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I+D+i en España: El impacto en España de los programas marco de I+D de la UE: perspectiva desde las TIC
I+D+i en España: El impacto en España de los programas marco de I+D de la UE: perspectiva desde las TIC Gonzalo León Vicerrector de Investigación, UPM El pasado 12 de junio de 2005 se cumplieron veinte años desde la firma de la incorporación de España a la Unión Europea (UE). En estos veinte años nuestro país ha sufrido una profunda transformación en la que no es ajena la influencia de las actuaciones derivadas de las políticas de la Unión Europea en diferentes ámbitos. Ello se ha debido no sólo a la disponibilidad de recursos económicos concretos con los que nuestro país ha podido hacer frente a fuertes transformaciones en infraestructuras de transportes y comunicaciones, medio ambiente o formación para el empleo, por citar algunas áreas, sino también por lo que ha supuesto de catalizador para la modernización de nuestros propios sectores públicos y privados en un contexto de competencia internacional creciente. También es verdad que las políticas adoptadas por la UE se han visto influidas por las prioridades y posicionamiento de un país como el nuestro que aportaba una voluntad decidida de integración y de recuperación de su papel en el conjunto de los estados miembros tras un largo paréntesis histórico de aislamiento en el contexto europeo. La evolución, por ejemplo, de las políticas de la UE de cohesión, de seguridad, o de apoyo a la pequeña y mediana empresa, ha estado fuertemente influida por las posiciones e iniciativas españolas. Una de las políticas sectoriales en las que este proceso de influencia mutua ha tenido más consecuencias es la asociada a las actividades de I+D e innovación. Aunque su efecto sea menos visible al ciudadano medio que los que se derivan de las infraestructuras de transporte, por citar un ejemplo, su efecto a largo plazo es aún más importante al incidir sobre el proceso de construcción de una sociedad basada en el conocimiento a la que España debe sumarse con prontitud. Aunque las políticas de I+D de la UE abordan la práctica totalidad de los dominios científicos y tecnológicos, ni los recursos disponibles ni las consecuencias sobre los estados miembros de la UE son las mismos en todos ellos. Tanto por el convencimiento de los poderes públicos en la importancia que tienen las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) en la mejora general de la competitividad de un país, como por su efecto catalizador 44 BIT 152 AGO.-SEP. 2005 de los procesos de innovación tecnológica en amplios sectores empresariales, las TIC han tenido un peso decisivo en las políticas de I+D europeas. En este artículo se analiza brevemente la forma en la que las políticas europeas de I+D relacionadas con las TIC han influido en nuestro país, fundamentalmente aquéllas ligadas al Programa Marco de I+D de la UE (PM). Sobre ese breve análisis se presentarán algunas consecuencias para al futuro en el marco de la nueva propuesta de VII Programa Marco presentada por la Comisión Europea el pasado mes de abril. Relevancia de las TIC en los programas de la UE Desde un punto de vista histórico, las TIC han aparecido como uno de los ejes vertebradores en los que la UE ha deseado fortalecer la capacidad de innovación y de competitividad europea. El programa ESPRIT (Programa Estratégico Europeo de Investigación en Tecnologías de la Información), creado en 1979 y posteriormente incorporado en los programas marco, supuso desde su inicio una prioridad para el fortalecimiento de la industria europea en un momento histórico en el que la competencia de EEUU y Japón era más fuerte. Con la aparición posterior del programa RACE (Investigación en Comunicaciones Avanzadas en Europa) y los de comunicaciones avanzadas (ACTS) y aplicaciones telemáticas en el IV PM, la Comisión tejió un conjunto de acciones de I+D interconectadas que permitieron mantener el liderazgo tecnológico europeo en algunas áreas desde los componentes hasta los servicios de telecomunicación. El caso del GSM es uno de los éxitos que se derivaron de esas actuaciones. También hubo Figura 1. Aportaciones y retornos de España al Programa Marco (fuente: CDTI) fracasos relativos como el apoyo a la televisión de alta definición, lo que demostraba la importancia de abordar en paralelo otros aspectos de carácter industrial y regulatorio. La política industrial no era ajena ni podía plantearse independientemente a la de I+D. La Comisión Europea en el área TIC ha tenido históricamente un interés en acercarse a las necesidades de los estados miembros mayor procurando incrementar el impacto del Programa Marco. Concretamente, la Comisión Europea acordó con el Gobierno español a principios de los años noventa la