de 11 de enero de 1996 fueron los siguientes.: Regulaba un servicio, el de acceso a la información, que integraba las funciones de señalización, encaminamiento y transporte de una llamada telefónica sobre RTC o sobre RDSI a un punto de interconexión provincial (como mínimo) determinado (servicio portador del servicio telefónico básico) junto con las de señalización, y empaquetamiento de datos en una trama "Frame relay", así como las de establecimiento de una comunicación de datos entre el ETD del usuario final y un servidor IP (de Infovía) sobre la base de un plan de numeración propio distinto al general que gobierna las comunicaciones de Internet. Regulaba también la utilización a nivel nacional para el acceso a estas funciones de un número corto único, el 055. Establecía el carácter universal del servicio para todos los usuarios del territorio nacional que dispusieran de un punto de terminación de red de la RTC o de la RDSI a una tarifa regulada de valor igual a la tarifa metropolitana. Establecía un plan de implantación obligatorio de puntos de interconexión que debería completarse antes del 1 de enero de 1997 y que suponía un mínimo de un punto de interconexión por provincia. (Anulado por O.M. del 22 de noviembre de 1996). Establecía una serie de medidas de protección de la competencia en el mercado de conmutación de datos, estableciendo para Telefónica la obligación del suministro del servicio de interconexión, la prohibición de interconectar estos puntos mediante sistemas propios, en favor de los operadores de datos, la obligación de neutralidad frente a los otros agentes, en particular en el control del menú de acceso, en las condiciones operativas y comerciales, la prohibición a Telefónica de almacenar y tratar estadísticamente información del tráfico de los usuarios finales sin el acuerdo de los operadores de datos. Por último, la Orden establecía el principio de que la subvención recibida por los usuarios del servicio, debido al uso de tarifas metropolitanas en llamadas de ámbito superior sería pagada por los operadores de datos sobre la base del mix. de tráfico recibido por el servicio Infovía formando parte de las tarifas de interconexión que estos operadores pagarían a Telefónica. A este respecto la O.M. habilitaba al Delegado del Gobierno en Telefónica a modificar estas tarifas de interconexión. Efectos de la Orden Ministerial en el mercado Las consecuencias de la regulación antes citada han sido positivas en unos aspectos y negativas en otros: Han sido positivos hechos tales como: - La reducción de los costes del acceso telefónico a niveles de tarifas metropolitanas para el usuario final, - El carácter plano de estas tarifas de acceso en relación con el ámbito real de la comunicación, es decir, con independencia de la localización del punto de interconexión respecto del usuario que realiza la llamada. - El carácter universal de suministro del servicio de acceso telefónico a los puntos de interconexión. - La reducción generalizada de los precios que los usuarios pagan a los proveedores de servicios, consecuencia de que estos se encontraron compartiendo ya no en un mercado de ámbito local sino en todo el territorio nacional. La Orden Ministerial ha tenido también algunos aspectos negativos, como son: - La constitución fáctica de una situación de dominio del mercado latente a favor de Telefónica de España debido a carencias de la regulación en si misma y de su aplicación posterior que no previeran e impidieran determinado tipo de prácticas de la operadora dominante como: - La comercialización integrada de Infovía como servicio de datos asociados al acceso telefónico, -La actuación concertada de las distintas filiales de Telefónica (con la empresa matriz) a la hora de captar clientes y usuarios finales, - El cierre de Infovía hacia Internet, que obligó a una doble Interconexión y doble numeración a los proveedores de servicios. Prácticas todas ellas que podrían haber sido corregidas, mediante ajustes posteriores a la normativa o mediante intervenciones del regulador. No obstante lo anterior, esa situación no ha impedido que el mercado español de Internet, goce de unos niveles de precios muy bajos, y que en él convivan en competencia un gran número de proveedores de servicios y de suministradores de información. También es cierto que la estrategia de Telefónica en este año y medio ha ido más dirigida a atraer a Infovía al mayor número de proveedores de servicios, más que a intentar absorber su actividad, por lo que este segmento de mercado se ha podido desarrollar en la forma en la que lo ha hecho. Sin embargo no es menos cierto que la situación de dominio potencial del mercado por parte de Telefónica inestabilizaba el Mercado y que la regulación de enero de 1996, ya estaba agotada, habiendo cumplido su misión principal de favorecer el lanzamiento del mercado, garantizando el acceso universal. La necesaria modificación de la norma, para equilibrar la situación en el mercado conservando el acceso universal tanto a los usuarios como a los proveedores, hubiera requerido la regulación estricta de la red de acceso separando las funciones de transporte y concentración, de las de conmutación y encaminamiento IP, (algo