Artículo BIT
Las TIC como motor del cambio social y pedagógico
30 bit 169 JUN.-JUL. 2008 LAS TIC EN LA FORMACIÓN a sociedad de la información participa de los propios rasgos de las TIC, inmediatez, interconectividad, virtualidad, globalización, multimedia, hipermedia, etc. Rasgos y modos de producir y difundir la información que no son inocuos al devenir de los hechos sociales y formativos, sino que se ha procedido a una revolución no silenciosa pero sí tecnológica del conocimiento y de la información. La información y el conocimiento son dos de los factores que van a primar en el aspecto tecnológico de la formación, o mejor dicho la tecnología como puente hacia la formación. El porqué no hay que buscarlo más allá de los requisitos del mercado laboral en la sociedad del conocimiento que perfila un panorama profesional, laboral y formativo competitivo, altamente cualificado, tecnológicamente puntero y necesitado de continuo reciclaje. Son muchos los conceptos, tecnologías, metodologías, estrategias e innovaciones que han marcado un antes y un después en el ámbito de la formación, alterando el transcurso de la sociedad, procediendo a una perspectiva social de la formación apoyada en la tecnología como bien y como recurso. El conocimiento como factor principal en los modos y medios de producción económica, laboral, científica, social entre otras esferas ha conducido a una demiúrgica situación donde el gran Leviatan se cristaliza en la capacidad de generar conocimiento, almacenarlo, distribuirlo y utilizarlo de forma óptima. Son muchas las características que definen los aspectos de la formación en la sociedad actual, pero son sin embargo las características propias de las herramientas tecnológicas las que nos ocupan comentar, reseñar y analizar en cuanto a elementos propulsores del cambio formativo. Es preciso hacer referencia a los primeros pasos de este proceso de transformación hacia una formación mediada/apoyada en y por las tecnologías. Estos nos remiten al uso de los soportes multimedia como método o herramienta formativa tales como son los vídeos, CDs interactivos, software formativo y el uso de páginas web como escenario de acción formativa en sí. Una etapa inicial definida como e-learning o educación/formación on-line referida a un período en el que la formación mediada se centró en ensalzar y mostrar las bondades de las cualidades a-geográficas y a-temporales del hecho comunicativo, así como se enfatizaron los rasgos propios del uso del correo electrónico (comunicación individual, envío de archivos, capacidad de envío de un mismo mensaje a toda la comunidad, etc.), el chat como canal de comunicación y el uso de foros como expositores de dudas, sugerencias y soluciones entre la comunidad formativa. Rasgos, que si bien hoy en día se mantienen en los sistemas de formación mediados, se van quedando un tanto obsoletos o en un segundo plano en cuanto a Francisco Javier Gabiola Ondarra Doctor Ingeniero de Telecomunicación Almudena García Manso Doctora en Sociología L Las TIC como motor del cambio social y pedagógico El cómo definir la Sociedad de la Información es una cuestión de no-tiempo, no-espacio y demasiada información. Pero realmente este ciclo social derivado de la eclosión en uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) es más que eso, es un período de tránsito en todas las esferas de lo social, económico, político, tecnológico, laboral y formativo. Es en este aspecto en el que muchas de las Tecnologías de la Información han hecho su especial papel de motores de cambio social, pedagógico y de acción. uso, no en cuanto a su valor como herramienta. Tras la eclosión de las “herramientas sociales” y su concepto participativo, el mencionado por algunos como el “fracaso del e-learning” y la evolución hacia una ampliación de las comunicaciones mediadas a través de dispositivos móviles fue un hecho más que tangible. La evolución de los portales y las páginas web de carácter formativo hacia plataformas de formación o portales participativos, personalizables y maleables por parte de los miembros del hecho formativo, como es el ejemplo que se mostrará en este número cristalizado en una experiencia formativa basada en Moodle, ha derivado en cambios que no son inocuos. Las metodologías docentes y discentes, la canalización del conocimiento y su gestión, el entorno, las competencias adquiridas y demandadas han ido transformándose merced a estos nuevos procesos y entornos de formación mediada. El conocimiento compartido y construido, la apertura hacia modelos participativos, la horizontalidad de las tareas de formación, el cambio de roles en el escenario de la formación actual entre otros, han impactado en la misma sociedad tanto que se han visto trasladadas muchas de las ideas y connotaciones adquiridas antaño, aquellas que definieron a la formación hasta nuestros días. Las teorías pedagógicas se han desplazado hacia esos escenarios de participación, conocimiento e información compartida, distribución abierta, multi-direccionalidad comunicativa, gran capacidad de distribución de la información/ conocimiento multimedia favoreciendo la evolución de la formación apoyada en las TIC. Como en todo entorno en el que el elemento clave se encuentra en los contenidos y en su compartición, surge el debate sobre la propiedad y explotación, es decir, la autoría de los contenidos formativos. El cambio se ha hecho notar y hoy por hoy es normal que una persona a lo largo de su ciclo de actividad laboral considere a la formación como el eje central de su carrera profesional. Un requisito impuesto desde y por el mercado laboral actual, derivado en gran medida de la evolución de las TIC, lo cual conlleva a que esta formación sea una espiral continua. Esta transformación hacia el profesional formado y conformado por el conocimiento y la información como valor sociolaboral no es algo que se perfile en estos últimos años ya que fueron múltiples las teorías que hacían hincapié en el poder de los trabajadores del conocimiento. Los rasgos que han definido estos perfiles laborales fueron indicados con anterioridad en las teorías expuestas por Peter Drucker y Daniel Bell. Estos autores resaltan el hecho de que se está produciendo una transformación fundamental en la estructura económica de los países, transformación que incide en la concepción del trabajo y por ello en la de la formación. Esta transición se encaminaba hacia una economía del conocimiento, donde el trabajador del bit 169 JUN.