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Especial: El Segundo Operador: Los suministradores: Una oportunidad irrepetible
Una oportunidad irrepetible Antonio Cordón Ericsson arafraseando a Sir Winston Churchill podríamos decir que la operación Retevisión no es el final de la liberalización de las Telecomunicaciones españolas, ni siquiera el principio del final, pero si es seguramente el final del principio. Final de una etapa comenzada con la aparición de Airtel y que ha tenido como eje central la "duopolización" del mercado como fase transitoria antes del gran "big-bang" en el que se deja libertad a toda aquella entidad que así lo desee para intentar llevarse un trozo del muy importante mercado español de servicios de telecomunicación, que es, no cabe duda, tras los cuatro grandes, Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia, el más atractivo de Europa. Los grupos que pujan por Retevisión contienen nombres sonoros de la economía española y compañías de Telecomunicaciones con ambición de globalidad en una escena mundial crecientemente e interrelacionada, y ya quedan pocas dudas de que la operación Retevisión será un éxito y que estamos a las puertas de disponer en nuestro país de un nuevo operador con claras opciones de tener un puesto relevante en la construcción de la sociedad de la información en España. El nuevo esquema de alianzas de Telefónica ha contribuido a clarificar el panorama de la futura competencia y las expectativas de crecimiento del mercado, aunque no tan espectaculares como lo fueron con respecto a la telefonía móvil, permiten augurar importantes crecimientos que darán lugar no sólo a un sólido posicionamiento de Retevisión en el mercado, sino también a que este posicionamiento no erosione la capacidad de Telefónica para competir en el mercado global. Recordamos a este efecto que la media de teléfonos en España por cada cien habitantes está lejos de la de los países más avanzados de nuestro entorno y sobre todo que en el ámbito de los nuevos servicios, RDSI, Red Inteligente, y todo lo relacionado con el multimedia, la penetración real en la sociedad española es muy pequeña y por tanto presenta enormes oportunidades de crecimiento. Retevisión parte en esta carrera hacia un mercado competitivo como lo han hecho otros operadores similares, con la desventaja de tener que oponerse a gigantes consolidados cuya capacidad para moverse en escenarios de libre mercado se ha demostrado muy alta, basta ver el caso de Telefónica Móviles, pero también con la ventaja de poder construir una red nueva en gran medida, con tecnologías e infraestructuras novedosas en las que la combinación cable, fibra y acceso radio jugarán un papel preponderante. Un tema particularmente importante en el despliegue futuro de la competencia entre operadores va a ser la aparición de la demanda como elemento decisivo a la hora de desarrollar nuevos servicios. Frente a la anterior concepción de despliegue organizado y hasta cierto punto previsible, la experiencia recogida en la telefonía móvil permite entrever algo semejante en el resto de los servicios. La necesidad de diferenciarse y la obligación de presentar una oferta atractiva para ganar clientes abrirá una nueva era en las telecomunicaciones españolas marcada cada vez más por el paso del concepto de abonado al concepto de cliente. Y esta evolución va a poner mucha presión sobre todo el sistema incluyendo naturalmente a la industria suministradora. Desde el punto de vista de Ericsson, rapidez, soluciones específicas y llave en mano, flexibilidad, cercanía y conocimiento del mercado se van a convertir en los ejes de la relación operadora/ industria en esta nueva etapa de la competencia abierta que ahora comienza. * Antonio Cordón Es Director de Comunicación de Ericsson S.A. No creo necesario repetir que la llegada de Retevisión al mercado de las Telecomunicaciones es muy bienvenida por parte de la industria. Estimamos desde Ericsson que esta llegada va a producir una dinamización del mercado sin precedentes y que nos va a servir para ajustar nuestros perfiles a las nuevas realidades que ya se viven en otros mercados como el del Reino Unido o el de los países escandinavos. La industria de las telecomunicaciones radicada en España tiene ante sí la gran oportunidad de demostrar su alto nivel y su idoneidad par complementar la labor de una operadora española. Un reto para todos y una oportunidad magnífica para hacer avanzar a nuestro país hacia los lugares de vanguardia de la futura economía de la sociedad de la información.
30 oct 2015