puesta en marcha de una serie de "acciones especiales": GAME (para microelectrónica), y posteriormente las de PASO (para software) y PACE (para automática) que facilitaron el posicionamiento de la industria española y la innovación tecnológica en el sector. No se trataba de apoyar una actividad de investigación sino de facilitar la incorporación de las tecnologías de la información y de las comunicaciones. Posteriormente, con la aprobación del V Programa Marco, y la idea de identificar "acciones clave" se deseó fortalecer el desarrollo de aplicaciones TIC avanzadas en un contexto en el que existía la sensación de que el esfuerzo tecnológico no estaba impulsando el desarrollo de aplicaciones innovadoras. Además, se extendió el uso de las TIC como tecnología habilitadora en todas las prioridades del PM. En el actual VI PM, las prioridades fundamentales están ligadas a tres grandes ejes tecnológicos (tecnologías de comunicación y tratamiento de la información, microsistemas y componentes, interacción natural con el conocimiento) y cuatro grandes áreas de aplicación (seguridad y confianza, aplicaciones para los ciudadanos, aplicaciones para las empresas, y tecnologías "grid" y soluciones para problemas complejos). También se abordan actividades de investigación más a largo plazo (tecnologías emergentes). Este VI PM ha deseado agrupar mediante proyectos integrados y redes de excelencia la suficiente masa crítica para incrementar el impacto de sus acciones. Es discutible que eso BIT 152 AGO.-SEP. 2005 I+D+i en España haya sucedido así y, en todo caso, para un país como el nuestro ha producido una pérdida de liderazgo significativa. Debemos ser conscientes de que no termina la intervención de la UE en las TIC con el Programa Marco. También a través de los fondos estructurales, aunque bajo la responsabilidad de gestión de los estados miembros, la UE ha deseado fomentar la creación de programas operativos que apoyen el desarrollo de la sociedad de la información en las regiones más desfavorecidas. Parte del despliegue de las infraestructuras de banda ancha en zonas rurales, de las infraestructuras de comunicaciones o de ordenadores en la enseñanza y en la sanidad, o los proyectos de I+D o de equipamiento científico del Plan Nacional de I+D+i, se han cofinanciado con recursos procedentes de los fondos estructurales, sobre todo, en las regiones objetivo 1. Participación de España en el Programa Marco Globalmente, España se ha comportado de una manera razonable en el transcurso de estos programas marco, aunque manteniendo cifras de participación similares a lo largo del tiempo, con independencia de la variación en sus aportaciones al presupuesto comunitario. La figura 1 resume esquemáticamente este comportamiento comparando los porcentajes de retorno obtenidos con los correspondientes a las aportaciones españolas. Los datos del VI PM son provisionales. Es evidente que en ningún programa marco los retornos que España ha logrado han superado porcentualmente a sus aportaciones, y parece encontrarse con un límite cercano al 6,5% que no ha logrado superar hasta ahora. Debe tenerse 46 BIT 152 AGO.-SEP. 2005 presente, sin embargo, que la balanza anual española con la UE es claramente positiva, cercana a un 0,9% del PIB, debido fundamentalmente a los recursos procedentes de la política estructural (fondos estructurales y de cohesión) y de la política agrícola común. La figura 2 resume la participación en el VI PM (hasta fin del 2004), en sus diferentes prioridades temáticas y principales actuaciones. Obsérvese que la participación no es uniforme en todas las acciones del VI PM, situación similar a la que se encuentra en los anteriores programas marco. Son los programas de PYMEs, innovación y nanotecnologías, materiales y procesos en los que se supera la aportación española al presupuesto, aunque los dos primeros con escaso presupuesto. En el VI PM el liderazgo español ha sido mucho más difícil con los nuevos instrumentos de participación, y el porcentaje de empresas españolas en los consorcios en los que participan las universidades está disminuyendo. Esa situación refleja dificultades en encontrar empresas españolas ligadas a las actividades de I+D que se realizan. La figura 2 indica que la participación provisional en la prioridad de "Tecnologías para la Sociedad de la Información" (TSI) con un 6,0% es similar a la media nacional. Debe tenerse en cuenta que a finales de 2004 un 47,4% de los retornos procedían de las empresas, y un 43,5% de centros públicos de investigación (fundamentalmente universidades). El análisis de esta participación en cada uno de los objetivos estratégicos del programa TIC del VI PM nos indica fuertes debilidades, muy similares a lo sucedido en programas marcos anteriores. Destaca, la escasa participación