-JUL. 2008 31 LAS TIC EN LA FORMACIÓN “Las teorías pedagógicas se han desplazado hacia esos escenarios de participación, conocimiento e información compartida, distribución abierta, multi-direccionalidad comunicativa, gran capacidad de distribución de la información/conocimiento multimedia favoreciendo la evolución de la formación apoyada en las TIC” conocimiento y su herramienta, el conocimiento, sea el factor productivo clave, relegando a un segundo plano a los factores tradicionales del trabajo ajenos al conocimiento y a las TIC. Esta era, según Drucker, se caracteriza porque la generación de valor se produce a partir de la transmisión y aplicación de la información. Por otro lado, Daniel Bell enfatiza el tránsito de una economía productora de bienes a una economía de servicios, basada en el dominio de una clase de profesionales y técnicas, la importancia del conocimiento como fuente de innovación, el control de la tecnología y la creación de una nueva tecnología intelectual. Una serie de cambios económicos y sociales que han sido descritos por estos autores y por otros tales como Yoneji Masuda, Naisbitt y Castells, los cuales enfatizan en la eclosión de la Sociedad de la Información como fenómeno naciente de unos factores claves como son el conocimiento y la innovación, junto con la adopción y difusión de las tecnologías que facilitan el tratamiento y transmisión de la información y el conocimiento. A estos factores hay que añadir los propios de la tecnología más paradigmática y emblemática de este sociedad que no es otra que Internet, flexibilidad, a-temporalidad, a-geografía, multimedia, hipertexto, web social, comunicación multi-direccional, entre otros rasgos que han incidido en la conformación del nuevo perfil de la formación en el siglo XXI. Ahora bien, si una vez que se ha acordado que la formación en la era del conocimiento responde a las nuevas necesidades del mercado laboral, a las condiciones de la demanda y oferta del mismo, centradas en la innovación y la flexibilidad, la sobrecualificación, la competitividad, la autodisciplina y la cualificación tecnológica, este nuevo panorama socio-laboral será el que perfile los modos, medios, contextos/entornos, metodologías, roles y herramientas del entorno formativo en sí, de ahí la generalización y aplicabilidad de las TIC en el hecho formativo. El uso de plataformas virtuales, de contenidos formativos, la aplicabilidad de la web social y su cambio de perspectiva en cuanto a generar, compartir y divulgar conocimiento/ información han mostrado un panorama muy singular de la formación actual. La sociedad cada vez se va adaptando a los núcleos virtuales/ tecnológicos del hecho formativo y del contexto formativo en sí. Esta adaptabilidad provoca que la formación se torne en algo flexible, fluido, líquido y global, despegado de las esferas de los sistemas de enseñanza/ aprendizaje tradicionales, basados en la comunicación y participación dual unidireccional, a veces no participativa, representando un sistema basado en teorías y pedagogías tardo constructivistas donde el aprendizaje era instructivo y no constructivo de forma autónoma o comunal. La dirección y guía por parte de la jerarquía formativa se basaba en guiones y temarios unívocos cerrados que en la mayor parte de las veces primaban frente al concepto actual de píldoras de conocimiento, wikis o construcción comunal del contenido formativo, formación autónoma y constructivista del conocimiento compartido conformado por el común de los miembros del hecho formativo tal y como sucede en las plataformas de formación virtuales e-learning o b-learning. La formación tradicional que giraba en torno al método presencial de clase magistral, donde el rol de profesor estaba enteramente marcado por la imposición de un temario y unos contenidos cerrados, no abiertos, se ha convertido en un hecho donde los contenidos equivalen a una estructura apéndice que permite que la formación vaya más allá del aula física y temporal como lo son los entornos formativos virtuales y las posibilidades ofrecidas por el hecho tecnológico/virtual de la formación basada en los medios, modos, tecnologías y sistemas que se detallarán a lo largo de este monográfico. Cambios, transformaciones y posibilidades que brindan las tecnologías, sus medios, métodos y formas cuando éstas se incorporan a fenómenos tan sociales como lo es la formación. Esta era, la del conocimiento, la de la multidisciplinariedad y la de la necesidad de estar en continuo reciclaje se identifica y describe a través de las tecnologías que la hacen posible y que la influyen de tal forma que se ven lejanos los hechos pasados, sus estructuras, condiciones y premisas. La formación del pasado ha dejado paso a la presente basada en estos y otros muchos elementos que serán descritos a lo largo de este monográfico. 32 bit 169 JUN.-JUL. 2008 LAS TIC EN LA FORMACIÓN “Esta transición se encaminaba hacia una economía del conocimiento, donde el trabajador del conocimiento y su herramienta, el conocimiento, sea el factor productivo clave, relegando a un segundo plano a los factores tradicionales del trabajo ajenos al conocimiento y a las TIC”
30 oct 2015