que estaba unido en la O.M. de enero de 1996). También habría sido necesario abrir la numeración corta (o larga pero en cualquier caso no discriminatoria) a otras "Infovías" (o subredes públicas), estableciendo para todas ellas, las mismas obligaciones de universalidad en el acceso, los mismos precios de interconexión con la red de telefónica, las mismas obligaciones de interconexión entre sí, y forzando esquemas de numeración integrados en la numeración IP (de forma que no hubiese como en el caso de Infovía la necesidad de la doble conexión de los centros de servicios a Infovía y a Internet). De esa forma se podría haber garantizado una evolución hacia un mercado maduro, y una competencia abierta entre los distintos agentes. También hubiera sido necesario tomar algunas medidas de re-equilibrio, tales como la publicación de los datos de tráfico de Infovía en poder de Telefónica, la filialización completa de su actividad, la prohibición de la comercialización conjunta entre los servicios de valor añadido y los de telefonía básica, así como las ofertas empaquetadas de las que formase parte el servicio telefónico. Estas medidas u otras de características similares, habrían tenido como objeto el paliar en la medida de lo posible, la latente posición de dominio de Telefónica, sin por ello privar al mercado de los servicios prestados por esta compañía, sin renunciar a un acceso universal a Internet de calidad, ni tampoco coartar el desarrollo de un mercado en competencia que pudiera alcanzar su madurez con el máximo número posible de agentes, en todos los niveles de la cadena de valor. La reciente desregulación Sin embargo la reciente regulación aprobada el pasado mes de septiembre (O.M. de 8 de septiembre de 1997), ha optado por el camino fácil pero más peligroso de la desregulación total. Algo que es una medida lógica en una situación de mercados maduros y equilibrados, pero inadecuada para la situación de latente posición dominante que caracteriza el Mercado español. Efectivamente, la citada Orden procede a anular en su totalidad la orden anterior, sin sustituir ésta por otra regulación específica. En ella, la única disposición preventiva es una referencia a la aplicación de la directiva ONP de telefonía vocal, directiva que aún no está incorporada a la normativa nacional, y a la necesidad de comunicar (con cuatro meses de antelación) los acuerdos de interconexión que pacten Telefónica y los operadores de datos. Un análisis prospectivo no excesivamente imaginativo del corto plazo nos permitiría detectar los siguientes peligros para el mercado: El primero, es que se abre un paréntesis temporal en el que los operadores que deseen competir con Infovía estarán negociando con Telefónica sus respectivas condiciones de interconexión, mientras que Telefónica podrá operar casi sin reglas. El segundo, es que libera a Telefónica para implementar nuevos tipos de subredes públicas, y ponerlas en el mercado antes que nadie, utilizando libremente la facilidad que le da el control de la red de acceso, su conocimiento del mercado obtenido a través de Infovía y su situación de pre-integración vertical de la actividad. * Reinaldo Rodríguez Illera Es Consejero de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones El tercero, es que las nuevas ofertas de acceso a la información que podrá implementar Telefónica (que no tiene porqué ser universales, ni estar interconectadas ni integradas con la numeración de Internet), pueden ser lo suficientemente atractivas en términos de calidad y precio para generar la migración de los proveedores de información desde Infovía a las nuevas subredes. Si esta posibilidad, se convirtiera en realidad, (y ello depende exclusivamente de la política comercial de Telefónica), el servicio de acceso universal a la información garantizado por Infovía (sólo hasta el año 2000) se convertiría en papel mojado. El cuarto, es que el modelo de mercado que se configura en el futuro favorece un proceso de integración vertical en el que es presumible la desaparición de la mayor parte de los proveedores de servicios de acceso a Internet, que serán absorbidos por los operadores de conmutación de datos en general y en particular por la propia Telefónica. Por último, no quiero terminar estas líneas sin indicar que desde la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, intentaremos de acuerdo con nuestra misión, paliar los efectos perniciosos para la competencia, que se pudieran manifestar en el futuro, en este mercado.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial. Las TIC en la era Internet (I): La regulación de los mensajes en Internet