en microelectrónica en las que la falta de una fuerte industria de base española va a impedir una mejora sustancial de las cifras de participación, pero también son significativamente bajas las de seguridad, o las de aprendizaje electrónico en las que el objetivo se centra en aplicaciones. Destaca, en el lado positivo, la participación en Figura 2. Participación porcentual en los programas del VI PM (fuente CDTI) proyectos de banda ancha, impulsado por la decisión de participación de grandes empresas españolas del sector de las telecomunicaciones (fundamentalmente el grupo Telefónica) que arrastran la participación de otras empresas y del propio sistema público. No debe limitarse este análisis a las cifras de retorno económico. El Programa Marco también ha influido en una mayor interacción entre el sector público y el privado al focalizar la participación en la idea de "consorcios" constituidos por empresas, universidades, centros tecnológicos o la propia administración y a focalizar las prioridades de universidades y centros de investigación a los intereses de los sectores empresariales. Es cierto, no obstante, que esta cooperación se realiza en muchos casos entre entidades del sistema público y empresas no españolas. Este énfasis, muy positivo en el caso de las TIC, se ha visto reforzado últimamente con convocatorias del PN de I+D+i (PROFIT) gestionadas por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información en las que también se exige esta cooperación entre diversas entidades españolas. Nos alegramos, además, de que exista voluntad de seguir potenciando este enfoque en el futuro, también desde el CDTI. En el caso de las universidades públicas, esta importancia ha variado mucho de una universidad a otra. Son las universidades politécnicas (sobre todo, UPM y UPC) las que han tenido participaciones más altas y con un efecto muy importante en el fortalecimiento de sus grupos de investigación aplicada. En el caso de la UPM, alrededor del 50% de sus retornos del PM proceden de la prioridad de "Tecnologías para la Sociedad de la Información". Conclusiones Las TIC constituyen un elemento clave en los programas de I+D de la UE. Eso ha sido así históricamente y lo seguirá siendo en el futuro. Su interrelación con las actuaciones en el ámbito nacional serán progresivamente más importantes en un esfuerzo mutuo de asegurar la máxima sinergia y valor añadido. Posiblemente, el diferencial total entre los recursos aportados por nuestro país y los retornos económicos procedentes del VII PM puedan ampliarse con respecto a la situación en el actual VI PM. No obstante, el incremento (su duplicación si se mantiene la tendencia) de los recursos que se recibirán supondrá una mejora evidente de la financiación de los grupos de investigación del sistema público y privado. En estos momentos, para el sistema público, suponen aproximadamente un 25% Referencias fundamentales del total recibido en convocatorias competitivas. El VII PM supone un cambio importante con el anterior que va a implicar una actitud más activa de los potenciales ejecutores. Con unos recursos tan importantes como los indicados, será necesario plantearse de nuevo la necesidad real de complementariedad o refuerzo en esas mismas áreas entre los programas del Plan Nacional de I+D+i en el área TIC y las prioridades planteadas en la prioridad correspondiente del Programa Marco. En todo caso, debería preocupar más la calidad del retorno que la cantidad del mismo; es decir, el impacto positivo de mejora y su aprovechamiento para mejorar nuestra posición relativa, logar una mayor cooperación entre el sector público y el privado, e incrementar el proceso de innovación en la sociedad española en las que las TIC juegan un papel primordial. <<< 1. Decisión 1513/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al Sexto Programa Marco de la Comunidad Europea sobre acciones de investigación, desarrollo tecnológico y demostración, destinado a contribuir a la creación del Espacio europeo de la investigación, y a la innovación 2002-2006. Diario Oficial de las Comunidades Europeas. 29/8/2002. L 232/1. 2. Proposal for a Decision of the European Parliament and of the Council on the European Community 7th Research Framework Programme 2007-2013 and a proposal for a Decision of the Council on the EURATOM 7th Research Framework Programme 2007-2011. Building the Europe of Knowledge. COM(2005) 119 final. Abril 2005. 3. Report on European Technology Platforms and Joint Technology Initiatives: Fostering Public-Private R&D Partnership to Boost Europe’s Industrial Competitiveness. Commission Staff Working Document. SEC(2005) 800. 10 Junio 2005. 4. VI Programa Marco de I+D (2003-2004). Análisis y resultados de la participación española. 27/5/2005. www.cdti.es
30 oct 2015