Teodoro González Ballesteros La regulación de los mensajes en Internet i el Derecho tiende a simplificar la técnica para posibilitar su regulación general, puede conceptualizarse a Internet como una red de redes que se utiliza como vehículo de comunicaciones a escala mundial, y cuyas posibilidades de desarrollo están en directa relación con el avance de la técnica. De otra parte, el Derecho es el conjunto de normas que regulan la vida en Sociedad, pudiendo colegirse, aunque solo sea parcialmente, que primero se produce el "hecho" y después el "Derecho". Para que la norma regule el acto tiene que existir, al menos, la posibilidad de que éste llega a producirse en la forma que sea. También debe recordarse que una de las características de la norma jurídica es su coactividad. El no respeto al Derecho, el burlar su cumplimiento, o el dejar de actuar cuando proceda lo contrario, lleva aparejada una sanción o una pena. El incumplimiento de la norma no puede dejarse al libre albedrío de los sujetos afectados, ya que los mínimos principios de paz y concordia social requieren, también, un respeto por las normas que hacen posible la convivencia. El Derecho, la norma jurídica, es fruto y expresión del poder. Poder constituyente o constituido, a estos efectos es igual, que ha de tener un ámbito formal de influencia que es, en general, el del propio Estado. O también de Organizaciones internacionales, que en razón al derecho derivado pueden regular actividades comunes a varios Estados. Internet es una red de telecomunicaciones que no precisa para su funcionamiento real de la concesión o permiso del poder de Estado nacional alguno, o de la autorización de un Organismo supranacional. Sus posibilidades de transmitir mensajes solo están circunscritas a las posibilidades tecnológicas que la sustentan. Los Estados, a través de sus instituciones formales, conceden, o reconocen, derechos a las personas físicas o jurídicas; o regulan actividades sociales. Lo que exige el que se dispongan de los medios el instrumentos precisos para controlar lo que regulan. El uso y acceso a Internet, por su propia naturaleza, no es "controlable" por ningún Estado, porque no hay poder legítimo alguno que tenga que autorizar el acceso a Internet. Si desde el punto de vista jurídico hubiera que concretar los aspectos que necesariamente es preciso regular, en lo que se refiere a los contenidos de los mensajes que se vehiculan por Internet, y teniendo presente que mientras los derechos son absolutos, su ejercicio, las libertades, pueden limitarse, habríamos de establecer tres bloques de derechos afectados: A) Los Derechos de Autor, ya sean los comunes de la propiedad intelectual, o los especiales de la industrial; B) Los derechos sobre la dignidad y respeto a las personas; y C) Los derechos de protección del menor y de l a infancia, centrados en la pornografía infantil y en la violencia gratuita. Estos derechos y libertades están regulados, con mejor o peor fortuna, en las legislaciones de todos los Estados democráticos, porque en los ámbitos judiciales de cada uno de ellos hay instrumentos jurisdiccionales para hacer efectiva es< regulación, normativizada en unos casos, y fruto de la jurisprudencia en otros, pero que permiten con cierta celeridad, identificar los sujetos delincuentes y reparar los derechos dañados. Normas, o interpretaciones, que preveían la regulación de una determinada realidad social existente, como podía ser los medios audiovisuales clásicos. Pero esto no sucede con Internet, al ser sumamente dificultoso la identificación de los violadores de la norma. Baste recordar un hecho reciente: Se ha tardado mas de 18 meses en identificar a los sospechosos de una red de pornografía infantil en Internet, y ha sido preciso la colaboración de las autoridades de EE.UU, Alemania, Suiza y el Reino Unido. En otras palabras, con los medios actuales difícilmente se puede pensar en un eficaz amparo jurídico. Y sin embargo no es posible que en una comunidad jurídicamente organizada existan comportamientos o situaciones que escapen al Derecho. * Teodoro González Ballesteros Es Catedrático de Derecho de la Información en la Universidad Complutense Si la regulación de esa red de redes no puede ser impuesta parcialmente por ningún Estado, habrá que acudir a otros elementos que intervengan en su funcionamiento, Y aquí nos encontramos con dos componentes distintos: De un lado, los usuarios; y de otro la tecnología que hace posible su funcionamiento. En cuanto a los primeros, de nada sirve reglar su actividad si al lado no hay un sistema que la haga factible. En este sentido, organizaciones internacionales como la Unión Europea han mostrado, al menos por ahora, su patente fracaso en el intento de poner orden en el amparo de los derechos objeto de protección. Cabe pensar en la autorregulación, pero ese sistema de autoestima ciudadano, que es difícil de conseguir en colectividades pequeñas, es absolutamente utópico cuando hablamos de la globalización de las telecomunicaciones. La tecnología es el otro componente que interviene en el proceso. Si la técnica, y sus espectaculares avances en el campo de las telecomunicaciones, es quien ha hecho posible el sistema, no seria desproporcionado pedirle ayuda para que facilitara al Derecho, a través de los Estados o de las Organizaciones internacionales, los medios operativos posibles para que la regulación del contenido de l os mensajes fuera factible, en el entendimiento común de que el fin es la convivencia pacifica entre los ciudadanos. No hay duda de que esta posibilidad también forma parte de la utopía, pero es mas fácil que un Estado, por ejemplo, regule la fabricación de aparatos orden adores, que lo haga sobre los mensajes que libremente puedan circular a través de ellos.
30 oct 2015